Comentario de Hechos 22:23 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Como ellos daban voces, arrojaban sus ropas y echaban polvo al aire,
22:23 — Y como ellos gritaban y arrojaban sus ropas y lanzaban polvo al aire — compárese 7:54, «oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él (Esteban)». Esta conducta describe a los que rehúsan ser guiados por la razón y se entregan a las emociones. Por causa del disgusto y el enojo daban rienda suelta a sus pasiones violentas. Compárese la conducta de Simei (2Sa 16:13). Pero en esta ocasión los judíos no podían hacer más porque Pablo estaba en manos de los romanos.Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain
y arrojaban sus ropas. Hch 7:53; Hch 26:11; Ecl 10:3.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
arrojaban sus ropas. Hicieron esto como preparación para apedrear a Pablo, horrorizados por su «blasfemia» (vea la nota sobre Hch 14:14), por su enojo incontrolable o como en este caso, por las tres razones. Las pasiones de la turba fueron inflamadas por el orgullo racial, a tal punto que perdieron todo dominio propio. lanzaban polvo al aire. Una señal de emoción intensa (cp. 2Sa 16:13; Job 2:12; Apo 18:19).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
22:23 — Y como ellos gritaban y arrojaban sus ropas y lanzaban polvo al aire — compárese 7:54, «oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él (Esteban)». Esta conducta describe a los que rehúsan ser guiados por la razón y se entregan a las emociones. Por causa del disgusto y el enojo daban rienda suelta a sus pasiones violentas. Compárese la conducta de Simei (2Sa 16:13). Pero en esta ocasión los judíos no podían hacer más porque Pablo estaba en manos de los romanos.
Fuente: Notas Reeves-Partain
Pablo ciudadano romano. 23 El tribuno no debe haber estado muy contento de haber permitido que Pablo hablara, porque la multitud estaba enfurecida nuevamente, y daban voces, arrojaban sus ropas y echaban polvo al aire. 24-26 Podrían haber interrogado a Pablo mediante azotes, pero eso no era legal con un ciudadano romano. Cuando Pablo lo señaló a sus guardias su respuesta fue muy satisfactoria y el tribuno fue llamado una vez más. 27-29 El in tercambio adicional entre el tribuno y el Apóstol dejó a aquél más impresionado que antes. En un tiempo en que la ciudadanía romana había sido degradada de tal modo que se la podía comprar por dinero, Pablo era ciudadano romano por nacimiento, a diferencia del mismo tribuno. 29 Como en el caso anterior cuando Pablo mencionó su ciudadanía romana, las autoridades se sintieron incómodas (cf. 16:37-40).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
REFERENCIAS CRUZADAS
n 1195 2Sa 16:13