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Comentario de Números 4:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Números 4:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Jehovah habló a Moisés y a Aarón diciendo:

La edad de los levitas cuando debían comenzar a servir, y la duración de su servicio, Núm 4:1-3.

La tarea de los coatitas, Núm 4:4-15.

El cargo de Eleazar, Núm 4:16.

El oficio de los sacerdotes, Núm 4:17-20.

La tarea de los gersonitas, Núm 4:21-28;

de los meraritas, Núm 4:29-33.

El número de los coatitas, Núm 4:34-37;

de los gersonitas, Núm 4:38-41.

y de los meraritas, Núm 4:42-49.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El libro de Números se desarrolla de un modo ordenado y planificado, sigue el modelo del pensamiento hebreo, el cual va de lo general a lo específico, del todo a las partes. Tenemos en el capítulo Núm 1:1-54 el conteo de las tribus, seguido por una descripción del orden de campamento en el capítulo Núm 2:1-34. En el capítulo Núm 3:1-51 tenemos una explicación general de los deberes de los sacerdotes y las familias levíticas, y luego el tema de la redención de los primogénitos. Ahora el capítulo Núm 4:1-49 trata con más detalle acerca de las funciones de las familias levíticas. El hecho de que Coat obtuviera primacía sobre Gersón, al parecer su hermano mayor (véase el orden en Núm 3:17), fue una expresión recurrente de la soberanía de Dios, quien en muchas ocasiones elevó al hermano menor sobre el mayor (véase Caín y Abel, Ismael e Issac, Esaú y Jacob, José entre sus hermanos, David entre sus hermanos y otros.). Este censo fue distinto al del capítulo Núm 3:1-51. Este censo contabilizaba aquellos con edades entre los treinta y los cincuenta años de edad, es decir, aquellos que eran claramente capaces de servir al Señor en los quehaceres santos de la adoración.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

4. Obligaciones de los Levitas.
E l capítulo se divide en dos secciones: a) orden de hacer el censo y obligaciones (1-33); b) ejecución de la orden (34-49). En muchos versos es un duplicado del anterior1.

Los Caatitas y sus Funciones (1-20).
1Yahvé habló a Moisés, diciendo: 2“Haz el censo de los hijos de Caat de entre los hijos de Leví, según sus familias y linajes, 3desde los treinta años para arriba hasta los cincuenta, todos los que han de prestar servicio o cumplir alguna función en el tabernáculo de la reunión. 4Estos serán los servicios de los hijos de Caat en el tabernáculo de la reunión; consistirán en lo tocante a las cosas santísimas. 5Cuando hubiere de levantarse el campamento, vendrá Aarón y sus hijos a bajar el velo y cubrirán con él el arca del testimonio; 6pondrán encima una cubierta de pieles de tejón, y tenderán por encima de toda ella un paño de jacinto, y colocarán las barras del arca. 7Tenderán sobre la mesa de los panes de la proposición una tela de jacinto y pondrán encima de ellos los platos, los cálices, las cazoletas y los vasos de las libaciones; el pan perpetuo irá sobre ella; 8tenderán encima una tela carmesí, con que la envolverán, y una cubierta de pieles de tejón, y pondrán las barras de la mesa. 9 Tomarán una tela de jacinto, con la que cubrirán el candelabro con sus lámparas, sus despabiladeras, sus platos para los pabilos cortados, y todos los utensilios para el aceite que se emplean en su servicio, 10y con todos sus utensilios; los cubrirán de pieles de tejón y los pondrán sobre unas angarillas, 11Tenderán un paño de jacinto sobre el altar de oro y, después de cubrirlo con pieles de tejón, le pondrán las barras. 12Tomarán todos los utensilios para el servicio del santuario y, metiéndolos en una tela de jacinto, los cubrirán con pieles de tejón y los colocarán sobre unas angarillas. 13Quitarán del altar las cenizas y tenderán sobre él un paño de púrpura escarlata; 14pondrán encima de él todos los utensilios de su servicio, los braseros, los tenedores, las paletas y las bandejas, todos los utensilios del altar, y lo cubrirán con pieles de tejón y le pondrán las barras. 15Cuando Aarón y sus hijos hayan acabado de cubrir el santuario y sus utensilios todos y se levante el campamento, vendrán los hijos de Caat para llevarlos, pero sin tocar las cosas santas, no sea que mueran. He aquí lo que del tabernáculo de la reunión transportarán los hijos de Caat. 16Eleazar, hijo de Aarón, el sacerdote, tendrá bajo su vigilancia el aceite del candelabro, el timiama, la oblación perpetua y el óleo de la unción, así como todo el tabernáculo y cuanto él contiene, el santuario con todos sus utensilios.” 17Yahvé habló a Moisés y a Aarón, diciendo: 18“Tened cuidado de que los hijos del linaje de Caat no sean extirpados de en medio de los levitas, 19y haced de modo que tengan segura la vida y no mueran si se acercan a las cosas santísimas; sean Aarón y sus hijos los que entren para encargar a cada uno su servicio y su cargo; 20pero ellos que no entren para ver un solo instante las cosas santas, no sea que mueran.”

En el capítulo anterior se hacía el censo de los levitas escogidos por Yahvé como rescate de los primogénitos; ahora se trata de los levitas que han de prestar servicio en el santuario, incluidos los de treinta a cincuenta años. El censo empieza por los caatitas, porque a ellos les concierne el servicio relativo a las cosas más preciadas del tabernáculo. En 8:23-26, la edad para entrar en servicio de los levitas es la de veinticinco años2. Quizá después cambió Moisés porque necesitaba más personal del que al principio había calculado. Los hijos de Caat debían transportar las cosas más santas del tabernáculo: el arca, la mesa de los panes de la proposición con sus utensilios, el candelabro, el altar de oro y el altar de los holocaustos. Todos han de ser recubiertos por los sacerdotes antes de ser transportados con un paño violeta (de jacinto), excepto el altar de los holocaustos, que debía ser recubierto por un paño de púrpura; y sobre ellos una piel de tejón3. Para el arca y la mesa de los panes de la proposición se añadía un paño escarlata, sin duda para distinguirlos de los demás en el traslado. Todos estos objetos debían ser transportados a mano, colocándolos sobre barras o angarillas. El arca debe ir cubierta con el velo que separaba el santo del santo de los santos (v.5). Los levitas no debían tocarlos antes de ser recubiertos, y se encarece a los sacerdotes que vigilen sobre este detalle, pues de lo contrario se expone a aquéllos a la muerte

Los Gersonitas y sus Oficios (21-28).
21Yahvé habló a Moisés y a Aarón, diciendo: 22“Haz también el censo de los hijos de Gersón, según sus familias y linajes, 23haciendo el censo de treinta años para arriba, hasta los cincuenta, de todos los que han de prestar sus servicios y cumplir alguna función en el tabernáculo de la reunión. 24He aquí los servicios de los linajes de Gersón, lo que habrán de hacer y lo que habrán de llevar. 25Llevarán las cortinas del habitáculo y tienda de la reunión; su cubierta y la cubierta de pieles de tejón con que se cubren, 26las cortinas del atrio y la de la puerta de la entrada del atrio, todo lo que rodea la tienda y el altar, sus cuerdas y todos los utensilios de su servicio, y harán cuanto con ellos se ha de hacer. 27A las órdenes de Aarón y sus hijos estará el servicio de los gersonitas en todo cuanto éstos han de hacer y llevar; vosotros asignaréis a cada uno determinadamente lo que hayan de transportar. 28Este es el servicio de los linajes de Gersón en el tabernáculo de la reunión, y su vigilancia estará a cargo de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.

Los hijos de Gersón tendrán a su cargo partes del tabernáculo menos nobles que los caatitas, pues les compete guardar y transportar los toldos y cubiertas del mismo. Todos estarán a las órdenes de Itamar, hijo de Aarón.

Los Meraritas y sus Funciones (29-33).
29Haz el censo de los hijos de Merarí según sus familias y linajes, 30contándolos desde los treinta años para arriba hasta los cincuenta, todos los adscritos al servicio y para cumplir sus funciones en el tabernáculo de la reunión. 31He aquí lo que habrán de transportar, según sus servicios, en el tabernáculo de la reunión: los tablones del habitáculo, sus traveseros, sus columnas, sus basas, 32y las columnas del atrio en derredor, con sus basas, sus estacas y sus cuerdas, y todos los utensilios de sus basas, y les indicaréis determinadamente los utensilios que han de transportar. 33Este es el oficio del linaje de los hijos de Merarí, conforme a su servicio en el tabernáculo de la reunión, bajo la vigilancia de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.”

Los meraritas deben transportar el armazón de madera del tabernáculo: columnas, travesanos, etc. En 7,8 se dice que utilizarán para ello carros. Estarán también bajo la dirección de Itamar, hijo de Aarón.

Censo de los Levitas (34-49).
34Moisés y Aarón y los príncipes de la asamblea hicieron el censo de los hijos de Caat por linajes y familias, 35de cuantos eran de treinta años para arriba hasta los cincuenta; 36y los enumerados según sus familias y sus linajes fueron dos mil setecientos cincuenta; 37éstos fueron los enumerados del linaje de los caatitas, todos los que hacían el servicio en el tabernáculo de la reunión, que Moisés y Aarón enumeraron de orden de Yahvé dada a Moisés. 38Hízose el censo de los hijos de Gersón por familias y linajes, 39desde los treinta años para arriba hasta los cincuenta, de cuantos hacían servicio en el tabernáculo de la reunión, 40y fueron enumerados por familias y linajes dos mil seiscientos treinta. 41Estos son los enumerados de los hijos de Gersón, todos los que hacían servicio en el tabernáculo de la reunión, que Moisés y Aarón enumeraron de orden de Yahvé. 42Hízose el censo de las familias de los hijos de Merarí por familias y linajes, 43desde los treinta años para arriba hasta los cincuenta, de cuantos prestaban servicio en el tabernáculo de la reunión, 44y fueron enumerados por familias tres mil doscientos. 45Estos son los enumerados de las familias de Meraií, que Moisés y Aarón enumeraron según la orden de Yahvé dada a Moisés. 46Todos los que fueron enumerados en el censo que Moisés y Aarón y los príncipes de Israel hicieron de los levitas, por familias y linajes, 47desde los treinta años para arriba hasta los cincuenta, 48todos los que prestaban servicio de ministerio o de transporte en el tabernáculo de la reunión, vinieron a ser ocho mil quinientos ochenta. 49Según la orden dada por Yahvé a Moisés, fueron designados cada uno para su propio ministerio y su propio cargo, y los designados fueron aquellos que Yahvé había mandado.

El censo de levitas comprendidos entre treinta y cincuenta años (8.580) resulta normal en la proporción respecto al número total de 22.000 primogénitos.

1 Así, los v.4-15.24-28.31-33 parecen una repetición de 3.25-26; 31; 36-37, El orden es diferente: Caat, Gersón, Merarí, en vez de Gersón, Caat. – 2 David rebajará la edad a los veinte años (1Cr 23:24). Los LXX, para concordar con Num 8:23-26, ponen veinticinco años. Después del exilio no se exige edad concreta para entrar en servicio: 2Cr 31:17; 2Cr 31:1 Esd 3:8 – 3 La palabra hebrea tajas, que traducimos por tejón, es de sentido incierto. Muchos autores, relacionándola con el árabe tuhas, traducen delfín o animal marino. Quizá diga relación al egipcio tjs, que significa cuero, piel de animal en general.

Fuente: Biblia Comentada

Para una consideración del tabernáculo y de su contenido, vea las notas sobre Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— Aarón: Parece un añadido posterior; de hecho es omitido por algunos manuscritos y además el versículo siguiente dice literalmente haz en lugar del hagan que nosotros proponemos para concordar con el actual sujeto plural.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Deberes de los levitas. Los levitas entre las edades de 30 a 50 años harían el trabajo, y estos fueron contados. El término trabajo (v. 4) puede significar guerra, trabajo duro o pruebas. Por lo tanto, el límite de edad era un asunto práctico; los siervos de Dios debían estar físicamente en forma para su labor. Dado que los cohatitas estarían a cargo de las cosas más sagradas (3:31), ahora son puestos adelante de los gersonitas. Detalladamente fueron instruidos sobre cómo debían mantener el arca del testimonio (siempre protegida o cubierta por la cortina del lugar santísimo), la mesa de la presencia, la lámpara y el altar de oro. Todos eran de oro, con sus utensilios y vasos. Aarón y sus hijos tenían que cubrirlos con paños de colores antes de que los cohatitas entraran. Aun cuando mudaban el tabernáculo, a los cohatitas no se les permitía ver ni tocar las cosas santas, si no morirían (vv. 15, 20).

Los colores de las cubiertas son significativos. Cada pieza del mobiliario sagrado era cubierta con un paño azul. Quizá el azul, el color del cielo, era un recordatorio de la presencia de Dios. Cuando Dios se reveló a sí mismo a los líderes de Israel en Sinaí, leemos que “Moisés, Aarón, Nadab, Abihú y setenta de los ancianos de Israel subieron, y vieron al Dios de Israel. Debajo de sus pies había como un pavimento de zafiro, semejante en pureza al mismo cielo” (Exo. 24:9, 10). También había un propósito práctico en escoger un paño azul. Servía para distinguir los vasos sagrados de otros artículos que eran cubiertos con paños carmesí y púrpura (4:8, 13). A simple vista los hombres sabrían lo que estaba debajo de las cubiertas azules. Cualquiera que mirara o tocara no tendría excusa alguna, y lo que seguiría sería su muerte.

Las instrucciones provistas a los levitas les enseñaba a honrar a Dios. Cada hombre tenía que llevar a cabo sus tareas asignadas y no excederse en su autoridad. Entre los que le servían, Dios sería glorificado y temido. A veces se ha formulado la pregunta: “¿Cómo podemos reconciliar esto con el amor de Dios? Y, ¿por qué no suceden esas terribles cosas hoy día?” Yendo un paso más adelante, se pregunta: “¿No es el AT un tanto imperfecto?” “¿Puede este Dios ser el mismo Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo?” Preguntas como éstas revelan un error fundamental para entender la naturaleza de Dios. El AT y el NT son perfectamente congruentes: Nuestro Dios es fuego consumidor; no puede ser burlado (Hech. 5:1-11; Gál. 6:7; Heb. 12:29). Aun cuando el amor de Dios y su perdón son inmensurables, él no permite que los hombres le deshonren. Su propia gloria es primero; el bienestar del hombre es segundo. Es el milagro de su gracia lo que permite que estas dos cosas sean satisfechas en la obra de Cristo. Una discusión bastante interesante sobre este mismo asunto se encuentra en el tomo dos de la biografía del doctor Martyn Lloyd-Jones, por Iain Murray (I. H. Murray, David Martyn Lloyd-Jones. The Fight of Faith [1939-1981] [The Banner of Truth Trust, 1990] vol. 2, p. 319). Este mensaje hace que aquellos que aman al Señor se regocijen “con temblor” (Sal. 2:11). También se ofrece una segunda lección. Cuando los dones del pueblo de Dios se ordenan según Dios lo ha mandado, hay lugar para cada uno de los dones. Cada uno, funcionando en su propio lugar, sirve a la comunidad. El apóstol Pablo imprimió este concepto en la iglesia en Corinto. La iglesia es como un cuerpo, en el cual cada una de sus partes se ayudan mutuamente, y cada una es necesaria (1 Cor. 12-14; Ef. 4:7-16).

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

4.2ss Los coatitas, los gersonitas (4.21), y los meratitas (4.29) eran familias de levitas a quienes les eran asignadas tareas especiales en el culto de Israel. Para realizar los trabajos descritos en estecapítulo, un levita debía tener entre treinta y cincuenta años de edad. Se esperaba de ellos que cumpliesen sus deberes al detalle según se describe aquí. A decir verdad, la falta de cumplimiento en esto significaba la muerte (4.20). El culto a nuestro santo Dios no debe ser tomado ligeramente.4.27, 28 Los gersonitas podían recibir instrucciones de cualquier hijo de Aarón, pero exclusivamente eran responsables ante Itamar. Las líneas de autoridad y responsabilidad se comunicaban con claridad a todos. Cuando trabaje con otros, asegúrese de que las líneas de autoridad entre usted y aquellos con los que trabaja queden claramente entendidas. Una buena comunicación construye buenas relaciones.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

El propósito de este censo que incluía a los levitas de treinta a cincuenta años (v. vers. 3), fue el de determinar el número de levitas disponibles para el servicio (v. coments. en 1:47 y 3:17– 39). El total fue de 8,580 (vers. 48).

Fuente: La Biblia de las Américas

[=] *Ex 25:1

[.] En Israel, todos los varones de la tribu de Leví eran destinados al culto, y cada clan de dicha tribu estaba destinado a un determinado servicio. Es lo que enseña el presente censo de la tribu de Leví. Los levitas, consagrados al servicio de Dios para toda su vida, recordaban con su sola presencia que la misión de Israel era el servicio divino. Ese clero de Israel existía tal cual en tiempos de Cristo. Pero desde el principio, la Iglesia naciente se desprendió de esa visión de las cosas en adelante para ella ya no habrá más templo, ya no habrá más una en medio de las casas de los hombres (Jn 2,19; Ap 21,22) Jesús es el Nuevo Templo en el que reside la plenitud de la divinidad (Col 2,9). La Iglesia por tanto ya no necesita de un clero que asegure el servicio del Templo, ni necesita más de . Necesita, eso sí, que por sus diferentes servicios aseguren el crecimiento de todo el Cuerpo (Ef 4,11-12). Pero la Iglesia se desarrolló a lo largo de los siglos pueblos enteros se fueron adhiriendo a la nueva religión a la siga de su rey o de sus príncipes. La gran mayoría de los hombres siente la necesidad de una religión, a pesar de que tal vez no hayan comprendido el llamado a la fe. La mayoría, pues, era cristiana simplemente porque el cristianismo había destronado a las antiguas creencias. Así, en un régimen de cristiandad, la Iglesia pasó a ser lo que había sido el antiguo Israel un pueblo religioso animado por una red invisible de creyentes. Las comunidades cristianas crecían en número y el culto en las iglesias reemplazaba las reuniones en las casas particulares. Esto mismo preparaba el terreno para ministerios más acaparadores; la nueva situación obligó a volver a las perspectivas del Antiguo Testamento. En adelante se iba a necesitar y un para guiar a los , a los que y quienes muchas veces no iban más allá de la religiosidad popular. Habrá que esperar hasta el siglo XX para que sea revalorizado el bautismo. Se comenzará entonces a comprender que la Iglesia necesita ministerios, pero que no todos los ministerios suponen la pertenencia a un clero de célibes, de hombres reclutados desde su juventud y formados de antemano en seminarios. Se eligirán a otros a partir de los dones que hayan manifestado dentro de la comunidad cristiana, y con la aprobación de esa comunidad. 5.1 Echen del campamento. No olvidemos que todo esto se escribió en forma figurada. El campamento representa el lugar santo, el Templo. Es una manera de decir quiénes no pueden entrar en el Templo.

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana