Biblia

Comentario de Números 5:5 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Números 5:5 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

También Jehovah habló a Moisés diciendo:

Esta sección va desde los síntomas físicos de la inmundicia (vv. Núm 5:1-4) hasta aquellos que sin ser menos graves son más difíciles de detectar. A fin de mantener el campamento puro y santo, nadie debía tratar mal a su prójimo.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Estos versículos tratan acerca de pecados personales, que no son tan externamente visibles como la impureza considerada en Núm 5:1-4.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Confesión y restitución por fraude. La propiedad robada tenía que ser restituida (cf. Lev. 6:1-7) y agregarse una quinta parte para compensar el daño. La idea de fondo aquí es que la propiedad robada contamina a quien la tiene en su poder. Esta interpretación puede establecerse en dos maneras. Primera, el contexto une la infidelidad con la impureza (vv. 12-31) y, segunda, existe el caso de Acán que llegó a ser “dedicado a destrucción” por haber tomado objetos que estaban “dedicados a destrucción” (Jos. 7). Las consecuencias prácticas del fraude no se exploran en el texto, pero no hay mucha duda de que tales fraudes crearían serias divisiones entre el pueblo de Dios y destruirían la paz. Con el tiempo el profeta Isaías describe dicho conflicto como la impureza de podridas llagas (Isa. 1:5, 6). Aquí Núm. se centra más en la naturaleza del daño como infidelidad para con el Señor, no simplemente para con el hombre. La naturaleza espiritual del fraude o robo debe ser entendida. El hombre que roba a su hermano se apropia de lo que Dios le ha dado, rehusando confiar en la bondad de Dios para mantenerlo en tiempos de necesidad y enriquecerlo con su abundancia. Su incredulidad lo lleva a odiar a su hermano, a codiciar lo que éste tiene y a robárselo. También revela lo que está en su corazón, el hecho de que su amor no está en Dios sino en las cosas materiales. Un análisis revela lo profundo del mal en el corazón de un ladrón. Finalmente, podemos recordar la enseñanza de Cristo respecto a que las ofrendas no son aceptables si hay cosas no resueltas entre la gente (Mat. 5:23, 24). Nótese que el sacerdote debe actuar y tratar esta situación, y que se requiere la confesión de pecado.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

cualquier pecado…Lev 6:1-7.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

g Lev 6:1-7.

Fuente: La Biblia Textual III Edición