Comentario de Job 32:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Estos tres hombres cesaron de responder a Job, porque él era justo ante sus propios ojos.
él era justo en sus ojos. Job 6:29; Job 10:2, Job 10:7; Job 13:15; Job 23:7; Job 27:4-6; Job 29:11-17; Job 31:1-40; Job 33:9.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Eliú se enoja con Job y sus tres amigos, Job 32:1-5.
Ya que la sabiduría no proviene de la madurez, él justifica el atrevimiento de su juventud, Job 32:6-10.
Eliú los reprende por no lograr convencer a Job, Job 32:11-15.
Su afán para intervenir, Job 32:16-22.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
La frase estos tres varones parece mostrar una relación distante entre Job y sus supuestos amigos. Existe un gran abismo en parte porque el trío ha estado acusando a Job de considerarse recto.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
Los Discursos de Elihu (c. 32-37).
T erminado el ciclo de discusiones de los tres amigos de Job y el monólogo de éste, aparece inesperadamente un nuevo personaje que pretende dar nueva luz sobre el misterio de los sufrimientos del justo: los caminos de la Providencia son misteriosos, y, por tanto, el hombre no está capacitado para juzgar sus actos; por otra parte, Dios es soberanamente justo, y, en consecuencia, el hombre no puede dudar de la justicia de sus actos. Es un avance de la solución final, propuesta por el propio Dios en su teofanía; pero, además, se insinúa que la virtud del justo se perfecciona y purifica con el sufrimiento.
Los críticos modernos consideran este fragmento – de marcada unidad literaria – como adición al drama primitivo del libro de Job 11. El estilo es más prolijo; abundan los arameísmos, y, sobre todo, el personaje no aparece mencionado ni en el prólogo ni en el epílogo del libro.
32. Intervención de Elihu.
L os tres interlocutores de Job decidieron callarse, ya que no podían convencer al amigo de su presunta culpabilidad. Elihú – representante de la nueva generación – había callado por respeto a la ancianidad, mientras aquéllos exponían sus argumentaciones; pero ahora que han enmudecido y que parece que Job queda victorioso, interviene violentamente para convencer a éste de su culpabilidad. Está decepcionado por los argumentos de los que representaban la antigua sabiduría y quiere aportar nuevas luces sobre el problema. No puede reprimir el impulso interior que le obliga a hablar sin acepción de personas.
Presentación de Elihú (1-5).
1 Dejaron aquellos tres hombres de replicar a Job, pues se declaraba inocente a sus ojos; 2 pero Elihú, hijo de Barakel, buzita, de la familia de Ram, se encendió en cólera contra Job porque se declaraba justo ante Dios. 3También contra los tres amigos ardió su cólera, porque no hallaban qué responder a Job, y, a pesar de eso, le condenaban. 4 Había esperado Elihú mientras hablaban con Job, porque ellos eran más entrados en días que él; 5 mas al ver Elihú que no había respuesta en la boca de los tres hombres, se encendió su cólera.
Job acababa de declarar enfáticamente su inocencia, pidiendo a Dios que diera el fallo definitivo a su querella, sin temer a las acusaciones del libelo que contra él pudiera presentar su adversario judicial. Los tres amigos no encontraron más argumentos para convencer a Job de que era culpable, y decidieron callarse. Pero esto dejaba en mal lugar la justicia divina, ya que parecía que Job, con sus arrogancias, quedaba triunfador indebidamente en la discusión. Y es entonces cuando inesperadamente entra en lid un joven de temperamento exaltado y revolucionario, que se indigna porque los representantes de la sabiduría tradicional no han sabido defender la justicia divina. Elihú de nombre, es de la tierra de Buz, cerca de Teima y Dedán i, en los confines entre Edom y Arabia. Pertenece, pues, al mismo círculo étnico de los otros tres amigos de Job; en todo caso, es también un “hijo de oriente,” como Job; un trans-jordano para el judío que habitaba en Canaán.
Pacientemente había esperado que los “ancianos” expusieran sus puntos de vista, pero, como no convencían al arrogante Job, decide Elihú tomar parte en la discusión (v.5).
Explicación preliminar (6-14).
6 Replicó, pues, Elihú, hijo de Barakel el buzita, y dijo: Yo soy joven, y vosotros ancianos; por eso temía y sentía miedo a exponeros mi pensamiento. 7 Me decía: “Hablarán los días, y los muchos años darán a conocer la sabiduría”; 8 pero ésta es en el hombre una inspiración, y es el soplo del Omnipotente el que enseña. 9 No son los ancianos los sabios, ni los viejos los que comprenden lo que es justo. 10Por eso me atrevo a decir: Oídme y daré yo también mi parecer. 11He aquí que he estado esperando vuestros discursos y escuchando vuestras razones; mientras buscabais palabras, 12en vosotros ponía mi atención. Pero he aquí que nadie puede convencer a Job, no hay entre vosotros quien responda a sus dichos. 13Para que no digáis: “Hemos hallado sabiduría; es Dios, no el hombre, quien nos adoctrina.”3 14El no me ha dirigido sus palabras4 ni voy a responderle con vuestros argumentos.
Llevado de un sentido de respeto a los mayores y también acomplejado ante su supuesta sabiduría de ancianos, el joven Elihú no osaba intervenir en la discusión (v.6). Las palabras del nuevo interlocutor son irónicas y de humildad afectada. Según la mentalidad oriental, la sabiduría era patrimonio de los entrados en años, como fruto de la experiencia; y así lo había declarado el propio Job: “Entre los ancianos se halla la sabiduría, y en los de edad avanzada la inteligencia” 5. Pero Elihú no piensa igual, pues la verdadera sabiduría no la da la experiencia de los años, sino que es un don, una inspiración del Omnipotente (v.8). Los designios de Dios sobre los seres humanos son misteriosos, y sólo puede comunicar sus secretos el propio Dios. Por otra parte, la discusión actual prueba que la sabiduría no es patrimonio de los entrados en días, pues Job sigue en su obstinación, y sus amigos han agotado sus argumentos para convencerle. Esto da ánimos para que un representante de la nueva generación entre en la discusión con nuevas luces (v.10).
Pacientemente ha estado atento a los discursos de los tres interlocutores, esperando que convencieran al arrogante Job; pero ha sido en vano (v.11). Ha estado sopesando sus argumentos, esperando encontrar la razón definitiva; pero el resultado fue negativo. Por ello no tienen derecho a decir que reciben la doctrina de Dios (v.13), pues con ella ciertamente habrían convencido al obstinado Job. Elihú, por su parte, no va a utilizar los argumentos de ellos, entre otras razones porque Job no ha dirigido contra él sus palabras o argumentaciones (v. 14).
Elihú se siente impulsado a hablar (15-22).
15 Están desconcertados, no responden ya, les faltan las palabras. 16 Comenzaré yo, pues, ya que no hablan ellos, pues se están ahí sin responder. 17 Replicaré yo también por mi parte, también yo expondré mi parecer. 18 Pues me siento lleno de palabras y me insta el espíritu que hay dentro de mí. 19 He aquí que mi interior está como vino sin escape, que hace reventar los odres nuevos. 20 Hablaré, pues, para desahogarme y abriré mis labios para responder. 21No haré acepción de personas ni adularé a nadie, 22 porque yo no sé adular, y me soportará por un poco mi Hacedor 6.
De modo redundante y ampuloso, Elihú justifica su intervención, que resulta humillante para los otros interlocutores, de más edad que él. Estos se han callado, llegando a un punto muerto, y, por tanto, es el momento de intervenir con sus nuevas ideas (v.17). Se siente lleno de ideas en estado de ebullición, como vino fermentando, que busca salida y que con su presión revienta los odres nuevos (v.19). El símil es gráfico y refleja bien la impaciencia de las nuevas generaciones por exponer sus puntos de vista. Pero antes hace profesión de imparcialidad: hablará sin acepción de personas, ateniéndose a las exigencias de la verdad y de la justicia, pues no tiene el vicio de la adulación. Finalmente, pide permiso a Dios para que le soporte por algún tiempo su argumentación (v.22).
1 Cf. Jer 25:23. El nombre de Elihú aparece en Sam 1:1; Par 27:18; 12:20; 26:7. Ram aparece en Rut 4:19; Par 2:9-10.25.27. Buz aparece en Gen 22:21. – 3 Así siguiendo una ligera corrección propuesta por Dhorme y seguida por la Bib. de Jér. – 4 Dhorme, siguiendo a la V. 511. y a los LXX, traduce: “no alinearé palabras como éstas.” – 5 Job 12:12. – 6 Otros traducen: “en poco tiempo me llevaría el que me hizo.” Así Dhorme y Bib. de Jér, En este supuesto, el sentido sería que el Hacedor no soportaría las frases adulatorias de Elihú, que estaría expuesto a su venganza.
Fuente: Biblia Comentada
Toda esta sección es poesía, un dramático poema de discursos que intentan comprender el sufrimiento de Job.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Esta sección cubre los ciclos de discursos entre Job y sus bienintencionados amigos, incluyendo Eliú (caps. Job 32:1-22; Job 33:1-33; Job 34:1-37; Job 35:1-16; Job 36:1-33; Job 37:1-24).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Un nuevo participante que había estado allí con los otros tres (vv. Job 32:3-5) entró en el debate sobre la condición de Job, el joven Eliú, que adoptó un nuevo enfoque en la cuestión del sufrimiento de Job. Encolerizado con los otros tres, tenía algunos nuevos pensamientos, aunque estuvo muy duro con Job. Eliú estaba airado, lleno de su propia importancia y expresivo, pero su enfoque era un alivio después de oír las repeticiones de los otros, aunque no verdaderamente útil para Job. ¿Por qué fue necesario registrar y leer estos cuatro enérgicos discursos de este hombre? Porque tuvieron lugar como parte de la historia, mientras Job seguía esperando que Dios se le revelara (caps. Job 38:1-41; Job 39:1-30; Job 40:1-24; Job 41:1-34).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Elihú se presenta. Resulta claro que el joven Elihú está lleno de ira (la palabra se repite cuatro veces en los vv. 2, 3, 5). Está enojado con Job porque “pretendía tener razón ante Dios” (2, BJ). Esta es una crítica mucho más grave que lo que consigna la RVA que dice que se justificaba más a sí mismo que a Dios. Elihú quiere decir que la lógica del reclamo de Job -que él tiene razón en su disputa con Dios- sugiere que Dios ha de estar equivocado. Job nunca dijo eso exactamente, pero la conclusión es razonable. Elihú está también enojado con los tres amigos porque no hallaban qué responder a Job (3), o sea que no pudieron conven cer a Job de que Dios no estaba equivocado.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
32.1 Si Job era realmente un buen hombre, sus tres amigos tendrían que renunciar a su teoría de que el sufrimiento siempre es un castigo de Dios por las malas acciones. Pero en lugar de considerar otro punto de vista, interrumpieron la discusión. Estaban convencidos de que Job tenía alguna falla o pecado oculto, así que no había nada más que hablar si él no confesaba su pecado. Pero Job sabía que había vivido correctamente ante Dios y los demás (capítulo 29) y había evitado tener pensamientos y acciones malos (capítulo 31). ¡No pensaba inventar un pecado para satisfacer a sus amigos!32.2ss Cuando Elifaz, Bildad y Zofar no tuvieron ya nada que decir, Eliú se convirtió en la cuarta persona en hablar a Job. Fue la primera y única vez que habló. Aparentemente era un espectador y era mucho más joven que los demás (32.6, 7), pero presentó un nuevo punto de vista. Mientras que los tres amigos dijeron que Job estaba sufriendo por un pecado pasado, Eliú dijo que el sufrimiento de Job no se iría sino hasta que se diera cuenta de su pecado presente. Según Eliú, Job no estaba sufriendo debido al pecado, sino que estaba pecando debido al sufrimiento. Dijo que la actitud de Job se había vuelto arrogante al tratar de defender su inocencia. También dijo que el sufrimiento no intenta castigarnos sino corregirnos y restaurarnos para mantenernos en el buen camino.Hay mucha verdad en el discurso de Eliú. Estaba exhortando a Job para que viera su sufrimiento desde una perspectiva diferente y con un propósito mayor en mente. Si bien su discurso tenía un nivel mucho más espiritual que los otros, Eliú continuaba equivocado al pensar que una respuesta correcta ante el sufrimiento siempre llevaba a la sanidad y restauración (33.23-30) y que el sufrimiento siempre está conectado de alguna manera al pecado (34.11).32.7-9 «El soplo del Omnipotente le hace que entienda». No basta con reconocer una gran verdad, debe ser vivida cada día. Eliú reconoció la verdad de que Dios era la única fuente de sabiduría real, pero no la utilizó para ayudar a Job. Si bien reconoció de dónde provenía la sabiduría, no buscó los medios para adquirirla. Llegar a ser sabio es una búsqueda progresiva y dura toda la vida. No se contente con sólo saber acerca de la sabiduría; hágala parte de su vida.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
NOTAS
(1) “Sus (de él)”, M; LXXSy: “sus (de ellos)”.
REFERENCIAS CRUZADAS
a 838 Job 6:29; Job 27:6; Pro 3:7
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
ante ellos… Esto es, ante los amigos de Job. Se sigue LXX (Gr. aúton pronombre personal masculino genitivo plural). Única propuesta lógica conforme al texto original.
Fuente: Biblia Textual IV Edición
[1] A pesar de cuanto le habían dicho.[2] Que había oído toda la disputa.