Biblia

Comentario de Job 24:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Job 24:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

¿Por qué no han sido fijados los tiempos de parte del Todopoderoso? ¿Por qué los que le conocen no vislumbran sus días?

no son ocultos los tiempos. Sal 31:15; Ecl 3:17; Ecl 8:6, Ecl 8:7; Ecl 9:11, Ecl 9:12; Isa 60:22; Dan 2:21; Luc 21:22-24; Hch 1:7; Hch 17:26; 1Ts 5:1; 1Ti 4:1; 1Ti 6:15; 2Pe 2:3; 2Pe 3:7, 2Pe 3:8.

los que le conocen. Sal 9:10; Sal 36:10; Jua 17:3.

no ven sus días. Gén 7:4; Gén 18:17, Gén 18:20, Gén 18:21; Sal 73:16-19; Jer 12:1-3; Mat 24:38; Rom 2:5.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

La maldad a menudo queda impune, Job 24:1-16.

Hay un juicio secreto para el malvado, Job 24:17-25.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso también podría traducirse por: «¿Por qué no hay tiempos acumulados por el Todopoderoso?» El paralelismo de la segunda línea puede indicar que la palabra tiempos alude a los días establecidos para el juicio de Dios.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

24. Las Demasías de los Impíos.
E l caso de Job no es más que uno de tantos, pues en la vida social se ve que el mal cunde por doquier: por todas partes, en las ciudades, en los campos, hay miserias, atropellos y exacciones. ¿Cómo conciliar esta realidad con la omnipotencia y justicia divinas? Este es el gran interrogante que se plantea Job en esta segunda parte de su respuesta a Elifaz.

Los humildes, atropellados en sus derechos (1-17).
1 ¿Por qué el Omnipotente no señala los tiempos, y los que le reconocen no ven sus días? 2 Los impíos retrasan los lindes 2, roban los ganados con su pastor 3; 3 se llevan el asno del huérfano y toman en prenda el buey de la viuda; 4 los pobres se apartan del camino, y se esconden al mismo tiempo los humildes campesinos. 5 Como onagros en el desierto salen a su trabajo, en búsqueda de la presa. La estepa les (proporciona) pan para sus niños 4. 6 Durante la noche recolectan los campos 5 y vendimian la viña del malvado. 7 Pasan las noches desnudos, sin ropa, sin abrigo contra el frío. 8 Se mojan con los aguaceros de los montes, sin más asilo que las rocas. 9 Arrancan de los pechos al huérfano y toman en prenda al pequeñuelo del pobre; 10 van desnudos, sin vestidos, y, hambrientos, acarrean las gavillas. n Entre dos muelas exprimen el aceite 6, y, sedientos, pisan las uvas. 12 Desde la ciudad, los moribundos se lamentan7; clama socorro el alma de los vejados, y Dios no atiende a estos clamores. 13 Forman parte de los rebeldes a la luz: no han conocido los caminos y no se volvieron por sus senderos 8. 14 Al amanecer se levanta el asesino para matar al desvalido y al necesitado. De noche anda el salteador. 15 Espía la oscuridad el ojo del adúltero, diciendo: “Nadie me verá,” y se pone un velo a su rostro. 16 En las tinieblas perforan las casas, de día se ocultan, sin conocer la luz. 17 Para ellos el alba es la sombra, el clarear del día les aterra 9.

Job se pregunta por qué Dios no tiene señalados los tiempos de castigo a los impíos, de forma que los justos puedan ver sus días (v.1), es decir, la hora de la manifestación punitiva de Dios, que con su actuar muestra que tiene providencia sobre los hombres.
Después enumera las diversas tropelías de los malvados: cambian los lindes del campo, recortando la propiedad del prójimo – lo que estaba severamente prohibido por la Ley y reiteradamente reprochado por los profetas 10 -, roban los ganados, despojan al huérfano y a la viuda 11. Como no hay seguridad en el campo, los pobres y labriegos se esconden. Entonces se ven obligados a refugiarse como onagros en el desierto, saliendo de sus refugios en busca de comida, viviendo de la presa ocasional que les proporciona la estepa, con lo que pueden alimentar malamente a sus escuálidos niños (v.4 Gentes míseras, trabajan de noche en los campos – como es frecuente en los meses de calor aún hoy en Oriente – y las viñas del malvado o rico sin entrañas, que los explota como mercancía (v.6). Ni siquiera los provee de vestidos convenientes contra el frío (v.7). En esta situación, los miserables campesinos están expuestos a la más cruel intemperie, aguantando los aguaceros, sin más abrigo que las oquedades de las rocas (v.8s).
El v.9 está fuera de lugar, y parece la continuación lógica del v.3, donde se habla de los atropellos de los impíos. No contentos con oprimir a las indefensas viudas, se llevan al huérfano y al hijo del pobre como prenda en esclavitud.
Los v.10-11 continúan describiendo la vida dura del campesino, que trabaja para su exactor. Semidesnudos y hambrientos tienen que acarrear las gavillas, sin poder quedarse con parte de ellas para satisfacer su necesidad, y también deben pisar la uva en el lagar, sin poder probar el mosto y calmar su abrasadora sed.
Esta situación de injusticia en la campiña tiene su contrapartida en las miserias de las ciudades. En ellas, los moribundos y vejados claman a Dios, sin ser oídos. Es el drama del dolor en toda su acritud. Sin embargo, Dios parece que está sordo a reclamos tan lastimeros (v.13). ¡Gran misterio de la Providencia!
El ν.13 parece debiera ir después del ν.16, y se refiere a los criminales, que, como tales, para facilitar sus fechorías, son rebeldes a la luz, pues los crímenes suelen ser perpetrados en la oscuridad de la noche. Por eso evitan los caminos y senderos, en los que pueden ser fácilmente descubiertos.
El asesino comete sus tropelías antes de que la luz ilumine la tierra. Criminal de profesión – matar por matar -, cae sobre los indefensos: el desvalido y el necesitado (v.14). Como salteador, sus horas preferidas son las de la noche. Es también el tiempo en que anda libre el adúltero, amparándose en la oscuridad (v.1s)12.
El ν.16 parece unirse con el ν.14c, donde se habla del salteador, que trabaja intensamente de noche en busca de la codiciada presa. Para conseguir su propósito no duda en perforar las casas – construidas con adobes -, siempre al amparo de la oscuridad 13. Así, pues, según el hagiógrafo, los enemigos de la luz son el asesino, el adúltero y el ladrón: el alba los aterra, porque inmoviliza su actividad.

El castigo del pecador (18-25).
18 Huye rápido sobre la superficie de las aguas; maldita es su posesión sobre la tierra; no se vuelve a pisar el fruto de su viña 14. 19 La sequía y el calor llevan las aguas de la nieve, y el “Seol” al pecador. 20 Le olvida el seno materno, le chupan los gusanos 15; ni se menciona su nombre. ¡Y, como árbol, es arrancada la injusticia! 21 Maltrataba a la estéril sin hijos 16 y no trataba bien a la viuda. 22 Pero el que sujeta con su fuerza a los poderosos se levanta y le quita la confianza en la vida. 23 Le permite apoyarse con seguridad, pero sus ojos están sobre sus caminos. 24 Están en auge un poco de tiempo, pero desaparecen, se inclinan como hierba que se recoge, y se mustian como cabezas de espiga. 25 Si no es así, ¿quién me desmentirá y reducirá mis discursos a la nada?

Las ideas expuestas en los v. 18-24 sobre la triste suerte de los malvados son extrañas en boca de Job, que tantas veces declara que más bien prosperan en esta vida; más bien parecen de alguno de los interlocutores de turno. Como falta el discurso esperado de Sofar, se supone que este fragmento le pertenece; y su lugar propio parece debe ser después Deu 27:13, donde se habla de la desventura que le está reservada al perverso. El desplazamiento del fragmento al lugar actual puede deberse a un folio que se traspapeló en manos del copista. Suponiendo que pertenezca a Sofar, encontramos perfectamente normales los tres ciclos de discursos.
La introducción al fragmento bien puede ser 27:13: “He aquí la suerte que destina Dios al culpable…” Inconsistente, sin base sólida, su vida se desliza insegura y rápida como barquichuela frágil sobre la superficie de las aguas (v.15). Y su posesión lleva el estigma de la maldición; su viña está abandonada, pues nadie se presta a pisar su fruto, idea que es justamente opuesta a lo expresado por Job en el discurso anterior 17. Por otra parte, la vida del pecador está a punto de extinguirse como las nieves bajo la acción del calor: el Seol será su pronta morada. En el sepulcro será pasto de los gusanos, y su nombre será entregado al olvido. Todo lo contrario de lo expresado por Job 21:32, donde declara que aun en su tumba el impío es honrado por las muchedumbres.
Este fin prematuro y trágico del pecador es el castigo de sus tropelías: malos tratos a las mujeres estériles y a las indefensas viudas (v.21). La intervención súbita del Omnipotente, que tiene en su mano a los poderosos y tiranos, le quita toda esperanza de vivir (v.22). Aunque de momento le permite apoyarse en una cierta posición social, que le da una aparente seguridad, sin embargo, no cierra los ojos a los atropellos que cometen en sus falsos caminos (v.23). Su aparente prosperidad terminará por declinar y mustiarse como la hierba que se recoge. Es el triste fin que les espera.
El v.2 5 es la conclusión del discurso de Job, interrumpido por la sección de v.18-24. Seguro de sus razones, desafía a sus interlocutores a que le prueben lo contrario.

1 Es la versión de Driver-Gray. La Bib. de Jér.: “¿Por qué Shadday no tiene tiempos ώ reserva, y sus fieles no ven sus días?” Dhorme: “¿Por qué al Shadday le están ocultos los tiempos, y los que le conocen no han visto sus días?” Basada en los LXX. – 2 Los impíos: exigido por el contexto y expresado por los LXX. Así los LXX. El TM: “roban el rebaño y lo pastorean.” – 4 Así Driver-Gray. Bib. de Jér.: “Empujados por el hambre de sus hijos, buscan presa sobre la árida ‘estepa.” – 5 Durante la noche: corrección propuesta por Dhorme. Driver: “el forraje recolectan en el campo.” – 6 Así Dhorme y Driver-Gray. – 7 Moribundos: corrección según el sir., aceptada por Driver-Gray, Dhorme y Bib. de Jér. – 8 No se volvieron: corrección fundada en los LXX, Vg y sir. Aceptada por Dhorme. – 9 Versión problemática, propuesta por Dhorme. Bib. de Jér.: “Para todos ellos la maña-a es la hora negra, pues sienten de ella los terrores.” – 10 Cf. Deu 19:14; Deu 27:17; Ose 5:10; Pro 22:28; Pro 23:10. – 11 Cf. Deu 24:17. – 12 Cf. Eco 23:25; Pro 7:89. – 13 Cf. Exo 22:2. Véase Código de Hammurabi § 21s. – 14 Traducción problemática. Dhorme: “no vuelve el que pisa a su viña.” – 15 Así Driver-Gray. – 16 Así Driver-Gray, Dhorme, Β ib. de Jér., siguiendo la lectura de los LXX y Targ. – 17 Cf. Job 24:6.

Fuente: Biblia Comentada

no son ocultos los tiempos. Job creía que Dios conocía los tiempos señalados para todas las actividades bajo el sol (Ecl 3:1-8), pero se lamenta que Dios no informaba al hombre acerca de ellos.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Toda esta sección es poesía, un dramático poema de discursos que intentan comprender el sufrimiento de Job.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Esta sección cubre los ciclos de discursos entre Job y sus bienintencionados amigos, incluyendo Eliú (caps. Job 32:1-22; Job 33:1-33; Job 34:1-37; Job 35:1-16; Job 36:1-33; Job 37:1-24).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

En el tercer ciclo de discursos participan Job y sus amigos, con la abstención de Zofar.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

La réplica de Job al tercer discurso de Elifaz no fue una refutación, sino una expresión del anhelo de Job por la comunión con Dios, para poder experimentar el amor y la bondad de Dios y oír de Él mismo el significado de todo su sufrimiento.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Job había presentado el argumento de que los injustos prosperan a pesar de su pecado (cap. Job 21:1-34). Extendiéndose acerca de este tema, da una lista de las clases de graves pecados que persisten en el mundo, sin que Dios parezca hacer nada para detenerlos (vv. Job 24:2-17), de modo que los malos en general prosperan y viven una vida larga, aparentemente sin estorbos. Estos pecados, la opresión de los huérfanos, de las viudas y de los pobres, y además los asesinatos, latrocinios y adulterios, están prohibidos en otros pasajes del AT.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— Dios todopoderoso…: Hay dudas sobre la identidad del interlocutor de este capítulo. Muchos piensan que se trata del propio Job, aunque los desconcierta la ortodoxia de algunas ideas y formulaciones (ver vv. Job 24:18-24). Por esta razón, otros intérpretes creen que estos versículos son en realidad citas de las opiniones de los amigos; no faltan quienes los atribuyen a Sofar (y los colocan delante Deu 27:8-23); finalmente, hay quien los considera glosas destinadas a suavizar la rebeldía heterodoxa de Job.

— no los descubren: Pensamiento análogo al de Cohélet (Ecl 3:1-8): hay un tiempo para todo, pero el ser humano es incapaz de combinar tiempo adecuado con acción oportuna. Y en tal marco desorientador, el Señor actúa con arbitrariedad.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

“¿Por qué Dios no observa horarios para juicio?” Job nota que no es la única persona con problemas sobre la tierra. Observando a su alrededor a la gente en general, tanto inocente como culpable, se pregunta por qué Dios no aparta días regulares para sesiones judiciales (los tiempos, 1), cuando las injusticias en la manera como es gobernado el mundo pudieran aclararse.

Primero, ¿por qué se permite que la injusticia del sufrimiento de los pobres inocentes continúe tanto tiempo? A los pobres les son quitados los linderos (2; cf. Deut. 19:14) y sus rebaños les son robados (2b, 3); se les insulta (4), tienen que buscar su alimento en los rincones del campo (6), duermen sin suficientes frazadas (7, 8), trabajan por menos de lo necesario para vivir (11). Es un retrato conmovedor; pero aparentemente no conmueve a Dios porque no presta ninguna atención al clamor de los pobres (12c).

Segundo, ¿por qué se permite que la injusticia del pecador exitoso continúe (13-17)? A los homicidas y adúlteros que aman las tinieblas en lugar de la luz se les permite vivir, aunque sus amigos son únicamente los terrores de la densa oscuridad (17) y por derecho deberían estar con ellos en el mundo de los muertos. Con estas preguntas, Job no está pensando sencillamente en sí mismo sino en cómo el mundo en general es gobernado por Dios.

18-25 Parte de esta sección es tan distinta al argumento de Job que hemos de pensar que en realidad deben ser sus amigos los que hablan aquí. Son los amigos los que dicen que los culpables no son más que espuma veloz sobre la superficie de las aguas (18), que el mundo de los muertos pronto los arrebata (19), que pronto son olvidados (20), que por más importantes que parezcan, serán pronto cortados como las espigas (24). Quizá estos versículos hayan sido el final que le falta al discurso de Bildad (cap. 25), o quizá Job aquí está citando a sus amigos (cf. la BJ transpone los vv. 18-25 colocándolos en el cap. 27 como parte del discurso de Zofar).

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

24.18-21 Repentinamente, Job parecía estar discutiendo del lado de sus amigos. Por tal motivo, algunos comentaristas piensan que fue uno de los amigos de Job que dijo esas palabras. Pero no debemos esperar que Job presentara un argumento lógico. Se sentía confundido. No estaba discutiendo que, en cada caso, Dios recompensara al malvado y castigara al recto. Simplemente estaba aseverando que, en esta situación, un hombre recto estaba sufriendo.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 629 Hch 1:7

b 630 Isa 26:10

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

¿Por qué no se reserva los tiempos el Todopoderoso. Los malvados cometen crímenes graves constantemente, y a pesar de ello, no son juzgados por Dios aunque las víctimas de la opresión clamen a El por justicia. Los crímenes mencionados en los vers. 2– 17 estaban claramente prohibidos por la ley de Israel y por casi todos los códigos conocidos en el antiguo Cercano Oriente. Job no comprende el porqué Dios no pone en vigor estas leyes.

Fuente: La Biblia de las Américas

Job se queja de que Dios no tiene fijado el tiempo para el castigo de los malvados (cp. v. Job 24:12).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Se sigue LXX → §194.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

I.e., tiempos de juicio

Heb., Shaddai

I.e., los días de El

Fuente: La Biblia de las Américas

Es decir, ¿Por qué sus amigos no pueden presenciar sus intervenciones?

Fuente: La Biblia Textual III Edición

[1] Del plano concreto se pasa al general.[2] De sus posesiones para entrar en las del vecino. Deut 19, 14; 27, 17.[3] Lo único que les quedaba para ganar su alimento.

Fuente: Notas Torres Amat