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Comentario de Números 6:3 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Números 6:3 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

se abstendrá de vino y de licor. No beberá vinagre de vino ni vinagre de licor. No beberá ningún jugo de uvas, ni comerá uvas frescas ni secas.

Se abstendrá de vino. Lev 10:9; Jue 13:14; Pro 31:4, Pro 31:5; Jer 35:6-8; Amó 2:12; Luc 1:15; Luc 7:33, Luc 7:34; Luc 21:34; Efe 5:18; 1Ts 5:22; 1Ti 5:23.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

vino y sidra: El vocablo hebreo que se traduce «sidra» (shekar) se entiende ahora como «cerveza» (Pro 31:6). El vino se elabora a partir de alguna fruta fermentada, principalmente uva; la cerveza se elabora a partir de la fermentación de grano. El nazareo renunciaba a esta parte de su vida normal, como una señal de la devoción que él o ella tenía a Dios. Al lector contemporáneo le resulta difícil asociar en este pasaje al vino y la cerveza con algo repugnante. El versículo Núm 6:20 demuestra que beber vino se consideraba parte de la vida en los tiempos bíblicos (véase Núm 28:7), y los versículos Núm 6:5-8 describen como normal y cotidiano cortarse el pelo y ocuparse del cuerpo de un familiar fallecido. Por otra parte, los sacrificios al finalizar el período de voto incluían la ofrenda de bebidas y el derramamiento de vino sobre el altar en adoración al Señor (v. Núm 6:15). El mandato de abstinencia de vino y cerveza era parte de la decisión voluntaria de tomar un voto especial delante del Señor, no un juicio sobre la naturaleza del vino.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

VINO…SIDRA. Para comentarios sobre cómo se relacionaba el nazareo con el vino y la sidra, véase el ARTÍCULO EL VINO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO, P. 192. [Núm 6:3].

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

LICOR DE UVAS. La palabra traducida «licor» (heb. mishrah) se refiere a bebida hecha al remojar en agua las uvas o los rezagos exprimidos de uva.

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

ARTÍCULO

El vino en el Antiguo Testamento

Núm 6:3 Se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino, ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.

PALABRAS HEBREAS PARA VINO. En general, hay dos palabras hebreas traducidas como «vino» en la Biblia.

(1) La primera palabra y la más común es yayin, un término genérico empleado aproximadamente 141 veces en el AT para indicar diversas clases de vino fermentado o sin fermentar (véase Neh 5:18, que habla del «vino yayin en toda abundancia»).

(a) Por una parte, yayin se aplica a toda clase de jugo de uva fermentado (véanse Gén 9:20-21; Gén 19:32-33; 1Sa 25:36-37; Pro 23:30-31). Los trágicos resultados de usar vino fermentado se describen en diversos pasajes del AT, notablemente Pro 23:29-35 (véase la sección siguiente).

(b) Por otra parte, también se emplea yayin para indicar jugo de uva dulce sin fermentar. Puede referirse al jugo dulce cuando se exprimían las uvas. Isaías profetiza: «No pisará vino yayin ] en los lagares el pisador» (Isa 16:10); del mismo modo Jeremías dice: «Y de los lagares haré que falte el vino [yayin]; no pisarán con canción» (Jer 48:33). En realidad, Jeremías incluso se refiere al jugo que todavía está en la uva como yayin (véase Jer 40:10; Jer 40:12). Prueba adicional de que a veces yayin se refiere al jugo de uva sin fermentar se encuentra en Lamentaciones, donde el autor describe a niños pequeños que llorando les pedían a sus madres su alimento normal de «trigo y vino» (Lam 2:12). La realidad de que el jugo de uva sin fermentar puede conocerse por el vocablo «vino» está respaldado por diversos estudios eruditos. La Enciclopedia Judía (1901) declara: «Al vino dulce antes de la fermentación se le llama yayin-mi-gat [vino de la cuba] (Sanh, 70a).» Además, la Enciclopedia Judaica (1971) da testimonio del hecho de que se empleaba el término yayin para referirse al jugo de la uva en diversas etapas, incluso «al vino recién exprimido antes de la fermentación». El Talmud babilónico le atribuye al rabino Hiyya una declaración en cuanto al «vino yayin del lagar» (Baba Bathra, 97a). Y en Halakot Gedalot se dice: «Se pudiera exprimir un racimo de uvas, ya que al jugo de la uva se le considera vino [yayin ] con respecto a las leyes del nazareo» (citado por Louis Ginzberg en American Jewish Yearbook [Anuario judío de América], 1923, pp. 408-409). Para un análisis de oinos, el equivalente griego del NT de la palabra hebrea yayin, véanse los ARTÍCULOs EL VINO EN LA ÉPOCA DEL NUEVO TESTAMENTO (1), P. 1400. [Luc 7:33-34], y (2), P. 1452. [Jua 2:11].

(2) La otra palabra hebrea traducida «vino» es tirosh, que significa «vino nuevo» o «vino de la vendimia». Tirosh ocurre treinta y ocho veces en el AT; nunca se refiere a bebida fermentada sino siempre al fruto no fermentado de la vid, tal como el jugo que todavía está en el racimo de uva (Isa 65:8) o el jugo dulce de uvas de una reciente vendimia (Deu 11:14; Pro 3:10; Joe 2:24). Brown, Driver y Briggs (Léxico anglohebreo del Antiguo Testamentó) afirman que tirosh significa «mosto, vino dulce o recién hecho»; La Enciclopedia Judía (1901) declara que «‘tirosh incluye toda clase de jugos dulces y mosto, y no incluye vino fermentado». Tirosh tiene «bendición… en él» (Isa 65:8); sin embargo, el vino fermentado es escarnecedor (Pro 20:1) y produce embriaguez (véase Pro 23:31, nota).

(3) Además de esas dos palabras para vino, hay otra palabra hebrea que ocurre veintitrés veces en el AT y a menudo en el mismo contexto: shekar, por lo general traducido como «sidra» (e.g., Núm 6:3; 1Sa 1:15). Algunos eruditos dicen que la mayoría de las veces shekar se refiere a una bebida fermentada, tal vez hecha de jugo de palma, granadas, manzanas o dátiles; algunos intérpretes incluyen la cerveza como una forma de «sidra» (e.g., Holladay, Léxico). La Enciclopedia Judía (1901) sugiere que cuando yayin se distinguía de shekar, la primera era una forma de bebida fermentada diluida con agua en tanto que la última era sin diluir. A veces, sin embargo, se puede referir a un jugo dulce sin fermentar (Robert P. Teachout, «El uso de ‘vino’ en el Antiguo Testamento», tesis doctoral, Seminario Teológico de Dallas, 1979; cf. también Robert Young, Artalytical Concordance to the Bible [Concordancia analítica de la Biblia], bajo «strong drink» [bebida fuerte]). Shekar se relaciona con shakar, un verbo hebreo que significa «beber mucho», además de «embriagarse». En la mayoría de los casos, es mejor entender que cuando yayin y shekar se emplean juntas, forman una sola figura de dicción que se refiere a las bebidas embriagantes.

EL PUNTO DE VISTA DEL ANTIGUO TESTAMENTO SOBRE EL VINO FERMENTADO. Hay varios lugares en el AT donde se condena el uso de yayin y shekar como bebidas fermentadas.

(1) La primera vez que la Biblia describe los malos efectos del vino embriagante es en la historia de Noé (Gén 9:20-27). El plantó un viñedo, lo vendimió, hizo vino embriagante de las uvas y bebió de él. El hacer eso condujo a la embriaguez, la impudicia, la indiscreción y a la tragedia familiar de una maldición contra Canaán. En la época de Abraham, el vino embriagante fue un factor en el incesto que llevó al embarazo de las hijas de Lot(Gén 19:31-38).

(2) Por causa de la potencialidad corruptora de las bebidas alcohólicas, Dios les ordenó a todos los sacerdotes de Israel que se abstuvieran de todo tipo de vino y sidra durante su tiempo de servicio a El. Dios consideró la violación de su orden suficientemente grave como para justificar la pena de muerte para el sacerdote que infringiera ese mandato (Lev 10:9-11).

(3) También Dios reveló su voluntad en cuanto al vino y a la sidra al hacer de la abstinencia un requisito para todo el que tomara el voto nazareo (véase la sección siguiente).

(4) La sabiduría que Dios le dio a Salomón lo llevó a escribir: «El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio» (véase Pro 20:1, nota). Las bebidas alcohólicas pueden hacer que uno se burle de las normas de justicia de Dios y que pierda el dominio de sí mismo con respecto al pecado y a la inmoralidad.

(5) Por último, las Escrituras afirman claramente que a fin de evitar la aflicción y el dolor, y en su lugar seguir la voluntad de Dios, los rectos no deben ni siquiera mirar o desear ningún vino fermentado que pueda embriagar y causar vicio (véanse Pro 23:29-35, notas).

LOS NAZAREOS Y EL VINO. Se esperaba que los nazareos manifestaran que todos los israelitas debían vivir como ellos mismos, a un elevado nivel de separación y de entrega a Dios (véase Núm 6:2, nota). Dios les dio claras instrucciones tocante al uso del vino.

(1) El nazareo debía abstenerse de «vino y de sidra» (Núm 6:3; véase Deu 14:26, nota); en realidad, no se les permitía consumir ningún producto hecho de la uva, ya fuera en forma líquida o sólida. Es más probable que Dios diera esa orden como una protección contra la tentación a usar bebidas embriagantes y contra la posibilidad de que un nazareo bebiera vino alcohólico por equivocación (Núm 6:3-4). Dios no quería que una persona totalmente consagrada se pusiera en peligro ante la posibilidad de embriaguez o vicio (cf. Lev 10:8-11; Pro 31:4). De esta manera, la norma más elevada puesta delante del pueblo de Dios en cuanto a las bebidas alcohólicas fue la abstinencia total (vv. Núm 6:3-4).

(2) Con frecuencia el beber alcohol conduce a otros pecados (tales como la inmoralidad sexual o la actividad delictiva). Los nazareos no debían comer ni beber nada que se hiciera de la vid a fin de enseñarles que tenían que evitar el pecado y cualquier cosa que lindara en él, condujera a él o lo tentara a uno a cometerlo.

(3) La norma de Dios para los nazareos de abstinencia total de vino y de sidra fue ridiculizada y rechazada por muchos de los que vivían en Israel durante la época de Amos. Este profeta afirma que los impíos de Israel dieron «de beber vino a los nazareos» (véase Amó 2:12, nota). El profeta Isaías también afirmó: «El sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio. Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad» (Isa 28:7-8). Eso ocurrió porque aquellos dirigentes rechazaron la elevada norma de Dios de abstinencia total (véase Pro 31:4-5, nota).

(4) El espíritu fundamental del nazareísmo-es decir, total consagración a Dios y a sus normas más elevadas-es una exigencia para el creyente en Cristo (cf. Rom 12:1; 2Co 6:17; 2Co 7:1). La abstinencia de cualquier cosa que pudiera inducirlo a uno al pecado, estimular un deseo por cosas perjudiciales, abrir el camino al vicio de la droga o del alcohol, o hacer que un hermano tropiece, es hoy tan necesaria para el creyente como lo fue para el nazareo en la época del AT (véanse 1Ts 5:6, nota; Tit 2:2, nota; véanse los ARTÍCULOs EL VINO EN LA ÉPOCA DEL NUEVO TESTAMENTO [1], P. 1400. [Luc 7:33-34], y [2], P. 1452. [Jua 2:11]).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

REFERENCIAS CRUZADAS

b 322 Lev 10:9; Jue 13:14; Amó 2:12; Luc 1:15; Luc 7:33

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo