Comentario de Proverbios 20:9 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
¿Quién podrá decir: “Yo he limpiado mi corazón; limpio estoy de mi pecado”?
1Re 8:46; 2Cr 6:36; Job 14:4; Job 15:14; Job 25:4; Sal 51:5; Ecl 7:20; 1Co 4:4; Stg 3:2; 1Jn 1:8-10.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
¿Quién podrá decir?: Este proverbio plantea una pregunta retórica. Un tema que Pablo toca extensamente en Rom 3:10-23 es el de que todos somos pecadores. El que diga que nunca ha pecado es mentiroso (1Jn 1:8, 1Jn 1:9), pero aquellos que confiesen su pecado obtendrán el perdón (Rom 4:7).
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
¿QUIÉN PODRÁ DECIR: YO HE LIMPIADO MI CORAZÓN, LIMPIO ESTOY DE MI PECADO? Con la excepción de los que han sido redimidos, nadie ha mantenido su corazón limpio y libre de la culpa del pecado (cf. Rom 3:9-12). Los que han acudido a Dios para pedir perdón y limpieza tienen manos limpias y corazón puro (Sal 24:4). Sólo por la gracia y la redención de Dios puede alguien llevar una vida «sin ofensa ante Dios y ante los hombres» (véase Hch 24:16, nota).
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
Nadie puede limpiarse a sí mismo de su pecado. cp. Job 14:4; Rom 3:10; Rom 3:23; 1Jn 1:8. Aquellos cuyo pecado ha sido perdonado son puros delante de Dios (Sal 51:1-2; Sal 51:9-10).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Sal 51:2-5; Job 4:17; Rom 3:9-18; Rom 3:23; 1Jn 1:8-10.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
REFERENCIAS CRUZADAS
q 1069 Job 14:4; Rom 3:10
r 1070 1Re 8:46; Sal 51:5; Ecl 7:20; Stg 3:2
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
¿Quién puede decir. Nadie puede afirmar su propia pureza moral con absoluta certidumbre (cp. 15:11; 16:2).
Fuente: La Biblia de las Américas
La tácita respuesta es «nadie», enseñando así la imposibilidad de la absoluta perfección en la tierra.