{"id":1133,"date":"2022-06-19T08:11:48","date_gmt":"2022-06-19T13:11:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T08:11:48","modified_gmt":"2022-06-19T13:11:48","slug":"comentario-de-genesis-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de G\u00e9nesis 27:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 que cuando Isaac hab\u00eda envejecido, sus ojos se debilitaron, y no pod\u00eda ver. Entonces llam\u00f3 a Esa\u00fa, su hijo mayor, y le dijo: \u2014Hijo m\u00edo. El respondi\u00f3: \u2014Heme aqu\u00ed.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 1760 a.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Y sus ojos se oscurecieron.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 48:10<\/span>; <span class='bible'>1Sa 3:2<\/span>; <span class='bible'>Ecl 12:3<\/span>; <span class='bible'>Jua 9:3<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>llam\u00f3 a Esa\u00fa su hijo mayor.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 25:23-25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Isaac manda a Esa\u00fa traer carne de venado,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 27:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Rebeca instruye a Jacob para obtener la bendici\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 27:6-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jacob, fingiendo ser Esa\u00fa, la obtiene,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 27:14-29<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Esa\u00fa trae la carne de venado,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 27:30-32<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Isaac tiembla,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 27:33<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Esa\u00fa se queja, y por su importunidad obtiene una bendici\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 27:34-40<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Amenaza a Jacob,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 27:41<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Rebeca hace arreglos para mandar fuera a Jacob,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 27:42-46<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Isaac envejeci\u00f3:<\/b>\u00a0En realidad, Isaac no muri\u00f3 sino hasta muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 35:27-29<\/span><\/span>) pero su actitud era de prevenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Sus ojos:<\/b>\u00a0La falta de visi\u00f3n de Isaac, le permiti\u00f3 a Jacob y a su madre enga\u00f1arlo f\u00e1cilmente (vv.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 27:11-29<\/span><\/span>). Para otro ejemplo similar, leer\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 48:2-22<\/span><\/span>. Com\u00fanmente, un padre daba su principal bendici\u00f3n al primog\u00e9nito, en este caso\u00a0<b>Esa\u00fa<\/b>\u00a0(<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 25:29-34<\/span><\/span>). Pero Dios obr\u00f3 en contra de las tradiciones culturales y el favoritismo de Isaac (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 37:4<\/span><\/span>). \u00c9l ya hab\u00eda bendecido al m\u00e1s joven (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 25:23<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>CUANDO ISAAC ENVEJECIO.<\/b> El cap. <span class=\"bible\">G\u00e9n 27:1-46<\/span> describe gr\u00e1ficamente a Isaac y a su familia aspirando a la bendici\u00f3n de Dios de una manera injusta. La preferencia personas de Isaac por Esa\u00fa contraria a la voluntad de Dios y la enga\u00f1osa manipulaci\u00f3n de Rebeca y Jacob, ocuparon la preeminencia sobre el bien espiritual del pacto de Dios. Siempre que se emprende la obra de Dios de una manera injusta se hace da\u00f1o al prop\u00f3sito de Dios y a todos los afectados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>27. Jacob Bendice a Esa\u00fa.<\/p>\n<p>Rebeca Prepara el Fraude (1-13).<br \/>\n1Cuando envejeci\u00f3 Isaac, se debilitaron sus ojos y no ve\u00eda. Llam\u00f3, pues, a Esa\u00fa, su hijo mayor, y le dijo: \u201cHijo m\u00edo.\u201d Este contest\u00f3: \u201cHeme aqu\u00ed.\u201d 2\u201cMira, le dijo, yo ya soy viejo y no s\u00e9 cu\u00e1l ser\u00e1 el d\u00eda de mi muerte. 3Toma, pues, tus armas, la aljaba, el arco, y sal al campo a cazar algo, 4y me haces un guiso como sabes que a m\u00ed me gusta, y me lo traes para que lo coma y despu\u00e9s te bendiga antes de morir.\u201d 5Rebeca estuvo oyendo lo que Isaac dec\u00eda a Esa\u00fa, su hijo. Esa\u00fa sali\u00f3 al campo a cazar algo para traerlo; 6y Rebeca dijo a Jacob, su hijo: \u201cMira, he o\u00eddo a tu padre hablar a Esa\u00fa, tu hermano, y decirle: 7 Tr\u00e1eme caza y prep\u00e1ramela para que la coma y te bendiga delante de Yahv\u00e9 antes de mi muerte. 8Ahora, pues, hijo m\u00edo, obed\u00e9ceme y haz lo que yo te mando. 9Anda, vete al reba\u00f1o y tr\u00e1eme dos cabritos gordos, para que yo haga con ellos a tu padre un guiso como a \u00e9l le gusta, 10y se lo lleves a tu padre, y lo coma y te bendiga antes de su muerte,\u201d 11Contest\u00f3 Jacob a Rebeca, su madre: \u201cMira que Esa\u00fa, mi hermano, es hombre velludo, y yo lampi\u00f1o, 12y, si me toca mi padre, aparecer\u00e9 ante \u00e9l como un mentiroso, y traer\u00e9 sobre m\u00ed una maldici\u00f3n en vez de la bendici\u00f3n.\u201d 13D\u00edjole su madre: \u201cSobre m\u00ed tu maldici\u00f3n, hijo m\u00edo; pero t\u00fa obed\u00e9ceme. Anda y tr\u00e1emelos.\u201d<\/p>\n<p>El disponer de su patrimonio entre los hijos que deja en pos de s\u00ed es el cuidado m\u00e1s grave de los padres, interesados en la suerte futura de su prole y en la paz de la misma. Pues este deber es el que se propuso Isaac. Pero la principal herencia que hab\u00eda de dejar a sus hijos, a lo menos la que interesa al autor sagrado, no son los bienes materiales, sino las promesas de Dios, cuya atribuci\u00f3n se hab\u00eda reservado Yahv\u00e9. Por eso no es de maravillar que las disposiciones del padre aparezcan influidas por la voluntad divina, que se sirve de circunstancias hist\u00f3ricas extra\u00f1as, sin que esto implique la aprobaci\u00f3n moral del fraude de Rebeca y Jacob.<br \/>\n\tLa bendici\u00f3n paterna era algo sagrado, prenda de la prosperidad futura. No\u00e9 bendijo a Sem, anunci\u00e1ndole su superioridad sobre los otros hermanos. Ahora llega el momento de la transmisi\u00f3n de la bendici\u00f3n de Isaac, que, metido en a\u00f1os, presiente como pr\u00f3xima su muerte. Por sus muchos a\u00f1os hab\u00eda perdido la vista. Este detalle es anticipado para explicar el enga\u00f1o craso de que hab\u00eda de ser objeto. En 25:28 se dice que Isaac ten\u00eda preferencias afectivas por el primog\u00e9nito Esa\u00fa, porque \u201cle gustaba la caza,\u201d en la que era experto; en cambio, Rebeca ten\u00eda sus preferencias por el segundo, Jacob. El patriarca pide al primero que vaya en busca de caza para prepararle el guiso de \u00e9l preferido y despu\u00e9s darle su bendici\u00f3n (v.4). El ser\u00e1 su sucesor, a quien competir\u00e1 la autoridad sobre la familia y su representaci\u00f3n ante los hombres y ante Dios mismo, pues a la primogenitura va ligado el sacerdocio familiar. Rebeca quiere que esa bendici\u00f3n recaiga sobre su preferido, Jacob, y por eso prepara una estratagema ingeniosa para suplantar a Esa\u00fa en sus derechos. As\u00ed, manda a Jacob que traiga dos cabritos para prepararlos seg\u00fan el gusto de Isaac, present\u00e1ndole como si fuera el propio Esa\u00fa. Jacob tiene conciencia de que, al pretender anticiparse a su hermano, comete, a lo menos, un enga\u00f1o, que puede acarrearle la maldici\u00f3n paterna en vez de la bendici\u00f3n (v.12). El enga\u00f1o no es f\u00e1cil, ya que Esa\u00fa es \u201cvelludo,\u201d y, al palparle, el padre notar\u00e1 que Jacob le ha querido enga\u00f1ar. Rebeca no se arredra, y dice que esa posible maldici\u00f3n recaiga sobre ella. En la narraci\u00f3n no se alude para nada a la venta anterior de la primogenitura por el plato de lentejas. Quiz\u00e1 Isaac no lo conoc\u00eda, y, en realidad, lo que importaba era la bendici\u00f3n solemne del patriarca antes de morir, dejando al hijo heredero principal de su casa.<\/p>\n<p>Isaac Bendice a Jacob (14-29).<br \/>\n14Fue, pues, all\u00e1 \u00e9l, los cogi\u00f3 y se los trajo a su madre que hizo el guiso como a su padre le gustaba. 15Tom\u00f3 Rebeca vestidos de Esa\u00fa, su hijo mayor, los mejores que ten\u00eda en la casa, y se los visti\u00f3 a Jacob, su hijo menor; 16y con las pieles de los cabritos le cubri\u00f3 las manos y lo desnudo del cuello; 17puso el guiso y pan, que hab\u00eda hecho, en manos de Jacob, su hijo, 18y \u00e9ste se lo llev\u00f3 a su padre, y le dijo: \u201cPadre m\u00edo.\u201d \u201cHeme aqu\u00ed, hijo m\u00edo,\u201d contest\u00f3 Isaac. \u201c\u00bfQui\u00e9n eres, hijo m\u00edo?\u201d 19Y le contest\u00f3 Jacob: \u201cYo soy Esa\u00fa, tu hijo primog\u00e9nito. He hecho como me dijiste. Lev\u00e1ntate, pues, te ruego; si\u00e9ntate y come de mi caza, para que me bendigas.\u201d 20Y dijo Isaac a su hijo: \u201c\u00bfC\u00f3mo tan pronto hallaste, hijo m\u00edo?,\u201d y le respondi\u00f3: \u201cPorque hizo Yahv\u00e9, tu Dios, que se me pusiera delante.\u201d 21Dijo Isaac a Jacob: \u201cAnda, ac\u00e9rcate para que yo te palpe, a ver si eres o no mi hijo Esa\u00fa.\u201d 22Acerc\u00f3se Jacob a Isaac, su padre, que le palp\u00f3 y dijo: \u201cLa voz es de Jacob, pero las manos son de Esa\u00fa\u201d; 23y no le conoci\u00f3, porque estaban sus manos velludas como las de Esa\u00fa, su hermano, y se dispuso a bendecirle. 24Todav\u00eda le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfDe verdad eres t\u00fa mi hijo Esa\u00fa?,\u201d y \u00e9l contest\u00f3: \u201cYo soy.\u201d 25D\u00edjole, pues: \u201cAc\u00e9rcame la caza para que yo coma de ella, hijo m\u00edo, y te bendiga.\u201d Acerc\u00f3sela Jacob y comi\u00f3 y bebi\u00f3. 26D\u00edjole despu\u00e9s Isaac: \u201cAc\u00e9rcate y b\u00e9same, hijo m\u00edo.\u201d 27Acerc\u00f3se \u00e9l y le bes\u00f3; y en cuanto oli\u00f3 la fragancia de sus vestidos, le bendijo, diciendo:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Oh, es el olor de mi hijo como el olor de un campo al que ha bendecido Yahv\u00e9!<br \/>\n28 D\u00e9te Dios el roc\u00edo del cielo y la grosura de la tierra y abundancia de trigo y mosto.<br \/>\n29S\u00edrvante pueblos<br \/>\ny prost\u00e9rnense ante ti naciones.<br \/>\nS\u00e9 se\u00f1or de tus hermanos,<br \/>\ny p\u00f3strense ante ti los hijos de tu madre.<br \/>\nMaldito quien te maldiga,<br \/>\ny bendito quien te bendiga.\u201d<\/p>\n<p>Rebeca viste a Jacob con lo mejor de la ropa de Esa\u00fa, pues la solemnidad e importancia del momento de la bendici\u00f3n exige atuendo de fiesta9. Para enga\u00f1ar a Isaac, reviste sus manos de pieles velludas, que dieran la impresi\u00f3n de ser las manos de Esa\u00fa. Pero la voz de Jacob es caracter\u00edstica, y el padre la reconoce; sin embargo, al palparle las manos tiene la impresi\u00f3n que son las de Esa\u00fa. El anciano padre desconf\u00eda y se admira de que haya encontrado tan pronto caza (v.20). Pero Jacob dice que Yahv\u00e9 ha dispuesto que al punto pudiera cobrar las piezas deseadas. Isaac a\u00fan desconf\u00eda, y le pregunta si es el agreste Esa\u00fa. Jacob responde afirmativamente. Entonces el patriarca pide le bese en se\u00f1al y garant\u00eda de lo dicho, y, al acercarse a \u00e9l, siente el olor campestre de los vestidos del cazador Esa\u00fa10, y al punto profiere la bendici\u00f3n en forma rimada, aludiendo al suave olor de campo que su hijo rezuma: Es el olor de mi hijo como el olor del campo&#8230; (v.27). Es el perfume de la mies madura, como fruto de un copioso roc\u00edo de los cielos, bendici\u00f3n de Dios. Le anuncia abundancia de trigo y de vino, y despu\u00e9s el dominio sobre las otras naciones, la superioridad sobre sus hermanos y la bendici\u00f3n perenne de Dios, la alianza defensiva y ofensiva que Dios hab\u00eda ya prometido a Abraham 11, en las que van implicadas las especiales relaciones de Dios con el patriarca. En sustancia, estas promesas concuerdan con las solemnemente hechas a Abraham. La formulaci\u00f3n de esta bendici\u00f3n de Isaac est\u00e1 concebida en t\u00e9rminos an\u00e1logos a la proferida por el propio Jacob sobre Jos\u00e9 12, y refleja un ambiente agr\u00edcola m\u00e1s bien que nom\u00e1dico-pastoril. No se alude aqu\u00ed a los ganados, sino a los frutos caracter\u00edsticos de Cana\u00e1n, trigo y mosto13. Por eso no pocos autores suponen que la formulaci\u00f3n de la bendici\u00f3n est\u00e1 retocada y amplificada por el redactor en funci\u00f3n del g\u00e9nero de vida posterior de los israelitas en Cana\u00e1n. Los hermanos sometidos a Esa\u00fa son, sin duda, los pueblos vecinos amonitas y moabitas, y los hijos de tu madre, los edomitas, descendientes, seg\u00fan la Biblia, de Esa\u00fa. Es el anuncio de la superioridad y dominio de Israel sobre los pueblos tradicionalmente enemigos, si bien emparentados etnogr\u00e1ficamente, como lo demuestra su lengua. \u201cLa perspectiva de estas bendiciones no es la de los relatos. Jacob es bendecido no como pastor semin\u00f3mada, sino como agricultor sedentario que cultiva la vi\u00f1a. Pudiera ser que las bendiciones fueran posteriores a la formaci\u00f3n de los relatos, de donde sus alusiones posibles a la historia de la \u00e9poca de la monarqu\u00eda.\u201d14<\/p>\n<p>Reacci\u00f3n de Esa\u00fa al Ser Suplantado por Jacob (30-40).<br \/>\n30En cuanto acab\u00f3 Isaac de bendecir a Jacob, no bien hab\u00eda salido \u00e9ste de la presencia de Isaac, su padre, Esa\u00fa, su hermano, que ven\u00eda del campo 31y hab\u00eda hecho su guiso y se lo tra\u00eda a su padre, dijo a \u00e9ste: \u201cLev\u00e1ntese mi padre y coma de la caza de su hijo para que me bendiga.\u201d 32D\u00edjole Isaac, su padre: \u201cPues \u00bfqui\u00e9n eres t\u00fa?\u201d Contest\u00f3le: \u201cYo soy tu hijo primog\u00e9nito, Esa\u00fa.\u201d 33Pasm\u00f3se Isaac grandemente, y repuso: \u201c\u00bfY qui\u00e9n es entonces el que me ha tra\u00eddo la caza y he comido de todo ello antes que t\u00fa vinieras, y le he bendecido, y bendito est\u00e1?\u201d 34Al o\u00edr Esa\u00fa las palabras de su padre, rompi\u00f3 a gritar y a llorar amargamente, y le dijo: \u201cBend\u00edceme tambi\u00e9n a m\u00ed, padre m\u00edo.\u201d 35Isaac le contest\u00f3: \u201cTu hermano ha venido con enga\u00f1o y se ha llevado la bendici\u00f3n.\u201d 36D\u00edjole Esa\u00fa: \u201c\u00bfNo es su nombre Jacob? Dos veces me ha suplantado: me quit\u00f3 la primogenitura y ahora me ha quitado mi bendici\u00f3n.\u201d Y a\u00f1adi\u00f3: \u201c\u00bfNo tienes ya bendici\u00f3n para m\u00ed?\u201d 37Respondi\u00f3 Isaac y dijo a Esa\u00fa: \u201cMira, le he hecho se\u00f1or tuyo, y todos sus hermanos se los he dado por siervos; le he atribuido el trigo y el mosto. A ti, pues, \u00bfqu\u00e9 voy a hacerte, hijo m\u00edo?\u201d 38Y dijo Esa\u00fa a su padre: \u201c\u00bfNo tienes m\u00e1s que una bendici\u00f3n, padre m\u00edo? Bend\u00edceme tambi\u00e9n a m\u00ed, padre m\u00edo\u201d; y llor\u00f3 en voz alta. 39Respondi\u00f3 Isaac dici\u00e9ndole:<br \/>\n\u201cHe aqu\u00ed que fuera de la grosura de la tierra ser\u00e1 tu morada, y fuera del roc\u00edo que baja de los cielos. 40Vivir\u00e1s de tu espada y servir\u00e1s a tu hermano; mas, cuando te revuelvas, romper\u00e1s su yugo de sobre tu cuello.\u201d<\/p>\n<p>Al descubrirse el enga\u00f1o, Isaac, en vez de maldecir a Jacob por su conducta, como si se tratara de una acci\u00f3n m\u00e1gica que no se puede deshacer, se resigna al hecho permitido por Dios y da por v\u00e1lida e irreformable su bendici\u00f3n al hijo menor. Es que, seg\u00fan la mente del autor sagrado, que aqu\u00ed sobre todo hemos de considerar, la mano de Dios andaba en el negocio, y, vali\u00e9ndose del enga\u00f1o, hab\u00eda cumplido sus designios de amor sobre Jacob. Esa\u00fa, sin embargo, pide se le asigne tambi\u00e9n una bendici\u00f3n, y se queja de que su hermano le haya suplantado dos veces (v.36)15. Pero \u00bfqu\u00e9 le puede desear ya Isaac para Esa\u00fa, si ha dado ya todo a Jacob, la fertilidad de la tierra y el dominio de las naciones y la superioridad sobre sus hermanos? (v.37). La bendici\u00f3n no pod\u00eda ser revocada. En la mentalidad de los antiguos, las palabras de bendici\u00f3n o de maldici\u00f3n ten\u00edan su efecto independientemente de la voluntad del que las hubiera pronunciado16. Pero Esa\u00fa insiste en o\u00edr unas palabras de bendici\u00f3n para \u00e9l, y entonces el patriarca le anuncia un futuro que tiene m\u00e1s bien caracter\u00edsticas de maldici\u00f3n que de bendici\u00f3n. Es el anuncio de los destinos de un pueblo que debe vivir en terreno m\u00edsero y a punta de espada: fuera de la grosura de la tierra ser\u00e1 tu morada&#8230; Vivir\u00e1s de la espada y servir\u00e1s a tu hermano (v.39). En efecto, la tierra de Edom es de tipo estepario y mucho m\u00e1s pobre que Cana\u00e1n, reservada a Jacob. Los edomitas tendr\u00e1n que vivir de la espada, del asalto y de la razzia sobre los pueblos vecinos y las caravanas comerciales. Pero al fin podr\u00e1 romper su servidumbre a Israel: Cuando te revuelvas, romper\u00e1s su yugo de sobre tu cuello (v.40b). Esta frase, fuera del ritmo, es considerada por muchos comentaristas como una glosa alusiva a la independencia conseguida por Edom en 840 a.C. en tiempos de Joram, rey de Jud\u00e117. Edom estaba sometida a Jud\u00e1 desde los tiempos de David18.<br \/>\n\tHay, sin duda, aqu\u00ed un misterio, el misterio de la elecci\u00f3n divina, que no depende de ley alguna humana, sino de la libre voluntad de Dios. As\u00ed lo declara San Pablo en Rom 9:6s19. La ley humana, basada en la generaci\u00f3n, no entra aqu\u00ed para nada. Ismael era hijo de Abraham y no hered\u00f3 las promesas mesi\u00e1nicas. Esa\u00fa lo era de Isaac y tambi\u00e9n fue excluido de ellas. La promesa naci\u00f3 de la libre voluntad de Dios, y seg\u00fan esa voluntad se transmite. Es el misterio de la vocaci\u00f3n de los pueblos y de las almas. Jesucristo dir\u00e1 que \u201cnadie viene a El si el Padre no le trae.\u201d20<br \/>\n\tEl autor sagrado no aprueba ni forma ning\u00fan juicio sobre la moralidad del acto enga\u00f1oso de Jacob y de Rebeca. No sabemos cu\u00e1l era la conciencia moral de \u00e9stos. Debemos tener en cuenta la \u00e9poca en que esto tuvo lugar, cuando la moralidad estaba muy lejos de las alturas evang\u00e9licas. En todo caso, el autor sagrado quiere destacar c\u00f3mo los caminos de la Providencia son misteriosos y no coinciden con las leyes del hombre. Agust\u00edn de Hipona ve en todo esto no un \u201cmendacium, sed mysterium.\u201d21<\/p>\n<p>Rebeca Propone a Jacob la Huida a Siria (41-46).<br \/>\n41Concibi\u00f3 Esa\u00fa contra su hermano Jacob un odio profundo por lo de la bendici\u00f3n que le hab\u00eda dado su padre, y se dijo en su coraz\u00f3n: \u201cCerca est\u00e1n los d\u00edas del duelo por mi padre; despu\u00e9s matar\u00e9 a Jacob, mi hermano.\u201d 42Supo Rebeca lo que hab\u00eda dicho Esa\u00fa, su hijo mayor, y mand\u00f3 llamar a Jacob, su hijo menor, y le dijo: \u201cHe aqu\u00ed que tu hermano Esa\u00fa quiere matarte. 43Anda, pues, obed\u00e9ceme, hijo m\u00edo, y huye a Jarr\u00e1n, a Lab\u00e1n, mi hermano, 44y est\u00e1te alg\u00fan tiempo con \u00e9l, hasta que la c\u00f3lera de tu hermano se aparte de ti, 45se aplaque su ira y se haya olvidado de lo que le has hecho; yo mandar\u00e9 all\u00ed a buscarte. \u00bfHabr\u00eda de verme privada de vosotros dos en un solo d\u00eda?\u201d 46Rebeca dijo a Isaac: \u201cMe pesa la vida a causa de las hijas de Jet; si Jacob toma mujer de entre las hijas de esta tierra, \u00bfpara qu\u00e9 quiero vivir?\u201d<\/p>\n<p>Rebeca, logrados sus prop\u00f3sitos, siente cierto remordimiento y, sobre todo, teme la reacci\u00f3n violenta de Esa\u00fa, injustamente burlado. Por su parte, \u00e9ste est\u00e1 decidido a quitar la vida de su hermano, pero no quiere contristar a su padre, que est\u00e1 pr\u00f3ximo a la muerte, y espera a que \u00e9ste falte, no sea que le eche su maldici\u00f3n como homicida. Rebeca sugiere a Jacob la huida hacia sus parientes de Mesopotamia, pues de seguro que su hermano Lab\u00e1n le recibir\u00e1, y all\u00ed podr\u00e1 esperar a que se aplaque la ira de Esa\u00fa, cuya rusticidad e inconstancia conoce bien. Por otra parte, ser\u00e1 la ocasi\u00f3n de que Jacob se case con alguno de la familia, pues si se casa con una de las jeteas, como Esa\u00fa, la pesadumbre llegar\u00e1 al colmo en su hogar (v.46). Este v.46 parece ignorar lo narrado en 27:1-45, empalmando con 26:35, donde se habla de las dos mujeres jeteas de Esa\u00fa.<\/p>\n<p>  1 V\u00e9ase la narraci\u00f3n del yahvista (Gen 12:10-20) sobre el rapto de Sara por el fara\u00f3n, y la del eloh\u00edsta (G\u00e9n 20) sobre el rapto de la misma por Abimelec. &#8211;  2 Cf. Gen 30:14; 37:7- V\u00e9ase R. De Vaux, arte.c: RB (1949) I. &#8211;  3 Los v.15 y 18 son considerados por muchos comentaristas como glosa. &#8211;  4 Cf. Abel, G\u00e9og. I 406. &#8211; 5 Cf. ibid., II 434. &#8211;  6 Gen 21:33 &#8211; 7 V\u00e9ase Jaussen, Coutumes des arabes&#8230; 79-93\u00b7 &#8211; 8 Este relato tiene los visos de ser un duplicado del de Gen 21:31. Se ve que corr\u00edan diversas tradiciones similares para explicar el nombre de Berseb\u00e1, y el hagi\u00f3grafo las recoge como est\u00e1n, pues \u00e9l s\u00f3lo pretende buscar la verdad religiosa, es decir, la providencia de Dios sobre los patriarcas en orden al cumplimiento de sus promesas sobre el futuro glorioso de su descendencia. &#8211; 9 R. de Vaux sostiene que todo el fragmento es del yahvista (v\u00e9ase Gen\u00e9se 125). &#8211; 10 Del hecho que Rebeca guarda las ropas de Esa\u00fa se deduce que \u00e9ste a\u00fan no estaba casado (Gen 26:34-35). &#8211; 11 En 25:27; 29 se le defin\u00eda a Esa\u00fa como el hombre campestre. Por otra parte, los vestidos eran guardados entre plantas arom\u00e1ticas (Sal 45:9) para conservarlos mejor, y de ah\u00ed el fuerte olor inesperado de los vestidos llevados por Jacob. &#8211; 12 G\u00e9n 12:4. &#8211; 13 Gen 49:22-26; Deu 33:13-17. &#8211;  14 Deu 7:13; Deu 11:14; Ose 2:24. &#8211; 15 J. Chaine, o.c., p.313. &#8211;  16 Aqu\u00ed juega con el nombre de Ya&#8217;aqob (Jacob) y ya&#8217;qebeni (me ha suplantado). Sobre la otra etimolog\u00eda popular v\u00e9ase com. a 25:26. &#8211; 17 V\u00e9ase J. Hempel, Die israelitischen Ausschauungen von Segen und Fluch im Lichte Alt-orient. Parallelen: \u201cZeitsch. der deutschen Morgenl. Gesselschaft\u201d (1925) 20-11p. &#8211; 18 Cf. 2Re 8:20; Eze 35:3 &#8211; 19 Cf. 2Sa 8:14. &#8211; 20 Jl Cf. com a Gen 25:19ss; &#8211; 21Jn 6:44. &#8211; 22 S. Agust\u00edn, De mendacio c.5: PL 461.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Isaac envejeci\u00f3.<\/b> Isaac, que hab\u00eda quedado ciego, pens\u00f3 evidentemente que estaba cerca de la muerte (v. <span class='bible'>G\u00e9n 27:2<\/span>) y que no llegar\u00eda mucho m\u00e1s all\u00e1 de los ciento treinta y siete a\u00f1os que ten\u00eda entonces, y que era la edad de Ismael cuando muri\u00f3 (<span class='bible'>G\u00e9n 25:17<\/span>). Desde luego, no esperaba que iba a vivir los otros cuarenta y tres a\u00f1os que realmente vivi\u00f3 todav\u00eda (<span class='bible'>G\u00e9n 35:28<\/span>; cp. <span class='bible'>G\u00e9n 30:24-25<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 31:41<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 41:46<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 45:6<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 47:9<\/span> para calcular la edad de Isaac como de ciento treinta y siete, y la de sus mellizos como de setenta y siete a\u00f1os).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La genealog\u00eda de Isaac.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este relato pone de relieve la gratuidad de la elecci\u00f3n divina: el elegido del Se\u00f1or no ser\u00e1 Esa\u00fa, el hijo mayor, sino Jacob-Israel, el hijo menor (ver <span class='bible'>G\u00e9n 32:26-27<\/span>). Ver tambi\u00e9n <span class='bible'>Mal 1:2-3<\/span>; <span class='bible'>Rom 9:10-13<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>27.5-10 Cuando Rebeca supo que Isaac estaba preparando la bendici\u00f3n de Esa\u00fa, urdi\u00f3 un plan para enga\u00f1arlo y hacer que bendijera a Jacob. Aun cuando Dios ya le hab\u00eda dicho que Jacob iba a ser el l\u00edder de la familia (25.23-26), Rebeca tom\u00f3 el asunto en sus manos. Recurri\u00f3 a algo malo para conseguir lo que Dios ya le hab\u00eda prometido. Para Rebeca, el fin justificaba los medios. Por buenas que sean nuestras metas, no debemos intentar conseguirlas haciendo lo que est\u00e1 mal. \u00bfAprobar\u00eda Dios los m\u00e9todos que usted emplea para alcanzar sus metas?JACOBAbraham, Isaac y Jacob est\u00e1n entre los personajes m\u00e1s sobresalientes del Antiguo Testamento. Es bueno observar que su relevancia no se basa en su car\u00e1cter, sino en el car\u00e1cter de Dios. Fueron hombres que se ganaron el respeto a pesar de la envidia y hasta el temor de sus contempor\u00e1neos. Aunque eran ricos y poderosos, fueron ego\u00edstas, capaces de mentir y enga\u00f1ar. No fueron los h\u00e9roes perfectos que pod\u00edamos haber esperado. Eran como nosotros: trataban de complacer a Dios, pero fallaban a menudo.Jacob fue el tercer eslab\u00f3n en el plan de Dios para comenzar una naci\u00f3n a partir de Abraham. El plan dio resultado m\u00e1s a pesar de Jacob que debido a Jacob. Antes de que naciera Jacob, Dios prometi\u00f3 que su plan se llevar\u00eda a cabo por medio de \u00e9l y no de su hermano mellizo Esa\u00fa. Aun cuando los m\u00e9todos de Jacob no fueron del todo respetables, debemos admirar su habilidad, determinaci\u00f3n y paciencia. Cuando estudiamos su vida, desde su nacimiento hasta su muerte, podemos ver la obra de Dios en \u00e9l.La vida de Jacob tuvo cuatro etapas, cada una de ellas marcada por un encuentro personal con Dios. En la primera etapa, vivi\u00f3 conforme a su nombre: \u00abel que toma por el calca\u00f1ar, o el que suplanta\u00bb (en sentido figurado, \u00abel que enga\u00f1a\u00bb). Tom\u00f3 por el calca\u00f1ar a Esa\u00fa al nacer, y poco antes de huir de su casa agarr\u00f3 tambi\u00e9n la primogenitura y la bendici\u00f3n de su hermano. En su huida, Dios se le apareci\u00f3 por vez primera. No s\u00f3lo le confirm\u00f3 su bendici\u00f3n, sino que despert\u00f3 en \u00e9l un conocimiento personal de s\u00ed mismo. En la segunda etapa, Jacob experiment\u00f3 la vida desde el lado opuesto, al ser v\u00edctima del enga\u00f1o de Lab\u00e1n. Pero observamos aqu\u00ed un cambio curioso: el Jacob de la primera etapa simplemente habr\u00eda dejado a Lab\u00e1n; mientras que el Jacob de la segunda etapa, luego de haber tomado la decisi\u00f3n de partir, esper\u00f3 seis a\u00f1os a que Dios le diera permiso. En la tercera etapa, Jacob volvi\u00f3 a asirse. Esta vez, junto al r\u00edo Jord\u00e1n, se asi\u00f3 de Dios y no lo dejaba ir. Se dio cuenta de que depend\u00eda del Dios que hab\u00eda continuado bendici\u00e9ndolo. Su relaci\u00f3n con Dios se volvi\u00f3 esencial en su vida y Dios le dio un nuevo nombre: Israel, \u00abel que lucha con Dios\u00bb. En la \u00faltima etapa de la vida de Jacob, Dios fue el que lo agarr\u00f3: Dios tom\u00f3 firmemente a Jacob. Cuando Jos\u00e9 lo invit\u00f3 a trasladarse a Egipto, Jacob no dio un paso sin la aprobaci\u00f3n del Se\u00f1or.\u00bfSe le ha revelado Dios alguna vez? \u00bfProcura encontrarse con El al estudiar la Biblia? \u00bfQu\u00e9 diferencia han hecho esas experiencias en su vida? \u00bfEs usted como el joven Jacob, que trata de obligar a Dios a seguirlo al desierto de sus propios planes y errores, o como el Jacob que someti\u00f3 sus deseos y planes a Dios para aprobaci\u00f3n antes de ejecutarlos?Puntos fuertes y logros :&#8211;\tPadre de las doce tribus de Israel&#8211;\tTercero en la l\u00ednea abrah\u00e1mica de los planes de Dios&#8211;\tDeterminado, dispuesto a trabajar por largo tiempo y arduamente para conseguir lo que quer\u00eda&#8211;\tBuen hombre de negociosDebilidades y errores :&#8211;\tCuando se enfrentaba a un conflicto, confiaba en sus propios recursos y no ped\u00eda ayuda a Dios&#8211;\tTend\u00eda a acumular riqueza para beneficio propioLecciones de su vida :&#8211;\tLa seguridad no radica en la acumulaci\u00f3n de bienes&#8211;\tTodas la intenciones y acciones humanas, para bien o para mal, Dios las entreteje en el curso de sus planesDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Cana\u00e1n&#8211;\tOcupaci\u00f3n: Pastor, ganadero&#8211;\tFamiliares: Padres: Isaac y Rebeca. Hermano: Esa\u00fa. Suegro: Lab\u00e1n. Esposas: Raquel y Lea. Doce hijos y una hija nombrados en la BibliaVers\u00edculo clave :\u00bbHe aqu\u00ed, yo estoy contigo, y te guardar\u00e9 por dondequiera que fueres, y volver\u00e9 a traerte a esta tierra; porque no te dejar\u00e9 hasta que haya hecho lo que te he dicho\u00bb (Gen 28:15).La historia de Jacob se relata en G\u00e9nesis 25-50. Tambi\u00e9n se menciona en Hos 12:2-5; Mat 1:2; Mat 22:32; Act 3:13; Act 7:46; Rom 9:11-13; Rom 9:11, 26; Heb 11:9, Heb 11:20-21. 27.11, 12 La forma en que reaccionamos ante un dilema moral a menudo revela nuestros verdaderos motivos. Frecuentemente, nos cuidamos m\u00e1s de no ser sorprendidos que de hacer lo que es correcto. Parece que a Jacob no le importaba tanto el enga\u00f1o que implicaba el plan de su madre como el que lo sorprendieran mientras lo llevaba a cabo. Si a usted le preocupa que lo sorprendan, quiz\u00e1s su plan no sea honesto. Permita que su temor de ser sorprendido sea una advertencia y lo impulse a hacer lo correcto. Jacob pag\u00f3 un precio muy alto por llevar a cabo su deshonesto plan.27.11-13 Jacob vacil\u00f3 cuando escuch\u00f3 el enga\u00f1oso plan de Rebeca. Aunque lo cuestionaba no por honrado sino por el temor de ser sorprendido, su protesta concedi\u00f3 a Rebeca una \u00faltima oportunidad de recapacitar. Pero Rebeca estaba tan encerrada en sus planes que no pod\u00eda ver con claridad lo que estaba haciendo. El pecado la hab\u00eda atrapado y estaba corrompiendo su car\u00e1cter. Corregirse uno mismo en medio de una mala acci\u00f3n puede ser doloroso y molesto, pero tambi\u00e9n lo puede liberar a uno del control del pecado.27.24 A pesar de que Jacob obtuvo la bendici\u00f3n que quer\u00eda, pag\u00f3 un precio demasiado alto por haber enga\u00f1ado a su padre. Estas son algunas de las consecuencias de sus acciones: (1) nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a ver a su madre; (2) su hermano quiso matarlo; (3) su propio t\u00edo, Lab\u00e1n, lo enga\u00f1o; (4) su familia se dividi\u00f3 a causa de la rivalidad; (5) Esa\u00fa lleg\u00f3 a ser fundador de una naci\u00f3n de enemigos; (6) vivi\u00f3 lejos de su familia durante a\u00f1os. Ir\u00f3nicamente, Jacob hubiera recibido de todos modos la primogenitura y la bendici\u00f3n (25.23). \u00a1Imag\u00ednese cu\u00e1n diferente hubiera sido su vida si \u00e9l y su madre hubieran permitido que Dios hiciera las cosas a su modo, y en su tiempo!27.33 En tiempos antiguos la palabra de una persona la compromet\u00eda (como un contrato escrito hoy d\u00eda), especialmente cuando hab\u00eda juramento de por medio. Por eso la bendici\u00f3n de Isaac era irrevocable.27.33-37 Antes de que muriera el padre, este llevaba a cabo una ceremonia de bendici\u00f3n en la que oficialmente traspasaba la primogenitura al heredero. A pesar de que el primog\u00e9nito ten\u00eda el derecho a la primogenitura, no era suya hasta que se pronunciara esa bendici\u00f3n. Antes de que se diera la bendici\u00f3n, el padre pod\u00eda quit\u00e1rsela al hijo mayor y darla al que m\u00e1s se la mereciera. Pero despu\u00e9s de pronunciada la bendici\u00f3n, la primogenitura ya no se pod\u00eda quitar. Por eso los padres esperaban hasta el \u00faltimo momento para dar esa bendici\u00f3n irrevocable. Aun cuando su hermano mayor le hab\u00eda vendido su primogenitura a\u00f1os atr\u00e1s, Jacob necesitaba la bendici\u00f3n para ratificarlo.27.41 Esa\u00fa se enoj\u00f3 tanto con Jacob que por un momento olvid\u00f3 su error al regalar su primogenitura. La ira que producen los celos nos ciega y nos impide ver los beneficios que tenemos para que nos fijemos en lo que no tenemos.27.41 Cuando Esa\u00fa perdi\u00f3 la valiosa bendici\u00f3n familiar, su futuro cambi\u00f3 repentinamente. Reaccion\u00f3 con ira y decidi\u00f3 matar a Jacob. Cuando uno pierde algo de gran valor, o si otros conspiran contra uno y logran su objetivo, la primera reacci\u00f3n y la m\u00e1s natural es la ira. Pero podemos controlar nuestros sentimientos al (1) reconocer que es una reacci\u00f3n nuestra, (2) orar por fortaleza, y (3) pedir que Dios nos ayude a ver las oportunidades que pueden surgir aun de esa circunstancia triste.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1130 G\u00e9n 48:10; Ecl 12:3<\/p>\n<p>b 1131 G\u00e9n 25:28<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>Y \u00e9l&#8230;<\/b><\/i> Esto es, <i>Esa\u00fa.<\/i> TM registra<i> y \u00e9l dijo.<\/i> Se sigue LXX \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">194<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[13] Dijo eso Rebeca no por desprecio de la maldici\u00f3n de Isaac, sino por la anterior persuasi\u00f3n del \u00e9xito de su designio, fundada en la promesa que Dios hab\u00eda dicho El mayor servir\u00e1 al menor.[19] La mentira siempre es pecado. Pudo Rebeca creerla l\u00edcita para afianzar a Jacob lo que ya era suyo, despu\u00e9s de la venta que le hizo Esa\u00fa de los derechos de primog\u00e9nito.[28] En la Palestina suelen ser raras las lluvias; las plantas en tiempo de los calores fuertes se nutren por los abundantes roc\u00edos semejantes a una llovizna.[33] Durante este \u00e9xtasis le fue revelado todo el misterioso significado de este suceso, dice San Agust\u00edn.[36] Gen 25, 33.[39] Hebr 11, 20.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 que cuando Isaac hab\u00eda envejecido, sus ojos se debilitaron, y no pod\u00eda ver. Entonces llam\u00f3 a Esa\u00fa, su hijo mayor, y le dijo: \u2014Hijo m\u00edo. El respondi\u00f3: \u2014Heme aqu\u00ed. A\u00f1o 1760 a.C. Y sus ojos se oscurecieron. G\u00e9n 48:10; 1Sa 3:2; Ecl 12:3; Jua 9:3. llam\u00f3 a Esa\u00fa su hijo mayor. G\u00e9n 25:23-25. Fuente: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de G\u00e9nesis 27:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1133","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1133"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1133\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}