Comentario de Daniel 2:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, éste tuvo un sueño; y su espíritu se perturbó, y no pudo dormir.
Y en el segundo año. Dan 1:1-5; 2Cr 36:5-7 Esto es, el segundo de acuerdo al cómputo babilónico, pero el cuarto de acuerdo al de los judíos, quienes llevaban la cuenta desde el tiempo en que Nabucodonozor se había asociado con su padre. Ver en Jer 25:1.
soño Nabucodonosor. Dan 2:3; Dan 4:5; Gén 40:5-8; Gén 41:1-36; Job 33:15-17.
y su sueño. Dan 6:18; Est 6:1.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Nabucodonosor, olvidando su sueño, lo demanda de los caldeos, con promesas y amenazas, Dan 2:1-9.
Ellos, reconociendo su incapacidad, son sentenciados a muerte, Dan 2:10-13.
Daniel, pidiendo un poco de tiempo, recibe el sueño, Dan 2:14-18.
Él bendice a Dios, Dan 2:19-23.
Deteniendo el decreto, es traído al rey, Dan 2:24-30.
Donde interpreta el sueño, Dan 2:31-35.
Y da la interpretación, Dan 2:36-45.
Daniel es honrado, Dan 2:46-49.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
En el segundo año: El reinado de Nabucodonosor comenzó en el año 605 a.C por lo que esto ocurre alrededor de 603 a.C dando preferencia Daniel a un sistema cronológico de «años completos» (Dan 1:1). El rey se perturbó porque no sabía el futuro de su reinado (v. Dan 2:29).
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
TUVO NABUCODONOSOR SUEÑOS. El rey estaba muy preocupado en cuanto a su sueño y sin duda creía que los dioses estaban tratando de comunicarle algo. Por eso mandó llamar a los adivinos para que le revelaran el sueño y su significado.
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
2. El Sueño de Nabucodonosor.
Una vez que se ha mostrado el origen de la sabiduría extraordinaria de Daniel, el hagiógrafo quiere probarla en un hecho concreto resonante, que iba a darle gran ascendencia en la corte babilónica. En este capítulo encontramos esbozadas las ideas teológicas del libro de Daniel, que se repiten constantemente en sus diferentes capítulos: a) la omnipotencia y supremacía del Dios de Israel, que comunica a Daniel una sabiduría superior a la de los magos; b) la sucesión de los grandes imperios está sujeta a la Providencia divina; c) sentido mesiánico de la historia: llegará un momento en que se implantará un nuevo reino judío, que sucederá a todos los reinos paganos. Estos no hacen sino preparar su venida, aunque sus protagonistas no lo sepan. De ahí la finalidad práctica del libro de exhortar a los judíos a permanecer fieles a su Ley, pues al fin han de triunfar, ya que las épocas de los imperios no son sino etapas de preparación de la manifestación del reino de Dios. La actual narración sobre el sueño de Nabucodonosor se parece en muchos detalles a la del Génesis sobre el sueño del faraón y su interpretación por José 1; pero en el caso de Daniel toda la interpretación es en función de una profecía mesiánica concreta; es decir, todos los imperios pasarán y a todos los sustituirá uno definitivo que no ha de pasar, el mesiánico judío, culminación de la historia.
Los magos, incapaces de interpretar el sueño (1-12).
1 El año doce del reinado de Nabucodonosor tuvo éste un sueño y turbóse en su espíritu, sin que pudiera dormir. 2 Hizo llamar el rey a magos y astrólogos, encantadores y caldeos, para que explicasen al rey su sueño. Vinieron, pues, y se presentaron ante el rey. 3 El rey les dijo: He tenido un sueño y estoy agitado, porque 110 sé ya cuál fue. 4 Entonces hablaron los caldeos al rey en lengua aramea: Vivas para siempre, oh rey! Di a tus siervos el sueño y te daremos su interpretación. 5 Respondió el rey diciendo a los caldeos: Palabra segura de mi parte, si no me mostráis el sueño y su interpretación, seréis descuartizados, y vuestras casas convertidas en muladares, 6 mientras que, si me decís el sueño y su interpretación, recibiréis de mí dones y mercedes y mucha honra; decidme, pues, el sueño y su interpretación. 7 Respondiéronle diciendo por segunda vez: Diga el rey el sueño a sus siervos y le daremos su interpretación. 8 El rey respondió diciendo: Veo claro que ponéis dilaciones, porque veis que la cosa se me ha ido. 9 Si no me decís el sueño, caerá sobre todos vosotros la misma sentencia. De cierto que pretendéis prepararos para decirme falsedades y mentiras mientras pasa el tiempo. Decid, pues, el sueño y conoceré que sois capaces de darme su interpretación. 10 Los caldeos respondieron al rey, diciéndole: No hay hombre sobre la tierra que pueda decir lo que el rey pretende; jamás tampoco rey alguno, por grande y poderoso que fuese, exigió cosa semejante de mago, astrólogo o caldeo. 11 Lo que pide el rey es imposible, y no hay nadie que al rey pueda decírselo, a no ser los dioses, que no moran entre los hombres. 12 El rey, con ira y gran furor, mandó matar a todos los sabios de Babilonia.
La datación del sueño se pone en el segundo año de Nabucodonosor, lo que parece prematuro, supuesto que los jóvenes hayan pasado tres años de aprendizaje. Por eso muchos autores leen año doce del reinado de Nabucodonosor. El rey tuvo un sueño que le inquietó, y quiso saber su sentido de los adivinos o caldeos, que en la terminología de los autores griegos era sinónimo de astrólogo, por la importancia que los caldeos daban a los estudios sobre el curso de los astros en orden al gobierno de la vida. Tiránicamente, Nabucodonosor exige de ellos que le digan primero el sueño que tuvo y después su interpretación. Quizá lo había olvidado en los detalles o tenía sólo una idea general, o aparentaba no recordarlo para probar la sagacidad de sus magos y adivinos.
La pretensión era inaudita y despótica. Los magos le piden que les narre el contenido del sueño 2. La frase vivas para siempre, ¡oh rey! es la usual en los formularios cortesanos orientales, como expresión de buen augurio 3. La reacción del despótico monarca fue amenazarlos con la muerte y la conversión de sus casas en un muladar4. Al contrario, si le dan a conocer su sueño e interpretación, los colmará de honores y de mercedes, pues habrán probado su sabiduría de excelentes adivinos. La prueba era difícil y cae dentro de la verosimilitud en los modos despóticos de los monarcas orientales de todos los tiempos. Los magos reconocen que no pueden conocer los pensamientos íntimos de un hombre. Sólo pueden acudir a los medios adivinatorios normales (v.10).
La pretensión, pues, del rey era algo inaudito en los anales de la magia. La respuesta de los adivinos, perfectamente razonable, exacerbó la ira del tirano, el cual mandó matar a todos los sabios y magos. Debemos notar cómo el hagiógrafo destaca la inutilidad de los hechiceros paganos para que por contraste brille más la intervención de la ciencia oculta de Daniel. No cabe duda que en todas estas narraciones hay mucho de convencional, pues es fácil captar las ideas teológicas que presiden los relatos.
Intervención de Daniel (13-28a).
13 Publicóse la orden, y ya iban a ser llevados a la muerte los sabios, y buscaban también a Daniel y a sus compañeros para matarlos. 14 Habló entonces Daniel avisada y prudentemente a Arioj, capitán de la guardia del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia. 15 Habló y dijo a Arioj, capitán del rey: ¿Por qué esta orden del rey tan rigurosa? Entonces explicó Arioj la cosa a Daniel, 16 y Daniel, entrando al rey, le pidió que le diese tiempo y daría al rey la declaración. 17 Fue luego Daniel a su casa y comunicó el asunto a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros, 18 instándoles a pedir al Dios de los cielos que les revelase aquel misterio para que no hiciese perecer a Daniel y a sus compañeros con el resto de los sabios de Babilonia. 19 Entonces el misterio fue revelado a Daniel en visión nocturna, por lo cual Daniel bendijo al Dios de los cielos,20 diciendo: Bendito sea el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suya es la sabiduría y la fuerza. 21 El es quien ordena los tiempos y las circunstancias, depone reyes y los entroniza, da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22 El revela lo profundo y lo oculto, conoce lo que está en tinieblas, y con El mora la luz. 23 A ti, Dios de mis padres, te confieso y te alabo, que me has dado sabiduría y fortaleza, y me has dado a conocer lo que te hemos pedido, y nos has revelado el secreto del rey. 24 Después de esto fue Daniel a Arioj, a quien había mandado el rey matar a los sabios de Babilonia, y le dijo así: No extermines a los sabios de Babilonia; llévame a la presencia del rey, que yo le daré la explicación. 25 Llevó entonces Arioj prestamente a Daniel a la presencia del rey, y díjole así: He hallado a uno de los deportados de Judá que dará al rey la explicación. 26 Respondió el rey, diciendo a Daniel, a quien llamaban Baltasar: ¿Podrás tú declarar el sueño que vi y su interpretación? 27 Daniel respondió delante del rey diciendo: Lo que pide el rey es un misterio que ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos son capaces de descubrir al rey; 28 pero hay en los cielos un Dios que revela lo secreto y que ha dado a conocer al rey Nabucodono-sor lo que sucederá en el correr de los tiempos.
Daniel interviene ante decreto tan brutal, y habla con el capitán que iba a ser el que presidiría el piquete de ejecución, Arioj 5. La intervención del sabio hebreo es en extremo insinuante y prudente, de forma que logra convencer al capitán de que él puede interpretar lo que los magos babilonios no pudieron. El hagiógrafo tiene cuidado en notar que Daniel no fue consultado con el conjunto de los adivinos, porque su ciencia era muy superior. Es más, cuando Daniel se ofrece para interpretar, aún no sabe el sueño ni el sentido de él, pero tiene confianza absoluta en el poder de su Dios. Para 4 recibir la esperada comunicación divina se reunió con sus compañeros, para pedir juntamente la gracia extraordinaria a su Dios, por la que había de resplandecer la omnipotencia y providencia divinas. La plegaria fue escuchada al punto, y Daniel comprendió el misterioso sentido del sueño de Nabucodonosor. La primera reacción de Daniel fue dar gracias por la revelación comunicada (v.21).
Una vez más Dios se ha acordado de sus siervos, como lo había hecho con los antepasados de Israel. El Dios de los judíos es quien da sabiduría a los sabios y quien dirige el curso de la historia, entronizando y destronando reyes (v.21). Esta confesión alude ya al contenido de la revelación. Aunque el rey de Babilonia parecía firmemente establecido en su trono, sin embargo, llegará un día en que por designio divino será suplantado en su trono por otros reinos.
Después Daniel se ofrece para presentarse a Nabucodonosor y explicar su sueño. Ante el despótico monarca, el joven judío hace en el exordio constar que la revelación que va a comunicar no la ha obtenido por medios mágicos, como lo podrían hacer los demás adivinos babilónicos (v.27), sino que proviene del Dios que está en los cielos, que revela los secretos.
El sueño de Nabucodonosor (28-35).
