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Comentario de Salmos 20:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Salmos 20:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

(Al músico principal. Salmo de David) Jehovah te responda en el día de angustia; el nombre del Dios de Jacob te defienda.

Año 1036 a.C.

Jehová te oiga. Sal 41:1; Sal 46:1; Sal 50:5; Sal 60:11; Sal 91:15; Sal 138:7; Jer 30:7; Mat 26:38, Mat 26:39; Heb 5:7.

el nombre. Sal 9:10; Sal 83:18; Éxo 34:5-7; Pro 18:10; Isa 50:10.

del Dios de Jacob. Sal 46:7, Sal 46:11; Gén 32:27-29; Gén 48:15, Gén 48:16; Éxo 3:13-15.

te defienda. Heb.

te ponga en alto. Sal 18:2; Sal 91:14; Sal 114:2.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El pueblo bendice al rey por sus hazañas, Sal 20:1-6;

y expresa su confianza en Dios, Sal 20:7-9.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

es un salmo real, es un salmo de confianza adjudicado a David. El tono del salmo es de bendición, tal como un rey podría otorgarla a su pueblo, tal vez en la víspera de la batalla. El breve poema tiene tres movimientos:

(1) la bendición de Dios en la batalla (vv. Sal 20:1-5);

(2) la convicción de la liberación de Dios (v. Sal 20:6);

(3) una reafirmación de fe en Dios el Rey (vv. Sal 20:7-9).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

el día de conflicto parece que se refiere al día de la batalla. Pero esta expresión tiene una amplia aplicación para cualquier día difícil de la vida del creyente. Se estimaba que la ayuda de Dios venía del Templo de Jerusalén. En última instancia proviene de la morada de Dios en el cielo, cuyo símbolo estaba en el terrenal santuario.

tus ofrendas: Los soldados que se aprestaban a ir a la guerra habrían completado los sacrificios necesarios para la confesión de los pecados (Lev 1:1-17; Lev 2:1-16; Lev 3:1-17; Lev 4:1-35; Lev 5:1-19; Lev 6:1-30; Lev 7:1-38). En el contexto inmediato, salvación se usa para describir la liberación diaria de los rigores de la batalla y la victoria sobre el enemigo. Pero la liberación del Señor de nuestros problemas espirituales debe generar el mismo tipo de alabanza.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

JEHOVÁ TE OIGA EN EL DÍA DE CONFLICTO. Los Sal 20:1-9 y Sal 21:1-13 son salmos paralelos. Son oraciones a Dios respecto al conflicto de su pueblo contra sus enemigos. El Salmo 20 es una oración antes de la batalla; el Salmo 21 es una alabanza después de la batalla. Para los que creen en Cristo, el Salmo 20 puede aplicarse a su lucha espiritual. Ahora luchan contra invisibles, pero muy reales, fuerzas del mal, y anhelan la victoria sobre Satanás y el ser librados de él y de los poderes demoniacos (véanse Efe 6:12, nota, y el ARTÍCULO PODER SOBRE SATANÁS Y LOS DEMONIOS, P. 1354. [Mar 3:27]).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

Salmo 20 (Vg 19): Oración por el Rey que va a la Guerra.
E ste salmo constituye, con el siguiente, una unidad literaria, pues ambos fueron compuestos con ocasión de una expedición guerrera del rey de Jerusalén contra enemigos extranjeros. En este salmo, “el tono es deprecativo, mientras que el siguiente tiene el aire de acción de gracias por la victoria. Probablemente ambas piezas son del mismo autor. El salmo 20 presenta al rey ofreciendo un sacrificio público en el templo antes de marchar al lugar de la batalla para impetrar su auxilio en el duro trance, como era costumbre en Israel cuando el rey salía a campaña! Mientras el rey ofrece el sacrificio, una voz salida de en medio de la multitud le augura éxitos con la ayuda de Yahvé (2-5); la multitud responde pidiendo protección y victoria para el rey (v.6); y éste, o un sacerdote, declara que ha sido aceptado el sacrificio, y que, por tanto, la victoria será segura (6-8); la multitud se asocia a estas declaraciones y vuelve a impetrar el auxilio divino (v.10).
Según el título, el salmo es del propio David; y, en ese supuesto, las circunstancias de su composición habría que buscarlas cuando salió en expediciones militares contra los amonitas y sirios 2. Ciertamente, la composición es anterior al destierro babilónico, pues gira en torno a la persona del rey, que se apresta a la guerra. Cualquiera que haya sido su origen, es muy probable que el salmo se haya recitado en las funciones litúrgicas, siempre que un rey de Israel salía en campaña.
Rítmicamente el salmo es muy regular, distinguiéndose dos estrofas, la primera con paralelismos sinónimos, mientras que la segunda se caracteriza por los paralelismos sintéticos.

Súplica de victoria a Yahvé (1-6).
1 Al maestro del coro. Salmo de David. 2 ¡óigate Yahvé en el día de la angustia, protéjate el nombre del Dios de Jacob! 3 Envíete su auxilio desde su santuario, sosténgate desde Sión! 4 ¡Acuérdese de todas tus oblaciones y encuentre suculento tu holocausto! Selah. 5 ¡Que El te otorgue según tu corazón y cumpla todos tus designios! 6 ¡Que podamos cantar tu victoria, y en el nombre de nuestro Dios enarbolemos la bandera! ¡Que Yahvé cumpla todas tus demandas!

Los críticos señalan la pureza de dicción del salmo, en la que no se dan frases arcaicas. Por eso, aunque suponen que es de los tiempos de la monarquía, se resisten a atribuirlo a David, aunque la pieza primitiva pudo ser retocada. El salmista pone en boca de la asamblea, reunida en el santuario o templo con motivo de un sacrificio del rey que se dispone a salir en campaña, la manifestación de los mejores augurios para la empresa difícil, no exenta de peligro, que se avecina, el día de la angustia, es decir, del choque armado con los ejércitos enemigos. Garantía de la protección divina será el nombre del Dios de Jacob (v.2). La expresión Dios de Jacob es sinónima muchas veces de “Dios de Israel,” pero aquí parece que el salmista alude a la especialísima protección que Dios tuvo sobre el patriarca hebreo cuando su destierro a Aram y, sobre todo, en el lance apurado del encuentro con su hermano airado Esaú 3. El propio Jacob, cuando volvía enriquecido de Siria, proclamó en Betel: “Vamos a alzar allí un altar al Dios que me oyó en el tiempo de la angustia”4. El salmista piensa ahora en el poder del antiguo Dios de los patriarcas, que ahora tiene su residencia en el santuario o templo de Jerusalén (v.3). Desde allí ha de salir ahora el auxilio y el sostén para el guerrero 5. Cuando está el rey ofreciendo su holocausto y oblaciones para impetrar la protección, es el momento de pedir que le sea grato el sacrificio, de forma que se acuerde de él cuando llegue el momento de dispensar su protección. Las oblaciones eran ofrendas a base de harina, aceite e incienso6, mientras que los holocaustos, como su nombre indica (όλον καίω, “quemar totalmente”), eran sacrificios cruentos en los que se quemaba toda la víctima; por ello eran los más aceptos a Dios: “ofrenda encendida de suave olor a Yahvé”7. El sacerdote solía quemar sobre el altar parte de la ofrenda de harina; era el memorial o recuerdo en honor de Yahvé 8. En todo caso, el salmista desea que Yahvé encuentre suculento (“de suave olor”) el sacrificio; expresión primitivista para desear que le sea grato y aceptable.
Supuesta esta aceptación benévola, la asamblea desea para su rey el cumplimiento de sus designios de victoria (v.5). Segura del triunfo, la multitud sueña ya con enarbolar la bandera de la victoria cuando vuelva de su expedición militar (v.6). El rey era el instrumento de Yahvé, como lugarteniente suyo en la sociedad teocrática de Israel; por eso su victoria era la del propio Yahvé 9.

Confianza en la victoria con la ayuda de Yahvé (7-10).
7 Ahora sé que otorga Yahvé la victoria a su ungido, que le responde desde su santo cielo con las proezas salvadoras de su diestra. 8 Estos en carros, aquéllos en caballos, pero nosotros nos acordamos del nombre de Yahvé, nuestro Dios 10. 9 Ellos vacilaron y cayeron, pero nosotros nos alzamos y resistimos. 10 Salvad al rey, ¡oh Yahvé! ¡Respóndenos en el día que te invocamos! 11

A los deseos de la multitud, que implora victoria para el rey, una voz oracular anuncia, en nombre de Dios, que la victoria está concedida por Yahvé a su ungido o rey. Como ungido o consagrado por Dios, tiene un particular título a ser oído en los momentos críticos de su vida 12. Yahvé habita en los cielos, calificados de santos, en cuanto que están “santificados” con su presencia. Todo en derredor de Dios respira santidad. La morada propia del Dios de Israel son los cielos, pero en Jerusalén tiene su morada especial en la tierra, como Señor de su pueblo, especialmente vinculado a El13. Los gentiles confían en sus carros y en sus caballos, como los egipcios y los asirios 14; en cambio, la seguridad de Israel está en el nombre de Yahvé, que tantas veces los salvó milagrosamente, primero del poder del faraón 15 y después del ejército de Senaquerib 16. Estos hechos quedaron en la épica religiosa popular de Israel como modelo de la protección de Yahvé sobre su pueblo en los trances más difíciles de su historia. El salmista ahora recuerda que es Yahvé el sostén de Israel, a pesar de que carezca de medios materiales militares como los gentiles. Basado en la protección dispensada por Dios a su pueblo, se atreve ahora a anunciar la derrota de los enemigos: vacilaron y cayeron (v.8), mientras que ellos se mantendrán firmes resistiendo a todo ataque. El salmo termina con una invocación en demanda de auxilio para el rey (v.10).

1 Cf. Sam 7:4. – 2 Cf. 2 Sam 10:1s. – 3 Cf. Gén 33:1 s. – 4 Gen 35:3; Os 12:Ose 4:5. – 5 Cf. Sal 3:4; Sal 14:71 – 6 Cf. Lev 2:1s. – 7 Cf. Lev 1:1s. – 8 Cf. Lev 2:2.9.16; Hch 10:4. – 9 Cf. 2Sa 3:18. – 10 Así según el TM. Los LXX: “nos engrandecemos.” – 11 Así coa los LXX y San Jerónimo. – 12 Cf. Hab 3:13. – 13 Cf. Exo 19:6. – 14 Cf. Isa 37:1s. Ramsés II relata así la victoria en Cades: “…pero yo encuentro que Arnon vale más para mí que un millón de soldados, que cien mil carros…, porque el número de los hombres.no hace nada, pero Amón vale más que ellos” (Cf. ch. Jean, Le Milieu Bibli-”jwe avant Jésus-Christ II 323). – 15 Cf. éxo 15:1s. – 16 2 Re 19:1s.

Fuente: Biblia Comentada

Jehová te oiga en el día de conflicto. Esta es la oración del pueblo de Dios en favor de su rey-general (cp. «su ungido», v. Sal 20:6).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

El Sal 20:1-9 y el Sal 21:1-13 son unos acontecimientos bélicos parejos. El Sal 20:1-9 es mayormente una ceremonia antes de la batalla, en tanto que el Sal 21:1-13 es mayormente la celebración después de una batalla. En la teocracia, éstas debían considerarse guerras santas en las que la cadena de mando era como sigue: el Señor es el Capitán General por encima del rey-general ungido y del pueblo teocrático que eran los soldados. Todas las santas convocaciones, tanto antes como después de las batallas, involucraban reuniones de oración y alabanza dedicadas a Dios, que concede victorias por medio del rey-general teocrático. El Sal 20:1-9, que anticipa una campaña militar, conmemora una ceremonia en tres fases que el pueblo celebraba de forma regular en presencia del Capitán General en representación del rey-general.

I. Una ofrenda de sus oraciones (Sal 20:1-5)

II. Una confirmación de su confianza (Sal 20:6-8)

III. Una reafirmación de su dependencia (Sal 20:9)

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Salmo 20 (19): Salmo de súplica comunitaria en que el pueblo ora por el rey antes de la batalla, proclamando al mismo tiempo su plena confianza en Dios, a quien solicita su ayuda.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

— te salve: La comunidad se dirige al monarca manifestando su deseo de que Dios le preste auxilio y actúe a su favor (Sal 20:1-5). Esta protección divina se considera imprescindible para afrontar con éxito la contienda bélica que le aguarda.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Salmo 20. Antes de la Batalla: La Victoria de la Oracion y la Fe

Este Salmo es apropiado para la ocasión de un culto de oración y sacrificio en vísperas de una batalla (cf. 1 Sam. 7:7-9; 13:8, 9). Hablan distintas voces: una ora al Señor acerca de otro (masculino, singular, te responda, 1-4, 5c) o el Rey (9c); la otra voz afirma, hablando en primera persona, nosotros (5a, b, 6-8). Es posible escuchar también una tercera voz de un sacerdote y el pueblo alternadamente en oración y respuesta (1-4, 9). Al orar el rey silenciosamente, el sacerdote y el pueblo piden que su oración sea escuchada (1, 2). Al ofrecerse el sacrificio, oran que sea aceptado (3), y luego piden que los planes del rey tengan éxito (4). La confianza del rey en cuanto a sí mismo y a su ejército (5a, b) es contestada por el sacerdote y el pueblo (5c) pidiendo que su oración sea contestada. A esto el rey responde con otra afirmación de confianza en que la oración (6) y la fe (7, 8) es el camino a la victoria. Sacerdote y pueblo finalizan el servicio orando respectivamente (9) por el bien del rey y para que Dios conteste.

Notas. 1 La primera línea, el día de la angustia concuerda con la última línea, lit. “el día que clamamos”. El camino de la seguridad y victoria es encarar la angustia con oración. 2 La seguridad radica en el nombre del Señor (1, 5, 7), todo lo que ha revelado sobre sí mismo. Desde Sion (2) se convierte en desde su santo cielo (6): el Señor que vive entre su pueblo lo hace desde su gloria, poder y recursos celestiales. 3 La oración debe darse en el contexto de los sacrificios que Dios ha autorizado, o sea para nosotros, la oración que descansa en el Calvario. 7 La victoria se logra no por medio de recursos terrenales sino por medio de lo que el Señor ha revelado sobre quién es él: su nombre. Confiamos en, “hacemos memoria del Señor por medio de invocar su nombre”.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

20.6-8 Desde que existen los ejércitos y las armas, las naciones han alardeado de su poder, pero ese poder no dura. A lo largo de la historia, los imperios y los reinos han alcanzado gran poder que después se les ha desvanecido en el polvo. Sin embargo, David sabía que el verdadero poder de su nación no estaba en su armamento sino en la adoración. No estaba en su capacidad de fuego, sino en el poder de Dios. Debido a que únicamente Dios puede preservar a una nación o a un individuo, asegúrese de que su confianza esté en Dios, quien da la victoria eterna. ¿En quién confía usted?

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

NOTAS

(1) Lit.: “te coloque en alto”, es decir, fuera de alcance.

(2) “Dios de.” Heb.: ’Elo·héh.

REFERENCIAS CRUZADAS

a 551 Gén 35:3; 2Sa 4:9

b 552 Sal 9:10; Pro 18:10

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Salmo 20 Posiblemente sea una oración por el rey antes de salir a una campaña militar. Comienza con una oración de la congregación para que Dios acepte las oraciones y sacrificios del rey para la victoria (vers. 1-5), seguido de una declaración del sacerdote o profeta para que Dios dé respuesta al rey, concediéndole la victoria. Una oración similar se encuentra en 2 Cr 20:5-12.

Fuente: La Biblia de las Américas

A través de estos versículos, el pronombre personal «tú» se refiere al ungido rey (v. Sal 20:6).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

En este salmo real, David relata la oración del pueblo por su victoria en la batalla (vv. Sal 20:1-5), repite su propia confianza en Dios para la victoria (vv. Sal 20:6-8), y reitera la oración del pueblo a Jehová, su Rey (v. Sal 20:9).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie