Comentario de Levítico 11:44 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Porque yo soy Jehovah vuestro Dios, vosotros os santificaréis; y seréis santos, porque yo soy santo. No contaminéis vuestras personas por causa de ningún reptil que se desplaza sobre la tierra.
Yo soy Jehová. Éxo 20:2.
seréis, pues, santos. Lev 10:3; Lev 19:2; Lev 20:7, Lev 20:26; Éxo 19:6; Deu 14:2; 1Sa 6:20; Sal 99:5, Sal 99:9; Isa 6:3-5; Amó 3:3; Mat 5:48; 1Ts 4:7; 1Pe 1:15, 1Pe 1:16; 1Pe 2:9; Apo 22:11.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
yo soy Jehová tu Dios: Jehová es el nombre con que Dios se había reveló a Moisés (Éxo 3:14, Éxo 3:15; Éxo 6:2, Éxo 6:3).
os santificaréis significa «os haréis santos».
seréis santos, porque yo soy santo: Este es el fundamento del llamado Código de la Santidad de los capítulos Lev 17:1-16; Lev 18:1-30; Lev 19:1-37; Lev 20:1-27; Lev 21:1-24; Lev 22:1-33; Lev 23:1-44; Lev 24:1-23; Lev 25:1-55; Lev 26:1-46. Ser santo significa «ser separado». Dios es santo como el Creador trascendente, por sobre la naturaleza y apartado de ella. Ser apartado para Dios es mucho más importante que ser apartado de otras cosas. Cuando el pueblo de Dios es apartado para Él, somos más y más conformados a su imagen, para ser las personas que Dios quería que fuésemos cuando creó al primer hombre y la primera mujer a su imagen (Gén 1:26, Gén 1:27). La santidad en el pueblo de Dios comprende gracia, justicia, integridad, paz y misericordia, porque estas son características del Dios que nos redimió y a quien servimos.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
SERÉIS SANTOS. Al parecer se dieron las instrucciones en cuanto a los alimentos limpios e inmundos (i.e., adecuado e inadecuado; cap, Lev 11:1-47) por razones de salud, pero también como normas para ayudar a los israelitas a seguir siendo un pueblo separado de la sociedad impía que los rodeaba (cf. Deu 14:1-2). Esas instrucciones dietéticas ya no son obligatorias para los creyentes del NT, ya que Cristo cumplió su significado y propósito (cf. Mat 5:17 Mat 15:1-20; Hch 10:14-15; Col 2:16; 1Ti 4:3). Sin embargo, hoy todavía son válidos los principios comprendidos en esas instrucciones.
(1) Hoy los seguidores de Cristo deben distinguirse de la sociedad que los rodea al comer; beber y vestirse a fin de glorificar a Dios en su cuerpo (cf. 1Co 6:20 1Co 10:31), y al rechazar todas las costumbres sociales impías de los incrédulos. Deben ser «santos en toda [su] manera de vivir» (1Pe 1:15).
(2) El énfasis detallado en la limpieza ritual ponía de relieve la necesidad de la separación moral, en pensamiento y obra, del pueblo de Dios del mundo circundante (Éxo 19:6; 2Co 7:1; véase el ARTÍCULO LA SEPARACIÓNESPIRITUAL DE LOS CREYENTES, P. 1654. [2Co 6:17-18]). Todos los aspectos de la vida deben estar regulados por la voluntad de Dios (1Co 10:31).
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
os santificaréis … seréis santos, porque yo soy santo. En todo ello, Dios está enseñando a su pueblo a vivir de forma antitética. Es decir, está usando estas distinciones entre limpio e inmundo para separar a Israel de otras naciones, idólatras, que no tienen dichas restricciones, e ilustra mediante estos preceptos que su pueblo debe aprender a vivir en su camino. Por medio de leyes y rituales dietéticos, Dios les está enseñando la realidad de vivir en todo conforme a su camino. Se les está enseñando a obedecer a Dios en cada área de la vida, por insignificante que parezca, de modo que aprendan cuán crucial es obedecer. Los sacrificios, los rituales, la dieta e incluso la vestimenta y la cocina, todo ello está cuidadosamente ordenado por Dios para enseñarles que deben vivir de forma diferente a todos los demás. Esto debe constituir una ilustración externa de la separación del corazón de cada uno de ellos respecto al pecado. Por cuanto el Señor es su Dios, ellos deben ser totalmente separados. En el v. Lev 11:44 aparece por primera vez la declaración «Porque yo soy Jehová vuestro Dios» como una razón para la separación y santidad que se les demanda. Después de este versículo aparece esta frase otras cincuenta veces en este libro, junto con la declaración igualmente instructiva «yo soy santo». Debido a que Dios es santo y a que Él es el Dios de ellos, el pueblo ha de ser santo en su conducta ceremonial externa como expresión externa de la mayor necesidad de la santidad de corazón. La relación entre santidad ceremonial se extiende hasta la santidad personal. La única motivación que se da para estas leyes es la de aprender a ser santos porque Dios es santo. El tema de la santidad es fundamental en Levítico (vea Lev 10:3; Lev 19:2; Lev 20:7; Lev 20:26; Lev 21:6-8).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Lev 19:2; Lev 19:4; Lev 19:10. etc.; Lev 20:7; Lev 21:8; Lev 21:15; Lev 21:23; Lev 22:2; Lev 22:9; Lev 22:16; Lev 22:33; Lev 25:38; Lev 25:42; Lev 25:55; Lev 26:13; Lev 26:45; Éxo 20:2; Éxo 22:31; Deu 5:6; Jer 11:4; Sal 81:10; Dan 9:15.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
REFERENCIAS CRUZADAS
q 473 Éxo 20:2; Deu 5:6
r 474 Éxo 19:6; Lev 19:2; Deu 14:2; 1Ts 4:7; 1Pe 1:15
s 475 1Pe 1:16; Rev 4:8
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
sed santos, porque yo soy santo. La santidad de Dios y su requisito de que Israel fuera santo es un tema principal en todo el libro de Levítico (10:3; 19:2). Esta es la razón principal para los rituales prescritos a Israel, y es lo que los distinguía de otros pueblos.
Fuente: La Biblia de las Américas
seréis santificados… TM registra voz media. Se sigue LXX; Yo soy santo… → Lev 19:2; 1Pe 1:16.
Fuente: Biblia Textual IV Edición
g Lev 19:2; 1Pe 1:16.
Fuente: La Biblia Textual III Edición
[=] *He 19:2 *Ex 22:30 *1Pe 1:16