Comentario de Daniel 2:44 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Y en los días de esos reyes, el Dios de los cielos levantará un reino que jamás será destruido, ni será dejado a otro pueblo. Este desmenuzará y acabará con todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre.
el Dios del cielo. Dan 2:28, Dan 2:37.
levantará un reino. Gén 49:10; Sal 2:6-12; Sal 72:1-20; Sal 89:3, Sal 89:4, Sal 89:19-36; Sal 110:1-4; Isa 9:6, Isa 9:7; Mat 3:2, Mat 3:3; Mat 28:18; Efe 1:20-22.
que no será jamás destruido. Dan 4:3, Dan 4:34; Dan 6:26; Dan 7:13, Dan 7:14; Sal 145:13; Eze 37:25; Miq 4:7; Luc 1:32, Luc 1:33; Jua 12:34; Apo 11:15.
desmenuzará y consumirá. Dan 8:25; Sal 2:9; Sal 21:8, Sal 21:9; Isa 60:12; 1Co 15:24, 1Co 15:25; Apo 2:27; Apo 19:15-20.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
El reino que no será jamás destruido es el Reino de Dios. Hay por lo menos dos visiones sobre la forma que tomará este Reino. Los no milenialistas sugieren que es un Reino espiritual introducido por Jesucristo en su primera venida. Los pre-milenialistas afirman que es un Reino literal a ser establecido por Jesucristo en su Segunda Venida, en el que Él destruirá los reinos de este mundo (Apo 19:15).
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
UN REINO QUE NO SERÁ JAMÁS DESTRUIDO. En el sueño, una piedra cortada sin mano del monte (i.e., de manera sobrenatural) hirió la imagen en los pies. No sólo fueron destruidos los pies, sino que se hizo polvo todo el oro, la plata, el bronce, el hierro y el barro, y se los llevó el viento,
(1) Cuando Babilonia cedió su poder a Medo-Persia, esta última coalición siguió siendo parte de la misma imagen. Lo mismo es cierto en cuanto a Grecia y Roma, y todavía es cierto con respecto a los modernos estados nacionalistas. Todos forman parte del mismo sistema del mundo actual. Además, los creyentes todavía tienen alrededor de ellos astrología babilónica, ética medopersa, arte y filosofía griegos, y tanto la ley romana como el concepto romano de que la paz puede lograrse mediante la fuerza militar. Según el sueño de Nabucodonosor, debe destruirse por completo el orden mundial con su filosofía y sus valores a fin de que se establezca plenamente el reino de Cristo.
(2) La piedra se convirtió en un reino que llenó toda la tierra (v. Dan 2:35). Este quinto reino es el reino de Dios establecido por Jesucristo el Mesías. Llenará toda la tierra y llegará al cielo nuevo y a la tierra nueva (cf. Apo 21:1). Se puede estar seguro de que el presente orden mundial no durará por siempre, pero que el reino de Dios sí durará eternamente (cf. 2Pe 3:10-13).
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
permanecerá para siempre. El reino de Dios encabezado por el Mesías es el dominio final que nunca será reemplazado. Tiene una fase milenaria y un futuro eterno, pero el mismo rey gobernará por siempre.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Dan 7:14; (ver 2Sa 7:16; Luc 1:33).
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
— para siempre: Es posible que estas reflexiones, con su tono nacionalista teñido de cierto revanchismo, surgieran en momentos de euforia política, quizá la alimentada por los éxitos militares de los Macabeos.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
NOTAS
(1) Aram.: mal·kjai·yá’, “los reyes”.
(2) “Un reino.” Aram.: mal·kjú.
(3) O: “Y la gobernación real”. Aram.: u·mal·kju·tháh.
REFERENCIAS CRUZADAS
r 107 Dan 7:12; Rev 17:12
s 108 Esd 1:2; Sal 115:3; Sal 115:16
t 109 Gén 49:10; Sal 2:6; Mat 6:10; Luc 22:29; Jua 18:36; Rev 11:15; Rev 20:6
u 110 2Sa 7:13; Isa 9:7; Eze 37:25; Dan 7:14; Miq 4:7; Rev 11:15
v 111 Dan 4:17; Dan 7:27
w 112 Sal 2:9; Sal 110:5; Isa 60:12; Dan 11:45; Rev 19:15
x 113 Dan 4:3; Dan 4:34; Luc 1:33
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
un reino que jamás será destruido. A diferencia de los otros cuatro reinos, el reino de Dios será un reino eterno que se extenderá por toda la tierra (cp. vers. 35). Esto ocurrirá en la segunda venida de Cristo, ya que el imperio romano no fue destruido en la primera venida de El. Esto es paralelo a los eventos de Apocalipsis 19– 20 cuando Cristo destruirá los imperios del mundo (Ap 19:11– 18) y establecerá su reino (Ap 20:4).
Fuente: La Biblia de las Américas
Lit., dejado