{"id":17205,"date":"2022-06-20T02:15:46","date_gmt":"2022-06-20T07:15:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:15:46","modified_gmt":"2022-06-20T07:15:46","slug":"comentario-de-proverbios-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Hijo m\u00edo, guarda mis palabras y atesora mis mandamientos dentro de ti.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Hijo m\u00edo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 1:8<\/span>; <span class='bible'>Pro 3:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>guarda mis razones.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 8:15<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:28<\/span>; <span class='bible'>Jua 14:23<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:20<\/span>; <span class='bible'>Apo 1:3<\/span>; <span class='bible'>Apo 22:9<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y atesora contigo mis mandamientos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 2:1-7<\/span>; <span class='bible'>Pro 10:14<\/span>; <span class='bible'>Deu 11:28<\/span>; <span class='bible'>Job 22:22<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Salom\u00f3n persuade a una sincera e intima familiaridad con la sabidur\u00eda,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 7:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>En un ejemplo de su propia experiencia, el muestra,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 7:6-9<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>la astucia de una prostituta,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 7:10-21<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y la desesperada simplicidad de un joven lujurioso,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 7:22<\/span>, <span class='bible'>Pro 7:23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Persuade al lector de semejante maldad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 7:24-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El grave problema de la inmoralidad (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 2:16-19<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 5:1-23<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 6:20-35<\/span><\/span>) s\u00ed tiene soluci\u00f3n:\u00a0<b>Guarda mis mandamientos \u2026 como las ni\u00f1as de tus ojos<\/b>. Todos deber\u00edamos proteger las palabras sabias tan instintivamente como protegemos la pupila de nuestros ojos. Dios se preocupa y cuida de su gente con esa misma diligencia (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Deu 32:10<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>GUARDA MIS RAZONES.<\/b> Una vez m\u00e1s Proverbios advierte contra la inmoralidad cometida en nombre del amor (v. <span class=\"bible\">Pro 7:18<\/span>), subrayando sus desastrosos resultados (vv. <span class=\"bible\">Pro 7:25-27<\/span>; v\u00e9anse <span class=\"bible\">Pro 5:5<\/span>; <span class=\"bible\">Pro 5:14<\/span>, nota; <span class=\"bible\">Pro 6:32-33<\/span>, nota). Puede evitarse la inmoralidad sexual<\/p>\n<p><b>(1)<\/b> estando firmemente dedicado a todo lo que Dios dice que es recto y bueno (vv. <span class=\"bible\">Pro 7:1-5<\/span>),<\/p>\n<p><b>(2)<\/b> no permitiendo que el pensamiento se entretenga con placeres lujuriosos (v. <span class=\"bible\">Pro 7:25<\/span>), y<\/p>\n<p><b>(3)<\/b> sabiendo que ese pecado conduce al pesar, al quebranto y a la muerte (vv. <span class=\"bible\">Pro 7:26-27<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 7. Como la Adultera Seduce al Inexperto.<br \/>\n 1 Hijo m\u00edo, atiende a mis palabras y pon dentro de ti mis ense\u00f1anzas. 2 Guarda mis preceptos y vivir\u00e1s; sea m\u00ed ley como la ni\u00f1a de tus ojos. 3 \u00e1tatelos al dedo, escr\u00edbelos en la tabla de tu coraz\u00f3n. 4 Di a la sabidur\u00eda: \u201cT\u00fa eres mi hermana,\u201d y llama a la inteligencia tu pariente, 5para que te preserven de la mujer ajena, de la extra\u00f1a de l\u00fabricas palabras. 6Estaba yo un d\u00eda en mi casa a la ventana, mirando a trav\u00e9s de las celos\u00edas, 7y vi entre los simples un joven, entre los mancebos un falto de juicio, 8que pasaba por la calle junto a la esquina e iba camino de su casa. 9Era el atardecer, cuando ya oscurec\u00eda, al hacerse de noche, en la tiniebla. 10Y he aqu\u00ed que le sale al encuentro una mujer con atav\u00edo de ramera y astuto coraz\u00f3n. 11Era parlanch\u00edna y procaz, y sus pies no sab\u00edan estarse en casa; 12 ahora en la calle, ahora en la plaza, acechando por todas las esquinas. 13 Cogi\u00f3le y le abraz\u00f3 y le dijo con toda desverg\u00fcenza: 14\u201dTen\u00eda que ofrecer un sacrificio y hoy he cumplido ya mis votos; 15por eso te he salido al encuentro, iba en busca tuya y ahora te hallo. 16He ataviado mi lecho con tapices, con telas de hilo recamado de Egipto; 17he perfumado mi cama con mirra, \u00e1loe y cinamomo. 18 Ven, embriagu\u00e9monos de amores hasta la ma\u00f1ana, hart\u00e9monos de caricias; 19 pues mi marido no est\u00e1 en casa, ha salido para un largo viaje. 20 Se ha llevado la bolsa y no volver\u00e1 hasta el plenilunio.\u201d 21 Con la suavidad de sus palabras le rindi\u00f3 y con sus halagos le sedujo; 22y se fue tras ella entontecido como buey que se lleva al matadero, como ciervo cogido en el lazo 23hasta que una flecha le atraviesa el flanco, o como el p\u00e1jaro que se precipita en la red sin saber que le va en ella la vida. 24 \u00f3yeme, pues, hijo m\u00edo, y atiende a las palabras de mi boca. 25No dejes ir tu coraz\u00f3n por sus caminos, no yerres por sus sendas; 26porque a muchos ha hecho caer traspasados y son muchos los muertos por ella. 27Su casa es el camino del sepulcro, que baja a las profundidades de la muerte.<\/p>\n<p>Para completar lo que ha dicho sobre el adulterio, el sabio presenta gr\u00e1ficamente, con sus circunstancias m\u00e1s concretas, el caso de una ad\u00faltera que con sus halagos sedujo a un joven inexperto, que pone de relieve la astucia de aqu\u00e9lla y la necedad de \u00e9ste.<br \/>\nPrecede la acostumbrada exhortaci\u00f3n con nuevas im\u00e1genes. Cuando estimamos mucho una cosa, decimos que es la pupila de nuestros ojos. Tal ha de ser la estima del disc\u00edpulo de la sabidur\u00eda por sus ense\u00f1anzas. El \u00e1tatelos al dedo puede recordar el anillo que est\u00e1 unido a \u00e9l y pasa a cada momento ante los ojos, con lo que indica el sabio que sus consejos han de estar siempre presentes en la memoria de aqu\u00e9l para llevarlos en todo momento a la pr\u00e1ctica, La designaci\u00f3n de la sabidur\u00eda como hermana, pariente, indica las relaciones de afecto y familiaridad, la uni\u00f3n \u00edntima que con ella es preciso tener. El autor de la Sabidur\u00eda la presenta como esposa! y el Eclesi\u00e1stico como madre y esposa virgen 2. Jesucristo, Sabidur\u00eda encarnada, llamar\u00eda madre suya, hermanos, parientes, a quienes oyeran sus ense\u00f1anzas y las pusieran en pr\u00e1ctica 3. La sabidur\u00eda le librar\u00e1 entonces de los pecados sensuales, porque ella se opone a \u00e9stos como el esp\u00edritu a la carne, el cielo a la tierra4.<br \/>\nHace en seguida la presentaci\u00f3n del joven embaucado por los halagos de la mujer disoluta. Una descripci\u00f3n imaginativa seguramente, pero basada en la realidad. Un joven inexperto, falto de juicio, que a eso del anochecer camina por la calle que conduce a la casa de la ad\u00faltera. Acierta a pasar por la casa del sabio, desde cuya ventana, a trav\u00e9s de su enrejado, \u00e9l mismo pudo con sus ojos contemplar la escena. Hay probablemente en la indicaci\u00f3n de las circunstancias de lugar y hora una t\u00e1cita advertencia del sabio. Posiblemente el joven sali\u00f3 de casa sin intenci\u00f3n alguna mal\u00e9vola; pero quien imprudentemente se busca la ocasi\u00f3n, ser\u00e1 v\u00edctima de los halagos de la carne.