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Comentario de Números 1:17 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Números 1:17 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Moisés y Aarón tomaron a estos hombres que fueron designados por nombre,

Núm 1:5-15; Jua 10:3; Apo 7:4-17.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Los números de las tribus fueron:

Tribu Número
Rubén 46.500 (v. Núm 1:21)
Simeón 59.300 (v. Núm 1:23)
Gad 45.650 (v. Núm 1:25)
Judá 74.600 (v. Núm 1:27)
Isacar 54.400 (v. Núm 1:29)
Zabulón 57.400 (v. Núm 1:31)
Efraín 40.500 (v. Núm 1:33)
Manasés 32.200 (v. Núm 1:35)
Benjamín 35.400 (v. Núm 1:37)
Dan 62.700 (v. Núm 1:39)
Aser 41.500 (v. Núm 1:41)
Neftalí 53.400 (v. Núm 1:43)
Total 603.550 (v. Núm 1:46)

El orden de las tribus sigue el modelo de las esposas de Jacob. Primero, los hijos de Lea, en segundo lugar los hijos de Raquel; en tercer lugar, los hijos de las criadas, excepto Gad (hijo de la criada de Lea), que sustituyó a Leví en la posición de tercer nacido (cp. Gén 29:31-35; Gén 30:1-24; Gén 35:16-20).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— convocaron: El verbo hebreo está en tercera persona del singular y originalmente se refería sólo a Moisés. El nombre de Aarón fue agregado posteriormente para hacerlo partícipe del liderazgo.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

El censo. Las cantidades son impresionantes. Sólo 70 personas habían entrado en Egipto (Exo. 1:1-5) pero se habían multiplicado hasta el punto que el faraón tenía temor de ellos (Exo. 1:7-9). Aun en lo más duro de la esclavitud, Dios había guardado su promesa de hacer que los descendientes de Abraham fueran como las estrellas, imposible de contarse. Sin embargo, después de 40 años, el segundo censo revela que sus números habían caído de 603.550 a 601.730 (1:46; 26:51). Esto quizá manifestaba que Dios había retenido sus bendiciones de la generación malvada, la cual pereció en el desierto. Aun así, no fueron totalmente abandonados, y cuando Moisés repasó la historia pudo recordarles: “Jehovah tu Dios te ha bendecido en toda la obra de tus manos. El conoce tu caminar por este gran desierto. Jehovah tu Dios ha estado contigo estos 40 años, y ninguna cosa te ha faltado” (Deut. 2:7). Por supuesto, el pueblo había sido alimentado con maná del cielo desde el día que salieron de Egipto (Exo. 16:35). Nótese también que algunas tribus habían crecido mientras que otras decrecieron, pero Judá se mantuvo como la más numerosa. A través de toda la historia de Israel, Judá fue favorecida por Dios. De esta tribu vendría oportunamente el Mesías (ver material sobre 2:1-34). El registro del censo sigue una fórmula y las mismas palabras se repiten para cada tribu. Una y otra vez se lee que estos hombres podían ir a la guerra. Aquí hay un recordatorio de la responsa bilidad. La Biblia siempre une el privilegio con el deber. Entrar a Canaán era el privilegio; pero mientras que cada hombre era contado y cruzaba la línea, sabía que se estaba convirtiendo en un soldado (Exo. 23:20-33). De igual manera, la responsabilidad de ser soldados espirituales cae sobre la iglesia del NT (Ef. 6:10-17; 1 Tim. 6:12; Heb. 4:11). Ningún miembro está exento de este deber. El camino al reino es angosto y difícil (Mat. 7:14).

Los eruditos han observado cuatro dificultades con las cantidades registradas en el texto.

1. El problema del tamaño. Si había arriba de 600.000 hombres de guerra, toda la multitud debe haber sido de más de dos millones de personas. ¿Cómo pudieron sobrevivir todos estos en el desierto por 40 años? La realidad de este problema lo enfrentó Israel desde el principio (Exo. 16:3) y la provisión del maná se recordó a través de toda la historia (Deut. 29:5, 6; Juan 6:31). Además, el pueblo salió de Egipto con sus rebaños y ganados suficientemente grandes como para ofrecer sacrificios (Exo. 12:32; Núm. 32:16; 7:1-89), bebieron agua de la roca, y se mudaron repetidamente a diferentes sitios. También tomaron botín en las batallas (31:25-54; Exo. 17:8-16).

Tabla 6. Los dos censos

Tribu

Primer censo

Segundo censo

(1:20-46)

(26:5-51)

Rubén

46.500

43.730

Simeón

59.300

22.200

Gad

45.650

40.500

Judá

74.600

76.500

Isacar

54.400

64.300

Zabulón

57.400

60.500

Efraín

40.500

32.5001

Manasés

32.200

52.7001

Benjamín

35.400

45.600

Dan

62.700

64.400

Aser

41.500

53.400

Neftalí

53.400

45.400

Total

603.550

601.730

2. Supuesta incongruencia en las Escrituras. Algunos textos dicen que las cantidades eran pequeñas; se dice que eran insignificantes entre los pueblos (Exo. 23:29, 30; Deut. 7:7). Tales declaracio nes no incluyen la cuenta de las personas sino que son evaluaciones para enseñarle humildad a Israel; ellos no eran merecedores del amor de Dios. Estas declaraciones son balanceadas por la evidencia de que, a pesar de todo, Israel era una fuerza substancial (Exo. 1:7).

3. Los totales son figuras redondas y, por lo mismo, parecen artificiales. El texto declara que los hombres contados “podían ir a la guerra”. Es posible que los hombres fueran puestos en grupos y que los números impares no fueran incluidos, pero debemos evitar la especulación. Simplemente no se nos dice el porqué los números son redondos. Sin embargo, una cosa es clara: En este tiempo Moisés había organizado a Israel bajo “jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez” (Exo. 18:21). Esta puede ser la razón más obvia de por qué el censo produjo totales que se acercaban a los 100, 50 y 10.

4. Los relativamente pocos primogénitos. Había 22.273 hijos primogénitos (3:43), pero 603.550 adultos hombres, una proporción de 1 por 27. Si había un número similar de hijas, las cantidades sugerirían que las familias tenían 50 o más hijos, y sólo uno era el “primogénito”. Se han presentado varias sugerencias para resolver este problema; p. ej. quizá sólo se contaron los que habían nacido desde la Pascua, o la familia puede haber incluido hijos, esclavos nacidos en casa y siervos comprados con dinero (p. ej. la familia de Abraham en Gén. 14:14; 15:2; 17:13 incluía todos estos, pero Isaac era su heredero). El término “primogénito” puede referirse al hijo que, con el tiempo, sucedería a su padre como cabeza de la familia. Otras consideraciones pueden incluir la política egipcia de matar a los varones al momento de nacer, pero esto sucedió muchos años antes y fracasó en reducir los números de Israel (Exo. 1:22).

Inquietos por dichas aparentes dificultades con las cantidades, algunos han pensado que los números no son reales sino que requieren una interpretación; p. ej. el término “mil” puede significar un clan o grupo, no exactamente 1.000 personas. Sin embargo, Exo. 38:25-28 no favorece dicho punto de vista porque confirma el total de 603.550. Además, en otros lugares en Núm. donde se presentan las cantidades y medidas, parece ser que los totales dados tienen el fin de ser matemáticamente exactos y congruentes (3:21, 22; 31:32-47; 35:4, 5). ¿Debemos, entonces, tomar los números en estos censos literalmente? Esta es la manera natural de entender un censo (por persona) a menos que descubramos fuerte evidencia al contrario. Las cuatro objeciones observadas anteriormente no deben sobreestimarse. Las primeras dos no son suficientemente fuertes para imponerse sobre la interpretación lite ral. No podemos saber con certeza si los totales eran figuras redondas; sin embargo, esta característica puede alertarnos para buscar algún postulado subyacente que se daba por hecho en el antiguo Israel que nosotros no conocemos. La evidencia de Exo. 18:21 apunta a esto. La cuarta objeción, que proporcionalmente hay pocos primogénitos, puede apuntar en la misma dirección. Debemos tener cuidado de no rechazar una interpretación literal simplemente porque no podemos comprenderla completamente. Una cosa sí es clara: el texto no hace ningún esfuerzo por conciliar estas figuras. No presentaba ningún problema para el autor.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

tomaron… Lit. tomó.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

Lit. tomó.

Fuente: La Biblia Textual III Edición