Biblia

Comentario de Job 28:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Job 28:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Ciertamente la plata tiene su mina, y el oro un lugar donde lo refinan;

Ciertamente la plata no tiene sus veneros. Gén 2:11, Gén 2:12; Gén 23:15; Gén 24:22; 1Re 7:48-50; 1Re 10:21; 1Cr 29:2-5.

y el oro lugar donde se refina. Sal 12:6; Pro 17:3; Pro 27:21; Isa 48:10; Zac 13:9; Mal 3:2, Mal 3:3; 1Pe 1:7.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Existe un conocimiento de las cosas naturales, Job 28:1-11.

Pero la sabiduría es un excelente don de Dios, Job 28:12-28.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Este es un glorioso himno de sabiduría que se divide naturalmente en tres estrofas por el estribillo de los vv. Job 28:12Job 28:20 y concluye con el v. Job 28:28. Las preguntas retóricas de los estribillos iniciales (v. Job 28:12) unen las dos primeras estrofas y estas ofrecen una respuesta negativa:

(1) aunque la ingenuidad del hombre pueda descubrir metales preciosos, no puede encontrar la verdadera sabiduría (vv. Job 28:1-11).

(2) La gente no puede encontrar sabiduría porque no comprende su valor, que está más allá del oro o de la plata (vv. Job 28:12-19). La estrofa final (vv. Job 28:21-28) nos da una respuesta positiva a las preguntas del estribillo (v. Job 28:20): sólo Dios conoce la verdadera sabiduría; una sabiduría que ha colocado en el bordado de la creación (vv. Job 28:21-27) y ha revelado a la humanidad (v. Job 28:28).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

La mención de que el hierro se saca del polvo da a entender que el libro de Job se escribió luego del comienzo de la Edad del Hierro (alrededor del 1200 a.C

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

28. El Poema de la Sabiduría.
E ste bellísimo fragmento de tipo sapiencial es como un paréntesis dentro del ciclo de las discusiones de los tres amigos, y en él no se aborda expresamente el problema del sufrimiento del justo, que es el tema central del libro. Por su tono es similar al fragmento sapiencial de Pro 8:22-31, donde se presenta personificada la “sabiduría” divina, actuando desde la eternidad como consejera del Altísimo antes de la formación de los continentes.
Este c.28 parece ser una intercalación adicional de algún escriba posterior a la redacción del libro de Job. Aunque quizá se le podría considerar como obra del autor del libro, que adelanta aquí las excelencias y el carácter misterioso de la “sabiduría” divina, y por ello de sus inescrutables designios sobre los hombres, que será el tema de los capítulos finales como solución al enigma del sufrimiento del justo.

La sabiduría, fuera del alcance de los mortales (1-13).
1 Tiene la plata sus veneros, y el oro lugar en que se acrisola. 2 Se extrae el hierro del suelo, y de la roca fundida sale el cobre· 3 Se pone fin a las tinieblas, se escudriña hasta el límite extremo la piedra oscura y sombría. 4 Se perforan galerías olvidadas del pie; se suspenden y balancean lejos de los hombres. 5 La tierra que produce el pan está debajo trastornada como fuego; 6 sus rocas son la morada del zafiro, y sus terrones contienen oro. 7 Por caminos desconocidos por las aves de presa, impenetrables al ojo del buitre, 8 no pisados por las fieras, inaccesibles al leopardo. 9 Mete su mano en el pedernal y subvierte los montes de raíz. 10 Abre Nilos en las rocas 2 y descubren sus ojos todo cuanto hay de precioso. 11 Explora las filtraciones de los ríos y saca a luz los tesoros. 12 Pero la sabiduría, ¿dónde hallarla? ¿Dónde está el lugar del entendimiento? 13 No conoce el hombre su senda, ni se halla en la tierra de los vivientes.

Con mano maestra describe el autor los esfuerzos que hace el hombre por obtener los metales útiles y preciosos: la plata, el oro, el cobre y el hierro. No contento con extraer lo que está a flor de tierra fundiendo las rocas metalíferas, se adentra en el interior de la tierra con una lámpara – pone fin a las tinieblas – y abre largas galerías, en las que no es fácil hacer pie, y por eso los obreros – generalmente prisioneros de guerra – se suspenden de los salientes de las rocas para trabajar y se balancean en las entrañas de la tierra, lejos de los hombres (v.4). La descripción es maravillosa y coincide con las que nos dan los autores clásicos, como Diodoro de Sicilia, sobre los trabajos en las minas del Alto Egipto 3. En Palestina no existían minas, pero sí en Edom, en la región montañosa que se extiende desde el mar Muerto al golfo de Elán. Aquí estaban las factorías siderúrgicas de Salomón, donde se trabajaba el hierro y cobre de los montes edomitas. El autor del libro de Job, pues, podía haber visto estas minas en explotación o haber oído hablar de ellas, ya que no estaban lejos de la patria de Job.
Bellamente presenta el poeta a la tierra – pacífica al exterior con sus productos de pan – removida en situación ígnea en su interior (v.5). A sus oídos habían llegado noticias sobre las erupciones volcánicas, y, conforme a la mentalidad antigua, supone que debajo de la corteza exterior hay un horno de fuego que acelera la maduración de los metales y piedras preciosas, como el zafiro, o lapislázuli, y el mismo oro. Los hombres, sedientos de metales preciosos, no ahorran trabajos ni riesgos, adentrándose en las entrañas de la temerosa tierra. Los lugares de acceso están disimulados, y resultan inadvertidos a los ojos avizores de las aves de presa y a las mismas fieras (v.7). La mano del hombre se abre paso a través del pedernal o cuarzo aurífero y penetra dentro, removiendo las piedras y haciéndolas explotar con fuego; así subvierte los montes de raíz (v.9). Dentro abre cauces y ríos, canalizándolos, pues sus aguas llevan partículas de oro o de plata, que el minero descubre cuidadosamente (v.10). Así analiza las filtraciones de los ríos auríferos y separa sus tesoros (v.11) 4.
Grande es, pues, la labor del hombre y no despreciable su resultado cuando se trata de obtener tesoros materiales, pero es impotente para encontrar el verdadero tesoro que le da la clave de la vida: la sabiduría o comprensión sintética de los designios divinos sobre el hombre. ¿Cómo hallarla y dónde mora? La ciencia humana se estrella contra la impotencia, ya que está lejos del alcance de los vivientes y es desconocida su senda a los mortales. Esta es la gran tragedia del hombre, que no puede remontarse a las alturas donde se halla la sabiduría – expresión de la inteligencia divina, módulo arquitectónico empleado por Dios para la creación del mundo, y esquema práctico de gobierno en la historia de la humanidad – como atributo supremo de la divinidad.

La sabiduría es privativa de Dios (14-28).
14 El abismo dice: “No está en mí,” y el mar: “Dentro de mí no se halla.” 15 No se cambia por oro macizo, ni se pesa plata para comprarla. 16 No se pone en balanza con el oro de Ofir, ni con la cornalina preciosa o el zafiro. 17 No se compara al oro ni al cristal, ni se cambia por vasos de oro fino. 18 No cuentan a su lado corales ni cristales; vale más que las perlas. 19 No puede comparársele al topacio de Etiopía, no entra en balanza ni con el oro más puro. 20 ¿De dónde, pues, viene la sabiduría y dónde hallar la inteligencia? 21 Se oculta a los ojos de todos los vivientes, y aun a las aves del cielo está vedada. 22 El “abaddón” y la muerte dicen: Sólo de oídas nos ha llegado su fama. 23Dios es el que conoce sus caminos, El sabe su morada. 24Porque con su mirada abarca los confines de la tierra y ve cuanto hay bajo la bóveda del cielo. 25 Cuando dio peso al viento y dispuso las aguas con medida, 26 cuando dio la ley a la lluvia y camino al fragor del trueno, 27entonces la vio y la evaluó, la fundó y la conoció a fondo; 28 y dijo al hombre: “El temor de Dios, ésa es la sabiduría; apartarse del mal, ésa es la inteligencia.”

Con bellísimas comparaciones, el poeta describe el carácter inaccesible de la sabiduría divina: no está en las profundidades cleT abismo, sobre el que se asienta la tierra, ni en las concavidades del mar (v.14). Su valor es incalculable y no admite paridad con el oro macizo ni con el mismo de Ofir, lugar legendario del más puro metal, que se supone en Arabia meridional o en las costas del Indico 5. Tampoco pueden medirse con la sabiduría las piedras más preciosas – cornalina, zafiro – ni el topacio de Etiopía, famoso en la antigüedad por su excelente calidad6.
Está fuera del alcance de los vivientes, inaccesible a las aves del cielo, que llegan a los lugares más abruptos e inasequibles. Por otra parte, la región de los muertos – el abaddón o seol – sólo tiene lejanas referencias de ella (v.22). Sólo Dios está al tanto de los secretos senderos que a ella llegan, porque nada se escapa a su mirada, que llega hasta los confines de la tierra (v.24). Esta omnisciencia divina, en realidad está basada en su omnipotencia como Creador, ya que al establecer los elementos – viento, aguas, trueno… – lo evaluó plenamente, conociendo sus íntimas complejidades hasta el fondo (v.27). En toda su obra creadora se revela su misteriosa sabiduría, que dirige y articula todo en un orden y medida perfectos. Todas las cosas tienen una finalidad y una misión en el cosmos maravilloso, que es expresión de la inteligencia ordenadora del Creador.
Como conclusión moral de toda la poesía metafísica antes expuesta está que el hombre debe someterse al que todo lo puede: El temor de Dios, ésa es la sabiduría; lo que implica huir del mal y acatar sus leyes providenciales. Es el axioma conocido de la literatura sapiencial: “El principio de la sabiduría es el temor de Dios”7, es decir, la ordenación religiosa y moral de la vida conforme a las exigencias de un sano temor del Dios omnipotente y justo.

1 Dhorme, con una corrección plausible, lee: “un pueblo extranjero perfora galerías.” La Bib. de Jér.: “Las gentes de la lámpara perforan minas en las que se pierde el pie.” El TM: “un torrente separa del pueblo extranjero.” – 2 En realidad, la palabra ye’orim, que traducimos por “Nilos,” es un término poético para designar “ríos.” – 3 Cf. E. Erman y H. Ranke, La civilisation égyptienne (París 1952) p.622. – 4 He aquí cómo describe Diodoro de Sicilia la extracción del oro de las minas de la antigüedad: “Los pozos seguían las venas de cuarzo y penetraban en las montañas siguiendo una línea sinuosa. Primero se hacía estallar las masas de piedra dura por medio del fuego, y se las extraía en pedazos por medio de picos de hierro. Los hombres que ejecutaban este trabajo, muy penoso, a la luz de pequeñas lámparas, iban acompañados de niños que llevaban hacia afuera los pequeños bloques de piedra. El cuarzo así obtenido era desmenuzado en partículas del tamaño de una lenteja por hombres de más edad, para ser después reducido a polvo en muelas por las mujeres y los ancianos. Se lavaba este polvo sobre losas inclinadas hasta que el agua llevara las partículas más ligeras de la piedra. Las pajillas de oro eran entonces recogidas para ser fundidas durante cinco días en los crisoles de tierra, cerrados con una aleación de plomo, de sal y de otras materias.” Citado por E. erman y H. ranke, o.c., 622-623. – 5 Cf. Rev 9:263; Rev 10:11; Gen 10:29. – 6 Véase Punió, Hist. Nat. XXXVII 32; VI 34. Eco 1:16.