<br \/>\nSigue el retrato de la mujer licenciosa. La mujer en este tiempo ten\u00eda bastante libertad, lo que hac\u00eda posibles escenas como la presente 5. Se presenta con atav\u00edo de mujer prostituta, con un coraz\u00f3n astuto, dispuesto a seducir a su encontradizo. Es habladora y procaz, siempre fuera de casa al acecho de su presa, en distinci\u00f3n a la mujer virtuosa, amante del silencio, modesta y recatada en su comportamiento, mujer de su casa. Lleva en su interior como un fuego que no la deja parar y una sed ardorosa de placer, que le hace buscar en todo momento la ocasi\u00f3n propicia para saciarla y merodea por las esquinas, con el fin de ser vista, en busca de alg\u00fan incauto con quien dar p\u00e1bulo a sus deseos depravados.<br \/>\nLa actitud y lenguaje de la ad\u00faltera son atrevidos y desvergonzados. Seguramente en un lugar un poco apartado, toma del brazo al joven, le abraza en actitud un tanto descarada, llevada de la pasi\u00f3n, y le manifiesta sus prop\u00f3sitos depravados. Le dice haber ofrecido un sacrificio y cumplirse aquel d\u00eda precisamente sus votos. En los sacrificios en cumplimiento de un voto se ofrec\u00eda la sangre y la grasa de los intestinos. Lo dem\u00e1s era comido en banquete sagrado el mismo d\u00eda por los oferentes, que invitaban a sus parientes y amigos6. Pero pronto desenmascar\u00f3 sus perversas intenciones. Pone primero ante sus ojos una estancia perfumada con ricos perfumes7 y un lecho recubierto de tapices y telas de hilo recamado de Egipto, pa\u00eds con el que Palestina manten\u00eda intercambio comercial desde los d\u00edas de Salom\u00f3n. Despu\u00e9s provoca abiertamente su sensualidad: pasar\u00e1n la noche dando rienda suelta a los deseos imp\u00fadicos de su coraz\u00f3n. Un motivo podr\u00eda retraerle: la venganza del esposo. Pero no hay peligro. Ha salido para un largo viaje de negocios y tardar\u00e1 en volver. No podr\u00e1 sorprenderles. Como en el v.9 habl\u00f3 de tinieblas de la noche, posiblemente la escena tuvo lugar en una noche de luna nueva, en cuyo caso el regreso del esposo, que no tendr\u00eda lugar hasta los d\u00edas de luna llena, tiempo el m\u00e1s propicio para caminar, no tendr\u00eda lugar antes de quince d\u00edas.<br \/>\nLas palabras insinuantes y la conducta halagadora de la ad\u00faltera convencieron al joven incauto. Con tres comparaciones tomadas del reino animal declara el sabio su conducta necia y est\u00fapida; la del buey, que lo mismo va tras de su amo cuando lo lleva al pesebre que si un d\u00eda lo conduce al matadero, porque no tiene inteligencia; la del ciervo, que, cogido en el lazo, no puede liberarse de \u00e9l, y su h\u00edgado, \u00f3rgano para los antiguos de las afecciones y de la vida, es atravesado por la flecha; y la del p\u00e1jaro, que se precipita a coger el alimento sin darse cuenta de que tiene tendida la red en la que va a dejar prendida la vida. As\u00ed el joven obr\u00f3 neciamente como quien no tiene inteligencia, se dej\u00f3 coger en los lazos de la ad\u00faltera, de los que no supo escapar, y se precipit\u00f3 ciegamente en una conducta cuyas fatales consecuencias menciona en seguida.