Comentario de Éxodo 28:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
“Harás que se acerque a ti, de entre los hijos de Israel, tu hermano Aarón y sus hijos con él, para que Aarón y sus hijos Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar me sirvan como sacerdotes.
harás llegar delante de ti. Lev 8:2; Núm 16:9-11; Núm 17:2-9; 2Cr 26:18-21; Heb 5:1-5.
de entre los hijos de Israel. Éxo 28:41; Éxo 29:1, Éxo 29:9, Éxo 29:44; Éxo 30:30; Éxo 31:10; Éxo 35:19; Núm 18:7; Deu 10:6; 1Cr 6:10; 2Cr 11:14; Luc 1:8.
Nadab y Abiú. Éxo 6:23; Éxo 24:1, Éxo 24:9; Lev 10:1, Lev 10:12; Núm 2:4; Núm 26:61; 1Cr 24:1-4.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Aarón y sus hijos son apartados para el sacerdocio, Éxo 28:1.
Se designan vestiduras sagradas, Éxo 28:2-5.
El efod y el cinto, Éxo 28:6-14.
El pectoral, Éxo 28:15-29.
El Urim y el Tumim, Éxo 28:30.
El manto del efod, con granadas y campanillas, Éxo 28:31-35.
La lámina de la mitra, Éxo 28:36-38.
La túnica bordada, Éxo 28:39.
Las vestiduras de Aarón, Éxo 28:40-43.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Aarón y sus hijos: La primera vez que se mencionó a Aarón fue cuando se reunió con su hermano Moisés después del éxodo de cuarenta años en la tierra de Madián (Éxo 4:14, Éxo 4:27-31). En Éxo 6:14-30; Éxo 7:1-7 se da a conocer la historia de su familia y su primera aparición.
de entre los hijos de Israel: Esta es una frase significativa sobre la naturaleza del verdadero sacerdocio. Si el sacerdote va a ser un verdadero representante del pueblo, debe venir del pueblo (Heb 5:1). Para que el Señor Jesús pudiera servir apropiadamente como nuestro mayor sacerdote, fue necesario primero que formara parte del pueblo que iba a representar. De esta manera, la encarnación fue fundamental no sólo para su vida humana, su muerte y su resurrección, sino también para el ministerio sacerdotal en los cielos (epístola a los Hebreos).
para que sean mis sacerdotes: El ministerio del sacerdocio era para el pueblo, pero su mayor preocupación estaba en el Señor. Tal como los ángeles sagrados son espíritus que atienden a Dios, los sagrados sacerdotes lo atienden a él.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
AARÓN… SACERDOTES. El Señor dio instrucciones en cuanto al ministerio de Aarón, el sumo sacerdote, y los deberes del sacerdocio en general (caps. Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46). Un sacerdote era alguien que se ponía delante de Dios como representante del pueblo.
(1) Los sacerdotes debían quemar incienso, supervisar el candelabro y la mesa del pan de la presencia de Dios, ofrecer sacrificios sobre el altar y bendecir al pueblo. También juzgaban casos civiles (e.g., Núm 5:5-31) y enseñaban la ley (cf. Neh 8:7-8).
(2) Los sacerdotes actuaban como intermediarios entre el pueblo y Dios (cf. vv. Éxo 28:12; Éxo 28:29-30), trasmitiéndole al pueblo la voluntad y el pacto de Dios (Jer 33:20-26; Mal 2:4) e intercediendo delante de Dios por el pecado del pueblo. Al cumplir esa tarea, realizaban el servicio a Dios (Heb 9:6), hacían expiación por el pecado del pueblo y de sí mismos (Éxo 29:33; Heb 9:7-8), y daban testimonio en cuanto a la santidad de Dios (v. Éxo 28:38; Núm 18:1).
(3) Para los creyentes del NT, Jesucristo es el sacerdote del pueblo de Dios. Él inició el nuevo pacto mediante su muerte (Heb 9:15-22) y se ofreció como el sacrificio perfecto (Heb 9:23-28). Él se compadece de las debilidades de los creyentes (Heb 4:15), se presenta por ellos delante de Dios (Heb 9:24), perfecciona a los salvados (Heb 10:14) y hace posible que se acerquen a Dios el Padre (Heb 4:16 Heb 6:19-20 Heb 7:25 Heb 10:19-22)
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
28. Los Ornamentos Sagrados.
Las Vestiduras Sacerdotales (1-5).
1“Y tú haz que se acerque Aarón, tu hermano, con sus hijos, de en medio de los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes: Aarón, Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar, hijos de Aarón. 2Harás a Aarón, tu hermano, vestiduras sagradas para gloria y ornamento. 3Te servirás para ello de los hombres diestros que ha llenado el espíritu de sabiduría, y ellos harán las vestiduras de Aarón para consagrarle, para que ejerza mi sacerdocio. 4He aquí lo que han de hacer: un pectoral, un efod, una sobretúnica, una túnica a cuadros, una tiara y un ceñidor. 5Se emplearán para ellas oro y telas tejidas en jacinto, púrpura y carmesí y lino fino.”
Las vestiduras sacerdotales debían estar en consonancia con el Señor, a quien los sacerdotes servían, y con la suntuosidad del santuario mismo. De ahí la riqueza de las vestiduras sacerdotales.
Sin dar explicación alguna, el autor sagrado presenta como sacerdotes oficiales indiscutibles a los pertenecientes a la familia de Aarón, hermano de Moisés. Las vestiduras asignadas a Aarón son las del sumo sacerdote1 aunque aquí no se le dé este título. La crítica racionalista ha querido presentar la institución del sumo sacerdocio como creación posterior al destierro babilónico. Pero de hecho sabemos que durante los tiempos de Samuel y de la monarquía existía este cargo de sumo sacerdote. Así, Helí aparece con este cargo en Silo2, como continuador de dicha institución de los tiempos del desierto3. Los sacerdotes de Nobe pertenecen a la misma familia4. La familia de Sadoq, en sustitución de la de Abiatar5, retendrá esa dignidad hasta el 164 antes de Cristo. Después del exilio, el sumo sacerdote adquirió, además, relieve político, en substitución de la monarquía extinguida, y Simón Macabeo reunió en su persona el poder político y el sacerdotal6.
En la descripción de las vestiduras sacerdotales aparecen reiteradamente las telas de lino, como era usual en Egipto en la clase sacerdotal7.
Las partes de las vestiduras sacerdotales propias del sumo sacerdote son: una túnica de color con campanillas, un efod de tejido coloreado y un pectoral. Y las comunes a todos los sacerdotes: una túnica, un cinturón y una tiara.
El Efod (6-14).
6“El Efod le harán de oro e hilo torzal de lino, púrpura violeta, púrpura escarlata y carmesí artísticamente entretejidos 7Tendrá dos hombreras para unirse la una con la otra banda, dos por extremo, y así se unirán. 8El cinturón que llevará para ceñirse será del mismo tejido que él, de lino torzal, oro, púrpura y violeta, púrpura escarlata y carmesí. 9Toma dos piedras de ónice y graba en ella los nombres de los hijos de Israel, 10seis de ellos en una y seis en la otra, por el orden de su generación, 11Las tallarás como se tallan las piedras preciosas, y grabarás los nombres de los hijos de Israel como se graban los sellos, y las engarzarás en oro, 12y las pondrás en las hombreras del efod, una en cada una, para memoria de los hijos de Israel; y así llevará Aarón sus nombres sobre los hombros ante Yahvé, para memoria. 13Harás también engarces de oro, 14y dos cadenillas de oro puro, a modo de cordón, y las fijarás en los engarces.”
La palabra efod tiene en la Biblia diversos sentidos. De Samuel se dice que “ministraba al Señor vestido de un efod de lino;”8 de David, que “danzaba con todas sus fuerzas delante del arca de Yahvé vestido de un efod de lino.”9 Los ochenta y cinco sacerdotes que Saúl hizo matar en Nob “vestían efod de lino.”10 Se ve que era una pieza de distinción y de clase, “la vestidura característica de todas las personas que participan activamente en las ceremonias de culto; era un paño de lino análogo al que se llevaba en Egipto; y David mismo se ciñó de él el día en que el arca fue llevada procesionalmente de la casa de Obededón a la era de Ornan, el jebuseo.”11 En algunos textos se habla de un instrumento de adivinación llamado efod12, pero no se determina su forma. En todo caso, el efod del sumo sacerdote se diferencia mucho, por su magnificencia, de esta prenda usada por Samuel y el mismo David. La descripción que de ella da el texto no es muy clara. Parece que era una especie de chaleco a base de dos piezas que cubrían el pecho y la espalda. Estaban unidas sobre los hombros por unos cordones prendidos a unas piedras preciosas que hacían de botones, y en que iban grabados los nombres de las doce tribus de Israel. Un cinturón sujetaba al talle las dos piezas, cuya longitud no está señalada en el texto. Venía, pues, a ser como pequeña casulla o dalmática ceñida a la cintura por un cíngulo.
El Pectoral (15-30).
15“Harás un pectoral del juicio artísticamente trabajado, del mismo tejido del efod, de hilo torzal de lino, oro, púrpura violeta, púrpura escarlata y carmesí. 16Será cuadrado y doble, de un palmo de largo y uno de ancho. 17Lo guarnecerás de pedrería en cuatro filas. En la primera fila pondrás una sardónica, un topacio y una esmeralda; 18en la segunda, un rubí, un zafiro y un diamante; 19en la tercera, un ópalo, un ágata y una amatista, 20y en la cuarta, un crisólito, un ónice y un jaspe. Todas estas piedras irán engarzadas en oro, 21doce en número, según los nombres de los hijos de Israel. Como se graban los sellos, así se grabará en cada una el nombre de una de las doce tribus. 22Harás para el pectoral cadenillas de oro puro retorcidas a modo de cordón, 23y dos anillos de oro, que pondrás a dos de los extremos del pectoral; 24pasarán los dos cordones de oro por los dos anillos fijados en los extremos del pectoral; 25y fijarás dos extremidades de los cordones a los engarces del pectoral, y las otras dos extremidades las unirás a los engarces de la parte anterior de las dos piedras de los hombros del efod. 26Harás otros dos anillos de oro, que pondrás a los dos extremos inferiores del pectoral, en el borde interior que se aplica al efod, 27y dos anillos de oro, que pondrás en la parte superior de las hombreras del efod, por delante, cerca de la unión, y por encima del cinturón del efod. 28Se unirá el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con una cinta de jacinto, para que quede el pectoral por encima del cinturón, sin poder separarse de él. 29Así, cuando entre Aarón en el santuario, llevará sobre su corazón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio, en memoria perpetua ante Yahvé. 30Pondrás también en el pectoral del juicio los “urim” y los “tummim” para que estén sobre el corazón de Aarón cuando se presente ante Yahvé, y lleve así constantemente sobre su corazón ante Yahvé el juicio de los hijos de Israel.”
El pectoral del juicio (v.18) era una especie de bolsa, de un palmo en cuadro, semejante a nuestra bolsa de los corporales. Con dos cordones de oro iba prendida a las piedras preciosas del efod y caía sobre el pecho del sumo sacerdote. En el pectoral se engastaban doce piedras preciosas, en las que iban escritos los nombres de las tribus de Israel, y dentro se guardaban dos piedras, el urim y el tummim (v.30), de que el sumo sacerdote se servía para consultar a Dios. Los pueblos antiguos no sabían emprender ninguna obra sin consultar antes a la divinidad. Israel vivía también dominado por este mismo prejuicio, y para evitar que incurriesen en pecados de superstición, yendo a consultar a los oráculos gentílicos, condescendió Dios con su flaqueza, y les dio este modo de consultarle por medio de las suertes13. Conforme a esto, se dice en los Proverbios: “En el seno se echan las suertes, pero es Yahvé quien da la decisión.” Sólo en los libros de Samuel se hace mención de este modo de consultar al Señor, que después hablará por sus profetas14. En Deu 33:8 leemos: “Da a Leví tus urim, y tus tummim al favorito.” Y el Eclesiástico hace el elogio de Aarón diciendo que “le vistió Yahvé con vestidos santos, tejidos en oro, púrpura y jacinto, de púrpura roja, obra primorosa; el pectoral del juicio con los urim y los tummim, hecho de hilo de púrpura, obra plumaria de hábil artista, con piezas diversas, talladas como los sellos, engastadas en oro, obra de joyero, con la escritura para memoria, según el número de las tribus de Israel.”15 La forma de consultar a Dios por este medio se halla claramente expresada en 1Sa 14:41 : “Yahvé, Dios de Israel, ¿cómo es que no respondes a tu siervo? Si en mí o en Jonatán, mi hijo, está este pecado, da urim, y si está la iniquidad en el pueblo, da tummim.” Y, habiendo señalado la suerte (urim) a Saúl y a su hijo, se volvió a echarla para saber cuál de los dos era el culpable: “Echad ahora la suerte entre mí y Jonatán, mi hijo; y aquel a quien señalare Yahvé, morirá.” Y, echada la suerte, ésta señaló a Jonatán, a quien sólo libró de la muerte el voto unánime del pueblo.
La designación de pectoral del juicio alude a estas decisiones por suertes 16, era el instrumento para conocer los juicios divinos respecto de los hombres. Las misteriosas palabras urim y tummim son traducidas por los LXX δήλωσιw y αλήθεια, que la Vulgata, a su vez, traslada doctrina et veritas. La etimología de las palabras hebreas es incierta17. Tampoco está claro en el texto en qué consistían el urim y el tummim, y así, unos comentaristas creen que se trata de dos piedras de distintos colores; otros, en cambio, creen que eran dos varitas (la rabdomancia era uno de los instrumentos de adivinación)18 que se sacaban a cara o cruz.
La Sobretúnica (31-35).
31“La tela de la sobretúnica del efod la harás toda enteriza de jacinto. 32Tendrá en medio una abertura para la cabeza, y esta abertura tendrá todo en torno un refuerzo, tejido como el que llevan las orlas de los vestidos para que no se rompan. 33En la parte inferior pondrás granadas de jacinto, de púrpura y de carmesí, alternando con campanillas de oro, todo en derredor; 34una campanilla de oro y una granada sobre la orla de la vestidura todo en torno 35Aarón se revestirá de ella para su ministerio, para que se haga oír el sonido de las campanillas cuando entre y salga del santuario de Yahvé y no muera.”
Era un vestido de una pieza sin mangas, con una abertura superior en la cabeza, y en el reborde inferior, unos adornos en forma de granadas alternando con unas campanillas de oro. La ornamentación con granadas es corriente en el arte egipcio. Respecto de las campanillas, se da la razón en el v.35: es para poner en guardia a los hebreos, pues cuando suenen las campanillas del vestido del sumo sacerdote, deben abstenerse de acercarse a él, pues hay peligro de muerte, ya que el sumo sacerdote está como santificado por haber estado en contacto más íntimo con Dios, que, a su vez, está rodeado de una atmósfera aislante de santidad, a la que los humanos no pueden acercarse sin estar ritual y moralmente purificados. El Eclesiástico dice que “el ruido de las campanillas que hacía el sumo sacerdote a cada paso era un memorial para los hijos de Israel, es decir, debía recordarles la grandeza del acto cultual, que se cumplía en su nombre y al que habían de unirse.”19 Algunos orientalistas han querido ver en estas campanillas de los vestidos del sumo sacerdote un eco de la opinión popular sobre la existencia de genios maléficos a las puertas de los templos y palacios, que debían ser ahuyentados con ruidos20.
La Diadema (36-38).
36“Harás una lámina de oro puro y grabarás en ella como se graban los sellos: “Santidad de Yahvé.” 37La sujetarás con una cinta de jacinto a la tiara por delante. 38Estará sobre la frente de Aarón, y Aarón llevará las faltas cometidas en todo lo santo que consagren los hijos de Israel en toda suerte de santas ofrendas; estará constantemente sobre la frente de Aarón ante Yahvé para que hallen gracia ante él.”
La diadema era una cinta con que los reyes se ceñían las sienes. Aquí se trata de una lámina de oro en que iba escrito: Santidad de Yahvé. Se ceñía sobre la tiara cuando el pontífice entraba al Señor para hallar gracia de todas las faltas que el pueblo cometía en el servicio divino. El Eclesiástico dice de ella: “Le puso (Dios) una corona de oro sobre la tiara y una diadema con esta inscripción grabada: Santidad; insignia de honor, obra magnífica, placer de los ojos, obra de acabada belleza.”21
Vestiduras de los Sacerdotes (39-43).
39“La túnica la harás de lino, y una tiara también de lino, y un cinturón de varios colores. 40Para los hijos de Aarón harás túnicas, cinturones y tiaras para gloria y ornamento. 41De estas vestiduras revestirás a Aarón, tu hermano, y a sus hijos. Los ungirás, les llenarás las manos y los santificarás para que me sirvan de sacerdotes. 42Hazles calzones de lino para cubrir su desnudez, que lleguen desde la cintura hasta los muslos. 43Los llevarán Aarón y sus hijos cuando entren en el tabernáculo de la reunión y cuando se acerquen al altar para servir en el santuario; así no incurrirán en falta y no morirán. Es ley perpetua ésta para Aarón y para sus descendientes después de él.”
Es seguro que no corresponde al orden primitivo la agrupación de estas tres cosas: la tiara, la túnica talar de lino con el cinturón y, debajo, los calzones de la misma materia. La tiara debía de tener la forma cónica, como la que llevaban los reyes asirios, o quizá la forma del turbante actual de los orientales.
El hagiógrafo resalta en estas descripciones la suntuosidad de los ornamentos sagrados, como correspondía al santuario de Dios. El Eclesiástico en su elogio de Aarón pondera la riqueza de sus ornamentos: “Le honró con ricos ornamentos, y le ciñó una espléndida túnica, le vistió con suntuosa magnificencia, y le destinó vestidos honrosos: los calzones, la túnica y el efod. Antes de Aarón nadie se vistió jamás, ni se vestirá como él. Ningún extraño le vestirá, sino sólo sus hijos y los que descienden de ellos por siempre.”22
El éxodo y el Eclesiástico hablan con frecuencia de la alianza divina con Aarón. En virtud de esta alianza quedaba el sacerdocio vinculado para siempre a la familia de Aarón y excluidas del servicio del santuario las demás familias de Israel23. En 1Re 12:31, el texto echa en cara a Jeroboán el haber edificado lugares excelsos y admitido en el sacerdocio a gentes del pueblo que no eran de los hijos de Levi. Más detalladamente habla el autor de los Parali-pómenos, acusando a los israelitas que han hecho sacerdotes a la manera de las gentes de la tierra, para que cualquiera pudiera consagrarse sacerdote con un becerro y siete carneros, mientras que en Judá ejercen el sacerdocio los hijos de Aarón, y ellos son los que queman el incienso cada día, ponen los panes sobre la mesa limpia y preparan el candelero de oro con sus lámparas cada tarde24. Con esto se imprimía en el ánimo del pueblo una idea más honda de la santidad del ministerio sacerdotal, y, por tanto, de la santidad del santuario y de Dios.
El v.41 parece desplazado, y tiene visos de ser un retoque redaccional posterior. Interrumpe la descripción de las vestiduras sacerdotales, y extraña, porque habla de la unción de Aarón y de sus hijos, cuando en 29:5 se habla sólo de la unción de Aarón25. Así, parece reflejar una costumbre de ungir a los sacerdotes ordinarios, en contra de la otra primitiva de ungir sólo al sumo sacerdote26.
1 Cf. Lev 21:10; Núrn 35:25; 28. – 2 1Sa 1:2-3. – 3 1Sa 2:27-36. – 4 1Sa 14:3; 1Sa 22:1. – 5 1Re 2:26-27. – 6 1Ma 14:46-47. – 7 Herodoto, II 81. – 8 1Sa 2:18. – 9 2Sa 6:14. – 10 1Sa 22:18. – 11 A. G. Barrois, Manual d’archéologie biblique I p.185-186. – 12 Jue 8:27; 17:5; 18:143. – 13 1Sa 14:403; 1Sa 30:8; 2Sa 2:1. – 14 2 Re 1:1s. – 15 Eco 45:128. – 16 La palabra heb. josen, que traducimos por “pectoral,” y la Vg., siguiendo a los LXX (λόγιον), por “rationale,” es de sentido incierto. Entre los egipcios se usaban pectorales con joyería; cf. A. Barrois, o.c., p.186. Algunos relacionan el josen hebreo con el hasana árabe: “ser bello, elegante.” Símaco traduce en Lev 8:8 por σοχεϊον(***), “receptáculo,” y entonces el significado estaría en relación con la finalidad de guardar el urim y el tummim. – 17 Según Dhorme, el urim podría relacionarse con el asirio ure, de la misma raíz que urtu (precepto, ley). Así, Nebo, dios de los oráculos y de la escritura, es llamado señor de los ure. Tummim habría que relacionarla con íamu (pronunciar una conjuración, una fórmula mágica). Cf. P. Dhorme, Les livres de Samuel p.124. Otros relacionan urim con la raíz rr’ (maldecir), y tummim con la raíz tmm (ser inocente). – 18 Cf. Eze 21:26; 1Sa 14:373; 1Sa 30:73. – 19 Eco 45:10-11 (heb. 9). – 20 Cf. P. Heinisch, o.c., p.217; 11, Die Trauergebrauche bei den hraeliten (1931) p.95s. – 21 Eco 45:14. – 22 Eco 45:8-16. – 23 Jer 33:145. – 24 2Cr 13:9-11. – 25 Cf. Levc.8. – 26 Cf. Clamer, o.c., p.240.
Fuente: Biblia Comentada
que sean mis sacerdotes. La triple repetición de esta frase en las palabras iniciales acerca del ropaje sacerdotal de Aarón parece destacar la importancia de su papel en la vida religiosa de la nación. Los hijos de Aarón formaban parte del sacerdocio que se establecía. El texto heb. agrupa los hijos en dos pares, siendo el primero Nadab y Abiú, los dos cuales murieron por su descuido abierto de las instrucciones de Dios (Lev 10:1-2). Aarón y sus descendientes, así como la tribu de Leví, fueron escogidos por Dios para que fuesen sacerdotes de Israel, no se designaron a sí mismos a esta posición. La ley definía con claridad sus deberes para el culto y los sacrificios en el tabernáculo y respecto al adorador individual y a la relación en pacto de la nación con Dios.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Esta sección esboza las actividades de Israel durante su estancia de aproximadamente once meses en el Sinaí (cp. Éxo 19:1 con Núm 10:11).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
El principal énfasis en los últimos capítulos recae sobre el diseño y la construcción del lugar central de culto para la nación. Como preparación para la ocupación de su tierra, habían recibido un sistema legal para gobernar su vida individual y nacional, para impedir la explotación de los pobres y de los extranjeros, y como salvaguardia frente al politeísmo y la idolatría. La necesidad de estas salvaguardias quedó confirmada por el incidente idolátrico del becerro de oro (Éxo 32:1-35). Las detalladas instrucciones divinas para el tabernáculo permiten desechar toda suposición acerca de si era comparable en absoluto o si se derivaba para nada de los pequeños santuarios portátiles pertenecientes a diversas deidades tribales. El origen del tabernáculo estaba en Dios y fue dado a Moisés mediante una revelación especial (cp. Éxo 25:9; Éxo 25:40; Éxo 26:30; Heb 8:5).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
III. Alianza en el Sinaí (Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18; Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38)
Análisis de discurso
El monte Sinaí es un lugar privilegiado en el itinerario de Israel por el desierto. Allí arribará el pueblo luego de siete etapas y allí recibirá las leyes que regirán su vida como tal. Si observamos la extensión que tiene esta estancia en el desarrollo de la totalidad del Pentateuco ―59 capítulos sobre un total de 187―, comprobaremos hasta qué punto domina esta alianza en el Sinaí el conjunto de textos de la Torá. Sin embargo, esa extensión mayúscula se justifica por el hecho de que en ese lugar Dios revela de manera explícita qué tipo de relación le propone a su pueblo: cuáles han de ser sus responsabilidades religiosas y sociales, y los términos de la alianza que anuncia realizar. Cuando finalice la estancia en el Sinaí y los israelitas lleguen a las estepas de Moab, ya contarán con un cúmulo de leyes e instrucciones que regularán la vida entera del pueblo y de sus líderes.
Se ha observado que en esta sección la forma de los textos está emparentada con los pactos de soberanía y vasallaje comunes en el mundo antiguo, especialmente entre los hititas y los asirios. Estos pactos se realizaban entre un rey poderoso y otro más débil, quien recibía protección militar a cambio de impuestos y lealtad política. La versión del pacto del Sinaí comparte algunos elementos de estos pactos, pero matiza otros, lo cual le da al pacto con Israel una fuerza que supera la de las relaciones políticas. En efecto, a partir de este pacto, toda ofensa a la vida será una ofensa dirigida a Dios mismo, y la responsabilidad por la administración de la justicia y por el ejercicio de la solidaridad no será una obligación ante el rey de turno, sino ante la divinidad misma, la cual pedirá cuentas si dicha obligación no se ejerce según lo pactado.
La estadía en el Sinaí se prolonga hasta Núm 10:11, texto que en el que se narra la partida del pueblo en busca de la tierra prometida. Esto indica que la narración sobrepasa los límites del libro del Éxodo, lo cual pone en evidencia la unidad literaria mayor a la que dicho libro pertenece. Sin embargo, el Pentateuco posee cortes literarios que marcan y justifican su división en cinco libros. Para el caso que nos ocupa, la culminación de la construcción de la Tienda del encuentro y la toma de posesión de la misma por Dios indica una bisagra en la narración. A partir de ese momento, Dios hablará desde la tienda, lo cual hace que se lo ubique y, en cierta medida, se lo identifique con ese lugar.
Es necesario observar la estructura literaria de los capítulos Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18; Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38, que consiste en dos bloques de textos con una dinámica interna diferente cada uno:
| I. Introducción | a | Éxo 19:1-25 |
| Alianza | b | Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33 |
| Ratificación de la Alianza | a’ | Éxo 24:1-18 |
| II. Prescripciones para la tienda | a | Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18 |
| Idolatría | b | Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35 |
| Construcción de la Tienda | a’ | Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38 |
El primer grupo (caps. Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18) contiene una extensa colección de leyes que abarcan todos los aspectos de la vida, presentadas de manera progresiva. Hay una narración introductora (cap. Éxo 19:1-25), y al final, una ratificación. La alianza misma, que incluye el Decálogo y el llamado “Código de la alianza”, ocupa los capítulos Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33. El segundo grupo (caps. Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38) también es un quiasmo (a, b, a’) que consiste en presentar las instrucciones para la construcción de la morada de Dios, narrar la idolatría y su rechazo por parte de Moisés, para finalizar con la narración de la construcción de la Tienda y su aceptación final por Dios mismo, quien asume la misma como su lugar de residencia. La parte a’ reproduce casi literalmente su contraparte a, ambas relativas a los detalles del santuario, lo cual muestra el celo por cumplir con lo que Dios ha indicado.
A. La alianza (Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-21)
1. De Refidim al Sinaí (Éxo 19:1-2)
TÍTULO: Ambas versiones base proponen para esta sección títulos que abarcan todo el capítulo Éxo 19:1-25. El título de TLA es más claro, pues señala la llegada al Sinaí, evitando la especulación acerca de si ya estaban allí o de si el Sinaí era una roca que acompañaba a Israel en su peregrinar (ver Éxo 17:6).
Análisis textual y morfosintáctico
Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción
D. Prescripciones para construir el santuario y prescripciones sobre los sacerdotes (Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18)
Análisis de discurso
Esta unidad (Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18) presenta las instrucciones para construir el santuario y confeccionar sus muebles y utensilios, y las vestimentas sacerdotales. Incluye también la descripción del rito de consagración de los sacerdotes y la mención de las habilidades de los artesanos designados para la construcción. Toda esta sección tiene su paralelo en los capítulos Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38, donde se describe la construcción efectiva del santuario. La comparación de ambos pasajes es de provecho, pues revela elementos concordantes y otros que no lo son. Se ha señalado que el orden de la construcción no coincide con el de la instrucción, pero mucho más significativo es que la instrucción sea previa a la idolatría del becerro de oro, y que la construcción del santuario se haga inmediatamente después de dicho episodio. Los elementos teológicos así implicados y la intención del texto de resaltar ciertas características de esta situación no deben estar ausentes en la mente del traductor. Iremos señalando dichos elementos y características en cada subunidad.
La estructura de estos capítulos no es lineal. En la misma se pueden distinguir las siguientes secciones mayores:
Diseño del santuario y de las vestimentas Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43
Rito de consagración de los sacerdotes Éxo 29:1-46
Diseño del altar y elementos rituales Éxo 30:1-38
Epílogo (artesanos, descanso sabático) Éxo 31:1-18
A su vez, hay una estructura que se funda en la fórmula: “Habló Jehová a Moisés y le dijo”. La misma se utiliza para abrir nuevas unidades y debe traducirse siempre del mismo modo. Ya la habíamos visto en Éxo 6:10, Éxo 6:29; Éxo 13:1; Éxo 14:1 y Éxo 16:1. La volvemos a encontrar en Éxo 25:1 y luego en Éxo 30:11. A partir de allí, aparece cuatro veces más (Éxo 30:17, Éxo 30:22; Éxo 31:1 y Éxo 40:1) y en cada caso abre una nueva unidad. Intercalada con esta fórmula encontramos otra: “Y dijo Jehová a Moisés”, en Éxo 30:34 y Éxo 31:12, la cual supone una redacción distinta. El traductor debe cuidar de traducir ambas fórmulas de manera coherente.
Una simple mirada nos revela que los capítulos Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43 son el cuerpo mayor de la unidad. A partir del contenido, no es difícil discernir que los capítulos siguientes fueron incorporados como suplemento al cuerpo principal e incluyen elementos que quedaron olvidados o que fueron agregados al diseño del santuario con posterioridad. La descripción del altar y sus utensilios presente en el capítulo Éxo 30:1-38 debería haber estado en la primera sección, junto a los otros elementos del santuario. El capítulo Éxo 29:1-46 presenta un detallado rito de consagración de los sacerdotes, aunque en el momento de ponerlo en práctica se lo narra muy brevemente y sin exponer sus detalles (Éxo 40:13-15). El epílogo recuerda que todo el trabajo no debe alterar la necesaria observancia del descanso sabático.
Todo el texto pertenece a la fuente llamada “sacerdotal”. Es sabido que se trata de la fuente más reciente, que en este caso retoma información muy antigua y la vuelve a escribir, teniendo en cuenta la situación del Israel establecido en Canaán durante el período posexílico. Sin embargo, la constatación de estas características literarias y su complicado proceso de redacción no debe influir en la traducción misma, dado que según una teoría de traducción, la tarea del traductor es trasladar un texto de una lengua a otra y no reorganizarlo de acuerdo a un orden más acorde a su proceso de redacción o ―en ciertos casos― según una secuencia más lógica y comprensible.
1. Materiales para la construcción (Éxo 25:1-9)
Esta primera unidad se inicia con la descripción de los materiales con los que se construirá el santuario, los cuales se agrupan en siete categorías y deben ser donados por los mismos israelitas: metales, tinturas, telas, madera, aceite, especias y piedras. Es difícil identificar de manera precisa a qué se refieren las palabras utilizadas para designar muchas de las cosas registradas en esta lista, por lo cual la traducción suele ser, en ciertos casos, tentativa. Para definir algunas palabras nos guiaremos por la tradición, que interpreta un giro lingüístico de cierto modo. En otras ocasiones, no queda otra opción que fundarse en testimonios a veces medievales, que si bien no son tan antiguos respecto al texto bíblico, tienen la autoridad limitada, pero real, de haber sido formulados más cerca de los hechos y de la cultura del texto.
Respecto a los nombres de los materiales, es importante optar por una denominación y luego tenerla presente cada vez que en lo sucesivo aparezca la misma palabra hebrea, para que la traducción sea coherente. En general, la repetición de términos ocurre cuando se describe los distintos objetos o cuando se narra su construcción.
TÍTULO: En esta sección, las dos versiones base ofrecen títulos que enfatizan el carácter de ofrenda que tienen los materiales para la construcción del santuario. En nuestro caso, hemos preferido resaltar el tema de la unidad, y por eso sugerimos como título “Materiales para la construcción”
Análisis textual y morfosintáctico
Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción
11. Los vestidos sacerdotales (Éxo 28:1-5)
Análisis de discurso
El capítulo Éxo 28:1-43 está dedicado a las vestiduras que usaban los sacerdotes cuando estaban en función de oficiantes. Al igual que el lugar sagrado debía distinguirse del resto de los lugares del campamento, los sacerdotes debían distinguirse del resto de las personas, porque estaban dedicados a una función particular y separada de las actividades regulares. El capítulo se dedica especialmente a describir las vestimentas del sumo sacerdote y dedica sólo los versículos Éxo 28:40 y Éxo 28:42 a las de los sacerdotes de menor rango, las cuales se indican en relación con las del sacerdote mayor.
En este capítulo se describe ocho prendas diferentes. Seis de ellas corresponden al sumo sacerdote, y tres, a los sacerdotes regulares, y algunas se repiten en ambos grupos. Debido a que se oficiaba descalzo (ver Éxo 3:5), no es necesario describir el calzado de los sacerdotes.
TÍTULO: Hemos optado por dar un título a cada una de las subsecciones en que se divide el capítulo, a fin de facilitar la lectura. RV95, en cambio, da un título correcto para todo el capítulo: Las vestiduras de los sacerdotes, mientras que TLA ofrece: «El traje del jefe de los sacerdotes», el cual abarca hasta el versículo Éxo 28:14. Proponemos titular esta primera unidad “Los vestidos sacerdotales” y luego ir denominando las siguientes unidades según el nombre del objeto descrito.
Análisis textual y morfosintáctico
Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción
Mis sacerdotes: El hebreo utiliza un verbo en lugar de un sustantivo, pero en castellano carecemos de esa forma lingüística. BJ lo resuelve diciendo «para que ejerza mi sacerdocio», indicando una acción en lugar del sustantivo sacerdotes. También NVI rescata esta forma: «Ellos me servirán como sacerdotes».
Aarón con su hijos Nadab [ ]: No hay problemas de traducción, pero debemos resaltar que el hecho de incluir a los hijos de Aarón implica la creación del sacerdocio sucesorio. De modo que se da por sentado que la investidura se recibe por herencia. Los cuatro hijos están mencionados en su orden de nacimiento (ver Éxo 6:23).
Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción
Éxo 6:23.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
La vestimenta del sumo sacerdote. Puesto que el área donde estaba el atrio era terreno santo, aquellos asignados para servir allí también debían ser santos. Para indicar esto, Aarón y sus hijos fueron provistos con vestiduras sagradas. Los materiales usados en su producción (oro, material azul, púrpura, carmesí y lino, 5) no sólo destacan la dignidad y el honor conferidos sobre Aarón y sus hijos, sino también claramente los asocia con el tabernáculo que fue hecho de materiales similares. Para distinguir a Aarón como sumo sacerdote debía tener el pectoral, el efod, la túnica, el vestido a cuadros, el turbante y el cinturón (4). A sus hijos se les daban túnicas, cinturones y turbantes (40). La falta de referencia a calzado puede indicar que los sacerdotes sirvieron descalzos (cuando Dios se apareció en la zarza ardiendo, se le ordenó a Moisés que se quitara las sandalias porque el terreno era santo; Exo. 3:5). Mayor atención se da a las prendas especiales que vestía el sumo sacerdote, especialmente el efod y el pectoral.
6-14 Porque el texto bíblico es demasiado breve, es difícil imaginarse el efod, pero era algo así como un chaleco que se usaba sobre las otras vestimentas (4). Especial mención se hace a las dos piedras preciosas grabadas con los nombres de las doce tribus de Israel. Montadas en engastes de oro (11), eran atadas a las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel (12). Eran un recordatorio de que Aarón servía a Dios como sumo sacerdote, no en su propio favor, sino en favor de todos los israelitas.
15-30 El otro objeto, el pectoral, a base de su descripción pareciera ser una bolsa cuadrada que el sumo sacerdote vestía sobre su pecho. Esta bolsa estaba hecha de los mismos materiales del efod y se prendía a éste. Por fuera de la bolsa había cuatro hileras de piedras preciosas, con tres piedras en cada hilera; cada piedra representaba una tribu israelita. Si bien Aarón venía de la tribu de Leví, como sumo sacerdote llevando los nombres de las doce tribus sobre su pecho, él ministraba a favor de todo el pueblo. El uso de las piedras preciosas simbolizaba el valor que Dios le daba a su pueblo Israel. Finalmente, se dan instrucciones de que el Urim y el Tumim debían ser puestos en la bolsa (30). La forma exacta del Urim y el Tumim permanece incierta, pero se usaban para determinar el juicio de Dios (cf. 22:8, 9).
31-43 La túnica azul, adornada con granadas bordadas y campanas de oro, probablemente se vestía debajo del efod y del pectoral. El tintinear de las campanas serviría para identificar a quien entraba o salía del lugar santísimo, permitiendo que el sumo sacerdote se acercase a Dios en seguridad; cualquier otra persona que se aventurara a entrar en la presencia de Dios moriría (cf. 19:12, 13, 21, 22, 24). Como otro recordatorio de la naturaleza sagrada del servicio sacerdotal, al frente del turbante de Aarón se fijaba una placa de oro grabada con las palabras: Consagrado a Jehovah (36). Porque él sería apartado como santo, Aarón como sumo sacerdote era capaz de mediar en favor de los israelitas, asegurando que sus sacrificios fuesen aceptos a Dios (38). Aparte de los objetos ya mencionados, Aarón también llevaba un vestido de lino, un turbante y un cinturón (39). (Pareciera que el vestido de lino se colocaba debajo de la túnica del efod; cf. 29:5.) Porque no se relacionan directamente con la gloria y esplendor (2) de los sacerdotes, las instrucciones con respecto a la ropa interior se dan separadamente. Los sacerdotes debían vestir ropa interior de lino para prevenirles de exponer inadvertidamente sus órganos genitales en el lugar santo (cf. 20:26). Tal desnudez claramente era inapropiada en la presencia de Dios (cf. Gén. 3:7, 10, 21). Aun más, puesto que sólo los sacerdotes podían entrar en el tabernáculo, el mandato de que ellos debieran vestir ropa interior aseguraría a los que estaban afuera que nada indecente ocurría en el tabernáculo.
Nota. 41 El término heb. traducido investirás en la RVA lit. significa “tú llenarás sus manos”. Esto no se refiere a la “ordenación”, sino más bien a suplir las necesidades de los sacerdotes (cf. 29:22-28).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
28.1ss Dios le estaba enseñando a su pueblo cómo adorarlo. Para ello, necesitaba ministros que supervisaran las operaciones del tabernáculo y que ayudaran al pueblo a mantener su relación con Dios. A estos hombres se les llamó sacerdotes y levitas, y sólo podían ser descendientes de la tribu de Leví. Exodo 28 y 29 nos dan algunos detalles acerca de ellos. Un sacerdote no sólo era de la tribu de Leví sino que además era descendiente de Aarón, primer sumo sacerdote de Israel. Como tales, tenían más responsabilidades que los levitas. Como sumo sacerdote, Aarón tenía a su cargo a todos los sacerdotes y levitas. Los sacerdotes realizaban sacrificios diarios, daban mantenimiento al tabernáculo e instruían al pueblo en cuanto a cómo seguir a Dios. Eran los representantes del pueblo ante Dios y como tales se requería que vivieran una vida congruente con su cargo. Jesús es ahora nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 8). Ya no se necesitan sacrificios, ya que El se sacrificó a sí mismo en la cruz por nuestros pecados. Los ministros de hoy ya no necesitan sacrificar animales. En vez de eso nos guían en oración y nos enseñan acerca de las bendiciones y de los sacrificios que llegan a nuestra nueva vida como cristianos.28.3 A los sastres que confeccionaron las vestiduras de Aarón se les confirió sabiduría divina para realizar la tarea. Todos nosotros tenemos habilidades especiales. Dios quiere que las usemos para su gloria. Piense en los talentos y habilidades especiales y en la forma en que podría usarlos para la obra de Dios en el mundo. El talento debe usarse, de lo contrario disminuirá.28.6-13 El efod era una especie de delantal de bordado primoroso que consistía de dos partes, la espalda y el frente, unidas por las hombreras y con un cinto. Sobre cada hombrera había una piedra donde estaban grabados los nombres de seis de las doce tribus de Israel. El sacerdote simbólicamente llevaba la carga de toda la nación sobre sus hombros al representarlos delante de Dios.28.30 El Urim y el Tumim eran usados por el sacerdote para tomar decisiones. Estos nombres significan «Maldiciones» y «Perfecciones» y se refieren a la naturaleza de Dios cuya voluntad revelaban. Eran llevados en un pequeño saco y eran sacados o echados para llegar a una decisión: sí o no.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
REFERENCIAS CRUZADAS
a 1169 Lev 8:2; Heb 5:1
b 1170 Éxo 4:14; Sal 99:6; Heb 5:4
c 1171 Éxo 6:23; Lev 10:1; Núm 26:61
d 1172 Éxo 38:21; Lev 10:16; 1Cr 6:3; 1Cr 24:2
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
para que me sirva como sacerdote. Los deberes del sacerdote eran: 1) mediar entre Dios y el hombre; 2) custodiar la Ley; y 3) discernir la voluntad de Dios. La mediación incluía el llevar las necesidades del pueblo delante del S eñor simbolizado en la vestidura del sumo sacerdote y hacer expiación del pecado (Lv 1:4; 4:20, 26, 31; 16:1– 34) mediante el oficio de los sacrificios. Los sacerdotes también tenían custodia de la ley, (Dt 31:9), y debían enseñarla a todo Israel (Dt 31:11– 13).
Aarón…hijos de Aarón. El nombre Aarón, mientras designa específicamente al hermano de Moisés, representa también el oficio sacerdotal. Los deberes y funciones asignados a los hijos de Aarón, serían los deberes y funciones de los sacerdotes en el futuro.
Fuente: La Biblia de las Américas
sus hijos… TM añade con él. Se sigue LXX → §194.
Fuente: Biblia Textual IV Edición
[=] *Lv 8:1
Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana
[18] Otros traducen la voz hebrea diamante.[35] Eclo 45, 11.[10] Lev 1, 3.