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Comentario de Lucas 4:33 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Lucas 4:33 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, y él exclamó a gran voz:

4:33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo (malvado; Satanás mismo es un espíritu inmundo) , — Véanse 4:41; 6:18; 7:21; 8:27-39; 9:1, 37-43, 49; 10:17; 11:14, 19, 24; 13:11, 16. Los endemoniados eran personas muy dignas de conmiseración y compasión. No estaban simplemente enfermos, sino que demonios o espíritus inmundos tomaban posesión y control de sus cuerpos para atormentarlos. Jesús distinguía entre “endemoniados” y “enfermos”; Mat 10:8, “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios”. Jesús hablaba con los endemoniados (uno no habla con “enfermedades”). Los endemoniados expresaban sus deseos (Mar 5:12-13). Tenían conocimiento sobrenatural de Jesús.

A veces había varios demonios en una sola persona. Mar 16:9; Mat 12:43. Así fue en este caso como vemos en un texto paralelo (Mar 5:9, “Legión me llamo; porque somos muchos”).

Marcos (5:3, 4) describe la ferocidad de uno de estos endemoniados: “tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. 4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar”. Este endemoniado tenía fuerza sobrenatural. Nadie podía controlarlo.

No leemos de demonios que huyeran de Jesús, pues lo conocían y bien entendían que eso no sería posible; más bien, se acercaban a El para arrodillarse delante de El.

Sin embargo, había tendencias de locura en su comportamiento, pues “de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras” (Mar 5:5); “no vestía ropa” (Luc 8:27). (¿Están fuera de sí los que no visten ropa? Mar 5:15 dice que cuando Jesús echó fuera los demonios el hombre estaba “sentado, vestido, y en su juicio cabal”.)

No existe en la actualidad este fenómeno (“endemoniados”), pues los demonios entraban en la gente sin su permiso, pero Satanás, aunque sí entra en la gente, pero lo hace con su permiso. Cuando entró en Judas o en Ananías y Safira, lo hizo con su permiso, y sigue haciendo lo mismo ahora. Las personas que permiten que Satanás viva en ellos hablan y hacen locuras; p. ej., ¿cómo hablan los que usan alcohol y otras drogas y los que se entregan a las otras obras de la carne (Gál 5:19-21)?

— el cual exclamó a gran voz, 34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? (véase 1Jn 3:8). Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios (los de Nazaret no confesaban a Jesús como el “Santo de Dios”) . — Mat 8:29 “ Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios?” Los endemoniados tenían conocimiento sobrenatural. Conocían a Jesús; sabían que El era el Hijo de Dios, y así lo confesaban. Como dice Stg 2:19, “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”. Mar 5:6, “Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él”. La Biblia habla de los demonios o espíritus inmundos como personas. Hablaban a Jesús y El les hablaba.

“¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” (Mat 8:29). Los demonios, enviados por Satanás, saben lo que les espera, pues Satanás y los suyos serán echados al fuego eterno, Mat 25:41; 2Pe 2:4; Jud 1:6.

Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain

Mar 1:23.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Déjanos: El demonio supo que Jesús poseía autoridad divina, por lo que no quiso tenerlo cerca.

el Santo de Dios: Hasta un demonio atestigua de la divinidad de Jesús. En el AT. el título de Santo se refería a una persona con un llamado especial de Dios (véanse «varón santo» en 2Re 4:9 y «el santo» en Sal 106:16). Lucas registra el uso del demonio de este título como prueba de que Jesús es el Mesías prometido (v. Luc 4:41; Luc 1:31-35).

 EN CONTEXTO

Vida en el agua

La pesca en el Mar de Galilea era un trabajo enorme. El ahora famoso lago, de trece km de ancho y veintiún km de largo, se extendía junto a una llanura fértil conocida por su agricultura. En la época de Jesús, existían nueve ciudades ubicadas en sus orillas, cada una de ellas no contaba con menos de quince mil habitantes, lo que haría probable que la región contara con mayor población que la de Jerusalén.

Los nombres de las ciudades galileas reflejan la importancia de la pesca para la vida y la economía del área. Por ejemplo, en Tariquea «el lugar del pescado salado», los trabajadores embalaban el pescado para mandarlo a Jerusalén y de allí exportarlo a Roma. Betsaida, desde donde cuatro hombres al menos dejaron sus redes para seguir a Jesús (Mat 4:18-22; Jua 1:14), quiere decir «el pueblo del pescado»; la mayor parte de la ciudad trabajaba en la industria de la pesca.

Los bancos de peces eran el paraíso del pescador. En los días de Jesús, cientos de botes pesqueros surcaban el lago. Los galileos comían poca carne aparte del pescado. Y se servía muy salado, ya que no había otra manera de preservar la «pesca del día».

Se usaban dos clases de redes, una mayor que la otra. La de (Mat 13:47 era una red más grande. Hecha con material pesado y flotante, se usaba para la pesca mayor. En el agua, se mantenía casi siempre hacia arriba y sacaba a los peces mientras se arrastraba detrás del bote. La de Mar 1:16 era más pequeña. Tenía forma de paraguas y se lanzaba a un lado del bote.

