{"id":15120,"date":"2022-06-20T00:58:34","date_gmt":"2022-06-20T05:58:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-381-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T00:58:34","modified_gmt":"2022-06-20T05:58:34","slug":"comentario-de-salmos-381-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-381-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Salmos 38:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>(Salmo de David. Para conmemorar) Oh Jehovah, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>(T\u00edtulo) Se supone que este Salmo de profunda penitencia fue compuesto por David bajo alguna grave aflicci\u00f3n, f\u00edsica o mental, o ambas, despu\u00e9s de relaci\u00f3n il\u00edcita con Betsab\u00e9.<\/p>\n<p>\n<b><i>Para recordar.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 70:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>no me reprendas en tu furor.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 6:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 88:7<\/span>, <span class='bible'>Sal 88:15<\/span>, <span class='bible'>Sal 88:16<\/span>; <span class='bible'>Isa 27:8<\/span>; <span class='bible'>Isa 54:8<\/span>; <span class='bible'>Jer 10:24<\/span>; <span class='bible'>Jer 30:11<\/span>; <span class='bible'>Hab 3:2<\/span>; <span class='bible'>Heb 12:5-11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>ni me castigues en tu ira.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 9:19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>David pide a Dios que tenga compasi\u00f3n de su lamentable caso,<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 38:1-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">es un salmo de lamentaci\u00f3n, espec\u00edficamente un salmo de penitencia. En \u00e9l, David ruega encarecidamente por la misericordia de Dios a\u00fan cuando siente la disciplina de Dios. Todos los creyentes enfrentan \u00e9pocas de momentos de angustia, algunos como resultado del pecado. Los salmos de penitencia son un modelo de nuestras propias plegarias de confesi\u00f3n y una advertencia contra el tipo de conducta que llevar\u00e1 a la correcci\u00f3n de Dios. La estructura del salmo es la siguiente:<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(1) un ruego para que Dios deje de reprender (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 38:1-5<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(2) una descripci\u00f3n de los sufrimientos de David (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 38:6-8<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(3) un segundo ruego basado en los actos de los amigos y enemigos de David (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 38:9-12<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(4) un compromiso de David a confiar solamente en el Se\u00f1or a\u00fan en el momento de su ira (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 38:13-16<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(5) un tercer ruego de liberaci\u00f3n basado en el estado de debilidad de David (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 38:17-20<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(6) un ruego final basado en la certeza de David de que s\u00f3lo hay salvaci\u00f3n en el Se\u00f1or (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 38:21<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 38:22<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Como en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 6:1<\/span><\/span>, David tiene preocupaciones. Su primera preocupaci\u00f3n es la dolorosa angustia que siente durante el momento de la disciplina de Dios en su vida (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 32:4<\/span><\/span>). La segunda preocupaci\u00f3n de David es que Dios pod\u00eda estar poniendo con\u00a0<b>ira<\/b>\u00a0su pesada mano sobre \u00e9l como lo hace con los malos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 37:22<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>mis iniquidades se han agravado:<\/b>\u00a0David usa un lenguaje expresivo para describir su p\u00e9rdida de control; no se puede librar del pecado (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 69:5<\/span><\/span>). Esto es similar a cuando Pablo habla de s\u00ed mismo como el \u00abjefe\u00bb de los pecadores (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Ti 1:15<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>NO ME REPRENDAS.<\/b> Este salmo es una angustiada petici\u00f3n de que Dios aparte el castigo por el pecado. David est\u00e1 consumido por una sensaci\u00f3n de la desaprobaci\u00f3n de Dios (vv. <span class=\"bible\">Sal 38:1-2<\/span>). Su cuerpo est\u00e1 agobiado por la enfermedad y le faltan las fuerzas (vv. <span class=\"bible\">Sal 38:3-10<\/span>), y sabe que su sufrimiento es el resultado de su propio pecado necio (vv. <span class=\"bible\">Sal 38:3-5<\/span>, <span class=\"bible\">Sal 38:18<\/span>). Acepta su castigo, confiesa su pecado y acude a Dios en busca de ayuda y salvaci\u00f3n (vv. <span class=\"bible\">Sal 38:18<\/span>, <span class=\"bible\">Sal 38:21-22<\/span>). Pueden usar esta oraci\u00f3n todos los que han pecado y est\u00e1n sufriendo la culpa y el remordimiento, y el juicio de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 38 (Vg 37):  Oraci\u00f3n de un Pecador Arrepentido.<br \/>\n E l salmista, apesadumbrado por sus pecados, angustiado profundamente por dolores morales, incomprendido de sus amigos, que se alejan de \u00e9l, pide a Yahv\u00e9 ayuda. No se concreta en qu\u00e9 consiste el castigo que pesa sobre \u00e9l como consecuencia de sus pecados; el contexto parece sugerir la lepra, pues sus enemigos se apartan de \u00e9l. Por su contenido, el salmo se parece bastante a los salmos 6 y 39. El mejor paralelo del salmo es, en realidad, el poema did\u00e1ctico del libro de Job, aunque las expresiones moderadas del salmista contrastan con las explosiones radicales del var\u00f3n de Hus, injustamente castigado &#8211; a su parecer &#8211; por la mano de Dios.<br \/>\nEn la liturgia, este salmo forma parte de la serie de los siete penitenciales. Por su forma literaria externa se le puede considerar corno \u201calefatizado,\u201d aunque no acr\u00f3stico; es decir, sus estrofas se distribuyen conforme al n\u00famero de las letras del alefato. Podemos distinguir dos partes por su contenido: a) descripci\u00f3n de los sufrimientos provenientes directamente del mismo Dios (1-11); b) los provenientes de los hombres, amigos o enemigos (12-23). Abundan las frases estereotipadas tomadas de otras obras literarias o de f\u00f3rmulas usuales de lamentaciones en los duelos.<br \/>\nEn el t\u00edtulo se atribuye la composici\u00f3n al propio David, que ciertamente manifest\u00f3 p\u00fablicamente su arrepentimiento por sus pecados. Con todo, los cr\u00edticos modernos, aunque encuentran frases de sabor arcaico, creen que es posterior a la era dav\u00eddica, ya que abundan las dependencias literarias de otros escritos viejotes-tamentarios.<\/p>\n<p>El salmista, v\u00edctima de la justicia de Dios (1-11).<br \/>\n 1 Salmo de David. Para la memoria. 2 No me reprendas, Yahv\u00e9, en tu furor, ni me corrijas en tu ira. 3 Pues tus saetas han penetrado en m\u00ed y pesa sobre mi tu mano. 4 Nada hay sano en mi carne a causa de tu ira; nada \u00edntegro en mis huesos a causa de mis pecados. 5 Pues mis iniquidades pasan sobre mi cabeza, pesan sobre m\u00ed como pesada carga. 6 Mis llagas son f\u00e9tidas y purulentas a causa de mi locura. 7 Estoy encorvado y en gran manera abatido, en luto camino todo el d\u00eda. 8 Pues mis lomos est\u00e1n llenos de ardores y no hay en mi carne parte sana. 9 Estoy desfallecido y sobremanera acabado y doy rugidos por la conmoci\u00f3n de mi coraz\u00f3n. 10 Se\u00f1or, ante ti est\u00e1n todos mis deseos y no se te ocultan mis gemidos. 11 Mi coraz\u00f3n palpita, me abandona mi fuerza, y hasta la luz de mis ojos no est\u00e1 conmigo.<\/p>\n<p> El salmista, consciente de su culpabilidad, pide a Yahv\u00e9 que no le castigue con furor, sino con moderaci\u00f3n, aliviando sus sufrimientos f\u00edsicos y morales. La invocaci\u00f3n inicial (no me reprendas en tu furor&#8230;) es id\u00e9ntica a la de Sal 6:1. Quiere que Dios se manifieste m\u00e1s como Padre que como Juez airado 2. En realidad, los sufrimientos ya han dejado mella en su cuerpo, pues han penetrado en \u00e9l como saetas (v.3). Las enfermedades y juicios punitivos de Dios son como saetas punzantes que ponen al vivo la naturaleza del paciente 3. Es la mano justiciera de Yahv\u00e9, que descarga para castigar los pecados de los hombres 4. El salmista siente su cuerpo macerado y purulento de heridas en todas sus partes 5. Conforme a la mentalidad del A.T., ve en sus enfermedades y achaques el castigo por sus pecados; el orden moral y el f\u00edsico est\u00e1n \u00edntimamente unidos en su mente. Este es consecuencia de aqu\u00e9l; de este modo se daba raz\u00f3n teol\u00f3gica de la existencia del mal. El autor del libro de Job se plantea este problema, y rechaza esta opini\u00f3n tradicional como injusta, pues muchas veces gentes totalmente inocentes sufren en su cuerpo y en su alma. El salmista, pues, participa de la tesis tradicional entre la ecuaci\u00f3n del sufrimiento y el pecado; sus iniquidades pasan sobre su cabeza como un diluvio que todo lo anega 6 y como una carga que le aplasta 7.<br \/>\nDespu\u00e9s describe su enfermedad con detalles que indican una enfermedad de la piel; quiz\u00e1 se trata del terrible azote de la lepra que hac\u00eda estragos en Oriente en la antig\u00fcedad. Humildemente reconoce que esta enfermedad le ha venido por su locura o culpabilidad moral, ya que el pecado es en el fondo una locura, pues es salirse de los caminos protectores de la Providencia 8. Como consecuencia de su debilidad f\u00edsica, se halla como encorvado y abatido, triste y macilento como el que cumple un rito de luto (v.7). A sus desgarramientos en la piel se junta la fiebre general que invade su cuerpo: mis lomos est\u00e1n llenos de ardores. Es como un fuego interior que consume y devora al enfermo 9. En su desfallecimiento, sus gemidos son desgarradores, como rugidos de le\u00f3n, que salen de un coraz\u00f3n que, desesperado, lucha por existir 10.<br \/>\nEn realidad, Dios no ignora esta situaci\u00f3n, y conoce bien sus deseos de salvaci\u00f3n y sus ansias de supervivencia, manifestadas en sus gemidos lacerantes H; se halla a punto de expirar porque le falla el coraz\u00f3n, que palpita dando los \u00faltimos estertores, mientras que le abandona el vigor f\u00edsico y se nublan los ojos, l\u00e1nguidos por el sufrimiento 12.<\/p>\n<p>El abandono de los amigos y la persecuci\u00f3n de los. enemigos (12-21)<br \/>\n 12 Mis amigos y mis compa\u00f1eros se estacionan lejos de mis llagas, mis allegados se mantienen lejos. 13 Ti\u00e9ndenme lazos los que buscan mi vida, y los que buscan mi mal dicen desventuras; todo el d\u00eda est\u00e1n maquinando enga\u00f1os. 14 Pero yo, como sordo, no oigo, y soy como mudo, que no abre la boca. 15 Soy como hombre que no oye, y en cuya boca no hay respuesta. 16 Porque es en ti, Yahv\u00e9, en quien conf\u00edo, y T\u00fa, Se\u00f1or, Dios m\u00edo, ser\u00e1s quien responde. 17 Porque digo: \u201cQu\u00e9 no se gocen de mi (mal) ni se engr\u00edan contra m\u00ed cuando resbale mi pie.\u201d 18 Pues yo estoy para caer, y mi dolor est\u00e1 constantemente ante m\u00ed. 19 Porque confieso mi culpa y estoy acongojado por mi pecado. 