Biblia

Comentario de Ezequiel 16:60 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Ezequiel 16:60 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

“‘Sin embargo, yo me acordaré de mi pacto que hice contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto eterno.

Antes yo tendré memoria. Eze 16:8; Lev 26:42, Lev 26:45; Neh 1:5-11; Sal 105:8; Sal 106:45; Jer 2:2; Jer 33:20-26; Ose 2:15; Luc 1:72.

te confirmaré un pacto sempiterno. Eze 37:26, Eze 37:27; Isa 55:3; 2Sa 23:5; Jer 31:31-34; Jer 32:38-41; Jer 50:5; Ose 2:19, Ose 2:20; Heb 8:10; Heb 12:24; Heb 13:20.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

antes: A pesar de la desobediencia al pacto de Moisés y su castigo resultante (v. Eze 16:59), el pacto con Abraham, mi pacto, aún sería honrado: tendré memoria. El cumplimiento del pacto con Abraham no dependía de la fidelidad del pueblo; Dios había hecho una promesa y la mantendría (Gén 15:1-21; Gén 17:7, Gén 8:1-22; Lev 26:40-45; Sal 145:13; Flp 1:6). El pacto sempiterno se hizo a Abraham antes que existiera la nación hebrea. Este sería recordado y establecido nuevamente con los judíos deportados. En ese tiempo, el pueblo de Dios sería avergonzado por el contraste entre su falta de fidelidad y la que Dios tenía y por el hecho de que serían exaltados por sobre quienes eran menos pecadores, Sodoma y Samaria. El pueblo de estas otras naciones pecaminosas también heredaría la tierra, pero sólo por la gracia de Dios, ya que no se había hecho ningún pacto con él. Además, Dios proporcionaría perdón mediante el Nuevo Pacto (Jer 31:31-40), que apuntaba por último a la cruz de Cristo.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

TENDRÉ MEMORIA DE Mi PACTO QUE CONCERTÉ CONTIGO. Después del juicio de Dios sobre Jerusalén y sobre toda la casa de Israel, Él recordaría su promesa a Abraham (cf. Gén 17:7-8; Lev 26:42; véase el ARTÍCULO EL PACTO DE DIOS CON ABRAHAM, ISAAC Y JACOB, P. 44. [Gén 26:3-5]) los restauraría a la tierra de Canaán y a la comunión con Él. Este «nuevo pacto» del que hablan Jeremías (Jer 31:31-34) y Ezequiel (Eze 11:18-20; Eze 36:26-28; Eze 37:26-28) incluiría el sacrificio expiatorio y la muerte de Jesucristo en la cruz.

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

yo tendré memoria de mi pacto. Dios se caracteriza por su gracia y siempre encuentra una razón basada en su pacto para ejercer esa gracia en abundancia. El Señor recordará su pacto con Abraham (cp. Gén 12:1 ss) que estableció con la nación de Israel en su juventud. La restauración será por gracia, no por mérito alguno. un pacto sempiterno. Se trata del nuevo pacto que es incondicional, salvador y eterno (cp. Eze 37:26; Isa 59:21; Isa 61:8; Jer 31:31-34; Heb 8:6-13). La base para la gracia de Dios no será el pacto mosaico que los judíos nunca pudieron cumplir, ni siquiera con las mejores intenciones (cp. Éxo 24:1 ss). Cuando Dios establezca su pacto eterno, Israel sabrá que Dios es el Señor a causa de su gracia.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Jer 31:31-33; Ose 2:15.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

REFERENCIAS CRUZADAS

y 759 Lev 26:42; Sal 106:45

z 760 Jer 32:40; Jer 50:5

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

un pacto eterno. En el pacto con Abraham (Gn 12:1– 4) se prometía la tierra a Israel. Junto con este pacto Dios provee uno nuevo (Jer 31:31– 34) en el cual, perdonar el pecado sería la base espiritual para la bendición de Israel, que se cumpliría en su plenitud con la segunda venida de Cristo.

Fuente: La Biblia de las Américas

Sin embargo, Dios restaurará al pueblo de Israel cuando los lleve a las bendiciones del nuevo pacto en el reino milenial (cp. Eze 11:19-20; Jer 31:31).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie