Biblia

Comentario de Jueces 9:23 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Jueces 9:23 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Dios envió un mal espíritu entre Abimelec y los señores de Siquem. Y los señores de Siquem traicionaron a Abimelec,

Año 1233 a.C.

Envió Dios un mal espíritu. Jue 9:15, Jue 9:20; 1Sa 16:14-16; 1Sa 18:9, 1Sa 18:10; 1Re 12:15; 1Re 22:22, 1Re 22:23; 2Cr 10:15; 2Cr 18:19-22; Isa 19:2, Isa 19:14; 2Ts 2:11, 2Ts 2:12.

se levantaron contra Abimelec. Jue 9:16; Isa 33:1; Mat 7:2.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

un mal espíritu se puede traducir literalmente «un espíritu maligno». Saúl es el único otro personaje de las escrituras cuya aflicción se describe con estas palabras (1Sa 16:14, 1Sa 16:15, 1Sa 16:16, 1Sa 16:23; 1Sa 18:10; 1Sa 19:9). Aquí, el espíritu provoca disensión entre Abimelec y los hombres de Siquem. Algunos eruditos piensan que Dios envió a un demonio a poseer a Saúl y aquejar a Abimelec y los siquemitas, pero esto va contra nuestra comprensión de la naturaleza de Dios. La explicación más probable es que Dios fue responsable del distanciamiento entre ambas partes, porque ambas partes habían pecado (Jue 9:1-6) y merecían ser juzgadas. Es de notar que el espíritu maligno aquejó a los dos primeros reyes de Israel, ambos candidatos indignos del cargo. Abimelec se había nombrado a sí mismo rey mediante un acto de traición y ejerció de mala forma su autoridad cuando estuvo en el poder. Saúl también llegó al poder por causa de los desacertados deseos del pueblo de Israel y rápidamente demostró su falta de idoneidad para el cargo, a pesar de su claro nombramiento. Significativamente, el siguiente rey, David, es el que levanta el estándar de los futuros gobernantes de Israel. Él es el primer rey que prestó atención a la sabiduría de Dios y fue favorecido por la especial presencia del Espíritu de Dios desde el día de su unción en adelante. (1Sa 16:13).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

ENVIÓ DIOS UN MAL ESPÍRITU. Dios usó espíritus demoniacos para castigar a Abimelec y a los hombres de Siquem por el asesinato de los hijos de Gedeón. El mal espíritu causaba rivalidad y recelo (véanse 1Sa 16:14; 1Sa 16:23, notas).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

envió Dios un mal espíritu. En el curso de la providencia de Dios, aparecieron celos, falta de confianza y odio. Dios lo permitió para que operara como castigo por la idolatría y el asesinato masivo.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

1Sa 16:14; 1Re 22:23.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

NOTAS

(1) Lit.: “Dios envió”.

REFERENCIAS CRUZADAS

o 554 1Sa 16:14; 1Re 12:15

p 555 Pro 13:15; Isa 33:1; Mat 7:2; Gál 6:7

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

un espíritu de discordia. Es difícil decir si se refiere a la personificación de un ser espiritual o a una actitud (cp. 1 S 16:14; 18:10; 1 R 22:19– 23); un espíritu de amargura actuando independientemente sería más lógico.

procedieron pérfidamente. Jotam ya había previsto el cisma tres años antes (cp. vers. 20– 22).

Fuente: La Biblia de las Américas

un mal espíritu. Un demonio, como en 1Sa 16:14 y 2Co 12:7.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

[=] *1Sam 16:14

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana