{"id":10337,"date":"2022-06-19T22:05:56","date_gmt":"2022-06-20T03:05:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-reyes-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T22:05:56","modified_gmt":"2022-06-20T03:05:56","slug":"comentario-de-2-reyes-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-reyes-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 2 Reyes 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces Eliseo dijo: \u2014O\u00edd la palabra de Jehovah: As\u00ed ha dicho Jehovah: \u201cMa\u00f1ana a estas horas, en la puerta de Samaria, se vender\u00e1 una medida de harina refinada por un siclo, y dos medidas de cebada por un siclo.\u201d<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Dijo entonces Eliseo.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 6:33<\/span>; <span class='bible'>2Re 20:16<\/span>; <span class='bible'>1Re 22:19<\/span>; <span class='bible'>Isa 1:10<\/span>; <span class='bible'>Eze 37:4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ma\u00f1ana.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 7:18<\/span>, <span class='bible'>2Re 7:19<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 8:23<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 9:5<\/span>, <span class='bible'>\u00c9xo 9:6<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 14:13<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 16:12<\/span>; <span class='bible'>Jos 3:5<\/span>; <span class='bible'>1Sa 11:9<\/span>; <span class='bible'>Sal 46:5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>valdr\u00e1 el seah de flor de harina.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 6:25<\/span>; <span class='bible'>Apo 6:6<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>de cebada.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 4:42<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Eliseo profetiza increible abundancia en Samaria,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 7:1-2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Cuatro leprosos, se aventuran a ir al campamento del ej\u00e9rcito asirio, trayendo buenas nuevas de su huida,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 7:3-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El rey, confirma por medio de esp\u00edas la realidad de las buenas nuevas, y saquean las tiendas de los sirios,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 7:12-16<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El pr\u00edncipe quien no hab\u00eda creido la profecia de la abundancia, habiendo sido acusado en la puerta, es atropellado y muere pisoteado por el pueblo,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 7:17-20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los negocios p\u00fablicos fueron llevados a las\u00a0<b>puertas<\/b>\u00a0de la ciudad (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 19:1<\/span><\/span>). Las palabras de Eliseo eran buenas noticias: el costo de los alimentos una vez m\u00e1s ser\u00eda asequible.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>VALDR\u00c1 EL SEAH DE FLOR DE HARINA UN SICLO.<\/b> Eliseo profetiz\u00f3 que la escasez de alimento terminar\u00eda pronto y que los precios bajar\u00edan a un nivel m\u00e1s normal (cf. v. <span class=\"bible\">2Re 7:16<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se levanta el cerco de Samar\u00eda (7:1-20).<br \/>\n 1 Entonces dijo El\u00edseo: \u201cO\u00edd la palabra de Yahv\u00e9: As\u00ed dice Yahv\u00e9: Ma\u00f1ana a estas horas estar\u00e1 en las puertas de Samar\u00eda el \u201csea\u201d de flor de harina a un siclo, y dos \u201cseas\u201d de harina de cebada a un siclo.\u201d 2 El oficial sobre cuyo brazo se apoyaba el rey respondi\u00f3 al hombre de Dios: \u201cCuando Yahv\u00e9 abra ventanas en los cielos, suceder\u00e1 eso.\u201d Y \u00e9l le dijo: \u201cCon tus ojos lo ver\u00e1s, pero no lo comer\u00e1s.\u201d 3 Hab\u00eda en la entrada de la puerta cuatro leprosos, que se dec\u00edan unos a otros: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nos vamos a estar aqu\u00ed hasta morirnos? 