{"id":16528,"date":"2022-06-20T01:49:28","date_gmt":"2022-06-20T06:49:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-1191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T01:49:28","modified_gmt":"2022-06-20T06:49:28","slug":"comentario-de-salmos-1191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-1191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Salmos 119:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Bienaventurados los \u00edntegros de camino, los que andan seg\u00fan la ley de Jehovah.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>ALEFBienaventurados.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 1:1-3<\/span>; <span class='bible'>Sal 32:1<\/span>, <span class='bible'>Sal 32:2<\/span>; <span class='bible'>Sal 112:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 128:1<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:3-12<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:28<\/span>; <span class='bible'>Jua 13:17<\/span>; <span class='bible'>Stg 1:25<\/span>; <span class='bible'>Apo 22:14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>los perfectos.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 20:3<\/span>; <span class='bible'>2Cr 31:20<\/span>, <span class='bible'>2Cr 31:21<\/span>; <span class='bible'>Job 1:1<\/span>, <span class='bible'>Job 1:8<\/span>; <span class='bible'>Jua 1:47<\/span>; <span class='bible'>Hch 24:16<\/span>; <span class='bible'>2Co 1:12<\/span>; <span class='bible'>Tit 2:11<\/span>, <span class='bible'>Tit 2:12<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>los que andan en la ley de Jehov\u00e1.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:20<\/span>; <span class='bible'>Ose 14:9<\/span>; <span class='bible'>Luc 1:6<\/span>; <span class='bible'>1Ts 4:1<\/span>, <span class='bible'>1Ts 4:2<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Este Salmo contiene varias oraciones, alabanzas, y declaraciones de obediencia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 119:1-176<\/span>.<\/p>\n<p>am 3560, A\u00f1o 444 a.C. (T\u00edtulo) Este Salmo, que probablemente fue compuesto por Esdras, es otro Salmo alfab\u00e9tico: consiste en ventid\u00f3s partes, correspondiente al n\u00famero de las letras hebreas; cada parte se divide en ocho versos, y cada verso comienza con esa letra formando el octeto; es decir, los primeros ocho versos comienzan con [\u05d0,] los segundos ocho con [\u05d1,] y as\u00ed sucesivamente. Es una elegante, importante y \u00fatil composici\u00f3n; los temas principales son la excelencia de las leyes de Dios, y el gozo de aquellos que las observan.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">es un salmo de sabidur\u00eda, es el primero relativo a la Tor\u00e1 (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 19:1-14<\/span><\/span>). Celebra la Palabra de Dios de forma casi exhaustiva. Este poema tan largo es un acr\u00f3stico: hay ocho versos que comienzan con cada una de las veintid\u00f3s consonantes del alfabeto hebreo. Dentro del salmo aparecen una y otra vez ocho palabras para la ley de Dios: ley; testimonios; promesa; preceptos; estatutos; mandamientos; juicios; palabra. El salmo usa el significado completo de todas estas palabras mientras ampl\u00eda la aplicaci\u00f3n de la ley de Dios tanto a la vida diaria de Israel como a su destino. La ley es espec\u00edfica y general, directiva y restrictiva, liberadora y abierta, misericordiosa y solemne; es tan compleja como el Dios que la dio. Nunca se considera la ley como una maldici\u00f3n; siempre se ve como un don de Dios. El efecto acumulativo de esta extensa celebraci\u00f3n de la Palabra de Dios es impresionante: el salmista no puede dejar de alabar a Jehov\u00e1 por su misericordia y bondad al proveer las instrucciones para la vida del pueblo.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Entonces no ser\u00eda yo avergonzado:<\/b>\u00a0La verg\u00fcenza siempre sigue a la trasgresi\u00f3n. Para escapar de ella tenemos que ser vigilantes y constantes al obedecer la Palabra de Dios.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>BIENAVENTURADOS.<\/b> Dios promete derramar su bendici\u00f3n sobre los que han optado por vivir seg\u00fan su Palabra con todas sus normas e instrucciones. Ellos tendr\u00e1n la presencia personal de Dios (cf. <span class=\"bible\">G\u00e9n 26:3<\/span>), que les dar\u00e1 fortaleza, ayuda y protecci\u00f3n (<span class=\"bible\">Efe 3:16<\/span>; <span class=\"bible\">Col 1:11<\/span>; v\u00e9ase <span class=\"bible\">Luc 24:50<\/span>, nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>BIENAVENTURADOS LOS PERFECTOS.<\/b> Este salmo expresa un amor majestuoso por la Palabra escrita de Dios. Aborda la Palabra como promesa, mandamiento, direcci\u00f3n, testimonio, ense\u00f1anza, sabidur\u00eda, verdad, justicia y correcci\u00f3n. Se presenta como el consuelo del salmista, su protecci\u00f3n, su tesoro, su gu\u00eda en la vida, el deleite de su coraz\u00f3n y de su alma, y el recurso para todas sus necesidades.<\/p>\n<p><b>(1)<\/b> El salmista expresa un profundo amor por Dios al leer esa Palabra, meditar en ella y orar sobre ella. \u00c9l ense\u00f1a a sus lectores que crecer\u00e1n en gracia y justicia s\u00f3lo mientras aumente en ellos el amor por esa Palabra.<\/p>\n<p><b>(2)<\/b> A este salmo se le llama un acr\u00f3stico alfab\u00e9tico porque sus veintid\u00f3s estrofas (o p\u00e1rrafos) de ocho vers\u00edculos cada una corresponden a las veintid\u00f3s letras del alfabeto hebreo. Cada vers\u00edculo de los p\u00e1rrafos comienza con la letra caracter\u00edstica de su estrofa.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>LA LEY.<\/b> La ley (heb. torah) representa toda la ense\u00f1anza de Dios en su comunicaci\u00f3n verbal y escrita para su pueblo. Puede tambi\u00e9n referirse al Pentateuco (los primeros cinco libros del AT) o al AT como un todo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 119 (Vg 118): Excelencias de la Ley Divina.<br \/>\n E n este salmo &#8211; el m\u00e1s extenso del Salterio &#8211; el poeta canta las alabanzas de la Ley de Dios, sin duda para responder a los esc\u00e9pticos de su tiempo, que procuraban olvidarla para vivir conforme a sus intereses y concupiscencias personales. Pero la Ley en sus labios \u201cno tiene el sentido estricto de la legislaci\u00f3n mosaica o del Pentateuco. La palabra hebrea T\u00f3rdh tiene una acepci\u00f3n m\u00e1s amplia; y aqu\u00ed, como en los salmos i y 19, significa toda revelaci\u00f3n divina como regla de vida&#8230; No es un c\u00f3digo r\u00edgido de preceptos y de prohibiciones, sino un cuerpo de doctrina, cuya plena significaci\u00f3n no puede ser comprendida sino gradualmente y con la ayuda de la instrucci\u00f3n divina\u201d  1 . Por eso la palabra Ley es sin\u00f3nima en este salmo de \u201crevelaciones divinas, promesas y ense\u00f1anzas prof\u00e9ticas, sobre todo la voluntad de Dios, su benepl\u00e1cito.\u201d2 A trav\u00e9s de la Ley se revela la misericordia divina, aun cuando corrige y castiga. El salmista se extas\u00eda ante las excelencias de la Ley, que refleja la voluntad divina para con los hombres. Por ello es el objeto constante de su meditaci\u00f3n y a ella procura conformar totalmente su vida. Se siente d\u00e9bil y reconoce sus ca\u00eddas, y, sobre todo, confiesa la necesidad de la gracia divina para mantener su fidelidad integral a la Ley. Por eso, constantemente afloran a sus labios los gritos de socorro y de s\u00faplica para no desviarse del verdadero sendero se\u00f1alado por ella en la vida.<br \/>\nEl cumplimiento de la Ley otorga ya una satisfacci\u00f3n \u00edntima al alma piadosa: da ciencia, prudencia, sabidur\u00eda para conducirse en la vida, y, al mismo tiempo, procura consuelo, alegr\u00eda \u00edntima y conciencia tranquila. No obstante, el salmista se siente rodeado de gentes imp\u00edas sin consideraci\u00f3n alguna para sus valoraciones religiosas, lo que en su sensibilidad espiritual le causa profundo pesar. Algunas veces solicita verse libre de esta situaci\u00f3n para poder vivir plenamente su vida espiritual. Cuando pide se le otorgue la vida, ha de entenderse en este sentido de \u201cvivencia\u201d plena de su personalidad espiritual: \u201cNo s\u00f3lo pide ser librado de la muerte, sino de todo lo que, dentro o fuera, comprime y paraliza la vida y le impide hacer uso de ella y gozarla a placer; porque la \u201cvida\u201d incluye las ideas de luz, de alegr\u00eda y de prosperidad. Encuentra su plena realizaci\u00f3n en la comuni\u00f3n con Dios\u201d 3. No aparece la perspectiva luminosa de la vida en Dios en el m\u00e1s all\u00e1, pero su profundo espiritualismo lleva a las claridades de la panor\u00e1mica evang\u00e9lica. La revelaci\u00f3n se ha ido perfilando y concretando gradualmente en las diversas etapas del A.T.; y son las almas selectas las que han sabido captar mejor el soplo \u00edntimo del Esp\u00edritu, que inconscientemente las guiaba hacia las claridades de la plena eclosi\u00f3n neo-testamentaria. As\u00ed, la noci\u00f3n de \u201cvida\u201d en el salmo encontrar\u00e1 su completa significaci\u00f3n en las revelaciones del evangelio de San Juan a la luz cegadora de la realidad del Verbo encarnado. Pero debemos respetar los estadios de la revelaci\u00f3n en la historia y procurar captar el sentido gradual y relativo que en cada \u00e9poca tiene. \u201cEl salmo est\u00e1 penetrado de piedad filial, profunda y m\u00edstica. Sus concepciones sobre el m\u00e1s all\u00e1 son, sin duda, cortas y confusas. Pero su esp\u00edritu hace presentir el Evangelio. Es todo lo contrario del formalismo y del legalismo que caracteriza a los fariseos.\u201d4<br \/>\nEl poeta se esfuerza por inculcar las excelencias de la Ley, a la que designa con ocho sin\u00f3nimos: testimonio, precepto, juicio, mandato, or\u00e1culo, estatuto, palabra, camino. Es la expresi\u00f3n de la voluntad divina, pero sin formulismos farisaicos. Toda ella est\u00e1 penetrada del sentimiento interior, sin que la formulaci\u00f3n de la misma signifique una interferencia entre Dios y el alma piadosa. \u201cEl salmo es un reconocimiento de la gracia de la revelaci\u00f3n, de la fuerza que la Ley da a Israel en medio del paganismo circundante y al fiel israelita en presencia de una laxitud prevalente de fe y moral. En un tiempo en que la voz de la profec\u00eda era raramente o\u00edda, o quiz\u00e1 se hab\u00eda callado, se comienza a sacar fuerza de la meditaci\u00f3n sobre la revelaci\u00f3n hecha a las pasadas generaciones&#8230; Es digno de notarse que el salmo, que emana del per\u00edodo en que la ley ritual era codificada y el templo se hab\u00eda convertido en centro de la religi\u00f3n de Israel, no contenga alusi\u00f3n alguna al ceremonial o al sacrificio. Sin duda que el salmista hab\u00eda incluido la ley ceremonial como parte de los mandamientos de Dios, pero evidentemente no lo considera como la parte principal de los mismos. Todo el salmo est\u00e1 animado por una profunda interioridad y espiritualismo, muy lejos del literalismo supersticioso de los tiempos posteriores. No incluye una tendencia a sustituir la observancia mec\u00e1nica de las reglas por la aplicaci\u00f3n viva de los principios. Tal obediencia, aunque se queda corta respecto de la libertad del Evangelio, es al menos un paso hacia ella.\u201d5<br \/>\nLa distribuci\u00f3n estr\u00f3fica es conforme a las 22 letras del alefato hebreo, comenzando cada una con una letra distinta. Cada estrofa tiene ocho versos. La ilaci\u00f3n l\u00f3gica entre los diversos versos no es siempre clara ni gradual, pues m\u00e1s bien cada verso tiene el aire de una jaculatoria con unidad propia. No obstante, cada estrofa tiene su idea central, que le da una cierta unidad. Se ha definido este salmo como \u201cel alfabeto del amor divino.\u201d San Agust\u00edn difiri\u00f3 la exposici\u00f3n de este salmo hasta despu\u00e9s de haber comentado todo el Salterio: \u201cnon tam propter eius notissimam longitudinem quam propter eius profunditatem paucis cognoscibilem&#8230; quanto enim videtur apertior, tanto mihi profundior videri solet.\u201d6<br \/>\nEl salmista representa a la clase piadosa, y, por eso, muchas de sus expresiones trascienden sus problemas personales. Por el tono y el lenguaje parece que ha sido compuesto en los tiempos posteriores al destierro babil\u00f3nico, y refleja la situaci\u00f3n de la comunidad jud\u00eda en los tiempos de Esdras o Malaqu\u00edas (s.V a.C.) 7. Algunos autores suponen que el salmo es una especie de vadem\u00e9cum compuesto para las j\u00f3venes generacionse, que surg\u00edan en un ambiente de laxitud moral y religiosa. La composici\u00f3n tiene una clara finalidad did\u00e1ctica al estilo de los libros sapienciales.<br \/>\nDesde el punto de vista literario, la inspiraci\u00f3n po\u00e9tica est\u00e1 sujeta a su finalidad did\u00e1ctica y al encasillado forzoso alfab\u00e9tico. Las frases se repiten cansinamente, y las ideas siempre son las mismas. El paralelismo suele ser sint\u00e9tico, complet\u00e1ndose el pensamiento en la segunda parte del d\u00edstico. El estilo es sencillo, sin met\u00e1foras pintorescas y sin mucha matizaci\u00f3n conceptual.<\/p>\n<p>La dicha de los que guardan la Ley divina (1-8).<br \/>\n Alef 1 Bienaventurados los de conducta \u00edntegra, los que caminan en la ley de Yahv\u00e9. 2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios y con todo su coraz\u00f3n le buscan. 3 Los que no cometieron iniquidad alguna y marchan por sus caminos. 4 T\u00fa has promulgado tus preceptos para que sean guardados con diligencia. 5 \u00a1Ojal\u00e1 sean firmes mis caminos en la guarda de tus preceptos! 6 Entonces no ser\u00e9 confundido, cuando atienda a todos tus mandatos. 7 Te alabar\u00e9 con rectitud de coraz\u00f3n, instruido en tus justos juicios. 8 Guardar\u00e9 tus mandamientos; no me abandones del todo.<\/p>\n<p> El poema acr\u00f3stico se inicia, como en Sal i, declarando la dicha de los que procuran mantenerse \u00edntegros en su proceder, conform\u00e1ndose con las exigencias de la Ley de Yahv\u00e9 y cumpliendo sus prescripciones. S\u00f3lo la amistad con Dios puede atraer la felicidad al hombre, ya que \u00e9ste depende en todo de su providencia. Dios s\u00f3lo otorga su protecci\u00f3n y beneficios al que es fiel a sus mandamientos, expresados en la Tor\u00e1h, t\u00e9rmino que en este salmo aparece veinticinco veces. El deuteronomista declara enf\u00e1ticamente: \u201c\u00bfCu\u00e1l es la gran naci\u00f3n que tenga leyes y mandamientos justos como esta Ley que yo os propongo hoy?\u201d 8 La alianza del Sina\u00ed y los preceptos de la Ley mosaica colocaban al pueblo hebreo en una situaci\u00f3n privilegiada respecto de las otras naciones, pues era la expresi\u00f3n de la voluntad divina, y ning\u00fan pueblo pod\u00eda gloriarse de tener un Dios tan cerca de \u00e9l como lo estaba Yahv\u00e9 de la naci\u00f3n israelita, su \u201cheredad\u201d particular entre todos los pueblos 9. Por ello, el autor del Deuteronomio pone en boca de Mois\u00e9s estas palabras dirigidas a su pueblo: \u201cYo os he ense\u00f1ado leyes y mandamientos, como Yahv\u00e9, mi Dios, me los ha ense\u00f1ado a m\u00ed, para que los pong\u00e1is por obra&#8230; Guardadlos, pues en ello est\u00e1 vuestra sabidur\u00eda y vuestro entendimiento a los ojos de los pueblos, que, al conocer todas estas leyes, se dir\u00e1n: Sabia e inteligente es en verdad esta gran naci\u00f3n.\u201d 10<br \/>\nEl salmista se hace eco de estas intimaciones, si bien para \u00e9l la palabra Ley tiene un sentido amplio: instrucci\u00f3n, cuerpo de doctrina, palabra de Yahv\u00e9 n; es la \u201crevelaci\u00f3n como gu\u00eda de vida, exhortaci\u00f3n prof\u00e9tica y aun como direcci\u00f3n sacerdotal; es la suma del deber del israelita.\u201d 12 Los preceptos de Yahv\u00e9 son, en realidad, sus testimonios, en cuanto que son declaraci\u00f3n oficial de su voluntad en el orden religioso y moral. En los textos del Pentateuco, la palabra \u201ctestimonio\u201d es sin\u00f3nimo del Dec\u00e1logo 13; pero aqu\u00ed tiene un sentido m\u00e1s amplio.<br \/>\nEl conformarse con la Ley divina supone en primer lugar apartarse de toda iniquidad, pues el pecado no se compagina con los caminos que llevan a Dios 14; pero, adem\u00e1s, supone una orientaci\u00f3n positiva hacia todo lo que implique benepl\u00e1cito divino: s\u00f3lo los que le buscan con sinceridad de coraz\u00f3n podr\u00e1n encontrar la \u00edntima felicidad del alma.<br \/>\nLa voluntad de Yahv\u00e9, expresada en sus preceptos, implica el deseo de que se cumplan y guarden con toda diligencia, conforme a la declaraci\u00f3n de Deu 4:2 : \u201cGuardad los mandamientos de Yahv\u00e9, vuestro Dios, que yo os prescribo.\u201d Los israelitas, por el hecho de pertenecer al pueblo elegido, no son libres para desentenderse de los preceptos divinos. El salmista vive en un ambiente de abandono espiritual, y por eso recuerda la necesidad de observar la Ley divina como condici\u00f3n necesaria para agradar a Yahv\u00e9 y ser objeto de su benepl\u00e1cito.<br \/>\nDespu\u00e9s de declarar la necesidad de adherirse a los preceptos divinos, el poeta piensa en su situaci\u00f3n personal, ansiando mantenerse firme en sus prop\u00f3sitos de fidelidad a su Dios. S\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 sentirse seguro, pues al amparo de la omnipotencia divina nunca ser\u00e1 defraudado en sus prop\u00f3sitos ni confundido ante sus adversarios, que se burlan de su confianza en Dios y de la fidelidad a sus preceptos. La guarda de los mandamientos divinos le preservar\u00e1 del abandono total de su Dios, que niega su protecci\u00f3n a los imp\u00edos.<\/p>\n<p>La fidelidad a Yahv\u00e9 (9-16).<br \/>\n Bet   9 \u00bfC\u00f3mo mantendr\u00e1 el joven la limpieza de su camino? Guardando tu palabra. 10 Yo te he buscado con todo mi coraz\u00f3n; no permitas que me aparte de tus preceptos. 11 He escondido en mi coraz\u00f3n tu or\u00e1culo para no pecar contra ti. 12 \u00a1Bendito seas, oh Yahv\u00e9! Ens\u00e9\u00f1ame tus preceptos. 13 Con mis labios he pregonado todos los decretos de tu boca. 14 Me he alegrado por el camino de tus testimonios m\u00e1s que por todas las riquezas. 15 Quiero meditar tus preceptos, prestar atenci\u00f3n a tus sendas. 16Me deleitar\u00e9 en tus estatutos, no olvidar\u00e9 tu palabra.<\/p>\n<p>El salmista se presenta ahora como un maestro experimentado que da sus consejos a la juventud desorientada. Nadie como el joven necesita de dirigir bien su vida por las sendas del Se\u00f1or 15. S\u00f3lo guardando la palabra o ley de su Dios podr\u00e1 mantenerse inc\u00f3lume en su conducta. El mismo maestro y experimentado en la virtud necesita el auxilio divino para no apartarse de sus preceptos (v.10). Esta desconfianza de s\u00ed mismo en el salmista contrasta con la autosuficiencia del fariseo, que se cree seguro con cumplir determinados preceptos formal\u00edsticos. No es, pues, este salmo un primer brote de legalismo farisaico, como algunos autores han insinuado. La Ley para el salmista es el cumplimiento de la voluntad divina en las insinuaciones m\u00e1s \u00edntimas. Por otra parte, nadie puede gloriarse de estar seguro en el camino de la virtud. El salmista declara que procura guardar el or\u00e1culo divino &#8211; la Ley &#8211; como un preciado tesoro, para as\u00ed evitar todo pecado.<br \/>\nEl fiel a Yahv\u00e9 se halla siempre en situaci\u00f3n de aprendiz en el camino de la virtud, y, por ello, el salmista pide confiadamente a su Dios que le ense\u00f1e y haga penetrar los secretos de sus preceptos. En su vida ha procurado no s\u00f3lo guardar los decretos de Yahv\u00e9, sino que los ha pregonado para hacer part\u00edcipes de su \u00edntima dicha a sus conciudadanos. Los testimonios o mandamientos de Dios han constituido el centro de su coraz\u00f3n, y ha sentido m\u00e1s alegr\u00eda en su cumplimiento que en el disfrute de las riquezas 16. Pero ansia penetrar m\u00e1s hondo en los preceptos que se\u00f1alan los caminos que conducen a Dios. Con el conocimiento hondo de la voluntad divina sentir\u00e1 un profundo deleite, de modo que nunca olvide su palabra o Ley.<\/p>\n<p>La hostilidad de los imp\u00edos contra el justo (17-24).<br \/>\n Gu\u00edmel.17 Concede a tu siervo vivir y que guarde tus preceptos. 18 Abre mis ojos para que contemple las maravillas de tu ley. 19 Soy peregrino en la tierra, no me encubras tus mandamientos. 20 Languidece mi alma, deseando en todo tiempo tus decisiones. 21 T\u00fa increpas a los soberbios, y son malditos cuantos se desv\u00edan de tus mandamientos. 22 Aparta de m\u00ed el oprobio y el desprecio, pues he guardado tus testimonios. 23 Aunque se sienten pr\u00edncipes hablando contra m\u00ed, tu siervo meditar\u00e1 tus estatutos. 24 S\u00ed, tus testimonios son mis delicias, mis consejeros tus estatutos 17.<\/p>\n<p> El salmista ansia continuar viviendo para mostrar su fidelidad a los preceptos divinos. En la regi\u00f3n de los muertos, el difunto estaba desconectado de toda comunicaci\u00f3n afectiva con Dios; por eso, los justos ansian que su vida se prolongue, pues a\u00fan no conocen el horizonte luminoso de la vida eterna. Esta idea aparece por primera vez claramente formulada en el libro de la Sabidur\u00eda 18, en el siglo ii. El salmista, ansioso de conocer las profundidades de la Ley, pide a su Dios que abra sus ojos, pues los mandatos divinos son un hontanar inagotable para las almas espirituales. Consciente de sus imperfecciones, se considera como un peregrino en tierra extra\u00f1a, que debe ser adoctrinado en los caminos desconocidos, que en este caso son los mandamientos de Yahv\u00e9 (v.19). El alma del justo se siente desfallecer por las ansias de conocer las decisiones de su Dios para no apartarse de ellas en nada.<br \/>\nLos soberbios y autosuficientes, que organizan su vida al margen de los mandamientos divinos, ser\u00e1n presa de la ira divina 19. En cambio, los que han guardado los testimonios de Yahv\u00e9 se ver\u00e1n libres del oprobio y del desprecio, pues a la hora del juicio ser\u00e1n reconocidos en su virtud y premiados largamente por la justicia divina. El salmista se siente tan firme en sus principios de fidelidad a su Dios, que no ceder\u00e1, aunque conspiren contra \u00e9l los mismos pr\u00edncipes y poderosos de la ciudad. Su mente continuar\u00e1 meditando sus estatutos, fuente de toda felicidad.<\/p>\n<p>S\u00faplica de protecci\u00f3n divina (25-32).<br \/>\n D\u00e1let 25 Pegada al polvo est\u00e1 mi alma: conserva mi vida seg\u00fan tu palabra. 26 Te expuse mis andanzas, y me escuchaste; \u00a1ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos! 27Haz que entienda los caminos de tus mandamientos y pueda meditar sobre tus maravillas. 28 Se derrite mi alma de pesadumbre; lev\u00e1ntame t\u00fa seg\u00fan tu palabra. 29 Aparta de m\u00ed el camino de la mentira y ot\u00f3rgame la gracia de tu ley. 30Eleg\u00ed la senda de la verdad y no olvid\u00e9 tus juicios20. 31Estoy adherido a tus testimonios; \u00a1oh Yahv\u00e9! no permitas que sea confundido. 32Correr\u00e9 por el camino de tus mandamientos, pues t\u00fa ensanchar\u00e1s mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p> En un momento de postraci\u00f3n y de prueba, el salmista declara sus sinceras intenciones de fidelidad, y pide a su Dios que le salve la vida, conforme a las promesas de protecci\u00f3n al justo. Se siente pr\u00f3ximo a la muerte &#8211; -su alma est\u00e1 pegada al polvo &#8211; \u00b7, pero espera ser librado de ella, confiando en la palabra de Yahv\u00e9 21. Por experiencia sabe que Dios no le abandona, pues en lances semejantes expuso sus andanzas y peligros, y Yahv\u00e9 le escuch\u00f3. Por eso, ahora mantiene la esperanza de alcanzar el auxilio salvador divino. Pero, aun en esa situaci\u00f3n, no tiene otra obsesi\u00f3n que conocer los estatutos de Yahv\u00e9, que para \u00e9l encierran maravillas, pues son los caminos que le llevan hacia la \u00edntima felicidad: la vida de intimidad con su Dios.<br \/>\nDe nuevo vuelve a reflejar su situaci\u00f3n de pesadumbre ante un peligro de muerte; por eso suplica a Dios que le levante de su postraci\u00f3n actual, conforme a sus promesas (v.28). En su sinceridad espiritual, declara que no quiere vivir seg\u00fan el camino de la mentira &#8211; todo lo que est\u00e1 fuera de la ley divina: deslealtad, avaricia -, sino conformarse en todo a su voluntad. Esta es la senda de la verdad, se\u00f1alada por los juicios divinos. A pesar de hallarse en una situaci\u00f3n de ansiedad, permanece adherido a sus testimonios, seguro de que no ser\u00e1 confundido ante sus adversarios, que celebrar\u00edan su derrota como un triunfo propio al ver que Dios no se cuida de los suyos en los momentos de angustia y de peligro. La rehabilitaci\u00f3n le dar\u00e1 m\u00e1s libertad para dedicarse con m\u00e1s fuerza y correr por el camino de los mandamientos divinos22. Ser\u00e1 entonces el momento de ensanchar su coraz\u00f3n y de gozar de la paz plena de su esp\u00edritu.<\/p>\n<p>La senda de los mandamientos (33-40).<br \/>\n He.33 Instruyeme, \u00a1oh Yahv\u00e9! en el camino de tus mandatos, para que los guarde hasta el fin. 34 Dame entendimiento para que guarde tu ley. y la guarde de todo coraz\u00f3n. 35 Haz que vaya por la senda de tus mandamientos, pues en ella me complazco. 36 Inclina mi coraz\u00f3n a tus testimonios, y no a la avaricia. 37 Haz que pasen sin ver la vanidad mis ojos, dame la vida con tu palabra 23. 38 Manten para con tu siervo tu or\u00e1culo, que (prometiste) a los que te temen. 39 Aparta de m\u00ed el oprobio que temo, pues tus juicios son para bien. 40 Mira que he anhelado tus preceptos; guarda mi vida en tu justicia.<\/p>\n<p> Insistiendo en sus deseos anteriores, pide el salmista que le instruya en los secretos de sus mandatos, de forma que se amolde a ellos de todo coraz\u00f3n 24. El salmista teme desfallecer en sus buenos prop\u00f3sitos, dej\u00e1ndose llevar por la avaricia, en contra de los mandamientos divinos, que constituyen el testimonio de su voluntad. Los hagi\u00f3grafos est\u00e1n pose\u00eddos de la idea de que Dios lo domina todo, y, por tanto &#8211; sin distinguir causas segundas y primeras y voluntad positiva y permisiva -, creen que los puede inclinar al mal, como la avaricia. En el \u201cPater noster\u201d leemos, traduciendo literalmente un arame\u00edsmo: \u201cet ne nos inducas in tentationem,\u201d que la versi\u00f3n espa\u00f1ola traduce muy bien: \u201cno nos dejes caer en la tentaci\u00f3n.\u201d El salmista pide que se le evite dejarse llevar por lo pecaminoso y falso. Todas las cosas de esta vida son vanidad y enga\u00f1o si se las desvincula de Dios, y, por eso, entregarse a ellas desmesuradamente es apartarse de los preceptos divinos 25.<br \/>\nNuevamente vuelve a considerar su situaci\u00f3n de postraci\u00f3n, y por ello pide ansiosamente que Dios mantenga sus promesas a favor de los que le reconocen y temen, amold\u00e1ndose a sus mandamientos. Si queda decepcionado en sus esperanzas de salvaci\u00f3n, sus enemigos se burlar\u00e1n de \u00e9l, y esto constituir\u00e1 para \u00e9l un oprobio, ya que su virtud quedar\u00eda sin recompensa. Los mandamientos divinos no pueden decepcionar a los fieles, pues son para bien. La justicia divina tiene, pues, que corresponder a la fidelidad de los que le temen, otorg\u00e1ndoles continuar viviendo, para as\u00ed mostrar a los imp\u00edos que no desampara a los suyos.<\/p>\n<p>La piedad de Yahv\u00e9 (41-48).<br \/>\n Wau. 41 Venga, pues, sobre m\u00ed tu piedad, \u00a1oh Yahv\u00e9! tu salvaci\u00f3n seg\u00fan tu palabra, 42 para que pueda responder a los que me increpan que he esperado en tu palabra. 43 No quites jam\u00e1s de mi boca las palabras de verdad, pues esper\u00e9 en tus juicios. 44 Que guarde constantemente tu ley por siempre jam\u00e1s. 45 Que marche con holgura, porque he buscado tus preceptos. 46 De tus testimonios hablar\u00e9 ante los reyes, no me avergonzar\u00e9. 47Me deleitar\u00e9 en tus mandamientos, que es lo que amo. 48 Alzar\u00e9 mis manos a tus mandatos y meditar\u00e9 en tus decretos.<\/p>\n<p> Agobiado por las burlas de los adversarios, el salmista pide a su Dios que manifieste su piedad salvadora hacia \u00e9l, como lo hizo en otras ocasiones. S\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 probarle que la palabra divina no defrauda a los que en El esperan. Recuperada su situaci\u00f3n normal y su holgura, promete mantenerse fiel a sus mandamientos, pues la nueva situaci\u00f3n pr\u00f3spera ser\u00e1 fruto de esas ansias de vivir conforme a los preceptos divinos, ya que le han atra\u00eddo la bendici\u00f3n divina. No se avergonzar\u00e1 de su fe, y est\u00e1 dispuesto a proclamarla ante los reyes y pr\u00edncipes 26. Durante toda su vida meditar\u00e1 en los decretos salvadores de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>La palabra de vida (49-56).<br \/>\n Zain. 49 Acu\u00e9rdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me hiciste esperar. 50 Este es mi consuelo en mi aflicci\u00f3n: que tu palabra me da la vida. 51 Los orgullosos mucho se han burlado de m\u00ed, pero no me he apartado de tu ley. 52Me acuerdo de tus juicios de tiempo antiguo, \u00a1oh Yahv\u00e9! y me consuelo. 53 Se apodera de m\u00ed la indignaci\u00f3n porque los imp\u00edos abandonan tu ley. 54 Fueron mis cantos tus estatutos en la casa de mi peregrinaci\u00f3n. 55 De noche me acuerdo de tu nombre, \u00a1oh Yahv\u00e9! y guardo tu ley. 56 Esta ha sido mi suerte 27: guardar tus preceptos.<\/p>\n<p> En medio de las pruebas, la ley de Yahv\u00e9 ha sido para el salmista fuente de consuelo, de alegr\u00eda y de esperanza. La palabra divina ha constituido la base de sus esperanzas cuando se sent\u00eda hostilizado por doquier. Las promesas de Yahv\u00e9 son fuente de vida, pues son una prenda de que no le olvidar\u00e1 ni le dejar\u00e1 desamparado. Su fidelidad no puede ser olvidada, ya que el Se\u00f1or corresponde a ella con la fidelidad a sus promesas. Los desaprensivos y protervos le han zaherido maliciosamente, consider\u00e1ndole perdido sin remedio; pero el justo ha permanecido fiel a la ley divina 28. Los juicios divinos se han manifestado desde antiguo en favor de sus fieles, y esto da fuerzas y energ\u00edas al salmista en los momentos dif\u00edciles (v.52).<br \/>\nEn su dura peregrinaci\u00f3n en esta vida, incomprendido y forastero en medio de una sociedad materializada, los estatutos de Yahv\u00e9 han sido para el salmista como melodiosos cantos que alegran su coraz\u00f3n y tonifican su esp\u00edritu 29. En realidad ha sido un ser privilegiado al centrar su existencia en torno a la guarda de los preceptos de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Amigo de los temerosos de Dios (57-64).<br \/>\n Jet.57 Mi porci\u00f3n es Yahv\u00e9; he resuelto guardar tu palabra. 58De todo coraz\u00f3n te imploro que me seas propicio seg\u00fan tu pr\u00e1culo. 59He considerado mis caminos, y vuelvo mis pies a tus testimonios. 60Me apresuro y no me retraso en guardar tus mandamientos. 6* Las ligaduras de los imp\u00edos me estrecharon, pero yo no me olvid\u00e9 de tu ley. 62Me levanto a med\u00eda noche para alabarte por tus justos juicios. 63 Compa\u00f1ero soy de cuantos te temen y guardan tus preceptos. 64 La tierra est\u00e1 llena, \u00a1oh Yahv\u00e9! de tu piedad; ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos.<\/p>\n<p> Yahv\u00e9 es la porci\u00f3n o \u201cheredad\u201d del salmista, y por eso ha decidido observar escrupulosamente su palabra30. En correspondencia, suplica que le sea propicio, conforme a las promesas de su or\u00e1culo. Durante toda su vida ha procurado reconsiderar su propia conducta para rectificar y adaptarla lo m\u00e1s posible a los testimonios de Yahv\u00e9 (v.59). Sus adversarios han procurado entorpecer sus pies poni\u00e9ndole ligaduras para hacerle volver de su camino recto; pero no han tenido \u00e9xito en sus maniobras, pues nunca ha olvidado la ley divina. Al contrario, para meditar m\u00e1s en ella interrumpe su sue\u00f1o a media noche, dando gracias a Dios por sus justos juicios. Para fortalecerse en su virtud, procura rodearse de los que guardan los divinos preceptos, viviendo as\u00ed en una atm\u00f3sfera de piedad y de fidelidad a la ley de Yahv\u00e9. Todas las cosas predican la piedad y bondad de su Dios, y por eso ansia conocer mejor sus estatutos 31.<\/p>\n<p>Confesi\u00f3n de culpabilidad (65-72).<br \/>\n Tet.65 Obraste benignamente con tu siervo, \u00a1oh Yahv\u00e9! seg\u00fan tu palabra. 66 Ens\u00e9\u00f1ame el buen sentido y la ciencia, pues creo en tus mandamientos. 67 Antes de ser afligido andaba descarriado, pero ahora guardo tu or\u00e1culo. 68 T\u00fa eres bueno y bienhechor: ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos. 69 Traman enga\u00f1os contra m\u00ed los soberbios, pero yo guardo con todo coraz\u00f3n tus preceptos. 70 Craso est\u00e1 como sebo su coraz\u00f3n, pero yo tengo en tu ley mis delicias. 71 Bien me ha estado ser humillado para aprender tus estatutos. 72 Mejor me es la ley de tu boca que miles (de monedas) de oro y de plata.<\/p>\n<p> La bondad de Yahv\u00e9 se ha manifestado siempre en la vida del salmista, tanto en los momentos de prosperidad como en los de aflicci\u00f3n, conforme lo hab\u00eda prometido 32. Con todo, pide que le ense\u00f1e siempre el buen sentido, para saber distinguir lo recto de lo malo, para no apartarse de su Dios; y en esto consiste la verdadera ciencia: conocer la mano de la Providencia en todo, para ordenar la vida conforme a las insinuaciones de su voluntad, manifestada en sus mandamientos. Justamente, la aflicci\u00f3n enviada por Yahv\u00e9 ha servido para reconocer sus anteriores desvarios, pues en la prosperidad se preocupaba menos de su Dios 33. Una vez m\u00e1s se ha manifestado como bueno y bienhechor para con su siervo, pues el sufrimiento y las contrariedades han servido para considerar de nuevo sus caminos.<br \/>\nSu actual conducta de fidelidad exaspera a sus enemigos soberbios, que incesantemente conspiran contra \u00e9l fraudulentamente para hacerle salir del camino de la virtud; pero su coraz\u00f3n permanece apegado a sus preceptos. En realidad, est\u00e1n obcecados, sin tener la m\u00e1s m\u00ednima sensibilidad espiritual. Su coraz\u00f3n est\u00e1 craso y materializado, y por ello es incapaz de captar las impresiones espirituales que se desprenden de la meditaci\u00f3n de la ley, en la que el justo tiene todas sus delicias 34. La pasada humillaci\u00f3n le ha servido para comprender m\u00e1s a fondo los estatutos de Yahv\u00e9. Esta lecci\u00f3n es de valor inestimable para ordenar su vida, mucho m\u00e1s que las riquezas.<\/p>\n<p>Ansia de la compa\u00f1\u00eda de los justos (73-80).<br \/>\n Yod.73 Tus manos me hicieron y me formaron; dame entendimiento para aprender tus mandamientos. 74Los que te temen, me ven y se alegran porque he esperado en tu palabra. 75Conozco, \u00a1oh Yahv\u00e9! que son justos tus juicios, y que con raz\u00f3n me afligiste. 76S\u00edrvame tu piedad de consuelo, seg\u00fan tu or\u00e1culo a tu siervo. 77Venga a m\u00ed tu misericordia y revivir\u00e9, porque tu ley es mi delicia. 78Confundidos sean los soberbios, que sin raz\u00f3n me afligen; pero yo meditar\u00e9 en tus mandamientos. 79Vuelvan a m\u00ed los que te temen, y los que conocen tus testimonios. 80Sea \u00edntegro mi coraz\u00f3n en tus estatutos para no ser confundido.<\/p>\n<p> Puesto que Yahv\u00e9 le ha modelado corporalmente35, debe completar su obra en el orden espiritual, perfeccionando su entendimiento para comprender mejor sus mandamientos. Su conducta de fidelidad completa a Yahv\u00e9 ha servido para que los temerosos de Dios se alegren, pues han visto que su esperanza en la palabra divina no ha quedado defraudada. Sus mismas aflicciones han constituido una manifestaci\u00f3n de los justos juicios de Dios, ya que por sus imperfecciones e infidelidades las hab\u00eda merecido 36. Pero necesita, en medio de la postraci\u00f3n, ser reconfortado por la piedad divina para poder revivir con plenitud espiritual y material37. Est\u00e1 rodeado de gentes protervas, que injustamente le zahieren para apartarle del buen camino. Su consuelo est\u00e1 en la meditaci\u00f3n de los mandamientos divinos y en la compa\u00f1\u00eda de los que temen a Yahv\u00e9 y aceptan sus testimonios, y por eso pide a Dios que le ayude a mantener su integridad espiritual, pues s\u00f3lo as\u00ed no ser\u00e1 confundido ni avergonzado ante los que se burlan de su vida piadosa.<\/p>\n<p>Ansias de justicia (81-88).<br \/>\n Kaf. 81 Desfallece mi alma (ansiosa) de tu salvaci\u00f3n, conf\u00edo en tu palabra* 82 Cons\u00famense mis ojos por tu or\u00e1culo, diciendo: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo me consolar\u00e1s?\u201d 83 Porque estoy como odre puesto al humo, pero no olvido tus estatutos. 84 \u00bfCu\u00e1ntos ser\u00e1n los d\u00edas de tu siervo? \u00bfCu\u00e1ndo har\u00e1s justicia con los que me persiguen? 85 Cavaron los soberbios hoyas para m\u00ed, los que no son seg\u00fan tu ley. 86 Todos tus mandamientos son verdad, sin causa me persiguen. \u00a1Soc\u00f3rreme! 87Casi me han echado por tierra, pero yo no he abandonado tus preceptos. 8S Vivif\u00edcame seg\u00fan tu piedad para guardar el testimonio de tu boca.<\/p>\n<p> El salmista parece estar en un momento de postraci\u00f3n moral, y por ello ansia que pronto se manifieste la intervenci\u00f3n salvadora de su Dios, conforme a las esperanzas puestas en su palabra. Est\u00e1 abandonado de todos en un ambiente de hostilidad e incomprensi\u00f3n, y s\u00f3lo le resta esperar en el consuelo de lo alto 38. Se siente desfallecer y est\u00e1 desfigurado como odre puesto al humo 39; pero, con todo, sigue fiel a los estatutos de su Dios. Siente que su vida se gasta, y teme no poder asistir al castigo de los que injustamente le persiguen; por eso pregunta cu\u00e1ntos a\u00f1os le quedan de vida, pidiendo a Dios que acelere el momento de su intervenci\u00f3n punitiva sobre sus enemigos (v.84). Estos, como sagaces cazadores, han cavado hoyas para hacer caer la presa 40, tratando de desviarle de los buenos caminos de la ley. En determinados momentos han estado a punto de echarle a tierra, consiguiendo sus malignos prop\u00f3sitos; pero se ha mantenido fiel a los preceptos divinos. El salmista, ante tanta hostilidad, pide socorro para que Dios le conforte y vivifique espiritualmente, no sea que al fin sucumba en contra de sus buenos prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>La perennidad de la palabra divina (89-96).<br \/>\n Lamed. 89 Tu palabra, \u00a1oh Yahv\u00e9! es eterna, es estable como los cielos. 90 Es por generaciones y generaciones tu fidelidad; formaste la tierra, y perdura. 91 Por tu ordenaci\u00f3n a\u00fan subsisten hasta hoy, pues todas las cosas est\u00e1n a tu servicio. 92 Si tu ley no fuera mi delicia, ya habr\u00eda perecido en mi aflicci\u00f3n. 93 No me olvidar\u00e9 jam\u00e1s de tus preceptos, pues con ellos me has dado la vida. 94 Tuyo soy, \u00a1s\u00e1lvame! pues busco tus preceptos. 95 Me acechan los imp\u00edos para perderme, pero yo pongo mi atenci\u00f3n a tus testimonios. 96 A todo lo perfecto veo un l\u00edmite, pero tus mandamientos son amplios sobremanera.<\/p>\n<p>La grandeza y perennidad de la ley divina han servido de confortamiento al salmista en los momentos de postraci\u00f3n y aflicci\u00f3n. La palabra de Yahv\u00e9 est\u00e1 por encima de todo cambio y de todas las contingencias; permanece siempre la misma, como los cielos, y tambi\u00e9n su fidelidad a las promesas dadas a sus siervos41. La permanencia de la tierra es tambi\u00e9n una garant\u00eda de la estabilidad de las obras de Dios, entre las que est\u00e1n sus preceptos42. Los cielos y la tierra, con todo lo que tienen, obedecen, sumisos, a las ordenaciones divinas, y por ello permanecen en su puesto. La garant\u00eda de permanencia para el hombre est\u00e1 tambi\u00e9n en obedecer a la ley divina. El salmista ha podido salvar los momentos de su depresi\u00f3n moral precisamente meditando en la ley de Yahv\u00e9, que constituye toda su delicia. Ella le ha proporcionado vida espiritual en sus momentos dif\u00edciles 43. En realidad, es lo \u00fanico que puede llenar la profundidad de su alma, ya que todas las cosas terrenas, por perfectas que sean, tienen un limite, mientras que los mandamientos de Yahv\u00e9 son insondable e inagotables; y por ello llenan la capacidad de su alma, ansiosa de vida espiritual.<\/p>\n<p>Las ventajas espirituales de la ley divina (97-104).<br \/>\n Mem. 97 \u00a1Cu\u00e1nto amo tu ley! En ella medito todo el d\u00eda. 98 Tus mandamientos me hacen m\u00e1s sabio que a mis enemigos, porque siempre est\u00e1n conmigo. 99 Me hacen m\u00e1s prudente que cuantos me ense\u00f1an, pues tus testimonios constituyen mi meditaci\u00f3n. 100 Soy m\u00e1s entendido que los ancianos, porque guardo tus preceptos. 101 Retraje mis pies de todo mal camino para guardar tu palabra. 102 No me he apartado de tus juicios, porque me has instruido. 103 \u00a1Cuan dulces son a mi paladar tus or\u00e1culos 44, m\u00e1s que la miel para mi boca! 104 De tus preceptos saco inteligencia; por eso detesto toda falsa senda.<\/p>\n<p>La ley es la fuente de la sabidur\u00eda para el salmista, que medita en ella d\u00eda y noche. Ella es, como ha dicho antes, insondable, y, acomod\u00e1ndose a sus preceptos, se encuentra en una situaci\u00f3n de superioridad frente a sus enemigos, que no saben ver la mano de Dios en esta vida. Cumpliendo sus preceptos es superior en sagacidad y experiencia a los mismos ancianos. Iluminado por ella, ha sabido desviarse de los malos caminos45. Pero, adem\u00e1s, las promesas de los or\u00e1culos divinos resultan siempre dulces al que sabe cumplir los mandatos de Yahv\u00e9 46. Con la luz de los preceptos divinos puede el justo discernir las falsas sendas, escogiendo las que llevan a Dios.<\/p>\n<p>S\u00faplica en Medio del Peligro (105-112).<br \/>\n Nun. 105 Su palabra es para mis pies una l\u00e1mpara, la luz de mi sendero. 106 He jurado, y quiero cumplirlo, guardar tus juicios justos. 107Estoy sobremanera afligido: joh Yahv\u00e9! vivif\u00edcame seg\u00fan tu palabra. 108 Acepta complacido, \u00a1oh Yahv\u00e9! las ofrendas voluntarias de mi boca y ens\u00e9\u00f1ame tus juicios. 109 Mi alma est\u00e1 en mis palmas; pero no he dado al olvido tu ley. 110 Me pusieron los imp\u00edos una trampa, pero no me desvi\u00e9 de tus preceptos. 111 Son mi heredad para siempre tus testimonios, pues constituyen el gozo de mi coraz\u00f3n. 112 Inclino mi coraz\u00f3n a cumplir tus estatutos por siempre jam\u00e1s 47.<\/p>\n<p>Siguiendo la idea expresada en la estrofa anterior, declara que la ley es en su vida una lampara que con su luz le descubre el sendero recto, gui\u00e1ndole de modo seguro en medio de los peligros de una sociedad materializada. Con toda decisi\u00f3n est\u00e1 resuelto a cumplir su juramento de ajustarse a los juicios divinos, que son siempre justos; pero ahora se halla sumido en la aflicci\u00f3n a causa de la hostilidad de sus enemigos, que conspiran contra \u00e9l. Su vida est\u00e1 en peligro; la met\u00e1fora tener el alma en las palmas de las manos equivale a la nuestra \u201ctener la vida en un hilo.\u201d48 Por eso ruega a Yahv\u00e9 que acepte sus ofrendas voluntarias &#8211; sus votos y plegarias49 -, para as\u00ed contrarrestar la labor de sus enemigos, que, como cazadores avezados, le ponen una trampa para hacerle caer en la fosa. Justamente se oponen a \u00e9l porque se mantiene inc\u00f3lume en su fidelidad a la ley. Pero el salmista declara que no se desviar\u00e1 de su conducta, porque los testimonios de Yahv\u00e9 constituyen su heredad, o porci\u00f3n selecta que le ha ca\u00eddo en suerte, y le proporcionan el mayor go^o a su coraz\u00f3n lacerado. Por eso siempre est\u00e1 dispuesto a cumplir sus exigencias y estatutos, ya que son la expresi\u00f3n de la voluntad divina.<\/p>\n<p>Dios no se complace en los imp\u00edos (113-120).<br \/>\n S\u00e1mec. 113 Detesto la doblez de coraz\u00f3n y amo tu ley. l14 T\u00fa eres mi defensa y mi broquel, y espero en tu palabra. 115Apartaos de m\u00ed los malvados, que quiero guardar los mandamientos de mi Dios. 116Sostenme seg\u00fan tu or\u00e1culo y vivir\u00e9, y no me averg\u00fcences en mi esperanza. 117Sust\u00e9ntame para que sea salvo, y me deleitar\u00e9 siempre en tus estatutos50. 118T\u00fa desprecias a cuantos se apartan de tus preceptos, porque sus designios son enga\u00f1osos. 119 Escorias son para ti todos los imp\u00edos de la tierra; por eso yo amo tus testimonios. 