Comentario de Hechos 22:22 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Le escucharon hasta esta palabra. Entonces alzaron la voz diciendo: —¡Quita de la tierra a tal hombre, porque no conviene que viva!
22:22 — Y le oyeron hasta esta palabra; entonces alzaron la voz, diciendo: Quita de la tierra a tal hombre (matarlo inmediatamente sin la formalidad de un juicio y una sentencia) — «Pero ‘esta palabra’ fue como una chispa en un polvorín o una antorcha en un depósito de gasolina. La explosión de contenida indignación se desbordó de manera instantánea y mucho peor que al principio (21:30)» (ATR). Decir «te enviare a los gentiles» fue como tender la bandera roja delante del toro enfurecido. Es imposible exagerar el prejuicio fanatizado de los judíos con respecto a los gentiles. Aunque acusaron a Pablo de enseñar al pueblo a apostatar de Moisés y de profanar el templo, le escucharonn sin interrumpirle hasta que dio a entender que los judíos estaban más endurecidos que los gentiles y que Dios daba preferencia a éstos. Entonces ya no aguantaban más. — Porque no conviene que viva. — «Imperfecto activo de katheko… El imperfecto es un giro idiomático griego para la impaciencia acerca de una obligación: No era apropiado, no era conveniente. Tenía que haber sido muerto hacía ya mucho tiempo. Se concibe la obligación como no cumplida en nuestro ‘debiera'» (ATR). ¡Qué comentario tan triste sobre el carácter de los judíos! Aquí está un hombre (Pablo) que traía múltiples bendiciones a la humanidad pero estos judíos depravados dicen que ¡no hay lugar para él en toda la tierra! Pero todavía no había llegado «la hora» de Pablo.Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain
Quita de la tierra. Hch 7:54-57; Hch 21:36; Hch 25:24; Luc 23:18; Jua 19:15.
porque no conviene que viva. Hch 25:24.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
le oyeron: Los judíos no odiaban a los gentiles. Ciertamente, permitían que los gentiles temerosos de Dios lo adoraran en el atrio de los gentiles. Un gentil hasta se podía convertir en un prosélito, reconocido como judío, ser circuncidado y obedecer la Ley de Moisés. Por lo tanto, los judíos de este pasaje no estaban resentidos por permitir que los gentiles adoraran a Dios, pero sí por la idea de que los gentiles estuvieran al mismo nivel que ellos ante Dios sin ser prosélitos. El que los gentiles llegaran a Dios directamente por la fe en Jesús era ofensivo para ellos.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
22:22 — Y le oyeron hasta esta palabra; entonces alzaron la voz, diciendo: Quita de la tierra a tal hombre (matarlo inmediatamente sin la formalidad de un juicio y una sentencia) — «Pero ‘esta palabra’ fue como una chispa en un polvorín o una antorcha en un depósito de gasolina. La explosión de contenida indignación se desbordó de manera instantánea y mucho peor que al principio (21:30)» (ATR). Decir «te enviare a los gentiles» fue como tender la bandera roja delante del toro enfurecido. Es imposible exagerar el prejuicio fanatizado de los judíos con respecto a los gentiles. Aunque acusaron a Pablo de enseñar al pueblo a apostatar de Moisés y de profanar el templo, le escucharonn sin interrumpirle hasta que dio a entender que los judíos estaban más endurecidos que los gentiles y que Dios daba preferencia a éstos. Entonces ya no aguantaban más.
— Porque no conviene que viva. — «Imperfecto activo de katheko… El imperfecto es un giro idiomático griego para la impaciencia acerca de una obligación: No era apropiado, no era conveniente. Tenía que haber sido muerto hacía ya mucho tiempo. Se concibe la obligación como no cumplida en nuestro ‘debiera'» (ATR). ¡Qué comentario tan triste sobre el carácter de los judíos! Aquí está un hombre (Pablo) que traía múltiples bendiciones a la humanidad pero estos judíos depravados dicen que ¡no hay lugar para él en toda la tierra! Pero todavía no había llegado «la hora» de Pablo.
Recuérdese que los judíos mismos procuraban la «conversión» de los gentiles (Mat 23:15), pero el objetivo de ellos era convertirles en judíos. El trabajo de Pablo era muy distinto. El buscó la conversión de los gentiles a Cristo y enseñaba que esto era posible únicamente por el evangelio; es decir, para convertirse en cristianos los gentiles no tenían que circuncidarse ni guardar la ley de Moisés (Hch 15:1-41). Esto fue el gran tropiezo para los judíos (1Co 1:23).
Aquí otra vez los judíos cumplen lo que Jesús había dicho acerca de ellos en Mat 23:13, «cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando».
Fuente: Notas Reeves-Partain
SE ENDURECE LA OPOSICIÓN
Hechos 22:22-30
Los judíos estuvieron dispuestos a escuchar a Pablo hasta que mencionó a los gentiles; entonces se pusieron a gritar:
-¡Fuera! ¡Fuera! ¡Ese tipo no merece vivir!
Como seguían chillando y sacudiéndose la ropa y tirando tierra al aire, el comandante mandó que metieran a Pablo en el cuarto de la guardia y que le dieran de palos hasta que hablara y se pudiera saber por qué gritaban contra él de esa manera: Cuando le estaban sujetando con correas, Pablo le preguntó al centurión que estaba a cargo de la cosa:
-¿Es legal azotar a un ciudadano romano, y además sin haberle juzgado?
Cuando el centurión oyó aquello, fue a informar al comandante y le dijo:
-¿Pero qué es lo que vas a hacer? ¡Este hombre es ciudadano romano!
El comandante se presentó, y le preguntó a Pablo:
-¿Es cierto que eres ciudadano romano? -Y, como Pablo le dijo que sí, continuó diciéndole-: Yo tuve que pagar una fortuna para que me concedieran la ciudadanía romana.
-Pues yo la tengo de nacimiento -le contestó Pablo.
E inmediatamente se retiraron los que le iban a dar tormento; y hasta el comandante se quedó preocupado por las consecuencias que le podía traer el haber encadenado a un ciudadano romano.
Al día siguiente, queriendo el comandante cerciorarse de la acusación que tenían los judíos contra Pablo, le sacó de la prisión y mandó que se reunieran los principales sacerdotes y todo el Sanedrín, y bajó a Pablo para presentarle ante ellos.
Fue la mención de los gentiles lo que inflamó al populacho otra vez. No es que los judíos objetaran a que se predicara a los gentiles; a lo que objetaban era a que se les ofrecieran privilegios antes de que se circuncidaran y sometieran a la Ley. Si Pablo hubiera predicado a los gentiles que se convirtieran al judaísmo, no habría habido problemas; fue porque les ofreció las bendiciones de la Era Mesiánica por lo que se enfurecieron los judíos. Y mostraron su disconformidad de la manera más primitiva: chillando, y sacudiéndose o rasgándose la ropa, y armando una polvareda, que era lo típico entonces en Oriente y es posible que siga siéndolo en otros lugares también.
El comandante no sabría arameo, y no se habría enterado de lo que había dicho Pablo; pero una cosa sí sabía: que de ninguna manera podía consentir una alteración del orden público, y que tenía que castigar en el acto al que la causara. Por eso mandó que le dieran una paliza a Pablo para tomarle declaración. Eso no era un castigo, sino la manera más rápida y eficaz de obtener una confesión, aunque, desgraciadamente, con ese método no es fácil distinguir al culpable del inocente. En esos casos se solía usar un látigo de cuero con incrustaciones de hueso o plomo. Pocos lo podían soportar conservando su sano juicio, y muchos perecían.
Entonces Pablo habló. Cicerón había dicho: » Es una injuria atar a un ciudadano romano; es un crimen azotarle; matarle es tan malo como asesinar a un padre.» Así es que Pablo afirmó que era ciudadano romano. El comandante se quedó aterrado, porque se dio cuenta de que había estado a punto de hacer algo que le habría acarreado el despido, y hasta tal vez la ejecución. Así es que le soltó las ligaduras a Pablo, y decidió preparar una confrontación con el Sanedrín para resolver la cuestión.
Hubo casos en los que Pablo hizo valer sus derechos, pero nunca con un fin egoísta. Sabía que no había terminado su tarea. Cuando consideró que había llegado al final de su carrera, aceptó con alegría morir por Cristo; pero antes, Pablo era demasiado inteligente para dejar escapar la oportunidad de seguir sirviendo a Cristo.
Fuente: Comentario al Nuevo Testamento
Hch 21:36.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
REFERENCIAS CRUZADAS
m 1194 Hch 21:36; Hch 23:14; Hch 25:24
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
R920 Οὐ γὰρ καθῆκεν αὐτὸν ζῆν significa: no conviene que él viva.
Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego
Lit., esta palabra
Fuente: La Biblia de las Américas
Lit. vivir.