{"id":13833,"date":"2022-06-20T00:11:57","date_gmt":"2022-06-20T05:11:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-job-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T00:11:57","modified_gmt":"2022-06-20T05:11:57","slug":"comentario-de-job-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-job-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Job 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces intervino Elifaz el temanita y dijo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Elifaz temanita.<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 2:11<\/span>; <span class='bible'>Job 4:1<\/span>; <span class='bible'>Job 22:1<\/span>; <span class='bible'>Job 42:7<\/span>, <span class='bible'>Job 42:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Elifaz acusa a Job de impiedad al tratar de justificarse a s\u00ed mismo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 15:1-16<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>En base a la tradici\u00f3n, demuestra la desesperaci\u00f3n del malvado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 15:17-35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La insinuaci\u00f3n de que Job se ha llenado a s\u00ed mismo con\u00a0<b>el viento solano<\/b>\u00a0es una alusi\u00f3n al viento violento y abrasador del desierto que no trae lluvias. Por lo tanto, Elifaz quiere decir que los argumentos de Job son destructivos (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Job 15:12<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Job 15:13<\/span><\/span>) y sin ning\u00fan beneficio (el contexto de v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Job 15:3<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>RESPONDI\u00d3 ELIFAZ<\/b>. En los caps. <span class=\"bible\">Job 15:1-35<\/span>; <span class=\"bible\">Job 16:1-22<\/span>; <span class=\"bible\">Job 17:1-16<\/span>; <span class=\"bible\">Job 18:1-21<\/span>; <span class=\"bible\">Job 19:1-29<\/span>; <span class=\"bible\">Job 20:1-29<\/span>; <span class=\"bible\">Job 21:1-34<\/span> los cuatro participantes continuaron su debate, ampliando lo que hab\u00edan dicho antes, s\u00f3lo que con m\u00e1s tenacidad. Job se mantuvo constantemente fiel a Dios, mientras que al mismo tiempo mantuvo su inocencia y la aparente injusticia de su calamidad (e.g., <span class=\"bible\">Job 16:19-21<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Segundo Ciclo de Discusiones (c.15-21).<br \/>\n15. Segundo Discurso de Elifaz.<br \/>\n C on este cap\u00edtulo se abre un nuevo ciclo de discusiones, que se cerrar\u00e1 en el c.21. Las argumentaciones vuelven a repetirse, sin que se abran nuevas perspectivas: Job es pecador y debe reconocer sus faltas antes de esperar la rehabilitaci\u00f3n. Los pecadores reciben su castigo en este mundo. Es la tesis tradicional, que ya hemos visto en los cap\u00edtulos anteriores.<br \/>\nElifaz ataca violentamente a Job por sus declaraciones insolentes, rayanas en la impiedad. En realidad no sabe nada, pues desprecia la sabidur\u00eda y experiencia de las generaciones pasadas. El ser humano es por naturaleza pecador, y Job no va a ser una excepci\u00f3n. Por otra parte, los imp\u00edos son severamente castigados, y al fin tienen una muerte desastrosa, siendo pasto de las aves de rapi\u00f1a. Sus hijos ser\u00e1n est\u00e9riles, y su casa pasto del fuego.<\/p>\n<p>Reproches al pretencioso Job (1-6).<br \/>\n 1 Entonces replic\u00f3 Elifaz de Teman, diciendo: 2 \u00bfEs de sabios responder con vanos razonamientos y llenar su vientre de viento solano, 3 arguyendo con palabras vanas y con razones inconsistentes? 4 Pero es m\u00e1s: t\u00fa destruyes la piedad y socavas la meditaci\u00f3n ante Dios. 5 Pues tu falta inspira a tu boca, y adoptas el lenguaje de los astutos. 6 Es tu boca, no soy yo, quien te condena; son tus labios los que atestiguan contra ti.<\/p>\n<p> Elifaz representa, dentro de los interlocutores, la moderaci\u00f3n, pues procede de la patria y capital de la sabidur\u00eda, Teman. Sus afirmaciones son siempre graves. Con toda delicadeza hab\u00eda insinuado a Job que hiciera examen de conciencia sobre su vida para reconocer sus faltas y volverse a Dios; pero el infortunado var\u00f3n de Hus reacciona con violencia y se niega a admitir culpabilidad en su conducta, y, en consecuencia, considera su situaci\u00f3n actual como totalmente injusta. Por eso ahora las palabras de Elifaz son m\u00e1s duras y punzantes, no exentas de sangrante iron\u00eda. Los razonamientos de Job son vanos y son nocivos como el viento solano, que todo lo agosta (v.2). El hombre debe tener dentro ideas serias. Las razones hasta ahora expuestas son inconsistentes (v.3).<br \/>\nPero Job ha hecho afirmaciones tajantes que comprometen la piedad para con Dios, ya que pone en duda la justicia de su providencia. Esto es socavar los cimientos de la meditaci\u00f3n religiosa sobre Dios (v.4). Las declaraciones de Job son falaces, pues trata de querer salvar su responsabilidad negando su culpabilidad; y para ello adopta un lenguaje de astutos, que no est\u00e1 en consonancia con las exigencias de la justicia. Por su propia boca se condena, seg\u00fan \u00e9l mismo hab\u00eda declarado: \u201csi soy justo, mi boca me condena.\u201d l<\/p>\n<p>El hombre es por naturaleza pecador (7-16).<br \/>\n 7 \u00bfEres t\u00fa por ventura el primer nacido? \u00bfHas sido concebido antes que las colinas? 8 \u00bfHas o\u00eddo las confidencias de Dios, y acaparas para ti la sabidur\u00eda? 9 \u00bfQu\u00e9 sabes t\u00fa que nosotros no sepamos? \u00bfQu\u00e9 entiendes t\u00fa que no entendamos nosotros? 10 Tambi\u00e9n hay entre nosotros ancianos encanecidos de m\u00e1s edad a\u00fan que tu padre. n \u00bfTienes en poco los consuelos de Dios y las blandas palabras que te dirigimos? 12 \u00bfC\u00f3mo te arrastra tu coraz\u00f3n y por qu\u00e9 centellean tus ojos? 13 Pues vuelvese contra Dios, y salen de tu boca injurias contra EL 14 \u00bfQu\u00e9 es el hombre para creerse puro, para decirse justo el nacido de mujer? 15 Si ni en sus santos se conf\u00eda ni los cielos son bastante puros a sus ojos, 16 \u00a1cu\u00e1nto menos un ser abominable y corrompido, el hombre, que se bebe como agua la impiedad!<\/p>\n<p> Las afirmaciones de Job resultan pretenciosas y arrogantes, como si estuviera \u00e9l por encima de todas las especulaciones sapienciales de la antig\u00fcedad. Sus argumentaciones est\u00e1n en contra del com\u00fan sentir de las generaciones pasadas, y, por tanto, es un engre\u00eddo al querer resolver el problema del sufrimiento por nuevos caminos, diversos de los com\u00fanmente aceptados, \u00bfEs que se halla por encima de los dem\u00e1s mortales, participando de las confidencias de la inasequible sabidur\u00eda divina? S\u00f3lo Dios posee la sabidur\u00eda en su plenitud 2. Si Job es hombre como los dem\u00e1s, no tiene unos conocimientos especiales que sus amigos no tengan (v.9). Ha invocado la sabidur\u00eda de los antiguos para confirmar sus puntos de vista 3, pero tambi\u00e9n sus amigos han tratado con ancianos encanecidos de m\u00e1s edad que su padre; y, por tanto, tradici\u00f3n por tradici\u00f3n, tanto vale la de ellos como la de Job, o m\u00e1s. Por otra parte, es un desagradecido, pues ha despreciado los consuelos de Dios &#8211; las revelaciones nocturnas de que hablaba Elifaz4 &#8211; y las blandas palabras que le hab\u00edan dirigido al principio. Job las desprecia con toda insolencia5.<br \/>\nEn los ojos se nota una animosidad que refleja los pensamientos de su coraz\u00f3n, y de su boca salen dicterios blasfemos contra Dios (v.15). Esto es intolerable, pues no quiere reconocer su culpabilidad. En realidad, no hay ning\u00fan hombre inocente ante Dios. Los v.14-15 reproducen las palabras de Elifaz pronunciadas en el primer discurso 6. El hombre, por naturaleza, es pecador 7, pues nace ya de una mujer pecadora; no tiene nada de particular, pues, que Dios castigue sus faltas, ya que hasta en sus santos &#8211; los \u00e1ngeles &#8211; no se confia, ni los cielos con su firmamento azul pur\u00edsimo son dignos de la santidad de Dios (v.15). Mucho menos lo ser\u00e1 el hombre, que por debilidad y costumbre prevarica y bebe como agua la impiedad. El s\u00edmil es vigoroso, y refleja bien la naturaleza humana pecadora, que se deja llevar siempre por lo m\u00e1s dif\u00edcil; y lo m\u00e1s f\u00e1cil es apartarse de Dios. Aunque no se aluda en estas argumentaciones al hecho del pecado original, no obstante, se da por supuesto que la naturaleza del ser humano est\u00e1 radicalmente inficionada y es propensa al mal8.<\/p>\n<p>Los imp\u00edos son inexorablemente castigados en esta vida (17-35).<br \/>\n 17 Voy a explicarte, esc\u00fachame, y voy a contarte lo que vi, 18 lo que ense\u00f1aron los sabios, lo que no ocultaron (recibido) de sus padres, 19 aquellos a quienes s\u00f3lo fue dada la tierra, sin que pasara el extranjero por medio de ellos. 20 Todos los d\u00edas sufre tormento el perverso, y est\u00e1n contados los a\u00f1os reservados al tirano. 21 Suenan a sus o\u00eddos gritos de espanto, en tiempo de paz se ve asaltado por el devastador. 22No conf\u00eda escapar de las tinieblas, y (se considera) destinado a la espada. 23 Es dado en pasto a los buitres9, sabe que su ruina es inminente10. 24El d\u00eda tenebroso le aterra, la ansiedad y la angustia le acometen como rey pronto al asalto, 25 porque extendi\u00f3 su mano contra Dios, y se hizo fuerte contra el Omnipotente, 26 y corri\u00f3 contra El con erguida cerviz, protegido por sus espesos escudos. 27Porque ten\u00eda su rostro * abotagado de gordura, y de grosura sus lomos; 28y habitaba ciudades derribadas, casas deshabitadas, destinadas al mont\u00f3n de ruinas. 29No se enriquecer\u00e1 ni se mantendr\u00e1 su opulencia, ni su sombra se extender\u00e1 sobre la tierra11. 30 No escapar\u00e1 a las tinieblas; sus renuevos los desecar\u00e1 la llama, y su flor ser\u00e1 arrebatada por el viento 12. 31 No se f\u00ede de su tallo elevado, pues sabemos que es vanidad13; 32 antes de tiempo se marchitar\u00e1n sus sarmientos, y su ramaje no reverdecer\u00e1. 33 Dejar\u00e1 caer, como la vi\u00f1a, su agraz, y, como el olivo, dejar\u00e1 caer sus flores. 34 Pues la casta de los imp\u00edos es est\u00e9ril, y el fuego devora las tiendas del soborno. 35 Concibe maldad y engendra desventura, y nutre en su seno el desenga\u00f1o.<\/p>\n<p>Haci\u00e9ndose eco del sentir de la tradici\u00f3n, Elifaz va a demostrar que el imp\u00edo recibe su merecido en esta vida por sus transgresiones. Aunque tiene su propia experiencia sobre el particular, quiere reforzar sus afirmaciones present\u00e1ndolas a la luz de la sabidur\u00eda tradicional. Los sabios recibieron su ciencia de sus padres, y ellos representan una edad de oro dentro de la historia de Israel, pues se remontan a los tiempos en que eran due\u00f1os de su tierra en Cana\u00e1n, sin que entrara y pasara por medio de ellos el extranjero (v.19). Despu\u00e9s del exilio, la tierra santa fue contaminada por la presencia de los extranjeros, y por ello la \u201csabidur\u00eda\u201d del pueblo de Dios se mixtific\u00f3; pero hubo tiempos anteriores, m\u00e1s gloriosos, en los que imperaba la ley de Dios en su pureza. Y de esa \u00e9poca arrancan las observaciones que va a formular. Esta introducci\u00f3n enf\u00e1tica es una invitaci\u00f3n a Job para que entre en raz\u00f3n y acate la voz de la m\u00e1s antigua tradici\u00f3n.<br \/>\nEl perverso lleva una vida de angustia continua, y el tirano tiene sus d\u00edas contados (v.20). El reproche de la conciencia es un aguij\u00f3n que le espolea constantemente, y el temor de los males futuros le da espanto (v.21); particularmente se halla expuesto a la incursi\u00f3n del bandido devastador. Su vida se desarrolla triste y tenebrosa lejos de la luminosidad que proporciona la tranquilidad de conciencia y la felicidad (v.22). Vive en constante sobresalto, pues sabe que est\u00e1 destinado a la espada. Prev\u00e9 su fin desastroso, y se considera ya entregado como pasto a las aves de rapi\u00f1a (v.23). Vive en continua ansiedad, como el rey que tiene que lanzarse al asalto en el campo de batalla. Negros presagios oscurecen su mente (v.24).<br \/>\nToda esta situaci\u00f3n de inquietud y de angustia tiene por origen su conducta fuera de la ley divina: extendi\u00f3 su mano contra Dios, despreciando sus leyes, manteniendo una actitud de desaf\u00edo contra el Omnipotente (v.25); en su ceguera, se ha aprestado a atacar a Dios, crey\u00e9ndose seguro en sus espesos escudos, es decir, en sus \u00e9xitos moment\u00e1neos. La prosperidad actual ciega sus ojos, creyendo que puede impunemente prescindir de la Providencia; pero todo esto es un castigo y efecto de su vida desordenada. Preocupado s\u00f3lo de darse buena vida, se ha embrutecido y tiene un rostro abotagado y un cuerpo bestializado (v.27)14. Sembrando la devastaci\u00f3n y la ruina, el tirano vive en ciudades derribadas, imperando sobre la miseria y el caos (v.28).<br \/>\nPero su \u00e9xito ser\u00e1 moment\u00e1neo, pues, llegada la hora del castigo, no escapar\u00e1 a las tinieblas de la muerte, y sus reto\u00f1os no reverdecer\u00e1n, y aunque tengan un tallo elevado y vigoroso, su base es vanidad, y se marchitar\u00e1 antes de tiempo, como la vid que deja caer los racimos en agraz, y como el olivo que deja caer sus flores sin dar fruto.<br \/>\nDios castiga al imp\u00edo negando fecundidad a su descendencia y haciendo que pierdan sus mal adquiridas riquezas &#8211; a base de soborno -, pues, en definitiva, el que concibe maldad, engendra desventura; aunque de momento parece prosperar, sin embargo, se enga\u00f1a a s\u00ed mismo: nutre en su seno el desenga\u00f1o (v.35). Es la conclusi\u00f3n general que se deduce de la experiencia de la vida, tal como la formulan los mejores representantes de la \u201csabidur\u00eda\u201d tradicional.<\/p>\n<p>  1 Job 9:20. &#8211; 2 Cf. Pro 8:22-31. &#8211; 3 Cf. Job 12.125. &#8211; 4 Cf. Job 4:12s. &#8211; 5 Cf. Job 16:2b; Job 21:34. &#8211; 6 Job 4:17-19. &#8211; 7 Job 7:17; Job 13:26.  V\u00e9ase coment. &#8211; 8 Gen 6:5. &#8211;  9 As\u00ed siguiendo a los LXX. Aceptada por Dhorme y Bib. de J\u00e9r. &#8211; 10 Correcci\u00f3n seg\u00fan los LXX. &#8211; 11 As\u00ed seg\u00fan los LXX. &#8211; 12 Correcci\u00f3n siguiendo a los LXX. &#8211; 13 Correcci\u00f3n seguida por Dhorme y Bib. de J\u00e9r, &#8211; 14 Cf.Jer 5:28; Sal 64:7.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Comienza acusando a Job de pecar por atacar a Dios con sus quejas. Consideraba que Job era culpable de palabras vac\u00edas y que no hab\u00eda manifestado una reverencia piadosa ni una oraci\u00f3n recta (v. <span class='bible'>Job 15:4<\/span>), sino que hab\u00eda pecado con su oraci\u00f3n (vv. <span class='bible'>Job 15:5-6<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Toda esta secci\u00f3n es poes\u00eda, un dram\u00e1tico poema de discursos que intentan comprender el sufrimiento de Job.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n cubre los ciclos de discursos entre Job y sus bienintencionados amigos, incluyendo Eli\u00fa (caps. <span class='bible'>Job 32:1-22<\/span>; <span class='bible'>Job 33:1-33<\/span>; <span class='bible'>Job 34:1-37<\/span>; <span class='bible'>Job 35:1-16<\/span>; <span class='bible'>Job 36:1-33<\/span>; <span class='bible'>Job 37:1-24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El segundo ciclo de discursos pronunciados por Job y sus tres amigos. La resistencia de Job a su punto de vista y a sus llamamientos los estimul\u00f3 a una mayor intensidad en su enfrentamiento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Elifaz emprende su segunda sesi\u00f3n (vea <span class='bible'>Job 4:1-21<\/span>; <span class='bible'>Job 5:1-27<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Elifaz de Tem\u00e1n respondi\u00f3 as\u00ed:<\/b><\/i> Elifaz, que no cree en la inocencia de Job, recurre en su discurso a la sabidur\u00eda convencional y a todo lo que esta nos ense\u00f1a sobre el fin de los malvados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>15.1ss Una vez concluida la primera ronda de discusi\u00f3n, cada uno de los amigos de Job, en el mismo orden, insisti\u00f3 en sus argumentos. De nuevo Job replic\u00f3 a cada uno de ellos (cap\u00edtulos 15-31). Esta vez, Elifaz fue m\u00e1s rudo, m\u00e1s vehemente y m\u00e1s amenazador, pero no dijo nada nuevo. (V\u00e9ase su primer discurso en cap\u00edtulos 4, 5.) Comenz\u00f3 diciendo que las palabras de Job eran vac\u00edas e in\u00fatiles. Luego reafirm\u00f3 su opini\u00f3n de que Job deb\u00eda ser un gran pecador. De acuerdo con Elifaz, la experiencia y la sabidur\u00eda de sus antepasados ten\u00edan m\u00e1s valor que los pensamientos individuales de Job. Elifaz crey\u00f3 que sus palabras eran tan ciertas como las de Dios. No es dif\u00edcil descubrir su arrogancia.15.15, 16 \u00abNi aun los cielos son limpios delante de sus ojos\u00bb. Elifaz estaba repitiendo su argumento de que ninguna cosa creada, sean \u00e1ngeles (los santos) u hombre, es base suficiente de confianza y esperanza. Solo en Dios podemos estar seguros. (V\u00e9ase la nota a 4.18, 19.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p>   En este segundo ciclo del di\u00e1logo, las palabras se hacen m\u00e1s intensas y severas. Elifaz abandona la cortes\u00eda, siendo m\u00e1s agresivo y rencoroso que antes. Los tres suponen que sus declaraciones no afectaron a Job, y por tanto intensificar\u00e1n sus palabras y asustar\u00e1n a Job con el terror de Dios.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[14] Ra\u00edz ya infecta por el pecado original. Un hombre no la humanidad.[27] V\u00edctima sacrificada a la justicia divina. Deut 32, 15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces intervino Elifaz el temanita y dijo: Elifaz temanita. Job 2:11; Job 4:1; Job 22:1; Job 42:7, Job 42:9. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Elifaz acusa a Job de impiedad al tratar de justificarse a s\u00ed mismo, Job 15:1-16. En base a la tradici\u00f3n, demuestra la desesperaci\u00f3n del malvado, Job 15:17-35. 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