Comentario de Job 25:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Entonces intervino Bildad el sujita y dijo:
Bildad suhita. Job 2:11.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Bildad argumenta que el hombre no puede justificarse ante Dios, Job 25:1-6.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Al referirse al señorío y temor de Dios, Bildad parece responder a los comentarios de Job (Job 23:13-17) de que sólo pensar en la soberanía de Dios le hace temblar.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
25. Nueva Replica de Bildad.
E ste breve discurso del segundo interlocutor se limita al enunciado de una doxología sobre el poder divino. No responde a las argumentaciones de Job sobre la reconocida prosperidad de los malvados en esta vida, sino que simplemente destaca la pequenez e imperfección del hombre, indigno de presentarse ante la santidad inmaculada de Dios. Quizá su discurso se continúe en 26:55, aunque en el estado actual este fragmento se atribuya a Job.
El poder de Dios y la insignificancia del hombre (1.-6)
1 Y replicó Bildad de Suaj, diciendo: 2 Suyos son el poder y la majestad, y establece la paz en sus alturas. 3 ¿Tienen número sus tropas? ¿Sobre quién no surge su emboscada? 4 ¿Cómo, pues, justificarse el hombre ante El? ¿Cómo ser puro el nacido de mujer? 5 La luna misma no brilla, ni son bastante puras las estrellas a sus ojos. 6 ¡Cuánto menos el hombre, un gusano; el hijo del hombre, un gusanillo!
La soberanía de Dios es total, y su dominio, avasallador. Consecuencia de ello es la paz total en las alturas. Nadie allí le disputa el poder (v.2). En los cielos, todos están sometidos a su realeza. En 26:5 dirá que hasta los muertos tiemblan debajo de la tierra ante el Señor de los cielos. Como gran soberano, tiene un numeroso ejército a su disposición. Con ellos hace caer a todos en su emboscada (v.2). En 19:12 había declarado Job: “Vinieron contra mí todas sus milicias, se han atrincherado en mi camino y han acampado en torno de mi tienda.” Dios rodea al ser humano hasta que le rinde. Por tanto, es inútil oponerse a su poder, pues no es posible salir de sus emboscadas.
Supuesta esta superioridad inaccesible, resulta ridículo que el hombre quiera pedir cuentas a las decisiones de su providencia, y menos justificarse ante El (v.4). Bildad aquí repite las razones que había dado Elifaz sobre la impureza atávica del hombre 2. Como nacido de mujer, es ya un ser pecador e impuro. En su naturaleza hay algo mórbido que le impulsa a apartarse de los caminos de Dios. La justicia humana, pues, no puede sufrir el examen de Dios 3.
Ni los astros con su brillo son dignos de acercarse a la pureza de Dios. Mucho menos el hombre, que como gusano se arrastra sobre la tierra, puede presentarse erguido ante el tribunal divino. La expresión hijo de hombre tiene el sentido de perteneciente a la raza humana, con todo lo que implica de humildad y fragilidad frente al Dios fuerte4.
1 Emboscada: corrección según los LXX, seguida por Dhorme, Bib. de Jér. El TM: “luz.” – 2 Cf. Job 4:17-19; Job 15:14-16. – 3 Cf. Job 4:17-19, ,- 35:6– – 4 Sobre la impureza del hombre véase com. a Job 14:4-5; Sal 51:7; Lev 15:19s. Cf. Eze 2:1.
Fuente: Biblia Comentada
Toda esta sección es poesía, un dramático poema de discursos que intentan comprender el sufrimiento de Job.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Esta sección cubre los ciclos de discursos entre Job y sus bienintencionados amigos, incluyendo Eliú (caps. Job 32:1-22; Job 33:1-33; Job 34:1-37; Job 35:1-16; Job 36:1-33; Job 37:1-24).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
En el tercer ciclo de discursos participan Job y sus amigos, con la abstención de Zofar.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Bildad hizo su tercer discurso (el último discurso de los tres amigos) y reafirmó la misma teoría, que Dios era majestuoso y exaltado (vv. Job 25:2-3) y que el hombre era pecaminoso, en especial Job (vv. Job 25:4-6).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Tercer discurso de Bildad: “¿Cómo puede el hombre ser justo delante de Dios?”
A estas alturas, algo parece no andar bien con el texto. El discurso de Bildad comienza sin la introducción usual e incluye sólo cinco versículos. No hay ningún discurso de Zofar, y aparecen tres discursos de Job, uno tras otro (caps. 26-29), sin ninguna palabra de sus amigos. Algunos de los pasajes de estos discursos de Job no parecen ser de él. Quizá el discurso de Bildad fuera originalmente 25:2-6 más 26:5-15. Así como aparece ahora el discurso de Bildad, se asemeja bastante a algunos de los pensamientos de Elifaz, especialmente la idea de que comparado con Dios no hay nada en el mundo que sea absolutamente limpio (4-6; cf. 4:17-19). La gran distancia que separa a los humanos de Dios es recalcada en las palabras iniciales de Bildad sobre el poder de Dios, cuyos ejércitos son innumerables (2, 3). El mismo tema del gobierno omnipotente de Dios sigue en 26:5-14, si acaso también estos versículos sean realmente de Bildad.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
25.1ss La respuesta final de Bildad era débil. Evadió los ejemplos de Job acerca de la prosperidad del malvado. En vez de tratar de refutarlo, Bildad lo acusó de soberbio debido a que estaba proclamando que su sufrimiento no era resultado del pecado. Job nunca dijo que no tuviera pecados, sino solamente que su pecado no podría haber causado el problema presente.25.6 Es importante entender que Bildad, no Dios, estaba llamando al hombre un gusano. Los seres humanos han sido creados a la imagen de Dios (Gen 1:26-27). Psa 8:5 dice que el hombre es «poco menor que los ángeles». Bildad pudo haber usado simplemente una descripción poética para comparar nuestro valor con el valor y el poder de Dios. Para ir a Dios no necesitamos arrastrarnos como gusanos. Podemos acercarnos con plena confianza (Heb 4:16).
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
REFERENCIAS CRUZADAS
a 662 Job 8:1; Job 18:1
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
El breve discurso de Bildad indica que ya no le queda más que argumentar.
Fuente: La Biblia de las Américas
Bildad no intenta demostrar que Job está equivocado, sino que simplemente declara que es arrogante al pensar que puede argumentar con Dios. Referente al v. Job 25:4, véase nota en Job 9:2.