{"id":10038,"date":"2022-06-19T21:55:37","date_gmt":"2022-06-20T02:55:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-reyes-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T21:55:37","modified_gmt":"2022-06-20T02:55:37","slug":"comentario-de-1-reyes-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-reyes-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 1 Reyes 20:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces Ben-hadad, rey de Siria, reuni\u00f3 todo su ej\u00e9rcito. Estaban con \u00e9l treinta y dos reyes, con caballos y carros. Luego subi\u00f3, siti\u00f3 Samaria y combati\u00f3 contra ella.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 901 a.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ben-adad.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 15:18<\/span>, <span class='bible'>1Re 15:20<\/span>; <span class='bible'>2Re 8:7-10<\/span>; <span class='bible'>2Cr 16:2-4<\/span>; <span class='bible'>Jer 49:27<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 1:4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Treinta y dos.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 20:16<\/span>, <span class='bible'>1Re 20:24<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 14:1-5<\/span>; <span class='bible'>Jue 1:7<\/span>; <span class='bible'>Esd 7:12<\/span>; <span class='bible'>Isa 10:8<\/span>; <span class='bible'>Eze 26:7<\/span>; <span class='bible'>Dan 2:37<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>con caballos.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 14:7<\/span>; <span class='bible'>Deu 20:1<\/span>; <span class='bible'>Jue 4:3<\/span>; <span class='bible'>1Sa 13:5<\/span>; <span class='bible'>Isa 37:24<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>puso cerco.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 26:25<\/span>; <span class='bible'>Deu 28:52<\/span>; <span class='bible'>2Re 6:24-29<\/span>; <span class='bible'>2Re 17:5<\/span>, <span class='bible'>2Re 17:6<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Ben-adad, no satisfecho con la respuesta de Acab, pone sitio a Samaria,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 20:1-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Por direcci\u00f3n de un profeta, los sirios son derrotados,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 20:13-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>As\u00ed como el profeta hab\u00eda dicho a Acab, los sirios, confiando en la llanura, vienen contra \u00e9l en Afec,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 20:22-27<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Por la palabra del profeta, y el juicio de Dios los sirios son derrotados otra vez,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 20:28-30<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los sirios se rinden, Acab env\u00eda a Ben-adad con un pacto,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 20:31-34<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El profeta, con la par\u00e1bola de un prisionero, hace que Acab se juzgue a si mismo, pronuncia el juicio de Dios contra si mismo,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 20:35-43<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Ben-adad<\/b>\u00a0II\u00a0<b>rey de Siria<\/b>\u00a0(860-842 a.C Aunque en la actualidad existe un pa\u00eds llamado Siria, el nombre antiguo para el pueblo cuya capital era Damasco era Aram, y su gente eran conocida como los arameos. Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s distintivas del antiguo Medio Oriente era la pr\u00e1ctica de formar alianzas. Las coaliciones de\u00a0<b>treinta y dos reyes<\/b>\u00a0eran comunes en tiempos de guerra (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 14:1-16<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Guerras con los \u00e1rameos (20:1-34).<br \/>\n 1 Ben Hadad, rey de Siria, reuni\u00f3 todo su ej\u00e9rcito. Ten\u00eda consigo treinta y dos reyes vasallos, caballos y carros. Subi\u00f3 y puso sitio a Samar\u00eda, 2 y mand\u00f3 mensajeros que dijesen a Ajab, rey de Israel: 3 \u201cAs\u00ed habla Ben Hadad: Tu plata y tu oro son m\u00edos, m\u00edas tus mujeres y m\u00edos tus hijos.\u201d 4 El rey de Israel respondi\u00f3: \u201cRey, mi se\u00f1or, yo soy tuyo, y tuyo es, como t\u00fa dices, todo lo que yo tengo.\u201d 5 Volvieron los mensajeros y dijeron: \u201cAs\u00ed habla Ben Hadad: Yo te he mandado a decir: Entr\u00e9game tu plata y tu oro, tus mujeres y tus hijos. 6 Ma\u00f1ana, pues, a estas horas, yo mandar\u00e9 a ti mis servidores para que escudri\u00f1en tu casa y la de tus siervos y pongan su mano sobre cuanto de precioso encuentren y me lo traigan.\u201d 7 El rey de Israel convoc\u00f3 a todos los ancianos de Israel y les dijo: \u201cO\u00edd bien y entended que este hombre nos quiere mal; porque \u00e9l me ha pedido mis mujeres y mis hijos, mi plata y mi oro, y yo no se los he rehusado.\u201d 8 Todos los ancianos del pueblo dijeron a Ajab: \u201cNo le oigas y ni\u00e9gate a ello.\u201d 9 Y \u00e9l les dijo a los mensajeros de Ben Hadad: \u201cDecid a vuestro se\u00f1or el rey: Yo har\u00e9 todo lo que has mandado a decir a tu siervo la primera vez, pero esto otro no puedo hacerio.\u201d Los mensajeros se fueron y le llevaron la respuesta 10 Ben Hadad mand\u00f3 a decir a Ajab: \u201cQue esto me hagan los dioses y esto me a\u00f1adan si el polvo de Samar\u00eda basta para llenar el hueco de la mano del pueblo todo que me sigue,\u201d u Y el rey de Israel respondi\u00f3: \u201cDecidle que no ha de alabarse el que se ci\u00f1e como el que ya se desci\u00f1e,\u201d l2 Cuando Ben Hadad recibi\u00f3 esta respuesta, estaba bebiendo en su tienda con los reyes vasallos y dijo a sus servidores: \u201cPreparaos.\u201d E hicieron sus preparativos contra la ciudad. 13 Acerc\u00f3se a Ajab, rey de Israel, un profeta y le dijo: \u201cAs\u00ed habla Yahv\u00e9, Dios de Israel: \u00bfVes toda esta muchedumbre? Voy a entregarla en tus manos, y as\u00ed sabr\u00e1s que yo soy Yahv\u00e9.\u201d 14 Ajab pregunt\u00f3: \u201c\u00bfPor mano de qui\u00e9n?\u201d Y \u00e9l respondi\u00f3: \u201cAs\u00ed dice Yahv\u00e9: Por mano de los servidores de los jefes de provincia.\u201d Ajab pregunt\u00f3 m\u00e1s: \u201c\u00bfQui\u00e9n comenzar\u00e1 el combate?\u201d Y \u00e9l respondi\u00f3: \u201cT\u00fa mismo,\u201d is Entonces Ajab revist\u00f3 a los servidores de los jefes de provincia, en todo doscientos treinta y dos. Luego revist\u00f3 a todo el pueblo, a todos los hijos de Israel, que fueron siete mil. 16 Hicieron una salida al mediod\u00eda, mientras Ben Hadad estaba bebiendo y embriag\u00e1ndose en las tiendas con los treinta y dos reyes, sus auxiliares. 17 Salieron los primeros los servidores de los jefes de provincia. Ben Hadad fue informado y le dijeron: \u201cLos de Samar\u00eda han hecho una salida.\u201d 18 Y \u00e9l respondi\u00f3: \u201cSi han salido de paz, tra\u00e9dmelos vivos, y si han salido en guerra, tra\u00e9dmelos vivos.\u201d 19 Una vez que los servidores de los jefes de provincia salieron de la ciudad, y tras ellos el ej\u00e9rcito, 20 cada uno de ellos mat\u00f3 a su hombre, y los sirios emprendieron la fuga. Israel los persigui\u00f3. Ben Hadad, rey de Siria, se salv\u00f3 en un caballo con algunos de la caballer\u00eda. 21 El rey de Israel sali\u00f3 y destroz\u00f3 a la caballer\u00eda y a los carros, haciendo en los sirios gran estrago. 22 Entonces se acerc\u00f3 al rey de Israel el profeta y le dijo: \u201cVe y fortif\u00edcate, y mira lo que debes hacer, porque el rey de Siria volver\u00e1 contra ti a la vuelta del a\u00f1o.\u201d 23 Los servidores del rey de Siria dijeron a \u00e9ste: \u201cSu Dios es un Dios de monte; por eso nos han vencido; pero, si peleamos con ellos en el llano, los venceremos. 24 Haz, pues, as\u00ed: quita a los reyes sus mandos y pon jefes en lugar de ellos. 25 y hazte un ej\u00e9rcito semejante al que has perdido, con otros tantos caballos y otros tantos carros. Despu\u00e9s daremos la batalla en el llano y se ver\u00e1 si no los vencemos.\u201d El rey les dio o\u00eddos e hizo as\u00ed. 26 Pasado el a\u00f1o, Ben Hadad reuni\u00f3 a todos los sirios y vino a Afee, a dar la batalla a Israel. 27 Reuni\u00e9ronse tambi\u00e9n los hijos de Israel y sali\u00e9ronle al encuentro. Asentaron su campo frente a ellos, como dos reba\u00f1itos de cabras, mientras que los sirios llenaban la tierra. 28 Un hombre de Dios se acerc\u00f3 al rey de Israel y le dijo: \u201cAs\u00ed habla Yahv\u00e9. Porque los sirios han dicho: Yahv\u00e9 es un Dios de monte y no de llano, entregar\u00e9 en tus manos toda esta muchedumbre, y as\u00ed sabr\u00e9is que yo soy Yahv\u00e9.\u201d 29 Siete d\u00edas estuvieron acampando los unos frente a los otros. El s\u00e9ptimo d\u00eda se trab\u00f3 el combate, y los hijos de Israel hicieron a los sirios cien mil muertos de a pie en un d\u00eda. 30 El resto huy\u00f3 a la ciudad de Afee, y las murallas se les ca\u00edan encima a los veintisiete mil hombres que quedaban. Tambi\u00e9n Ben Hadad se refugi\u00f3 en la ciudad, y andaba de c\u00e1mara en c\u00e1mara. 31 Sus servidores le dijeron: \u201cNosotros hemos o\u00eddo que los reyes de la casa de Israel son reyes misericordiosos; vamos a vestirnos sacos sobre nuestros lomos y a ponernos sogas al cuello, y a ir as\u00ed al rey de Israel, a ver si te deja la vida.\u201d 32 Visti\u00e9ronse sacos sobre los lomos y pusi\u00e9ronse sogas al cuello y se fueron al rey de Israel y le dijeron: \u201cTu siervo Ben Hadad dice: D\u00e9jame la vida.\u201d Ajab respondi\u00f3: \u201c\u00bfVive todav\u00eda? Es mi hermano.\u201d 33 Tuvieron esto los hombres por buen ag\u00fcero y se apresuraron a tomarle por la palabra, diciendo: \u201cBen Hadad es tu hermano.\u201d Y \u00e9l dijo: \u201cId y tra\u00e9dmelo.\u201d Vino a \u00e9l Ben Hadad, y Ajab le hizo subir a su carro. 34 Ben Hadad le dijo: \u201cYo te devolver\u00e9 las ciudades que mi padre tom\u00f3 al tuyo y tendr\u00e1s en Damasco calles para ti, como las tuvo mi padre en Samar\u00eda.\u201d \u201cY yo, repuso Ajab, te dejar\u00e9 ir libre, hecha esta alianza.\u201d Hizo, pues, alianza con \u00e9l y le dej\u00f3 ir.<\/p>\n<p>Rez\u00f3n (11:23) cre\u00f3 el reino de Damasco y rein\u00f3 all\u00ed. Sus sucesores, Jezy\u00f3n, Tabrim\u00f3n y Ben Hadad I (15:18), ensancharon los l\u00edmites del reino apoder\u00e1ndose de las rutas caravaneras del desierto sirio hasta el Eufrates. Omri estuvo desafortunado frente a ellos, vi\u00e9ndose obligado a cederles algunas ciudades de la frontera septentrional y otorgarles privilegios comerciales en Samar\u00eda (20:34). Como consecuencia. Omri busc\u00f3 la alianza de los fenicios, en particular con el rey y sumo sacerdote Etbaal, sell\u00e1ndose la amistad con el matrimonio de Ajab, hijo de Omri, con Jezabel, hija del rey de Tiro (16:31). Entre Israel y Jud\u00e1 exist\u00edan relaciones amistosas. Josafat (870-848), rey de Jud\u00e1, asociado al reino durante la enfermedad de su padre Asa, pagaba, al parecer, tributos al rey de Israel (22:4). Joram (848-841), hijo de Josafat, tom\u00f3 por esposa a  Atal\u00eda, hija o hermana de Ajab. Esta amistad permiti\u00f3 a Josafat tener sujeto a Edom y libre el camino de las minas de Asiongaber (22:48).<br \/>\nPero Israel ten\u00eda un enemigo al norte: los \u00e1rameos, a quienes molestaba la amistad de Israel con Fenicia y el control, por parte de Jud\u00e1, de los territorios de Edom y costa del mar Rojo, que cortaban a Siria las v\u00edas comerciales con Arabia. Ben Hadad II, con gran n\u00famero de tribus aliadas, puso sitio a Samar\u00eda. Reconoci\u00f3 Ajab la superioridad de Ben Hadad, disponi\u00e9ndose a entregarle el tributo que le exig\u00eda con tal de salvar la capital. Del texto hebraico no puede deducirse claramente en qu\u00e9 consist\u00eda el tributo exigido por Ben Hadad. La segunda vez reclama, adem\u00e1s del oro y la plata para sus arcas, las mujeres para su har\u00e9n y los hijos en calidad de rehenes. El rey mand\u00f3 recado a Ben Hadad dici\u00e9ndole que est\u00e1 dispuesto a entregarle el oro y la plata, pero no sus mujeres e hijos. Ben Hadad jur\u00f3 vengarse (19:2); atacar\u00e1 a Samar\u00eda con un ej\u00e9rcito tan numeroso, que todo el polvo de Samar\u00eda no llenar\u00e1 el hueco de la mano de cada uno de los soldados. A lo que respondi\u00f3 Ajab que no conviene envalentonarse antes de conocer el resultado de la batalla.<br \/>\nUn profeta de Yahv\u00e9 promete a Ajab la victoria sobre Ben Hadad por la acci\u00f3n guerrera de los soldados reclutados por los Jefes de distrito. No deja de causar extra\u00f1eza que un profeta de Yahv\u00e9 intervenga activamente en favor de Ajab; pero ya vimos que hizo otro tanto El\u00edas (18:41-46). En esta coyuntura est\u00e1 en causa la independencia de Israel. Ben Hadad, que sitiaba la ciudad de Samar\u00eda, beb\u00eda con sus reyezuelos aliados hasta embriagarse (16:9), no preocup\u00e1ndose de la marcha de la guerra. Al anuncio de qu\u00e9 los israelitas hab\u00edan hecho una salida, no se interesa por saber qui\u00e9nes han salido y por qu\u00e9, dando la orden de que, en todo caso, los capturen vivos. Ben Hadad tuvo que escapar a u\u00f1a de caballo. El profeta antes mencionado advirti\u00f3 al rey que fortificara la ciudad, porque Ben Hadad volver\u00eda al ataque a la primavera siguiente (2Sa 11:1).<br \/>\nSaben los \u00e1rameos que Yahv\u00e9 es el dios de los montes, que tiene su asiento en el Sina\u00ed-Horeb Que 5:4-5); por esta causa han ganado la batalla los israelitas en el terreno monta\u00f1oso de Samar\u00eda. Decidieron atacar a Israel esta segunda vez en terreno llano. Adem\u00e1s, los jefes de tribu no han demostrado ser guerreros, por lo que se recomienda a Ben Hadad que los sustituya por otros jefes. Al a\u00f1o siguiente, Ben Hadad present\u00f3 batalla en Afee, el actual Fiq, al este del lago de Tiber\u00edades, punto estrat\u00e9gico en el camino de Damasco a Bets\u00e1n (2Re 13:17). La cifra de cien mil muertos es inveros\u00edmil; obedece a un g\u00e9nero literario preconcebido ( 1Sa 11:8). Ben Hadad, vencido, visti\u00f3se de saco, confiando en la misericordia de Ajab para salvar su vida. Los reyes llam\u00e1banse entre s\u00ed hermanos (1Sa 9:13). Ben Hadad promete devolver las ciudades israelitas que le arrebat\u00f3 a su padre (1Sa 15:20) y conceder al rey de Israel id\u00e9nticos privilegios comerciales a los que ten\u00eda \u00e9l en Samar\u00eda. La raz\u00f3n principal de haber Ajab perdonado la vida de Ben Hadad fue el peligro asirio que se cern\u00eda sobre Siria y Palestina 1. A Ben Hadad no le conven\u00edan las condiciones que le hab\u00edan impuesto a ra\u00edz de su derrota en Afec.<\/p>\n<p>Un profeta condena la conducta de Ajab (1Sa 20:35-43).<br \/>\n35 Uno de los profetas dijo a un su compa\u00f1ero por mandato de Yahv\u00e9: \u201cHi\u00e9reme, te lo ruego\u201d; pero \u00e9ste se neg\u00f3 a herirle. 36 Entonces le dijo el otro: \u201cPor no haber obedecido la voz de Yahv\u00e9, en cuanto me dejes te herir\u00e1 un le\u00f3n\u201d; y en cuanto se alej\u00f3, encontr\u00f3se con un le\u00f3n, que le hiri\u00f3. 37 Encontr\u00f3 el otro a otro hombre y le dijo: \u201cHi\u00e9reme, te lo ruego\u201d; y \u00e9ste le dio un golpe y le hiri\u00f3. 38 Fue a ponerse el profeta en el camino del rey y se disfraz\u00f3 cubri\u00e9ndose el rostro con un velo. 39 Cuando pasaba el rey, le grit\u00f3 diciendo: \u201cTu siervo estaba entre las tropas, y, apart\u00e1ndose uno, me entreg\u00f3 a un hombre, diciendo: Guarda a este hombre. Si llega a faltar, responder\u00e1s de su vida con la tuya o con un talento de plata. 40 Mientras tu siervo andaba de una parte para otra, el hombre desapareci\u00f3. El rey de Israel le dijo: \u201cT\u00fa mismo te juzgas; \u00e9sa es tu sentencia.\u201d 41 Quit\u00f3se entonces el profeta el velo de sobre los ojos, y vio el rey que era un profeta. 42 Este le dijo entonces: \u201cAs\u00ed dice Yahv\u00e9: Por haber dejado ir de tus manos al que yo hab\u00eda dado al anatema, tu vida responder\u00e1 de la suya, y tu pueblo de su pueblo.\u201d 43 Fuese el rey para su casa triste e irritado, y lleg\u00f3 a Samar\u00eda.<\/p>\n<p>Un profeta manifest\u00f3 su disconformidad por el proceder del rey de Israel al confiar m\u00e1s en las alianzas humanas que en la ayuda divina y anuncia al rey su castigo por no haber entregado al anatema a Ben Hadad II (1Sa 9:21; 1Sa 15:3-18). Con una par\u00e1bola h\u00e1bilmente propuesta obliga al rey a pronunciar su propia condenaci\u00f3n, como en el caso de Nat\u00e1n (2Sa 12:1-12) y de la mujer de Tecua (2Sa 14:1-20). No sabemos si los profetas llevaban externamente alguna incisi\u00f3n, tatuaje o algo que les caracterizara (2Re 2:23). Ben Hadad deb\u00eda correr la suerte del herem, que tanto urg\u00edan los profetas. En el texto griego, los cuatro \u00faltimos cap\u00edtulos del libro est\u00e1n dispuestos en el siguiente orden: 19; 21; 20; 22. Parece que sea \u00e9ste el orden l\u00f3gico de la narraci\u00f3n. En buena l\u00f3gica, al cap\u00edtulo 20 deb\u00eda seguir inmediatamente el 22.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Ben-adad.<\/b> Este era probablemente Ben-adad II de Siria (vea la nota sobre <span class='bible'>1Re 15:18-20<\/span>), que march\u00f3 sobre la capital de Israel y exigi\u00f3 la rendici\u00f3n de Acab (vv. <span class='bible'>1Re 20:2-6<\/span>). <b>treinta y dos reyes.<\/b> Probablemente gobernantes de ciudades-estado tributarias en la tierra de Siria (vea las notas sobre <span class='bible'>1Re 10:29<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>1Re 20:1-21<\/span> : El ciclo de El\u00edas se ve interrumpido por varios episodios pertenecientes a las llamadas \u201cguerras arameas\u201d de Ajab (<span class='bible'>1Re 20:1-43<\/span>; <span class='bible'>1Re 22:1-53<\/span>), conjunto originariamente independiente y luego separado por el episodio de Nabot (<span class='bible'>1Re 21:1-29<\/span>). Su vinculaci\u00f3n al reinado de Ajab y la intervenci\u00f3n de varios profetas en el curso de los acontecimientos han favorecido su inclusi\u00f3n en el ciclo de El\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Benadad:<\/b><\/i> Se trata de Benadad II que comenz\u00f3 a reinar en Siria hacia el a\u00f1o 880 a. C.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El asedio y la salvaci\u00f3n de Samaria. Este cap\u00edtulo nos presenta dos aspectos opuestos de Acab. Al principio lo vemos como l\u00edder valiente obedeciendo a los profetas de Dios y ganando victorias, pero al fin del cap\u00edtulo su desobediencia subyacente emerge nuevamente. <\/p>\n<p>El estado norte\u00f1o de Siria entra de nuevo en la historia, y todav\u00eda lo gobierna (tal como en 15:18-20) un rey llamado Ben-hadad. Probablemente era Ben-hadad II, el hijo y sucesor del rey previo del mismo nombre. Al asediar a Samaria aument\u00f3 sus demandas hasta que Acab, aconsejado por los ancianos de la ciudad, no quiso ceder m\u00e1s. Entonces Ben-hadad lo amenaz\u00f3 con la destrucci\u00f3n tan completa de Samaria que no quedar\u00eda suficiente polvo para que cada uno de sus seguidores tomase un pu\u00f1ado. Acab le advirti\u00f3 de no cantara victoria antes de tiempo (11). No est\u00e1 muy claro si las palabras de Acab reflejan una confianza genuina (\u00bfhabr\u00eda recibido la seguridad prof\u00e9tica que se menciona en los vv. 13, 14?) o si s\u00f3lo estaba fanfarroneando.<\/p>\n<p>Un profeta an\u00f3nimo anunci\u00f3 victoria para Acab, d\u00e1ndole instrucciones espec\u00edficas sobre qui\u00e9n deber\u00eda dirigir las tropas y comenzar la batalla. Se le otorgar\u00eda la victoria para que Acab reconozca que yo soy Jehovah (13). Acab obedeci\u00f3, los sirios tuvieron que retirarse y el asedio se acab\u00f3. Sin embargo, no se nos dice si Acab reconoci\u00f3 el papel que tuvo Dios en salvar la ciudad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>20.1ss Con dos reyes malos y dos buenos hasta este punto, el reino del sur, Jud\u00e1, oscilaba entre la vida correcta y la perversa. Pero el reino del norte, Israel, ten\u00eda una sucesi\u00f3n de ocho reyes malos. Para castigar a ambos reinos por vivir de acuerdo a sus propias normas, en vez de seguir a Dios, El permiti\u00f3 que las otras naciones se fortalecieran y llegaran a ser sus enemigos. Tres enemigos principales amenazaron a Israel y a Jud\u00e1 durante los siguientes dos siglos: Siria, Asiria y Babilonia. Siria, la primera en aumentar su poder, represent\u00f3 una amenaza inmediata para el rey Acab y para Israel.20.23 Desde los d\u00edas de Josu\u00e9, los soldados israelitas ten\u00edan la reputaci\u00f3n de ser mejores guerreros en las colinas, pero ineficaces en los valles y mesetas porque no usaban carros en la batalla. Los carros tirados por caballos, in\u00fatiles en terrenos escabrosos y en bosques densos, pod\u00edan f\u00e1cilmente atropellar grandes n\u00fameros de soldados de a pie en los valles. Lo que no entendieron los soldados de Ben-adad fue que era Dios el que hizo la diferencia en la batalla, no los carros.20.31 Cilicio era una tela tosca hecha por lo general con pelo de cabra y era usada como s\u00edmbolo de duelo por los muertos o por desastres naturales. Colocarse sogas alrededor de la cabeza pudo haber sido un s\u00edmbolo de ponerse uno mismo a disposici\u00f3n de una persona. En otras palabras, Acab, de haberlo deseado, los habr\u00eda colgado. Usar sogas alrededor de la cabeza, por lo tanto, era una se\u00f1al de sumisi\u00f3n.20.35, 36 El profeta necesitaba una herida para poder verse como un soldado herido y poder as\u00ed entregar su profec\u00eda al rey Acab. El primer hombre fue muerto por un le\u00f3n porque se neg\u00f3 a obedecer las instrucciones que le dio Dios por medio del profeta.20.41, 42 Es dif\u00edcil explicar por qu\u00e9 Acab dej\u00f3 ir a Ben-adad, especialmente despu\u00e9s de todos los problemas que los sirios le hab\u00edan causado. Dios ayud\u00f3 a Acab a destruir al ej\u00e9rcito sirio para probar a Acab y a Siria que era el \u00fanico Dios. Pero Acab no pudo destruir al rey, su m\u00e1s grande enemigo. Ben-adad estaba bajo el juicio de muerte de Dios, y Acab no ten\u00eda ninguna autoridad para dejarlo vivo. Por esto, Dios dijo a Acab que ahora \u00e9l morir\u00eda en su lugar. Este mensaje del profeta pronto se cumpli\u00f3 cuando Acab fue muerto en el campo de batalla (22.35).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) LXX transpone los cap\u00edtulos 20 y 21; por lo tanto, en LXX el cap\u00edtulo 21 empieza aqu\u00ed.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1510 2Re 6:24; 2Re 8:7<\/p>\n<p>b 1511 Isa 10:8; Eze 26:7<\/p>\n<p>c 1512 Pro 21:31<\/p>\n<p>d 1513 Deu 20:1<\/p>\n<p>e 1514 Lev 26:25; Deu 28:52<\/p>\n<p>f 1515 2Re 6:24; 2Re 17:5<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Ben-adad.  Este rey arameo es Ben-adad II, quien exigi\u00f3 que Israel se sometiera al vasallaje. <\/p>\n<p><p> trein-ta y dos reyes.  Alianzas de reyes para la guerra eran comunes en el antiguo Cercano Oriente, se mencionan con frecuencia en la literatura secular y en las Escrituras (v. Gn 14:1\u2013 6; 2 R 3:7; Is 7:1).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Ben-adad<\/i><\/b>. Una dinast\u00eda de reyes sirios, si bien este rey probablemente era el mismo mencionado en <span class='bible'>1Re 15:18<\/span> que ahora renueva su guerra contra Israel.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>El c. <span class=\"bible\">1Re 20:1-43<\/span> va despu\u00e9s del <span class=\"bible\">1Re 21:1-29<\/span>. Se sigue LXX \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">163<\/span>; \u00a7<span class=\"dct\">211<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[7] Buscando pretextos para la guerra.[10] Tan numeroso es el ej\u00e9rcito con que voy a arrasar a Samaria.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces Ben-hadad, rey de Siria, reuni\u00f3 todo su ej\u00e9rcito. Estaban con \u00e9l treinta y dos reyes, con caballos y carros. Luego subi\u00f3, siti\u00f3 Samaria y combati\u00f3 contra ella. A\u00f1o 901 a.C. Ben-adad. 1Re 15:18, 1Re 15:20; 2Re 8:7-10; 2Cr 16:2-4; Jer 49:27; Am\u00f3 1:4. Treinta y dos. 1Re 20:16, 1Re 20:24; G\u00e9n 14:1-5; Jue 1:7; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-reyes-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 1 Reyes 20:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10038","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10038\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}