Comentario de Números 3:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Este es el registro de los descendientes de Aarón y de Moisés, el día en que Jehovah habló a Moisés en el monte Sinaí:
Estas son las generaciones. Gén 2:4; Gén 5:1; Gén 10:1; Éxo 6:16, Éxo 6:20; Mat 1:1.
Jehová habló. Núm 1:1; Lev 25:1; Lev 27:34.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Los hijos de Aarón, Núm 3:1-4.
Los levitas son dados a los sacerdotes en lugar de los primogénitos, Núm 3:5-13.
son enumerados por sus familias, Núm 3:14-20.
Las familias, número, y responsabilidad de los gersonitas, Núm 3:21-26;
de los coatitas, Núm 3:27-32;
de los meraritas, Núm 3:33-37.
El lugar y responsabilidad de Moisés y Aarón, Núm 3:38-39.
Los primogénitos, Núm 3:40-43.
Los levitas son redimidos, Núm 3:44-51.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
los descendientes de Aarón: El capítulo tres pone su atención en los sacerdotes y las familias de la tribu de Leví.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
3. Numero y Oficio de los Levitas.
E n el censo anterior – destinado sólo a las gentes que podían llevar armas – no entraban los levitas, que estaban por oficio consagrados a las exigencias del tabernáculo. Por eso ahora se hace el censo de ellos, empezando por la clase sacerdotal. Los levitas son considerados como porción selecta en sustitución de los primogénitos de Israel. Esta idea de elección del sacerdocio levítico es fundamental para la comprensión de la organización de la teocracia de Israel.
Los Sacerdotes (1-4).
1He aquí las descendencias de Aarón y Moisés al tiempo en que Yahvé habló a Moisés en la montaña del Sinaí. 2He aquí los nombres de los hijos de Aarón: Nadab, el primogénito; Abiú, Eleazar e Itamar. 3Estos son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes ungidos y consagrados para el sacerdocio. 4Nadab y Abiú murieron al llevar ante Yahvé un fuego extraño en el desierto del Sinaí y no dejaron hijos. Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio con Aarón, su padre.
Aunque se habla de la descendencia (lit. “generaciones”: toledot) de Aarán y de Moisés, sólo se habla de los hijos de aquél, y no se mencionan después los de Moisés. Por éxo 18:1-6 sabemos que los dos hijos de Moisés son llamados Gersom y Eliezer, de los que no vuelve a hacerse mención en el Pentateuco1. Son los hijos de Aarón los que recibieron la unción2 como sacerdotes. De los cuatro, Nadab y Abiú murieron fulminantemente por haber usado fuego extraño, no santificado para el uso litúrgico3. Al no dejar descendencia, el sacerdocio quedó confinado a la descendencia de Eleazar e Itamar. El primero, como primogénito, tuvo siempre la supremacía en el culto. Sin embargo, en 1 Sam 1 se dice que el sumo sacerdote de Silo, Helí, era de la descendencia de Itamar. En tiempos de David y de Salomón volverá a tener la supremacía la rama de Eleazar, representada en Sadoc, frente a Abiatar, de la rama de Itamar. Según Ezequiel, en el templo futuro serán los descendientes de Sadoc los servidores del altar4.
Funciones de los Levitas (5-10).
5Yahvé habló a Moisés, diciendo: 6“Llama a la tribu de Leví, que se acerque a Aarón, el sacerdote, y se ponga a su servicio. 7Ellos se encargarán de todo cuanto sea necesario para él y para toda la asamblea ante el tabernáculo de la reunión, haciendo así el servicio del tabernáculo. 8Tendrán a su cargo todos los utensilios del tabernáculo de la reunión y cuanto necesiten los hijos de Israel en el servicio del tabernáculo. 9Darás los levitas a Aarón y a sus hijos, se los darás enteramente de entre los hijos de Israel. 10A Aarón y a sus hijos les encomendarás las funciones de su sacerdocio; el extraño que se acercare al santuario será castigado con la muerte.”
Los levitas son auxiliares de los servicios del tabernáculo en las cosas que no afectan directamente al santuario, donde está el altar de los perfumes y el santo de los santos. No pueden ofrecer sacrificios. En el v.g se dice que estos levitas son dados (en hebreo netunim) a Aarón. Algunos autores ven en este nombre de netunim una relación con los netinim de los tiempos de Esdras, los natineos o prisioneros de guerra reservados a los sacerdotes y a los levitas5. Pero es sólo una coincidencia de nombre. Los levitas que se arrogaran funciones sacerdotales serían condenados a muerte (v.10).
Los Levitas, Primogénitos de Israel (11-13).
11Yahvé habló a Moisés, diciendo: 12“Yo he tomado de en medio de Israel a los levitas en lugar de todo primogénito que abre la vulva de su madre, entre los hijos de Israel, y los levitas serán míos, 13porque mío es todo primogénito; el día en que yo maté a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, me consagré a mí todos los primogénitos de Israel, tanto de hombres como de animales; son míos. Yo, Yahvé.”
Los levitas son ante Yahvé como los primogénitos del pueblo elegido. Yahvé se reservaba los primogénitos de los hombres y animales6. En Canaán era frecuente la inmolación de los primogénitos humanos7. En la legislación mosaica, la pertenencia de los primogénitos a Dios era simbolizada en un rescate en dinero8, de forma que jamás se permitieron sacrificios humanos. Los levitas sustituyen a los primogénitos que debían ser consagrados al servicio de Yahvé. En lugar de los primogénitos consagrados al servicio del culto, Yahvé prefirió escoger una tribu, a la que pertenecía el legislador Moisés, que fuera la continuadora de la obra teocrática de éste. En el incidente de la apostasía del becerro de oro, los levitas son los que respondieron más fielmente a Yahvé9. Quizá esto contribuyó a su elección como guardianes del santuario. Por otra parte, la reserva de los primogénitos a Yahvé (aparte de las razones atávicas que hubiera, reflejadas en otros pueblos) tiene una nueva razón, histórica: recuerdan a los primogénitos egipcios muertos por el ángel de Yahvé. Entonces fueron preservados los primogénitos de Israel, y por eso le son reservados como especial pertenencia. Ahora los levitas sustituyen a los primogénitos en la pertenencia o especial vinculación a Yahvé. El autor acumula razones para justificar la elección de los levitas y dejar bien asentada su elección en medio del pueblo de Israel.
Censo de los Levitas (14-39).
14Y habló Yahvé a Moisés en el desierto del Sinaí, diciendo: 15“Enumera a los hijos de Leví según sus linajes y familias. 16Haz el censo de todos los varones de un mes para arriba.” Y Moisés hizo el censo según la orden de Yahvé, como éste se lo había mandado. 17Estos fueron los hijos de Leví, por sus nombres: Gersón, Caat y Merarí. 18Nombres de los hijos de Gersón, por sus familias: Libní y Semeí. 19Hijos de Caat, por sus familias: Amram, Jesuar, Jebrón y Oziel. 20Hijos de Merarí, por familias: Mojlí y Musí. Estas son las familias de Leví según sus linajes. 21De Gersón proceden las familias de Libní y la de Semeí: éstos son los linajes de Gersón. 22Los enumerados de ellos en el censo de todos los varones de un mes para arriba fueron siete mil quinientos. 23Los linajes de Gersón sentarán sus tiendas a espaldas del tabernáculo, a occidente. 24El jefe del linaje de los gersonitas es Eliasaf, hijo de Lael. 25Cuanto al tabernáculo de la reunión, los hijos de Gersón tenían a su cargo la tienda, y sus cubiertas, el velo de la entrada en la tienda, la cortina de la entrada del atrio, 26y las de éste en torno al tabernáculo y del altar, y las cuerdas para todo su servicio. 27De Caat proceden los linajes de los amramitas, los jezeritas, los jebronitas y los uzielitas; éstos son los linajes de Caat. 28 El censo de todos los varones de un mes para arriba dio ocho mil seiscientos adscritos al servicio del santuario. 29Los linajes de los hijos de Caat acampaban al mediodía del tabernáculo. 30El jefe de los linajes de las familias de Caat era Elisafán, hijo de Oziel. 31Estaban a su cargo el arca, la mesa, el candelabro, los altares y los utensilios sagrados de su servicio y el velo con todo lo que pertenecía a su servicio. 32El jefe supremo de los levitas era Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, a quien correspondía la superintendencia de todos los adscritos al servicio del santuario. 33De Merarí proceden los linajes de los mojlitas y los musitas. Estos son los linajes de Merarí. 34Los enumerados de ellos, conforme al censo de todos los varones de un mes para arriba, fueron seis mil doscientos. 35El jefe de los linajes de Merarí era Suriel, hijo de Abijail; acampaban al lado norte del tabernáculo. 36Al cargo de los hijos de Merarí estaban los tablones del tabernáculo con sus barras, 37sus columnas y sus basas y todo su servicio, y las columnas del atrio con sus basas, sus clavos y sus cuerdas. 38Delante del tabernáculo de la reunión, a levante, acampaban Moisés, Aarón y sus hijos, que velaban el cuidado del santuario para los hijos de Israel; todo extraño que se acercaba era castigado con la muerte. 39Los levitas que Moisés y Aarón enumeraron de orden de Yahvé fueron, contando de todos los linajes los varones de un mes para arriba, veintidós mil.
La lista de levitas es idéntica a la de Exo 6:16-19 y 1Cr 6:16-1910. Los gersonitas acampaban al oeste del tabernáculo, detrás de él, teniendo en cuenta que éste se orientaba hacia el este. Se asignan los oficios de las tres grandes familias levíticas: los gersonitas cuidarán del santuario y de la tienda11, de la cobertura de pelo12; los caatitas, acampados al sur del tabernáculo, se encargarán del arca de la alianza13, la mesa de los panes de la proposición14, el candelabro15 y los utensilios que usaban los sacerdotes en los sacrificios16 y el velo del santuario17, que separaba el santo del santo de los santos. Los meraritas acampaban al norte del tabernáculo, y les está confiado el armazón de madera del santuario18. Al este del santuario estaban los sacerdotes, aaronitas, encargados de la guardia del santuario.
La suma de los levitas son veintidós mil (v.39), aunque, atendiendo a las sumas parciales, salen 22.300. El error parece proviene del v.28, donde se lee 8.600 en vez de 8.300. Como se ve, la suma de levitas da un número mucho más reducido que el de las otras tribus. Quizá esto haya influido también para su elección para el santuario.
Los Levitas y el Rescate de los Primogénitos de Israel (40-51).
40Yahvé dijo a Moisés: “Haz el censo de todos los primogénitos de entre los hijos de Israel de un mes para arriba, contándolos por sus nombres. 41Tomarás para mí a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y el ganado de los levitas, en lugar de los primogénitos del ganado de los hijos de Israel. Yo, Yahvé.” 42Moisés hizo el censo de todos los primogénitos de los hijos de Israel, según la orden que Yahvé le había dado. 43Todos los primogénitos varones, contados por sus nombres, de un mes para arriba, fueron veintidós mil doscientos setenta y tres. 44Yahvé habló a Moisés, diciendo: 45“Toma a los levitas en lugar de los primogénitos de los hijos de Israel, y el ganado de los levitas en lugar de los primogénitos de sus ganados. Los levitas son míos. Yo., Yahvé. 46Para el rescate de los doscientos setenta y tres primogénitos de los hijos de Israel, que sobrepasan el número de los levitas, 47toma cinco siclos por cabeza, según el sido del santuario, que es de veinte “gueras.” 48Ese dinero se lo entregarás a Aarón y a sus hijos, como rescate de los que sobrepasan el número de los levitas.” 49Moisés tomó el dinero de los primogénitos de los hijos de Israel, que sobrepasaban el número de los levitas, 50mil trescientos sesenta y cinco siclos, según el siclo del santuario. 51Moisés entregó a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate, según la orden de Yahvé, según lo que Yahvé había dicho a Moisés.
Los levitas sustituyen ante Yahvé a los primogénitos de Israel y lo mismo sus ganados. El total de los primogénitos de un mes para arriba es de 22.273, que resulta muy bajo en comparación de los 600.000 varones de veinte años para arriba de Núm 1:46. Se quiere explicar diciendo que se trata de los primogénitos de las esposas legítimas, no de las concubinas, o que se trata de los primogénitos tomados en el sentido estricto, los primeros de una mujer, no los varones que hayan nacido después de que la madre haya tenido una hija (así se insiste en que el primogénito es el que aperit vulvam matris). Con todo, ya hemos indicado que las cifras han de ser tomadas siempre con cierta reserva. Como el número de levitas es inferior al de los primogénitos, el resto (273) sería rescatado por cinco siclos por cabeza19. La suma percibida de 1.365 siclos fue entregada por Moisés a los sacerdotes.
1 En 1Cr 23:15-17 aparecen como ascendientes de los levitas del tiempo de David. – 2 Véase com. a Lev 8:12. – 3 Cf. Lev 10:1-5. – 4 Eze 40:46; Eze 42:19; Eze 44:15; Eze 48:11. – 5 Cf. Num 31:25-27; Jos 9:23; Jos 9:26-27. – 6 Cf. Exo 22:28-29; Exo 34:19-20. – 7 Véase H. Vincent, Canaán d’aprés la exploration récente 196. – 8 Cf. Num 18:15-16; Exo 13:13; Exo 34:20. – 9 Cf. Ex 32. – 10 Cf. Gen 74:11; Num 26:57-60; 1Cr 23:6-23. – 11 Cf. Exo 26:1-6. – 12 Exo 26:7-13. – 13 Exo 25:10-22. – 14 Exo 25:23-30. – 15 Exo 25:31-40. – 16 Num 4:2-20. – 17 Lev 4:6; Lev 24:3. – 18 Exo 26:15-30; Exo 27:10-19. – 19 Cf. Lev 27:25. El siclo oscila entre 12 y 15 gramos.
Fuente: Biblia Comentada
de Aarón y de Moisés. Debido a que Aarón y sus hijos reciben la mayor atención en este capítulo, se designa a Aarón en primer lugar. el monte de Sinaí. El Señor había comunicado primero a Moisés su elección de Aarón y de sus hijos como sacerdotes en Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46 mientras estaba en medio de la nube en el monte de Sinaí (Éxo 24:18).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Los primeros dos capítulos de Números describen la organización militar de los israelitas; los dos capítulos siguientes se centran en la organización de la tribu de Leví.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
La familia de Aarón y Moisés . El sacerdocio es uno de los focos de interés a través de todo el libro. Aarón y sus hijos, ungidos sacerdotes, a quienes él invistió para servir como sacerdotes (v. 3), tenían el oficio más alto entre los levitas (Exo. 28-29; Lev. 8-9). Fuego de Dios había consumido su primera ofrenda, una señal de aceptación (Lev. 9:23, 24). Con el tiempo, Elías oró por la misma señal para mostrar que Dios aún era el Dios de Israel y confirmar que Elías realmente era su siervo (1 Rey. 18:36-39). Pero aunque Aarón y sus hijos tenían un lugar de mucho honor, se nos recuerda que los dos hijos mayores de Aarón murieron cuando ofrecieron fuego extraño (Lev. 10:1-4). Esto llama la atención a la importancia de la autoridad divina, uno de los principales asuntos en Núm.
Dios estaba determinado a establecer un sacerdocio autorizado en Israel. Varias veces durante los años en el desierto, Moisés y Aarón fueron desafiados, y cada vez Dios los defendió y rechazó a los otros (caps. 12; 16-18). A causa de la absoluta necesidad de la autoridad divina, el escritor de Heb. hace hincapié en que el sumo sacerdocio de Cristo es legal, porque “nadie toma esta honra para sí, sino porque ha sido llamado por Dios, como lo fue Aarón” (Heb. 5:4). Cristo no se nombró a sí mismo como sumo sacerdote, sino fue designado legal mente por Dios, aun cuando tuvo que haber un cambio en la ley, ya que Cristo no descendía de la tribu de Leví (Heb. 7:12). Por lo tanto, es de suma importancia saber que Cristo fue designado como sumo sacerdote por Dios. Además, Cristo es superior: El fue nombrado con un juramento (a diferencia de Aarón) y su sacerdocio es eternamente efectivo porque él vive para siempre.
La muerte de los hijos de Aarón nos enseña algo más: el privilegio conlleva responsabilidad. Los ministros de Dios tienen mayor responsabilidad que el pueblo. Cuando los dos hijos de Aarón fueron muertos, Moisés dijo: “Esto es lo que habló Jehovah diciendo: ’Me he de mostrar como santo en los que se acercan a mí, y he de ser glorificado en presencia de todo el pueblo’ ” (Lev. 10:3). De igual manera, Santiago advierte: “Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos juicio más riguroso” (Stg. 3:1). Así, la Biblia nos advierte que ante Dios el hombre está en peligro mortal, y que sus siervos deben cuidarse de obedecerle en todo aspecto. (Ver 1 Sam. 15:19; 1 Rey. 22:28; Isa. 6:1-7; Hech. 5:1-11; 1 Cor. 11:27-34.) Lutero enseñó acerca del sacerdocio de todo creyente; es decir, que todo cristiano debe servir a Dios con su vida (Rom. 12:1-8; 1 Ped. 2:9). En este asunto, debe tenerse mucho cuidado de observar una distinción apropiada, ya que las Escrituras no han abolido la necesidad de predicadores y líderes que sean propiamente llamados y designados. Estos aun deben cuidar de servirle de la manera que él ha ordenado (Rom. 10:15) para evitar la acusación: “Yo no enviaba a aquellos profetas, pero ellos corrían. Yo no les hablaba, pero ellos profetizaban” (Jer. 23:21). Aun peor será el juicio contra aquellos que reclaman servir a Cristo pero están en error: “Muchos me dirán en aquel día: ’¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?’ Entonces yo les declararé: ’Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de maldad!’ ” (Mat. 7:22, 23).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
3.4 Véase Lev 10:1, 2 para la historia de Nadab y Abiú.3.5-13 En el tiempo de la primera Pascua (Exo 13:2), Dios instruyó a cada familia israelita que todo hijo primogénito debía ser consagrado a El (véanse 3.40-51 y 8.16). Eran apartados para asistir a Moisés y a Aarón en el ministerio al pueblo. Sin embargo, esto sólo fue una medida temporal. Aquí Dios escogió a todos los hombres de la tribu de Leví para reemplazar a los hijos primogénitos de todas las tribus israelitas. Estos hombres, llamados levitas, eran apartados para cuidar del tabernáculo y ministrar al pueblo. Todos los sacerdotes debían pertenecer a la tribu de Leví, pero no todos los levitas eran sacerdotes. Los levitas debían cumplir veinticinco años de edad antes de entrar al servicio. Probablemente recibían cinco años de instrucción en el trabajo antes de ser admitidos al servicio pleno a la edad de treinta años. Todos los cristianos pueden ahora acercarse a la presencia de Dios sin temor, ya que el propio Hijo de Dios alienta a sus seguidores para que lo hagan. La culpa del pecado puede ser colocada detrás de nosotros cuando nos damos cuenta de la relación especial que podemos tener con Dios basada en lo que Cristo ha hecho por nosotros.3.10 Aarón y sus descendientes fueron apartados para el sacerdocio. Hay un tremendo contraste entre el sacerdocio en el Antiguo Testamento y el sacerdocio de Cristo en el Nuevo Testamento. Aarón y su descendencia eran los únicos que podían realizar las tareas de los sacerdotes y acercarse a la morada de Dios. Ahora que Cristo es nuestro Sumo Sacerdote, nuestro mediador ante Dios, todos los que lo seguimos somos también sacerdotes (1Pe 2:5, 1Pe 2:9). Todos los cristianos pueden ahora acercarse a la presencia de Dios sin temor, ya que el propio Hijo de Dios alienta a sus seguidores a que lo hagan. La culpa del pecado queda atrás cuando tenemos una relación especial con Dios basada en lo que Cristo ha hecho por nosotros.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
NOTAS
(1) O: “los sucesos; la historia”. Véase Gén 2:4, n: “Historia”.
REFERENCIAS CRUZADAS
a 120 Éxo 19:2; Lev 25:1
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Lit., las generaciones
Fuente: La Biblia de las Américas
g Núm_26:60.
Fuente: La Biblia Textual III Edición
[.] Los capítulos 3, 4 y 8 se refieren a los sacerdotes y levitas. En tiempos de Abraham, cada jefe de familia era de su propio grupo él mismo sacrificaba (Gén 15,10), cumplía ritos sagrados (Gén 28,18) y bendecía de parte de Dios (Gén 27,27). Posiblemente Moisés estableció hombres encargados de celebrar el culto y de enseñar las leyes de Yavé a Israel. Fue destinado a esta misión el grupo llamado tribu de Leví, que al comienzo era tal vez una tribu de guerreros. En el asunto del Becerro de Oro fueron ellos los que se pusieron de parte de Moisés, restableciendo la situación. Los jefes de familia, sin embargo, siguieron oficiando sin leyes ni control (ver Jueces 17). David y Salomón crearon el clero judío en adelante, solamente los hombres de la tribu de Leví serían sacerdotes. Quizá en la reforma de Josías es cuando se hizo una diferencia entre los mismos levitas. Los de grado más alto fueron llamados sacerdotes y los de grado inferior, levitas (ver 2 Re 22,8). Los que volvieron a Jerusalén por orden de Josías, con prohibición de celebrar en el Templo, fueron posiblemente los primeros de rango inferior, mientras el clero de Jerusalén veía confirmados sus privilegios. Ellos, del Templo, formaron en adelante una casta superior, y para diferenciarlos dentro de la misma tribu de Leví, fueron considerados descendientes de Aarón, hermano de Moisés. El libro de los Números atribuye a Moisés mismo, de manera ficticia, toda esa organización. Los levitas representan a los primogénitos de Israel que Yavé había salvado en la primera pascua, cuando morían los primogénitos de Egipto. Ya que fueron salvados por Yavé, le pertenecen en adelante.
Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana
[2] Sólo se mencionan los hijos de Aarón, en cuya descendencia quedaría ell sacerdocio.[4] Lev 10, 1, 2; 1 Cro 24, 2.