{"id":14938,"date":"2022-06-20T00:52:06","date_gmt":"2022-06-20T05:52:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-291-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T00:52:06","modified_gmt":"2022-06-20T05:52:06","slug":"comentario-de-salmos-291-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-291-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Salmos 29:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>(Salmo de David) Dad a Jehovah, oh hijos de los fuertes; dad a Jehovah la gloria y el poder.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Tributad a Jehov\u00e1.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 2:10-12<\/span>; <span class='bible'>Sal 68:31-34<\/span>; <span class='bible'>Sal 96:7-9<\/span>; <span class='bible'>Isa 60:12<\/span>; <span class='bible'>Jer 13:16-18<\/span>; <span class='bible'>Apo 5:11-14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>David exhorta a los pr\u00edncipes para que den gloria a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 29:1<\/span>, <span class='bible'>Sal 29:2<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>a causa de su poder,<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 29:3-10<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y por la protecci\u00f3n de su pueblo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 29:11<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">es un salmo de adoraci\u00f3n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 15:1-5<\/span><\/span>). Pero tambi\u00e9n es un salmo real que usa un lenguaje sorprendente para aseverar el Reino soberano del Todopoderoso. David ha asumido algo de vocabulario y estilo po\u00e9tico de los cananeos y lo utiliza para alabar al Dios vivo. Como en el caso del<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 93:1-5<\/span><\/span>, el resultado es una forma de desenmascarar a Baal a la vez que una manera poco com\u00fan de alabar al verdadero Dios de Israel. El salmo tiene tres movimientos:<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(1) un llamado a los \u00e1ngeles y a todo el pueblo para que reconozca la supremac\u00eda de dios (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 29:1<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 29:2<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(2) una descripci\u00f3n del Dios vivo como Se\u00f1or sobre las tormentas (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 29:3-9<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(3) una bendici\u00f3n de Dios, que est\u00e1 entronizado como Rey en lo alto, a su pueblo (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 29:10<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 29:11<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Tributar<\/b>\u00a0significa aqu\u00ed \u00abatribuir\u00bb.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>oh hijos de los poderosos<\/b>\u00a0significa \u00aboh hijos de Dios\u00bb. Esta frase hebrea se refiere a los seres espirituales que est\u00e1n en la presencia de Dios. Sabemos que estos seres son \u00e1ngeles. Las palabras hebreas son similares a las de\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Job 1:6<\/span><\/span>, que tambi\u00e9n describen a los \u00e1ngeles que est\u00e1n en la presencia de Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 29 (Vg 28): Manifestaci\u00f3n Majestuosa de Yahv\u00e9 en la Tempestad.<br \/>\n E l salmista entona un himno a la majestad y poder de Dios, que se manifiesta en el desencadenamiento de una horr\u00edsona tempestad en medio de truenos y rel\u00e1mpagos. Las expresiones son bell\u00edsimas y extremadamente vigorosas. Primeramente invita a los \u00e1ngeles a dar gloria a Dios; despu\u00e9s empieza a describir la tempestad que se forma en occidente sobre el Mediterr\u00e1neo y se dirige hacia el L\u00edbano, donde descarga sobre los orgullosos cedros. Sobre su cima, como sobre la del Herm\u00f3n, suenan los truenos majestuosos (la voz de Yahv\u00e9) y brillan los rel\u00e1mpagos o llamas de fuego. Desde los macizos del L\u00edbano y el Antil\u00edbano, la tormenta toma dos direcciones, una hacia TransJordania, y otra, por la cordillera de monta\u00f1as de Palestina, desciende hasta la zona esteparia de Cades. La borrasca arranca de cuajo encinas y las retuerce, mostrando as\u00ed el poder de Yahv\u00e9. Mientras en la tierra cruje el rayo y retumban los truenos, all\u00e1 arriba en los cielos est\u00e1 majestuoso en su trono como Rey eterno, objeto de las alabanzas de los seres ang\u00e9licos.<br \/>\nLa descripci\u00f3n es maravillosa y est\u00e1 lograda con gran simplicidad de medios. Para impresionar m\u00e1s, el poeta no aparece en escena, y con voz an\u00f3nima invita a los \u00e1ngeles a entonar un himno de alabanza a Yahv\u00e9. Por su parte, el poeta se hace eco de su gloria, manifestada en la tormenta; las frases se repiten; siete veces se habla de la voz de Yahv\u00e9, que es el trueno J; \u201cen toda la pieza reina una monoton\u00eda solemne, que forma armon\u00eda imitativa con el ruido incesante de la tempestad,\u201d que ruge sobre las grandes aguas, estalla con poder; la voz de Yahv\u00e9 parece sacudir las monta\u00f1as, rompe los cedros; el hurac\u00e1n sacude el desierto, y hace abortar a los animales y despoja a los bosques. Y despu\u00e9s de este desencadenamiento, que parece trastornar los fen\u00f3menos m\u00e1s poderosos de la naturaleza, Yahv\u00e9 aparece de repente sentado majestuosamente en su trono y ejerciendo, tranquilo, su eterna realeza, mientras que alrededor todo grita: Gloria!. El salmo comienza con un \u201cgloria in excelsis\u201d y termina con un \u201cpax in t\u00e9rra\u201d 2.<br \/>\nM\u00e9tricamente se distinguen cinco estrofas; los paralelismos sin\u00f3nimos abundan. El estilo arcaico del poema, las concepciones de Yahv\u00e9 habitando en los cielos y manifest\u00e1ndose en la tempestad 3, nos llevan a una \u00e9poca antigua de composici\u00f3n; y no hay dificultades serias que oponer a la autenticidad dav\u00eddica que se declara en el t\u00edtulo del salmo. El rey poeta, en sus tiempos de vida de pastor, sin duda que fue testigo de estas tormentas terror\u00edficas que de vez en cuando se desatan sobre el campo.<\/p>\n<p>\u201cGloria in excelsis Deo\u201d (1-2).<br \/>\n 1 De David, Dad a Yahv\u00e9, hijos de Dios, dad a Yahv\u00e9 la gloria y el poder 4. 2 Dad a Yahv\u00e9 la gloria (debida) a su nombre, postraos ante Yahv\u00e9 con sacros ornamentos.<\/p>\n<p> Los israelitas, fieles a su tradici\u00f3n, ten\u00edan una visi\u00f3n esencialmente religiosa de la naturaleza en sus diversas manifestaciones; en todo ve\u00edan la mano justiciera o misericordiosa del Dios supremo, que habitaba en los \u201ccielos de los cielos\u201d rodeado de su coro de seres ang\u00e9licos, pero que interven\u00eda misteriosamente en todo el orbe creado. Aqu\u00ed el salmista, antes de cantar un himno de alabanza a la manifestaci\u00f3n majestuosa de Yahv\u00e9, que se despliega en medio de la tempestad, invita a los hijos de Dios, o \u00e1ngeles, que le hacen su escolta de honor en el cielo, a darle gloria y poder, es decir, reconocer su omnipotencia gloriosa en el sagrado recinto de los cielos, pues de cantar su manifestaci\u00f3n arrebatadora en el mundo visible se encarga \u00e9l en esta composici\u00f3n salm\u00f3dica que va a iniciar 5. En la visi\u00f3n inaugural del profeta Isa\u00edas, los serafines, que hacen la escolta de honor del Santo por excelencia, proclaman que \u201cla tierra est\u00e1 llena de su gloria\u201d6. La esencia de la divinidad est\u00e1 sintetizada en su nombre, Yahv\u00e9 (\u201cel que es\u201d), con toda la indeterminaci\u00f3n y misterio que implica7.<br \/>\nEl salmista presenta a los seres ang\u00e9licos en un acto lit\u00fargico de adoraci\u00f3n, con sus sacros ornamentos (v.2), como se hac\u00eda en el templo de Jerusal\u00e9n; es una escenificaci\u00f3n dramatizada que traslada al recinto celestial las escenas lit\u00fargicas del templo jerosolimitano. El autor del Apocalipsis har\u00e1 otro tanto para expresar la glorificaci\u00f3n del Cordero s. Los salmistas son gentes en su mayor parte de la tribu lev\u00edtica, dedicada al culto sagrado, y tienen una mentalidad cultual que se refleja constantemente en sus expresiones. Para ellos, la mayor felicidad es tomar parte en los actos lit\u00fargicos del santuario de Yahv\u00e9; por ello presentan a los \u00e1ngeles desplegando su acci\u00f3n lit\u00fargica en honor de Yahv\u00e9 en los cielos, su templo verdadero, ya que el de Jerusal\u00e9n no era sino un p\u00e1lido reflejo del celestial.<\/p>\n<p>Manifestaci\u00f3n de Yahv\u00e9 en la tempestad (3-9).<br \/>\n 1 \u00a1La voz de Yahv\u00e9 sobre las aguas! Truena el Dios de la gloria: Yahv\u00e9 sobre la inmensidad de las aguas. 4 La voz de Yahv\u00e9 (resuena) con fuerza; la voz de Yahv\u00e9 (retumba) con majestad. 5 La voz de Yahv\u00e9 rompe los cedros, troncha Yahv\u00e9 los cedros del L\u00edbano, 6 y hace saltar al L\u00edbano como un ternero, y al Sari\u00f3n como cr\u00eda de b\u00fafalo. 7 La voz de Yahv\u00e9 hace estallar llamas de fuego; 8 la voz de Yahv\u00e9 sacude el desierto, hace temblar Yahv\u00e9 el desierto de Cades. 9La voz de Yahv\u00e9 retuerce las encinas 9, despoja las selvas.<\/p>\n<p> El Dios majestuoso que se asienta en los cielos rodeado de su escolta ang\u00e9lica hace su aparici\u00f3n solemne sobre la tierra cuando desencadena una tempestad. La voz de Yahv\u00e9 es el trueno que retumba en los cielos sobre las nubes caliginosas o aguas de abajo, de que se habla en el relato de la creaci\u00f3n. Dios separ\u00f3 las aguas de arriba de las de abajo por medio del firmamento 10. Las primeras constituyen las reservas para los d\u00edas de la inundaci\u00f3n, como en el diluvio, cuando se abrieron las cataratas del cielo ll, y las segundas son las que peri\u00f3dicamente env\u00edan la lluvia. El hagi\u00f3grafo, al no saber que la lluvia viene por la condensaci\u00f3n del agua acumulada por la evaporaci\u00f3n, se acomoda al modo de pensar de la \u00e9poca. Del mismo modo, por ignorar que el trueno es una descarga el\u00e9ctrica, lo presenta como la voz tonante del Omnipotente. Los griegos lo atribu\u00edan tambi\u00e9n al padre de los dioses, J\u00fapiter. El dios Adad Rammam de los sirios era el que presid\u00eda la tempestad y ten\u00eda en sus manos los rayos fulgurantes. Estas divinidades temibles en la tempestad son las que dan, por otra parte, la lluvia fecundante de los campos; por eso sus devotos procuraban aplacarlos con ritos y, al mismo tiempo, les suplicaban su protecci\u00f3n. En la tradici\u00f3n b\u00edblica, a Yahv\u00e9 se le presentaba manifest\u00e1ndose en el fragor de la tormenta, entre rayos y truenos, en el Sina\u00ed12. Por ello, en la literatura salm\u00f3dica, el trueno es la voz de Yahv\u00e9, los rayos son sus flechas; los vientos, sus mensajeros, y las nubes, su carro, en el que se traslada de un lugar a otro 13.<br \/>\nConforme a esta mentalidad b\u00edblica, el salmista presenta aqu\u00ed a Yahv\u00e9 planeando sobre las aguas o nubes cargadas de agua, tronando majestuosamente, con lo que se manifiesta como Dios de la gloria. No hay cosa m\u00e1s impresionante y sobrecogedora que el trueno; para los antiguos, que ten\u00edan una idea majestuosa y terrible del Dios lejano e intransigente del Sina\u00ed, el trueno era el mejor reflejo de la voz de Dios. Las escenas del Sina\u00ed en las que aparece Yahv\u00e9 hablando a Mois\u00e9s en medio de truenos y rel\u00e1mpagos, quedaron estereotipadas en la literatura b\u00edblica y sirven constantemente para describir las nuevas teofan\u00edas de Yahv\u00e9 en la histoiia. Yahv\u00e9 se manifiesta ahora sobre la inmensidad de las aguas, que pueden ser el mar Mediterr\u00e1neo, el \u201cmar grande\u201d de la literatura hebrea i4 o las aguas superiores sobre las que habita Yahv\u00e9 15.<br \/>\nLa tempestad parece que se prepara en el Mediterr\u00e1neo y va ja descargar sobre los bosques del L\u00edbano y del Herm\u00f3n. El salmista refleja el destrozo que causa la tormenta, que tiene los caracteres de un cicl\u00f3n devastador: se rompen los cedros &#8211; los \u00e1rboles m\u00e1s gigantescos del L\u00edbano -, mientras que los mismos montes parecen conmoverse en sus cimientos: el L\u00edbano salta ligero como un ternero, y el Sari\u00f3n &#8211; nombre que los fenicios daban al Herm\u00f3n, que formaba parte de la cadena de monta\u00f1as del Antil\u00edbano, paralelo a las del L\u00edbano 16 &#8211; se agita como una cr\u00eda de b\u00fafalo o toro salvaje 17. La imaginaci\u00f3n oriental del poeta exagera sistem\u00e1ticamente para destacar la impresi\u00f3n horr\u00edsona de la voz de Yahv\u00e9, que hace temblar y conmoverse hasta las mismas monta\u00f1as majestuosas que cerraban por el norte el horizonte de Palestina. Los montes del L\u00edbano y del Herm\u00f3n ten\u00edan un particular sentido sagrado entre los fenicios, pues eran la encarnaci\u00f3n de las divinidades que presid\u00edan los juramentos 18; pero, en la perspectiva del salmista, todo esto no cuenta nada. S\u00f3lo quiere destacar que, a pesar de su masa imponente y sus cimientos profundos, se conmueven como ternerillos ante la voz huracanada de Yahv\u00e9. Con los truenos fulguran los rayos o llamas de fuego (v.7). Y el eco de la voz de Yahv\u00e9 no se circunscribe en su efecto terror\u00edfico a la parte septentrional de Palestina &#8211; L\u00edbano y Herm\u00f3n -, sino que resuena en la parte meridional, en el desierto de Cades, lugar famoso en la historia de Israel por haber sido el lugar en que estuvieron los hebreos durante la mayor parte de la estancia en el desierto 19. El turbi\u00f3n desencadenado por Yahv\u00e9 siembra la ruina y la desolaci\u00f3n, retorciendo las encinas y despojando las selvas (v.6); los \u00e1rboles se desgajan por efecto del tif\u00f3n huracanado, reflejado en la voz de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Gloria a Yahv\u00e9 y paz a su pueblo (9c-ll).<br \/>\n 9c Y en su templo todo dice: \u201c\u00a1Gloria!\u201d 10 Si\u00e9ntase Yahv\u00e9 sobre aguas diluviales, si\u00e9ntase como Rey eterno. 11 Yahv\u00e9 dar\u00e1 fortaleza a su pueblo, Yahv\u00e9 bendecir\u00e1 a su pueblo con la paz.<\/p>\n<p> El salmista vuelve a su punto de partida: Yahv\u00e9, aunque se manifest\u00f3 terror\u00edfico con su voz en la tempestad, sigue impasible en su templo celestial; all\u00ed los hijos de Dios, o seres ang\u00e9licos, contin\u00faan el himno que proclama la gloria de su Dios 20. Yahv\u00e9 se sienta majestuoso por encima de las aguas diluviales, o aguas superiores que est\u00e1n sobre el firmamento 21, y que Dios suelta de vez en cuando en lluvias torrenciales, como en el caso del diluvio universal 22. Sobre ellas Yahv\u00e9 se instala como Rey eterno y Juez supremo, que de tiempo en tiempo env\u00eda las aguas diluviales para mostrar su poder judicial y soberano sobre todo 23.<br \/>\nEl v.11 parece una adici\u00f3n para el uso lit\u00fargico. Despu\u00e9s de cantar el poder y majestad de Yahv\u00e9, manifestada en la tempestad, el salmista, que organiza el culto del templo, recuerda a la asamblea que esa omnipotencia divina protege a Israel, al que bendice y otorga fortaleza en los momentos particularmente decisivos de su vida nacional 24. Aunque Yahv\u00e9 aparezca en la tempestad como Dios del terror devastador, sin embargo, en sus relaciones con su pueblo es el Dios de la paz y de la benevolencia. \u201cEsta palabra final, con la paz, es como el arco iris que cierra el salmo. El principio del salmo nos muestra los cielos abiertos y el trono de Dios en medio de los cantos ang\u00e9licos de alabanza, mientras que su conclusi\u00f3n nos muestra a su pueblo victorioso sobre la tierra, bendecido con la paz en medio de la manifestaci\u00f3n de su ira. Gloria in excelsis es el principio, y pax in ierris la conclusi\u00f3n\u201d 25.<\/p>\n<p>  1 Cf. Apo 10:3-4. &#8211; 2 J. Cal\u00e9s, o.c., I 326. &#8211;  3 Cf. Exo 19:11; Jue 5:4-5. &#8211; 4 La Vg, siguiendo a los LXX, lee: \u201cAfferte Domino filias arie\u00edwn\u201d; traducci\u00f3n peregrina que se basa en la confusi\u00f3n de bene&#8217;elim (\u201chijos de dioses\u201d) y bene-&#8216;e(y)Uim (de &#8216;ayi\u00ed: \u201ccarnero\u201d). &#8211; 5 Esta denominaci\u00f3n de \u201chijos de Dios\u201d aplicada a los \u00e1ngeles aparece en Job 1:6;  Apo 2:1 ; Job 38:7; Sal 89:6. &#8211;  6 Isa 6:3,  7 V\u00e9ase Biblia comentada I p.404-408. &#8211; 8 Cf. 0.5. &#8211; 9 L\u00edt. el TM dice: \u201chace parir a las ciervas\u201d; es decir, el susto que con los truenos reciben las ciervas hace que aborten, pariendo prematuramente. Leyendo &#8216;eloth (encinas o terebintos) en vez de &#8216;avvaloth (ciervas), tenemos la traducci\u00f3n arriba propuesta, seguida por la nib. de J\u00e9r. &#8211; 10 Cf. Gen 1:7. &#8211; 11 Gen 7:11. &#8211; 12 ex 19:16. &#8211; 13 Cf. Sal 17:11; Sal 103:3. &#8211;  14 Cf. Eze 27:26; Sal 96:4; Sal 17:15. &#8211; 15 Cf. Gen 1:7; Gen 7:11; Sal 104:3; Sal 18:14; Sal 97:3-4. &#8211; 16 Cf. Deu 3:9; Sal 114:4-6; i8:7s. &#8211; 17 Cf. Sal 22:21. &#8211; 18 Cf. E. Dhorme, Religi\u00f3n des H\u00e9breux n\u00f3mades p. 170.172: RB (1929) 132 115 1(1930) 177. &#8211; 19 Cf. N\u00fam 20:16. &#8211; 20 Cf. Isa 6:3. &#8211; 21 Cf. Gen 1:7. &#8211; 22 Gen 7:14. &#8211; 23 Cf. Sal 9:7. &#8211; 24 Cf. Sal 28:8.9; Sal 46:1-3. &#8211;  25 fr. Delitzsch, citado por A. F. Kirkpatrick, o.c., I, 151.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>hijos de los poderosos.<\/b> Lit. \u00abhijos de Dios\u00bb (cp. <span class='bible'>Sal 89:6<\/span> en su contexto de los vv. <span class='bible'>Sal 29:5-10<\/span>; cp. la forma plural de \u00abdioses\u00bb en <span class='bible'>\u00c9xo 15:11<\/span>). La referencia aqu\u00ed en el <span class='bible'>Sal 29:1-11<\/span> es probablemente a los poderosos \u00e1ngeles de Jehov\u00e1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 29 (28): Himno a Dios que manifiesta su poder y majestad en medio de una tempestad vivida como una teofan\u00eda. Este salmo fue originariamente un himno cananeo al dios de la tormenta; el salmista lo reelabora y lo adapta para aclamar al Dios de Israel. La versi\u00f3n griega de los LXX a\u00f1ade una indicaci\u00f3n referente a su uso cultual en el \u00faltimo d\u00eda de la fiesta de las Tiendas (o de los Tabern\u00e1culos) en la que se ped\u00eda lluvia abundante.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Sal 96:7-8<\/span>; <span class='bible'>1Cr 16:28-29<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 hijos de Dios:<\/b><\/i> Seres divinos con resonancias mitol\u00f3gicas que forman la corte celestial que acompa\u00f1a a Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 29. El Dios de Gloria Santa<\/p>\n<p>Dejemos sencillamente que la maravilla y el portento de este Salmo nos rodeen hasta sentirnos pose\u00eddos en esp\u00edritu por la majestad del Se\u00f1or al punto de tambi\u00e9n exclamar: gloria (9). Como toda poes\u00eda aut\u00e9ntica, para lograr el efecto deseado, el Salmo nos llega con su debida forma y coherencia.<\/p>\n<p>A1 (vv. 1, 2) El Se\u00f1or en los cielos<\/p>\n<p>B (vv. 3-9) La maravilla del Se\u00f1or en la tempestad<\/p>\n<p>b1 (vv. 3, 4) La tempestad en el mar<br \/>\n2 (vv. 5-7) La tempestad al norte<br \/>\n3 (vv. 8, 9b) La tempestad al sur<br \/>\n4 (v. 9c) La exclamaci\u00f3n de gloria<\/p>\n<p>A2 (vv. 10, 11) El Se\u00f1or de la tierra<\/p>\n<p>1, 2 El Se\u00f1or en los cielos: el objeto de adoraci\u00f3n celestial. Aun los seres tan exaltados y fuertes que son llamados lit. \u201chijos de Dios\u201d (cf. Job 38:7) o \u201chijos del poder supremo\u201d deben reconocer la gloria \u2026  del Se\u00f1or, por todo lo que ha dado a conocer de s\u00ed (nombre) y deben adorarlo (inclinarse en) en su santidad. De esta manera reconocen a su vez su posici\u00f3n como Dios, su naturaleza revelada y su car\u00e1cter santo.<\/p>\n<p>3-9 La maravilla de Dios manifestada en la tempestad. La tempestad en el mar, poder y majestad (3, 4); la tempestad llega a tierra en el norte (L\u00edbano); la tempestad ruge hacia el sur (Cades) (8, 9ab); los que conocen al Se\u00f1or proclaman la gloria del Se\u00f1or (9c). 6 Siri\u00f3n, el monte Herm\u00f3n, en la sierra anterior al L\u00edbano, a 2.774 m., el de mayor altura en Palestina. Aun la s\u00f3lida contextura del mundo parece mecerse bajo el impacto de la tempestad. 8 Cades, en el extremo sur de Jud\u00e1 (Deut. 1:19, 46). De esta manera toda la tierra, de un extremo (5) al otro (8) es dominada, no s\u00f3lo por la tormenta sino por lo que la tormenta simboliza: la voz del Se\u00f1or. 9c Para muchos, una tempestad es una tempestad, pero para quienes el Se\u00f1or se ha revelado, es un despliegue de un aspecto de su gloria. El sentimentalista dice: \u201cUno se siente m\u00e1s cerca de Dios en el huerto\u201d; m\u00e1s real\u00edsticamente, la Biblia afirma que tambi\u00e9n estamos m\u00e1s cerca de su coraz\u00f3n en un hurac\u00e1n.<\/p>\n<p>10, 11 El Se\u00f1or en la tierra: el rey eterno en juicio santo. El diluvio es \u201cel Diluvio\u201d porque la palabra se usa \u00fanicamente en G\u00e9n. 6-9. As\u00ed como el Se\u00f1or es supremo en su santidad en el cielo (1, 2) tambi\u00e9n es soberano en la tierra (10) al juzgar con santidad al pecado. Pero esto no es todo (como tampoco la tempestad revela toda la verdad acerca de Dios; \u00a1el huerto apacible tambi\u00e9n habla al coraz\u00f3n!). El tiene a su pueblo (11) el cual, en un mundo merecidamente bajo juicio, vive en su fortaleza y bajo su bendici\u00f3n de paz, o sea, en paz con Dios, dentro de una comuni\u00f3n de paz y en una paz y un bienestar personal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>29.5, 6 Los cedros del L\u00edbano eran \u00e1rboles gigantescos. Pod\u00edan llegar a alcanzar hasta 34 m de altura y 9 m de circunferencia. Una voz que pudiera derribar los cedros del L\u00edbano ten\u00eda que ser una voz verdaderamente poderosa: la voz de Dios. Siri\u00f3n es el monte Herm\u00f3n. Todo aquello que impresionaba a la gente estaba bajo el completo control de Dios.29.10, 11 A lo largo de la historia, Dios ha revelado su poder por medio de milagros majestuosos sobre la naturaleza, tales como el gran diluvio (G\u00e9nesis 6-9). Dios promete continuar revelando su poder. Pablo nos exhorta a que comprendamos cu\u00e1n grande es el poder de Dios (Eph 1:18-23). El mismo poder que levant\u00f3 a Cristo de los muertos est\u00e1 disponible para ayudarnos en nuestros problemas diarios. Cuando se sienta d\u00e9bil y limitado, no se desespere. Recuerde que Dios puede darle fuerza. El poder que controla la creaci\u00f3n y que levanta a los muertos est\u00e1 a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Enc. LXX a\u00f1ade: \u201cdel d\u00eda en que terminaba la fiesta de la Tienda\u201d; Vg a\u00f1ade: \u201cen la consumaci\u00f3n [terminaci\u00f3n] del tabern\u00e1culo\u201d.<\/p>\n<p>(2) V\u00e9ase Ap. 1C, sec. 10.<\/p>\n<p>(3) O: \u201chijos de dioses\u201d; o: \u201custedes los que tienen parecido a Dios\u201d; o: \u201chijos de Dios\u201d. Heb.: ben\u00e9h \u2019e\u00b7l\u00edm. Si la palabra heb. \u2019e\u00b7l\u00edm es el pl. de \u2019el para denotar majestad, entonces significa \u201cDios\u201d. T: \u201custedes, partidas de \u00e1ngeles, los hijos de Dios\u201d; LXX: \u201custedes, hijos de Dios\u201d; SyVg: \u201custedes, hijos de carneros\u201d. Comp\u00e1rese con Sal 89:6, n, y Dan 11:36, donde aparece la expresi\u00f3n \u2019El \u2019e\u00b7l\u00edm, \u201cDios de dioses\u201d.<\/p>\n<p>(4) V\u00e9ase Ap. 1C, sec. 10.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 844 1Cr 16:28; Sal 96:7; Hab 3:3<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Salmo 29  Este himno alaba el poder de Dios en el trueno y el rel\u00e1mpago, que fueron usados para expresar la victoria de Israel sobre sus enemigos (Ex 15:8, 10; Jue 5:4-5; 1 S 7:10; 12:18). El Salmo ha sido considerado una pol\u00e9mica contra Baal (la deidad cananea de la tormenta), pues el Se\u00f1or se manifiesta en la tormenta sobre los montes de Fenicia, baluarte de la adoraci\u00f3n a Baal. El Se\u00f1or se burla de los dos importantes s\u00edmbolos fenicios de estabilidad y fortaleza: El \u00ab hace pedazos los cedros del L\u00edbano\u00bb  (vers. 5) y hace al monte Herm\u00f3n ( Sirion, ) su monta\u00f1a m\u00e1s alta, \u00ab como cr\u00eda de b\u00fafalo\u00bb  (vers. 6). El Salmo tiene tres estrofas: 1) Un llamamiento a adorar el poder del Se\u00f1or (vers. 1, 2); 2) una celebraci\u00f3n de la poderosa voz de Dios (vers. 3-9); 3) una celebraci\u00f3n de Dios como el fuerte y eterno Rey que protege para siempre a su pueblo (vers. 10-11). La frase  la voz del Se\u00f1or  en el centro del Salmo se refiere al rel\u00e1mpago acompa\u00f1ado del trueno que demuestran su majestuoso poder. En el templo celestial todos proclaman  Gloria  (vers. 9). La primera y tercera estrofas tienen dos vers., cada una, mencionando al Se\u00f1or dos veces en cada vers. La estrofa central menciona al Se\u00f1or diez veces y  la voz del Se\u00f1or  siete veces.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>hijos de los poderosos<\/i><\/b>. Probablemente se refiere a los \u00e1ngeles (si bien algunos lo toman como una referencia al pueblo de Dios).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>hijos de Elohim&#8230; <\/b><\/i>Heb. <i>beney elim. <\/i>Prob. se refiere a los \u00e1ngeles, tal como lo definen los mss. de Qumr\u00e1n. La expresi\u00f3n paralela de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 89:6<\/span><\/span>, \u00fanico pasaje adicional en los salmos en donde aparece esta frase, parece apoyar esta idea, en contraste con <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 96:7<\/span><\/span> que tiene una connotaci\u00f3n terrenal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>de los dioses<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Heb. <em>beney elim = hijos de &#8216;Elohim.<\/em> Prob. se refiere a los \u00e1ngeles, tal como lo definen los mss. de Qumran. La expresi\u00f3n paralela de <span class='bible'>Sal 89:6<\/span>, \u00fanico pasaje adicional en los Salmos en donde aparece esta frase, parece apoyar esta idea, en contraste con <span class='bible'>Sal 96:7<\/span> que tiene una connotaci\u00f3n terrenal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Salmo de David) Dad a Jehovah, oh hijos de los fuertes; dad a Jehovah la gloria y el poder. Tributad a Jehov\u00e1. Sal 2:10-12; Sal 68:31-34; Sal 96:7-9; Isa 60:12; Jer 13:16-18; Apo 5:11-14. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico David exhorta a los pr\u00edncipes para que den gloria a Dios, Sal 29:1, Sal 29:2; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-291-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Salmos 29:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14938","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14938","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14938"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14938\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}