{"id":13560,"date":"2022-06-20T00:02:12","date_gmt":"2022-06-20T05:02:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-job-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T00:02:12","modified_gmt":"2022-06-20T05:02:12","slug":"comentario-de-job-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-job-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Job 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces intervino Elifaz el temanita y dijo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Entonces respondi\u00f3.<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 3:1<\/span>, <span class='bible'>Job 3:2<\/span>; <span class='bible'>Job 6:1<\/span>; <span class='bible'>Job 8:1<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>Elifaz temanita.<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 2:11<\/span>; <span class='bible'>Job 15:1<\/span>; <span class='bible'>Job 22:1<\/span>; <span class='bible'>Job 42:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Elifaz reprende a Job por su falta de confianza en Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 4:1-6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Afirma que Dios s\u00f3lo castiga a los malvados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 4:7-11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Su visi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 4:12-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Debido a que primero habl\u00f3\u00a0<b>Elifaz, el temanita<\/b>, se presume que era el m\u00e1s viejo y sabio de los tres. \u00c9l fue un poco m\u00e1s cort\u00e9s con Job que los otros. Sin embargo, sus apreciaciones estaban distorsionadas. Elifaz cre\u00eda firmemente que Dios nunca castigar\u00eda al recto ni guardar\u00eda al pecador. Por esto concluy\u00f3 que si Job sufr\u00eda deb\u00eda ser un pecador (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Job 22:4-11<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Job 22:21-30<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>RESPONDI\u00d3 ELIFAZ&#8230;, Y DIJO.<\/b> El cap. <span class=\"bible\">Job 4:1-21<\/span> comienza el primero de tres ciclos principales de los di\u00e1logos de Job con Elifaz, Bildad y Zofar. Cuando se lean estos di\u00e1logos, n\u00f3tese lo siguiente:<\/p>\n<p>(1) Aunque se registran en las Escrituras las palabras de los tres amigos de Job, no todo lo que dijeron es necesariamente cierto. El Esp\u00edritu Santo registr\u00f3 las palabras de ellos, pero no las inspir\u00f3. Al final del libro, Dios mismo declar\u00f3 que mucho de lo que dijeron no fue recto (<span class=\"bible\">Job 42:7-8<\/span>).<\/p>\n<p>(2) Algunas de sus afirmaciones son en efecto ciertas y se vuelven a mencionar en el NT (e.g., parte de lo que dice Elifaz en <span class=\"bible\">Job 5:13<\/span> se encuentra en <span class=\"bible\">1Co 3:19<\/span>).<\/p>\n<p>(3) La teolog\u00eda fundamental y el punto de vista de esos consejeros eran defectuosos. Ellos cre\u00edan<\/p>\n<p>(a) que los verdaderamente justos siempre prosperar\u00e1n mientras que los pecadores siempre sufrir\u00e1n, y<\/p>\n<p>(b) que la pobreza y el sufrimiento siempre indican maldad, mientras que el \u00e9xito y la prosperidad indican rectitud. M\u00e1s tarde Dios revel\u00f3 que esa actitud estaba equivocada y que el punto de vista de ellos le causaba afrenta (<span class=\"bible\">Job 42:7-9<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4. Discurso de Elifaz.<br \/>\n D espu\u00e9s de los desahogos rugientes de Job, empiezan los discursos rimados de sus amigos, que tratan de dar luz al infortunado apelando a los principios de la sabidur\u00eda tradicional. Entre ellos est\u00e1 Elifaz, que puede ser saludado, por su edad y experiencia sapiencial y por su procedencia de la \u201csabia\u201d Teman, como el \u201cdecano\u201d de los tres contertulios de Job. No est\u00e1 conforme con los conceptos expresados por el paciente var\u00f3n de Hus, y con toda delicadeza le quiere invitar a la reflexi\u00f3n. Respeta su situaci\u00f3n, pero, precisamente debido a su estado, no tiene la inteligencia l\u00facida para hacer juicios sobre los valores de la vida. Su esp\u00edritu est\u00e1 preso de angustia y de dolor, y en este sentido no tiene libertad para el discurso.<\/p>\n<p>Sorpresa de Elifaz por las quejas desmesuradas de Job (1-11).<br \/>\n 1 Tom\u00f3 la palabra Elifaz, de Teman, y dijo: 2 \u00bfTe molestar\u00e1 que te dirijamos la palabra? pero \u00bfqui\u00e9n es capaz de guardar silencio?2. 3 He aqu\u00ed que ense\u00f1aste a muchos, confortaste muchas manos d\u00e9biles. 4 Con tu palabra sostuviste a los vacilantes y fortaleciste a rodillas que se doblaban. 5 Pero ahora, que ha venido sobre ti, \u00bfdecaes? Cuando te ha tocado, \u00bfte turbas? 6 \u00bfNo es ya tu piedad tu confianza? \u00bfNo es la rectitud de los caminos la esperanza tuya? 7 Recuerda bien: \u00bfQu\u00e9 inocente pereci\u00f3? \u00bfQu\u00e9 justos fueron exterminados? 8 Por lo que siempre vi, los que aran la iniquidad y siembran la desventura, la cosechan. 9 Bajo el aliento de Dios perecen, desaparecen al soplo de su nariz. 10 Los rugidos del le\u00f3n, los bramidos de la fiera, los dientes de los cachorros de le\u00f3n, son quebrantados. 11 Perece el le\u00f3n falto de presa, y se dispersan los cachorros de la leona.<\/p>\n<p>Con toda delicadeza pide permiso para intervenir Elifaz. Hubiera preferido callar, acompa\u00f1ando y llorando en silencio la tragedia del amigo; pero \u00e9ste se ha permitido hacer juicios desmesurados y fuera de prop\u00f3sito, y se ve obligado a hacer un llamamiento a la cordura. Oriundo de la patria de la \u201csabidur\u00eda,\u201d Teman, se cree con derecho a iniciar un di\u00e1logo que ponga los t\u00e9rminos en su debido punto. Con acento pausado y bien convencido de lo que dice, invita, no sin iron\u00eda, a que Job mida un poco m\u00e1s sus palabras.<br \/>\nEn primer lugar muestra su extra\u00f1eza porque su amigo, que antes repart\u00eda consejos a todos, procurando confortar a los oprimidos y d\u00e9biles, se sienta ahora desfallecer ante la adversidad. Con toda delicadeza recuerda a Job su pasado honroso, repartiendo \u201csabidur\u00eda\u201d a todos con el \u00e1nimo de ense\u00f1arles los caminos de la vida dentro del temor de Dios. Pero ahora, que le ha tocado la adversidad, no sabe sobrellevarla, pues protesta rabiosamente contra su destino (v.5). Esto prueba que su piedad (\u201ctemor de Dios\u201d) ya no es el m\u00f3vil de su vida, y, por tanto, ya no mantiene la rectitud de los caminos como en otro tiempo. Su virtud debiera probarse y mostrarse en la actual adversidad para ejemplo de los que antes eran aleccionados por \u00e9l. Pero est\u00e1 visto que no ten\u00eda ra\u00edces profundas, ya que vacila y protesta a la hora de dar se\u00f1ales de sus convicciones en el camino de la vida.<br \/>\nPor otra parte, se muestra muy imprudente, desahog\u00e1ndose de modo desmesurado, porque est\u00e1 tocando los misterios de la justicia divina. La experiencia dice que el inocente tiene la protecci\u00f3n de Dios, y, por tanto, nunca perece; y los justos terminan por salvarse sin ser exterminados (v.7). Elifaz aqu\u00ed se hace eco de la tesis tradicional sobre la retribuci\u00f3n. Dios es justo, y la justicia divina debe cumplirse en esta vida, premiando al justo con bienes materiales y castigando al imp\u00edo. Por tanto, el que sufre es porque ha pecado contra Dios. Precisamente contra esta posici\u00f3n sof\u00edstica tradicional reacciona el autor del drama de Job al presentar a un inocente tocado por la mano col\u00e9rica del Omnipotente 3. Pero la argumentaci\u00f3n de Elifaz es impecable desde el punto de vista de la \u201csabidur\u00eda\u201d tradicional. Esta est\u00e1 confirmada por su propia experiencia, ya que ha visto que los que aran la iniquidad cosechan la desventura (v.8).<br \/>\nLas manifestaciones col\u00e9ricas de Dios &#8211; al soplo de su nariz &#8211; aplastan al imp\u00edo y hacen desaparecer al pecador como se agostan las plantas por el turbi\u00f3n del desierto. La miseria y la desgracia son la l\u00f3gica secuela de sus malas obras. El pecado irrita a Dios, que termina por vengarse y castigar al pecador; por tanto, las manifestaciones de su ira prueban que el desventurado es pecador. Los v.10-ii son considerados por algunos autores como fuera de lugar, pero sus met\u00e1foras pueden ser una continuaci\u00f3n de la idea anterior: la ira divina lleva por delante a todo el que se oponga, incluso al rey de la selva, el le\u00f3n. Dios puede hacerle morir quebrant\u00e1ndole los dientes o priv\u00e1ndole de su sustento. As\u00ed, los pecadores desaparecer\u00e1n indefectiblemente en el momento de la manifestaci\u00f3n justiciera del Omnipotente. Por tanto, es necio oponerse a sus decisiones e intervenciones punitivas. S\u00f3lo queda acatarlas humildemente, esperando que pase el vendaval de su ira.<\/p>\n<p>Visi\u00f3n nocturna (12-21).<br \/>\n 12 Lleg\u00f3me calladamente un hablar; mis orejas percibieron s\u00f3lo un murmullo, 13 al tiempo en que agitan el alma las visiones nocturnas, cuando duermen los hombres profundo sue\u00f1o. 14 Apoder\u00f3se de m\u00ed el terror y el espanto, temblaron todos mis huesos; 15 un viento azot\u00f3 mi rostro, eriz\u00f3 el pelo de mi carne. 16 Se par\u00f3 (ante m\u00ed), pero no reconoc\u00ed su semblante; estaba ante mis ojos un fantasma, y o\u00ed una voz que tenuemente murmuraba: 17 \u00bfPodr\u00e1 el hombre presentarse como justo ante Dios? \u00bfSer\u00e1 puro el var\u00f3n ante su Hacedor? 18 Mira: aun a sus ministros no se conf\u00eda, aun en sus \u00e1ngeles halla tacha. 19 \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s los que habitan moradas de barro y del polvo traen su origen! Que son aplastados como polilla, 20 de la ma\u00f1ana a la tarde son pulverizados, desaparecen para siempre por falta de salvador4. 21 \u00bfNo es arrancada la cuerda (de su tienda)? Mueren faltos de sabidur\u00eda.<\/p>\n<p> El sagaz Elifaz quiere dar nuevos argumentos para callar las demas\u00edas de Job, pero con toda delicadeza atribuye sus reflexiones a un fantasma nocturno que se le apareci\u00f3, y, calladamente, como en susurro, le dio una nueva clave sobre los misterios de la Providencia divina. Aunque Job se sienta inocente, sin embargo, Dios es tan puro y santo, que ning\u00fan ser humano puede considerarse justo y puro, ya que hasta en sus mismos \u00e1ngeles halla tacha.<br \/>\nLa descripci\u00f3n de la aparici\u00f3n nocturna no puede ser m\u00e1s bella e insinuante. Los int\u00e9rpretes antiguos ve\u00edan aqu\u00ed una revelaci\u00f3n, pero es mejor considerarla como ficci\u00f3n literaria del hagi\u00f3grafo, que hace hablar a los interlocutores conforme a las exigencias del di\u00e1logo. Elifaz, obsesionado por la tragedia de Job, se ha dormido, y de noche se le ha revelado una clave del misterio del sufrimiento humano: todos los hombres son pecadores en mayor o menor grado, y, por tanto, las desgracias les vienen muchas veces inesperadamente y sin justificaci\u00f3n aparente. \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el caso de Job? La nueva argumentaci\u00f3n trata de atenuar la suposici\u00f3n expuesta anteriormente de que el que sufre es necesariamente por sus pecados. Esto resulta muy duro para Job, que no tiene conciencia de transgresi\u00f3n grave ante su Dios; por ello hay que buscar otra soluci\u00f3n al misterio del dolor: la pureza, santidad y trascendencia de Dios se sienten afectadas por la imperfecci\u00f3n de sus criaturas, y, por eso, los sufrimientos enviados por la Providencia responden a imperfecciones y pecados ocultos de los que apenas se tiene conciencia.<br \/>\nEsta visi\u00f3n vaporosa, este murmullo tenue, este susurro insinuante del fantasma, apenas reconocido en sus contornos, es la mejor met\u00e1fora para describir psicol\u00f3gicamente la penetraci\u00f3n lenta y sugerente de un pensamiento que progresivamente se va apoderando de una mente inquieta que busca la soluci\u00f3n a un enigma angustioso. Es el caso del \u201csabio\u201d Elifaz, que ha meditado mucho en estos d\u00edas de silencio junto a Job, sumido en la mayor tragedia.<br \/>\nLa nueva revelaci\u00f3n tiene su importancia, pues da a entender que ning\u00fan hombre tiene derecho a protestar por los sufrimientos que le sobrevengan, ya que de alg\u00fan modo los ha merecido por su imperfecci\u00f3n. Hasta los \u00e1ngeles resultan indignos de su santidad. La frase aun a sus ministros (angeles) no se conf\u00eda se ha de entender como expresi\u00f3n hiperb\u00f3lica de un poeta que quiere destacar la trascendencia y pureza de Dios, del que son indignas sus m\u00e1s excelsas criaturas. Por tanto, no se plantea aqu\u00ed el problema del pecado de los \u00e1ngeles, del que no se hace menci\u00f3n en los libros del A.T. Est\u00e1n, pues, fuera de prop\u00f3sito las disquisiciones de los te\u00f3logos y antiguos exegetas, que se preguntaban si aqu\u00ed el no confiarse se refiere a los \u00e1ngeles antes o despu\u00e9s de pecar. En todo el libro de Job no se alude para nada a estos problemas de angel\u00f3log\u00eda, y, por tanto, no hay raz\u00f3n para introducirlos en este pasaje.<br \/>\nSi en los esp\u00edritus ang\u00e9licos Dios halla tacha, cu\u00e1nto m\u00e1s en los hombres, formados del polvo y moradores de una casa de barro (v.19), es decir, el cuerpo humano! 5 Por ello, la vida del hombre es ef\u00edmera y desaparece, sin que nadie le libre cuando llega la hora del destino. Contra las decisiones de Dios no hay salvador (v.21). El que se oponga a sus designios ser\u00e1 aplastado como la polilla, desapareciendo para siempre. La vida del hombre es, en definitiva, como una tienda cuyas cuerdas son arrancadas para apenas dejar huella sobre el solar en que estaba. El tiempo terminar\u00e1 por borrar su recuerdo. Pero, sobre todo, lo m\u00e1s tr\u00e1gico es morir falto de sabidur\u00eda, es decir, sin comprender ni acatar los misteriosos designios del Omnipotente, que decide la suerte de cada uno conforme a m\u00f3dulos que se escapan a la humana inteligencia. Oponerse a Dios es de \u201cnecios,\u201d mientras que el \u201csabio\u201d sabe sorprender el lenguaje de la Providencia en los acontecimientos de la vida de cada uno. Job, pues, debe callar y acatar humildemente su destino, pues desconoce los designios del que todo lo sabe.<\/p>\n<p>  1 Dhorme traduce: \u201c\u00bfTe dirigiremos la palabra? \u00a1Est\u00e1s deprimido!\u201d Bib. de J\u00e9r.: \u201cSi se te dirige la palabra, \u00bflo soportar\u00e1s?\u201d &#8211; 2 Dhorme: \u201c\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda contener sus palabras?\u201d Bib. de J\u00e9r.: \u201c\u00bfc\u00f3mo guardar silencio?\u201d &#8211; 3 Contra esta opini\u00f3n de que las enfermedades tienen su origen en los pecados de los pacientes o de sus antepasados reacciona Jes\u00fas a prop\u00f3sito del ciego de nacimiento (cf. Jn 9:15). Los malteses, al ver a Pablo mordido por una v\u00edbora, creen que lleva la maldici\u00f3n de los dioses (cf. Hec 28:4). &#8211; 4 As\u00ed, siguiendo a Dhorme. Bib, de J\u00e9r.: \u201cDesaparecen para siempre, sin que nadie se acuerde de ellos.\u201d &#8211; 5 Cf. Job 10:9; Job 33:6; Isa 64:7; Gen 2:7; Gen 3:19.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Toda esta secci\u00f3n es poes\u00eda, un dram\u00e1tico poema de discursos que intentan comprender el sufrimiento de Job.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Comienza el primer ciclo de discursos de Job y de sus tres amigos. Job fue el primero en romper el silencio de toda una semana con un lamento (<span class='bible'>Job 3:1-26<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n cubre los ciclos de discursos entre Job y sus bienintencionados amigos, incluyendo Eli\u00fa (caps. <span class='bible'>Job 32:1-22<\/span>; <span class='bible'>Job 33:1-33<\/span>; <span class='bible'>Job 34:1-37<\/span>; <span class='bible'>Job 35:1-16<\/span>; <span class='bible'>Job 36:1-33<\/span>; <span class='bible'>Job 37:1-24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Elifaz.<\/b> Primer discurso de Elifaz. Vea los caps. <span class='bible'>Job 15:1-35<\/span> y <span class='bible'>Job 22:1-30<\/span> para los otros discursos de Elifaz. \u00c9l habl\u00f3 de forma profunda y gentil, pero no sab\u00eda nada de la escena en el cielo que hab\u00eda conducido al sufrimiento de Job.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 respondi\u00f3 as\u00ed:<\/b><\/i> A lo largo de su intervenci\u00f3n, Elifaz, que no cree en la honradez de Job, se dedica a exponer la doctrina tradicional de la retribuci\u00f3n, al tiempo que lanza duras acusaciones contra su amigo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.1ss Elifaz afirm\u00f3 que le hab\u00eda sido dado conocimiento secreto por una revelaci\u00f3n especial de Dios (4.12-16), y que hab\u00eda aprendido mucho de su experiencia personal (4.8). Argument\u00f3 que el sufrimiento era un resultado directo del pecado, y que si tan solo Job confesara el suyo, su sufrimiento terminar\u00eda. Elifaz ve\u00eda el sufrimiento como un castigo de Dios que debe ser bien recibido para poder conducir a una persona de regreso a Dios. En algunos casos, por supuesto, esto puede ser cierto (Gal 6:7-8), pero no era as\u00ed con Job. Aun cuando Elifaz hizo muchos comentarios buenos y acertados, hizo tres conjeturas equivocadas: (1) Una persona buena e inocente nunca sufre. (2) Aquellos que sufren est\u00e1n siendo castigados por sus pecados pasados. (3) Debido a que estaba sufriendo, Job habr\u00eda hecho algo malo ante los ojos de Dios. (Para mayor informaci\u00f3n acerca de Elifaz, v\u00e9ase el cuadro en el cap\u00edtulo 28. Tem\u00e1n era una ciudad comercial en Edom, considerada un lugar de sabidur\u00eda, v\u00e9ase Jer 49:7.)4.7, 8 Parte de lo que Elifaz dijo es verdad, y parte es falso. Es cierto que aquellos que promueven el pecado y los problemas finalmente ser\u00e1n castigados. Es falso que cualquiera que sea bueno e inocente nunca sufrir\u00e1. Todo el material registrado y citado en la Biblia est\u00e1 ah\u00ed por decisi\u00f3n de Dios. Algunos son registros de lo que la gente dec\u00eda y hac\u00eda, pero no un ejemplo que debamos seguir. Los pecados, las derrotas, los pensamientos malos y las ideas equivocadas acerca de Dios son todos parte de la divinamente inspirada Palabra de Dios, pero eso no significa que debamos seguir esos ejemplos equivocados s\u00f3lo porque est\u00e1n en la Biblia. La Biblia nos da ense\u00f1anzas y ejemplos de lo que debemos hacer as\u00ed como de lo que no debemos hacer. Los comentarios de Elifaz son un ejemplo de lo que debemos tratar de evitar: la tendencia a hacer falsas conjeturas acerca de otros, basados en nuestras propias experiencias.4.12, 13 Aunque Elifaz afirm\u00f3 que su visi\u00f3n hab\u00eda sido divinamente inspirada, es dudoso de que haya venido de Dios, dado que Dios mismo m\u00e1s tarde lo critica por no haber hablado la verdad acerca de El (42.7). Cualquiera que fuere la fuente de la visi\u00f3n, esta se resume en 4.17. En apariencia, esta afirmaci\u00f3n es completamente cierta. Un simple humano no puede compararse con Dios ni debe tratar de cuestionar sus acciones y motivos. Sin embargo, Elifaz tom\u00f3 este pensamiento y lo explic\u00f3 m\u00e1s tarde exponiendo sus propias opiniones. Su conclusi\u00f3n (2Ki 5:8) muestra una comprensi\u00f3n limitada del sufrimiento de Job. Es muy f\u00e1cil para los maestros, consejeros, y amigos bien intencionados comenzar con una porci\u00f3n de la verdad de Dios y luego irse por la tangente. No limite a Dios con su perspectiva y comprensi\u00f3n finita de la vida.4.18, 19 \u00bfCometen realmente errores los \u00e1ngeles? Recuerde que era Elifaz el que estaba hablando, no Dios. As\u00ed que debemos tener cuidado de no construir nuestro conocimiento del mundo espiritual sobre las opiniones de Elifaz. Adem\u00e1s, la palabra traducida \u00abnecedad\u00bb tiene un significado incierto. Podemos salvar la credibilidad de Elifaz al decir que se refer\u00eda a los \u00e1ngeles ca\u00eddos; sin embargo, este pasaje no intenta ense\u00f1ar nada acerca de ellos. Lo que Elifaz estaba diciendo era que los seres humanos pecadores est\u00e1n muy por debajo de Dios y de los \u00e1ngeles. Ten\u00eda raz\u00f3n acerca de la grandeza de Dios, pero no entend\u00eda los grandes prop\u00f3sitos de Dios respecto al sufriCONSEJO DE LOS AMIGOSAbrumado por el sufrimiento, Job no fue consolado sino condenado por sus amigos. Cada uno de sus puntos de vista representan una forma bien conocida de comprender el sufrimiento. Dios prueba que cada una de las explicaciones dadas por los amigos de Job son menos que una respuesta completa.Elifaz el temanitaD\u00f3nde habl\u00f3\t\t\tJob 4, 5, 15, 22C\u00f3mo ayud\u00f3\t\t\t Se sentaron en silencio con Job durante siete d\u00edas (2.11-13)C\u00f3mo explic\u00f3 el dolor de Job\t\t\tJob est\u00e1 sufriendo porque ha pecadoSu consejo a Job\t\t\tAcude a Dios y encomi\u00e9ndale tu causa (5.8)Respuesta de Job\t\t\tRetira tus falsas acusaciones (6.29)Bildad el suhitaD\u00f3nde habl\u00f3\t\t\tJob 8, 18, 25C\u00f3mo ayud\u00f3\t\t\tSe sentaron en silencio con Job durante siete d\u00edas (2.11-13)C\u00f3mo explic\u00f3 el dolor de Job\t\t\tJob no admite que ha pecado, por lo tanto seguir\u00e1 sufriendoSu consejo a Job\t\t\t\u00bfHasta cu\u00e1ndo, oh Job, seguir\u00e1s as\u00ed? (8.2)Respuesta de Job\t\t\t\u00abDir\u00e9 a Dios[&#8230;] hazme entender por qu\u00e9 contiendes conmigo\u00bb (10.2)Respuesta de Dios a los amigos \t\t\tDios reprende a los amigos de Job (42.7)Zofar el naamatitaD\u00f3nde habl\u00f3\t\t\tJob 11, 20C\u00f3mo explic\u00f3 el dolor de Job\t\t\tEl pecado de Job merece m\u00e1s sufrimiento que el experimentadoSu consejo a Job\t\t\tL\u00edbrate de tus pecados (11.13-14)Respuesta de Job\t\t\tS\u00e9 que ser\u00e9 reivindicado (13.18)Eli\u00fa el buzitaD\u00f3nde habl\u00f3\t\t\tJob 32-37C\u00f3mo explic\u00f3 el dolor de Job\t\t\tDios est\u00e1 usando el sufrimiento para moldear y capacitar a JobSu consejo a Job\t\t\t\u00abCalla, y te ense\u00f1ar\u00e9 sabidur\u00eda\u00bb (33.33)Respuesta de Job\t\t\tNo hubo respuestaRespuesta de Dios a los amigos  \t\t\tDios no se dirige directamente a Eli\u00fa.DiosD\u00f3nde habl\u00f3\t\t\tJob 38-41C\u00f3mo ayud\u00f3\t\t\tConfront\u00f3 a Job a contentarse sin saber el porqu\u00e9 de su sufrimientoC\u00f3mo explic\u00f3 el dolor de Job\t\t\tNo explic\u00f3 la raz\u00f3n del sufrimientoSu consejo a Job\t\t\t\u00bfTodav\u00eda quieres seguir discutiendo con el Omnipotente? (40.2)Respuesta de Job\t\t\tYo hablaba de cosas que no entend\u00eda (42.3-5)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 104 Job 2:11; Job 42:9<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> temanita.  Elifaz era de Tem\u00e1n, en la regi\u00f3n norte de Edom. Como habla primero, era el mayor y sus comentarios son menos severos.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Elifaz<\/i><\/b>. El m\u00e1s compasivo de los tres amigos de Job que habl\u00f3 primero y apel\u00f3 a la experiencia como criterio de la autoridad. Posiblemente era el mayor de los tres (<span class='bible'>Job 15:10<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[.] Elifaz es un creyente. Frente al dolor de Job, repite lo que dec\u00eda la voz popular en aquel entonces:   &#8211; Dios hace justicia en la presente vida, premiando a los justos con salud y bienes materiales.   &#8211; Si t\u00fa est\u00e1s enfermo y abandonado, es que pecaste.   Elifaz no se equivoca al recordar c\u00f3mo las desgracias caen sobre los malos y la Providencia de Dios se manifiesta a menudo en favor de sus amigos. Esto, que cualquiera puede comprobar, la Biblia lo afirma expresamente. Los profetas no vacilaron en decir y repetir a Israel que sus apuros eran la consecuencia de sus pecados (Dt 30,15-20), y el libro de los Jueces pretende demostrarlo con los hechos (Jue 2,11-19).   Elifaz pretende hablar a consecuencia de una revelaci\u00f3n de Dios, como la que ten\u00edan en sue\u00f1os muchos profetas. Seguramente recuerda una verdad \u00bfHay alg\u00fan hombre que se encuentre bueno delante de Dios? (17). Muchos se quejan de que la vida no tiene sentido, pero \u00bfno ser\u00e1 su pecado el que no les permite ver el sentido?   \u00bfD\u00f3nde se ha visto que los buenos desaparezcan? (7). El hombre de fe comprende que Dios , pero la experiencia diaria parece a menudo contraria. Seg\u00fan el Evangelio, la riqueza puede ser un signo de reprobaci\u00f3n. Elifaz habla con tanta seguridad porque no ha padecido en carne propia ni se fija suficientemente en los que sufren.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[13] Y ocasionarles una confusi\u00f3n de ideas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces intervino Elifaz el temanita y dijo: Entonces respondi\u00f3. Job 3:1, Job 3:2; Job 6:1; Job 8:1. Elifaz temanita. Job 2:11; Job 15:1; Job 22:1; Job 42:9. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Elifaz reprende a Job por su falta de confianza en Dios, Job 4:1-6. Afirma que Dios s\u00f3lo castiga a los malvados, Job &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-job-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Job 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13560","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13560"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13560\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}