28 He aquí tu sueño y la visión que has tenido en el lecho. 29 En tu lecho, ¡oh rey! te vinieron pensamientos de lo que vendrá después de este tiempo, y el que revela los secretos te dio a conocer lo que sucederá. 30 Si este misterio me ha sido revelado, no es porque haya en mí una sabiduría superior a la de todos los vivientes, sino para que yo dé a conocer al rey la explicación y llegues a conocer los pensamientos de tu corazón. 31 Tú, ¡oh rey! mirabas y estabas viendo una gran estatua. Era muy grande la estatua y de un brillo extraordinario. Estaba en pie ante ti, y su aspecto era terrible. 32 La cabeza de la estatua era de oro puro; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus caderas, de bronce; 33 sus piernas, de hierro, y sus pies, parte de hierro y parte de barro. 34 Tú estuviste mirando, hasta que una piedra desprendida, no lanzada por mano, hirió a la estatua en los pies de hierro y de barro, destrozándola. 35 Entonces el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro se desmenuzaron juntamente y fueron como tamo de las eras en verano; se los llevó el viento, sin que de ellos quedara traza alguna, mientras que la piedra que había herido a la estatua se hizo una gran montaña, que llenó toda la tierra.
El sueño de Nabucodonosor era muy extraño. Mientras el rey cavilaba sobre proyectos imperiales y sobre los posibles hechos que habían de sobrevenir sobre su imperio, tuvo un sueño que había de tener un sentido profético. El misterioso sueño tiene relación con lo que ha de suceder en los postreros días (v.28), frase que en la literatura profética alude a la época inmediata al establecimiento del reino mesiánico6. En ese sueño se ha revelado la sucesión de los imperios hasta la manifestación del reino mesiánico.
La introducción de Daniel es solemne, como corresponde a la importancia del sueño. En primer lugar confiesa humildemente que lo que va a decir no se debe a su sabiduría puramente humana. Y después concreta el sueño del monarca: ante sus ojos apareció una estatua colosal en forma humana. El coloso, sin embargo, no estaba hecho de un material homogéneo, y en esto estribaba la particularidad de la misma. Diversos metales estaban representados en su composición: la cabeza, de oro; el pecho y brazos, de plata; el vientre, de bronce; las piernas, de hierro, y los pies, mitad de hierro, mitad de bronce. La calidad de los metales va decreciendo a medida que se desciende de la cabeza a los pies. En el simbolismo que después explicará la diversidad cualitativa de los metales representaba también el valor diferente de los imperios simbolizados.
Nabucodonosor, en su sueño, consideraba admirado la estatua, cuando una piedra desprendida, no por mano (v.34), fue a dar contra la estatua, derribándola y descomponiéndola como tamo que se lleva el viento. Por otra parte, esa minúscula piedra fue después creciendo hasta convertirse en una gran montaña (v.35). Al decir que la piedra fue desprendida sin que la lanzara mano alguna, alude a un poder secreto divino, como explicará en la interpretación.
Interpretación del sueño (36-45).
36 He aquí el sueño. Daremos también al rey su interpretación. 37 Tú, ¡oh rey! eres rey de reyes, porque el Dios de los cielos te ha dado el imperio, el poder, la fuerza y la gloria. 38 El ha puesto en tus manos a los hijos de los hombres, dondequiera que habitasen; a las bestias de los campos, a las aves del cielo, y te ha dado el dominio de todo; tú eres la cabeza, de oro. 39 Después de ti surgirá otro reino menor que el tuyo, y luego un tercero, que será de bronce y dominará sobre toda la tierra. 40 Habrá un cuarto reino, fuerte como el hierro; como todo lo rompe y destroza el hierro, así él romperá todo, igual que el hierro, que todo lo hace pedazos. 41 Lo que viste de los pies y los dedos, parte de barro de alfarero, parte de hierro, es que este reino será dividido, pero tendrá en sí algo de la fortaleza del hierro, aunque viste el hierro mezclado con el barro. 42 Y el ser los dedos parte de hierro, parte de barro, es que este reino será en parte fuerte y en parte frágil. 43 Viste el hierro mezclado con barro porque se mezclarán por alianzas humanas, pero no se pegarán unos con otros, como no se pegan el hierro y el barro. 44 En tiempo de esos reyes, el Dios de los cielos suscitará un reino que no será destruido jamás y que no pasará a poder de otro pueblo; destruirá y desmenuzará a todos esos reinos, mas él permanecerá por siempre. 45 Eso es lo que significa la piedra que viste desprenderse del monte sin ayuda de mano, que desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El Dios grande ha dado a conocer al rey lo que ha de suceder después. El sueño es verdadero, y cierta su interpretación.
Daniel empieza enfáticamente a exponer su interpretación, alabando la grandeza material de Nabucodonosor, conforme a las costumbres cortesanas. Se le da el título de rey de reyes (v.3y), corriente en la época persa. Las frases son absolutas: Nabucodonosor aparece como rey de los hombres y de los animales. La expresión plural “daremos la interpretación” puede considerarse como fórmula retórica, asociando a sus compañeros judíos a su revelación. Una vez captada la benevolencia del monarca con las alabanzas más desorbitadas, Daniel expone la interpretación: la estatua, con sus diferentes metales, representa diferentes imperios que se sucederán. La cabeza de oro simboliza el reino de Nabucodonosor (v.38). Las otras partes de la estatua simbolizan otros tantos reinos que sucederán al babilónico; el que sucederá a éste será menor que él (el pecho, de plata), mientras que el tercero (vientre de bronce) dominará sobre la tierra (v.39). A éste le sucederá otro que se distinguirá por su agresividad, rompiendo todo como el hierro (v.40). Este cuarto reino será, por un lado, fuerte como el hierro, pero también frágil como la arcilla, simbolizado en los pies de la estatua, mitad de hierro, mitad de barro (v.42). El profeta concreta diciendo que ese cuarto reino se tratará de reforzarlo con alianzas humanas, que al fin resultarán ineficaces (v.43). Este detalle es de sumo interés para encontrar la clave de identificación de este misterioso reino agresivo, fuerte y débil a la vez, como veremos a continuación. A este último reino suplantará un reino que no será destruido jamás. (v.44), simbolizado en la piedra que cae sobre la estatua, destruyéndola y convirtiéndose en una gran montaña.
Identificación de los Cuatro Reinos.
El profeta sólo nos da la identificación del primer reino, que es el babilónico. Por otra parte, da muchos detalles sobre el cuarto reino, que le preocupa de un modo especial, como veremos en las visiones de los capítulos séptimo y octavo, en que se concretarán más las particularidades de dicho reino. En realidad, esta visión de la estatua y la de las cuatro bestias del c.7 se explicitan mutuamente. Esto supuesto, ¿cuáles son los reinos simbolizados en la misteriosa estatua simbólica?
Los exegetas, en realidad, sólo convienen en el primero (la cabeza de oro), que, según la explicación misma de Daniel, es el reino de Nabucodonosor. En cuanto a la identificación de los otros tres reinos, las opiniones son varias: a) San Jerónimo, siguiendo a Josefo y al autor del cuarto libro de Esdras7, los identifica del modo siguiente: 1) neobabilónico: reino de Nabucodonosor (cabeza de oro); 2) imperio medo-persa (pecho de plata); 3) imperio griego de Alejandro y sucesores (vientre de bronce); 4) imperio romano (piernas, de hierro). Esta tesis estuvo muy en boga en la exégesis tradicional católica, b) Recientemente se ha preferido entre los exegetas católicos de mayor relieve la ecuación siguiente: 1) imperio neobabilónico; 2) imperio medo-persa; 3) imperio griego de Alejandro; 4) imperio de los Seléucidas de Siria y de los Lagidas de Egipto. Nosotros preferirnos esta última combinación, y explicamos nuestro punto de vista siguiendo a Lagrange 8. Respecto de la identificación del segundo reino (pecho de plata), convenimos con la posición tradicional en que se trata del imperio medo-persa, que sucedió históricamente al babilónico.
En el c.8, Daniel identifica explícitamente al carnero con dos cuernos con los reyes de Media y de Persia 9. Esto es muy importante para buscar la identificación de las partes de nuestra estatua. El tercer reino, que domina toda la tierra, es el imperio de Alejandro Magno, según se indica en 8:21 al identificar al macho cabrío que abate al carnero (Media y Persia) con el rey de Grecia. La parte más discutible es la identificación del cuarto reino, que se distingue por su agresividad. En nuestra tesis es el imperio de los sucesores de Alejandro, los “Diadocos,” que dominaron Palestina, es decir, los Seléucidas y los Lagidas. De nuevo tenemos que acudir para su identificación a lo que se nos dice en las visiones de las cuatro bestias del c.7 y a los cuatro reyes que salen del gran cuerno del rey de Grecia Deu 8:22, vencedor del carnero medo-persa.
Además, en 11:4-45 encontramos la clave para interpretar las alianzas humanas que simbolizan el hierro y el barro que caracterizan al cuarto reino (v.43). En ese capítulo se habla de las alianzas matrimoniales que entablarán los Seléucidas de Siria y los Lagidas de Egipto para unirse en la posesión de Palestina. Sin embargo, las tentativas fueron inútiles, y las dos grandes familias no pudieron fundirse, como no se pegan el hierro y el barro (v.41). Por otra parte, en 7:7 se habla de una bestia feroz “con grandes dientes de hierro,” que es suplantada por el reino de los santos. Como veremos en su lugar, esa bestia es fácil de identificar, por sus pormenores, con los Seléucidas, perseguidores del pueblo israelita en tiempo de los Macabeos. Ya San Jerónimo confiesa que el pequeño cuerno de la cuarta bestia del c.7 y el hombre despreciable Deu 11:21 designan a Antíoco IV Epífanes, perseguidor de los judíos en la época macabea.
Vemos, pues, que en las visiones del libro de Daniel hay una graduación en cuanto a la explicitación de su contenido: primero, en la visión de la estatua hay como un diseño general, y después, en las visiones sobre las cuatro bestias del c.7 y en las del carnero y macho cabrío del c.8, y, sobre todo, en las particularidades del c.11 se concretan más los detalles, llevándonos claramente a las incidencias de la época macabea, como veremos en su lugar.
En el c.7, el reino de los santos sucede al imperio de la cuarta bestia con dientes de hierro. Aquí, en la visión de la estatua, la piedrecita que derrumba el coloso con pies de barro es el reino que no será jamás destruido (v.44). Es el reino mesiánico, que permanecera para siempre (v.44). Su inauguración sucederá al colapso del último de los reinos, aunque en la perspectiva histórica no es necesario que la implantación de la nueva era mesiánica le siga inmediatamente.
De hecho sabemos que desde la época de los Macabeos, en que termina la perspectiva del profeta, hasta la aparición del Mesías, hay siglo y medio. Los profetas suelen prescindir en sus vaticinios mesiánicos del estadio intermedio que hay entre la época en que manifiestan el oráculo y la realización del mismo en la época mesiánica. Como hombres de su tiempo, están preocupados por la solución de los problemas candentes de sus contemporáneos, y, por otra parte, viven obsesionados con la era venturosa del Mesías, solución de todos los problemas. En su ansia de consolar a sus compatriotas, presentan como próxima muchas veces la aparición de la era deseada, si bien en cuanto al tiempo de su manifestación no hayan recibido luz particular de Dios.
Hemos visto esto en el caso del vaticinio del Emmanuel en Isaías, presentado por éste como solución al peligro creado por la invasión asiría. En realidad, el Niño excepcional no había de aparecer sino siete siglos largos más tarde. De igual modo, el autor del libro de Daniel vive preocupado por la tragedia de la guerra de Antíoco IV Epífanes contra el pueblo de Dios, y anuncia a sus contemporáneos la definitiva derrota de aquél, seguida de la instauración del reino de Dios, como veremos al explicar las visiones de los capítulos de la segunda parte. El autor del libro de Daniel concibe la historia como una colisión de fuerzas, simbolizadas en los diversos imperios, que se oponen a la instauración del reino por excelencia, el de los santos 10. En el capítulo 12 veremos dramatizada esta lucha entre imperios y la especial protección que tiene el reino de los santos bajo la tutela del arcángel Miguel .
Daniel, jefe de los sabios caldeos (46-49).
46 Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro y se prosternó ante Daniel, y mandó que le dieran ofrendas y perfumes. 47 Dirigió el rey la palabra a Daniel y dijo: En verdad que vuestro Dios es el Dios de los dioses y el Señor de los reyes y que revela los secretos, pues tú has podido descubrir este misterio. 48 En seguida el rey engrandeció a Daniel, y le hizo muchos y grandes dones, y le constituyó gobernador de la provincia de Babilonia, y le hizo jefe supremo de todos los sabios de ésta. 49 Daniel rogó al rey que diese la intendencia de la provincia a Sidraj, Misaj y Abed-Nego. Pero Daniel permaneció en la corte del rey.
El rey quedó profundamente impresionado con la revelación del sueño y de su sentido, y le dio honores divinos a Daniel. Este los acepta como homenaje a su Dios, de quien había recibido la sabiduría (v.28). Con su revelación se había manifestado la grandeza del Dios de Israel, reconocido por Nabucodonosor como Dios de todos los dioses. Toda la narración se ordenaba a este reconocimiento de la superioridad del Dios de los judíos. En premio a la interpretación se le nombra gobernador de la provincia de Babilonia, y éste pide la participación en el gobierno para sus compañeros, que le han ayudado con sus oraciones.
En todo esto salta a la vista el estilo convencional del relato, muy similar al del libro de Ester, donde se habla del encumbramiento de Mardoqueo. Todo parece suponer que nos hallamos ante una composición didáctica religiosa al estilo de los libros de Job, Ester, Judit y Tobías, en los que las narraciones en torno a un protagonista se amoldan para resaltar determinadas ideas religiosas. El autor del libro de Daniel, viviendo en tiempo de los Macabeos, compone una serie de relatos en torno al gran personaje legendario Daniel, en los que se destaca la providencia del Dios de los judíos sobre sus siervos a través de la historia.
1 Cf. Gen 41. – 2 El texto dice en lengua aramea, lo que parece glosa debida a un copista posterior, que creía que la lengua de la corte babilónica era el arameo, como lo fue más tarde en la época persa. – 3 Así entre los persas (CuRT., Hisíor. VI 5). Lo mismo en las cartas de Tel-Amarna. – 4 Cf. 2Re 10:27; Esd 6:11. – 5 En Gen 14:1 aparece un Arioj rey de Ellasar, o Larsa, en Mesopotamia (cf. Jdt 1:6). – 6 Cf. Isa 2:2; Miq 4:1. – 7 Cf. 4 Esd 12:10-12; Flavio Josefo, Antiq. X 10:3; San Jerónimo: PL 25:504.530. – 8 Cf. M. J. Lagrange: RB (1904) 5035; D. Buzy, Lessymbolesde l’Ancien Testament (1923) 266-80: RB (1918) 403-26; Dennefeld, Le Messianisme (1929) 173; J. Chaine, Introduction a la lecture des prophétes (1932) 260; M. Becher, Verbwn Domini (1924) 206-10. – 9 Driver ve en los medos y los persas dos “reinos” diferentes. Cf. The Book of Daniel (1900) p.28-29 (Cambridge Bible). Pero en Dan 7:21 se identifican. – 10 Dan 7:18s. – 11 Sobre estas profecías de Daniel puede verse el artículo de A. Colunga Los vaticinios mesiánicos de Daniel: 21 (1920) 285-305. Saydón, siguiendo a Junker, se inclina a suponer que los cuatro famosos reinos no tienen un valor histórico, sino que la cifra de cuatro indica sólo la totalidad de los reinos que había de haber antes de la era mesiánica. Cf. Verbum Dei II p.625 (Barcelona 1956).
Fuente: Biblia Comentada
segundo año. El ascenso de los cuatro hebreos después de tres años de preparación (Dan 1:5; Dan 1:18) concuerda con el año del ascenso después del sueño en el «segundo año». Vea la nota sobre Dan 1:1. sueños. En el tiempo de la revelación, Dios hablaba a través de la interpretación de sueños inducidos por Él (cp. v. Dan 2:29).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
— año segundo de su reinado: La fecha no deja de crear perplejidad, pues situaría el contenido de la narración antes del año 600 a. C. y antes, por supuesto, de lo narrado en el capítulo precedente. Este es un indicio más de que los relatos de los cps. Dan 1:1-21; Dan 2:1-49; Dan 3:1-30; Dan 4:4-37; Dan 5:1-31; Dan 5:31-27 circularon originalmente de forma independiente y que lo decisivo en ellos no es tanto la precisión histórica cuanto el triunfo de la fe en circunstancias adversas.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
Gén 41:1-8.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
sueños perturbadores de Nabucodonosor
Los eventos del cap. 2 se desarrollan durante el segundo año del reinado de Nabucodonosor (604 a. de J.C; cf. 1:1, 2).
En el antiguo Cercano Oriente se creía que particularmente los reyes recibían mensajes de los dioses. Los sueños de Nabucodonosor eran, por tan to, especialmente interesantes, establecidos, como lo estaban, en el contexto de su ambiciosa política extranjera. (Su victoria sobre los egipcios en Carquemis y Hamón le había asegurado el control de Siria; otras campañas siguieron en los años siguientes.) El contenido de sus sueños lo dejaron inquieto y atribulado (1). El entonces convocó a sus diversos consejeros, cuyos títulos son indicativos de la naturaleza de la ciencia y la religión de Babilonia (p. ej. para hechiceros véase Deut. 18:10-12; Mal. 3:5).
No hay certeza respecto a cuánto de su sueño Nabucodonosor podía recordar. Algunas declaraciones implican que él al menos había retenido un sentido general del mismo (p. ej. v. 9c). El sueño le había dejado tal impresión perturbadora que él demandó la seguridad de una interpretación exacta bajo la amenaza de muerte (5). De esta manera, solamente si sus consejeros podían decirle el contenido del sueño, que ellos naturalmente ignoraban, podía él confiar en su capacidad para interpretarlo. La respuesta de los consejeros fue razonable (4, 7) y crecientemente desesperada (10, 11), una indicación intencional por parte del narrador de la perversidad del rey y de la bancarrota de la sabiduría de su corte.
Las palabras en arameo (4) señalan el cambio de idioma del heb. al arameo, que se mantuvo hasta 7:28 (véase la Introducción).
La amenaza de Nabucodonosor de un castigo (5) excesivo y caprichoso (pero de ninguna manera sin paralelo) y su sospecha de conspiración entre sus consejeros (9) denuncia un profundo sentido de inseguridad a pesar de sus logros. El decreto que él dio (12) incluye a Daniel y a sus acompañantes, cuya ausencia (inexplicable) intensifica el drama de la narración.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
2.1-11 Se creía que los sueños eran mensajes de los dioses, y se esperaba que los sabios los interpretaran. Podían ofrecer cierta interpretación siempre y cuando supieran cuál había sido el sueño. En esta ocasión, sin embargo, Nabucodonosor demandó conocer el sueño porque no podía recordarlo. Dios envió una serie de sueños a Nabucodonosor con mensajes proféticos que podían ser revelados y comprendidos sólo por un siervo de Dios. Otras personas que recibieron sueños de parte de Dios fueron Jacob (Gen 28:10-15), José (Gen 37:5-11), el copero y el panadero de faraón (Génesis 40), faraón (Génesis 41), Salomón (1Ki 3:5-15) y José (Mat 1:20-24).2.10, 11 Los caldeos (astrólogos) dijeron al rey que era imposible conocer los sueños de otra persona. Lo que el rey pedía era humanamente imposible. Sin embargo, Daniel pudo dar la respuesta al rey debido a que Dios estaba actuando a través de él. En la vida diaria, podemos enfrentarnos a muchas situaciones que serían insolubles si tuviéramos que manejarlas únicamente con nuestras débiles fuerzas. Pero Dios se especializa en imposibles.2.16-18 Daniel estaba en un momento de crisis. Imagínese tener que ir a ver al rey temperamental y poderoso que acababa de ordenar furioso su muerte. Sin embargo, Daniel no se contrajo por el miedo, sino que confió que Dios le diría lo que el rey quería saber. Cuando el rey dio a Daniel tiempo para encontrar la respuesta, Daniel buscó a sus tres amigos y oraron juntos. Cuando se encuentre en un momento difícil, cuente sus necesidades a sus amigos de confianza que también crean en el poder de Dios. La oración es más eficaz que el pánico. El pánico es confirmación de impotencia, la oración es confirmación de esperanza en Dios. La confianza que Daniel tenía en Dios lo salvó a él, a sus tres amigos y a los demás sabios.2.19, 23 Después de que Daniel pidió a Dios que le revelara el sueño de Nabucodonosor, recibió una visión del sueño. Su oración fue contestada. Antes de correr hacia Arioc, tomó su tiempo para dar el crédito a Dios por toda la sabiduría y el poder, y agradecerle el que contestara su oración. ¿Cómo se siente usted cuando ve que sus oraciones son contestadas? ¿Emocionado, sorprendido, aliviado? Hay veces que buscamos a Dios en oración y, después de recibir contestación, salimos corriendo por el entusiasmo y nos olvidamos de darle a Dios la gloria. Que su persistencia en la oración sea congruente con el humilde agradecimiento cuando sus peticiones sean contestadas.2.21 Cuando vemos a líderes malvados que viven y a líderes buenos que mueren jóvenes, quizás nos preguntemos si Dios todavía regula los acontecimientos del mundo. Daniel vio a gobernantes malvados con un poder casi ilimitado, pero sabía y proclamaba que Dios controla todo lo que sucede. El mundo se mueve de acuerdo a los propósitos de Dios. Permita que este conocimiento le dé confianza y paz suceda lo que pueda suceder en su vida. DANIELLos primeros años de la vida de Daniel demuestran que hay algo más en ser joven que cometer errores. Ninguna característica se gana el respeto de los adultos más rápidamente que la sabiduría en las palabras y las acciones de un joven. Daniel y sus amigos habían sido llevados desde sus casas en Judá al destierro. Su futuro era incierto, pero tenían cualidades que los calificaban para servir como siervos en el palacio del rey. Aprovecharon la oportunidad sin permitir que la oportunidad se aprovechara de ellos.El asomo de grandeza de Daniel lo vemos en su negativa a renunciar a sus convicciones. Había aplicado la Palabra de Dios a su vida, y no iba a cambiar los buenos hábitos que había adquirido. Su dieta física y su dieta espiritual fueron una parte importante de su relación con Dios. Comió cuidadosamente y vivió una vida de oración. Uno de los beneficios de ser entrenado en el servicio real era comer de la mesa del rey. Daniel con todo tacto eligió un menú más simple y demostró que fue una elección saludable. Así como sucedió con Daniel, las comidas son pruebas obvias y regulares de nuestros esfuerzos por controlar nuestros apetitos.Si bien Daniel limitaba su ingestión de comida, no se limitaba en la oración. Podía comunicarse con Dios porque había hecho de ello un hábito. Puso en práctica sus convicciones, aun cuando podía significar que lo arrojaran en un foso de leones hambrientos. Su vida demostró que tomó la decisión correcta.¿Es tan firme su fe en Dios que hace lo que Dios dice sin importarle las consecuencias? Tal convicción lo mantiene un paso adelante de la tentación. Es una convicción que da sabiduría y estabilidad en circunstancias cambiantes. Ore y viva sus convicciones en la vida diaria y confíe los resultados a Dios.Puntos fuertes y logros :– Aunque era joven cuando lo deportaron, permaneció leal a su fe– Sirvió como consejero de dos reyes babilónicos y dos reyes medopersas– Fue un hombre de oración y un estadista con el don de profecía.– Sobrevivió en un foso de leonesLecciones de su vida :– Las convicciones discretas muchas veces se ganan el respeto a largo plazo– No espere hasta que esté en una situación difícil para aprender acerca de la oración– Dios puede utilizar a la gente en cualquier lugar donde se encuentrenDatos generales :– Dónde: Judá y las cortes de Babilonia y de Persia.– Ocupación: Desterrado israelita que llegó a ser consejero de reyes.– Contemporáneos: Ananías, Misael, Azarías, Nabucodonosor, Belsasar, Darío, Ciro.Versículo clave :»Por cuanto fue hallado en él mayor espíritu y ciencia y entendimiento, para interpretar sueños y descifrar enigmas y resolver dudas; esto es, en Daniel, al cual el rey puso por nombre Beltsasar. Llámese, pues, ahora a Daniel, y él te dará la interpretación» (5.12).La historia de Daniel se relata en el libro de Daniel. También se menciona en Mat 24:15. 2.24 Daniel no aprovechó el triunfo para beneficio propio. Pensó en los demás. Cuando estemos luchando por triunfar, pensemos en las necesidades de los demás.2.27-30 Antes de decirle nada al rey, Daniel glorificó a Dios. Explicó que no sabía del sueño por su propia sabiduría sino sólo porque Dios se lo reveló. ¡Cuán fácil es quedarnos con el honor de lo que Dios hace por medio de nosotros! Esto es robarle a Dios el honor que merece.2.31ss La cabeza de oro representaba a Nabucodonosor, el gobernante del Imperio Babilónico. El pecho y los dos brazos de plata representaban el imperio medopersa que conquistó Babilonia en el año 539 a.C. El vientre y los muslos de bronce eran Grecia y Macedonia bajo el gobierno de Alejandro Magno, quien conquistó el imperio medopersa en el año 334-330 a.C. Las piernas de hierro representaban a Roma, que conquistó a los griegos en el año 63 a.C. Los pies y dedos de arcilla y hierro representaban la caída del Imperio Romano, cuando el territorio que gobernaba Roma se dividió en una mezcla de naciones fuertes y débiles. El tipo de metal de cada una de las partes representaba la fortaleza del poder político que representaba. La piedra que se desprendió de la montaña representaba el Reino de Dios, que sería regido eternamente por el Mesías, el Rey de reyes. El sueño reveló que el Dios de Daniel estaba por encima de cualquier rey terrenal. SADRAC/MESAC/ABED-NEGOLas amistades hacen que la vida se pueda gozar y que los tiempos difíciles sean más llevaderos. Las dificultades las prueban y las fortalecen. Así era la relación entre los tres jóvenes judíos deportados a Babilonia junto con Daniel. La amistad de estos jóvenes significaba mucho para ellos, pero aún así nunca permitieron que usurpara el lugar de Dios en sus vidas, ni siquiera ante la muerte.Juntos desafiaron en silencio la orden del rey Nabucodonosor de inclinarse y adorar al ídolo que había hecho de sí mismo. Compartieron un acto valeroso, mientras que otros, deseosos de deshacerse de ellos, le dijeron al rey que aquellos tres judíos estaban siendo desleales. Si bien esto no era verdad, Nabucodonosor no podía salvarles la vida sin avergonzarse.Era el momento de la verdad. La muerte estaba a punto de acabar con su amistad. Ceder un poco les hubiera permitido vivir y disfrutar de su amistad, servir a Dios y servir a su pueblo mientras estuvieran en esta tierra Pero fueron tan sabios que vieron que eso hubiera envenenado la misma convicción que los había unido tan íntimamente: la lealtad a Dios. Así que no dudaron en depositar sus vidas en las manos de Dios. ¡El resto fue victoria!Cuando dejamos a Dios fuera de nuestras relaciones más importantes, tendemos a esperar que esas relaciones satisfagan necesidades nuestras que solo Dios puede satisfacer. Los amigos son útiles, pero no pueden satisfacer nuestras más profundas necesidades espirituales. El dejar a Dios fuera de nuestras relaciones indica lo poco importante que es en nuestra propia vida. Nuestra relación con Dios debe tener suficiente importantancia para tocar nuestras demás relaciones, especialmente nuestras amistades más cercanas.Puntos fuertes y logros :– Se unieron a Daniel en su propósito de no comer de la mesa del rey– Mantuvieron una amistad que pasó las pruebas de los problemas, del éxito, de la riqueza y del peligro de muerte– No quisieron transigir en sus convicciones incluso ante la muerte– Sobrevivieron en el horno de fuego ardienteLecciones de sus vidas :– Existe una gran fortaleza en una amistad verdadera– Es importante permanecer con las personas con las que compartimos nuestras convicciones– Se puede confiar en Dios aún cuando no podemos predecir los resultadosDatos generales :– Dónde: Babilonia.– Ocupaciones: Siervos y consejeros del rey.– Contemporáneos: Daniel, Nabucodonosor.Versículos clave :»Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado» (3.16-18).La historia de Sadrac (Ananías), Mesac (Misael) y Abed-nego (Azarías) se relata en el libro de Daniel. 2.36 Cuando Daniel dijo «diremos», en plural, estaba incluyendo a sus tres amigos. Ya que les había pedido que oraran, los hizo partícipes del triunfo cuando presentó la interpretación. Quería que participaran del honor que aquello significaba.2.44 El Reino de Dios jamás será destruido. Si le inquietan los rumores de guerra y la prosperidad de los líderes malos, recuerde que Dios, no los líderes del mundo, deciden el desarrollo de la historia. Bajo la protección de Dios, el Reino de Dios es indestructible. Todos los que creen en Dios son ciudadanos de su reino y están seguros en él. NABUCODONOSORNabucodonosor fue un líder mundial que se dijo que tendría más cooperación de los pueblos que conquistaba si les permitía mantener a sus dioses. Tomaba sus tierras, saqueaba sus riquezas, controlaba sus vidas, pero permitía que adoraran a sus ídolos, y a veces él mismo los adoraba. El plan de Nabucodonosor funcionó bien, con una notoria excepción. Cuando conquistó la pequeña Judá, se enfrentó a un Dios que demandaba adoración exclusiva, no una parte de la que se daba a otros dioses. En un sentido, Nabucodonosor siempre había podido gobernar a los dioses. Este nuevo Dios era diferente. Este se atrevía a proclamar que había hecho de Nabucodonosor todo lo que era. Uno de los más grandes conquistadores de la historia fue conquistado por su Creador.La Biblia nos permite notar las formas en que Dios trabajó con Nabucodonosor. Le permitió victorias, pero para cumplir los propósitos de Dios. Le permitió llevar a los mejores líderes judíos jóvenes como siervos de su palacio, mientras colocaba muy cerca de él a un joven llamado Daniel, quien cambiaría la vida del rey. Permitió que Nabucodonosor viviera siete años de locura antes de restaurarlo en el trono. ¡Le demostró al rey quién de verdad era el jefe!Estas lecciones están muy claras para nosotros en la actualidad debido a nuestro lugar en la historia. Cuando nuestra atención la enfocamos en nuestra propia vida, no podemos ver la forma en que Dios está trabajando hoy. Pero sí tenemos la ventaja de que la Palabra de Dios nos guía en los retos actuales. Se nos ordena obedecer a Dios; también se nos ordena confiar en El. El confiar en El cubre esos tiempos cuando no estamos seguros del porvenir. Dios nos ha encomendado este día. ¿Le hemos confiado nuestra propia vida?Puntos fuertes y logros :– Fue el más grande de los reyes babilónicos– Se le conoce como constructor de ciudades– Uno de los gobernantes extranjeros que Dios utilizó para cumplir sus propósitosDebilidades y errores :– Se creía un dios y lo persuadieron para que se construyera una estatua que todos debían adorar– Se volvió extremadamente soberbio, lo que lo llevó a un ataque de locura– Tuvo la tendencia a olvidar las demostraciones del poder de Dios de que fue testigoLecciones de su vida :– La historia registra los hechos de los siervos de Dios dispuestos y de los que sin querer le sirvieron de herramienta.– La grandeza de un líder se ve afectada por la calidad de sus consejeros.– La soberbia que no se domina es autodestructiva.Datos generales :– Dónde: Babilonia.– Ocupación: Rey.– Familiares: Padre: Nabopolasar. Hijo:Evil Merodac. Nieto: Belsasar.– Contemporáneos: Jeremías, Ezequiel, Daniel, Joacim, Joaquín.Versículo clave :»Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia» (4.37).La historia de Nabucodonosor se relata en 2 Reyes 24, 25; 2 Crónicas 36, Jeremías 21-52; Daniel 1-4. 2.47 Nabucodonosor honró a Daniel y al Dios de Daniel. Si Daniel se hubiera quedado con la gloria, el rey lo hubiera honrado sólo a él. Debido a que Daniel dio el crédito a Dios, el rey los honró a ambos. Parte de nuestra misión en este mundo es mostrar a los que no son creyentes cómo es Dios. Podemos hacerlo al dar a Dios la gloria por las grandes cosas que hace en nuestra vida. Nuestros actos de amor y compasión pueden impresionar a la gente, y si le damos la gloria de lo que hacemos a Dios, querrán saber más acerca de El. Agradezca a Dios lo que está haciendo en usted y por medio de usted.2.49 Después de que lo nombraron gobernador de toda la provincia de Babilonia y jefe de los sabios, Daniel pidió que sus compañeros, Sadrac, Mesac y Abed-nego, fueran sus ayudantes. Daniel sabía que no podría llevar tan gran responsabilidad sin colaboradores capaces, y escogió a los mejores hombres que conocía: sus tres compañeros hebreos. Un líder competente nunca hace todo el trabajo: sabe cómo delegar y supervisar. Moisés, el líder más grande de Israel, compartió su carga de administración con docenas de colaboradores. (Véase el relato en Exo 18:13-27.)EL CUMPLIMIENTO DE LA INTERPRETACION DE DANIELLa gran imagen en el sueño de Nabucodonosor (Exo 2:24-45) representaba los cuatro reinos que dominarían como poderes mundiales. Reconocemos a estos imperios como el babilónico, el medo-persa, el griego y el romano. Todos serán aplastados y terminados por el Reino de Dios, que continuará eternamente. Parte Material Imperio Período de dominación Cabeza Oro Babilónico 606 a.C-539 a.C.Pecho y brazos Plata Medopersa 539 a.C.-331 a.C.Vientre y muslos Bronce Griego 331 a.C.-146 a.C.Piernas y pies Hierro y barro cocido Romano 146 a.C.-476 d.C.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
REFERENCIAS CRUZADAS
a 35 Gén 40:5
b 36 Gén 41:8; Dan 4:5
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
el año segundo. O sea, el año 603 a.C. (v. coment. en 1:1).
Fuente: La Biblia de las Américas
Lit., Nabucodonosor soñó sueños
Lit., su sueño se fue de sobre él
Fuente: La Biblia de las Américas
[28] Según el griego se puede traduciren remotos tiempos o en los días por venir.[38] El imperiocaldeo por su grandeza, gloria y riquezas, se compara con el más noble de los metales.[39] El imperiode losmedos era de menor extensión y duración que el anterior de los babilonios, según creían los judíos.[40] El cuarto reino es el imperio de Alejandro Magno, gran conquistador.[45] En el antiguo testamento la piedra simboliza al pueblo de Dios; en el nuevo testamento se refiere a Jesucristo y a su reino, la Iglesia. Sal 118 (117), 22; Is 18, 14; 28, 16; 51, 1; Mat 21, 42; Mar 12, 10-11; Luc 20, 17-18; Rom 9, 32-33; 1 Pe 2, 6-8.