La jornada del pescador no terminaba cuando se volvía a la orilla. Debía remendar y limpiar las redes, conservar el pescado, dar mantenimiento a los botes y demás utensilios, capacitar y supervisar a los tripulantes y negociar con los mercaderes y otros en la industria pesquera, llena de largas y agotadoras jornadas.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

UN ESPÍRITU DE DEMONIO INMUNDO. Lucas relata que una de las primeras obras de Jesús después de anunciar que era el Mesías fue entrar directamente en conflicto con lo demoniaco.

(1) El principal interés de Jesús en su ministerio fue destruir las obras del diablo (1Jn 3:8). No puede haber realización del reino de Dios sin confrontarse el reino de Satanás (véanse Mat 12:28 y el ARTÍCULO EL REINO DE DIOS, P. 1302. [Mat 12:28]).

(2) Una señal inequívoca de que el reino ha dejado de manifestarse entre el pueblo de Dios es el que este deje de confrontar directamente el poder del mal al librar a los pecadores de la esclavitud del pecado y de los demonios (véase el ARTÍCULO PODER SOBRE SATANÁS Y LOS DEMONIOS, P. 1354. [Mar 3:27]).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

demonio. Vea la nota sobre Mat 8:16.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

4:33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo (malvado; Satanás mismo es un espíritu inmundo) , — Véanse 4:41; 6:18; 7:21; 8:27-39; 9:1, 37-43, 49; 10:17; 11:14, 19, 24; 13:11, 16. Los endemoniados eran personas muy dignas de conmiseración y compasión. No estaban simplemente enfermos, sino que demonios o espíritus inmundos tomaban posesión y control de sus cuerpos para atormentarlos. Jesús distinguía entre “endemoniados” y “enfermos”; Mat 10:8, “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios”. Jesús hablaba con los endemoniados (uno no habla con “enfermedades”). Los endemoniados expresaban sus deseos (Mar 5:12-13). Tenían conocimiento sobrenatural de Jesús.
A veces había varios demonios en una sola persona. Mar 16:9; Mat 12:43. Así fue en este caso como vemos en un texto paralelo (Mar 5:9, “Legión me llamo; porque somos muchos”).
Marcos (5:3, 4) describe la ferocidad de uno de estos endemoniados: “tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. 4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar”. Este endemoniado tenía fuerza sobrenatural. Nadie podía controlarlo.
No leemos de demonios que huyeran de Jesús, pues lo conocían y bien entendían que eso no sería posible; más bien, se acercaban a El para arrodillarse delante de El.
Sin embargo, había tendencias de locura en su comportamiento, pues “de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras” (Mar 5:5); “no vestía ropa” (Luc 8:27). (¿Están fuera de sí los que no visten ropa? Mar 5:15 dice que cuando Jesús echó fuera los demonios el hombre estaba “sentado, vestido, y en su juicio cabal”.)
No existe en la actualidad este fenómeno (“endemoniados”), pues los demonios entraban en la gente sin su permiso, pero Satanás, aunque sí entra en la gente, pero lo hace con su permiso. Cuando entró en Judas o en Ananías y Safira, lo hizo con su permiso, y sigue haciendo lo mismo ahora. Las personas que permiten que Satanás viva en ellos hablan y hacen locuras; p. ej., ¿cómo hablan los que usan alcohol y otras drogas y los que se entregan a las otras obras de la carne (Gál 5:19-21)?
— el cual exclamó a gran voz, 34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? (véase 1Jn 3:8). Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios (los de Nazaret no confesaban a Jesús como el “Santo de Dios”) . — Mat 8:29 “ Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios?” Los endemoniados tenían conocimiento sobrenatural. Conocían a Jesús; sabían que El era el Hijo de Dios, y así lo confesaban. Como dice Stg 2:19, “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”. Mar 5:6, “Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él”. La Biblia habla de los demonios o espíritus inmundos como personas. Hablaban a Jesús y El les hablaba.
“¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” (Mat 8:29). Los demonios, enviados por Satanás, saben lo que les espera, pues Satanás y los suyos serán echados al fuego eterno, Mat 25:41; 2Pe 2:4; Jud 1:6.

Fuente: Notas Reeves-Partain

— demonio impuro… espíritu impuro: Ver nota a Mat 8:16.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Luc 8:28; Mat 8:29; Mar 5:7.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

NOTAS

(1) O: “con un inmundo espíritu demoníaco”. Posiblemente: “con una expresión inspirada de un demonio inmundo”. Véase Rev 16:14.

REFERENCIAS CRUZADAS

m 281 Mar 1:23

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

un demonio inmundo. Véase coment. en Mt 8:16 y 12:43.

Fuente: La Biblia de las Américas

33 super (1) Véase la nota 23 super (1) de Mr 1.

Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versión Recobro

demonio. Véase nota en Mat 7:22.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Lit., teniendo un espíritu

Fuente: La Biblia de las Américas