Fuente: Biblia Comentada

Toda esta sección es poesía, un dramático poema de discursos que intentan comprender el sufrimiento de Job.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Esta sección cubre los ciclos de discursos entre Job y sus bienintencionados amigos, incluyendo Eliú (caps. Job 32:1-22; Job 33:1-33; Job 34:1-37; Job 35:1-16; Job 36:1-33; Job 37:1-24).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

En el tercer ciclo de discursos participan Job y sus amigos, con la abstención de Zofar.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Job hizo su último discurso refutando a Elifaz, Bildad y Zofar.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Aunque Job estaba de acuerdo en que los malos sufren (Job 27:13-23), esto no explicaba nada en su caso, por cuanto él era recto. Así, Job pide a sus amigos que consideren que quizá la sabiduría de Dios estaba más allá de la comprensión de ellos. Este es el tema de este capítulo. La sabiduría de Dios no se alcanza con un conocimiento natural o teórico. Lo que Dios no revela, no podemos conocerlo.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Job 28:1-28 : — Elogio de la Sabiduría: Este hermoso poema, a pesar de ofrecer la solución al problema planteado en el libro, no deja de ser un intruso literario, pues interrumpe la intervención de Job (ver Job 29:1).

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

— Existen… lo oculto a la luz: Estos versículos ofrecen un diseño del “homo faber”, es decir, del ser humano experto (sabio) en arrancar los secretos de la naturaleza y en la manipulación de sus riquezas.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

“¿Dónde puede encontrarse la sabiduría?” El tema de esta majestuosa poesía es que la “sabiduría” es inalcanzable para el ser humano. No se trata del tipo de sabiduría práctica enseñada en el libro de Prov. sino la comprensión absoluta del mundo y el orden en que funciona. Este uso de “sabiduría” sería comprensible para el autor de Ecl., que recalca que el ser humano “no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin” (Ecl. 3:11; cf. 8:17). Esta poesía parece extraña viniendo de Job, ya que es sólo después que Dios le ha hablado extensamente (caps. 38-41) que llega a aceptar estas ideas (cf. 42:3). Esta es otra razón por la cual se piensa que originalmente fue parte del discurso de Zofar.

Existe una gran diferencia entre la sabiduría humana y la divina, pero no tenemos que rebajar la sabiduría humana para poder magnificar la sabiduría de Dios. La poesía comienza con un himno de alabanza al ingenio de la humanidad (1-11) y sólo entonces sigue diciendo que aun así, la verdadera sabiduría está fuera de su alcance y es conocida únicamente por Dios (12-27). Lo que es dado a los humanos no es “sabiduría”, sino el conocimiento de la ley de Dios: Sabiduría para los humanos es vivir en el temor del Señor (28).

1-11 Se ha escogido sólo un ejemplo de la sabiduría de los seres humanos: Su habilidad de extraer metales escondidos bajo la superficie de la tierra. Menciona cuatro metales que se extraen (1, 2). Se usan lámparas debajo de la tierra (3). La de los mineros es una tarea peligrosa y aislada: se descuelgan y se balancean (4) al descender por el pozo. Existe una paradoja en el trabajo de las minas: En la superficie se trabaja tranquilamente el campo, mientras que debajo puede haber obstáculos violentos que vencer para llegar al metal (5, 9). Por medio de su sabiduría, los humanos han creado debajo de la tierra senderos que los pájaros y las bestias no conocen (7, 8) y se han adueñado de la tierra (11).

12-28 Resulta claro que la “sabiduría” que no puede ser hallada por el hecho de buscarla es algo diferente de la sabiduría tecnológica humana. El poeta no nos dice inmediatamente lo que quiere significar sino que avanza paulatinamente hacia un clímax que va mostrando más y más la imposibilidad de obtener esta sabiduría. Su lugar es desconocido (12), y también lo es el camino para llegar a ella (13); no puede ser valuada con oro o plata o piedras preciosas (15-19). El mundo mismo no sabe dónde puede ser encontrada (14). Aun los poderes sobrenaturales de AbadoŒn (Destructor) y la Muerte apenas la conocen como un rumor (22). Pero Dios la conoce totalmente (23); porque es su propia sabiduría, la que utilizó para establecer la creación (24-27). Este conocimiento sobrenatural del universo y su propósito y las leyes que lo rigen es inaccesible a los humanos. Por otra parte, lo que ha sido dado a los seres humanos es otro tipo de sabiduría, una que es más manejable y practicable. Es una sabiduría que consiste en el hacer: Temer al Señor, o sea la auténtica religión, y apartarse del mal (28) es lo que constituye la sabiduría para los humanos. Asumiendo que este capítulo es el discurso final de Zofar a Job, su significado es negar la pretensión de Job de comprender “lo que concierne al Todopoderoso” (27:11) y recomendar a Job no una búsqueda de sabiduría sino de rectitud.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

28.13 Job declaró que la sabiduría no se puede encontrar entre los vivientes. Es natural para la gente que no comprende la importancia de la Palabra de Dios que busque la sabiduría aquí en la tierra. Se vuelven a los filósofos y a otros líderes para que les ayude a vivir. Aun así Job dijo que la sabiduría no se encuentra aquí. Ningún líder o grupo de líderes puede producir el suficiente conocimiento o razonamiento para explicar la totalidad de la experiencia humana. La interpretación final de la vida, de quiénes somos y a dónde nos dirigimos, debe provenir de afuera y por encima de nuestra vida mortal. Cuando busque una guía, busque conocer la sabiduría de Dios como lo establece la Biblia. Para ser elevados por encima y más allá de las fronteras de la vida, debemos conocer y confiar en el Señor de la vida.28.16 El oro de Ofir era considerado el más fino que se podía conseguir. Ofir estaba localizada probablemente en Africa, a lo largo de la costa arábiga o en India. Donde fuera que estuviera, era una buena distancia desde Israel, ya que los barcos del rey Salomón tardaron tres años en completar el viaje (1Ki 9:28; 1Ki 10:22).28.28 El «temor del Señor» es un tema clave en la literatura acerca de la sabiduría que hay en la Biblia (desde Job hasta Cantar de los cantares). Significa tener respeto y reverencia hacia Dios y sentir un temor reverente de su majestad y poder. Este es el punto para comenzar a encontrar la sabiduría verdadera (véase Pro 1:7-9).¿DONDE SE PUEDE ENCONTRAR LA SABIDURIA?Job y sus amigos diferían en sus ideas sobre cómo un hombre podía llegar a ser sabio.Elifaz Su fuente de sabiduría:La sabiduría se adquiere al observar y experimentar la vida. Basó el consejo que le dio a Job en su conocimiento de primera mano (Pro 4:7-8; Pro 5:3, Pro 5:27). Actitud hacia Dios : «He observado personalmente la forma en la que Dios trabaja y puedo ahora explicarlo».Bildad Su fuente de sabiduría:La sabiduría se hereda del pasado. El conocimiento fidedigno es de segunda mano. Basó el consejo que le dio a Job en los proverbios y refranes tradicionales que con frecuencia citaba (Pro 8:8-9; Pro 18:5-21). Actitud hacia Dios : «Aquellos que se han ido antes que nosotros han conocido a Dios y todo lo que tenemos que hacer es usar su conocimiento».Zofar Su fuente de sabiduría:La sabiduría pertenece a los sabios. Basó su consejo en su sabiduría que no tenía ninguna otra fuente que él mismo (Pro 11:6; Pro 20:1-29). Actitud hacia Dios : «Los sabios saben cómo es Dios, pero no hay muchos como nosotros».Job Su fuente de sabiduría:Dios es la fuente de sabiduría y el primer paso hacia la sabiduría es el temor de Dios (Pro 28:20-28). Actitud hacia Dios : «Dios revela su sabiduría a aquellos que humildemente confían en El».

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 710 Pro 17:3; Mal 3:3

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Este cap. es un interludio. Los discursos de Job y sus amigos han terminado y no han llegado a ninguna explicación clara del sufrimiento de Job. El objeto de este cap. es mostrar que la sabiduría necesaria para explicar el sufrimiento de los justos, no puede ser alcanzada por el hombre ni se puede comprar con los tesoros que se sacan de la tierra. Esta clase de sabiduría procede de Dios, y el hombre sólo puede tenerla si Dios se la quiere revelar. La identidad del que habla en este cap. no es muy clara. Posiblemente sea Job, pero al considerar el principio del cap. 29, puede pensarse que el cap. 28 es un comentario editorial del autor del libro. Después de este interludio, Job habla de nuevo (29:1).

Fuente: La Biblia de las Américas

O, yacimiento

Lit., para el oro que refinan

Fuente: La Biblia de las Américas