Comentario de Daniel 4:19 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Entonces Daniel, cuyo nombre era Beltesasar, quedó atónito por un momento, y sus pensamientos le turbaban. El rey habló y dijo: —Beltesasar, no te turben el sueño ni su interpretación. Y Beltesasar respondió y dijo: —¡Oh señor mío, que el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para tus adversarios!
entonces Daniel. Dan 8:1-27; Dan 1:7; Dan 2:26; Dan 5:12.
quedó atónito. Dan 4:9; Dan 7:28; Dan 8:27; Dan 10:16, Dan 10:17; Jer 4:19; Hab 3:10.
no te turben ni el sueño. Dan 4:4, Dan 4:5; 1Sa 3:17.
Señor mío. Dan 4:24; Dan 10:16; Gén 31:35; Gén 32:4, Gén 32:5, Gén 32:18; Éxo 32:32; 1Sa 1:15; 1Sa 24:8; 1Sa 26:15; 2Sa 18:31; 1Re 18:7.
el sueño sea para tus enemigos. 2Sa 18:32; Jer 29:7.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
atónito … turbaban: Habiendo llegado a entender el sueño de Nabucodonosor, Daniel quedó muy desconcertado por su contenido que vaciló al divulgar su significado.
el sueño sea para tus enemigos: Daniel deseaba que el terrible mensaje de un juicio fuera de algún modo destinado a los enemigos del rey y no al rey.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
atónito. Esto muestra el carácter compasivo de Daniel quien se alarma por la calamidad inminente.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Una advertencia de juicio
La perplejidad y el terror de Daniel (19) estaban relacionados con la interpretación del sueño y no con su incapacidad de entenderlo. Su sensibilidad es digna de notarse (p. ej. su uso de un prólogo cortesano propio del Cercano Oriente para la interpretación; 19b). La revelación de la humillación del rey no le daba placer a él, y en esto él refleja el corazón divino y el espíritu mesiánico (Eze. 18:23; Mat. 23:37). No cabe duda de que Nabucodonosor era un nombre frecuentemente repetido en la vida regular de oración de Daniel (cf. 6:10).
La interpretación fue dada entonces (24-26). El decreto celestial fue de juicio. Era contra Nabucodonosor (24), ubicado en el contexto de la soberanía absoluta de Dios (25, 27). Pero era tanto justo como matizado con misericordia; el terrible juicio que transformaría a Nabucodonosor en un animal no era inapropiado para alguien que se había comportado como una bestia salvaje con el pueblo de Dios (además de su actitud hacia los oprimidos, 27; un indicador siempre significativo del corazón en el AT, Isa. 1:17; 58:6). Además, su función era hu millar al rey hacia el arrepentimiento, alentado por la esperanza de que el Dios que destituye es también el que levanta.
Los juicios de Dios nunca son arbitrarios; son siempre moralmente justos. Esto es subrayado por el consejo de Daniel (de nuevo cortésmente) al rey. Puesto que el juicio es la respuesta de Dios a la violación flagrante de su ley moral, el arrepentimiento, demostrado al obedecer la ley, puede traer misericordia (cf. Prov. 28:13; Isa. 58:9b, 10; Jon. 4:2). Hasta los que no son misericordiosos pueden encontrar misericordia; pero la evidencia de que ellos la desean de Dios es que la muestren hacia otros (cf. Mat. 6:12; 18:21-35).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
NOTAS
(1) “Oh mi señor.” Aram.: ma·ri’ý.
REFERENCIAS CRUZADAS
ñ 217 Dan 1:7
o 218 Dan 7:28
p 219 1Sa 3:17
q 220 2Sa 18:32
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Daniel… quedó atónito. No debido a que no pudiese entender el sueño, sino por su desagrado de tener que anunciar el juicio de Dios al rey, a quien al parecer había llegado a estimar.