{"id":17286,"date":"2022-06-20T02:19:16","date_gmt":"2022-06-20T07:19:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:19:16","modified_gmt":"2022-06-20T07:19:16","slug":"comentario-de-proverbios-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Proverbios de Salom\u00f3n: El hijo sabio alegra a su padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Los proverbios de Salom\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 1:1<\/span>; <span class='bible'>Pro 25:1<\/span>; <span class='bible'>1Re 4:32<\/span>; <span class='bible'>Ecl 12:9<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El hijo sabio alegra al padre.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 15:20<\/span>; <span class='bible'>Pro 17:21<\/span>, <span class='bible'>Pro 17:25<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:13<\/span>; <span class='bible'>Pro 23:15<\/span>, <span class='bible'>Pro 23:16<\/span>, <span class='bible'>Pro 23:24<\/span>, <span class='bible'>Pro 23:25<\/span>; <span class='bible'>Pro 29:3<\/span>, <span class='bible'>Pro 29:15<\/span>; <span class='bible'>Ecl 2:19<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Desde este cap\u00edtulo hasta el veinticinco son diversas observaciones de virtudes morales, y sus vicios contrarios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 10:1-32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Los proverbios de Salom\u00f3n<\/b>\u00a0est\u00e1n enfocados al\u00a0<b>hijo sabio<\/b>, igual que en los cap\u00edtulos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 1:1-33<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 2:1-22<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 3:1-35<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 4:1-27<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 5:1-23<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 6:1-35<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 7:1-27<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 8:1-36<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 9:1-18<\/span><\/span>, donde se realza el contraste entre \u00e9l y el\u00a0<b>hijo necio<\/b>. El t\u00e9rmino\u00a0<i>hijo<\/i>\u00a0es gen\u00e9rico; el asunto central no es que sea un var\u00f3n o que sea una ni\u00f1a, el punto est\u00e1 en que sea sabio o necio. Su comportamiento recae directamente sobre ambos padres, ya que los dos disfrutan o se entristecen con el proceder de sus hijos en la vida. De tiempo en tiempo un hijo sabio alegra a sus padres y de tiempo en tiempo el hijo necio solo trae aflicci\u00f3n a sus padres.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Segunda Parte.<br \/>\nPrimera Colecci\u00f3n de Proverbios de Salom\u00f3n (10:1-22:16).<br \/>\n E sta segunda parte comprende, como qued\u00f3 dicho en la introducci\u00f3n, 373 sentencias que el mismo texto atribuye a Salom\u00f3n, del que indudablemente son en su mayor\u00eda, seg\u00fan dejamos indicado al estudiar el autor del libro.<br \/>\nLas sentencias versan sobre los m\u00e1s variados temas y se refieren a las m\u00e1s diversas facetas de la vida humana. No tienen conexi\u00f3n l\u00f3gica alguna entre s\u00ed generalmente. Cada una tiene sentido por s\u00ed misma y forma un todo sin relaci\u00f3n con la sentencia que le precede o sigue. De ah\u00ed la dificultad de hacer una divisi\u00f3n en per\u00ed-copas atendiendo a su contenido doctrinal. Sin embargo, es preciso hacer alguna divisi\u00f3n en per\u00edcopas con el fin de facilitar la lectura. Observaremos la idea o ideas m\u00e1s salientes en cada grupo de sentencias y la propondremos como t\u00edtulo a la per\u00edcopa, que naturalmente incluir\u00e1 m\u00e1s de una vez sentencias que nada o poco tienen que ver con \u00e9l.<br \/>\nLa finalidad de esta parte viene a coincidir con la de la primera y se complementan. La introducci\u00f3n del autor exhortaba al estudio y amor de la sabidur\u00eda. Las sentencias de Salom\u00f3n presentan las ense\u00f1anzas concretas de la sabidur\u00eda, cuyo conocimiento y pr\u00e1ctica aseguran la vida larga y feliz tantas veces prometida en la primera parte a los verdaderos amantes de la sabidur\u00eda. En ellas se oponen con frecuencia el sabio y el necio, el justo y el imp\u00edo, el rico y el pobre y, en general, la virtud y el vicio, con sus respectivas recompensas. Se refieren a los m\u00e1s variados estados, oficios y facetas de la vida humana. Las hay \u00e9ticas, econ\u00f3micas e incluso de orden pol\u00edtico. Las de los cap\u00edtulos 10-15, en paralelismo antit\u00e9tico; las de los 16-22, en paralelismo sint\u00e9tico, por regla general.