12\u00b0 Se estremece mi carne por temor a ti, y temo tus juicios.<\/p>\n<p>El salmista contrapone la sinceridad de su coraz\u00f3n a la doblez enga\u00f1osa de los que viven fuera de la ley divina. Sus contempor\u00e1neos hac\u00edan gala de religiosidad, pero al mismo tiempo no se preocupaban de amoldar su conducta a las exigencias de la ley de Yahv\u00e9; y esto choca con la sensibilidad espiritual de las almas selectas, que procuran vivir de su fe51. Por eso quiere vivir apartado d\u00e9los malvados, evitando toda atm\u00f3sfera viciada que pueda comprometer la guarda de los mandamientos de Yahv\u00e9, que es para \u00e9l su defensa y protector52. Pero para mantenerse inc\u00f3lume en el camino recto necesita la ayuda divina, prometida en sus or\u00e1culos. En ella tiene toda su esperanza, y ansia no quedar defraudado53. Confiado en su Dios, espera verse libre de las asechanzas de los imp\u00edos 54, en los que no se complace. Dios los desecha como escorias sin valor 55. Los juicios de Yahv\u00e9 son severos, y, por ello, hasta el justo se estremece al parar mientes en ellos, pues sus infidelidades pueden acarrearle castigos.<\/p>\n<p>S\u00faplica del auxilio divino (121-128).<br \/>\n Ayin 121 Practico el juicio y la justicia; no me abandones a mis opresores. 122 Responde por tu siervo para bien; no me opriman los soberbios. 123 Cons\u00famense mis ojos por tu salvaci\u00f3n y por el edicto de tu justicia. 124 Haz con tu siervo seg\u00fan tu piedad, y ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos. 125 Siervo tuyo soy; dame entendimiento para conocer tus testimonios. 126 Tiempo es de obrar por Yahv\u00e9, pues han violado tu ley. 127 Por eso yo amo tus mandamientos m\u00e1s que el oro, que el oro pur\u00edsimo. 128 He procedido rectamente conforme a tus preceptos 56 y he odiado todo camino falso.<\/p>\n<p>El salmista confiesa su rectitud en el obrar conforme a las exigencias de la justicia, y por eso suplica confiado a su Dios que le libre de sus opresores 57. Es hora de que corresponda a sus promesas para salvarle de los soberbios, que desprecian su vida piadosa. Sus ojos se debilitan en espera de la manifestaci\u00f3n salvadora de Yahv\u00e9 en su favor y de la acci\u00f3n justiciera sobre sus enemigos (v.123).<br \/>\nLa ley es el centro de su vida, y por eso desea que se le descubran todos sus secretos, pues son el sost\u00e9n de su vida en las pruebas que atraviesa 58. Se siente obligado a obrar en favor de su Dios, pues los imp\u00edos han violado su ley, y es necesario contrarrestar su mala conducta con la entrega plena a los mandamientos divinos, que son para \u00e9l m\u00e1s apreciables que el oro m\u00e1s refinado 59.<\/p>\n<p>La palabra de Yahv\u00e9 es luz para el justo (129-136).<br \/>\n Pe 129 Son admirables tus testimonios; por eso los guarda mi alma. 13\u00b0 La explicaci\u00f3n de tus palabras ilumina y da inteligencia a los sencillos. 131 Abro mi boca y suspiro, pues anhelo tus mandamientos. 132 Vu\u00e9lvete a m\u00ed y s\u00e9me propicio, como haces con los que aman tu nombre. 133 Afirma mis pasos con tu or\u00e1culo y no dejes que me domine iniquidad alguna. 134 Resc\u00e1tame de la opresi\u00f3n de los hombres para que pueda guardar tus preceptos. 135 Haz resplandecer tu faz sobie tu siervo y ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos. 136 Arroyos de agua caen de mis ojos porque no guardan tu ley.<\/p>\n<p>La ley de Yahv\u00e9 es una l\u00e1mpara que ilumina la vida del justo y conforta a los sencillos, que procuran amoldarse a sus testimonios 60.<br \/>\nLa fidelidad de Dios a sus promesas de protecci\u00f3n sobre el justo da confianza al salmista para implorar su auxilio en reciprocidad a su buena conducta. Se siente en medio de un ambiente hostil a los valores religiosos, y por ello suplica que se afirmen sus pasos por el camino recto emprendido. En medio de las tinieblas espirituales y morales ansia ver resplandecer la faz de Yahv\u00e9 en su favor, es decir, desea que se manifieste su poder protector y benevolente hacia \u00e9l, que se siente hostilizado por doquier61. Su sensibilidad religiosa no puede tolerar la atm\u00f3sfera de impiedad que le rodea, y por eso sus ojos se llenan de l\u00e1grimas a causa de su celo por la ley.<\/p>\n<p>El celo por la causa de Dios (137-144).<br \/>\n Sade  137 Justo eres, \u00a1oh Yahv\u00e9! y rectos tus juicios. 138 Has impuesto justamente tus testimonios y con suma fidelidad 139 Mi celo me consume, porque dan al olvido tus palabras mis enemigos. 140 Acendrado del todo es tu or\u00e1culo, y tu siervo lo ama. 141 Peque\u00f1o y despreciable soy, pero no olvido tus preceptos. 142 Tu justicia es eterna y tu ley es verdad. 143 La angustia y la opresi\u00f3n han hecho presa sobre m\u00edj pero tus mandamientos son mis delicias. 144 Justos son por la eternidad tus testimonios; haz que los entienda y viva.<\/p>\n<p>Siguiendo la idea de la estrofa anterior, el salmista declara la solicitud que siente por los juicios divinos, manifestados en su ley. Yahv\u00e9 no es un Ser que hace uso libre de su fuerza de modo incontrolado, sino que se atiene a los imperativos de su justicia y rectitud, que, juntamente con la misericordia, constituyen su escolta de honor. Sus testimonios o preceptos responden a la fidelidad a sus promesas de protecci\u00f3n al justo62. Por eso, el salmista se consume al ver el olvido de la ley por parte de sus enemigos, los imp\u00edos63. El or\u00e1culo divino es como oro acrisolado de la mejor ley; por ello es el objeto de las complacencias de su alma. Por insignificante que sea, est\u00e1 adherido a los preceptos de Yahv\u00e9, que reflejan su justicia eterna e indefectible. Las calamidades y hostilidades de los imp\u00edos no han bastado para apartarle de su camino.<\/p>\n<p>Los mandamientos de Yahv\u00e9 son eternos (145-152).<br \/>\n Qpf 145 Clamo con todo mi coraz\u00f3n; esc\u00fachame, \u00a1oh Yahv\u00e9! quiero guardar tus estatutos. 146 Clamo a ti, s\u00e1lvame para que guarde tus testimonios. 147 Me adelanto al alba para implorar auxilio y espero en tu palabra. 148 Se anticipan a las vigilias mis ojos para meditar tu or\u00e1culo. 149 Oye mi voz seg\u00fan tu piedad, \u00a1oh Yahv\u00e9! y haz que viva conforme a tus juicios. 150 Acerc\u00e1ronse los que malignamente (me) persiguen, los que se alejaron de tu ley. 151Pero cercano est\u00e1s t\u00fa, \u00a1oh Yahv\u00e9! y todos tus mandamientos son verdad. 152Mucho ha que entend\u00ed que tus mandamientos los estableciste para la eternidad.<\/p>\n<p>Toda la vida del salmista es una incesante plegaria para mantenerse fiel a la ley divina en medio de una sociedad incr\u00e9dula. Antes de que despierte el alba, ya est\u00e1 implorando el auxilio divino para que le conceda la perseverancia en la guarda de los testimonios de Yahv\u00e9; y se compara a un centinela que est\u00e1 despierto antes de que le toque la vigilia de guardia. Los hebreos divid\u00edan la noche en tres vigilias 64, y probablemente el salmista es un levita que tiene el tiempo se\u00f1alado para servir en el santuario en determinadas vigilias: antes del tiempo en que le corresponde prestar servicio, ya est\u00e1 despierto pensando en la ley de Yahv\u00e9.<br \/>\nLa presencia de su Dios le proporciona seguridad; pues, por muy cerca que est\u00e9n sus perseguidores para caer sobre \u00e9l, m\u00e1s cerca est\u00e1 Yahv\u00e9 para prestarle auxilio65. Los imp\u00edos consideran la ley de Dios como ya caduca y sin obligatoriedad presente, pero, en realidad, los mandamientos divinos tienen una validez eterna.<\/p>\n<p>La palabra de Yahv\u00e9 es la verdad (153-160).<br \/>\n Res 153 Ve mi aflicci\u00f3n y l\u00edbrame, pues que no he olvidado tu ley. 154 Defiende mi causa y prot\u00e9geme; seg\u00fan tu or\u00e1culo, dame vida. 155 Lejos est\u00e1 de los imp\u00edos la salvaci\u00f3n, porque no buscan tus estatutos. 156 Muchas son, \u00a1oh Yahv\u00e9! tus misericordias: haz que viva seg\u00fan tus juicios. 157 Muchos son mis perseguidores y adversarios, pero no me apart\u00e9 de tus testimonios. 158 Veo a los traidores y me dan fastidio, porque no guardan tu palabra. 159 Mira que amo tus preceptos. \u00a1Oh Yahv\u00e9! dame vida seg\u00fan tu piedad. 160 La suma de tu palabra es la verdad, y eternos son todos tus equitativos juicios.<\/p>\n<p>De nuevo insiste el salmista en su situaci\u00f3n angustiada actual, rodeado de enemigos que conspiran contra su vida de piedad. Yahv\u00e9 es su go\u2019el, y, en consecuencia, est\u00e1 obligado a defender su causa en un momento en que se halla comprometida su reputaci\u00f3n y su vida espiritual66. Para los imp\u00edos no hay salvaci\u00f3n, porque no pueden esperar el auxilio divino. Justamente, la seguridad de tener a su lado al Omnipotente le ha dado fuerza para no ceder ante los perseguidores; pero la impiedad de \u00e9stos causa fastidio a su sensibilidad espiritual67. Por su parte, se afirma en su posici\u00f3n de fidelidad, pues todos los preceptos divinos se resumen en la verdad, y, por tanto, tienen validez permanente como expresi\u00f3n de los juicios equitativos de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>La Alabanza Constante de Yahv\u00e9 (161-168).<br \/>\n Sin 161 Persigui\u00e9ronme sin causa los pr\u00edncipes, pero mi coraz\u00f3n tem\u00eda tus palabras. 162 Tan contento estoy con tu or\u00e1culo como quien halla abundante bot\u00edn. 163 Odio y abomino la falsedad y amo tu ley. 164 Siete veces te alabo en el d\u00eda por tus justos juicios. 165 Mucha paz tienen los que aman tu ley; no hay para ellos tropiezo. 166 He esperado, Yahv\u00e9, en tu salvaci\u00f3n y he cumplido tus mandamientos. 167 Ha guardado mi alma tus testimonios, y los amo sobremanera. 168 Guardo tus preceptos y tus testimonios, porque todos mis caminos est\u00e1n ante ti.<\/p>\n<p>A pesar de la hostilidad de las clases m\u00e1s representativas de la sociedad, no se ha apartado el salmista de su conducta de entrega a los preceptos divinos. Seg\u00fan su conciencia religiosa, es preferible temer a Dios que a los pr\u00edncipes. La satisfacci\u00f3n del cumplimiento del deber le es superior a la del guerrero que se apodera de copioso bot\u00edn68. Tan consustancial es para \u00e9l la ley divina, que siente odio instintivo para todo lo que signifique falsedad y doblez de coraz\u00f3n. Su alma est\u00e1 en tensi\u00f3n constante espiritual, alabando continuamente a su Dios. La expresi\u00f3n siete veces indica multiplicidad y plenitud.<br \/>\nPara los seguidores de la ley, el premio es la paz interior y la seguridad de que no han de caer por un tropiezo. Bajo la protecci\u00f3n divina est\u00e1n al abrigo de los peligros mortales que acechan a los imp\u00edos. El salmista se siente dichoso cumpliendo los mandamientos divinos, que le aseguran su paz interior. Toda su conducta &#8211; sus caminos &#8211; est\u00e1 patente a su Dios, que puede juzgar de la sinceridad de sus afirmaciones.<\/p>\n<p>S\u00faplica final (169-176).<br \/>\n Tau 169 Acerq\u00faese mi grito a tu presencia, \u00a1oh Yahv\u00e9! y, seg\u00fan tu palabra, dame inteligencia. 170 Llegue mi deprecaci\u00f3n ante tu faz, y, conforme a tu or\u00e1culo, s\u00e1lvame. 171 Mis labios musitar\u00e1n alabanzas porque me ense\u00f1as tus estatutos. 172 Cantar\u00e1 mi lengua tu or\u00e1culo, porque justos son todos tus mandamientos. 173 Sea conmigo tu mano para ayudarme, pues he elegido tus preceptos. 174 Anhelo tu salvaci\u00f3n, \u00a1oh Yahv\u00e9! pues tu ley es mi deleite. 175 Viva mi alma para alabarte, y denme ayuda tus juicios. 176 Si errare como oveja perdida, busca a tu siervo, pues no me he olvidado de tus mandamientos.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n resume los diversos temas del salmo: s\u00faplica para entender mejor la ley divina, ansias de salvaci\u00f3n y acci\u00f3n de gracias por los beneficios inestimables recibidos. El salmista desea penetrar los secretos de los preceptos divinos para captar mejor su voluntad, y, al mismo tiempo, pide que se cumplan sus promesas de protecci\u00f3n para verse libre de los muchos peligros de toda \u00edndole en que se halla. Su s\u00faplica y promesa de acci\u00f3n de gracias se termina con una demanda final de auxilio en caso de que por su debilidad se extrav\u00ede y aparte de los preceptos divinos. A pesar de sus reiteradas afirmaciones de fidelidad, est\u00e1 expuesto a claudicar, y entonces s\u00f3lo la gracia divina puede hacerle volver al buen camino. Yahv\u00e9 es el buen Pastor, que debe buscar a la oveja descarriada para volverla al redil. Estas afirmaciones del salmista est\u00e1n muy lejos de la autosuficiencia de los fariseos, que se cre\u00edan seguros en su estado superior de perfecci\u00f3n. El salmista \u201ces un peregrino por el desierto del mundo; como una oveja que ha sido separada del reba\u00f1o, est\u00e1 expuesto a peligros constantes, y por eso pide a Dios que no le abandone solo en su peregrinaci\u00f3n, sino, conforme a su promesa 69, le busque, para que en medio de estos peligros no olvide la ley de Dios.\u201d70<\/p>\n<p>  1 A. F. Kirkpatrick, o.c., 700. &#8211; 2 J. Cal\u00e9s, o.c., II 440. &#8211;  3 A. F. Klrkpatrick, O.C., 701. &#8211;  4 J. Cal\u00e9s, o.c., II 441. &#8211;  5 A. F. Kirkpatrick, o.c., 701. &#8211; 6 San Agust\u00edn, Expositio in Ps. 118 (119). &#8211;  7 Cf. Neh 0.5-6; Mal 3:13-15. &#8211; 8 Deu 4:8. &#8211; 9 Deu 4:7 &#8211; 10 Deu 4:2. &#8211; 11 Cf. Isa 1:10; Isa 2:3. &#8211; 12 A. F. Kirkpatrick, o.c., 704. &#8211;  13 Cf.Dt 4:45; 6:17. &#8211; 14 Cf. Exo 16:4; Lev 1:6. &#8211;  15 Cf. Sal 34,i2s. &#8211; 16 Cf. Pro 2:4; Pro 3:13s; Pro 8:8.11.18; Pro 16:16. &#8211;  17 Tus estatutos: falta en el TM, pero est\u00e1 en los LXX y es exigido por el contexto. &#8211; 18 Cf. Sal 3:1s. &#8211; 19 Cf. Sal 19:14; Deu 17:12-13; Mal 3:15; Mal 4:1. &#8211; 20 No olvid\u00e9 seg\u00fan los LXX. El TM: \u201cpuse\u201d (\u00bfante mis ojos?).  Sir.: \u201che deseado.\u201d &#8211; 21 Cf. Sal 44:26; Sal 7:6; Sal 22:16. &#8211; 22 Cf. Sal 25:17; Isa 60:5. &#8211;  23 Tu palabra: correcci\u00f3n seg\u00fan algunos rnss. y el Targum. El TM: \u201ctu camino.\u201d &#8211; 24 Cf. Sal 27:12; Sal 86:12. &#8211; 25 Cf. Isa 33:15; 1Jn 2:15-17. &#8211; 26 Cf. Mat 10:18; Hec 26:1-2. &#8211;  27 Lit. el TM: \u201cEsto ha sido para m\u00ed.\u201d &#8211;  28 Cf. Pro 21:24; Sal 1:2. &#8211; 29 Cf. Gen 47:9; 1Cr 29:15; Job 35:10. &#8211; 30 Cf. Sal 16:6; Sal 73:26; Sal 142:5. &#8211; 31 Cf. Sal 33:6; I45:9- &#8211; 32 Cf. Deu 6:24; Deu 10:13; Deu 30:9-15. &#8211; 33 Cf. Sal 118:18; Job 5:17. &#8211; 34 Cf. Sal 17:11; Sal 73:7; Isa 6:10. &#8211; 35 Cf. Job 10:8; Deu 32:6. &#8211; 36 Cf. Deu 8:2.3.16; 13:4- &#8211; 37 Cf. Jer 31:13; Is 513; Jer 66:13. &#8211;  38 Cf. Sal 69:3; Sal 84:2; Lam 4:17. &#8211; 39 Algunos autores creen que aqu\u00ed se alude a la costumbre de los antiguos de poner el odre lleno de vino al humo para que mejore y tome sabor (\u201camphorae fumum bibere,\u201d Horacio, Odas III 8.11). En ese caso, el salmista declarar\u00eda que est\u00e1 siendo probado como odre al humo para aquilatar su virtud en medio de los sufrimientos. &#8211; 40 Cf. Sal 57:7; Jer 18:20.22. &#8211; 41 Cf. Sal 89:2. &#8211; 42 Cf. Sal 78:69. &#8211; 43 Cf. Isa 40:29-31. &#8211; 44 Or\u00e1culos: en pl. seg\u00fan los LXX. El TM lee en singular. &#8211;  45 Cf. Sal 86.li. &#8211; 46 Cf. Sal 19:11; Job 33:12; Jua 4:32.34. &#8211;  47 Lit.: \u201ceternamente, hasta el fin.