4 Si nos decidimos a entrar en la ciudad, moriremos por el hambre que en ella hay, y si nos quedarnos aqu\u00ed, moriremos igualmente. Vamos a pasarnos al campamento de los sirios, y si nos dejan vivir, viviremos, y si nos matan, moriremos.\u201d 5 Partieron, pues, al anochecer para el campamento de los sirios; y cuando llegaron a la entrada del campamento, no hab\u00eda en \u00e9l nadie. 6 El Se\u00f1or hab\u00eda hecho o\u00edr en el campamento de los sirios estr\u00e9pito de carros y estr\u00e9pito de caballos, el estr\u00e9pito de un gran ej\u00e9rcito, y se hab\u00edan dicho unos a otros: \u201cEs el rey de Israel, que ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los j\u00e9teos y a los reyes de los egipcios y viene a atacarnos.\u201d 7 Y se levantaron, y al anochecer se pusieron en fuga, abandonando sus tiendas, sus caballos y sus asnos, el campamento tal cual estaba, y huyeron para salvar la vida. 8 Los leprosos, llegados al campamento, penetraron en una tienda, comieron y bebieron y se llevaron de all\u00ed plata, oro y vestidos, que fueron a esconder. Volvieron y penetraron en otra tienda y se llevaron cosas, que fueron a esconder. 9 Despu\u00e9s se dijeron uno a otro: \u201cNo est\u00e1 bien lo que hacemos. Este d\u00eda es un d\u00eda de buena nueva, y si nosotros nos estamos callados y esperamos la luz del d\u00eda, nos suceder\u00e1 mal. Venid, pues, y vayamos a dar cuenta a la casa del rey.\u201d 10 Partieron, dieron voces a los centinelas de la ciudad e hicieron este relato: \u201cHemos entrado en el campamento de los sirios y all\u00ed no hab\u00eda nadie ni se oye voz alguna de hombre; no hay m\u00e1s que caballos atados, asnos atados y las tiendas intactas.\u201d 11 Los centinelas de la puerta dieron voces y transmitieron esta noticia a la casa del rey. 12 El rey se levant\u00f3 de noche y dijo a sus servidores: \u201cVoy a deciros lo que pretenden los sirios: Como saben que estamos hambrientos, se han salido del campamento para esconderse en los campos, dici\u00e9ndose: Cuando salgan de la ciudad, los cogeremos vivos y entraremos en la ciudad.\u201d 13 Uno de los servidores del rey dijo: \u201cQue cojan cinco de los caballos que todav\u00eda quedan en la ciudad &#8211; porque tambi\u00e9n a ellos les sucede lo que a la muchedumbre, que han perecido &#8211; y mandemos a ver.\u201d14 Cogiere pues, dos carros con sus caballos, y el rey mand\u00f3 gente que siguiera tras los sirios, diciendo: \u201cId y ved.\u201d 15 Fueron tras ellos hasta el Jord\u00e1n, y todo el camino estaba sembrado de vestidos y objetos que en su precipitaci\u00f3n hab\u00edan tirado los sirios. Volvieron los mensajeros y dieron cuenta al rey. 16 Sali\u00f3 el pueblo y saque\u00f3 el campamento de los sirios, y se puso el \u201csea\u201d de flor de harina a un siclo, y a un siclo los dos \u201cseas\u201d de harina de ce da, seg\u00fan lo que hab\u00eda dicho Yahv\u00e9. 17 El rey hab\u00eda entregado \u201c custodia de la puerta al oficial sobre cuyo brazo se apoyaba e d\u00eda antes, pero \u00e9ste fue atropellado por el pueblo a la puerta, y muri\u00f3, seg\u00fan la palabra que hab\u00eda pronunciado el hombre de Dios cuando el rey baj\u00f3 a \u00e9l. 18 El hombre de Dios hab\u00eda dicho al rey: \u201cMa\u00f1ana a estas horas estar\u00e1n a siclo los dos \u201cseas\u201d de harina de cebada, y a siclo el \u201csea\u201d de flor de harina\u201d; 19 y el oficial hab\u00eda respondido al hombre de Dios: \u201cCuando Yahv\u00e9 abra ventanas en los cielos, veremos eso.\u201d Y El\u00edseo le hab\u00eda dicho: \u201cCon tus ojos lo ver\u00e1s, pero no lo comer\u00e1s.\u201d 20 Fue en verdad lo que sucedi\u00f3, pues el pueblo le atropello a la puerta y muri\u00f3.<\/p>\n<p>Reconoci\u00f3 el rey que el mal ven\u00eda del cielo. Ahora bien, si Dios no remedia la situaci\u00f3n, \u201c\u00bftendr\u00e9 yo todav\u00eda que esperar m\u00e1s de Yahv\u00e9?\u201d (6:33). El\u00edseo, al ver logrado su intento, profetiza gran abundancia para la ma\u00f1ana siguiente. Algo m\u00e1s de trece litros (Gen 18:6; 1Sa 25:18; 1 Re 18.32) de flor de harina se adquirir\u00e1n por un siclo de plata, y dos seas, es decir, veintis\u00e9is litros de harina de cebada, valdr\u00e1n un siclo. El mercado ten\u00eda lugar junto a las puertas de la ciudad. El oficial que acompa\u00f1aba al rey burl\u00f3se de las palabras del profeta, dici\u00e9ndole que su or\u00e1culo se cumplir\u00eda \u201ccuando Yahv\u00e9 abra ventanas en los cielos,\u201d refiri\u00e9ndose a las ventanas o compuertas de los cielos por donde cae el agua sobre la tierra en forma de lluvia (Gen 7:11; Gen 8:2; Isa 24:28; Mal 3:10). O acaso el incr\u00e9dulo escudero (shalish) quiso decir que suceder\u00eda esto cuando de las ventanas del cielo lloviera trigo, como en otro tiempo man\u00e1. Seg\u00fan la profec\u00eda de El\u00edseo, al d\u00eda siguiente muri\u00f3 el oficial burl\u00f3n pisoteado por el pueblo (Mal 7:17-19).<br \/>\nCuatro leprosos fueron los primeros en comprobar que los sirios hab\u00edan abandonado el cerco. Obligados por su enfermedad a permanecer alejados de la sociedad (Lev 13:28-46; Num 5:1-4), se refugiaron a la puerta de Samar\u00eda, confiando en la caridad de los transe\u00fantes. Como las puertas permanecieran cerradas por raz\u00f3n del cerco y nadie transitara por ellas, llegaron los leprosos a una penuria extrema. En un trance desesperado, tramaron un proyecto audaz. Era in\u00fatil entrar en la ciudad hambrienta en busca de alimentos; quedarse en su lugar equival\u00eda a condenarse a muerte. Quiz\u00e1 entre los sirios hallar\u00edan algo. Si la haza\u00f1a les sal\u00eda bien, seguir\u00edan viviendo; si los matan, mala suerte. \u00a1Cu\u00e1l no fue su sorpresa al no encontrar nadie en el campamento I \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado?.<br \/>\nUn rumor cundi\u00f3 entre el ej\u00e9rcito de que los reyes de los hititas Y de Musri, con otros aliados, amenazaban lanzarse sobre Damasco. El rey y los suyos, temiendo la acci\u00f3n conjunta de los invasores y la Persecuci\u00f3n por parte de los israelitas, huyeron precipitadamente aprovechando la oscuridad de la noche. Los cuatro leprosos penetraron en una tienda, donde comieron y bebieron hasta saciarse; Despu\u00e9s entreg\u00e1ronse a la rapi\u00f1a. De pronto les asalt\u00f3 el temor de que les castigar\u00eda el rey en caso de no informarle de la situaci\u00f3n. A este fin decidieron presentarse ante los muros de la ciudad, llamar a los centinelas y contarles lo que pasaba. Los centinelas informaron al rey, quien, levant\u00e1ndose de noche, puso a sus servidores en estado de alerta a fin de que su pueblo no cayera en alguna trampa ideada por los sirios. Un oficial propuso que se enviara una patrulla que inspeccionara los alrededores de la ciudad. Aparej\u00e1ronse dos carros con otros tantos caballos cada uno (1Sa 21:3; Isa 19:18) y salieron a explorar el terreno en direcci\u00f3n hacia el nordeste, llegando al r\u00edo Jord\u00e1n en las proximidades de Bets\u00e1n. Tras un reconocimiento de unos sesenta kil\u00f3metros de terreno regresaron los exploradores a la ciudad para anunciarles la buena nueva (v.9). Tan pronto la supo el pueblo, sali\u00f3 en tromba hacia el campamento sirio en busca de alimentos y otro bot\u00edn. El oficial incr\u00e9dulo, que por orden del rey custodiaba las puertas, fue desbordado, arrastrado y pisoteado por la avalancha del pueblo hambriento, cumpli\u00e9ndose la profec\u00eda de El\u00edseo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>el seah \u2026 un siclo.<\/b> Alrededor de 8 litros de harina se vender\u00edan por alrededor de 11,4 g de plata. <b>dos seahs \u2026 un siclo.<\/b> Como 16 litros de cebada tambi\u00e9n valdr\u00edan alrededor de 11,4 g de plata. Estos precios, en comparaci\u00f3n con los de <span class='bible'>2Re 6:25<\/span>, indicaban que al d\u00eda siguiente acabar\u00eda el hambre en Samaria. <b>a la puerta.<\/b> En el antiguo Israel, la puerta de la ciudad era el mercado, donde se llevaban a cabo los negocios (cp. <span class='bible'>Rut 4:1<\/span>; <span class='bible'>2Sa 15:1-5<\/span>). La normalizaci\u00f3n del comercio en la puerta de la ciudad de Samaria implicaba que el sitio quedar\u00eda levantado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 una medida:<\/b><\/i> Lit. un se\u00e1; Ver <span class='bible'>1Re 18:32<\/span> y nota.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>2Re 7:18-19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.1, 2 Cuando Eliseo profetiz\u00f3 la liberaci\u00f3n por parte de Dios, los oficiales del rey dijeron que no pod\u00eda suceder. La fe y la esperanza de los oficiales se hab\u00eda ido, \u00a1pero las palabras de Dios se hicieron realidad de todos modos! (7.14-16). Algunas veces nos preocupamos por problemas cuando debemos estar buscando oportunidades. En vez de enfocarse en lo negativo, desarrolle una actitud de expectativa. El decir que Dios no puede rescatar a alguien o que una situaci\u00f3n es imposible demuestra falta de fe.7.3 De acuerdo a la ley, no se permit\u00eda que los leprosos estuvieran dentro de la ciudad, pero depend\u00edan de la caridad en las puertas de la ciudad (Lev 13:45-46; Num 5:1-4). Debido a la hambruna y a la presencia del ej\u00e9rcito sirio, su situaci\u00f3n era desesperante.7.3-10 Los leprosos descubrieron el campamento desierto y se dieron cuenta que sus vidas hab\u00edan sido salvadas. Al principio mantuvieron las buenas noticias para ellos, olvidando que sus conciudadanos estaban muri\u00e9ndose de hambre en la ciudad. Las buenas nuevas acerca de Jesucristo deben ser anunciadas tambi\u00e9n, ya que ninguna noticia es tan importante. No debemos olvidarnos de aquellos que se est\u00e1n muriendo sin ellas. No debemos preocuparnos tanto por nuestra propia fe que rechacemos anunciarla a aquellos que nos rodean. Nuestras \u00abbuenas noticias\u00bb como la de los leprosos, no \u00abesperar\u00e1n hasta ma\u00f1ana\u00bb.7.19, 20 Es Dios, no los indignos \u00eddolos, el que provee nuestro sustento diario. A pesar de que nuestra fe puede estar d\u00e9bil o sea muy insignificante, debemos rechazar el escepticismo acerca de la provisi\u00f3n de Dios para nosotros. Cuando nuestros recursos se est\u00e1n acabando y nuestras dudas est\u00e1n creciendo, recuerde que Dios puede abrir las ventanas de los cielos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Un sea equival\u00eda a 7,33 L (6,66 qt. \u00e1.).<\/p>\n<p>(2) V\u00e9ase Ap. 8A.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 336 Am\u00f3 3:7; Heb 1:1<\/p>\n<p>b 337 Deu 32:36; Jue 5:11; 2Re 7:18<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Ma\u00f1ana.  Aunque la situaci\u00f3n era tan grave (v. 6:25\u2013 29) que el rey cre\u00eda que todo estaba perdido (6:33), Eliseo dice que para el pr\u00f3ximo d\u00eda habr\u00eda provisiones aunque a un alto precio. Esta profec\u00eda fue cumplida exactamente como fue predicha (cp. vers. 16, 18).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>el seah<\/i><\/b>. La tercera parte de un efa o 7,3 litros. De repente habr\u00eda abundancia de alimentos y a bajo precio debido a que el ej\u00e9rcito sirio saldr\u00eda huyendo y dejar\u00eda sus provisiones (cp. <span class='bible'>2Re 6:25<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Heb., seah; un seah equivale aprox. a 7.3 litros <\/p>\n<p><p>  Un siclo equivale aprox. a 11.4 gramos <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces Eliseo dijo: \u2014O\u00edd la palabra de Jehovah: As\u00ed ha dicho Jehovah: \u201cMa\u00f1ana a estas horas, en la puerta de Samaria, se vender\u00e1 una medida de harina refinada por un siclo, y dos medidas de cebada por un siclo.\u201d Dijo entonces Eliseo. 2Re 6:33; 2Re 20:16; 1Re 22:19; Isa 1:10; Eze 37:4. Ma\u00f1ana. 2Re 7:18, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-reyes-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 2 Reyes 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10337","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10337"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10337\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}