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Comentario de Éxodo 39:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Éxodo 39:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Hicieron las vestiduras tejidas de material azul, de púrpura y de carmesí, para servir en el santuario. Hicieron las vestiduras sagradas para Aarón, como Jehovah había mandado a Moisés.

del azul. Éxo 25:4; Éxo 26:1; Éxo 35:23.

las vestimentas del ministerio. Éxo 31:10; Éxo 35:19.

para ministrar en el santuario. Sal 93:5; Eze 43:12; Heb 9:12, Heb 9:25.

las vestiduras sagradas. Éxo 28:2-4; Éxo 31:10; Eze 42:14.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Las vestiduras del ministerio y las vestiduras sagradas, Éxo 39:1.

El efod, Éxo 39:2-7.

El pectoral, Éxo 39:8-21.

El manto del efod, Éxo 39:22-26.

Las túnicas, la mitra y el cinto de lino torcido, Éxo 39:27-29.

La lámina de la diadema santa, Éxo 39:30-31.

Todo es terminado, revisado y aprobado por Moisés, Éxo 39:32-43.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Este versículo es un resumen que confirma el vestuario completo de los sacerdotes, del que se habló primero en Éxo 28:1-4.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

LAS COSAS QUE JEHOVÁ HA MANDADO. En general, estos capítulos repiten el contenido de los caps. Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18, salvo que aquí se llevan a cabo las instrucciones dadas a Moisés para el tabernáculo. Se incluye esta sección para recalcar cuán importante es que el pueblo de Dios tome sus instrucciones con la mayor seriedad y las siga de manera diligente.

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

39. Los Ornamentos Sagrados.

Los Vestidos Sacerdotales (1-32).
1Con el jacinto, la púrpura y el carmesí se hicieron también las vestiduras sagradas para el ministerio del santuario; las vestiduras sagradas de Aarón, como lo había mandado Yahvé: 2el efod, de oro, hilo torzal de lino, jacinto, púrpura y carmesí en obra plumaria. 3Laminó el oro y cortó las láminas en hilos para entretejerlos con el jacinto, la púrpura y el carmesí en obra plumaria; 4las dos hombreras que unían una a la otra las dos bandas por dos extremos; 5el cinturón del efod que éste lleva unido y es del mismo tejido, oro, jacinto, púrpura y carmesí. 6Talló dos piedras de ónice, encerradas en dos cápsulas de oro, para el engaste, y con los nombres de los hijos de Israel grabados según el arte de los grabadores de sellos; 7y las puso a las hombreras del efod, para memoria de los hijos de Israel, como a Moisés se lo mandó Yahvé. 8 Se hizo el pectoral, artísticamente trabajado, del mismo tejido del efod, oro, jacinto y púrpura y carmesí, en hilo torzal de lino. 9Era cuadrado y doble, de un palmo de largo y uno de ancho. 10Se le guarneció de cuatro filas de piedras; en la primera fila, una sardónice, un topacio y una esmeralda; 11en la segunda, un rubí, un zafiro y un diamante; 12en la tercera, un ópalo, un ágata y una amatista; 13y en la cuarta, un crisólito, una ónice y un jaspe. 14Las piedras estaban engastadas en cápsulas de oro y correspondían a los nombres de los hijos de Israel, las doce según sus nombres, grabados en ellas como se graban los sellos, un nombre en cada una. 15Se hicieron para el pectoral cadenillas de oro torcidas en forma de cordones; 16dos cápsulas de oro y dos anillos de oro, y se pusieron los anillos a los extremos superiores del pectoral. 17Se pasaron los dos cordones de oro por los dos anillos de los extremos del pectoral a las dos cápsulas colocadas delante de las hombreras del efod. 18Se fijaron estos dos cordones a las dos cápsulas puestas en las hombreras del efod. 19Se hicieron otros dos anillos de oro, que se pusieron en los dos extremos inferiores del pectoral, a la parte baja del efod por de fuera; 20se hicieron otros dos anillos de oro, que se pusieron en las dos hombreras del efod, abajo, en la parte delantera, cerca de la juntura, por encima del cinturón del efod, 21y fijaron el pectoral, uniéndose por sus anillos a los anillos del efod con una cinta de jacinto, para que se sostuviese el pectoral sobre la cintura del efod, sin separarse de él, como Yahvé se lo había mandado a Moisés. 22Se hizo la sobretúnica del efod, toda de una pieza, tejida en jacinto. 23Tenía en medio una abertura semejante a la de una cota y con un reborde todo en torno para que no se rasgase. 24Se pusieron en la orla inferior granadas de jacinto, de púrpura y carmesí, en hilo de lino torzal, 25y se hicieron las campanillas de oro puro, poniéndolas entre las granadas en el borde inferior de la vestidura, todo en derredor, 26una campanilla y una granada, una campanilla y una granada, en el borde de la vestidura todo en derredor, para el ministerio, como se lo había mandado Yahvé a Moisés. 27Se hicieron las túnicas de lino tejidas de Aarón y sus hijos; 28las tiaras de lino para el ministerio; los calzones de hilo torzal de lino; 29el cinturón de torzal de lino, jacinto, púrpura y carmesí en tejido plumario, como se lo había mandado Yahvé a Moisés. 30Hicieron de oro puro la lámina, la diadema sagrada, y grabaron en ella, como se graban los sellos, “Santidad de Yahvé,” 31y se la ató como una cinta de jacinto a la tiara, arriba, como se lo había mandado Yahvé a Moisés. 32Así se acabó toda la obra del habitáculo y del tabernáculo de la reunión, y los hijos de Israel hicieron todo lo que Yahvé había mandado a Moisés, así lo hicieron.

En esta descripción encontramos repetida la descripción de las vestiduras y distintivos del sumo sacerdote que hemos visto en el c.28, aunque con alguna variante de redacción. Así, en el pectoral no se alude al urim y al tummim (28:30), aunque en el Pentateuco samaritano es mencionado. Para la explicación de los detalles de estas vestiduras véase el comentario al c.28.

Presentación de los Trabajos a Moisés (33-43).
33Presentaron a Moisés el habitáculo, el tabernáculo y todos los objetos que hacían parte de ellos, los garfios, las tablas, los travesanos, las columnas, las basas, 34la cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, la cubierta de pieles de tejón y el velo de separación, 35el arca del testimonio con sus barras y el propiciatorio; 36la mesa con todos sus utensilios, y los panes de la proposición; 37el candelabro de oro puro con sus lámparas; las lámparas que habían de ponerse en él; todos sus utensilios y el aceite para las lámparas; 38el altar de oro, el óleo de la unción y el timiama; el velo para la entrada del tabernáculo; 39el altar de bronce y la rejilla de bronce, sus barras y todos sus utensilios; la pila con su base; 40las cortinas del atrio, sus columnas, sus basas; la cortina de la entrada del atrio, sus cuerdas y sus clavos] y todos los utensilios para el servicio del habitáculo, para el tabernáculo de la reunión; 41las vestiduras sagradas para el servicio del santuario, las del sacerdote Aarón y las de sus hijos para las funciones sacerdotales. 42Los hijos de Israel habían hecho todas sus obras conforme a lo que Yahvé había mandado a Moisés. 43Moisés lo examinó todo, viendo lo que habían hecho, y todo lo habían hecho como Yahvé se lo había mandado, y Moisés los bendijo.

Aquí el hagiógrafo atribuye a todos los hijos de Israel la obra grandiosa realizada para reconocer la generosidad con que habían acudido para su erección y construcción. En cambio, aquí no se menciona a los directores artistas, que han sido los verdaderos autores de la obra. Moisés inspeccionó todo lo hecho y dio su aprobación, pues respondía a los planos primitivos trazados por el mismo Yahvé (v.43). La afirmación hay que entenderla en el estilo de concepción teocrática: todas las obras importantes en la vida de Israel son directamente atribuidas a Yahvé, que es el Salvador y verdadero Forjador de la comunidad israelita como nación.

Fuente: Biblia Comentada

como Jehová lo había mandado a Moisés. Este repetitivo refrán (vv. Éxo 39:1; Éxo 39:5; Éxo 39:7; Éxo 39:21; Éxo 39:26; Éxo 39:29; Éxo 39:31), una declaración de control de calidad, señala al lector de cada edad, o a quien escuchase en Israel en aquel tiempo, que las detalladas instrucciones de Dios a Moisés para la preparación del efod (vv. Éxo 39:2-7), del pectoral (vv. Éxo 39:8-21) y de las vestiduras sacerdotales (vv. Éxo 39:22-31) se siguieron estrictamente. Los artesanos de Israel se tomaron en serio el obedecer cada detalle prescrito.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

hicieron … Hizo. La tercera persona, «hicieron», que domina el informe de la construcción (vv. Éxo 39:2-31), queda interrumpido cuatro veces por el singular, «hizo», «puso» (vv. Éxo 39:2; Éxo 39:7-8; Éxo 39:22). El plural se refiere indudablemente a Bezaleel o a sus asociados en su trabajo, mientras que el singular señala lo que Bezaleel hizo por sí mismo.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Esta sección esboza las actividades de Israel durante su estancia de aproximadamente once meses en el Sinaí (cp. Éxo 19:1 con Núm 10:11).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

El principal énfasis en los últimos capítulos recae sobre el diseño y la construcción del lugar central de culto para la nación. Como preparación para la ocupación de su tierra, habían recibido un sistema legal para gobernar su vida individual y nacional, para impedir la explotación de los pobres y de los extranjeros, y como salvaguardia frente al politeísmo y la idolatría. La necesidad de estas salvaguardias quedó confirmada por el incidente idolátrico del becerro de oro (Éxo 32:1-35). Las detalladas instrucciones divinas para el tabernáculo permiten desechar toda suposición acerca de si era comparable en absoluto o si se derivaba para nada de los pequeños santuarios portátiles pertenecientes a diversas deidades tribales. El origen del tabernáculo estaba en Dios y fue dado a Moisés mediante una revelación especial (cp. Éxo 25:9; Éxo 25:40; Éxo 26:30; Heb 8:5).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

En esta sección, los israelitas construyeron el tabernáculo tal como Dios había prescrito en Éxo 25:1 Éxo 31:18.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

El informe de la tarea acabada se da en tiempo pasado. Este informe resalta también el gran cuidado que pusieron los artesanos en cumplir las instrucciones y ajustarse al modelo recibido. Observe la repetición de las palabras acerca de que todo se había hecho tal como Jehová había mandado a Moisés (Éxo 39:1; Éxo 39:5; Éxo 39:7; Éxo 39:21; Éxo 39:26; Éxo 39:29; Éxo 39:31-32; Éxo 39:42-43 y Éxo 40:19; Éxo 40:21; Éxo 40:23; Éxo 40:25; Éxo 40:27; Éxo 40:29; Éxo 40:32).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

III. Alianza en el Sinaí (Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18; Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38)

Análisis de discurso

El monte Sinaí es un lugar privilegiado en el itinerario de Israel por el desierto. Allí arribará el pueblo luego de siete etapas y allí recibirá las leyes que regirán su vida como tal. Si observamos la extensión que tiene esta estancia en el desarrollo de la totalidad del Pentateuco ―59 capítulos sobre un total de 187―, comprobaremos hasta qué punto domina esta alianza en el Sinaí el conjunto de textos de la Torá. Sin embargo, esa extensión mayúscula se justifica por el hecho de que en ese lugar Dios revela de manera explícita qué tipo de relación le propone a su pueblo: cuáles han de ser sus responsabilidades religiosas y sociales, y los términos de la alianza que anuncia realizar. Cuando finalice la estancia en el Sinaí y los israelitas lleguen a las estepas de Moab, ya contarán con un cúmulo de leyes e instrucciones que regularán la vida entera del pueblo y de sus líderes.

Se ha observado que en esta sección la forma de los textos está emparentada con los pactos de soberanía y vasallaje comunes en el mundo antiguo, especialmente entre los hititas y los asirios. Estos pactos se realizaban entre un rey poderoso y otro más débil, quien recibía protección militar a cambio de impuestos y lealtad política. La versión del pacto del Sinaí comparte algunos elementos de estos pactos, pero matiza otros, lo cual le da al pacto con Israel una fuerza que supera la de las relaciones políticas. En efecto, a partir de este pacto, toda ofensa a la vida será una ofensa dirigida a Dios mismo, y la responsabilidad por la administración de la justicia y por el ejercicio de la solidaridad no será una obligación ante el rey de turno, sino ante la divinidad misma, la cual pedirá cuentas si dicha obligación no se ejerce según lo pactado.

La estadía en el Sinaí se prolonga hasta Núm 10:11, texto que en el que se narra la partida del pueblo en busca de la tierra prometida. Esto indica que la narración sobrepasa los límites del libro del Éxodo, lo cual pone en evidencia la unidad literaria mayor a la que dicho libro pertenece. Sin embargo, el Pentateuco posee cortes literarios que marcan y justifican su división en cinco libros. Para el caso que nos ocupa, la culminación de la construcción de la Tienda del encuentro y la toma de posesión de la misma por Dios indica una bisagra en la narración. A partir de ese momento, Dios hablará desde la tienda, lo cual hace que se lo ubique y, en cierta medida, se lo identifique con ese lugar.

Es necesario observar la estructura literaria de los capítulos Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18; Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38, que consiste en dos bloques de textos con una dinámica interna diferente cada uno:

I. Introducción

a

Éxo 19:1-25

Alianza

b

Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33

Ratificación de la Alianza

a’

Éxo 24:1-18

II. Prescripciones para la tienda

a

Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18

Idolatría

b

Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35

Construcción de la Tienda

a’

Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38

El primer grupo (caps. Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18) contiene una extensa colección de leyes que abarcan todos los aspectos de la vida, presentadas de manera progresiva. Hay una narración introductora (cap. Éxo 19:1-25), y al final, una ratificación. La alianza misma, que incluye el Decálogo y el llamado “Código de la alianza”, ocupa los capítulos Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33. El segundo grupo (caps. Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38) también es un quiasmo (a, b, a’) que consiste en presentar las instrucciones para la construcción de la morada de Dios, narrar la idolatría y su rechazo por parte de Moisés, para finalizar con la narración de la construcción de la Tienda y su aceptación final por Dios mismo, quien asume la misma como su lugar de residencia. La parte a’ reproduce casi literalmente su contraparte a, ambas relativas a los detalles del santuario, lo cual muestra el celo por cumplir con lo que Dios ha indicado.

A. La alianza (Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-21)

1. De Refidim al Sinaí (Éxo 19:1-2)

TÍTULO: Ambas versiones base proponen para esta sección títulos que abarcan todo el capítulo Éxo 19:1-25. El título de TLA es más claro, pues señala la llegada al Sinaí, evitando la especulación acerca de si ya estaban allí o de si el Sinaí era una roca que acompañaba a Israel en su peregrinar (ver Éxo 17:6).

Análisis textual y morfosintáctico

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

F. Construcción del santuario (Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38)

Análisis de discurso

Los capítulos que siguen narran la construcción del santuario y su toma de posesión por parte de Dios. Constituyen la última unidad del libro y su material repite en buena medida ―muchas veces de manera textual― los capítulos Éxo 35:25-31, con los cuales establece un balance literario. Sin embargo, en algunos casos hay diferencias notables que merecen observación y meditación, pues siempre conllevan algún sentido particular. Las variaciones presentes en el texto serán señaladas en cada unidad, pero es importante anotar en esta introducción otro tipo de diferencias que hacen a la lectura comprensiva del texto. La situación en que se produjo la construcción del santuario fue bastante distinta de aquella en que Dios reveló su diseño a Moisés, y esta diferencia también modifica la lectura y la comprensión del texto. A continuación, destacamos los cinco elementos que distinguen o diferencian los cuerpos textuales de la “descripción” (caps. Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18) y de la “construcción” (caps. Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38), aun cuando la mayoría de sus palabras puedan ser las mismas.

1) Ambos cuerpos textuales siguen un orden diferente en la presentación de los elementos involucrados en el santuario. En efecto, los capítulos Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18 comienzan describiendo el tabernáculo y continúan con la mesa, la menoráh, la tienda, el altar, el patio externo, las vestimentas sacerdotales, para luego volver sobre el altar del incienso y la pila de bronce. Este orden de la descripción es lógico en sí mismo, porque parte siempre del objeto más preciado y luego se dirige, en orden decreciente, a los demás elementos del entorno. Sin embargo, cuando se narra la construcción, se utiliza otra lógica, que consiste en seguir el orden natural de toda construcción, de modo que se enfoca primero las partes generales y estructurales para luego encarar los objetos más pequeños e internos. Así, la obra comienza con la tienda y su estructura, y continúa con su mobiliario interior, que incluye el altar del incienso. Luego sigue el patio exterior: se construye el altar de los sacrificios y la pila de bronce, erigiendo entonces los límites del patio. Finalmente, se confecciona las ropas de los sacerdotes. Este orden responde a la secuencia natural del trabajo humano.

2) El lugar físico de cada narración también es distinto. Mientras la descripción del santuario se desarrolla en su totalidad en la cima del monte Sinaí, la construcción del mismo transcurre en el campamento de Israel. La distinción no es poco significativa. Uno es un lugar santo e inaccesible, rodeado sólo por la inmensidad de la presencia de Dios, en el marco de una explícita prohibición de merodear en la zona que afecta a todo ser humano o animal. En contraste, el santuario del campamento está rodeado de las tribus, la gente y el bullicio que supone la vida cotidiana.

3) El tiempo también es diferente. Mientras que la descripción se hace en cuarenta días con sus respectivas noches ―y en dos oportunidades, según Éxodo―, no se nos informa de la duración de la construcción. Sin embargo, hay que notar que mientras los cuarenta días son un período simbólico que alude al perdón y a la expiación de pecados, la construcción transcurre de acuerdo con los tiempos de las habilidades humanas, es decir, de acuerdo con el ritmo de los artesanos.

4) También los actores involucrados en ambos momentos son diferentes. En la descripción, Dios y Moisés son partícipes exclusivos de la revelación. A nadie más se le permite siquiera acercarse al lugar donde Dios desciende. En la segunda parte, las escenas están dominadas por Moisés, Bezaleel, Oholiab, y también se menciona la existencia de otros artesanos y personas donantes. Es llamativa la participación de todo el pueblo ―hombres y mujeres― en la confección del santuario, a través de la ofrenda de los materiales y del trabajo directo (Éxo 35:20-29).

5) Ahora bien, la más significativa de las diferencias, a nuestro criterio, es la que se refiere a la situación del pueblo ante Dios. Es cierto que cuando Dios llama a Moisés al monte la primera vez para darle las instrucciones, ya el pueblo había sido rebelde y temeroso ante los desafíos del desierto, y había murmurado contra Moisés. Sin embargo, es preciso destacar que todavía no había dudado profundamente del plan de Dios. Sin embargo, en el momento de la construcción del santuario ya ha sucedido la trágica experiencia de la idolatría, esto es, la construcción y posterior destrucción del becerro de oro y la matanza de aquellos que se habían arrodillado ante el ídolo. El pueblo había sucumbido a la mayor tentación y se había olvidado muy fácilmente del acto liberador de Dios respecto de la esclavitud y opresión de Egipto. Que Dios haya aceptado continuar con este pueblo pecador, luego de tamaña ofensa, es un gesto de su amor y su compromiso en el que no deberíamos dejar de pensar y meditar.

Debido a las frecuentes repeticiones textuales de los capítulos Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18, vamos a remitirnos a ese texto cada vez que sea necesario. Sólo destacaremos y analizaremos las diferencias y los matices en esta parte de nuestro trabajo. Por la misma razón, la mención de traducciones alternativas de las distintas versiones se limitará a los casos que no hayamos citado antes y su trascripción se justifique. TLA ha optado por simplificar la mayor parte de los textos de los capítulos Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43, ofreciendo una versión abreviada que omite las repeticiones, aunque preserva el sentido general del texto. Esta decisión impide, en la mayoría de los casos, comparar dicha versión con RV95 y las demás versiones.

1. Descanso sabático (Éxo 35:1-3)

Del mismo modo que finalizó la descripción del santuario con el recuerdo de la observancia del sábado, así ahora comienza con la misma advertencia la narración de su construcción efectiva. El descanso del sábado no debe postergarse por la construcción del santuario; más bien, su observancia va a hacer posible dicha construcción. Un santuario hecho con trabajo realizado en día sábado no sería apto para la adoración del Dios de Israel.

TÍTULO: En ambas versiones se da un título a esta unidad. RV95 prefiere destacar la santidad del sábado, mientras que TLA ―que a nuestro criterio es mejor opción― detalla el contenido del pasaje.

Análisis textual y morfosintáctico

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

17. El efod (Éxo 39:1-7)

El capítulo Éxo 39:1-43 narra la confección de las vestimentas sacerdotales de acuerdo con la descripción del capítulo Éxo 28:1-43, aunque es más breve que éste debido a que no se detiene a considerar el uso de las prendas, sino sólo su hechura. Es preciso recurrir al capítulo Éxo 28:1-43 para compatibilizar cada aspecto de la traducción. Aquí sólo marcaremos algunas palabras que merecen especial atención.

El capítulo se estructura sobre siete párrafos. Una breve introducción, seguida por cinco párrafos donde se narra la confección de las vestimentas, y, al final, una unidad que resume toda la tarea. Al finalizar cada párrafo, se repite la frase como Jehová lo había mandado a Moisés, cuyo fin es certificar que todo fue hecho de acuerdo con lo indicado y que la tarea ha sido completada. En efecto, hay siete menciones de la frase, número que es símbolo de lo acabado o completo.

TÍTULO: Las dos versiones base colocan títulos que extienden la sección hasta el versículo Éxo 39:31. Son títulos generales que no discriminan entre las prendas. Nosotros proponemos titular “El efod”, “El pectoral”, etcétera, para ir detallando cada parte de las vestimentas. Se podría colocar un título general, al estilo de RV95 y TLA, y luego subtítulos para cada sección.

Análisis textual y morfosintáctico

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

Este versículo es una introducción a Éxo 39:1-31 y corresponde en contenido a Éxo 28:4-5. Al describir las telas de las vestiduras se omite el lino torcido (Éxo 28:5), cosa curiosa, pues se lo menciona en los versículos Éxo 39:2, Éxo 39:3, y Éxo 39:5. Debe evitarse agregar ese material, como hace BJ, por considerar su ausencia como un error del copista.

Como Jehová lo había mandado a Moisés: La traducción es simple y clara. Otras versiones ofrecen «tal como el Señor se lo había ordenado a Moisés» (DHH), «como se lo mandó el Señor a Moisés» (NVI), «todo esto se hizo tal como Dios se lo había ordenado a Moisés» (TLA). Lo importante de esta frase es que se repite siete veces en el capítulo (vv. Éxo 39:1, Éxo 39:5, Éxo 39:7, Éxo 39:21, Éxo 39:26, Éxo 39:29 y Éxo 39:31), lo cual le otorga cadencia y confirma lo obrado. La alusión a Moisés no significa que él era el ejecutor directo de la construcción, sino que él recibió las instrucciones para realizar la misma. Sin embargo, de algún modo la frase limita el protagonismo de Bezaleel y del resto de los artesanos, puesto que señala que Moisés recibió las instrucciones y los artesanos trabajaron bajo su responsabilidad. Esta frase debe preservarse en la traducción en los siete lugares en que aparece.

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

39.1-21 Los sacerdotes tenían que usar cada día un uniforme para el tabernáculo. Algunas de las piezas del uniforme no sólo eran hermosas sino significativas. Dos partes del vestuario del sumo sacerdote eran el efod y el pectoral. El efod se asemejaba a un chaleco y se llevaba sobre la ropa exterior. El pectoral estaba unido al efod (y algunas veces se le llamaba efod). El pectoral era hecho con linos de colores de casi 22 cm2. En su frente había doce piedras preciosas, cada una de ellas llevaba inscrito el nombre de una tribu de Israel. Esto simbolizaba que el sumo sacerdote representaba a todo el pueblo ante Dios. El pectoral también contenía bolsillos que tenían dos piedras o platos llamados Urim y Tumim. De alguna manera el sumo sacerdote podía determinar la voluntad de Dios para la nación al consultar el Urim y el Tumim (Véase la nota a 28.30).39.32 Al fin se completó el tabernáculo hasta el último detalle. Dios estaba profundamente interesado en todo. El Creador del universo estaba interesado aun en las pequeñas cosas. Mat 10:30 dice que Dios realmente sabe el número de cabellos que hay en nuestras cabezas. Esto muestra que está muy interesado en usted. No tenga miedo de hablar con El de cualquiera de sus preocupaciones, pese a cuán pequeñas o insignificantes puedan parecer.39.42 Moisés aprendió bien su lección de administración. Delegó importantes responsabilidades a otros y luego confió en ellos para hacer el trabajo. Los grandes líderes, como Moisés, presentan los planes y dirigen mientras permiten que otros participen en el equipo. Si usted es un líder, confíe a sus ayudantes las responsabilidades clave.39.43 Moisés inspeccionó el trabajo concluido, vio que había sido hecho de la forma que Dios quería y luego bendijo al pueblo. Un buen líder continúa con las tareas asignadas y recompensa el buen trabajo. En cualquier puesto responsable en el que se encuentre, continúe hasta asegurarse de que sus tareas han sido completadas como estaban programadas y muestre agradecimiento a la gente que lo ayudó.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

NOTAS

(1) O: “prendas de vestidura oficial”.

REFERENCIAS CRUZADAS

a 1709 Éxo 25:4; Éxo 35:23

b 1710 Éxo 29:5; Éxo 31:10; Éxo 35:19

c 1711 Éxo 25:8; Lev 16:2

d 1712 Éxo 28:4

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

tal como el S eñor había mandado a Moisés. Los últimos cap. recalcan el cumplimiento preciso de las especificaciones del S eñor para el tabernáculo y el rito ceremonial (v. 35:10; 40:16, 19, 21, 32).

Fuente: La Biblia de las Américas

y las vestiduras… TM añade de tejido… e hicieron. Se sigue LXX → §194.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

O, violeta, y así en el resto del cap.

Fuente: La Biblia de las Américas

En ocasiones, los verbos a continuación aparecen en plural y otros en singular.

Fuente: La Biblia Textual III Edición

[29] Se puede traducir Santo del Señor. La Santidad es del Señor.

Fuente: Notas Torres Amat