20 Y mis enemigos vivientes son poderosos 13, y se multiplican los que injustamente me odian. 21 Y los que vuelven mal por bien me hostigan por seguir el bien.<\/p>\n<p> Los amigos del salmista desventurado se apartan de \u00e9l, porque le consideran como maldito de Dios, quiz\u00e1 huyendo de su enfermedad, la lepra, que se consideraba como el grave castigo que enviaba Dios al hombre 14. Sus mismos allegados no se atreven a acercarse. Por otra parte, los enemigos declarados maquinan contra su vida, y, reunidos en concili\u00e1bulos, dicen contra \u00e9l desventuras o calumnias. Se le considera culpable y quieren quitarle la vida 15; prueba de su culpabilidad es la enfermedad humillante que le devora. Pero el salmista, consciente de su inocencia, calla y deja correr el tiempo para que Dios hable en su favor, cur\u00e1ndole y confundiendo a sus enemigos. Por ello se hace sistem\u00e1ticamente el sordo y el mudo ante los insultos y juicios desfavorables que sobre \u00e9l emiten. Es in\u00fatil hablarles, y por eso encomienda su causa a Yahv\u00e9, en quien conf\u00eda, esperando que al fin responda debidamente a tantas injurias e injusticias.<br \/>\nLos enemigos se alegran de los sufrimientos del salmista, viendo en ellos el castigo divino por sus pecados. Este desamparo de Dios les causa una satisfacci\u00f3n maligna, y el salmista pide a su Dios que intervenga salv\u00e1ndole, para que no canten victoria sobre \u00e9l (v.1y) 16. Por otra parte, est\u00e1 a punto de sucumbir bajo el peso del dolor, y, en consecuencia, urge la intervenci\u00f3n divina; de lo contrario, su ruina ser\u00e1 definitiva. Humildemente y compungido, confiesa que sus sufrimientos provienen de sus pecados; por ello confiesa su culpabilidad, esperando ser rehabilitado en su salud quebrantada. El pensamiento de sus pecados le tiene apesadumbrado sobremanera. En su mentalidad viejotestamentaria, escruta su pasado para ver las causas de su enfermedad, y por todas partes ve ca\u00eddas y transgresiones.<br \/>\nAnte sus ojos mortecinos y a punto de expirar aparecen sus enemigos, fuertes y poderosos, haci\u00e9ndole frente y olvidando los beneficios que les ha otorgado en otro tiempo. En su maldad devuelven mal por bien. Contrasta el vigor de sus adversarios y su debilidad, a pesar de que aqu\u00e9llos son m\u00e1s pecadores que \u00e9l17.<\/p>\n<p>S\u00faplica final (22-23).<br \/>\n 22 \u00a1No me abandones, oh Yahv\u00e9; Dios m\u00edo, no est\u00e9s alejado de m\u00ed! 23 \u00a1Corre en mi auxilio, Se\u00f1or m\u00edo, mi salvaci\u00f3n!<\/p>\n<p> Como en otros salmos en que se describe la angustia del justo lacerado, tambi\u00e9n \u00e9ste se cierra con una s\u00faplica de salvaci\u00f3n, pues \u00fanicamente Yahv\u00e9 puede salvar al salmista enfermo y hostigado por los enemigos, que se alegran de su situaci\u00f3n penosa y casi desesperada 18. Las composiciones salm\u00f3dicas se distinguen por esta nota de confianza ciega en el Todopoderoso. Los salmistas son gentes piadosas, yahvistas \u00edntegros, que procuran vivir vinculados a su Dios en medio de una sociedad corrompida y olvidada de sus deberes religiosos. Son los continuadores de los profetas, que manten\u00edan la antorcha de la fe en medio de una sociedad semipaganizada.<\/p>\n<p>  1 En hebreo, lo que traducimos para la memoria se dice lehazk\u00edr: \u201cpara hacer recordar.