Comentario de Levítico 6:8 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Jehovah habló a Moisés diciendo:
Con este versículo los judíos comienzan la vigesimoquinta sección de la ley, y también, en las mejores biblias hebreas, el sexto capítulo, que sin duda debe de empezar aquí, como el escriba inspirado comienza un tema nuevo. Hasta aquí el libro tiene el propósito de enseñanza referente a los varios sacrificios que habían de llevarse a cabo; pero ahora comienza la parte para la instrucción de los sacerdotes respecto a los detalles de su servicio oficial. Lev 6:8.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
El holocausto. Vea las notas sobre Lev 13:17.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Estas eran las leyes del sacrificio para los sacerdotes. En Lev 1:1-17; Lev 2:1-16; Lev 3:1-17; Lev 4:1-35; Lev 5:1-19; Lev 6:1-7 se ha tratado acerca de las cinco ofrendas principales desde la perspectiva del adorador. Aquí se dan instrucciones a los sacerdotes, y se presta especial atención a la porción del sacrificio que corresponde al sacerdote.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Lev 7:1-38.
Ver nota a Lev 1:1-17 al Lev 7:1-38.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
Lev 1:1-17.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
El holocausto. Dos cosas principales se establecen aquí. Primera, el requisito de que el fuego del altar principal de los sacrificios no será apagado. Esto se acentúa repetidamente (vv. 9, 12, 13). Aparte de las ofrendas que la gente traía para ser quemadas, en otros lugares se dice que los sacerdotes siempre debían ofrecer un holocausto en la mañana y otro en la tarde (Exo. 29:38-42). Este último era el sacrificio final del día, y por ello era la responsabilidad del sacerdote que cubría “el turno de la noche” el asegurarse de que el fuego se mantuviera ardiendo (cf. 1 Crón. 9:33; Sal. 134:1).
No se nos dice la razón para esto, por lo que nuestra explicación debe ser cautelosa. El fuego estaba ciertamente asociado con la presencia de Dios; tanto como dirección protectora (Exo. 13:21 ss.) como también para consumir los pecados y a los pecadores (cf. Lev. 10:1-3). Por lo tanto, la permanencia del fuego en el altar puede haber sugerido la perpetua presencia de Dios, o la perpetua necesidad de expiación por el pecado y la consagración de la vida, o ambos.
Segunda, aun para el más humilde trabajo de sacar las cenizas, el sacerdote en turno tenía que usar la ropa apropiada. Es decir, su vestimenta de lino, la cual era única para los sacerdotes (v. 10). Pero cuando sacaba el montón de cenizas fuera del campamento se debía poner su vestimenta regular (v. 11). La ley del AT estaba constantemente preocupada por mantener separado lo santo y lo común. Lo que era distintivo de cada cosa que tenía que ver con los sacerdotes y el santuario era continuamente una lección objetiva para la particularidad que se intentaba de Israel mismo, como una nación santa en medio del mundo. En un memorable acto simbólico, Jeremías hizo notar que Dios había deseado “ponerse” a Israel como la vestimenta sacerdotal de lino, a fin de mostrar su gloria. Pero a causa de sus idolatrías habían llegado a ser como piezas de ropa sucia que no podía vestirse (Jer. 13:1-11). Un pueblo con una santidad comprometida había perdido su misión sacerdotal en el mundo y, al igual que el cinto de lino de Jeremías, se habían convertido en algo “totalmente inservible” para Dios.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
Esta sección trata de nuevo de las ofrendas mencionadas en 1:1– 6:7, y enfoca en los deberes, obligaciones y beneficios de los sacerdotes en vez de los del laico.
Fuente: La Biblia de las Américas
Contiene detalles adicionales tocante al holocausto del Cáp. Lev 1:1-17.
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
En el texto heb., cap. 6:1