Biblia

Comentario de Daniel 2:24 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Daniel 2:24 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Después de esto, Daniel entró a la presencia de Arioc, a quien el rey había comisionado para hacer perecer a los sabios de Babilonia. Fue y le dijo así: —No hagas perecer a los sabios de Babilonia. Llévame a la presencia del rey, y yo declararé al rey la interpretación.

a Arioc. Dan 2:15.

para matar a los sabios. Dan 2:12, Dan 2:13; Hch 27:24.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

— los sabios de Babilonia: En buena lógica los sabios de Babilonia deberían ser ejecutados por su incapacidad de dar una respuesta al rey. Sin embargo, Daniel intercede en su favor, pues sabe, como ellos (v. Dan 2:10), que no hay poder humano capaz de satisfacer el deseo del rey (v. Dan 2:27).

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

La explicación del sueño

Daniel regresó a la presencia del rey, ahora en posición de hablar con amplitud y audacia apropiadas, contrastando la impotencia de los consejeros del rey con el conocimiento del consejero celestial de Daniel.

Nabucodonosor había visto una gran estatua con la forma de un ser humano y hecha significativamente de metales de valor decreciente (oro, plata, bronce, hierro mezclado con barro). En este sueño apareció una piedra desprendida que golpeó y destruyó la estatua (nótese el eco del Sal. 2:9 en los vv. 34b-35a). La roca tenía dos rasgos dignos de notarse: se desprendió sin intervención de manos (34), es decir, su origen yacía en la actividad de Dios, y se convirtió en una gran montaña que llenó toda la tierra (35), es decir, su actividad fue universal.

El sueño se refería a lo que ha de acontecer en los postreros días (28). Puesto que la cabeza de oro fue identificada específicamente como el reino de Nabucodonosor (38), podemos asumir que las otras partes de la estatua también representaban imperios o dinastías específicos. Su identidad todavía no había sido revelada a Daniel y a sus contemporáneos (pero véase 8:19-21). Si han de ser identificados en retrospectiva (y a la luz de 8:19-21), su pecho y sus brazos … de plata (32) representan el Imperio Medo-Persa (que el libro de Dan. ve como una sola entidad incorporada en el ascenso de Ciro en 539 a. de J.C.; cf. 5:28; 8:20). El vientre y sus muslos … de bronce (32) simbolizarían entonces al Imperio Griego el cual dominará en toda la tierra (39), seguido a su vez por el Imperio Romano (aunque algunos intérpretes conservadores han to mado las piernas y los pies como referencia a los sucesores de Alejandro Magno).

Esta interpretación a menudo ha llevado al entendimiento de la piedra como Cristo y su crecimiento como una referencia al avance del reino de Dios. Puede haber alusiones a esta interpretación en Luc. 1:33 y 20:18. Sin embargo, también debe notarse que la piedra desmenuza todos los reinos simbolizados por la estatua. En un sentido más general, por eso, el mensaje de la visión es que aun que los reinos que los pueblos edifican dan lugar a otros en un proceso de supervivencia de los más aptos, es la mano de Dios la que finalmente los destruye al edificar su propio reino, uno que permanecerá.

Los eruditos críticos, considerando la idea de un Imperio Medo-Persa como no histórico, generalmente ven los reinos representados aquí como Babilonia, Media, Persia y Grecia, y a la interpretación de Daniel como una “profecía después del evento” (véase la Introducción).

El efecto de esta revelación se describe en lo que sigue (46-49). Nabucodonosor honró a Daniel y declaró que reconocía a su Dios. La designación de los acompañantes de Daniel (49) explica su presencia en el evento que sigue en el cap. 3, que, a su vez, revela que la profesión de Nabucodonosor era solamente superficial.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

REFERENCIAS CRUZADAS

j 71 Dan 2:15

k 72 Dan 2:12

l 73 Dan 1:19; Dan 2:16

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo