Comentario de Levítico 6:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Jehovah habló a Moisés diciendo:
La expiación por los pecados hecho conscientemente, Lev 6:1-7.
La ley del holocausto, Lev 6:8-13;
y el sacrificio de vianda, Lev 6:14-18.
El sacrificio en la consagración de un sacerdote, Lev 6:19-23.
La ley del sacrificio por el pecado, Lev 6:24-30.
Leviticus 6:2
e hiciere prevaricación. Lev 5:15, Lev 5:19; Núm 5:6-8; Sal 51:4.
y negare a su prójimo. Lev 19:11; Gén 26:7; Jua 8:44; Hch 5:4; Efe 4:25; Col 3:9; Apo 22:15.
lo encomendado. Éxo 22:7-10.
o dejado en su mano. Isa 21:2; Isa 24:16; Isa 33:1; Hab 1:13.
o calumniare a su prójimo. Pro 24:28; Pro 26:19; Isa 59:13-15; Jer 9:5; Amó 8:5; Miq 6:10-12.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Esta sección trata de la ofrenda de prevaricación / reparación aplicada al perjuicio que se ocasiona a otra persona.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
6. Nuevas Prescripciones Sacrificiales.
T enemos en los c.6-7 un nuevo apéndice a las prescripciones anteriores sobre los sacrificios. El estilo es diferente del de las secciones anteriores, y el mismo orden de los sacrificios es también diverso.
La Ley del Holocausto (1-6).
1Yahvé habló a Moisés, diciendo: “Manda a Aarón y a sus hijos y diles: 2Esta es la ley del holocausto; el holocausto arderá sobre el hogar del altar de la noche a la mañana, y el fuego del altar se tendrá siempre encendido. 3El sacerdote, revestido de la túnica de lino y puestos sobre su carne los calzones de lino, quitará la ceniza que deje el fuego que consumió el holocausto, y la pondrá al lado del altar; 4luego, quitándose esas vestiduras y poniéndose otras, llevará la ceniza fuera del campamento a un lugar puro, 5El fuego arderá siempre en el altar, sin apagarse; el sacerdote lo alimentará con leña todas las mañanas, pondrá sobre ella el holocausto y quemará allí el sebo de los sacrificios pacíficos. 6Es fuego perenne que ha de arder en el altar sin apagarse.”
En esta prescripción se insiste en la necesidad de mantener el fuego en el altar de los holocaustos durante la noche, pues como en ese tiempo no se ofrecían nuevos sacrificios, era de temer que se apagara. En Lev 9:24 se dice que descendió fuego del cielo para quemar el holocausto sobre el altar. En la dedicación del templo de Salomón se renovó el prodigio1, y el fuego se mantuvo hasta la destrucción de Jerusalén por los babilonios en 587 a.C. El autor del II de los Macabeos se hace eco de una tradición según la cual, al entrar los babilonios, los sacerdotes ocultaron el fuego en una caverna. Nehemías reunió allí a los sacerdotes y los asperjó con el agua encontrada en la gruta, y después milagrosamente se encendió el fuego2. Entre los antiguos había gran preocupación por conservar el fuego sagrado, sobre todo entre los persas3. En Roma, las vestales no tenían otra finalidad que conservar el fuego sagrado. Pero, entre los hebreos, el fuego no tenía ninguna relación directa con la divinidad, y, por tanto, no era sagrado, sino que era un medio de combustión de las víctimas sobre el altar de Yahvé.
La Ley de la Oblación (7-11).
7Esta es la ley de la oblación: “Los hijos de Aarón los presentarás a Yahvé ante el altar. 8 El sacerdote tomará un puñado de flor de harina con su aceite y todo el incienso puesto sobre la ofrenda, y lo quemará en el altar, en olor de suavidad, como memorial a Yahvé. 9 Lo que resta de la ofrenda lo comerán Aarón y sus hijos. Lo comerán sin levadura, en lugar santo, en el atrio del tabernáculo de la reunión. 10 No se cocerá con levadura. Es la parte que yo les destino de mis ofrendas de combustión; cosa santísima, como el sacrificio por el pecado y el sacrificio por el delito,11Lo comerán los varones hijos de Aarón. Es ley perpetua para vuestros descendientes sobre las ofrendas hechas a Yahvé por el fuego. Quienquiera que la toque se santificará.”
Se destaca lo concerniente a los derechos de los sacerdotes. Lo demás es igual a la ley del c.2. Sólo los sacerdotes pueden participar de la oblación sagrada ofrecida a Yahvé. Es un caso análogo a los sacrificios por el pecado y por el delito. En los sacrificios pacíficos podían participar de parte de la víctima los oferentes, incluidas las mujeres4. Pero la oblación es una cosa tan santa en su totalidad, que quienquiera que la toque se santificará (v.11). Lo santo es contagioso5. El que se santificare quedaría como consagrado a Yahvé, con ciertas obligaciones, como los sacerdotes6, y debía liberarse de ellas, si quería, por cierto rescate7.
La Ley de la Oblación el Día de la Unción del Sumo Sacerdote (12-16).
12Yahvé habló a Moisés, diciendo: 13“He aquí la ofrenda que han de hacer Aarón y sus hijos el día de su unción: un décimo de “efah” de flor de harina, como oblación perpetua, la mitad por la mañana y la mitad por la tarde. 14Se freirá en la sartén, amasada con aceite, y la ofrecerá caliente en suave olor a Yahvé. 15Es la ley perpetua ante Yahvé; toda se quemará. l6Toda oblación de sacerdote se quemará toda, no se comerá.”
Esta oblación se ha de ofrecer en la unción de Aarón y sus sucesores. La cantidad es de un décimo de efah (unos 3 kg.). No se especifica si esta ofrenda ha de ser sólo el día de la unción o todos los días por el sumo sacerdote, pues en el v.13 se habla de “oblación perpetua.” Parece que la tradición favorece esta última interpretación8. La ofrenda debe ser quemada totalmente sobre el altar, pues el sacerdote no había de aprovecharse de su propia oblación. Según Flavio Josefo, el sumo sacerdote en su tiempo hacía a sus expensas dos veces al día una oblación. Era de flor de harina con aceite y ligeramente tostada; una mitad la echaba al fuego por la mañana, y la otra mitad por la tarde9.
El Sacrificio por el Pecado (17-23).
17Yahvé habló a Moisés, diciendo: 18“Di a Aarón y a sus hijos: Esta es la ley del sacrificio por el pecado. Se inmolará donde se inmola ante Yahvé el holocausto. Es cosa santísima. 19El sacerdote que la ofrece, la comerá en lugar santo, en el atrio del tabernáculo de la reunión. 20Quienquiera que tocare la carne, se santificará. Si la sangre mojara alguna vestidura, será lavada en lugar santo. 21La vasija en que se cueza, si es de barro, se romperá; si es de bronce, se fregará, y lavará en agua. 22La comerán los varones de los sacerdotes; es cosa santísima. 23Pero no se comerá nunca víctima expiatoria cuya sangre se haya de llevar al tabernáculo de la reunión para hacer la expiación del santuario; será quemada al fuego.”
Se destaca el carácter santo de la víctima ofrecida por el pecado, pues ha de ser comida en lugar sagrado, y sólo por los sacerdotes, y todo lo que la toque quedará santificado. Los vestidos que hayan sido salpicados de su sangre deben ser cuidadosamente lavados lo mismo la vasija de bronce en que se haya cocido; pero la de barro por ser porosa, y, por tanto, no fácilmente purificable, debe ser rota. En el sacrificio de la expiación en que la sangre haya de ser llevada dentro de la tienda de la reunión (es decir, cuando es por el pecado del sumo sacerdote o de la asamblea del pueblo) debe ser consumido totalmente sobre el altar, y los sacerdotes no pueden participar de esa víctima10.
1 Cf. 2 Par 7:1s. – 2 Cf. 2 Mc 1:19-22. – 3 Cf. Dhorme: RB (1913) p.22. – 4 Cf. Lev 10:14; Lev 22:12-13. – 5 Cf. Exo 29:37; Exo 30:29. – 6 Cf. Lev 21:1-18. – 7 Cf. Lev 100:27. – 8 Cf. Eco 45:14 – 9 Fl. Josefo, Ant. Iud. III 10,7. – 10 Cf. Lev 4:12; Lev 4:21; Lev 16:27
Fuente: Biblia Comentada
Las ofrendas por el pecado (Lev 4:1 –Lev 5:13) y por la culpa (Lev 5:14 –Lev 6:7) diferían de las tres anteriores en que las anteriores eran voluntarias y éstas eran obligatorias. La ofrenda por el pecado difería de la ofrenda por la culpa en que la primera involucraba una iniquidad en la que no era posible hacer restitución, mientras que en la segunda era posible.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Vea Lev 7:1-10 para las instrucciones a los sacerdotes. La ofrenda por la culpa simbolizaba la expiación por el pecado cometido en ignorancia allí donde era posible hacer restitución. Lo mismo que en el caso de la ofrenda por el pecado (Lev 4:1 –Lev 5:13), este sacrificio era obligatorio. En el caso de pecados contra las propiedades del Señor, la restitución se hacía a los sacerdotes (Lev 5:14-19), mientras que en los demás casos la restitución se hacía a la persona que había sufrido el perjuicio (Lev 6:1-7).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
En tanto que todos los pecados son pecados contra Dios (cp. Sal 51:4), algunos lo son directamente (Lev 5:14-19) y otros lo son de forma indirecta, involucrando a personas (Lev 6:1-7), como aquí. Esta lista de infracciones no es exhaustiva, sino unas muestras representativas que se emplean para establecer e ilustrar el principio.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
6.1-7 Aquí descubrimos que el robar es algo más que el solo hecho de quitarle algo a alguien. Encontrar algo y no regresarlo o rehusarse a regresar algo prestado son otras formas de robo. Estos son pecados contra Dios y no sólo contra su vecino, un extraño o grandes negocios. Si usted ha conseguido algo en forma engañosa, entonces confiese su pecado a Dios, discúlpese con el dueño, confiese su pecado a Dios y devuelva las cosas robadas… con interés.6.12, 13 Mientras que las ofrendas y los sacrificios previos eran realizados por el pueblo, la sección que va de 6.8 a 7.38 trata con el procedimiento sacerdotal. El holocausto era presentado por la mañana y a la caída de la tarde para toda la nación (véase Exo 29:38-43). El fuego santo del altar debía mantenerse ardiendo porque Dios lo había iniciado. Esto representaba la presencia eterna de Dios en el sistema sacrificial. Mostraba al pueblo que únicamente a través del bondadoso favor de Dios podían ser aceptables sus sacrificios. El fuego de Dios está presente hoy en día en la vida de cada creyente. El enciende el fuego cuando el Espíritu Santo entra a vivir en nosotros, y lo cuida a fin de que podamos crecer en gracia al andar con El. Cuando tenemos conciencia de que Dios vive en nosotros, tenemos la confianza necesaria para acercarnos a El para recibir perdón y restauración. Podemos llevar a cabo nuestra obra con fuerza y entusiasmo.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
NOTAS
(1) SyVg empiezan aquí el capítulo 6; MLXX continúan hasta siete v. después.
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Ejemplos de fraude, tales como hurto, extorsión, apropiarse de un depósito de dinero o no declarar el hallazgo de algo perdido. La restitución incluía un 20% (doble diezmo) de multa.
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
→ Núm 5:5-8.
Fuente: Biblia Textual IV Edición
En el texto heb., cap. 5:20
Fuente: La Biblia de las Américas
g Núm_5:5-8.
Fuente: La Biblia Textual III Edición
[.] Entre tantas reglas de tipo culinario se notarán algunos detalles: 5. El fuego que nunca se debía apagar. Diariamente, en la mañana y en la tarde, se ofrecía un cordero en holocausto. 20. Lo sacrificado a Dios le pertenece y está como impregnado por la santidad de Dios. 28-36. Para que el sacrificio consiga su efecto, es necesario que se coma la carne que, por el sacrificio, pasó a ser santa. Aquí se garantiza al sacerdote un medio de existencia, pero también se garantiza la eficacia del sacrificio.
Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana
[3] Se habla de los pecados ocultos, de los cuales no puede convencerse al reo en juicio.[14] Libaciones o sacrificios de la flor de harina, dice el texto hebreo, por el aceite que se echaba en la harina y el vino que se derramaba al pie del altar.[18] Ha de purificarse antes.[19] Esta ley ya estaba hecha antes, cuando fue consagrado Aarón.[30] Este sacrificio es holocausto. Lev 4, 5; Hebr 13, 11.