<\/p>\n<p>10. El Justo y el Imp\u00edo.<\/p>\n<p>Diversos efectos de la justicia y la impiedad (10:1-10).<br \/>\n 1El hijo sabio es la gloria de su padre; el hijo necio, la tristeza de su madre. 2No aprovechan las riquezas mal adquiridas, mas la justicia salva de la muerte. 3Yahv\u00e9 no dejar\u00e1 hambrear al justo, pero dejar\u00e1 insaciados los apetitos del malvado. 4La mano perezosa empobrece; la diligente enriquece. 5El que en est\u00edo recoge es hombre inteligente; el que duerme al tiempo de la siega se deshonra, 6 Bendiciones sobre la cabeza del justo; pero la lengua del imp\u00edo encubre violencias. 7 La memoria del justo ser\u00e1 bendecida; el nombre del imp\u00edo ser\u00e1 maldito. 8 El hombre sensato acepta el mandamiento, pero el lenguaraz lo resiste. 9 El que anda en rectitud va seguro; el que va por sendas tortuosas va a la ruina. 10 El que gui\u00f1a los ojos acarrea malaventura; el que reprende con franqueza origina la paz.<\/p>\n<p> No es s\u00f3lo el sabio quien goza de su sabidur\u00eda, ni el necio \u00fanicamente quien sufre las consecuencias de su necedad. Son los padres los primeros en cosechar los frutos de una buena o mala educaci\u00f3n de los hijos. Se trata en los dos esticos del padre y de la madre; la formulaci\u00f3n de la sentencia presente es debida a que la gloria de los hijos repercute m\u00e1s bien en la del padre, mientras que las desgracias afectan m\u00e1s al coraz\u00f3n de la madre, como m\u00e1s sensible y delicado.<br \/>\nLa sentencia del v.2 sobre las riquezas y la justicia est\u00e1 de acuerdo con la doctrina tradicional del Antiguo Testamento acerca del premio y del castigo, los cuales ten\u00edan lugar, seg\u00fan ella, en esta vida. Las riquezas mal adquiridas, aunque de momento procuren un triunfo o bien temporal, muchas veces no aprovechan en esta vida, unas porque la ley las hace volver a su leg\u00edtimo due\u00f1o, otras porque la venganza humana las arrebata; no falta cuando una muerte prematura impide gozar de ellas. La vida virtuosa, en cambio, libra al justo de la perdici\u00f3n a que lleva la impiedad 1, porque el justo est\u00e1 bajo la protecci\u00f3n del Se\u00f1or 2; por lo cual \u201cse es bastante rico cuando se es pobre con la justicia, y se es demasiado pobre cuando se es riqu\u00edsimo con la iniquidad\u201d (Grimotti). La lecci\u00f3n que se desprende es que hay que poner m\u00e1s inter\u00e9s en vivir una vida virtuosa que en procurarse riquezas. El lenguaje del v.3 sobre la satisfacci\u00f3n e insatisfacci\u00f3n de los deseos del justo y del malvado, respectivamente, tiene parecido con la bienaventuranza cuarta de San Mateo3 y la imprecaci\u00f3n correspondiente de San Lucas 4. Pero el sabio se mueve todav\u00eda en un ambiente meramente humano, y su m\u00e1xima se refiere a los deseos de una vida feliz en la que no le falte con que saciar las m\u00e1s elementales necesidades de su naturaleza, deseos que ver\u00e1 saciados el justo e insatisfechos el imp\u00edo. Describiendo el salmista la providencia de Yahv\u00e9 sobre el hombre virtuoso, exclama: \u201cFui joven y ya soy viejo, y jam\u00e1s vi abandonado al justo, ni a su prole mendigar el pan\u201d5; mientras que de los imp\u00edos afirma que \u201cser\u00e1n exterminados, y la posteridad de los malvados, tronchada\u201d 6. Los cristianos, con la visi\u00f3n m\u00e1s profunda de las cosas que nos ha tra\u00eddo la revelaci\u00f3n neotestamentaria, sabemos que Dios ha puesto en nuestro coraz\u00f3n un deseo innato de felicidad de dimensiones ultraterrenas. Dios saciar\u00e1 esos deseos en el justo, porque El mismo se constituye en el objeto supremo de su felicidad y lo har\u00e1 plenamente feliz en la patria. El imp\u00edo, por el contrario, ver\u00e1 insatisfechos sus deseos de felicidad, porque quedar\u00e1 privado en el m\u00e1s all\u00e1 de Dios y tambi\u00e9n de aquellas cosas terrenas en las que \u00e9l buscaba su felicidad, y que no hac\u00edan otra cosa m\u00e1s que excitar un deseo cada vez mayor de la misma que ellas no pod\u00edan jam\u00e1s plenamente llenar.<br \/>\nLos versos siguientes, en que se recomienda la diligencia en el trabajo, contienen un antiguo axioma popular que se encuentra en todas las literaturas. Dice relaci\u00f3n a la vida agr\u00edcola, que los jud\u00edos cultivaron en Palestina desde la ocupaci\u00f3n de la tierra prometida. \u201cNo a los que duermen, no a los ociosos, sino a los vigilantes se prometen los premios, y para el trabajo est\u00e1 preparada la recompensa,\u201d dice San Ambrosio 7. Los autores de vida espiritual ven aqu\u00ed una amonestaci\u00f3n a trabajar a su debido tiempo, sin dejar pasar las ocasiones propicias para santificarse. Aplicado a las diversas edades del hombre, se recomendar\u00eda el trabajo en la juventud para proveer a la vejez; el estudio de la sabidur\u00eda y la pr\u00e1ctica de la virtud en los a\u00f1os j\u00f3venes, para asegurar una vejez llena de honor y estima.<br \/>\nDiversa suerte espera a la memoria del justo y a la del injusto. Aqu\u00e9l es en vida bendecido por Dios 8 y por los hombres, los cuales despu\u00e9s de su muerte lo elogiar\u00e1n. Conservar despu\u00e9s de aqu\u00e9lla un buen nombre era, naturalmente, una de las mayores aspiraciones de un buen israelita, privados como estaban de la revelaci\u00f3n sobre una supervivencia feliz en el m\u00e1s all\u00e1. Del piadoso rey Jos\u00edas escribe Ben Sirac que su nombre es como \u201cperfume oloroso,\u201d y su memoria, \u201cdulce como la miel a la boca y como m\u00fasica en banquete.\u201d 9 La memoria del imp\u00edo, en cambio, ser\u00e1 maldita, porque todos le aborrecer\u00e1n y maldecir\u00e1n. De Ant\u00edoco Ep\u00edfanes dice el autor del libro primero de los Macabeos \u201cque su gloria se volver\u00eda en esti\u00e9rcol y gusanos. Hoy se engr\u00ede, pero ma\u00f1ana no ser\u00e1 hallado, porque se habr\u00e1 vuelto al polvo y se habr\u00e1n disipado sus planes.\u201d10 Por eso el hombre sensato acepta las instrucciones de la sabidur\u00eda; pues aunque su cumplimiento le suponga muchas veces abnegaci\u00f3n y sacrificio, le confiere beneficios materiales en esta vida y una gloria que perpet\u00faa su buen nombre en la posteridad. El insensato de labios no es capaz de llevar a la pr\u00e1ctica los consejos de la sabidur\u00eda sobre el buen uso de la lengua y resiste, por lo mismo, a sus instrucciones sobre este particular.<br \/>\nLa seguridad que en el v.9 se promete a los justos dice referencia al orden humano: el hombre honrado que cumple con sus deberes para con todos y a nadie hace mal, puede marchar tranquilo por el camino de su vida, sin temor a la ley o a la venganza de los hombres. El que anda por sendas tortuosas, cuando menos lo piensa, se encuentra con el castigo de aqu\u00e9lla o tiene que sufrir las consecuencias de \u00e9sta. El autor tiene, sin duda, en su mente la providencia de Dios sobre los justos y pecadores, que act\u00faa a trav\u00e9s de los factores humanos. Una de las cosas propias de quienes maquinan el mal es el gui\u00f1o de ojos 11, que revela doblez de \u00e1nimo, en distinci\u00f3n a la sencillez y nobleza de la mirada franca. El sabio opone los efectos saludables de una reprensi\u00f3n bien hecha, que conduce al arrepentimiento y cambio de conducta. Cerrar los ojos ante un comportamiento malo no es obrar conforme a los principios de la sabidur\u00eda, que ense\u00f1a repetidas veces la conveniencia y necesidad de la correcion.<\/p>\n<p>El Hablar del Justo y del Imp\u00edo. Riquezas y Pobreza (10:11-21).<br \/>\n 11 Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre la violencia. 12 El odio enciende las contiendas, mientras que el amor encubre las faltas. 13 En los labios del prudente se halla la sabidur\u00eda; para las espaldas del insensato es la vara. 14 El sabio esconde su ciencia; la boca del necio anuncia la ruina, 15 La hacienda del rico es su fortaleza; la indigencia del pobre es su desaliento. 16 La ganancia del justo es para la vida; la del imp\u00edo, en vicios se le va. 17 Va por senda de vida el que acepta la correcci\u00f3n; el que no la acepta va por camino falso. 18 El de ojos mendaces encubre el odio; el que esparce la difamaci\u00f3n es un necio. 19 En el mucho charlar no falta el pecado; el que refrena sus labios es sabio. 20 Plata acrisolada es la boca del justo; el coraz\u00f3n del imp\u00edo no vale nada. 21 Los labios del justo gu\u00edan a muchos; el necio muere por falta de conocimiento.<\/p>\n<p>Contrapone el sabio primero los efectos de las palabras del justo y las que salen de la boca del malvado. Las primeras son r\u00faente de vida feliz dichosa, en cuanto que se\u00f1alan el camino para conseguirla. Las segundas, por el contrario, son fuente de mal y desgracia para los dem\u00e1s, en cuanto que encubren las violencias del coraz\u00f3n que a su tiempo causar\u00e1 dicho mal. \u201cLa boca del justo &#8211; comenta A Lapide &#8211; es una fuente pura de agua, porque profiere con sencillez y sinceridad los sentimientos de su coraz\u00f3n, nada finge, no oculta nada; en cambio, la boca del imp\u00edo encubre y oculta la iniquidad que maquina su coraz\u00f3n, y que, presentado el momento propicio, llevar\u00e1 a cabo, con el consiguiente da\u00f1o para su pr\u00f3jimo\u201d 12. Pone en paralelismo despu\u00e9s uno de los efectos del odio con una de las cualidades del amor: aqu\u00e9l vierte su veneno sobre su pr\u00f3jimo con palabras y a veces acciones que engendran disensiones y contiendas; el amor, en cambio, ve las faltas ajenas, pero las excusa ante los dem\u00e1s, y si esto no es posible por la evidencia innegable de aqu\u00e9llas, las encubre con su silencio 13. San Pedro cita este verso y lo aplica, rebasando su sentido, a los pecados propios 14.<br \/>\nVolviendo al pensamiento del primer verso, da la raz\u00f3n por la que los labios del justo hacen el bien: poseen la sabidur\u00eda, que es la que se\u00f1ala los principios que han de regular la vida para que \u00e9sta sea feliz. El insensato no comprende esos principios o no est\u00e1 dispuesto a llevarlos a la pr\u00e1ctica. Solamente el castigo es capaz de hacerlo obrar cuerdamente 15. Pero el sabio, que a su debido tiempo sabe hablar, sabe tambi\u00e9n esconder su ciencia (v.14), callando cuando las circunstancias as\u00ed lo aconsejan. Dice un proverbio ingl\u00e9s que \u201cla palabra es plata, pero el silencio oro.\u201d El necio, en cambio, no sabe callar; habla sin reflexi\u00f3n, y en su mucho hablar no puede faltar la cr\u00edtica, el juicio temerario, con que hace mal a los dem\u00e1s y a s\u00ed mismo (v.19).<br \/>\nSe intercalan dos sentencias respecto de las riquezas. Dice el sabio que el rico tiene en ellas su fortaleza. Ellas le proporcionan un cierto bienestar, le permiten hacer frente a las adversidades de la vida y le. proporcionan f\u00e1cilmente amigos en quien confiar. La indigencia, por el contrario, frecuentemente desalienta al pobre, que no tiene tal vez lo necesario para su sustento; que se encuentra muchas veces solo frente a las adversidades de la vida, a que no puede siempre hacer frente; que se ve con frecuencia expuesto a injurias, desprecios y vejaciones. Todo lo cual lo vuelve t\u00edmido y de \u00e1nimo apocado. En seguida el autor constata los beneficios y los perjuicios que ellas reportan al sabio y al necio respectivamente. Aqu\u00e9l hace un recto uso de ellas, que incluso le permiten poder darse al estudio de la sabidur\u00eda y conseguir sus frutos, mientras que el imp\u00edo las emplea en mantener vicios a que quiz\u00e1 no hubiera llegado si hubiera carecido de riquezas, y que lo llevan a la ruina moral y, frecuentemente, f\u00edsica 16.<br \/>\nUna norma de sabidur\u00eda que evita desviarse del recto sendero que lleva a la vida feliz es la correcci\u00f3n. El sabio se somete con gusto a ella, venga de Dios por medio de tribulaciones, o se trate de advertencias de los sabios; pero el necio la desprecia, porque, como dice Clemente de Alejandr\u00eda, la reprensi\u00f3n es como una operaci\u00f3n quir\u00fargica de las afecciones del alma que el necio es incapaz de resistir 17. Una de las cosas dif\u00edciles de corregir y que arguyen necedad e insensatez son los sentimientos de odio que anidan en el coraz\u00f3n. El sabio se fija en el v.18 en dos actitudes que aqu\u00e9l provoca: palabras mentirosas, bajo las cuales se oculta con el fin de hacer un da\u00f1o mayor; es m\u00e1s peligroso el enemigo que simula amistad que el que se declara abiertamente tal; y la difamaci\u00f3n, que hiere en uno de los bienes m\u00e1s estimados, como es el buen nombre. \u201cSi, pues, quieres ser sabio &#8211; escribe San Beda -, no escondas odio en lo rec\u00f3ndito de tu coraz\u00f3n ni profieras con tu boca calumnia alguna, sino que tu coraz\u00f3n est\u00e9 lleno de amor y tu boca de verdad.\u201d18<br \/>\nLos tres \u00faltimos versos de la per\u00edcopa insisten en la importancia del buen uso de la lengua. Quien se pasa la vida charlando, dif\u00edcilmente evita los pecados de lengua (v.14). Por ello, el salmista oraba: \u201cPon, \u00a1oh Yahv\u00e9! guarda a mi boca, centinelas a las puertas de mis labios.\u201d19 El hombre prudente es comedido en sus palabras y, antes de hablar, piensa lo que va a decir. \u201cEs imposible &#8211; advierte A Lapide &#8211; al hombre d\u00e9bil y caduco prestar a cada una de sus muchas palabras circunspecci\u00f3n y moderaci\u00f3n precisas, como le es imposible vivir y obrar durante muchos d\u00edas sin incurrir en el vicio y el pecado\u201d (24:16) 20. Los autores de vida espiritual siempre recomendaron el silencio como condici\u00f3n indispensable de vida espiritual. Las palabras del sabio son comparadas a los m\u00e1s preciosos metales por el bien que hacen a los dem\u00e1s, instruy\u00e9ndolos en el camino de una vida feliz, mientras que los pensamientos que abriga el coraz\u00f3n del necio no valen para nada positivo, porque est\u00e1 ausente de ellos la sabidur\u00eda, y como la necedad es en los Proverbios un defecto moral que se confunde con la impiedad, el necio se hace a s\u00ed mismo un mal moral y f\u00edsico, que es el castigo de no seguir los dict\u00e1menes c\u00ede la sabidur\u00eda 21.<\/p>\n<p>La dicha del virtuoso (10:22-32).<br \/>\n 22 La bendici\u00f3n de Dios es lo que enriquece; nuestro af\u00e1n no le a\u00f1ade nada. 23 Hacer el mal es para el necio cosa de juego, y lo es para el sensato ser sabio. 24 Sobre el imp\u00edo vendr\u00e1 lo que \u00e9l se teme, mas el justo ver\u00e1 colmados sus deseos. 25 Como pasa el hurac\u00e1n deja de ser el imp\u00edo, mas el justo permanece para siempre. 26 Como el vinagre a los dientes y el humo a los ojos, as\u00ed es el harag\u00e1n para quien le manda. 27 El temor de Yahv\u00e9 alarga la vida, mas los a\u00f1os del imp\u00edo ser\u00e1n abreviados. 28Se cumplir\u00e1 la esperanza del justo, pero se desvanecer\u00e1 la del imp\u00edo. 29El camino de Yahv\u00e9 es la fortaleza del perfecto, pero es el terror de los malhechores. 30 El justo no vacilar\u00e1 jam\u00e1s, pero el imp\u00edo no durar\u00e1 sobre la tierra. 31 En la boca del justo florece la sabidur\u00eda, pero la lengua del imp\u00edo ser\u00e1 cortada. 32 Los labios del justo est\u00e1n llenos de gracia; la boca del imp\u00edo, de perversidad.<\/p>\n<p> La prosperidad, afirma el sabio, es fruto de la bendici\u00f3n de Dios, atribuyendo directamente a Yahv\u00e9 lo que en la primera parte del libro se atribu\u00eda a la sabidur\u00eda. La sentencia que sigue no intenta afirmar la inutilidad de nuestros esfuerzos, sino la necesidad de que el Se\u00f1or los bendiga para que fructifiquen. Un suceso inesperado los inutiliza a veces cuando su \u00e9xito parec\u00eda seguro. El salmista lo afirm\u00f3 en el tan conocido: \u201cSi Yahv\u00e9 no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen.\u201d 22<br \/>\nLa costumbre llega a facilitar las cosas de un modo sorprendente. Y as\u00ed, para el malvado llega un momento en el que el hacer el mal es cosa de juego e incluso de placer 23, mientras que para el justo la pr\u00e1ctica de la virtud viene a ser algo&#8217; inherente a su naturaleza y su normal y alegre actividad. Sin embargo, el malvado no goza de perfecta y continua paz, y, por m\u00e1s que se esfuerce en apartar su imaginaci\u00f3n del presentimiento del castigo, no lo logra m\u00e1s que a ratos. San Juan Cris\u00f3stomo escribe que \u201cde la misma manera que el que camina de noche siente miedo aunque nadie haya que se lo infunda, as\u00ed los que pecan no pueden vivir confiados y tranquilos aunque nadie los arguya de sus pecados.\u201d24 Y, en efecto, el imp\u00edo puede pecar contra Dios, pero por poco tiempo; como el hurac\u00e1n, que pasa veloz, as\u00ed el malvado es arrebatado por la tempestad de la justicia divina 25. El justo, por el contrario, ver\u00e1 satisfechos sus deseos de una vida feliz, que gozar\u00e1 durante largos a\u00f1os, porque, protegido por Dios, est\u00e1 seguro frente a las adversidades. Sobre si aqu\u00ed, y despu\u00e9s en 11:7.23, el sabio piensa en el m\u00e1s all\u00e1, es dudoso. Cierto que le deb\u00eda resultar muy dif\u00edcil de concebir el que todo pudiera terminar con la muerte, sin un m\u00e1s all\u00e1 feliz junto a Dios para el justo y un castigo para el malvado, que pas\u00f3 los d\u00edas de su vida goz\u00e1ndose en el mal; pero nunca los sabios de los Proverbios lo afirmaron expresamente, ni siquiera plantean el problema contra la tesis tradicional de la retribuci\u00f3n en este mundo, como el libro de Job.<br \/>\nEn la m\u00e1xima suelta del v.26 constata el sabio la impresi\u00f3n o efecto que en quien le manda produce la actitud del perezoso: irrita y se hace intolerable como el vinagre a los dientes y el humo a los ojos. Lo que ocurr\u00eda sobre todo entre los jud\u00edos, especialmente activos entre los orientales. El v.27 expresa una idea repetida muchas veces en nuestro libro, tres veces en esta misma per\u00edcopa 26, y se funda en la creencia de que el justo y el imp\u00edo obtienen en esta vida el premio y castigo, respectivamente, de sus obras. Aqu\u00ed la vida larga se atribuye al temor de Yahv\u00e9, principio de la sabidur\u00eda, por carecer del cual el imp\u00edo ver\u00e1 abreviados sus d\u00edas 27.<br \/>\nLos versos siguientes (28-30) contin\u00faan la oposici\u00f3n entre el justo y el imp\u00edo. Primero frente a la esperanza que todo ser humano abriga de ser feliz, que ver\u00e1 cumplida el justo, porque se funda en una vida virtuosa, que asegura la protecci\u00f3n de Dios, mientras que se ver\u00e1 desvanecida en el imp\u00edo, porque se basa en las cosas terrenas, que, adem\u00e1s de no contener la verdadera felicidad, pasan r\u00e1pidamente. Segundo, frente al camino de Dios o cumplimiento de su voluntad; el que lo sigue se hace agradable a Dios, que se convierte en su fortaleza inexpugnable; el malhechor, naturalmente, teme, porque, al no seguirlo, sabe que se expone al castigo de Dios, que no podr\u00e1 eludir. De ah\u00ed que el justo vivir\u00e1 por siempre tranquilo, mientras que el imp\u00edo no durar\u00e1 mucho sobre la tierra. Yahv\u00e9 hab\u00eda prometido la firme y estable posesi\u00f3n de la tierra siempre que los israelitas fuesen fieles en la observancia de la ley, y les hab\u00eda amenazado con arrojarlos de ella si abandonaban el camino de la justicia. La posesi\u00f3n de la tierra vino a ser sin\u00f3nimo de la m\u00e1s alta bendici\u00f3n de Yahv\u00e9, como el arrojarles de ella signo de su m\u00e1s profunda indignaci\u00f3n contra el pueblo escogido.<br \/>\nLos dos \u00faltimos versos insisten en los conceptos ya expresados en el cap\u00edtulo sobre el hablar del justo y del imp\u00edo. Mientras que los labios del justo profieren cosas sabias, que se escuchan con complacencia, los del imp\u00edo profieren necedades e incurren en los pecados de lengua, por lo que merecen ser destruidos, como el \u00e1rbol que produce frutos malos y perjudiciales.<\/p>\n<p>  1 1:19; 2:22. &#8211; 2 1:33; 3:26; Sal 91. &#8211; 3 5:6. &#8211; 4 6:24. &#8211; 5 37:25. &#8211; 6 37:38. &#8211;   7 Cf. Sal 123:1-3.  &#8211; 8   L.i De Cain 0.4.   &#8211; 9 49:1-2 &#8211; 10 2:62-63. El 6b, que traduce el TM, no se adapta a este lugar. Es posible que se perdiera el original y se le supliera con este estico, que puede estar tomado de i ib, donde cuadra muy bien con na. &#8211;  11 16:30. &#8211; 12 O.c., p.286. &#8211; 13 17:9; 1Co 13:7. &#8211; 14 1Pe 4:8; Stg 5:20. &#8211; 15 10,21; Stg 15:7; Stg 19:23; Stg 26:3. &#8211; 16 3:2.22; 11:4. &#8211; 17 L.i Paedag. c.8; Cf. Heb 12:8. &#8211;  18 Citado por A Lapide, o.c., p.295. &#8211; 19{Heb 141:3<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>tristeza de su madre.<\/b> <i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Pro 23:15-16<\/span><i>.<\/i> Este dolor paterno es m\u00e1s profundamente sentido por la madre, que tiene un papel m\u00e1s \u00edntimo en la crianza de un hijo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta gran secci\u00f3n contiene trescientos setenta y cinco proverbios individuales de Salom\u00f3n. No est\u00e1n en un orden evidente, con un agrupamiento por tema solo ocasional, y a menudo est\u00e1n sin contexto para indicar su aplicaci\u00f3n. Se basan en el conocimiento inspirado por parte de Salom\u00f3n de la ley y de los profetas. El paralelo, proverbios de dos l\u00edneas de los cap\u00edtulos <span class='bible'>Pro 10:1-32<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 11:1-31<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 12:1-28<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 13:1-25<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 14:1-35<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 15:1-33<\/span>, son mayormente contrastes u opuestos (antit\u00e9ticos), mientras que los de los caps. <span class='bible'>Pro 16:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 17:1-28<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 18:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 19:1-29<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 20:1-30<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 21:1-31<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 22:1-29<\/span> son mayormente similitudes o comparaciones (sint\u00e9ticos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 10:1-32<\/span>; <span class='bible'>Pro 11:1-31<\/span>; <span class='bible'>Pro 12:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 13:1-25<\/span>; <span class='bible'>Pro 14:1-35<\/span>; <span class='bible'>Pro 15:1-33<\/span>; <span class='bible'>Pro 16:1-33<\/span>; <span class='bible'>Pro 17:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 18:1-24<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:1-29<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:1-30<\/span>; <span class='bible'>Pro 21:1-31<\/span>; <span class='bible'>Pro 22:1-16<\/span> : La llamada \u201cgran colecci\u00f3n salom\u00f3nica\u201d, posiblemente la m\u00e1s antigua del libro, es una amplia agrupaci\u00f3n de dichos independientes y yuxtapuestos, con muy escasas y ocasionales conexiones tem\u00e1ticas y sin claros criterios de ordenaci\u00f3n. Formalmente predomina el paralelismo, que en la primera parte (<span class='bible'>Pro 10:1-32<\/span>; <span class='bible'>Pro 11:1-31<\/span>; <span class='bible'>Pro 12:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 13:1-25<\/span>; <span class='bible'>Pro 14:1-35<\/span>; <span class='bible'>Pro 15:1-33<\/span>) es sobre todo antit\u00e9tico, y en la segunda (<span class='bible'>Pro 16:1-33<\/span>; <span class='bible'>Pro 17:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 18:1-24<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:1-29<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:1-30<\/span>; <span class='bible'>Pro 21:1-31<\/span>; <span class='bible'>Pro 22:1-29<\/span>) es m\u00e1s bien sinon\u00edmico o sint\u00e9tico. En cuanto al contenido, las ense\u00f1anzas aqu\u00ed reunidas pertenecen a tres \u00e1mbitos principales: instrucci\u00f3n individual, educaci\u00f3n social y ense\u00f1anza religiosa.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 15:20<\/span>; <span class='bible'>Pro 17:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 de Salom\u00f3n:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Pro 1:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Introducci\u00f3n. La frase Proverbios de Salom\u00f3n ya apareci\u00f3 en 1:1 (ver comentario). Aqu\u00ed indica presumiblemente que esto fue alguna vez el comienzo de una colecci\u00f3n separada comprendiendo 10:1-22:16, delante de la cual se han colocado ahora los caps. 1-11.<\/p>\n<p>El resto de 10:1 es entonces una introducci\u00f3n como las que vienen al principio de la secci\u00f3n de sermones (p. ej. 1:8). Tales introducciones instan la atenci\u00f3n a la sabidur\u00eda que hallamos en el material que sigue, aunque \u00e9sta lo hace de una manera indirecta. Los vv. 2 y 3 introducen uno de los temas dominantes de los dichos, pero lo hacen coloc\u00e1ndolo en el contexto de la justicia y la impiedad, y de la participaci\u00f3n de Dios en estos asuntos. El v. 4 ofrece un comentario m\u00e1s directo acerca de ella, sin una referencia evidente a la sabidur\u00eda, la moral o la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los vv. 1-4 contienen los cuatro tipos principales de dichos. Comienzan con una subcolecci\u00f3n que corre a trav\u00e9s de los vv. 1-22, e ilustran a la vez c\u00f3mo los dichos est\u00e1n por su propia naturaleza preo cupados con la vida misma y con un acceso sabio a la vida, y tambi\u00e9n c\u00f3mo el entender la vida y el buscar la sabidur\u00eda nunca han de ser separados de la moralidad y la religi\u00f3n (cf. 1:1-7).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10.2 Algunas personas acarrean infelicidad al elegir tesoros malhabidos. Por ejemplo, el vehemente deseo de satisfacci\u00f3n puede hacer algo que destruye sus oportunidades de alcanzar alguna vez la felicidad. Los principios que Dios establece para una vida recta llevan consigo una felicidad duradera, debido a que nos gu\u00edan hacia una buena conducta que perdura a pesar de nuestros sentimientos siempre cambiantes.10.3 Proverbios est\u00e1 lleno de vers\u00edculos que contrastan los justos con los imp\u00edos. Estas frases no tienen el prop\u00f3sito de aplicarse en forma universal a cada persona y a cada situaci\u00f3n. Algunas personas, por ejemplo, sufren hambre. M\u00e1s bien su prop\u00f3sito es el de comunicar la verdad general de que la vida de la persona que busca a Dios, a la larga, es mejor que la del imp\u00edo (que termina en la ruina). Estas declaraciones no son promesas rigurosas, sino verdades generales. Adem\u00e1s, un proverbio como este da por sentado un gobierno justo que se preocupa del pobre y el necesitado, la clase de gobierno que Israel debi\u00f3 tener (v\u00e9ase Deu 24:17-22). Un gobierno corrupto bloquea a menudo los planes de los justos.10.4, 5 Cada d\u00eda tiene veinticuatro horas llenas de oportunidades para crecer, servir y ser productivos. Es muy f\u00e1cil desperdiciar el tiempo, permitiendo as\u00ed que la vida se nos escape de las manos. En vez de eso, ni\u00e9guese a ser un perezoso, utilizando las horas dedicadas a un trabajo productivo en dormir o perder el tiempo. Vea el tiempo como un regalo de Dios y aproveche las oportunidades para vivir con diligencia para El.10.18 Al odiar a otra persona puede volverse mentiroso o insensato. Si trata de ocultar su odio, terminar\u00e1 mintiendo. Si calumnia a la otra persona y luego se comprueba que estaba equivocado, es un insensato. La \u00fanica salida es admitir sus sentimientos de odio ante Dios. P\u00eddale que cambie su coraz\u00f3n para que lo ayude a amar en vez de odiar.10.20 Las palabras de una buena persona son valiosas (\u00abplata escogida\u00bb). Muchos consejos malos valen menos que pocos consejos buenos. Es f\u00e1cil obtener opiniones de gente que nos dir\u00e1 solo lo que piensan que nos agradar\u00e1, pero tal consejo es inservible. En vez de ello, busquemos a los que hablan con la verdad, aun cuando duela. Piense en las personas a las que les pide consejos. \u00bfQu\u00e9 espera escuchar de ellas?10.22 Dios dota a algunas personas con la capacidad personal y financiera para responder a las necesidades de los dem\u00e1s. Si estas personas se percataran de por qu\u00e9 Dios las bendice y si todas utilizaran sus medios para hacer la voluntad de Dios, el hambre y la pobreza se erradicar\u00edan. La riqueza es una bendici\u00f3n \u00fanicamente si la utilizamos conforme al prop\u00f3sito de Dios.10.24 El imp\u00edo teme a la muerte. Los que no creen en Dios por lo general la temen y con mucha raz\u00f3n. En contraste, los creyentes desean la vida eterna y la salvaci\u00f3n de Dios, sus esperanzas ser\u00e1n recompensadas. Este vers\u00edculo brinda una opci\u00f3n: se vuelven realidad o sus temores o sus deseos. Decide rechazar a Dios y vivir a su manera o acepta a Dios y CONSEJO DE DIOS ACERCA DEL DINERO<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 468 Pro 1:1<\/p>\n<p>b 469 Pro 13:1; Pro 23:24; Pro 27:11; Pro 29:3<\/p>\n<p>c 470 Pro 15:20; Pro 17:21; Pro 17:25<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Los proverbios de Salom\u00f3n.  Este es un subt\u00edtulo dentro de la colecci\u00f3n m\u00e1s grande de proverbios. El valor num\u00e9rico en hebreo del nombre de Salom\u00f3n es 375, que es el n\u00famero de los proverbios en la primera colecci\u00f3n (10:1\u2013 22:16). <\/p>\n<p><p> El hijo sabio.  Es decir, el que presta atenci\u00f3n a las amonestaciones de los padres en contraste con el necio y terco (v. coment. en 1:22). <\/p>\n<p><p> padre&#8230;madre.  El punto fundamental es que la conducta del hijo afecta a los padres, para bien o para mal.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El hijo sabio<\/i><\/b>. El que teme y obedece a Dios y aplica con \u00e9xito el conocimiento a las cuestiones diarias.<\/p>\n<p><b><i>el hijo necio<\/i><\/b>. El que es insensato e insensible a la verdad moral y act\u00faa sin que \u00e9sta le importe y para su propia destrucci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El discurso tocante a la sabidur\u00eda y la necedad (caps. <span class='bible'>Pro 1:1-33<\/span>; <span class='bible'>Pro 2:1-22<\/span>; <span class='bible'>Pro 3:1-35<\/span>; <span class='bible'>Pro 4:1-27<\/span>; <span class='bible'>Pro 5:1-23<\/span>; <span class='bible'>Pro 6:1-35<\/span>; <span class='bible'>Pro 7:1-27<\/span>; <span class='bible'>Pro 8:1-36<\/span>; <span class='bible'>Pro 9:1-18<\/span>) constituye un pr\u00f3logo para la porci\u00f3n central del libro que contiene 375 proverbios de Salom\u00f3n. Esos proverbios son principios generales y directrices que pueden tener excepciones. Cualquier excepci\u00f3n no es un problema de inerrancia, sino una cuesti\u00f3n de la naturaleza de los proverbios. Estos son verdaderos por regla general.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>de su madre&#8230;<\/b><\/i> Este paralelismo expresa la alegr\u00eda o tristeza de ambos padres \u2192 <span class=\"bible\">Pro 15:20<\/span>; <span class=\"bible\">Pro 23:24<\/span>; <span class=\"bible\">Pro 30:17<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este paralelismo expresa la alegr\u00eda o tristeza de <em>ambos padres<\/em>. g15:20; 23:24; 30:17.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[10] Prov 6, 3; Eclo 27, 25.[12] 1 Cor 13, 4; 1 Pe 4, 8.[15] 1 Tim 6, 17.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proverbios de Salom\u00f3n: El hijo sabio alegra a su padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre. Los proverbios de Salom\u00f3n. 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