{"id":13392,"date":"2022-06-19T23:56:24","date_gmt":"2022-06-20T04:56:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ester-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T23:56:24","modified_gmt":"2022-06-20T04:56:24","slug":"comentario-de-ester-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ester-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Ester 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Mardoqueo supo todo lo que se hab\u00eda hecho. Entonces Mardoqueo rasg\u00f3 sus vestiduras, se visti\u00f3 de cilicio y de ceniza, y se fue por la ciudad gritando con fuerza y amargura.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>todo lo que se hab\u00eda hecho.<\/i><\/b> <span class='bible'>Est 3:8-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>razg\u00f3 sus vestidos.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Sa 1:11<\/span>; <span class='bible'>Job 1:20<\/span>; <span class='bible'>Jon 3:4-9<\/span>; <span class='bible'>Hch 14:14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>se visti\u00f3 de cilicio.<\/i><\/b> <span class='bible'>Est 4:3<\/span>; <span class='bible'>Jos 7:6<\/span>; <span class='bible'>2Sa 13:19<\/span>; <span class='bible'>Job 2:8<\/span>; <span class='bible'>Job 42:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 58:5<\/span>; <span class='bible'>Eze 27:30<\/span>; <span class='bible'>Dan 9:3<\/span>; <span class='bible'>Jon 3:6<\/span>; <span class='bible'>Mat 11:21<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>con grande y amargo clamor.<\/i><\/b> Mardoqueo dio toda demostraci\u00f3n del dolor m\u00e1s conmovedor. Tampoco escondi\u00f3 esto de la ciudad; y el griego dice que pronunci\u00f3 estas palabras en voz alta: \u0391\u03b9\u03c1\u03b5\u03c4\u03b1\u03b9 \u03b5\u03b8\u03bd\u03bf\u03c2 \u03bc\u03b7\u03b4\u03b5\u03bd \u03b7\u03b4\u03b9\u03ba\u03b7\u03ba\u03bf\u03c2, \u00abUn pueblo ser\u00e1 destruido y no habr\u00e1 hecho mal\u00bb. <span class='bible'>G\u00e9n 27:34<\/span>; <span class='bible'>Isa 15:4<\/span>; <span class='bible'>Isa 22:4<\/span>; <span class='bible'>Eze 21:6<\/span>; <span class='bible'>Eze 27:31<\/span>; <span class='bible'>Miq 1:8<\/span>; <span class='bible'>Sof 1:14<\/span>; <span class='bible'>Apo 18:17-19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El gran luto de Mardoqueo y los jud\u00edos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Est 4:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ester, entendiendo el asunto, env\u00eda por Mardoqueo, quien le muestra la provocaci\u00f3n, y le suplica que haga algo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Est 4:4-9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ella excus\u00e1ndose, es reprendida por Mardoqueo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Est 4:10-14<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Ester fija un tiempo de ayuno, y toma la desici\u00f3n de ver al rey,<\/i><\/b> <span class='bible'>Est 4:15-17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En el antiguo Medio Oriente se usaba el\u00a0<b>cilicio y la ceniza<\/b>\u00a0como s\u00edmbolo manifiesto de luto y desolaci\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Consternaci\u00f3n de los jud\u00edos (4:1-3).<br \/>\n 1Cuando supo Mardoqueo lo que pasaba, rasg\u00f3 sus vestiduras, se visti\u00f3 de saco y se cubri\u00f3 de ceniza, y se fue por medio de la ciudad, dando fuertes, dolorosos gemidos, 2 y lleg\u00f3 hasta la puerta del rey, pues no era a nadie l\u00edcito entrar vestido de saco. 3 En todas las provincias, dondequiera que lleg\u00f3 la orden del rey y su edicto, hubo entre los jud\u00edos gran desolaci\u00f3n, y ayunaron y lloraron y clamaron, acost\u00e1ndose muchos sobre la ceniza y vestidos de saco.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos de Susa leyeron el decreto real que decid\u00eda su suerte, pero ignoraban otros detalles. En cambio, un secreto servicio de informaci\u00f3n hab\u00eda contado detalladamente a Mardoqueo la manera como Aman hab\u00eda arrancado al rey aquel decreto, la cantidad en met\u00e1lico que hab\u00eda ofrecido al tesoro (4:7) y otros pormenores. Ya que Mardoqueo hab\u00eda provocado con su conducta arrogante la cat\u00e1strofe que se avecinaba, justo era que tomara \u00e9l la iniciativa para contrarrestar el golpe. Primeramente quiso asegurarse el apoyo de Ester. Para ello, en se\u00f1al de profundo duelo, rasg\u00f3 sus vestiduras, se visti\u00f3 de saco, puso ceniza sobre su cabeza y, a grandes gritos lanz\u00f3se a la calle, caminando en direcci\u00f3n al palacio real. Por el hecho de andar Mardoqueo con h\u00e1bitos de penitencia exteriorizando su dolor por la orden real, pod\u00eda correr peligro su vida. Pero Aman, seguro de la presa, toler\u00f3 que Mardoqueo continuase en su actitud (5:9-15)\u00b7 Los dioses, adem\u00e1s, hab\u00edan ya fijado el d\u00eda y mes en que deb\u00eda actuar, y no era posible contravenir su voluntad (3:7) adelantando los acontecimientos.<\/p>\n<p>La noticia en palacio (4:4-8).<br \/>\n4 Las doncellas de Ester y sus eunucos vinieron a dec\u00edrselo. La reina se qued\u00f3 muy atemorizada y mand\u00f3 vestidos a Mardoqueo para que se los pusiese, quit\u00e1ndose el saco; pero \u00e9l se neg\u00f3 a aceptarlos. 5 Entonces llam\u00f3 Ester a Hatac, uno de los eunucos que hab\u00eda puesto cerca de ella el rey, y le mand\u00f3 que fuera a preguntar a Mardoqueo qu\u00e9 era aquello y de d\u00f3nde ven\u00eda. 6 Fue Hatac a Mardoqueo, a la plaza de la ciudad, delante de la puerta del rey; 7 y Mardoqueo le cont\u00f3 lo que pasaba y le dio noticia de la suma que Aman hab\u00eda ofrecido entregar al tesoro del rey en pago del exterminio de los jud\u00edos. 8 Dio le tambi\u00e9n copia del edicto que se hab\u00eda publicado en Susa para exterminarlos, a fin de que se la ense\u00f1ase a Ester y le diese cuenta de todo, y mand\u00f3 a Ester presentarse al rey para pedirle gracia y pedirle por su pueblo.<\/p>\n<p>Mardoqueo consigui\u00f3 lo que se propuso: llegar a las puertas del palacio e interesar a la reina en el asunto. La extra\u00f1a indumentaria y los gritos de dolor despertaron la curiosidad de los servidores de palacio, los cuales, al reconocer a Mardoqueo, y conociendo su parentesco con Ester, lo anunciaron a la reina. Esta, tras de ofrecer a Mardoqueo otros vestidos, trat\u00f3 de introducirlo en palacio, pues a nadie estaba permitido traspasar el umbral del palacio vestido de saco. Mardoqueo rehus\u00f3 el ofrecimiento. No pudiendo convencerle, Ester dispuso que el eunuco Hatac se entrevistara con Mardoqueo para que \u00e9ste le explicara lo que ocurr\u00eda. Mardoqueo se lo cont\u00f3 al detalle, entreg\u00e1ndole adem\u00e1s una copia del edicto para que se lo diera a la reina. Termin\u00f3 su entrevista con el eunuco exigiendo a la reina Ester que se presentara al rey e intercediera por el pueblo jud\u00edo.<\/p>\n<p>Mardoqueo exige obediencia (5:1-3).<br \/>\n 1 Le dijo que la mandaba que entrase al rey y le pidiese gracia para el pueblo: 2 \u201cAcu\u00e9rdate de los d\u00edas de tu abatimiento, cuan-4o eras criada por mi mano; porque Aman, el primero despues del rey, ha hablado contra nosotros para hacernos morir. 3 Invoca al Se\u00f1or y habla al rey por nosotros; l\u00edbranos de la muerte.\u201d<\/p>\n<p>Razones de conveniencia aconsejaban a Ester a tener en secreto su ascendencia jud\u00eda (2:10.20); pero, ante el peligro que se cierne sobre su pueblo, debe posponer sus intereses propios al bien de la naci\u00f3n. Mardoqueo es el portavoz de los intereses de su naci\u00f3n. Al rev\u00e9s de la reina, que se siente desligada de la comunidad jud\u00eda y busca preferentemente su comodidad.<\/p>\n<p>Reparos de Ester (4:9-11).<br \/>\n9 Fue Hatac y comunic\u00f3 a Ester lo que le hab\u00eda dicho Mardoqueo. 10 Ester encarg\u00f3 a Hatac que fuera a decir a Mardoqueo: 11 \u201cTodos los servidores del rey y todo el pueblo de las provincias del rey saben que hay una ley que castiga con pena de muerte a cualquiera, hombre o mujer, que entre al rey, al atrio interior, sin haber sido llamado; s\u00f3lo se libra de la muerte aquel a quien el rey tiende su cetro de oro, y yo no he sido llamada por el rey desde hace treinta d\u00edas.\u201d<\/p>\n<p>Ester invoc\u00f3 una ley conocida en Susa y provincias. En efecto, Dioces el Meda, seg\u00fan Her\u00f3doto (1:99), orden\u00f3 que nadie se presentara al rey si no hab\u00eda sido convocado previa y nominalmente. Esta ley fue confirmada por los monarcas de Persia 1, que autorizaban a los particulares y corporaciones solicitar audiencia real. Tales medidas se dieron para mantener la figura real envuelta en un nimbo misterioso y para asegurar su vida contra los conspiradores ambiciosos. Era libre Ester de solicitar audiencia real; pero exist\u00eda el temor de que el rey montara en c\u00f3lera y tomara ocasi\u00f3n de ellos para repudiarla. El texto deja vislumbrar que su reputaci\u00f3n hab\u00eda disminuido notablemente. Es probable que la verdadera reina fuera Amestris 2, y que Ester ocupara un puesto secundario.<\/p>\n<p>Ser\u00eda amenaza de Mardoqueo (4:12-14).<br \/>\n12 Cuando recibi\u00f3 Mardoqueo la contestaci\u00f3n de Ester, 13 mand\u00f3 que le respondieran: \u201cNo vayas a creer t\u00fa que ser\u00e1s la \u00fanica en escapar entre los jud\u00edos todos por estar en la casa del rey, 14 porque, si ahora callas y el socorro y la liberaci\u00f3n viniera a los jud\u00edos de otra parte, t\u00fa y la casa de tu padre perecer\u00edais. \u00bfY qui\u00e9n sabe si no es precisamente para un tiempo como \u00e9ste para lo que t\u00fa has llegado a la realeza?\u201d<\/p>\n<p>Del verbo, en plural, \u201cle respondieron,\u201d se deduce que en esta ocasi\u00f3n intervinieron varios mensajeros. Se recrudece el forcejeo entre Ester, que trata de inhibirse, y Mardoqueo, que defiende y se identifica con la causa del pueblo. Mardoqueo le da a entender que, si cree peligroso presentarse ante el rey, no lo es menos cruzarse de brazos y dejar que la historia siga su curso. Porque, tarde o temprano, conocer\u00e1 Aman la nacionalidad de Ester, y entonces es posible que se vea envuelta en el exterminio general. No vaya tampoco a pensar que recibir\u00e1 del rey un trato de favor, porque los monarcas persas repudiaban por cualquier motivo aun las mismas esposas que fueron en un tiempo las favoritas. La marea antijud\u00eda podr\u00eda penetrar incluso en el mismo palacio real. Por otra parte, sabe Mardoqueo que el pueblo jud\u00edo no puede perecer, porque Dios no permitir\u00e1 que su pueblo desaparezca de la faz de la tierra. Si Ester se niega a actuar, la salvaci\u00f3n surgir\u00e1 de otra parte. No piensa Mardoqueo en una ayuda militar de otra naci\u00f3n, sino en la providencia de Dios, que vela por su pueblo predilecto. En la literatura rab\u00ednica aparece el t\u00e9rmino rnaqom, lugar, para designar a Dios. De esta manera, al decir el autor que la salvaci\u00f3n vendr\u00e1 de otro lugar, quiere expresar que, en todo caso, se encargar\u00e1 Dios de proteger a su pueblo. Finalmente, est\u00e1 convencido Mardoqueo que la elevaci\u00f3n de Ester a la categor\u00eda de reina la dispuso Dios en previsi\u00f3n de la situaci\u00f3n actual. La forma interrogativa equivale aqu\u00ed a una afirmaci\u00f3n. Si Ester no sabe leer en el curso providencial de la historia, demuestra que la vida muelle de palacio le ha hecho olvidar la verdad de que Dios levanta y humilla las personas a su antojo y de que todos los hilos de los acontecimientos est\u00e1n en sus<\/p>\n<p>Ester en acci\u00f3n (4:15-17).<br \/>\n15 Ester mand\u00f3 decir a Mardoqueo: 16 \u201cVe y re\u00fane a los jud\u00edos todos de Susa y ayunad por m\u00ed, sin comer ni beber por tres d\u00edas, ni de noche ni de d\u00eda. Yo tambi\u00e9n ayunar\u00e9 igualmente con mis doncellas, y despu\u00e9s ir\u00e9 al rey, a pesar de la ley, y si he de morir, morir\u00e9.\u201d 17 Mardoqueo se fue e hizo lo que Ester le hab\u00eda mandado.<\/p>\n<p>Los argumentos de Mardoqueo la convencen, y Ester decide presentarse ante el rey. Pero, como la misi\u00f3n es dif\u00edcil y pone en peligro su vida, necesita de la ayuda espiritual de los jud\u00edos residentes en Susa, de los cuales era Mardoqueo el elemento m\u00e1s destacado. Con el ayuno quer\u00eda Ester que Dios se acordara de su pueblo (2Sa 12:16; 2Re 21:27); que tuviera compasi\u00f3n de \u00e9l y alejara el peligro que se cern\u00eda sobre la naci\u00f3n jud\u00eda (Jdt 4:13; 1Cr 20:3). Ester ayunar\u00e1 tambi\u00e9n tres d\u00edas (Exo 19:10-16; Jos 1:11), en compa\u00f1\u00eda de sus doncellas, que o bien eran de origen jud\u00edo o se hab\u00edan convertido al juda\u00edsmo.<br \/>\nTomadas estas medidas de orden espiritual, decide Ester presentarse al rey, resign\u00e1ndose a morir en el caso de que su misi\u00f3n fracasara. No espera ella triunfar por su belleza y encantos femeniles, sino con la ayuda del cielo. En la historia que refiere Her\u00f3doto (Jos 3:68-78) sobre el descubrimiento del fraude del falso Smerdis y la matanza de magos que sigui\u00f3, Otanes pide a su hija Fedima, concubina de Smerdis, que lleve a cabo una misi\u00f3n parecida a la de Ester. Con peligro de su vida, Fedima decidi\u00f3 informar a su padre sobre la personalidad del usurpador, asegurando de esta manera el restablecimiento de la dinast\u00eda persa.<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n de Mardoqueo (Jos 13:8-18).<br \/>\n8 Y or\u00f3 al Se\u00f1or, haciendo memoria de todas sus obras, 9 diciendo: \u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or, Rey omnipotente, en cuyo poder se hallan todas las cosas, a quien nadie podr\u00e1 oponerse si quisieres salvar a Israel: 10 T\u00fa, que has hecho el cielo y la tierra y todas las maravillas que hay bajo los cielos, n t\u00fa eres due\u00f1o de todo, y nada hay, Se\u00f1or, que pueda resistirte. 12 T\u00fa lo sabes todo; t\u00fa sabes, Se\u00f1or, que no por orgullo, ni por altivez, ni por vanagloria hice yo esto de no adorar al orgullo Aman; 13 que de buena gana besar\u00eda las huellas de sus pies por la salud de Israel; 14 que yo hice esto por no poner la gloria del hombre por encima de la gloria de Dios; que no adorar\u00e9 a nadie fuera de ti, mi Se\u00f1or, y que obrando as\u00ed no lo hago por altivez. 15 Ahora, pues, Se\u00f1or, mi Dios y mi Rey, Dios de Abraham, perdona a tu pueblo cuando ponen en nosotros los ojos para nuestra perdici\u00f3n, con el ansia de destruir tu antigua heredad. 16 No eches en olvido esta tu porci\u00f3n, que para ti rescataste de la tierra de Egipto. 17 Escucha mi plegaria y mu\u00e9strate propicio a tu heredad; vuelve nuestro duelo en alegr\u00eda para que viviendo cantemos, Se\u00f1or, himnos a tu gloria, y no cierres, Se\u00f1or, la boca de los que te alaban.\u201d 18 Y todo Israel clam\u00f3 con toda su fuerza, porque ten\u00edan la muerte a la vista.<\/p>\n<p>Una vez llegados a un acuerdo, Ester y Mardoqueo pusieron manos a la obra. El texto griego recoge las oraciones que pronunciaron ambos antes de emprender la dif\u00edcil tarea de desvirtuar el decreto real. Una vez terminado el himno de alabanza y habiendo justificado su conducta, pide Mardoqueo clemencia para su pueblo. El ayuno colectivo de Susa demuestra que, si hasta el presente han sido infieles a su Dios, quieren ahora expiar su pecado con la penitencia. Si Israel desaparece bajo la espada de Aman, no habr\u00e1 nadie en adelante que cante himnos a Yahv\u00e9, \u201cpues en la muerte no se hace ya memoria de ti; en el sepulcro, \u00bfqui\u00e9n te alabar\u00e1?\u201d (Sal 6:6). Los otros pueblos tienen sus propios dioses y, por lo mismo, no se acordar\u00e1n de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Ester en traje de penitencia (Sal 14:1-2).<br \/>\n1 La reina Ester, presa d\u00e9 mortal angustia, acudi\u00f3 al Se\u00f1or, 2 y, despoj\u00e1ndose de sus vestidos de corte, se visti\u00f3 de angustia y duelo, y, en vez de los ricos perfumes, se cubri\u00f3 la cabeza de polvo y ceniza, mortificando duramente su cuerpo, dejando caer en desorden las trenzas de su cabellera sobre aquellas partes que cubr\u00eda antes con graciosos atav\u00edos.<\/p>\n<p>A tono con la gravedad de las circunstancias, pone Ester en juego las muestras de dolor en uso entre los antiguos. Como se\u00f1al de duelo, hombres y mujeres cortaban su cabellera (Amo 8:10; Amo 3:17. 24; Amo 15:2; Amo 22:12, etc.); pero no recurri\u00f3 Ester a este medio, en vistas de que deb\u00eda presentarse ante el rey dentro de d\u00eda y medio. Sin embargo, sacrific\u00f3 el orgullo de su cabellera, dej\u00e1ndola caer en desorden sobre su rostro y busto, tapando con ello lo que antes fue trono de su hermosura.<\/p>\n<p> 1 her\u00f3doto,Amo 1:33.<br \/>\n2 Cyrop. VIII 8:18.<br \/>\n3 Her\u00f3doto, 5:18; 29:110.<br \/>\n4 Her\u00f3doto, 1:8-12.<br \/>\n5 Coniugalia praecepta 16.<br \/>\n1 Her\u00f3doto, 3:69.<br \/>\n2 Her\u00f3\u00fcoto, 3:159; Est 4:43; Est 4:5J4!Est 6:4; Est 7:9-10; Est 7:8,7; Est 9:13.14-25; Esdr 6,ti.<br \/>\n3 Her\u00f3doto, 7:100; 8:85.<br \/>\n1 A. \u00c2\u00e5\u00e1, De origine vocis \u201cpur\u201d; \u00c2 q (1930) 198-199.<br \/>\n2 Herodoto, 8:98; Jenofonte, Cyr. 8,6.17.<br \/>\n1 Her\u00f3doto, 3:72.77.84-<br \/>\n2 Her\u00f3doto, 7:61.114.<\/p>\n<p>Plegaria de Ester.<br \/>\nEn esta larga oraci\u00f3n podemos distinguir los siguientes elementos: 1) exordio (v.3-4); 2) pasado y presente de Israel (v.5-7); 3) designios de los enemigos (v.8-10); 4) peticiones: castigar a los enemigos (v.11); salvar al pueblo (v. 13-14), alegando sus buenas intenciones (v.15-18); conclusi\u00f3n (v.19).<\/p>\n<p>Exordio (14:3-4).<br \/>\n3 Y or\u00f3 al Se\u00f1or, Dios de Israel, diciendo: \u201cSe\u00f1or m\u00edo, t\u00fa, que eres nuestro \u00fanico Rey, soc\u00f3rreme a m\u00ed, desolada, que no tengo ayuda sino en ti, 4 porque se acerca el peligro.<\/p>\n<p>Confiesa Ester que Yahv\u00e9 es el \u00fanico Rey de Israel, el \u00fanico Dios que merece tal nombre. Cualquier hombre o mujer que osare entrar al atrio interior del palacio sin haber sido llamado, incurr\u00eda en la pena de muerte. Ester estaba decidida a hacerlo, y sabe que, si Dios no est\u00e1 con ella, morir\u00e1 dentro de unas horas.<\/p>\n<p>Pasado y presente de Israel (14:5-7).<br \/>\n\u201c5 Desde que nac\u00ed he o\u00eddo en la tribu de mi familia que t\u00fa, Se\u00f1or, escogiste a Israel entre todas las naciones y a nuestros padres entre todos sus progenitores por heredad perpetua, y que les cumpliste cuanto les hab\u00edas prometido. 6 Ahora nosotros hemos pecado delante de ti y t\u00fa nos entregaste en poder de nuestros enemigos 7 en castigo de haber adorado a sus dioses. Justo eres, Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Era Ester de la tribu de Benjam\u00edn. Se inculcaba a los ni\u00f1os de Israel la idea de que pertenec\u00edan a un pueblo que Dios hab\u00eda elegido para s\u00ed (Jos 24:2-3; Eze 20:5).<\/p>\n<p>Designios de los gentiles (Eze 14:8-10).<br \/>\n\u201c8 Mas ellos no se contentan con imponernos dura servidumbre, y han puesto sus manos sobre las manos de sus \u00eddolos, 9 jurando anular las promesas de tu boca, borrar tu heredad, cerrar la boca de los que te alaban, extinguir la gloria de tu casa y de tu altar, 10 abrir la boca de los gentiles para celebrar las proezas de sus \u00eddolos y hacer que un rey de carne sea por esto ensalzado para siempre.<\/p>\n<p>Este estado de pecado en que se encuentra Israel ha envalentonado a los gentiles, que han decidido borrar definitivamente su memoria y anular las promesas que un tiempo le hizo Yahv\u00e9. A ello se han obligado con juramento, \u201ccolocando sus manos sobre sus \u00eddolos,\u201d como actualmente se jura con las manos sobre los santos Evangelios. Es m\u00e1s, pretenden que, al exterminar a Israel, acabar\u00e1n tambi\u00e9n con su Dios, celebrando ellos las proezas de sus \u00eddolos y concediendo honores divinos \u201ca un rey de carne.\u201d As\u00ed, pues, la ruina de Israel significa el t\u00e9rmino del reinado de Yahv\u00e9 sobre el mundo.<\/p>\n<p>Peticiones (Eze 14:11-19).<br \/>\n11 No entregues, Se\u00f1or, tu cetro a los que nada son, ni se r\u00edan de nuestra ca\u00edda; antes bien, haz que sus consejos se vuelvan contra ellos; haz para todos escarmiento al autor de esta guerra contra nosotros; 12 acu\u00e9rdate de nosotros, Se\u00f1or; date a conocer en el d\u00eda de nuestra tribulaci\u00f3n y fortal\u00e9ceme, Rey de los dioses, Dominador de todo poder. 13 Pon en mis labios palabras apropiadas en presencia del le\u00f3n y muda su coraz\u00f3n en odio al que nos hace la guerra para ruina suya y de sus parciales. 14 L\u00edbrame con tu mano y ay\u00fadame a m\u00ed, que estoy sola y no tengo sino a ti, Se\u00f1or. 15 T\u00fa lo sabes todo y sabes, por tanto, c\u00f3mo aborrezco la gloria de los inicuos y detesto el lecho de los incircuncisos y de todos los extra\u00f1os. 16 T\u00fa conoces que s\u00f3lo por necesidad estoy donde estoy, que detesto las se\u00f1ales de mi gloria que llevo sobre la cabeza en los d\u00edas de mi p\u00fablica presentaci\u00f3n; que las abomino como pa\u00f1o de menstruaci\u00f3n; que no las llevo en mis d\u00edas de retiro; 17 que no ha participado tu sierva de la mesa de Aman, ni aprecio los banquetes del rey, ni bebo el vino de las libaciones; 18 que no ha tenido tu sierva d\u00eda alegre, desde el d\u00eda de su encumbramiento hasta hoy, sino en ti, Se\u00f1or, Dios de Abraham.19 i Oh Dios sobre todos fuerte! oye la voz de los desamparados y l\u00edbranos del poder de los perversos, l\u00edbrame a m\u00ed de todo mal.\u201d<\/p>\n<p>Pide Ester a Dios castigue la insolencia de los que pretenden quitarle el cetro para entreg\u00e1rselo a los \u00eddolos, a los que \u201cnada son\u201d (Sal 96:5; 1Co 8:4-10). No permita Dios que los paganos se r\u00edan de El y de su pueblo (Sal 70:2-4; Sal 71:10-13), ni que Aman, su enemigo encarnizado, lleve a t\u00e9rmino sus planes. Esta oraci\u00f3n de Ester no se encuentra en el texto hebraico. La ardiente devoci\u00f3n que demuestra en ella no se armoniza con su resistencia a intervenir en favor del pueblo (c.4), m\u00e1s interesada en conservar su puesto que en ayudar a sus hermanos los jud\u00edos. La intervenci\u00f3n decidida de Mardoqueo logr\u00f3 despertar los sentimientos religiosos, que yac\u00edan, acaso aletargados, en su coraz\u00f3n; es de creer que durante los a\u00f1os que estuvo bajo la tutela de Mardoqueo recibi\u00f3 una educaci\u00f3n religiosa y patri\u00f3tica muy s\u00f3lida, que reaparece en este trance definitivo.<\/p>\n<p>En la guarida del le\u00f3n (Sal 15:4-9a).<br \/>\n4 El d\u00eda tercero, as\u00ed que acab\u00f3 su oraci\u00f3n, se despoj\u00f3 de sus h\u00e1bitos de penitencia y se visti\u00f3 de gala. 5 Y as\u00ed, espl\u00e9ndidamente aderezada e invocando a su Dios y Salvador, testigo de todas las cosas humanas, tom\u00f3 a dos de sus siervas, 6 apoy\u00e1ndose en una de ellas, como quien no puede, de puro delicada, sostenerse, 7 mientras la otra la segu\u00eda, llevando la cola de su manto. 8 Aparec\u00eda enteramente hermosa, el rostro sonrosado, alegre y como encendido de amor, mas el coraz\u00f3n oprimido por el miedo. 9a Y, atravesando todas las puertas, se detuvo delante del rey.\u201d<\/p>\n<p>El autor griego dramatiza la escena, que refiere escueta y sobriamente el texto hebreo (Sal 5:1ss). El d\u00eda tercero determin\u00f3 presentarse al rey. Su confianza en Dios era ilimitada, pero no pudo impedir que le asaltase el miedo. La oveja se iba a enfrentar con el lobo.<\/p>\n<p>Ante el rey (Sal 15:9-19).<br \/>\n9b Hall\u00e1base \u00e9ste sentado en su trono, vestido con todo el aparato de su majestad, cubierto de oro y piedras preciosas, y aparec\u00eda en gran manera terrible. 10 Levantando el rostro radiante de su majestad, en el colmo de su ira, dirigi\u00f3 su mirada, y al punto la reina se desmay\u00f3, y, demudado el rostro, se dej\u00f3 caer sobre la sierva que la acompa\u00f1aba. n Pero mud\u00f3 Dios el esp\u00edritu del rey en mansedumbre, y, asustado, se levant\u00f3 de su trono y la puso sobre sus rodillas hasta que ella volvi\u00f3 en s\u00ed. La consolaba con blandas palabras,12 diciendo: \u201c\u00bfQu\u00e9 es esto, Ester? Yo soy tu hermano, cobra \u00e1nimo. 13 No, no morir\u00e1s, que mi mandato es para el com\u00fan de las gentes. 14 Ac\u00e9rcate.\u201d 15 Y, tomando el cetro de oro, la toc\u00f3 en el cuello y la bes\u00f3, diciendo: \u201cHab\u00edame.\u201d 16 Y ella le dijo: \u201cTe vi, se\u00f1or, como a un \u00e1ngel de Dios, y mi coraz\u00f3n qued\u00f3 turbado ante el temor de tu majestad, 17 pues eres, se\u00f1or, admirable y tu rostro est\u00e1 lleno de dignidad.\u201d 18 Y mientras hablaba, volvi\u00f3 a caer desmayada. 19 Turb\u00f3se el rey, y toda la servidumbre la atend\u00eda.<\/p>\n<p>La belleza encantadora de Ester no pudo impedir que a su aparici\u00f3n le lanzara el rey una mirada \u201cen el colmo de su ira\u201d; pero la feminidad de la reina, que tiembla y se desvanece a tiempo ante la actitud viril del monarca, triunf\u00f3 plenamente. El texto atribuye a Dios el cambio radical operado en el \u00e1nimo del rey. Ester compara a Asuero a un \u00e1ngel de Dios (1Sa 29:9; 2Sa 14:17-20), ante cuya vista tiemblan los hombres (Dan 8:17-18; Dan 10:5-10). Otro desmayo de la reina turb\u00f3 al rey, que pidi\u00f3 auxilio a la servidumbre. El texto que acabamos de comentar es una par\u00e1frasis del siguiente pasaje del original hebraico,<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>cilicio y \u2026 ceniza.<\/b> Una se\u00f1al externa de angustia y humillaci\u00f3n interna (cp. <span class='bible'>Jer 6:26<\/span>; <span class='bible'>Dan 9:3<\/span>; <span class='bible'>Mat 11:21<\/span>). Mardoqueo se dio cuenta de que hab\u00eda sido causa de esta represalia genocida por parte de Am\u00e1n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 se visti\u00f3 de sayal:<\/b><\/i> Es decir, con ropas \u00e1speras; era se\u00f1al de dolor y abatimiento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Ester Acepta Interceder<\/p>\n<p>1-5 Mardoqueo ten\u00eda toda la raz\u00f3n para lamentarse por el decreto de Am\u00e1n porque el hecho de haberse negado a reconocer la promoci\u00f3n de Am\u00e1n hab\u00eda perjudicado a toda la raza jud\u00eda. Por medio del acto de ponerse la vestidura de duelo y dar gritos, los jud\u00edos daban a conocer su crisis, se identificaban y llamaban la atenci\u00f3n al inexplicable decreto. Mardoqueo, sin embargo, ya no pod\u00eda comunicarse con Ester porque el vestido de cilicio no era permitido dentro de la ciudadela. Cuando Ester supo que estaba de duelo le envi\u00f3 ropa apropiada para sustituir la de cilicio, pero \u00e9l no la acept\u00f3. La gran congoja de Ester indica genuino amor y preocupaci\u00f3n. Hatac el eunuco en quien ella confiaba fue a averiguar lo que pasaba.<\/p>\n<p>6-11 Mardoqueo no dej\u00f3 piedra por mover para explicar todos los detalles pertinentes, y le dijo a Hatac lo que sab\u00eda, incluyendo la cantidad exacta de la plata prometida por Am\u00e1n para la tesorer\u00eda real. Hatac llev\u00f3 con \u00e9l una copia del decreto para que Ester tuviera las palabras exactas, y la solicitud urgente de que se presentara ante el rey pidiendo misericordia. La respuesta de Ester es reveladora. Ella no ten\u00eda el derecho de acercarse al trono, ni hab\u00eda sido llamada por el rey en 30 d\u00edas. Como todos los dem\u00e1s, si se acercaba al rey sin haber sido convocada, pod\u00eda ser ajusticiada a menos que se le extendiera el cetro real.<\/p>\n<p>12-17 A pesar del peligro, Mardoqueo dio \u00f3rdenes a Ester dici\u00e9ndole que, aunque era reina, no deb\u00eda pensar que escapar\u00eda la muerte. Si no actuaba, la liberaci\u00f3n de los jud\u00edos surgir\u00eda de otro lugar. Mar doqueo sin duda dio a entender que Dios proteger\u00eda a su pueblo y que ten\u00eda el prop\u00f3sito de usar a Ester haciendo que fuera elegida reina. Este es un punto teol\u00f3gico importante en el libro. Mardoqueo cre\u00eda que Dios gu\u00eda en eventos pol\u00edticos y en vidas individuales, aunque los que est\u00e1n en poder no lo reconozcan. El hecho de que Ester haya pedido ayuno por tres d\u00edas revela que compart\u00eda la fe de Mar doqueo en el Dios que contesta la oraci\u00f3n, aunque ella no menciona su nombre. Su necesidad era tener valent\u00eda para cumplir su destino, intercediendo por la vida de su pueblo, aun cuando pudiera costarle la vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.11-5.2 Ester arriesg\u00f3 su vida al ir ante el rey. Su acto valeroso es un modelo que debemos seguir al enfrentar una dificultad o una tarea peligrosa. Como ella, debemos: (1) Calcular el costo : Ester se dio cuenta de que su vida pend\u00eda de un hilo. (2) Establecer prioridades. Crey\u00f3 que la seguridad de la raza jud\u00eda era m\u00e1s importante que su vida. (3) Preparar. Busc\u00f3 apoyo y ayun\u00f3. (4) Determinar nuestro curso de acci\u00f3n y marchar hacia adelante con valor. No lo pens\u00f3 mucho, por lo que no permiti\u00f3 que el interludio disminuyera su compromiso con lo que deb\u00eda hacer.\u00bfTiene que enfrentarse a un p\u00fablico hostil, confrontar a un amigo sobre un tema delicado, o hablar a su familia acerca de los cambios que se deben hacer? En vez de temer a las situaciones dif\u00edciles o postergarlas, act\u00fae con confianza siguiendo el ejemplo inspirador de Ester.4.13 A pesar de que Ester era la reina y compart\u00eda algo de la riqueza y del poder del rey, su posici\u00f3n no significaba que no necesitara la protecci\u00f3n y la sabidur\u00eda de Dios. Ning\u00fan humano en ning\u00fan sistema pol\u00edtico est\u00e1 seguro con su propia fuerza. Es tonto pensar que la riqueza o la posici\u00f3n nos pueden hacer inmunes al peligro. La liberaci\u00f3n s\u00f3lo proviene de Dios.4.13, 14 Despu\u00e9s que se emiti\u00f3 el decreto para matar a los jud\u00edos, Mardoqueo y Ester pudieron haberse desesperado, deseando s\u00f3lo salvarse ellos mismos, o s\u00f3lo esperar la intervenci\u00f3n de Dios. En vez de eso, vieron que Dios los hab\u00eda colocado en sus puestos con un prop\u00f3sito, as\u00ed que aprovecharon el momento y actuaron. Cuando est\u00e9 a nuestro alcance salvar a otros, debemos hacerlo. En una situaci\u00f3n donde la vida est\u00e9 en peligro, no se retire, ni se comporte ego\u00edstamente, ni caiga en la desesperaci\u00f3n, ni espere a que Dios lo arregle todo. En cambio, pida a Dios direcci\u00f3n y \u00a1act\u00fae! Puede ser que Dios lo haya colocado en donde se encuentra para un momento como ese.4.14 Dios no se menciona espec\u00edficamente en el libro de Ester, pero es obvio que Mardoqueo esperaba que Dios liberara a su pueblo. Si bien el libro de Ester no menciona directamente a Dios, sus p\u00e1ginas est\u00e1n llenas de su presencia. Ester y Mardoqueo cre\u00edan en la protecci\u00f3n de Dios y, debido a que actuaron en el momento adecuado, Dios los us\u00f3 para salvar a su pueblo.4.16 Al llamar al ayuno, Ester estaba pidiendo que los jud\u00edos oraran para pedir la ayuda a Dios en su peligrosa misi\u00f3n. En el Antiguo Testamento la oraci\u00f3n siempre acompa\u00f1aba al ayuno (v\u00e9ase Exo 34:28; Deu 9:9; Ezr 8:21-23) El apoyo mutuo en los tiempos dif\u00edciles es una funci\u00f3n importante de la comunidad de creyentes. Cuando usted est\u00e9 experimentando luchas, busque a sus amigos creyentes para que lo apoyen al manifestar sus pruebas a ellos y obtener fortaleza del lazo que los une. Y cuando otros necesiten su apoyo, br\u00edndelo con gusto.4.16 Salve su pellejo y busque ser el n\u00famero uno son m\u00e1ximas que reflejan el panorama ego\u00edsta del mundo sobre la vida. La actitud de Ester contrasta grandemente con esto. Sab\u00eda lo que ten\u00eda que hacer y que pod\u00eda costarle la vida. Y aun as\u00ed respondi\u00f3: \u00absi he de morir, que muera\u00bb. Debemos tener el mismo compromiso para hacer lo que es correcto a pesar de las posibles consecuencias. \u00bfHa tratado usted de salvar su pellejo al permanecer callado en vez de levantarse en favor de lo que es correcto? Comprom\u00e9tase a hacer lo que Dios quiere y conf\u00ede a El el resultado.4.17-5.1 Dios ten\u00eda el control, aun as\u00ed Mardoqueo y Ester tuvieron que decidirse a actuar. No podemos comprender c\u00f3mo ambas cosas puedan ser reales al mismo tiempo, y aun as\u00ed lo son. Dios decide obrar por medio de aquellos que est\u00e1n deseosos de actuar para El. Debemos orar como si todo dependiera de Dios y actuar como si todo dependiera de nosotros. Debemos evitar los dos extremos: no hacer nada y sentir que debemos hacerlo todo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 140 Est 2:5<\/p>\n<p>b 141 Est 3:8; Est 3:9<\/p>\n<p>c 142 1Re 21:27; Sal 69:11; Rev 6:12<\/p>\n<p>d 143 Eze 27:30; Mat 11:21<\/p>\n<p>e 144 Eze 21:6; Miq 1:8<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> rasg\u00f3 sus vestidos&#8230;ceniza.  Estos eran s\u00edmbolos tradicionales de duelo y humillaci\u00f3n (cp. <span>Jer 6:26<\/span>; Dn 9:3; Mt 11:21).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cilicio<\/i><\/b>. V\u00e9ase nota en <span class='bible'>G\u00e9n 37:34<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>saco y ceniza&#8230;<\/b><\/i> Costumbre oriental que refleja un profundo dolor. \u2192 <span class=\"bible\">Est 4:3<\/span>; <span class=\"bible\">2Sa 3:31<\/span>; <span class=\"bible\">2Re 6:30<\/span>; <i><b>entr\u00f3 al medio&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>sali\u00f3 en medio<\/i>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>Mardoqueo rasg\u00f3<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><em>saco y ceniza<\/em>. Costumbre oriental que refleja un profundo dolor. g 4.3; <span class='bible'>2Sa 3:31<\/span>; <span class='bible'>2Re 6:30<\/span>.<\/p>\n<p> 4.1 Lit. <em> sali\u00f3 en medio de la ciudad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Gn 27:34    *Dan 9:3    *Jdt 4:12<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mardoqueo supo todo lo que se hab\u00eda hecho. Entonces Mardoqueo rasg\u00f3 sus vestiduras, se visti\u00f3 de cilicio y de ceniza, y se fue por la ciudad gritando con fuerza y amargura. todo lo que se hab\u00eda hecho. Est 3:8-13. razg\u00f3 sus vestidos. 2Sa 1:11; Job 1:20; Jon 3:4-9; Hch 14:14. se visti\u00f3 de cilicio. Est &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ester-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Ester 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}