Biblia

Comentario de Ezequiel 21:12 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Ezequiel 21:12 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Grita y gime, oh hijo de hombre, porque ella está contra mi pueblo; ella está contra todos los gobernantes de Israel. Ellos, juntamente con mi pueblo, son arrojados a la espada; por tanto, golpea tu muslo.

clama y lamenta. Eze 21:6; Eze 9:8; Eze 30:2; Jer 25:34; Joe 1:13; Miq 1:8.

caerán ellos a espada. Eze 21:14; Eze 6:11; Jer 31:12.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

clama y lamenta … hiere, pues, tu muslo: Se dijo a Ezequiel que añadiera quejidos verbales y ademanes físicos a su mensaje musical. En esa cultura, estas acciones demostraban una gran tristeza y dolor (Jer 31:19).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

LAMENTA… SOBRE MI PUEBLO. Por cuanto el pueblo de Dios no había aceptado su corrección disciplinaria, Dios no tenía otra alternativa que entregarlos a la espada. Si un creyente se rebela contra Dios y permanece obstinado y terco mientras los castiga el Señor, eso dará por resultado la condenación del creyente junto con el mundo (véase Heb 12:5, nota).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

hiere … tu muslo. También puede traducirse «golpea tu pecho». En cualquier sentido, es un gesto de aflicción intensa que el profeta realiza. Esto acompaña otros símbolos de aflicción correspondientes como: «Clama y lamenta» (v. Eze 21:23) y «bate una mano contra otra» (v. Eze 21:14; cp. v. Eze 21:17).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

REFERENCIAS CRUZADAS

y 1098 Eze 9:8; Miq 1:8

z 1099 Jer 25:2

a 1100 Eze 19:1

b 1101 Jer 25:16

c 1102 Jer 31:19

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

golpéate el muslo. Un gesto de angustia y frustración (Jer 31:19).

Fuente: La Biblia de las Américas

hiere, pues, tu muslo. Como señal de desesperación (cp. Jer 31:19).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

golpea, pues, tu muslo… Gesto de temor en los hombres, así como el golpearse el pecho lo era en las mujeres.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

Gesto de temor en los hombres, así como el golpearse el pecho lo era en las mujeres.

Fuente: La Biblia Textual III Edición