Biblia

Comentario de Jeremías 49:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Jeremías 49:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

En cuanto a los hijos de Amón, así ha dicho Jehovah: “¿Acaso Israel no tiene hijos? ¿No tiene heredero? ¿Por qué ha tomado Milcom a Gad, por heredad, y su pueblo habitó en las ciudades de éste?

Acerca de. Jer 49:7, Jer 49:23, Jer 49:28; Jer 48:1.

los hijos de Amón. Jer 25:9, Jer 25:21; Jer 27:3; Gén 19:38; Deu 2:19; Deu 23:3; 2Cr 20:1, 2Cr 20:23; Sal 83:7; Eze 21:28-32; Eze 25:2-10; Amó 1:13-15; Sof 2:8-11.

Milcom. Jue 10:7, Jue 10:8; Jue 11:13-15; 1Sa 11:1-3; 2Re 10:33; 2Re 24:2; Neh 2:19; Neh 4:7; Neh 13:1, Neh 13:2.

se ha establecido en sus ciudades. Sal 9:6.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El juicio de los amonitas, Jer 49:1-5.

Su retauracion, Jer 49:6.

El juicio de Edom, Jer 49:7-22;

de Damasco, Jer 49:23-27;

de Cedar, Jer 49:28-29;

de Hazor, Jer 49:30-33;

y de Elam, Jer 49:34-38.

La restauracion de Elam, Jer 49:39.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El escenario del oráculo contra Amón es el conflicto histórico entre Israel y Amón, particularmente por el territorio de la tribu de Gad. La fecha probable del oráculo es el período antes de la caída de Jerusalén en el 586 a.C pero después de las incursiones de Moab, Amón, y otros contra Judá (2Re 24:2).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Milcom: Dios patrono de los amonitas; se le describe como que ha desposeído a los gaditas de su tierra, proceso que comienza en los días de los jueces.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

CONTRA LAS NACIONES. Estos capítulos incluyen profecías del juicio divino contra naciones extranjeras. A Jeremías se le ordenó no sólo como profeta de Judá sino también «profeta a las naciones» (Jer 1:5).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

LOS HIJOS DE AMÓN. Estos eran descendientes de Lot, el sobrino de Abraham (Gén 19:30-38), que vivían al este del río Jordán y al norte de Moab. Sus pecados eran idolatría, orgullo, confianza en las riquezas (vv. Jer 49:3-4) y hostilidad hacia Israel (v. Jer 49:1).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

49. Oráculos contra Amon, Edom, Damasco, Arabia y Elam.
En este capítulo, de carácter sumario, se insertan las profecías contra los pueblos vecinos de los israelitas: Amón, Edom, Damasco, Arabia y aun contra el lejano Elam.

Contra Amón (1-6).
1 Sobre los hijos de Amón. Así habla Yahvé: ¿Por ventura no tiene hijos Israel? ¿No tiene heredero? ¿Por qué, pues, Milcom ha heredado a Gad, y su pueblo ocupa sus ciudades? 2 Por eso he aquí que vienen días – oráculo de Yahvé – en que yo haré oír contra Rabat, de los hijos de Anión, el grito de guerra: quedará convertido en montón de ruinas, y sus hijas serán quemadas. Y heredará Israel a sus herederos – oráculo de Yahvé. 3 ¡Grita Jesebón Ha sido devastada Hai. Gritad, hijas de Rabat; ceñios cilicios y llorad, porque Milcom será llevado cautivo juntamente con sus sacerdotes y magnates. 4¿Por qué te glorías de los valles, de tu valle fértil, oh hija rebelde? Confiada en tus tesoros (decías): ¿Quién vendrá contra mí? 5He aquí que yo traeré sobre ti el terror, oráculo del Señor, Yahvé de los ejércitos, y os dispersaréis cada uno de su lado, y no habrá quien reúna a los huidos. 6Y después de esto yo haré volver la cautividad de los hijos de Amón, oráculo de Yahvé.

Según la Biblia, los amonitas proceden de Lot; por tanto, eran afines étnicamente con los hebreos. En la Biblia se les suele llamar siempre los hijos de Amón (v.1), frase estereotipada que encontramos a menudo 1. Los amonitas, juntamente con los edomitas y moabitas, pertenecían a la rama aramea de la que surgió también el clan hebreo. Se ha querido relacionar a los amonitas con el dios Amm, adorado en Arabia meridional; pero no hay ninguna divinidad amonita con este nombre. El dios de los amonitas era Milcom 2, que es una derivación de la raíz Melek (“rey”), divinidad muy corriente entre los cananeos, conocida en la Biblia hebrea con el nombre de Molec, y en los LXX y Vulgata con el de Moloc 3. El reino de Amón se extendía desde el Arnón, al sur, hasta el Yabbok, al norte, y desde el desierto siró-arábigo hasta el Jordán4. El rey amorreo Sehón ocupó la zona fronteriza con el Jordán, y al entrar los israelitas se instalaron las tribus de Gad y de Rubén en el noroeste del reino de Arnón. Existió siempre lucha entre ambos pueblos, ya que Amón siempre consideró como intrusos a los israelitas y trató de expulsarlos5. Fueron sometidos por David6. Después de la deportación del reino del norte de Israel organizada por Teglatfalasar III (734-732) y por Sargón más tarde (721)7, los amonitas se hicieron dueños del territorio ocupado por las tribus de Gad y de Rubén. Y a esto alude ahora Jeremías. En 602 aparecen los amonitas haciendo incursiones en el territorio de Judá 8. El profeta les echa en cara el que se aprovechen de las circunstancias adversas de Judá para atacarla; el territorio ocupado por ellos pertenece de derecho a los israelitas, como herederos de sus padres: ¿No tiene hijos Israel., no tiene heredero? (v.1). La ocupación por los amonitas sólo se justificaría en el caso de que Israel se hubiera extinguido totalmente. Pero la nación, aunque diezmada, subsiste, y por eso sus derechos permanecen. No tiene, pues, Amón derecho a desposeerlos de su herencia: ¿Por qué Milcom 9 ha heredado a Gad? Aquí Milcom (dios de Amón) es sinónimo de la nación, que ha querido suplantar a la tribu de Gad, israelita, que se había establecido en la parte septentrional de Amón desde hacía siete siglos 10. Esto es una flagrante violación del derecho, y por eso Dios va a enviar un castigo sobre la nación usurpadora: Yo haré oír contra Rabat. el grito de guerra (v.2). Rabat = Amón era la capital del país, hoy llamada Ammán, capital de Jordania. En los tiempos helenísticos fue llamada Filadelfia. Dios enviará, pues, la guerra contra la nación amonita, simbolizada en su capital, Rabat, y sus hijas, o ciudades menores, las cuales serán quemadas (v.2).
Y los israelitas volverán a poseer el territorio que en derecho secular les pertenecía: heredera Israel a sus herederos. El profeta invita al duelo a los amonitas por la destrucción de su nación: gritad, hijas de Rabat. (v.3), ï ciudades que estaban bajo la jurisdicción de la capital, Rabat. La mención de Jesebón y de Hai es extraña, ya que la primera estaba en Moab, y la segunda al oeste del Jordán, en territorio israelita. Quizá el profeta pone esas dos ciudades casi fronterizas con el reino amonita para indicar la presencia del invasor babilonio en Amón, amenazando por lo mismo a Moab y a la región occidental del Jordán. O mejor, quizá nos hallamos ante una corrupción del texto n. En todo caso, el profeta quiere destacar la tragedia de la invasión: ceñios cilicios., porque Milcom será llevado cautivo (v.3). Milcom aquí, como divinidad nacional, simboliza a la misma nación. En la frase hay un tanto de ironía: la divinidad de Amón, en la que confiaban sus adoradores, será llevada cautiva12. Con él irán sus sacerdotes y las fuerzas vivas de la nación.
La primera acusación contra Amón era el atropello que habían cometido al usurpar el territorio que secularmente había pertenecido a los israelitas. Ahora el profeta lanza otra acusación similar a la expuesta contra Moab: el orgullo. La parte septentrional de Amón era famosa por sus pastos y valles feraces, en los que se criaban los mejores ganados. Esto creó en los amonitas un complejo de superioridad sobre las pobres regiones de Cisjordania: ¿Por qué te glorias de los valles, de tu fértil valle, oh hija rebelde? (v.4). Fiada en sus riquezas y tesoros naturales, se creía a resguardo de toda contingencia. Su misma posición geográfica favorecía su aislamiento: ¿quién vendrá contra mi? La frase es insolente contra Yahvé, señor de los destinos de los pueblos. Por ello, ahora va a mostrar su poder sobre la altiva Amón: Traeré sobre ti el terror. y os dispersaréis. (v.5). Los enemigos invadirán el territorio de tal forma, que los amonitas, despavoridos, no sabrán adonde huir: os dispersaréis cada uno de su lado. La desbandada será tan general y desordenada, que no habrá caudillos ni guías que se comprometan a congregar a su pueblo (v.6).
Sólo Yahvé, que los ha dispersado y castigado, será capaz de reunirlos de nuevo: Yo haré volver la cautividad de los hijos de Amón (v.6). Los exilados amonitas, humillados por el castigo divino (después de esto) se reintegrarán a su patria dirigidos por Yahvé. Según Flavio Josefo 13, Nabucodonosor ocupó y saqueó Amón cinco años después de la toma de Jerusalén (587). Esa reintegración a la patria de los amonitas está conforme a lo anunciado en la profecía contra los moabitas del capítulo anterior. Ya hemos visto que en la perspectiva profética de Jeremías 14 se admite como posible la incorporación de los pueblos vecinos a Israel en la era mesiánica. Aquí no se dice esto, pero parece que se insinúa en esa providencia especial de Yahvé sobre los paganos amonitas.

Oráculo contra Edom (7-22).
7 Así dice Yahvé de los ejércitos: ¿No hay sabiduría en Teman? ¿Ha desaparecido el consejo de los inteligentes? ¿Se ha desvanecido su sabiduría? 8 Huid, volved las espaldas, buscad refugios profundos, habitantes de Dedán, porque voy a traer la ruina de Esaú, el tiempo de su castigo. 9Cuando vengan sobre ti los viñadores, no dejarán rebusco. Cuando de noche te asalten los ladrones, saquearán a su gusto. 10 Soy yo quien despoja a Esaú, yo descubriré sus escondites, no podrá ocultarse. Su descendencia será destruida; sus hermanos y sus vecinos dejarán de ser. ¡Deja a tus huérfanos, que yo los criaré; que cuenten conmigo tus viudas! 12 Porque así dice Yahvé: He aquí que los que no hubieran debido beber el cáliz, han tenido que beberlo, y ¿vas a quedar tú impune? No quedarás, no, lo beberás.13 Porque he jurado por mí mismo, oráculo de Yahvé, que desolación, objeto de oprobio y de maldición será Bosra, y sus ciudades ruinas por siempre. 14 he recibido de Yahvé una noticia, ha sido enviado un heraldo por los pueblos: Reunios y marchad contra él, alzaos para la guerra. 15Porque he aquí que te he hecho pequeño entre los pueblos, desprecio de los hombres. 16Te ha engañado la altanería de tu corazón, tú que habitas en los huecos de las rocas y escalas las crestas de los montes. Aunque pongas tan alto como el águila tu nido, de allí te haré bajar – oráculo de Yahvé – . 17Edom vendrá a ser objeto de horror; el viandante se quedará estupefacto, y contemplará sus ruinas silbando burlonameiite. 18 Destruido como Sodoma y Gomorra, con sus ciudades vecinas, dice Yahvé. No habrá quien la habite, ni hijo de hombre que en ella more.19 He aquí que como un león subirá desde los boscajes del Jordán a los pastos siempre verdes. En un momento los arrojaré de ellos y estableceré sobre ella a quien me plazca; pues ¿quién como yo? ¿Quién me pedirá cuentas? ¿Quién es pastor que me hará frente? 20 Oíd, pues, los designios de Yahvé contra Edom, los planes que traza contra Teman: En verdad que serán conducidos por lo más ruin del rebaño, y a su vista se espantarán los pastizales. 21Temblará la tierra al fragor de su ruina, y se oirán sus alaridos en el mar Rojo. 22He aquí que como águila subirá y volará, y extenderá sus alas sobre Bosra, y el corazón de los guerreros de Edom será entonces como el corazón de mujer en parto.

El anuncio de la invasión sobre Edom empieza con una interrogación irónica. Los habitantes de Moab estaban orgullosos de sus viñedos; los de Amón, de sus feraces valles, y los de Edom, de su tradición sapiencial. Era el lugar de la sabiduría 15. Sin embargo, como los viñedos y los valles feraces no habían servido para nada a la hora de la prueba de Moab y de Amón, así la supuesta sabiduría excepcional de nada servirá a los edomitas cuando les llegue la hora del castigo. Teman era la patria de los sabios de Edom, la Atenas de los orientales, y aquí simboliza a toda la nación, como los viñedos de Yaser simbolizaban a Moab 16. A pesar de su sabiduría, los edomitas no han sabido conocer los designios de Yahvé sobre su pueblo, procurando evitar el desastre.
No les queda sino la desbandada vergonzosa cuando llegue el invasor enviado por Yahvé: Huid., habitantes de Dedán (v.8).Dedán era. una ciudad de Arabia 17 en estrechas relaciones con los edomitas. Eran frecuentes las caravanas comerciales de dedanitas. Por eso aquí se invita a los habitantes de Dedán a huir con celeridad, pues se acerca el devastador (v.8), enviado por Yahvé para traer la ruina a Esaú, es decir, de Edom, ya que Esaú, hermano de Jacob, era el epónimo de los edomitas 18. La devastación será completa. Los invasores caerán sobre Edom como viñadores, que no dejan rebusco, o como ladrones, que asaltan de noche y saquean a su gusto (v.9) 19. Por otra parte, como es Yahvé quien los ha traído, les enseñará los escondites, de modo que puedan llevárselo todo. Los pueblos que antes eran considerados como hermanos o vecinos, llegada la hora de la prueba, se desentenderán de sus compromisos de sangre o de alianza (v.10b). Y por eso, su descendencia será destruida. Nada podrá evitar la ruina total. La frase es muy radical, pero no es necesario tomarla al pie de la letra. En el v.11 se alude a los huérfanos que quedan desamparados y son protegidos por el mismo Yahvé. La catástrofe afectará sobre todo a los varones, y sólo Yahvé se preocupará de sus viudas y huérfanos.
El v.12 reproduce en forma abreviada 25:28-29. La idea parece ser que, si otros que tenían más títulos para verse a resguardo de la ira de Yahvé (como Israel, por ser su pueblo escogido) han tenido que beber el cáliz de la cólera divina, ¿cuánto más Edom, que no merece consideración especial alguna? Yahvé jura solemnemente destruirlo 20. Es una expresión antropomórfica y enfática para indicar la certeza del castigo. Su capital, Bosra 21, será convertida en desolación y objeto de oprobio y maldición (v.13), frase estereotipada que expresa la trágica suerte de una nación antes gloriosa.
Los v.14-i6 están casi al pie de la letra en Abd 1:1-4 El profeta se presenta como un centinela puesto en los confines de Edom 22 y asiste en espíritu a la invasión: Yahvé ha enviado un heraldo por los pueblos, convocando a los invasores: Reunios y marchad contra él. (v.14) para declararle la guerra y exterminarle23. Con esta escenificación, el profeta quiere destacar que es Yahvé el que envía al invasor sobre Edom. Yahvé ha decidido humillarle convirtiéndole en un pueblo pequeño entre los pueblos. (v.15), sin que se le tenga consideración alguna. Y todo le ha venido por la altanería de su corazón. Se consideraba seguro en los huecos de las rocas., en las crestas de los montes (v.16), favorecido por las anfractuosidades de su territorio, desde donde se lanzaba impunemente a las razzias sobre los pueblos vecinos. Se creía libre como el águila, que pone alto su nido, pero Yahvé se encargará de hacerla bajar24. Su destrucción será tal, que los que pasen por sus ruinas quedarán estupefactos., silbando burlonamente (v.12) 25. La comparación con Sodoma ‘y Gomorra para indicar el castigo aselador divino era clásica en la literatura profética26. Las dos ciudades malditas estaban colindando con los territorios de Edom, y por eso su recuerdo debía ser una lección permanente para los edomitas. Los edomitas fueron suplantados en su territorio por las tribus árabes nabateas.
Los v. 19-21 aparecen ligeramente cambiados en 50:44-46. El devastador es representado como un león que sube de los boscajes del Jordán a los pastos siempre verdes (v.19). La exuberante vegetación era lugar donde se ocultaban las fieras 27 que inesperadamente irrumpían en la llanura de la depresión del Jordán, donde pastaban confiados rebaños. La feracidad de la zona del Jordán era un verdadero oasis para los que habitaban en los parajes semiesteparios de la montaña y meseta palestinense y moabita. En realidad, Yahvé mismo será el que trae al devastador, y nadie puede impedirlo: los arrojaré y estableceré a quien me plazca. ¿Quién me pedirá cuentas? ¿Quién es el pastor que me hará frente? Nadie puede oponerse a sus designios. Sigue el símil anterior. Si él envía al león devastador, ¿quién es el pastor que puede proteger al rebaño? Ningún rey de Edom puede defender su grey en contra de los planes de Yahvé, que ha decidido el exterminio.
Y a continuación se concretan sus planes contra Teman o Edom. La carnicería que hará el león invasor será tan grande, que no se contentará con matar lo mejor del rebaño, sino también lo más ruin (v.20) del mismo. Así según la traducción griega. Si se sigue el hebreo, entonces parece que se refleja el estupor de los pastizales al ver que sus propios rebaños son conducidos por lo mas ruin del rebaño, del ejército invasor. La versión griega parece dar mejor sentido al contexto 28. Los alaridos de los habitantes de Edom serán oídos en el mar Rojo o golfo de Aqaba, al sur. El ejército invasor, como un águila volará y subirá y extenderá sus alas sobre Bosra (v.22). La celeridad del avance cubrirá en seguida todas las metas propuestas, tomando la capital, Bosra. Los edomitas desaparecieron en el siglo V, suplantados por los nabateos. Es probable que destacamentos babilónicos hayan hecho incursiones por aquella zona después de la destrucción de Jerusalén (586) para asegurar la vía comercial con Arabia, que pasaba por Edom.

Oráculo contra Damasco (23-27).
23 Sobre Damasco. Jamat y Arpad están cubiertas de vergüenza, les ha llegado una mala nueva, se conturbaron y se agitan como el mar 29, y no hallan descanso. 2* Damasco, acobardado, se dispone a la fuga, es presa del terror, siente angustias y terrores como de parturienta. 25 ¡Ha sido abandonada la ciudad gloriosa, la ciudad de la alegría! 26 Por eso caerá en sus plazas su juventud, y todos sus hombres de guerra perecerán en aquel día, oráculo de Yahvé de los ejércitos. 27 Yo pegaré fuego a los muros de Damasco y consumirá los palacios de Ben-Hadad.

Este oráculo contra la nación siria puede muy bien concebirse en la época de la invasión de Nabucodonosor de la zona siró-fenicio-palestina después de la batalla de Garquemis (605), en que, derrotado el faraón Necao II, quedó libre el acceso de las tropas babilonias hasta las fronteras egipcias. Ya un siglo antes Siria había sido ocupada por los ejércitos asir los de Teglatfalasar III, el cual tomó Damasco en 732 a.C. El profeta anuncia aquí una nueva invasión sobre la opulenta Siria, representada por sus tres ciudades principales: Jamat o Hamat, la actual Hama, sobre el Orontes, en la Alta Siria, a 180 kilómetros al norte de Damasco. Arpad es la actual tell-Erfad, a 39 kilómetros al noroeste de Alepo, también en la Alta Siria 30. Damasco es la tradicional capital siria, emporio comercial en la encrucijada de las rutas caravaneras con Mesopo-tamia, Arabia y el Asia Menor. El profeta presenta la invasión viniendo del norte, ruta tradicional de los invasores mesopotámicos. Las primeras ciudades sobrecogidas por el espanto son las del norte: Jamat y Arpad (v.23). Al llegar la noticia a Damasco, queda acobardada y se dispone a la fuga (v.24) sin ofrecer resistencia. La ciudad que antes se caracterizaba por el bullicio de mercaderes y de gentes despreocupadas (la ciudad de la alegría), ahora aparece abandonada y solitaria, sin juventud, que ha sido pasada a cuchillo en las plazas por los invasores.
El v.27 reproduce literalmente Amo 1:4.14 y debe de ser una trasposición hecha por un redactor posterior. No obstante, 110 debemos perder de vista que los profetas a veces utilizaban tradiciones orales y escritas de los profetas anteriores para reforzar su autoridad ante el auditorio 31. La idea aquí expresada refleja el estilo de Amos: Yahvé mismo será el que cause la ruina de Damasco, consumiendo por el fuego los palacios de Ben-Hadad (v.27), que era el nombre común en los reyes de la dinastía siria.

Oráculo contra los pueblos árabes (28-33).
28 Contra Cedar y los reinos de Jasor, que batió Nabucodo-sor, rey de Babilonia. Así dice Yahve Levantaos, subid contra Cedar y devastad a los hijos de Oriente. 29Apodérense de sus tiendas y de sus ganados, de sus pabellones y de todos sus utensilios, apropíense de sus camellos, gritando: “¡Terror por doquier!” 30Huid, escapad a toda prisa, buscad profundos refugios, habitantes de Jasor, oráculo de Yahve. Porque Nabucodonosor, rey de Babilonia, ha trazado contra vosotros sus designios y está maquinando contra vosotros un plan. 31 Alzaos, marchad contra una gente tranquila, que mora confiada – oráculo de Yahve – , que no tiene puertas ni cerrojosy habita aislada. 32 Serán vuestro botín sus camellos, y vuestra presa la multitud de sus ganados. Yo dispersaré a todos los vientos a esas sienes rapadas, y de todos los confines haré venir la ruina – oráculo de Yahve – . 33 y se convertirá Jasor en guarida de chacales, por siempre desierta. No morará en ella nadie ni la habitará hijo de hombre.

Esta profecía va dirigida contra los hijos de Oriente, designación que en la Biblia se aplica a las poblaciones beduinas o semibeduinas del desierto arábigo más allá de TransJordania (Amón, Moab, Edorn) 32. En 25:23 se mencionaban las localidades de Dedán, Tema y Buz. Ahora la zona desértica es simbolizada en Cedar, tribu conocida del desierto siró-arábigo al este de Palestina33. En Can 1:5 se mencionan las “tiendas de Cedar” como conocidas de los lectores de Palestina. Sin duda que, para la población sedentaria de Israel, esa expresión recordaba la vida trashumante de los beduinos del desierto. Jasor, que aparece como localidad, nos es desconocida, pero debía de ser un lugar próximo a Cedar 34. No sabemos por fuentes extrabíblicas que Nabucodonosor venciera y sometiera estas tribus, como se dice en el texto (v.28). Según Flavio Josefo, siguiendo a Beroso (escritor babilónico del s.IV a.C.), Nabucodonosor ocupó Egipto, Siria, Fenicia y Arabia 35. Por otra parte, sabemos que la tribu de Cedar pagaba tributo normal a Asaradón (681-668) y a Asurbanipal (668-625). No tiene, pues, nada de particular que Nabucodonosor, un siglo más tarde, al considerarse heredero del imperio asirió, reclamase los tradicionales derechos de sumisión, y para ello que hubiera enviado uña expedición militar, lo que sería el cumplimiento de la profecía de Jeremías.
El profeta pone en boca de Dios Apalabras dé ánimo á los invasores para que cumplan sus designios’ como instrumentos.de su justicia: Levantaos. contra Cedar. (v.28b); Ha” llegado la hora de su castigo, y por eso Yahvé los incita al ataque y a la devastación (v.29), para que se apoderen de lo que constituye la riqueza del beduino: tiendas, ganados, camellos. Estas tribus árabes estaban acostumbradas a las razzias, y, en concreto, la de Cedar gozaba fama de tener buenos arqueros 36; pero nada podrán hacer contra el ejército organizado de Nabucodonosor, que sembrará el terror por doquier (v.28b). No les quedará a las poblaciones del desierto sino huir, buscando profundos refugios en las anfractuosidades de la estepa. Pero la espada de Nabucodonosor – instrumento de Yahve – los perseguirá con saña por doquier.
De nuevo los invasores son animados por Yahve para que sean implacables en la persecución, que, por otra parte, no ofrece riesgos, ya que los árabes son gente tranquila en cuanto que no tienen defensas amuralladas con vistas a la guerra. Están en los oasis al descampado, confiando en su aislamiento: no tiene puertas ni cerrojos y habita aislada (v.31)37. El botín será grande – camellos., ganados (v.32) – , la riqueza característica del morador de la estepa arábiga. Yahve irá delante abriéndoles paso y forzando la dispersión de esas sienes rapadas; expresión despectiva aplicada a los árabes 38 por su costumbre de rasurarse gran parte de la cabeza. La desolación será total, ya que el lugar donde antes estaba Jasor se convertirá en guarida de chacales (v.33). Entre sus ruinas sólo morarán las fieras salvajes.

Oráculo contra Elam (34-39).
34 Palabra de Yahve a Jeremías, profeta, acerca de Elam, que le fue dirigida al comienzo del reinado de Sedecías, rey de Judá. 35 Así dice Yahve de los ejércitos: He aquí que yo romperé el arco de Elam, el fundamento de su fuerza. 36 Yo desencadenaré contra Elam los cuatro vientos, de los cuatro confines del cielo. A todos estos vientos los dispersaré, y no habrá nación adonde no lleguen los fugitivos de Elam. 37Yo haré temblar a Elam ante sus enemigos, ante los que buscan su vida. Yo haré venir sobre ellos el mal, el furor de mi cólera – oráculo de Yahve – . Yo mandaré en su persecución la espada, hasta destruirlos. 38Yo pondré mi trono sobre Elam y haré perecer al rey y a sus grandes, oráculo de Yahve. 39 Pero al fin de los días haré volver a los cautivos de Elam, oráculo de Yahve.

Elam era el, reino, que se extendía al este de Mesopotamia, con Susa por capital. Su cultura era milenaria, como se desprende de las excavaciones arqueológicas. Aparece mencionado en la Biblia en los tiempos patriarcales como un gran imperio, que está al frente dé una coalición·de estados orientales 39. Fue dominado por los asirios, destruyendo Asurbanipal la capital, Susa, en 640 a.C. Más tarde fue conquistada por los persas (520 a.C.); pero, como en territorio elamita se han encontrado muchas inscripciones de Nabucodonosor, podemos deducir que el coloso babilonio había extendido su imperio en la región elamita. Quizá la profecía de Jeremías se refiera a una invasión babilónica de este género. Isaías cita a los elamitas como soldados mercenarios en el ejército asirio40. Seguramente Jeremías había visto estos mercenarios elamitas en el ejército babilonio que puso asedio a Jerusalén en 598 a.C.41, y de ahí la profecía contra su nación. En realidad, Elam no había tenido ninguna relación con el reino de Judá. Pero el profeta, que quiere destacar el dominio que Yahvé tiene sobre los destinos de todos los pueblos, bien pudo vaticinar el futuro de una nación lejana, de la que ciertamente había oído hablar.
La profecía tuvo lugar al comienzo del reinado de Sedecías (v.34) el cual subió al trono entre fines del 598 y principios del 597 a.C En esta profecía no se menciona el enemigo que destruye a Elam es el mismo Yahvé quien lo hace directamente: romperé el arco de Elam (v.35). Los arqueros elamitas eran famosos por su habilidad 42; por eso eran el fundamento de la fuerza del imperio elamita. Elam nada podrá hacer por defenderse, ya que Yahvé enviará enemigos de los cuatro confines del cielo (v.36). La población elamita será dispersada 43 a todos los vientos. Y Yahvé enviará en su persecución la espada. Con ello quiere el profeta indicar que el desastre de la nación será muy grande. Las expresiones son hiperbólicas, para encarecer las proporciones de la catástrofe. Yahvé mismo se instalará como rey sobre el trono de Elam (v.38), juzgando con plena majestad a los culpables. Pero, como siempre, en toda profecía conminatoria hay un rayo de esperanza y de rehabilitación: Pero al fin de los días haré volver a los cautivos de Elam (v.39). Los profetas, en sus concepciones grandiosas sobre la teocracia mesiánica, dejaban un lugar para los pueblos extranjeros como asociados a la manifestación gloriosa de Dios en su pueblo 44. Aquí no se dice esto, pero esa repatriación parece expresar una manifestación particular de los designios misericordiosos que Yahvé tiene sobre el castigado Elam.

1 Cf. Gen 19:18. – 2 Se ha querido explicar el nombre de Milcom descomponiéndolo en Melek-Amm (“el dios es rey”). – 3 A pesar de la similitud nominal, Melcom y Melek y Moloc son divinidades diferentes. Véase lagrange, Eludes sur les Religions sémitiques p.ioo. En Tiro encontramos una ciudad llamada Melkart (“rey de la ciudad”). – 4 Cf. Jos 13:25; Jue 11:12. – 5 Cf. Jue 10:8; 1Sa 11:1. – 6 Cf. 2Sa 12:26-31. – 7 Cf. 2Re 14:29; 2Re 17:6. – 8 Cf. 2Re 24:2. – 9 En el TM se lee Malcam, que significa “rey de ellos.” Pero hemos preferido la lectura de Milcom, como está en los LXX, ya que Milcom era la divinidad principal amonita. – 10 La otra tribu de Rubén había sido absorbida por la población moabita. – 11 Son muchas las correcciones propuestas. Así, en vez de Jesebón , Duhm propone Armón. En vez de Hai, se propone “Hair” (“la ciudad”), etc. – 12 Es lo mismo que se dice en la profecía contra Moab. Cf. Jer 48:7. – 13 Cf. Fl. Josefo, Ant. Jud. X 9,7. – 14 Cf. Jer 12:16. – 15 En el libro de Job se ensalza esta “sabiduría” de los edomitas. De Teman era el sabio Elifaz que discutió con Job el problema de la retribución individual (cf. Job 2:11), el cual apela a la sabiduría de sus antepasados (Job 15:18). En Bar 3:22-24 se alude a la “sabiduría” de los habitantes de Teman, y en Abd 1:8 se habla de la sabiduría de los habitantes de Edom. – 16 Teman, que no debe confundirse con “Tema,” ciudad de Arabia (Jer 25:23), es localizada por el Onomasticom de Eusebio a 12 millas de Petra. Hoy se la suele identificar con Shobak. Véase Abel, o.c., II, 77iaiman. – 17 Cf. RB (1910) p.329; Jer 25:23. – 18 El mismo nombre Edom, que significa “rojizo,” y parece expresar el color arcilloso rojizo de la tierra edomita, recuerda el epíteto de “pelirrojo” aplicado a Esaú. – 19 Cf. Abd 1:5. – 20 Cf. Jer 22:5; Jer 44:26. – 21 Bosra es la actual Buseira, al S. de Tafile, 35 kilómetros al SE. del mar Muerto. jBosra es considerada por Isa 34:6 como la ciudad más importante de Edom. En tiempos de los na-bateos, la capital fue Petra (Sela). – 22 Cf. Isa 21:6. – 23 Cf. Jer 6:4; Jer 22:7; Isa 5:26; Isa 13:2. – 24 Aquí parece aludir a las “rocas” de Petra o Sela, famosa ciudad excavada toda en roca viva en el wady Musa, entre el mar Muerto y el golfo de Aqaba. – 25 Cf. 19,8; Isa 18:16; 25:11; 50,13- – 26 Cf. Isa 13:19; Amo 4:11; Ose 11:8; Jer 50:40. – 27 Cf. Jer 4:7; Jer 12:5. – 28 Cf. Jer 48:40-41. – 29 Es una traducción algo libre, pues lit. el TM dice: “en el mar está el espanto.” Pero creemos que es la mejor solución la adoptada en la versión. – 30 Jamat y Arpad suelen aparecer citadas siempre juntas en la Biblia. Cf. Isa 10:9; Jer 36:19; Jer 37:13; 2 Re 18:34- – 31 Cf. Jer 11:16; Jer 21:14; Jer 43:1232 Cf. Jue 6:3.33; Jue 7:12; Jue 8:10; 1Re 5:10; Job 1:3; Isa 11:14; Eze 25:4·ΐο . – 33 Cf. Isa 42:11. En los documentos babilónicos son llamados Qidri. Cf. Abel, o.c., I 296. – 34 Muchos autores quieren tomar la palabra Jasor en el sentido de “aldea” o lugarejo de población sedentaria, como el hadar árabe actual. – 35 fl. Jos., C. Ap. I; 19. – 36 Cf. Isa 21:13.15. – 37 Algunos autores ponen estas palabras en boca del generalísimo de las tropas babilónicas. Pero el verso siguiente parece indicar que es Yahve quien habla. – 38 Cf. Jer 9:25; Jer 25:23. – 39 Cf. Gen I4.ISS. – 40 Cf. Isa 22:6. – 41 Cf. 2Re 24:10. – 42 Cf. Isa 22:6; Tit . Liv.,Isa 37:27. – 43 Cf. Esdr 5:12. – 44 Cf. Jer 12:16.

Fuente: Biblia Comentada

Acerca de los hijos de Amón. Cp. Eze 25:1-7; Amó 1:13-15; Sof 2:8-11. Este pueblo descendía de Lot (cp. Gén 19:38) y vivió al N de Moab. Israel tenía una población a la que se había asignado un territorio al otro lado del Jordán hacia el norte, correspondiente a las tribus de Gad, Rubén y media tribu de Manasés (cp. Jos 22:1-9), y los amonitas, cuyo dios era Milcom o Moloc, fueron amonestados por haber usurpado el área (v. Jer 49:1) tan pronto el reino del norte fue llevado cautivo por el rey asirio Salmanasar.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— Amón: Reino situado en Transjordania, al norte de Moab; fue otro de los enemigos tradicionales de Israel.

— Milcón: Era el dios nacional de los amonitas.

— Gad: La tribu de Gad ocupaba el territorio limítrofe al norte de Amón (ver Jos 13:24-28). Amón se anexionó la tribu israelita en dos ocasiones: durante el reinado de Pécaj de Israel (734 a. C.) que aprovechó la debilidad que le habían causado las incursiones asirias, y tras la caída de Samaría el año 721 a. C.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Eze 25:1-7 +.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

49.1 Los hijos de Amón descendían de Lot debido al incesto que este cometió con una de sus hijas (como los moabitas; véase Gen 19:30-38). Los condenaron por robar tierra del pueblo de Dios y por adorar al ídolo Moloc, a quien realizaban sacrificios de niños.49.7 Los israelitas descendían de Jacob y los edomitas de su hermano gemelo, Esaú. Por lo tanto, Israel y Edom descendían de Isaac. Hubo conflictos constantes entre ambas naciones, y Edom se alegró por la caída de Jerusalén (véase el libro de Abdías). A Temán, un pueblo en la parte norte de Edom, se le conocía por su sabiduría y fue el pueblo natal de Elifaz, uno de los amigos de Job (Job 2:11). Pero ni siquiera la sabiduría de Temán salvó a Edom de la ira de Dios.49.8 Dedán era una ciudad floreciente que recibía caravanas de viajeros. Dios dijo a sus habitantes que huyeran a cavernas (lugares profundos) o también los destruirían. Temán y Dedán estaban en los extremos opuestos del país, así que esto muestra la destrucción total de Edom por parte de Dios. Bosra (49.13) es una ciudad al norte de Edom.49.16 Edom estaba localizada en una fortaleza de rocas, hoy conocida como Petra, al sur de Jordania. Edom pensó que era invencible a causa de lo estratégico de su ubicación y la destruyeron por su soberbia. La soberbia destruye a los individuos al igual que a las naciones. Nos hace pensar que podemos cuidarnos sin la ayuda de Dios. Aun servir a Dios y a los demás nos puede conducir a la soberbia. Haga un inventario de su vida y servicio a Dios, pídale que le señale y quite cualquier soberbia que quizás tenga.49.23-26 Damasco era la capital de Siria, al norte de Israel. Asiria y Babilonia derrotaron a esta ciudad. Nabucodonosor atacó Damasco en 605 a.C. y la derrotó (Amo 1:4-5). Es difícil atribuir la derrota del ejército a un hecho en particular, pero Dios destruyó Siria.49.28 Cedar y Hazor eran tribus nómadas que estaban al este de Israel y al sur de Siria, en el desierto. En 599 a.C. Nabucodonosor las destruyó.49.34 Elam estaba localizada al este de Babilonia y Nabucodonosor la atacó en 597 a.C. Más tarde se convirtió en el núcleo del Imperio Persa (Dan 8:2) y en la residencia de Darío.49.38 El trono representa el juicio de Dios y su soberanía. El dirigiría la destrucción de Elam. El es el Rey sobre todos los reyes, incluyendo el de Elam.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

NOTAS

(1) “Malcam” (que significa: “Su Rey”), M; LXXSyVg: “Melchom”; LXX ,B: “Melchol”; T: “su rey”.

(2) “Gad”, MLXXSyVg; T: “la tierra de Gad”; LXX ,A,B: “Galaad”.

(3) Lit.: “de él”.

REFERENCIAS CRUZADAS

a 2726 Gén 19:38; Deu 2:19; 2Cr 20:1; Neh 2:19

b 2727 1Re 11:5; 1Re 11:33; 2Re 23:13; Sof 1:5

c 2728 Amó 1:13

d 2729 Sal 9:6

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Milcom. Otro nombre del dios amonita, que se relaciona con los baales fenicios, Melcart y Moloc.

Gad. El territorio asignado a Gad en Transjordania, parte del cual estaba ocupado por los amonitas en días de Jeremías.

Fuente: La Biblia de las Américas

La destrucción pronosticada en esta profecía sobre los amonitas (vecinos al norte de Moab) probablemente coincide con las represalias que tomó Nabucodonosor contra Moab y Judá en el 582 a.C.

Fuente: La Biblia de las Américas

los hijos de Amón. Véase nota en Amó 1:13. Otros oráculos se encuentran en Eze 21:20; Eze 25:1-7; Sof 2:8-11. Tocante a las relaciones con Judá véase 2Re 24:2; Jer 40:11-14.

Milcom. El dios de los amonitas (1Re 11:5, 1Re 11:7, 1Re 11:33; 2Re 23:13).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

→ §229.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

Heb., Malcam

Fuente: La Biblia de las Américas

[28] Cedar se refiere a los descendientes de Cedar, hijo de Ismael. Formaban el pueblo de los cedarenos, en Arabia al oriente de Judea y habitaban en tiendas de campaña. Gen 25, 13.[35] Provincia de Persia, cuya capital era Susa. El primogénito de Sem se llamaba Elam.[39] Se verificó en tiempo de Ciro y de Cristo. Hech 2, 7-9.

Fuente: Notas Torres Amat