\u201d &#8211;  48 Cf. Jue 12:3; Sam 19:5; 28:21; Job 13:14 &#8211; 49 Cf. Heb 13:15; Sal 19:15. &#8211;  50 Me deleitar\u00e9: as\u00ed seg\u00fan los LXX, San Jer\u00f3nimo, Targum y sir. El TM: \u201cmirar\u00e9.\u201d &#8211; 51 Cf. 1Re 18:21; Stg 1:8. &#8211; 52 Cf. Sal 32:8; Sal 38:8. &#8211; 53 Cf. Sal 51:13; Sal 3:6; Sal 37:18. &#8211; 54 Cf. Sal 17:36; Sal 20:3; Sal 41:4; Sal 94:18. &#8211; 55 Cf. Jer 6:28-30; Eze 32:18.19. &#8211; 56 As\u00ed siguiendo la versi\u00f3n de los LXX. &#8211; 57 Cf. Sal 33:6; Sal 89:15. &#8211; 58 Cf. Sal 94.I3S. &#8211; 59 Cf. Sal 19 &#8211; 60 Cf. Sal 77:Sal 11:14. &#8211; 61 Cf. Sal 31:17. &#8211; 62 Cf. Dt 4:8:2Ti 2:13. &#8211; 63 Cf. Sal 69:10. &#8211; 64 Cf. Lam 2:19; Jue 7:19; Sam u,u. &#8211; 65 Cf. Sal 69:18; Sal 34:19; Deu 4:7. &#8211; 66 Cf,Deu 35:2; Deu 43:2; Isa 51:22. &#8211; 67 Cf. Sal 139:21. &#8211; 68 Cf. Isa 9:3. &#8211; 69 Cf. Eze 34:11s. &#8211; 70 A. F. Kirkpatrick, o.c., 733.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>andan.<\/b> Una pauta habitual de vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Bienaventurados \u2026 Bienaventurados.<\/b> Semejante al <span class='bible'>Sal 1:1-3<\/span>. En otros lugares, el salmista declara que las Escrituras son m\u00e1s valiosas que el dinero (vv. <span class='bible'>Sal 119:14<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Sal 119:72<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Sal 119:127<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Sal 119:162<\/span>) y que da m\u00e1s placer que la dulzura de la miel (v. <span class='bible'>Sal 119:103<\/span>; cp. <span class='bible'>Pro 13:13<\/span>; <span class='bible'>Pro 16:20<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:16<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 119 (118): Salmo de estilo sapiencial que desarrolla una extensa meditaci\u00f3n en torno a la ley de Dios, medio de revelaci\u00f3n de la voluntad divina. Recurriendo a una amplia gama de g\u00e9neros literarios (alabanza, s\u00faplica, declaraci\u00f3n de inocencia, lamentaci\u00f3n, etc.), el autor exhorta al cumplimiento de la ley detallando las actitudes humanas exigidas, reflexiona sobre sus cualidades, alaba sus virtudes y celebra los dones que ofrece a quienes la respetan. Su estructura responde al procedimiento del acr\u00f3stico alfab\u00e9tico que determina la divisi\u00f3n del salmo en veintid\u00f3s estrofas de ocho versos, cada una de las cuales se inicia con una de las letras del alefato (= alfabeto) hebreo. Sus ciento setenta y dos versos incluyen, salvo contadas excepciones, un sin\u00f3nimo de \u201cley\u201d. A pesar de su esp\u00edritu legalista, la composici\u00f3n permite descubrir la relaci\u00f3n personal que Dios establece con su pueblo por medio de la alianza.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Sal 112:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Felices:<\/b><\/i> Bienaventuranza con car\u00e1cter program\u00e1tico que vincula la dicha del ser humano a la observancia de la voluntad divina manifestada en sus mandatos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salmo 119. El Abc de Oro de la Palabra de Dios<\/p>\n<p> Este, el ejemplo m\u00e1s grande del arte del Salmo alfab\u00e9tico (acr\u00f3stico) (ver La poes\u00eda en la Biblia), tiene un tema digno de su habilidad. No sabemos cu\u00e1ndo fue compuesto y, por lo tanto, no podemos decir a cu\u00e1nto material escrito se refiere cuando habla de la palabra del Se\u00f1or, o sus mandatos, preceptos y promesas. Nuestro es el privilegio de cantar estas palabras en un d\u00eda cuando contamos con toda la Escritura escrita; del salmista fue el privilegio celebrar la realidad fundamental de que, venga como viniera y en qu\u00e9 forma exista, la palabra de Dios es central a la vida del pueblo de Dios. Nuestro Dios es un Dios que habla y es la posesi\u00f3n de esa revelaci\u00f3n verbal lo que diferencia a su pueblo de todos los dem\u00e1s sobre la tierra.<\/p>\n<p>Al referirse a esta \u201cpalabra de Dios\u201d (lo cual hace en casi todos sus 176 vers\u00edculos) el Salmo utiliza nueve palabras principales. Estas pueden ser listadas en cinco grupos: (i) La palabra se origin\u00f3 en el hablar divino: Palabra(s) (heb. dabar, 9, 16, 17, 25, 28, 42, 43, 49, 57, 65, 74, 81, 89, 101, 105, 107, 114, 130, 139, 147, 160, 161, 169) y palabra\/promesa(s) (heb. imrah, 11, 38, 41, 50, 58, 67, 76, 82, 103, 116, 123, 133, 140, 148, 154, 158, 162, 170, 172) se derivan ambas de verbos del habla. La \u201cpalabra\u201d es lo que el propio Dios ha hablado; ya sea directamente, como a Abraham (G\u00e9n. 17:1) o a Mois\u00e9s o por intermedio de \u00e9l o de algunos de los otros profetas (p. ej. Exo. 3:5; 19:9; Am\u00f3s 1:1, 3).<\/p>\n<p>(ii) Se usan dos t\u00e9rminos para afirmar que esta palabra expresa la mente de Dios: leyes (heb. mispat 7, 13, 20, 30, 39, 43, 52, 62, 75, 84, 91, 102, 106, 108, 120, 132, 137, 149, 156, 160, 164, 175) se deriva del verbo \u201cdar juicio\u201d, tomar una decisi\u00f3n sobre lo que es correcto o errado; testimonio(s) (heb. eda 2, 14, 22, 24, 31, 36, 46, 59, 79, 88); edut (95, 99, 111, 119, 125, 129, 138, 144, 152, 157, 167, 168) se deriva del verbo \u201cdar testimonio\u201d: en su palabra Dios \u201cda testimonio\u201d de s\u00ed mismo, su naturaleza y su verdad.<\/p>\n<p>(iii) La importancia permanente de la palabra de Dios es expresada por leyes, en el sentido de \u201cdecretos\u201d (heb. hoq 5, 8, 12, 16, 23, 26, 33, 48, 54, 64, 68, 71, 80, 83, 112, 117, 118, 124, 135, 145, 155, 171). Se deriva del verbo \u201cgrabar\u201d y sugiere algo \u201cgrabado en la roca\u201d a perpetuidad.<\/p>\n<p>(iv) La autoridad de la palabra y el amor que la motiv\u00f3 se fusionan en la descripci\u00f3n ley (heb. torah, 1, 18, 29, 34, 44, 51, 53, 55, 61, 70, 72, 77, 85, 92, 97, 109, 113, 126, 136, 142, 150, 153, 163, 165, 174). Aunque la palabra es usada como una imposici\u00f3n autoritaria, b\u00e1sicamente significa \u201cense\u00f1ar\u201d y es espec\u00edficamente (Prov. 3:1) la instrucci\u00f3n que un padre cuidadoso da a su hijo que ama.<\/p>\n<p>(v) Por \u00faltimo, la palabra de Dios ha sido dise\u00f1ada para una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica a la vida. Es mandatos, mandamientos (heb. miswah, 6, 10, 19, 21, 32, 35, 47, 48, 60, 66, 73, 86, 96, 98, 115, 127, 131, 143, 151, 166, 172, 176). Si puede hacerse alguna distinci\u00f3n pr\u00e1ctica entre esta palabra y la siguiente, es que mandato es la simple idea de \u201chacer lo se le manda\u201d mientras que ordenanzas (heb. piqqud, 4, 15, 27, 40, 45, 56, 63, 69, 78, 87, 93, 94, 100, 104, 110, 128, 134, 141, 159, 168, 173) sugiere aplicar la palabra de Dios a las menudencias de la vida, y caminos (heb. derek, 3, 15, 37) es lo que ahora se denomina \u201cestilo de vida\u201d.<br \/>\ntrav\u00e9s de todas estas palabras existe un cierto \u00e9nfasis continuo, por ejemplo, el amor a la palabra de Dios (16, 30, 54, 70, 127, 140, 159, 167), el compromiso de obedecerla (17, 34, 60, 100, 106, 129), la palabra a la cual uno resueltamente se aferra en los momentos de dificultad (51, 61, 83, 87, 95, 109, 110, 143, 157, 161). La preocupaci\u00f3n por la palabra es motivo para rogar pidiendo compasi\u00f3n (77) y liberaci\u00f3n (153); el Se\u00f1or siempre cumple su palabra (41, 59, 65, 76, 116, 154, 170). Este Salmo es un tesoro sin fin. Es virtualmente un Salmo de oraci\u00f3n de principio a fin, porque a lo largo de \u00e9l se dirige al Se\u00f1or y brota de un coraz\u00f3n realmente humano en toda su fragilidad y sus fallas. No importa cu\u00e1n grandes sean nuestras aspiraciones para obedecer, para mantener la palabra del Se\u00f1or muy viva en nuestras mentes y vidas, seguimos siendo hasta el final como oveja extraviada necesitando el cuidado del Pastor (176).<br \/>\nocasionalmente escribiendo un terceto (48, 176) el poeta a lo largo del Salmo dedica, por turno, ocho parejas de dichos a cada letra del alfabeto. Pero, como siempre en la poes\u00eda hebrea, la forma est\u00e1 subordinada al pensamiento y cada secci\u00f3n alfab\u00e9tica es una declaraci\u00f3n cuidadosamente compuesta.<\/p>\n<p>1-8 Alef. El gran \u201csi al menos\u201d. T\u00edpico de todo el Salmo, la secci\u00f3n inicial afirma que la obediencia a la palabra de Dios es la clave de la vida. El gran clamor del v. 5 es el eje de la secci\u00f3n. Doblemente bienaventurados son los que viven seg\u00fan su palabra con constancia y consagraci\u00f3n (1-3), porque es su palabra y su intenci\u00f3n es que sea obedecida (4). Oh, que fuera yo as\u00ed (5), porque entonces no habr\u00eda esperanzas que terminen en desilusi\u00f3n (6) sino en alabanza (7). Con la ayuda de Dios obedecer\u00e9 (8). 1-4 Son objetivos: esta es la realidad. Bienaventurados (1, 2) bajo la aprobaci\u00f3n divina; \u00edntegros de camino, una vida \u201cintegrada\u201d alrededor de la ley del Se\u00f1or, exterior (andan) e interiormente (coraz\u00f3n); no hacen, \u201chan determinado no hacer nada\u201d. T\u00fa (4), enf\u00e1tico \u201ct\u00fa, t\u00fa mismo\u201d. 5-8 Son subjetivos: anhelos, expectaciones y resoluciones personales. Estables. Este es el ideal de \u201cpermanecer firme en nuestros caminos\u201d. Avergonzado, encontrando que la vida es una desilusi\u00f3n. Tus leyes (8) es enf\u00e1tico, concordando con el t\u00fa del v. 4. <\/p>\n<p>9-16 Bet. El coraz\u00f3n absorto. Alef expres\u00f3 su anhelo (5), pero la manera pr\u00e1ctica de seguir adelante es enfocar ese anhelo en la palabra de Dios y en el Se\u00f1or mismo (10, 12). Se presenta el caso de un joven, o sea, una situaci\u00f3n en que la vida de pureza est\u00e1 presionada constantemente. La posibilidad de una vida pura depende de la direcci\u00f3n de la voluntad (10), los contenidos de la mente y la memoria (11), las preocupaciones de la boca (13) y de las emociones (14, 16), los sujetos del pensamiento (15, 16). La vida exterior (camino), emana de factores interiores, todos absortos en la palabra y centrados en el Se\u00f1or en alabanza e instrucci\u00f3n (12). 9 Con qu\u00e9, una pregunta pr\u00e1ctica: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 manera?\u201d El problema es externo (9), pero la respuesta (10-16) es interna. 10 La direcci\u00f3n deliberada (he buscado) del coraz\u00f3n (todo el ser interior) volvi\u00e9ndose hacia Dios y la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n espec\u00edfica. 11 El coraz\u00f3n repleto de la palabra es el ant\u00eddoto contra el pecado. 13 El vers\u00edculo comienza con labios humanos y termina con la boca divina: sea que hablemos solos o con otros, nuestra conversaci\u00f3n rebosa de lo que Dios ha hablado. 15 Hasta este punto, los verbos principales han sido \u201cperfectos de decisi\u00f3n\u201d (\u201cestoy decidido a buscar \u2026 guardar \u2026 contar \u2026 gozar\u201d). Los pensamientos paralelos son ahora volcados en una oraci\u00f3n: \u201cOh, por favor, perm\u00edteme meditar \u2026 considerar.\u201d Nuestros compromisos deben estar saturados de oraci\u00f3n. 16 Una silenciosa resoluci\u00f3n se basa en un uso apropiado de las emociones y la memoria (16).<\/p>\n<p>17-24 Gu\u00edmel. El que depende del Se\u00f1or. Los vers\u00edculos van juntos en parejas: 17 y 18 (obras de Dios que hacen posible la obediencia) van en pareja con 21 y 22 (obras de Dios que castigan la desobediencia y recompensan la obediencia); 19 y 20 (el salmista es un extra\u00f1o sobre la tierra) van en pareja con 23 y 24 (el salmista es reprochado); nuestras pasiones dificultan la vida de santidad (9); de la misma manera, dice Gu\u00edmel, lo hacen nuestras circunstancias. La tierra es un lugar extra\u00f1o (19); la sociedad contiene a los que abandonan la palabra (21), uno se encuentra con oposici\u00f3n personal, y aun oficial.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hemos de vivir la vida de Dios en las cortes de la tierra? Primero (17, 18), pidiendo acci\u00f3n divina. Haz bien, \u201cprovee totalmente para\u201d. Abre. En la \u201ccompleta provisi\u00f3n\u201d buscada, se especifica una cosa: la habilidad de comprender la palabra en toda su maravilla. En segundo lugar (19, 20), reconociendo las realidades de la situaci\u00f3n y manteniendo una aut\u00e9ntica prioridad. Peregrino, residente extranjero. Pero, no obstante las dificultades potenciales de una vida as\u00ed, no es el bienestar terrenal, ni el que las necesidades sean suplidas, ni siquiera el regreso al hogar lo que se busca, sino el conocimiento de la palabra de Dios como un anhelo total. En tercer lugar (21 y 22), el equivalente negativo de lo anterior: anhelando la providencia divina que suple nuestras necesidades (17-20) haciendo juego con el tratar de evitar el desagrado divino por medio de una obediencia consagrada a \u00e9l. En cuarto lugar (23 y 24); cueste lo que cueste (aun el desagrado de personas influyentes), la palabra del Se\u00f1or domina la mente, las emociones y el consejo pr\u00e1ctico que da direcci\u00f3n a la vida.<\/p>\n<p>25-32 D\u00e1let. Tiempo de dificultades, tiempo de \u2026 ? La situaci\u00f3n descrita en Gu\u00edmel, un extra\u00f1o en un ambiente extra\u00f1o, es real. La humillaci\u00f3n (25), el cansancio (28), la tentaci\u00f3n (29), los posibles desencantos (31) son parte de la vida. Las cosas \u201cnos desaniman\u201d (25, \u201cmi alma se adhiere al polvo\u201d), la vida ya no se aguanta (28, \u201cmi alma no duerme por la depresi\u00f3n\u201d). Pero, m\u00e1s que nada, el momento de dificultad debe ser el momento de oraci\u00f3n.<br \/>\nocho vers\u00edculos contienen siete oraciones. Una oraci\u00f3n pidiendo ser renovado (vivif\u00edcame, 25), un mayor conocimiento (26, 27), fuerza en la necesidad (28), gracia, favor divino hacia el necesitado que carece de m\u00e9ritos (29), pidiendo un resultado favorable (31). El momento de la dificultad es tambi\u00e9n el momento para una consagraci\u00f3n especial, fijar la mente en su maravillosa palabra (27), escoger y mantenerse firme en su verdad (30), encarar la dificultad con obediencia (31, \u201cme adhiero a tus estatutos\u201d), hacer el esfuerzo (\u201ccorrer\u00e9\u201d). Pero el momento de la dificultad es tambi\u00e9n el tiempo del descanso, porque Dios siempre ser\u00e1 fiel a su palabra (25b, 28b, 29b, mejor \u201cde acuerdo con tu ley\u201d).