\u201d Generalmente se ve aqu\u00ed una indicaci\u00f3n lit\u00fargica alusiva a la &#8216;azkar\u00e1h o \u201cmemorial,\u201d t\u00e9rmino t\u00e9cnico del ritual lev\u00edtico para ciertas ofrendas de harina con aceite quemadas con incienso sobre el altar (Lev 2:2) y para el incienso colocado en los panes de la proposici\u00f3n (Lev 24:7). V\u00e9ase Biblia comentada I ad locum. &#8211; 2 Cf. Jer 10:24; Sal 25:18; Sal 31:10; Sal 39:10s; Sal 40:12. &#8211; 3 Cf. Sal 7:12; Deu 32:23; Job 6:4; Job 16:12; Lam 2:12. &#8211; 4 Cf. Sal 32:4; Sal 39:11. &#8211; 5 Cf. Isa 1:6. &#8211; 6 Cf. Sal 69:2-3; 24:4- &#8211; 7 Cf. Gen 4:13. &#8211; 8 Cf. Sal 69:6; Sal 107:17. &#8211; 9 Cf. Sal 39:4; Sal 102:4; Job 30:30. &#8211; 10 Cf. Sal 22:1; Sal 32:3; Job 3:24- &#8211; 11 Cf. Sal 10:17; Mat 6:8. &#8211; 12 Cf. Sal 6:7; Sal 13:23; Sal 31:9; Job 17:7; Lam 2:1. &#8211; 13 Muchos autores, en vez de jayim (vivientes) del TM, leen jinndm (sin motivo).  As\u00ed s, Podechard, NP y Bib, de }\u00e9r. &#8211; 14 Cf. Isa 53:40; Lev 13:3; Sal 31:11-13; Sal 69:8;  Job 88:18; Job 19:133. &#8211; 15 Cf. Sal 41:6-9; Sal 35:4.26. &#8211;  16 La frase resbalar el pie significa tener una desgracia en cualquier orden (cf. Sal 13:4). &#8211;  17 Cf. Sal 35:12-13. &#8211; 18 Cf. Sal 22:1; Sal 10:1; Sal 35:22; Sal 71:12; ; Sal 71:12; Sal 141:1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Cp. <span class='bible'>Sal 6:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 39:11<\/span>; <span class='bible'>Jer 31:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>:T\u00edtulo<\/b>. para recordar. Lit. \u00abPara hacer recordar\u00bb (cp. el t\u00edtulo del <span class='bible'>Sal 70:1-5<\/span>). El salmista bien 1) recuerda a Dios su apuro para que \u00c9l act\u00fae, o 2) se recuerda a s\u00ed mismo y a la comunidad su apuro hist\u00f3rico para que tanto \u00e9l como ellos oren fervientemente en semejantes contextos de agudo sufrimiento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las oraciones rodean un n\u00facleo de intenso lamento (vv. <span class='bible'>Sal 38:2-20<\/span>). En muchas maneras, los lamentos de David est\u00e1n en paralelo con los de Job. La perspectiva de David es que su penoso apuro se debe, en parte al menos, a su propio pecado. Estructuralmente, las oraciones inicial y final de David en el <span class='bible'>Sal 38:1-22<\/span> se relacionan con dos ataques procedentes de enemigos.<\/p>\n<p>\nI. Oraci\u00f3n introductoria (<span class='bible'>Sal 38:1-2<\/span>)<\/p>\n<p>\nII. Primer ataque: El enemigo interior (<span class='bible'>Sal 38:3-10<\/span>)<\/p>\n<p>\nIII. Segundo ataque: Enemigos exteriores (<span class='bible'>Sal 38:11-20<\/span>)<\/p>\n<p>IV. Oraciones finales (<span class='bible'>Sal 38:21-22<\/span>)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 38 (37): Salmo de s\u00faplica de una persona enferma que, abandonada por todos y acosada por sus enemigos, reconoce ante Dios su pecado y pide con confianza su intervenci\u00f3n salvadora. En la tradici\u00f3n cristiana es el tercero de los salmos penitenciales (ver <span class='bible'>Sal 6:1-10<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jer 10:24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 38. Ira Divina, Salvacion Divina<\/p>\n<p> El primer vers\u00edculo y los dos \u00faltimos resumen el tema y la maravilla de este Salmo. Cuando el Se\u00f1or est\u00e1 ofendido, y se avecinan su furor (furia explosiva) y su ira (enojo ardiente) (1) y sus flechas empiezan a volar (2), es al mismo Se\u00f1or a quien apelamos pidiendo su presencia, su cercan\u00eda (21), su socorro y salvaci\u00f3n (22). S\u00f3lo la aprobaci\u00f3n del Se\u00f1or puede salvarnos de su desaprobaci\u00f3n. Si hubo alguna vez un Salmo dise\u00f1ado para prevenirnos del pecado exponiendo sus consecuencias, es \u00e9ste. El pecado ofende al Se\u00f1or y pone una carga sobre el pecador, reemplaza el bienestar por heridas, induce la depresi\u00f3n, dolores f\u00edsicos y agitaci\u00f3n del coraz\u00f3n (1-8). Entristece y debilita, nos a\u00edsla de nuestros amigos e incita enemistad (9-12); nos deja sin excusa (13, 14). Pero no cierra la puerta a la oraci\u00f3n ni nos excluye del arrepentimiento (15-18).<\/p>\n<p>1-12 El camino hacia abajo. David se hunde m\u00e1s y m\u00e1s bajo el peso del pecado. El Se\u00f1or es su enemigo (1, 2); David est\u00e1 sin fuerzas (5-10) y sin amigos (11). Sus enemigos traman contra \u00e9l (12). 1-4 Los s\u00edntomas de la enfermedad (3, cf. 5-8, 10, 17) pueden ser la manera en que David describe sus arrolladores sentimientos de culpa, pero los detalles son tan v\u00edvidos y el sentido de dolor f\u00edsico tan agudo que es mejor entender que en este caso recibi\u00f3 una aut\u00e9ntica enfermedad como castigo por su pecado. 1 Furor \u2026 ira, ver el comentario anterior. 2 Los mensajeros del furor de Dios (flechas) -enfermedad, dolor, abandono (11), oposici\u00f3n (12)- y oposici\u00f3n divina personal (mano) \u201ccaen\u201d en igual medida sobre David. Penetrado, \u201cse han dejado caer\u201d. 3 Ira, \u201cindignaci\u00f3n\u201d, el sentido de haber sido agraviado. Sana, \u201cestar entero\u201d. Paz, \u201cbienestar\u201d. Pecado, actos espec\u00edficos de maldad. 4 Iniquidades, \u201cculpas\u201d, la deformaci\u00f3n y corrupci\u00f3n interior de nuestra naturaleza. Agobian, \u201cme llega m\u00e1s arriba de la cabeza\u201d, como cuando alguien se ahoga.<\/p>\n<p>5-8 Esta descripci\u00f3n del cuerpo atormentado es una elaboraci\u00f3n del v. 3. No toda enfermedad es un castigo por el pecado, pero algunas lo son. Cada caso de enfermedad es momento de examinarse uno mismo. En este caso, la conexi\u00f3n es aparentemente indudable. La descripci\u00f3n alterna entre s\u00edntomas f\u00edsicos y mentales. 5 Hieden y supuran, \u201cde mal olor \u2026 s\u00e9ptico\u201d. Locura, \u201cnecedad\u201d. El sustantivo correspondiente significa \u201crotundamente tonto\u201d. 6 Encorvado, \u201cconvulsionado\u201d (por el dolor). 8 Debilitado, \u201centumecido\u201d. Gimo, \u201crugido\u201d (como un le\u00f3n enfurecido). Conmoci\u00f3n, \u201cinquietud, preocupaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>9-12 Los vv. 1-4 se concentran en la enfermedad como evidencia de la hostilidad divina; el sujeto es ahora la deserci\u00f3n humana y el peligro que esta enfermedad ha causado. A la vez, aunque la oraci\u00f3n no se articula, hay un volverse al Se\u00f1or. 9 Se\u00f1or, \u201cEl Soberano\u201d, como en 15, 22. El Se\u00f1or \u201cdeclara su poder soberano m\u00e1s principalmente mostrando misericordia y compasi\u00f3n\u201d (Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan). 10 M\u00e1s s\u00edntomas de enfermedad: Palpitaciones, p\u00e9rdida de vitalidad y problemas con la vista. 11 Un v\u00edvido detalle. A veces las cosas que proclaman la necesidad de un amigo comprensivo hacen que la gente se aparte. No sabemos qu\u00e9 hacer o decir y nuestra preocupaci\u00f3n por nuestra propia reacci\u00f3n anula nuestra preocupaci\u00f3n por los necesitados. Pero la persona afligida no necesita discursos largos; s\u00f3lo la presi\u00f3n de una mano amiga, la compa\u00f1\u00eda de un coraz\u00f3n comprensivo. Amigos, \u201cmis amados\u201d una relaci\u00f3n m\u00e1s cercana que la de los compa\u00f1eros, \u201csemejantes\u201d. Parientes, cercanos (cf. 34:18), los que tienen derecho de hacer suyos los problemas de un familiar. 12 Existen, tristemente, los que est\u00e1n al acecho de oportunidades para demostrar rencor, anticipan lo peor y hacen sus planes con intenci\u00f3n de enga\u00f1ar.<\/p>\n<p>13-22 El camino hacia arriba. Se repite el mismo patr\u00f3n que en los vv. 1-12 pero el Salmo se desplaza progresivamente a un nuevo campo. La apelaci\u00f3n contra el furor divino (1, 2) se convirti\u00f3 en la apelaci\u00f3n no articulada del v. 9. Pero ahora, aunque la situaci\u00f3n no ha cambiado, empieza a dominar un tono positivo: uno de espera confiada en una respuesta (15), confesi\u00f3n aut\u00e9ntica de (no s\u00f3lo gemir por haber pecado) pecado (18) y un ruego pidiendo ayuda salvadora (22).<\/p>\n<p>13-16 No responde a todas las habladur\u00edas en su contra (12-14), en cambio habla solamente a Dios (15, 16). Le cuenta a Jehovah (15, \u201cYahweh\u201d, el Dios del amor del pacto, del poder salvador y juzgador) sobre sus silencios (13, 14) y sobre su firme esperanza (15); sabe que Jehovah (\u201cEl Soberano\u201d) quien es Dios m\u00edo, responder\u00e1 (cf. Lam. 3:19-33). 14 La decisi\u00f3n de guardar silencio ha sido tomada libremente. 15 Pues: puede ser mejor \u201cPorque\u201d al principio de este vers\u00edculo. Ha optado por guardar silencio (14) \u201cporque\u201d ha tomado el camino de la fe, seguridad y oraci\u00f3n (15, 16). Ha esperado, o sea con segura esperanza.<\/p>\n<p>17-20 La oraci\u00f3n que aparece en el v. 16 es urgente \u201cporque es seguro que tropezar\u00e9 \u2026 \u201d (17). Primero es urgente porque no puede aguantar mucho m\u00e1s y, segundo, por su constante \u201cdolor\/tristeza\u201d (17, la palabra combina ambos significados). Esto, a su vez (por eso, v. 18), es constantemente su experiencia porque \u201csigue confesando\u201d y \u201cestando con ansiedad debido a\u201d su iniquidad (ver 4) y pecado (ver 3). El propio hecho de traer todo esto al Se\u00f1or mantiene vivo su sentido de opresi\u00f3n. Adem\u00e1s, hay oposici\u00f3n fuerte, odio injusto y calumnia inmerecida (19). Pero al mismo tiempo no aparece la gran preocupaci\u00f3n por s\u00ed mismo de los vv. 5-8; todo se ve con mayor claridad, seguramente porque ha llegado al momento de la confesi\u00f3n.<\/p>\n<p>21, 22 El nombre del Se\u00f1or del pacto (21, cf. 1, 15), el Dios personal (21, cf. 15) y el Se\u00f1or soberano (22, cf. 9, 15) se juntan en esta apelaci\u00f3n final. El Se\u00f1or que se present\u00f3 en Egipto porque sab\u00eda del dolor y tristeza de su pueblo (Exo. 3:7, la misma palabra que en el v. 17) no ha cambiado: El Dios que se dej\u00f3 conocer y poseer personalmente nunca ser\u00e1 desleal a esa relaci\u00f3n; el Dios soberano salvar\u00e1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>38.1 As\u00ed como un ni\u00f1o llora ante su padre, David tambi\u00e9n lo hizo ante Dios. David no dec\u00eda: \u00abNo me castigues\u00bb, sino: \u00abNo me castigues mientras est\u00e9s enojado\u00bb. Reconoci\u00f3 que merec\u00eda el castigo, pero pidi\u00f3 que Dios moderara su disciplina con misericordia. Como hijos, somos libres de pedir misericordia, pero no debemos negar que merecemos el castigo.38.1ss Este salmo se llama penitencial porque David expres\u00f3 verdadero arrepentimiento por su pecado (38.18). Declar\u00f3 que su pecado lo llev\u00f3 a tener problemas de salud (38.1-8) y que lo separ\u00f3 de Dios y de los dem\u00e1s, caus\u00e1ndole una soledad extrema (38.9-14). Luego confes\u00f3 su pecado y se arrepinti\u00f3 (38.15-22).38.2-4 David vio su angustia como juicio de Dios por sus pecados. Si bien Dios no siempre env\u00eda una enfermedad f\u00edsica para castigarnos por el pecado, este vers\u00edculo y otros de las Escrituras (Act 12:21-23; 1Co 11:30-32) indican que lo hizo en algunas circunstancias. Nuestro pecado puede causar efectos secundarios mentales o f\u00edsicos que nos ocasionen un sufrimiento mayor. Algunas veces Dios tiene que castigar a sus hijos para que vuelvan a El (Heb 12:5-11). Cuando nos arrepentimos de nuestro pecado, Dios promete perdonarnos, aun cuando no promete deshacer las consecuencias directas del pecado.38.13, 14 Una de las tareas m\u00e1s dif\u00edciles en la vida es guardar silencio mientras otros nos despedazan porque queremos proteger nuestra reputaci\u00f3n. Se nos dificulta no actuar cuando nos roban algo que consideramos muy preciado. Pero no necesitamos estallar en venganza ni justificar nuestra posici\u00f3n, podemos confiar en que Dios proteger\u00e1 hasta nuestra reputaci\u00f3n. Jes\u00fas se mantuvo en silencio ante sus acusadores (Luk 23:9-10); dej\u00f3 su caso en manos de Dios (1Pe 2:21-24). \u00a1Ese es un buen lugar para dejar nuestro caso tambi\u00e9n!<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1253 Sal 6:1; Heb 12:6<\/p>\n<p>b 1254 Deu 9:19; Jer 10:24<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Salmo 38  En este Salmo penitencial, el salmista pide a Dios que deje de disciplinarlo por su pecado, y que lo libre de sus enemigos que explotan su aflicci\u00f3n y lo amenazan con la muerte. En la primera estrofa (vers. 1-4) \u00e9l atribuye su aflicci\u00f3n a la ira de Dios contra el pecado y le pide que cese de disciplinarlo. La segunda estrofa (vers. 5-8) describe sus aflicciones:  llagas, encorvado, abatido, sombr\u00edo, lomos inflamados de fiebre, entumecido y abatido, gimo y agotamiento.  La tercera estrofa (vers. 9-12) describe sus relaciones: Dios conoce su situaci\u00f3n (vers. 9), su fortaleza se ha ido (vers. 10), sus amigos se han apartado (vers. 11) y sus enemigos maquinan explotar su enfermedad para derrocarlo (vers. 12). La cuarta estrofa (vers. 13-16) afirma su completa dependencia de Dios, sin intentar defenderse. La quinta estrofa (vers. 17-20) propone motivar a Dios para que intervenga: el rey parece a punto de caer (vers. 17), reconoce su iniquidad (vers. 18); sus injustos enemigos son fuertes (vers. 19, 20). La sexta estrofa (vers. 21, 22) pide a Dios que no le abandone (vers. 21), sino que lo libre (vers. 22).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este salmo consta de tres partes, cada una de las cuales comienza dirigi\u00e9ndose a Dios. La primera (vv. <span class='bible'>Sal 38:1-8<\/span>) describe los sufrimientos que resultan del pecado; la segunda (vv. <span class='bible'>Sal 38:9-14<\/span>), la soledad del pecado; y la tercera (vv. <span class='bible'>Sal 38:15-22<\/span>), la confesi\u00f3n del pecado. Igual que otros salmos penitenciales (v\u00e9ase nota en el <span class='bible'>Sal 6:1-10<\/span>), esta lamentaci\u00f3n enfoca el pecado de David y la correcci\u00f3n de Dios como la causa de la angustia.<\/p>\n<p><b><i>Para recordar<\/i><\/b> (en la sobreescritura). V\u00e9ase nota en <span class='bible'>Sal 70:1-5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>para hacer recordar&#8230; <\/b><\/i>Heb. <\/span><i>lehazkir <\/i> \u2192 <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 70:1<\/span><\/span>. A la luz de la terminolog\u00eda de <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Lev 2:2<\/span><\/span>; <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Lev 24:7-8<\/span><\/span> y <\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">1Cr 16:4<\/span><\/span>, parece indicar un c\u00e1ntico especial para <\/span><i>recordar con gratitud<\/i>, durante las ofrendas vegetales.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Tit. Heb. <em>lehazkir.<\/em> Expresi\u00f3n que tambi\u00e9n aparece en el <span class='bible'>Sal 70:1<\/span>. Si se considera a la luz de la terminolog\u00eda de <span class='bible'>Lev 2:2<\/span>; <span class='bible'>Lev 24:7<\/span>, <span class='bible'>Lev 24:8<\/span> y <span class='bible'>1Cr 16:4<\/span>, parece indicar un c\u00e1ntico especial para recordar ante YHVH, con gratitud, durante las ofrendas vegetales.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Salmo de David. Para conmemorar) Oh Jehovah, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira. (T\u00edtulo) Se supone que este Salmo de profunda penitencia fue compuesto por David bajo alguna grave aflicci\u00f3n, f\u00edsica o mental, o ambas, despu\u00e9s de relaci\u00f3n il\u00edcita con Betsab\u00e9. Para recordar. Sal 70:1. no me reprendas en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-381-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Salmos 38:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}