<br \/>\nTermina el sabio con la recomendaci\u00f3n con que comenz\u00f3: hay que seguir los consejos de la sabidur\u00eda respecto de la guarda del coraz\u00f3n para no caer en los lazos de la mujer ad\u00faltera. De hecho, advierte, muchos se dejaron seducir por la concupiscencia. David y Salom\u00f3n, entre los grandes de Israel, fueron v\u00edctimas suyas, y la historia est\u00e1 llena de tristes ruinas morales y humanas, que son el mejor comentario a esta per\u00edcopa sobre la mujer disoluta. Las consecuencias a que lleva el adulterio son la muerte f\u00edsica, que lleva prematuramente al seol 8. Los cristianos sabemos que ocasiona otro mal mucho m\u00e1s terrible a\u00fan, que es la muerte del alma, que lleva consigo el infierno.<\/p>\n<p>  1 8:2 &#8211; 215:2 &#8211; 3 Luc 8:19-21. &#8211; 4 2:16; 6:24. &#8211; 5 Can 3:2.3; Eco 26:11-15. &#8211; 6 Lev 7:16. &#8211; 7 Eco 24:20-21. &#8211;  8 2:18.19; 5:5-23.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>cp. <span class='bible'>Pro 2:1-4<\/span>; <span class='bible'>Pro 3:1-3<\/span>; <span class='bible'>Pro 4:10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta larga secci\u00f3n presenta la alabanza paterna de la sabidur\u00eda en forma de discursos did\u00e1cticos. Estos cap\u00edtulos preparan al lector para los proverbios propiamente dichos que comienzan en <span class='bible'>Pro 10:1<\/span> ss.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 7:1-27<\/span> : Ligada a la anterior, esta nueva instrucci\u00f3n recomienda el trato \u00edntimo con la sabidur\u00eda para prevenir los peligros del adulterio. La brillante descripci\u00f3n se hace en clave autobiogr\u00e1fica (<span class='bible'>Pro 7:6-23<\/span>), habida cuenta de que la experiencia, propia o ajena, era una de las fuentes de sabidur\u00eda m\u00e1s apreciadas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 3:3<\/span>+; <span class='bible'>Pro 4:4<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Un llamado a resistir toda tentaci\u00f3n a tener una aventura amorosa<\/p>\n<p>La \u00faltima secci\u00f3n sobre el comportamiento sexual comienza con el acostumbrado llamado de atenci\u00f3n (1-4), aunque la recompensa general para esto s\u00f3lo se menciona de paso (2a). El serm\u00f3n contin\u00faa hacia su tema particular, la posibilidad de recibir protecci\u00f3n en contra de la mujer ajena (5; ver tambi\u00e9n sobre 2:16-19; 5; 6:20-35). La raz\u00f3n para evitarla es tambi\u00e9n menos prominente que lo usual (ver vv. 22, 23, 26, 27), aunque lo que dice en advertencia de las consecuencias que seguir\u00e1n al ignorar al maestro hace un marcado contraste con la breve promesa de \u201cvida\u201d en el v. 2 (ver sobre 3:10).<\/p>\n<p>El autor no se averg\u00fcenza de aconsejar el tipo de conocimiento rutinario que ahora se considera pasado de moda. Pero esto no es meramente conoci miento rutinario: alcanza al ser interior, el coraz\u00f3n. El hecho de que Dios tenga que escribir las cosas en el coraz\u00f3n (Jer. 31:33) no quita nuestra responsabilidad de hacer esto; ciertamente hace posible que cumplamos con la responsabilidad (cf. tambi\u00e9n Eze. 18:31). Esta actitud interior se expresa de otra manera en el v. 4: llamar a alguien su hermana es efectivamente pedirle que se case con usted (ver, p. ej. Cant. 4:9-12), as\u00ed somos invitados a dar a la se\u00f1ora Sabidur\u00eda una posici\u00f3n que es incompatible con la actitud que el joven insensato toma referente a la mujer en el relato.<\/p>\n<p>El relato enfoca su m\u00e9todo de seducci\u00f3n, descripto en una gr\u00e1fica met\u00e1fora (6-21). La observaci\u00f3n del maestro desde detr\u00e1s de la celos\u00eda (6, 7) ilustra c\u00f3mo la sabidur\u00eda procede aprendiendo lecciones de la observaci\u00f3n y la experiencia de otras personas tanto como de las propias. Hay varias maneras de leer la historia. Tal vez la mujer es simplemente alguien que practica la prostituci\u00f3n cuando tiene la oportunidad por la ausencia del marido, aunque los vv. 10-12 puedan s\u00f3lo significar que est\u00e9 vestida de un modo provocativo e inclinada a la aventura sexual. Tal vez es una devota de una religi\u00f3n extranjera que necesita a un hombre para hacer el amor como parte de su obligaci\u00f3n religiosa, como en los vv. 14-18 pueden implicar (por el v. 14 en particular, cf. Lev. 7:15, 16). O tal vez los dos ya est\u00e1n enamorados; ella ha estado esper\u00e1ndolo a \u00e9l en particular, y \u00e9l se estaba encaminando hacia ella con la esperanza de que su marido estuviera ausente. Al maestro no le importar\u00e1 cu\u00e1l de \u00e9stas corresponden con los hechos de la historia. Esa no es la intenci\u00f3n. Cualquier aventura es insensatez. Lo que su encanto hace que el joven piense que es la senda de amor, es la senda de muerte. Como hemos notado antes, la escena de la seducci\u00f3n tambi\u00e9n necesita verse desde la posici\u00f3n de una mujer, de modo que ella pueda resistir el encanto fatal de un hombre casado. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.6-23 A pesar de que este consejo va dirigido a los hombres j\u00f3venes, tambi\u00e9n las mujeres j\u00f3venes deber\u00edan prestarle atenci\u00f3n. La persona que no tiene prop\u00f3sito en la vida es ingenua (7.7). Sin meta o direcci\u00f3n, la vida vac\u00eda es inestable, vulnerable a muchas tentaciones. Aun cuando el joven de este pasaje no sabe hacia d\u00f3nde va, la mujer seductora sabe a d\u00f3nde lo quiere llevar. Tome nota de sus estrategias: est\u00e1 vestida para provocar a los hombres (7.10), su acercamiento es atrevido (7.13), lo invita a su casa (7.16-18), con astucia resuelve cada una de sus objeciones (7.19, 20), lo persuade con palabras aduladoras (7.21), lo atrapa (7.23). Para combatir la tentaci\u00f3n, aseg\u00farese de que su vida est\u00e9 llena de la Palabra y de la sabidur\u00eda de Dios (7.4). Reconozca las estrategias de la tentaci\u00f3n y huya de ellas r\u00e1pidamente.7.25-27 Existen pasos definidos que puede dar para evitar los pecados sexuales. En primer lugar, proteja su mente. No lea libros, no mire fotograf\u00edas ni aliente fantas\u00edas que estimulen deseos equivocados. Segundo, al\u00e9jese de ambientes y amigos que lo tienten a pecar. Tercero, no piense solo en el momento, considere las consecuencias. La emoci\u00f3n de hoy puede ser la ruina del ma\u00f1ana.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 336 Pro 2:1; Pro 4:1; Pro 5:1; Luc 8:15<\/p>\n<p>b 337 Deu 11:18; Pro 10:14<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> La tercera amonestaci\u00f3n contra la ad\u00faltera (cp. 5:1\u2013 23; 6:20\u2013 35) empieza con una exhortaci\u00f3n a obedecer la ense\u00f1anza (vers. 1\u2013 5), seguida del drama de ella en busca del simple, que es su v\u00edctima (vers. 6\u2013 23). Una moral concluyente exhorta al hijo a que ponga atenci\u00f3n a la instrucci\u00f3n para que evite las consecuencias que muchos han experimentado a manos de la ad\u00faltera (vers. 26, 27).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En el C\u00e1p. <span class='bible'>Pro 7:1-27<\/span> las advertencias en contra del adulterio son dramatizadas. El maestro sabio describe c\u00f3mo el simple sucumbe a las tentaciones de la ad\u00faltera (vv. <span class='bible'>Pro 7:6-23<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[14] Lev 7, 18.[16] Este cap\u00edtulo presenta las seducciones de una mujer extra\u00f1a.[26] Como David, Sans\u00f3n y Salom\u00f3n, quienes quedaron presos en ellas, porque confiaron en s\u00ed y no en Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hijo m\u00edo, guarda mis palabras y atesora mis mandamientos dentro de ti. Hijo m\u00edo. Pro 1:8; Pro 3:1. guarda mis razones. Luc 8:15; Luc 11:28; Jua 14:23; Jua 15:20; Apo 1:3; Apo 22:9. y atesora contigo mis mandamientos. Pro 2:1-7; Pro 10:14; Deu 11:28; Job 22:22. 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