<\/p>\n<p>33-40 Hei. Renovaci\u00f3n interior, el coraz\u00f3n permanece \u00edntegro. El esp\u00edritu de dependencia contin\u00faa con nueve pedidos en ocho vers\u00edculos. Pero la amenaza de algo que le impida correr en el camino de Dios (32) no es aqu\u00ed el ambiente hostil (Gu\u00edmel) ni las dificultades de la vida (D\u00e1let) sino el coraz\u00f3n inconstante que quiere obedecer (34), pero puede f\u00e1cilmente apartarse al ser atra\u00eddo por prop\u00f3sitos ego\u00edstas (36) y cede a las tentaciones que entran por los ojos (37). Es as\u00ed que hay una tensi\u00f3n en el coraz\u00f3n mismo: la lealtad del coraz\u00f3n amenazada por la deslealtad del coraz\u00f3n. La soluci\u00f3n es la oraci\u00f3n: s\u00f3lo el Se\u00f1or puede conservarlo obediente en el \u201ccamino\u201d (33, guardar\u00e9, lit \u201cel camino de tus decretos\u201d), el coraz\u00f3n \u00edntegro (34), nos dirige hacia la verdadera felicidad (35), nos salva de actividades indignas (36, 37), nos salva de la desilusi\u00f3n (39, oprobio) y renueva las fuentes de la vida (40, vivif\u00edcame). La secci\u00f3n es de tres partes: 33-35, consagraci\u00f3n total, guardando la palabra de Dios con todo el coraz\u00f3n; 36, 37, amenazas interiores, el coraz\u00f3n dividido; 38-40, cuidado fiel y providencia divina.<\/p>\n<p>41-48 Vav. Progreso firme. Cada vers\u00edculo en esta secci\u00f3n empieza con \u201cy\u201d (omitido enteramente en la RVA y en el v. 42 traducido entonces). Esta no es meramente una t\u00e9cnica para poder incluir la letra Vav (que, como prefijo, significa \u201cy\u201d) sino que es toda la raz\u00f3n de la secci\u00f3n: hay cosas que siguen una secuencia. Las secciones anteriores han luchado con el problema de vivir una vida pura (Bet) y en un mundo extra\u00f1o (Gu\u00edmel) lleno de presiones (D\u00e1let) y con un coraz\u00f3n dividido (Hei). Un ingrediente es m\u00e1s importante que todos los dem\u00e1s: el Se\u00f1or ha prometido misericordia y salvaci\u00f3n (41); la misericordia que conoce, se interesa, suple las necesidades y nunca falla y la salvaci\u00f3n que interviene para librar en todo momento de necesidad. De all\u00ed la importancia de \u201cy\u201d en el v. 41, como si dijera \u201cy por supuesto esto tambi\u00e9n\u201d. Luego vienen las \u201ccosas que acompa\u00f1an a la salvaci\u00f3n\u201d (42-48). 42, 43 Estos vers\u00edculos comparten el tema del testimonio hablado: los que conocen el amor y la salvaci\u00f3n del Se\u00f1or hablan de ellos. Se puede confiar en su palabra para que provea la respuesta aun del que cuestiona con hostilidad (42), pero (43) la palabra puede ser usada \u00fanicamente con consentimiento divino y tiene que haber, en todo momento, una dependencia sensible a la buena voluntad divina. 44-46 Est\u00e1n unidos por una forma de verbo que va m\u00e1s all\u00e1 de \u201clo har\u00e9\u201d, indicando \u201cprometo que lo har\u00e9\u201d. El testimonio requiere el contexto de una vida obediente (44), una vida que demuestra la verdadera libertad que produce la obediencia (45). De esa manera no hay verg\u00fcenza o temor de desilusi\u00f3n aun en testificar a los reyes (46). 47, 48 Est\u00e1n conectados por el amor (amado) a la palabra, porque la boca que habla la palabra (42, 43) y la vida que la ejemplifica (44-46) deben emanar del coraz\u00f3n que lo ama.<\/p>\n<p>49-56 Zayin. Administrador de la verdad. Muchas cosas generan la reacci\u00f3n \u201c\u00bfpara qu\u00e9 seguir preocup\u00e1ndonos?\u201d: las dificultades (50), la oposici\u00f3n despreciativa (51) o porque a nadie parece importarle (53). En esos momentos, el salmista segu\u00eda centrando su vida en la palabra del Se\u00f1or, encontrando que las promesas divinas generaban una renovaci\u00f3n en \u00e9l (50, vivificado), que el tiempo de la oposici\u00f3n era justamente el de tomarse firmemente de las ense\u00f1anzas del Se\u00f1or (51), que sus juicios daban consuelo (52), que la oscuridad de la vida tiene que ser encarada con un resuelto \u201cguardar\u201d (el \u201cguardar\u201d de un siervo, 55) y constante conservaci\u00f3n (56, guard\u00e9, lit. \u201cmantuve intacto\u201d), el guardar de un administrador. 49, 50 La palabra de esperanza y consuelo. Promesa \u2026 palabra, \u201chabla\u201d. La palabra se origina en la boca del Se\u00f1or; en consecuencia comunica esperanza segura y es una fuerza estimulante (50, vivificado, \u201crenueva\u201d). 51, 52 La palabra defendida contra los burladores: la oposici\u00f3n descontrolada enfrentada con una consagraci\u00f3n firme que da consuelo. 53, 54 La palabra en la tristeza y en el canto. El pueblo observa normas diferentes y el mundo es un lugar extra\u00f1o (\u00e1mbito, 54 \u201cvivir como un extra\u00f1o\u201d, ver el v. 19). Estas presiones no le hacen ceder sino que hacen que las alegr\u00edas de la palabra sean m\u00e1s preciosas. 55, 56 La palabra guardar, ver el comentario anterior. La secci\u00f3n Zayin equilibra cualquier impresi\u00f3n que haya creado la secci\u00f3n Vav en el sentido de que la vida es un triunfo sin interrupciones. La libertad que da la palabra (45), la audacia (46) y el deleite (47, 48) deben ser vigilados y protegidos por medio de tomarse resueltamente de la palabra.<\/p>\n<p>57-64 Jet. El ordenamiento de la vida. La secci\u00f3n comienza y termina dirigi\u00e9ndose al Se\u00f1or, su suficiencia y su amor fiel que llena toda la vida. \u00bfC\u00f3mo reaccionamos al que es totalmente suficiente (57-60), y c\u00f3mo vivimos en relaci\u00f3n con aquel cuyo amor podemos encontrar en todas partes (61-64)? Somos como la tribu de Lev\u00ed (Jos. 13:14, 33; 18:7) que no necesitaba otra fuente de bienes fuera del Se\u00f1or. Nuestra respuesta a esto consta de cuatro partes: obediencia prometida (57), buscando de coraz\u00f3n su favor y su gracia inmerecida (58), cambio reflexivo de uno mismo (59) y obediencia inmediata (60). O sea, una vida consagrada a su palabra, confiando en sus promesas y conform\u00e1ndose a sus estatutos. Afuera est\u00e1n los enemigos a enfrentar (61), un programa que organizar (62), amigos que cultivar (63) porque en toda situaci\u00f3n y lugar -sea hostil, secreto o corporativo- su amor (constante) est\u00e1 en todas partes. Por lo tanto, toda situaci\u00f3n debe ser aprovechada para deleitarle: manteniendo su palabra en la adversidad (61), ordenando la vida para apartar un tiempo para deleitarse en la palabra (62), siendo amigo de los que siguen la palabra (63).<\/p>\n<p>65-72 Tet. Graduaci\u00f3n en la escuela del Se\u00f1or. En Het se nos llama a un reordenamiento de la vida a la luz de lo que el Se\u00f1or es; Tet se concentra en la nueva direcci\u00f3n que el Se\u00f1or da a nuestras vidas. Somos alumnos en su escuela de aflicci\u00f3n (67, 70), \u00e9l es el Director de la escuela y el premio de graduaci\u00f3n es el tesoro de su palabra. 65-67 El sorprendente beneficio de la aflicci\u00f3n. El Se\u00f1or ha cumplido su palabra haciendo bien a su siervo (65, lit. \u201ct\u00fa has hecho bien \u2026 \u201d); esto induce al siervo a pedir m\u00e1s ense\u00f1anza (66), confiando en lo que el Se\u00f1or manda aunque la escuela en que ha recibido el beneficio era la de la aflicci\u00f3n. 68-70 El beneficio de un coraz\u00f3n resuelto y gozoso. Pase lo que pase, porque el Se\u00f1or es bueno puede hacer s\u00f3lo lo bueno. Por lo tanto, podemos ser alumnos dispuestos en su escuela, consagr\u00e1ndonos a enfrentar los enga\u00f1os, guardando su palabra de todo coraz\u00f3n (cf. 56) y desarrollar verdadera sensibilidad del coraz\u00f3n deleit\u00e1ndonos en su ley (70). 71, 72 Beneficios en la escuela de la aflicci\u00f3n. Fue en esta escuela que aprendi\u00f3 los decretos del Se\u00f1or (o sea, su palabra dise\u00f1ada para nuestra obediencia) y aprendi\u00f3 tambi\u00e9n qu\u00e9 tesoro es la ley (o sea, su palabra dise\u00f1ada para nuestra instrucci\u00f3n). N\u00f3tese en esta secci\u00f3n la preponderancia de la idea de \u201cbondadoso\u201d: lo que el Se\u00f1or ha hecho (65, ver lo anterior), lo que \u00e9l es (68) y lo que nos otorga en su escuela (71, 72).<\/p>\n<p>73-80 Yod. Convirtiendo el sufrimiento en testimonio. En la aflicci\u00f3n el salmista mismo recibi\u00f3 beneficios (seg\u00fan Tet), pero ahora nos encontramos que est\u00e1 preocupado por vivir en la aflicci\u00f3n de tal manera que el beneficio pueda tambi\u00e9n tocar a otros. Aparecen los mismos agentes humanos de la aflicci\u00f3n (78, cf. 69) pero \u00e9l ora pidiendo poder aguantar la hostilidad de ellos de tal manera que los que te temen puedan tener gozo por medio de la constancia de su esperanza (74) y se acerquen en comuni\u00f3n a \u00e9l (79). La secci\u00f3n comienza, sigue y termina con una oraci\u00f3n pidiendo el bien personal; sigue orando por otros y la influencia del buen ejemplo; y equilibra los dos agentes en la aflicci\u00f3n: el Se\u00f1or fiel y el pueblo hostil. 73 Me formaron es m\u00e1s bien \u201cme establecieron\u201d: por lo tanto \u201cme has hecho lo que soy y puesto donde estoy\u201d. Hicieron incluye todas las fuerzas por medio de las cuales modela nuestro car\u00e1cter. Las \u201cpresiones\u201d de la vida son las manos del Alfarero. Entender. La oraci\u00f3n no es pidiendo ense\u00f1anza sino \u201cdiscernimiento\u201d, la habilidad de llegar al fondo de su verdad. Esta secci\u00f3n enfatiza la apreciaci\u00f3n interior de la palabra: discernimiento y aprendizaje (73), confianza en el futuro (74), conocimiento (78) y un coraz\u00f3n \u00edntegro (80), o sea un ser interior en quien toda capacidad se integra perfectamente porque se basa en la palabra. \u00a1Esta era su oraci\u00f3n, su meta y consagraci\u00f3n en un momento de aflicci\u00f3n (75) y dolor inmerecido (78)!<\/p>\n<p>81-88 Kaf. En las \u00faltimas. La aflicci\u00f3n sigue. Sus opositores son los mismos (85, cf. 69, 78), el sufrimiento es inmerecido (86, cf. 69, 78) y ya no lo aguanta m\u00e1s. 81-84 Expresan urgencia y ruegan que el Se\u00f1or cambie la situaci\u00f3n. 85-88 Son una oraci\u00f3n pidiendo ayuda y renovaci\u00f3n (88, vivif\u00edcame, \u201crenueva\u201d) dentro de la situaci\u00f3n. Toda la secci\u00f3n es una oraci\u00f3n, alternando las declaraciones con los ruegos al colocar delante del Se\u00f1or las realidades y las necesidades de la vida: y esta es la lecci\u00f3n principal que aprender, que cuando uno est\u00e1 en las \u00faltimas, hay una salida llamada \u201coraci\u00f3n\u201d. Con frecuencia, la oraci\u00f3n es la primera cosa que se pierde en el sufrimiento, cuando en realidad es el remedio m\u00e1s eficaz. Muchas veces el sufrimiento es largo -desfallece (81), desfallecen (82), cu\u00e1ntos son los d\u00edas (84)- pero en las \u00faltimas siempre hay una salida llamada \u201cesperanza\u201d (81, 82) y otra llamada \u201cobediencia\u201d (83, 87). El sufrimiento puede ser extremadamente inc\u00f3modo. Puede venir de personas hostiles y ser inmerecido, pero el quebrantamiento de la ley de Dios (85) debe ser vencido por nuestra obediencia (88). La palabra fiel sigue siendo nuestra regla para el presente (83, 87, 88) y nuestra esperanza para el futuro (81, 82). <\/p>\n<p>89-96 L\u00e1med. Palabra sin fin. La palabra heb. que se ha traducido para siempre (89) y nunca jam\u00e1s (93), divide a la secci\u00f3n en dos partes: la palabra del Se\u00f1or y la consagraci\u00f3n a su palabra son iguales \u201cpara siempre\u201d. El pensamiento avanza desde la palabra en el cielo (89) a la palabra disfrutada personalmente (92), y despu\u00e9s desde la palabra disfrutada personalmente (93) a la palabra en su propia naturaleza sobremanera amplia (96). Tu palabra (89) que expresa la naturaleza y la voluntad del Se\u00f1or es un punto fijo en el cielo. Pero el Se\u00f1or es el mismo sobre la tierra (90). Su fidelidad, consistencia invariable, permanece fortaleciendo a generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n de gente y dando estabilidad a la tierra que habitan. Por cierto que tal es su inmutabilidad permanente que es la misma hoy y tal es su dominio soberano total que todos -tanto buenos como malos- hacen su voluntad (91). En el nivel personal pasa lo mismo. La palabra permanente da durabilidad al que se deleita en ella. Esto naturalmente lleva a la consagraci\u00f3n, porque la palabra que protegi\u00f3 de la muerte, de la misma manera produjo una renovaci\u00f3n (vivificado, 93). Una consagraci\u00f3n as\u00ed a la palabra caracteriza a los que son del Se\u00f1or (94). Aun en el mismo per\u00edodo de hostilidad (95, cf. 69, 78, 85), se dedicar\u00e1 a las ordenanzas del Se\u00f1or (su palabra que declara qui\u00e9n es \u00e9l y qu\u00e9 requiere). Este es el camino a la vida porque \u201cen todo lo temporal veo un factor limitante pero tus mandatos significan la libertad verdadera\u201d (par\u00e1frasis del v. 96, cf. 45).<\/p>\n<p>97-104 Mem. La palabra deleitosa. La esencia de esta secci\u00f3n est\u00e1 entre el par\u00e9ntesis formado por las exclamaciones cu\u00e1nto y cu\u00e1n: 97,  cu\u00e1nto amo, deleite subjetivo en la palabra; 103, cu\u00e1n dulces, deleite objetivo de la palabra. El v. 104 es un resumen y conclusi\u00f3n. Somos ense\u00f1ados (97-100) que la palabra deleitosa informa a la mente: como el amor (amo) resulta en una prolongada meditaci\u00f3n de la misma, imparte una sabidur\u00eda que es superior a los peligros (98), m\u00e1s grande que la sabidur\u00eda humana (99), superando a la tradici\u00f3n (100). Adem\u00e1s, la palabra deleitosa da direcci\u00f3n a la vida (101-103): ense\u00f1a lo que se debe evitar y lo que se debe hacer. Es la voz de ense\u00f1anza del Se\u00f1or y es intr\u00ednsecamente deliciosa. En resumen (104), este es el camino de la mente santa (inteligencia, captando y discerniendo la verdad), de las emociones seguras (aborrezco) y del buen vivir (camino). N\u00f3tese la secuencia: la meditaci\u00f3n constante (97, 98, 99) se convierte en obediencia (100), el poder de la palabra para cambiar nuestras vidas. La obediencia (101) que surge del reconocimiento de la autoridad divina que tiene la palabra (102) se convierte en delicia (103).<\/p>\n<p>105-112 Nun. La palabra pr\u00e1ctica. Las duras realidades de la vida, comunes a las secciones anteriores se encuentran presentes aqu\u00ed como aflicciones (afligido, 107) y trampas de los imp\u00edos (110). Este es el contexto de lo que dice de la palabra. Es para la vida real en un mundo real. Como sucede con todas las secciones, \u00e9sta tiene una estructura claramente definida:<\/p>\n<p>A1 (vv. 105, 106) La palabra como gu\u00eda de la vida y una respuesta solemne: la luz y el voto.<\/p>\n<p>B1 (vv. 107, 108) La palabra en la mano del Se\u00f1or en medio de las dificultades de la vida, capaz de renovar y ense\u00f1ar.<br \/>\n2 (vv. 109, 110) La palabra en manos humanas en medio de las dificultades, recordada y obedecida.<\/p>\n<p>A2 (vv. 111, 112) Una respuesta gozosa y la palabra como gu\u00eda de la vida: posesi\u00f3n y direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>105 L\u00e1mpara \u2026 lumbrera. Probablemente la l\u00e1mpara para iluminar el pr\u00f3ximo paso, la lumbrera para iluminar el camino que tiene por delante. 106 Jurado. La idea de una consagraci\u00f3n deliberada es fuerte en esta secci\u00f3n. Los verbos en 109, 110 expresan decisi\u00f3n: \u201cEstoy decidido a no olvidar \u2026 a no desviarme.\u201d \u00a1No podemos esperar que por accidente seamos devotos de la palabra! 107 Vivif\u00edcame, \u201crenueva\u201d. 108 Ofrendas de mi boca, \u201cofrendas voluntarias\u201d, devociones deliberadas que uno mismo se impone. 109, 110 Combinan los riesgos que uno necesariamente asume en el transcurso de la vida con los riesgos que implican la hostilidad de otros. De esta manera se incluye todo peligro posible: todo el precario transcurso de la vida debe mantenerse bajo y dentro de la palabra. 111, 112 El coraz\u00f3n que se regocija debe ser conectado con el \u201ccoraz\u00f3n dirigido\u201d (112), lit.: \u201cHe inclinado, o dirigido mi coraz\u00f3n para cumplir tus decretos.\u201d El gozo sin la obediencia es frivolidad; la obediencia sin gozo es moralismo.<\/p>\n<p>113-120 S\u00e1mej. Perseverancia, no contemporizar. El salmista es lo contrario al indeciso, al malo, al descarriado y al imp\u00edo. La diferencia observable es la palabra: amada (113, 119), conservada (115, cf. 56), el lugar de refugio y la raz\u00f3n de la esperanza (114), el centro de una mirada firme (117, lit.: \u201cSiempre tendr\u00e9,\u201d u \u201cOh, que siempre tenga yo mi mirada clavada en \u2026 \u201d). Pero la realidad interior que lo distingue es el Se\u00f1or: porque esperar en la palabra es refugiarse en el Se\u00f1or (114); la palabra es los mandamientos de mi Dios (115); temer la palabra y temer al Se\u00f1or van juntos (120).<\/p>\n<p>Por el contrario, los contemporizadores y los imp\u00edos por rechazar la palabra son rechazados por el Se\u00f1or (118): andando mal con su palabra, no pueden andar bien con \u00e9l. De esta manera S\u00e1mej desarrolla el \u00e9nfasis de consagraci\u00f3n de Nun. Esa consagraci\u00f3n no es opcional ni negociable, sino intr\u00ednseca a vivir con el Se\u00f1or en comuni\u00f3n y paz. La estructura de la secci\u00f3n aclara su mensaje.<\/p>\n<p>A1 (vv. 113, 114) Amor y refugio<\/p>\n<p>B1 (v. 115) Separaci\u00f3n decisiva<\/p>\n<p>C1 (v. 116) Oraci\u00f3n pidiendo sost\u00e9n<br \/>\n2 (v. 117) Oraci\u00f3n pidiendo sost\u00e9n<\/p>\n<p>B2 (v. 118) Rechazo divino<\/p>\n<p>A2 (vv. 119, 120) Amor y temor<\/p>\n<p> Es as\u00ed que esta secci\u00f3n tiene que ver con una persona singular, mira su interior (113), su relaci\u00f3n con el Se\u00f1or (114) y su exterior (115); una vida que es sostenida, seg\u00fan la promesa (116), que trae liberaci\u00f3n (117) y tiene que ver con un Dios que discrimina: raz\u00f3n por qu\u00e9 rechaza (118); una reacci\u00f3n diferente: amor (119), un temor real (120).<\/p>\n<p>121-128 Ayin. Un plan para tiempos peligrosos. El siervo del Se\u00f1or ve que, a pesar de su determinaci\u00f3n de ser una luz en el mundo, las personas opresivas y arrogantes son las que dominan, \u00bfy por cu\u00e1nto tiempo podr\u00e1 aguantar (123)? La verdad divina se hace a un lado y, al final, lo que cuenta es que s\u00f3lo la acci\u00f3n divina ser\u00e1 suficiente (126). Actuar (126) es el mismo verbo que practicado (121), como diciendo \u201ctodos mis esfuerzos fracasan; hazte cargo t\u00fa\u201d. De esta manera, el v. 126 es el cl\u00edmax al cual llevan 121-125, pero es tambi\u00e9n un \u201ceje\u201d entre dos vers\u00edculos de oraci\u00f3n (124, 125) y dos vers\u00edculos que prometen lealtad a Dios (121-123). Decir \u201cno puedo m\u00e1s\u201d (121-123) y \u201ct\u00fa debes actuar\u201d (126) dista mucho de ser escapismo. Las oraciones correctas del siervo pidiendo seguridad personal se expresan pidiendo aprender y comprender la verdad divina (125). Adem\u00e1s, afirmar la necesidad de acci\u00f3n divina produce una consecuencia (por eso, 127a, 128a): Amar la Palabra del Se\u00f1or como nuestro principal tesoro (127), aceptar que es totalmente correcta (128a, lit. \u201ctodos tus preceptos en todo concepto\u201d) y aborrecer todas las dem\u00e1s alternativas (128b). \u00bfAprendemos aqu\u00ed en qu\u00e9 contexto el Se\u00f1or, si es su voluntad, da avivamiento? La oraci\u00f3n, conocimiento de su verdad y amor por ella, odio a todos los caminos falsos.<\/p>\n<p>129-136 Pe. La luz de doble filamento. En Ayin los ojos exhaustos pod\u00edan ver s\u00f3lo una oscuridad que se acerca. Ahora una puerta se abre a la luz: la luz de la palabra (130) que, antes de que la secci\u00f3n llegue a su fin, ha llegado a ser la luz del Se\u00f1or (135). No obstante, la situaci\u00f3n es la misma: Su apreciaci\u00f3n por la cualidad sobrenatural de la palabra del Se\u00f1or dentro de un par\u00e9ntesis en que muestra su dolor porque la palabra ha sido despreciada (136). Dentro de este par\u00e9ntesis se encuentra:<\/p>\n<p>A1 (v. 130) La luz de la palabra del Se\u00f1or<\/p>\n<p>B1 (vv. 131, 132) Misericordia divina, satisfaciendo el hambre de la palabra<br \/>\n2 (vv. 133, 134) Redenci\u00f3n divina, liberando<\/p>\n<p>A2 (v. 135) La luz del favor del Se\u00f1or<\/p>\n<p>129 Maravillosos, m\u00e1s bien como nuestra palabra \u201csobrenatural\u201d. Guarda, \u201cdefiende, conserva, mantiene intacta\u201d (cf. 56). Aquello que es singular requiere que se lo cuide. 130 Exposici\u00f3n, lit. \u201cpuerta, abertura\u201d. Puede significar que cuando la palabra se abre como una puerta, la luz del Se\u00f1or pasa hacia adentro. Esta es parte de la cualidad sobrenatural de la palabra. Ingenuos. Uno que, dejado a sus propios recursos, carecer\u00eda de los principios para guiarle. 131, 132 El anhelo por la palabra y el amor por el Se\u00f1or van mano a mano. Es \u00fanicamente por su misericordia (favor divino en pro del que no lo merece) que la palabra es ofrecida al alma hambrienta. 133 Ense\u00f1oree, \u201cdomine\u201d de manera que la libertad para obedecer a la palabra sea coartada o destruida. 134 Redimir, \u201cpagar el precio de rescate\u201d, hacerse responsable de sea cual fuere el costo.<\/p>\n<p>137-144. Tsade. Se\u00f1or justo, palabra justa. \u00bfC\u00f3mo es que cuando la palabra alumbra el Se\u00f1or alumbra (130, 135)? Tsade responde: Porque el Se\u00f1or se expresa a s\u00ed mismo perfecta y eternamente en su palabra: Es justo (137) y su palabra es justicia, sus testimonios (138) son \u201cordenados en justicia\u201d y (142) su justicia es eterna. La \u201cuni\u00f3n\u201d entre los dos es perfecta. 137, 138 La palabra expresa al Se\u00f1or. Los juicios, las decisiones del Se\u00f1or, revelando su pensamiento; sus testimonios, lo que \u201ctestifica\u201d revel\u00e1ndose a s\u00ed mismo; que ha ordenado, \u201cmandado\u201d, revelando su voluntad. Es as\u00ed que el que es justo da mandatos justos. El y su palabra son uno. 139, 140 La verdad cautiva al siervo de Dios. Encontr\u00e1ndose frente a sus enemigos, su primera preocupaci\u00f3n es el prestigio de la palabra; encontr\u00e1ndose frente a la palabra en toda su refinada pureza (sumamente pura) su coraz\u00f3n se brinda con amor. 141, 142 La palabra es una preocupaci\u00f3n en su mente. La posici\u00f3n (peque\u00f1o) y la reputaci\u00f3n (despreciado) no son importantes comparadas con tener la palabra claramente en la mente. El Se\u00f1or eternamente justo ha hablado y su palabra es la \u201cverdad\u201d misma. \u00bfQu\u00e9 consideraci\u00f3n personal podr\u00eda ser m\u00e1s importante que esto? 143, 144 La palabra da vida. La calidad de vida se ve amenazada por aflicci\u00f3n y angustia (143, \u201cadversidad y presi\u00f3n\u201d) pero la palabra imparte una calidad distinta de deleite. En consecuencia, la meta de la oraci\u00f3n es tener entendimiento, \u201cdiscernimiento\u201d porque \u00e9ste es el camino a la vida que de veras es vida.<\/p>\n<p>145-152 Qof. La presencia sentida. Las dos mitades de la secci\u00f3n Qof corresponden a Stg. 4:8, \u201cacercaos a Dios\u201d (145-148) \u201cy \u00e9l se acercar\u00e1 a vosotros\u201d (149-152). Los vv. 145, 146 est\u00e1n unidos por una palabra que tienen en com\u00fan: clamo; los vv. 147, 148 empiezan con el mismo verbo, lit. \u201cme adelanto \u2026 mis ojos se adelantan \u2026 \u201d y juntos abarcan una sesi\u00f3n de 24 horas de oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n b\u00edblica. En el v. 149 la oraci\u00f3n se basa no en promesas humanas sino en el amor del Se\u00f1or; los vv. 150, 151 contrastan dos \u201ccercan\u00edas\u201d y el v. 152 completa la secci\u00f3n con la verdad de la palabra eterna. 145-148 Cerca del Se\u00f1or. La oraci\u00f3n es (i) inseparable de la obediencia. Sin una consagraci\u00f3n moral seria, la intercesi\u00f3n es mero ego\u00edsmo; (ii) inseparable del negarse a s\u00ed mismo: no que nuestra urgencia haga que la oraci\u00f3n sea eficaz sino que en la verdadera oraci\u00f3n hay un elemento de consagraci\u00f3n en sacrificios; (iii) inseparable de la palabra de Dios. Sin su palabra no sabemos qu\u00e9 podemos esperar o pedir. 149-152 El Se\u00f1or cerca. Cuanto m\u00e1s cerca est\u00e9n los peligros, m\u00e1s cerca est\u00e1 el Se\u00f1or. Cercano (151) es una palabra que implica \u201cpariente cercano\u201d. El Se\u00f1or ha prometido ser nuestro pariente cercano quien, en nuestra impotencia, hace suyas nuestras necesidades. Su cercan\u00eda entonces se relaciona con su misericordia, fidelidad cari\u00f1osa prometida; y nuestra seguridad de que \u00e9l es nuestro pariente cercano se basa en su testimonio inmutable (testimonios, \u201cestatutos\u201d) de lo que \u00e9l es y lo que hace. Pero adem\u00e1s, porque el Se\u00f1or y su palabra son identificados (ver Pe, Tsade), la palabra es su agente renovador de la vida (149, vivif\u00edcame).<\/p>\n<p>153-160 Resh. Tres cosas dignas de confianza. El salmista digno de confianza, que no se olvida de la palabra (153), el Se\u00f1or digno de confianza (154, 156, 159) y la palabra digna de confianza que nunca cambia (160). Pero la confiabilidad humana no se puede dar por sentado. La vida se caracteriza por la aflicci\u00f3n y la presencia desgastante de los malos y traidores. La vida necesita renovaci\u00f3n constante que depende del amor, las promesas y decisiones del Se\u00f1or. La oraci\u00f3n reiterada pidiendo ser renovado constituye el coraz\u00f3n de esta secci\u00f3n.<\/p>\n<p>153, 154 (A1) Mira mi necesidad. Defiende mi causa. Al salmista lo est\u00e1n acusando. L\u00edbrame (como cercano, 151) pertenece al vocabulario relacionado con el pariente cercano: el \u201credentor\u201d se identifica con su pariente afligido, toma y paga todas sus deudas, se hace cargo de todas sus necesidades. Dentro de esta situaci\u00f3n problem\u00e1tica, sigue su fidelidad a la palabra. 155 (B1) Los imp\u00edos. Los que se disocian de la palabra no pueden esperar una intervenci\u00f3n divina salvadora. 156, 157 (C) Muchas compasiones. Muchos enemigos. La misericordia es el amor del Se\u00f1or que enseguida se conmueve. Grande es la misma palabra usada para indicar muchos. Su amor corre para encontrarnos y es tan grande como cualquier peligro. 158 (B2) Los traidores. No se puede confiar en ellos, no tienen ninguna consagraci\u00f3n a la palabra. 159, 160 (A2) Observa mi amor. Habiendo recibido su advertencia por medio de la experiencia de los que hacen caso omiso a su palabra (158) y no pueden esperar liberaci\u00f3n (155) el salmista afirma su amor por la palabra y la verdad eterna de la palabra.<\/p>\n<p>161-168 Shin. Verdad atesorada, vida constante. Si seguimos la distribuci\u00f3n de las letras iniciales: Sin y Shin, esta secci\u00f3n se divide en tres partes: 161-163, 164-166, 167, 168. Tratan, respectivamente, el amor constante (lo que teme, lo que atesora, lo que ama), la vida constante (que alaba, no tropieza, es obediente), y el constante en guardar (un \u201cguardar\u201d obediente que emana del amor, un \u201cguardar\u201d obediente que busca complacer). Amor aparece en cada secci\u00f3n: el coraz\u00f3n constante guarda con diligencia su amor por las ense\u00f1anzas del Se\u00f1or (163) con un odio correspondiente por lo falso; la vida constante goza de paz (plenitud; paz con Dios, con la gente y paz en la mente; una vida completa) como consecuencia de amar la ense\u00f1anza del Se\u00f1or (165); el \u201cguardador\u201d constante es motivado por el amor a lo que el Se\u00f1or ha testificado de s\u00ed mismo (167). La vida que ha decidido ser constante -bajo presi\u00f3n y devota- resulta en su enriquecimiento y paz; pero tambi\u00e9n se topa con conflictos morales, porque no existe la constancia sin desaf\u00edos. La opci\u00f3n sobre qu\u00e9 amar y qu\u00e9 odiar; la lucha es por seguir pacientemente hasta que el Se\u00f1or act\u00fae. Pero es la obediencia la que caracteriza al amor y es la obediencia lo que complace al Se\u00f1or (168).<\/p>\n<p>169-176 Tav. \u00a1Desvi\u00e1ndose pero obediente! 169, 170 Conectados por delante de ti, ambos son oraciones pidiendo ser o\u00eddo y pidiendo al Se\u00f1or que act\u00fae seg\u00fan su palabra, obrando interiormente (entendimiento, \u201cdiscernimiento\u201d) y exteriormente (l\u00edbrame). 171, 172 Conectados por las referencias a labios y lengua, son ambos oraciones pidiendo respuesta, que la palabra sea ense\u00f1ada y reconocida por lo que es. 173, 174 Piden y anhelan la acci\u00f3n divina, basando los pedidos en la respuesta (escogido \u2026 delicia) ya dada a la palabra. 175, 176 Enfoca necesidades personales, la impresi\u00f3n de que pierde vitalidad y la tendencia a desviarse. La clave para tener vitalidad y recobrarse es la palabra que sostiene y nunca es olvidada.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>119.1ss Este es el salmo y el cap\u00edtulo m\u00e1s largo de la Biblia. Quiz\u00e1s Esdras lo escribi\u00f3 despu\u00e9s de la reconstrucci\u00f3n del templo (Ezr 6:14-15) como una meditaci\u00f3n repetitiva acerca de la belleza de la Palabra de Dios y de la forma en que nos ayuda a permanecer puros y a crecer en la fe. Este salmo tiene veintid\u00f3s secciones estructuradas con esmero. Cada una corresponde a una letra diferente del alfabeto hebreo y cada vers\u00edculo comienza con la letra que corresponde a su secci\u00f3n. Casi todos los vers\u00edculos mencionan el t\u00e9rmino Palabra de Dios o un sin\u00f3nimo. Tal repetici\u00f3n era com\u00fan en la cultura hebrea. La gente no ten\u00eda copias particulares de las Escrituras para leerlas como lo hacemos nosotros, as\u00ed que entre la gente com\u00fan, la Palabra de Dios se memorizaba y trasmit\u00eda en forma oral. La disposici\u00f3n de este salmo permiti\u00f3 la f\u00e1cil memorizaci\u00f3n. Recuerde, la Palabra de Dios, la Biblia, es la \u00fanica gu\u00eda segura para una vida pura.119.9 Nos ahogamos en un mar de impureza. A cualquier parte donde miremos, descubriremos que la tentaci\u00f3n conduce a la vida impura. El salmista hizo una pregunta que nos preocupa a todos: \u00bfC\u00f3mo podemos permanecer puros en un ambiente impuro? No podemos hacerlo por nuestra propia cuenta, sino que debemos tener consejos y fortaleza mucho m\u00e1s din\u00e1micos que las influencias tentadoras que nos rodean. \u00bfD\u00f3nde encontramos esa medida de fortaleza y sabidur\u00eda? Al leer la Palabra de Dios y al practicar lo que ella dice.119.11 Guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones es una fuerza de disuasi\u00f3n contra el pecado. Esto \u00fanicamente nos debe inspirar a querer memorizar las Escrituras. Pero la memorizaci\u00f3n por s\u00ed sola no nos impedir\u00e1 pecar, debemos tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra de Dios en nuestras vidas, haciendo de ella una gu\u00eda vital para todo lo que hagamos.119.12-24 La mayor\u00eda nos irritamos con las reglas, ya que pensamos que nos limitan para hacer lo que queremos. A primera vista, entonces, parece raro escuchar al salmista hablar de que se regocija en las leyes de Dios m\u00e1s que en las riquezas. Sin embargo, las leyes de Dios se dieron para librarnos, poder ser todo lo que El quiere que seamos. Nos limitan para no hacer cosas que nos incapacitar\u00edan e impedir\u00edan sacar de nosotros lo mejor. Las leyes de Dios son principios que nos ayudan a seguir en su camino y a no vagar en caminos que nos conduzcan a la destrucci\u00f3n.119.19 El salmista dice: \u00abForastero soy yo en la tierra\u00bb, por lo tanto, necesita direcci\u00f3n. Casi cualquier viaje requiere de un mapa o un gu\u00eda. Cuando viajemos por la vida, la Biblia debe ser nuestro mapa de carreteras, se\u00f1al\u00e1ndonos las rutas seguras, los obst\u00e1culos que debemos evitar y nuestro destino final. Debemos reconocer que somos peregrinos aqu\u00ed en la tierra y que necesitamos estudiar el mapa de Dios para conocer el camino. Si pasamos por alto el mapa, vagaremos indefensos por la vida y nos arriesgaremos a perder nuestro verdadero destino.119.27, 28 Nuestras vidas est\u00e1n llenas de libros de reglas, pero los autores nunca vienen a ayudarnos a seguirlas. Dios s\u00ed. Esta es la singularidad de nuestra Biblia. Dios no solo proporciona las reglas y los principios, sino que viene personalmente todos los d\u00edas a donde estamos para ayudarnos a vivir de acuerdo con esas leyes. Por supuesto, tenemos que invitarlo a hacerlo y responder a su direcci\u00f3n.119.36 En nuestro mundo actual, la gente muy a menudo codicia las ganancias econ\u00f3micas. El dinero representa poder, influencia y \u00e9xito. Para muchos el dinero es un dios. No piensan demasiado en otra cosa. En verdad, puede comprar ciertas comodidades y ofrecer alguna seguridad. El dinero se ha vuelto tan importante para algunos, que har\u00edan casi cualquier cosa para obtenerlo. Pero mucho m\u00e1s valiosa que la riqueza es la obediencia a Dios, debido a que es m\u00e1s un tesoro celestial que uno terrenal (Luk 12:33). Debemos hacer lo que Dios quiere a pesar de las implicaciones financieras. Haga suya la oraci\u00f3n del salmista, p\u00eddale a Dios que lo ayude a preferir la obediencia antes que el dinero, a la larga ser\u00e1 para su propio beneficio.119.44-46 El salmista habla acerca de guardar las leyes y aun as\u00ed ser libre. Contrario a lo que muchas veces esperamos, obedecer las leyes de Dios no nos inhibe ni restringe. Por el contrario, nos libera para ser lo que El quiere que seamos. Al buscar la salvaci\u00f3n y el perd\u00f3n de Dios, somos libres del pecado y de su consiguiente culpabilidad opresora. Al vivir en el camino de Dios, tenemos libertad para cumplir el plan que El tiene para nosotros.119.97-104 La Palabra de Dios nos hace sabios. M\u00e1s sabios que nuestros enemigos y que cualquier maestro que la olvida. La verdadera sabidur\u00eda va m\u00e1s all\u00e1 de un conocimiento acumulado, es la aplicaci\u00f3n de ese conocimiento para cambiar la vida. Las personas inteligentes o experimentadas, no son necesariamente sabias. Somos sabios cuando permitimos que nos gu\u00ede lo que Dios nos ha ense\u00f1ado.119.105 Es obvio que si caminamos en la noche en medio del bosque necesitaremos una luz que nos impida tropezar con las ra\u00edces de alg\u00fan \u00e1rbol o caer en algunos hoyos. En esta vida, andamos a trav\u00e9s de un bosque oscuro de maldad. No obstante, la Biblia puede ser la luz que nos muestre el camino hacia adelante para as\u00ed no tropezar al caminar. Nos revela las ra\u00edces enredadas de filosof\u00edas y falsos valores. Estudie la Biblia para que pueda ver su camino con la suficiente claridad y as\u00ed permanecer en la senda correcta.119.113 Los hip\u00f3critas no pueden decidirse entre lo bueno y lo malo. Cuando se tiene que obedecer a Dios, no existen t\u00e9rminos medios, usted debe decidirse: le obedece o no. Hace lo que El quiere o hace lo que usted quiere. Dec\u00eddase a obedecer a Dios y a decir junto con el salmista: \u00abAmo tu ley\u00bb.119.125 El salmista le pide a Dios entendimiento. La fe cobra vida cuando aplicamos las Escrituras a las tareas y preocupaciones diarias. Necesitamos entendimiento para discernir y tambi\u00e9n el deseo de aplicar las Escrituras donde necesitamos ayuda. La Biblia es como una medicina: solo act\u00faa cuando la aplicamos en las \u00e1reas afectadas. Cuando lea la Biblia, est\u00e9 alerta para las lecciones, mandamientos o ejemplos que puede poner en pr\u00e1ctica.119.160 Una de las caracter\u00edsticas de Dios es la veracidad. Personifica la verdad perfecta y, por lo tanto, su Palabra no puede mentir. Es verdadera y confiable para guiarnos y ayudarnos (v\u00e9ase Joh 17:14-17). La Biblia es completamente verdadera y digna de confianza.119.165 La sociedad moderna anhela paz mental. Aqu\u00ed tenemos una instrucci\u00f3n muy clara de c\u00f3mo llevarlo a cabo en la vida. Si amamos a Dios y obedecemos sus leyes, tendremos \u00abmucha paz\u00bb. Conf\u00ede en Dios. El es el \u00fanico que est\u00e1 por encima de las presiones diarias de la vida y nos da seguridad total.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Enc. En esta secci\u00f3n de apertura cada v. comienza con la primera letra del alfabeto heb., \u2019\u00c1\u00b7lef. Esta por lo general no se pronuncia, y se translitera como una comilla sencilla de cierre o una coma elevada ( \u2019 ).<\/p>\n<p>(2) Este es un salmo acr\u00f3stico, o alfab\u00e9tico, con 22 estrofas (secciones) que corresponden a las 22 letras del alfabeto heb.; cada estrofa (secci\u00f3n) contiene ocho v.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 4310 2Re 20:3; Job 1:1; Sal 32:2; Stg 5:11<\/p>\n<p>b 4311 Sal 119:97; Sal 128:1; Rom 7:22; Stg 1:25<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Salmo 119  Este Salmo es una reflexi\u00f3n sobre la ley; el salmista ve su vida a la luz de ella. Aunque tambi\u00e9n usa la forma de lamentaci\u00f3n, su \u00e9nfasis en la ley tiene tanta influencia que se puede considerar el resultado como aplicaci\u00f3n secundaria de la forma de la lamentaci\u00f3n. La combinaci\u00f3n de la meditaci\u00f3n y lamentaci\u00f3n resulta en la exhibici\u00f3n de un israelita de piedad ejemplar en varios sentidos: 1) En cuanto a la ley que piensa  obedecer  (vers. 4, 5, 8, 9, 17, 34, 44, 55, 57, 60, 63, 88, 106, 134, 146, 167, 168),  guardar  (vers. 2, 22, 33, 34, 56, 69, 115, 129, 145),  en que medita  (vers. 15, 23, 27, 48, 78, 97, 99, 148),  aprender  (vers. 7, 71, 73),  entender  (vers, 27, 34, 73, 100, 104, 144), en que  se deleita  (vers. 16, 24, 47, 70, 77, 92, 143, 174). La ant\u00edtesis es  olvidar  (vers. 16, 61, 83, 93, 109, 141, 153, 176),  abandonar  (vers. 53, 87), o  desviarse  (vers. 10, 21); 2) reconoce humildemente que su coraz\u00f3n, que comete errores (vers. 5), depende de la iniciativa de Dios a buscarlo (vers. 176), y le pide entendimiento (10, 12, 18, 19, 26, 27, 29, 33-38, 43, 49, 64, 66, 68, 73, 108, 124, 135, 144, cp. 171). El salmista no guarda la ley para tener entendimiento, sino que quiere entendimiento para guardar la ley; 3) es un siervo sufriente que observa la ley, medita en ella y cuenta con ella, pero que tambi\u00e9n est\u00e1 despreciado (vers. 22), amenazado por pr\u00edncipes (vers. 23), se postra en el polvo (vers. 25), rodeado de los lazos de los imp\u00edos (vers. 61), calumniado (vers. 69), agraviado (vers. 78), perseguido (vers. 84), etc. (vers. 19, 20, 28, 40, 42, 51, 53, 70, 81-87, 95, 107, 109, 110, 120, 123, 131, 136, 139, 141, 143, 145, 146, 147, 150, 157, 161, 174, 176). En vez de abandonar a Dios y sus leyes, ora por liberaci\u00f3n, misericordia y vida (vers. 8, 22, 25, 28, 31, 39, 40, 41, 58, 78, 79, 80, 86, 88, 94, 107, 108, 116, 117, 121, 122, 132-134, 145, 149, 153, 154, 156, 169, 170, 173, 175); y 4) en medio de sufrimientos opresivos e injustos, el salmista conf\u00eda en Dios (vers. 42, 66, 67,114,166) y en sus promesas expresadas en la ley para los que la guardan (vers. 30, 42, 49, 50, 52, 54, 74, 81, 105, 111, 114, 140, 147). No declara su inocencia, sino que confiesa sus pecados (cp. vers. 42, 44, 46, 68, 118-120, 137, 142, 151). Sus declaraciones de fidelidad a la ley refuerzan la confianza y a menudo se relacionan con la petici\u00f3n (cp. vers. 94) o el lamento (cp. vers. 157). Adem\u00e1s de las declaraciones de fidelidad al Se\u00f1or y a su ley, el Salmo incluye promesas de fidelidad (vers. 8, 15, 16, 44, 93, 106). Este tema reemplaza o se relaciona con la promesa esperada de alabanza (cp. vers. 171). En fin, la ley da direcci\u00f3n a la vida y la promesa de salvaci\u00f3n en la angustia. Esta requiere fe y aquella obediencia. El salmista reorganiza su vida en el ocaso del caos y en las arenas movedizas de la muerte mediante su relaci\u00f3n con Dios por medio de la ley que le ofrece luz y una base firme. Este  abecedario de oro  (Lutero) est\u00e1 gobernado por tres estructuras t\u00edpicas: 1) la forma acr\u00f3stica alfab\u00e9tica (cp. Sal 25, 34, 37, 111, 112, 145; Lm 1, 2, 3, 4; Pr 31:10-31); 2) el empleo de un sin\u00f3nimo para ley en cada vers. excepto posiblemente en 3, 37, 90,122: i.e.,  ley,  vers. 1;  testimonios,  vers. 2;  preceptos,  vers. 4;  estatutos,  vers. 5;  mandamientos,  vers. 6;  juicios,  vers. 7;  palabra,  vers. 9, 11; y 3) el uso del g\u00e9nero del lamento personal. Algunos cr\u00edticos aumentan los sin\u00f3nimos de ley al incluir palabras como  caminos,  (heb.,  derek ), vers. 3, 37;  fidelidad,  vers. 90; y  caminos  (heb., \u2019 orach ), vers. 15 (v. tambi\u00e9n vers. 101,104,128). Para combinar la forma acr\u00f3stica con las ocho palabras para ley, el salmista repite ocho veces cada letra sucesiva, haciendo as\u00ed secciones de ocho vers.; pero s\u00f3lo seis secciones ( He, Vav, Jet, Yod, Caf, Pe ) emplean las ocho palabras. Cada secci\u00f3n contiene al menos seis sin\u00f3nimos de la palabra  ley  y las arregla en una secuencia distinta. Las veintid\u00f3s letras abarcan todas las posibilidades para los ocho sin\u00f3nimos de ley. Se puede proceder por el Salmo con la impresi\u00f3n de que la ley, que abarca toda la vida del santo, es examinada desde todo punto de vista. Adem\u00e1s de ser agradable en el sentido est\u00e9tico, los acr\u00f3sticos tienden a la instrucci\u00f3n (cp. vers. 1-4) o a la reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este salmo, el m\u00e1s extenso del Salterio (176 vv.), est\u00e1 distribuido en 22 grupos de 8 vv. cada uno; tantos como las letras del <i>alef-bet<\/i> (alfabeto hebreo). Por ello es llamado <i>salmo acr\u00f3stico <\/i> \u2192 <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 111:1<\/span><\/span> nota, en el que cada uno de los 8 vv. de cada grupo comienza con la misma letra, desde <i>alef<\/i> (<span style=\"color:#0000FF\">\u05d0<\/span>) a <i>tav <\/i>(<span style=\"color:#0000FF\">\u05ea<\/span>), como se indica en el propio texto.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>camino&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>Camino intachable; <\/i><i><b>ley&#8230;<\/b><\/i> Heb. <i>tor\u00e1h<\/i>. La primera y m\u00e1s importante de las <i>ocho palabras claves <\/i>(en cierto modo, sin\u00f3nimos) de este salmo. Es importante entender que el vocablo <i>tor\u00e1h<\/i> conlleva el significado primario de <i>instrucci\u00f3n<\/i>. Es obvio que para <i>ordenar<\/i>, Dios tiene primeramente que <i>instruir<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>intachable<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este salmo, el m\u00e1s extenso del Salterio (176 vv.) est\u00e1 distribuido en 22 grupos de 8 vv. cada uno; tantos como las letras del alfabeto hebreo. Por ello es llamado <em>salmo acr\u00f3stico<\/em> g <span class='bible'>Sal 111:1<\/span> nota, en el que cada uno de los 8 vv. de cada grupo comienza con la misma letra, desde <em>alef<\/em> al <em>tav,<\/em> como se indica en el propio texto.<\/p>\n<p> 119.1 Lit. <em>Camino intachable<\/em>. <\/p>\n<p> 119.1 Heb. <em>torta<\/em> (de <em>tor\u00e1h) = ley.<\/em> La primera y m\u00e1s importante de las ocho palabras claves (en cierto modo, sin\u00f3nimos) de este Salmo. El vocablo <em>tor\u00e1h = ley<\/em> significa primordialmente <em>instrucci\u00f3n<\/em> o <em>enseu241?anza,<\/em> m\u00e1s bien que un <em>elemento del sistema legal.<\/em> Dios, para <em>ordenar,<\/em> primero <em> instruye.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Heb. <em>torta<\/em>(de <em>tor\u00e1h<\/em>) = <em>ley<\/em>. La primera y m\u00e1s importante de las ocho palabras claves (en cierto modo, sin\u00f3nimos) de este salmo. El vocablo <em>tor\u00e1h = ley<\/em>significa primordialmente <em>instrucci\u00f3n<\/em>o <em>enseu241?anza<\/em>, m\u00e1s bien que un <em>elemento del sistema legal<\/em>. Dios, para <em>ordenar<\/em>, primero <em>instruye<\/em>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>SALMO 119 (118)[1] Este salmo en su original es un acr\u00f3stico del alfabeto hebreo, dividido en 22 estrofas de ocho versos cada una, que comienzan con la letra Alef y termina con Tau.[85] Seg\u00fan el texto hebreo, se debe traducir Los soberbios me propon\u00edan proyectos peligrosos y no se conformaban con tu ley.[141] 1 Rey 16, 11.[164] De aqu\u00ed se originaron las siete horas can\u00f3nicas del rezo eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bienaventurados los \u00edntegros de camino, los que andan seg\u00fan la ley de Jehovah. ALEFBienaventurados. Sal 1:1-3; Sal 32:1, Sal 32:2; Sal 112:1; Sal 128:1; Mat 5:3-12; Luc 11:28; Jua 13:17; Stg 1:25; Apo 22:14. los perfectos. 2Re 20:3; 2Cr 31:20, 2Cr 31:21; Job 1:1, Job 1:8; Jua 1:47; Hch 24:16; 2Co 1:12; Tit 2:11, Tit &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-salmos-1191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Salmos 119:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}