{"id":17318,"date":"2022-06-20T02:20:32","date_gmt":"2022-06-20T07:20:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T02:20:32","modified_gmt":"2022-06-20T07:20:32","slug":"comentario-de-proverbios-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>La balanza falsa es una abominaci\u00f3n a Jehovah, pero la pesa exacta le agrada.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>El peso falso es abominaci\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 16:11<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:10<\/span>, <span class='bible'>Pro 20:23<\/span>; <span class='bible'>Lev 19:35<\/span>, <span class='bible'>Lev 19:36<\/span>; <span class='bible'>Deu 25:13-16<\/span>; <span class='bible'>Ose 12:7<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 8:5<\/span>, <span class='bible'>Am\u00f3 8:6<\/span>; <span class='bible'>Miq 6:10<\/span>, <span class='bible'>Miq 6:11<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>mas la pesa cabal le agrada.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 16:11<\/span>; <span class='bible'>Eze 45:10-12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>M\u00e1ximas de sabidur\u00eda, principalmente contrastando la honestidad, la humildad, la fidelidad, y la generosidad, con sus contrapartes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 11:1-31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El actuar justamente unos con otros es el mandato de amor del Se\u00f1or (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 19:18<\/span><\/span>), el cual tambi\u00e9n es el mandato central que se entreg\u00f3 a Israel, amar al \u00fanico a Dios (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Deu 6:4-9<\/span><\/span>). Una pesa mal balanceada es\u00a0<b>abominaci\u00f3n<\/b>\u00a0a Jehov\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EL PESO FALSO ES ABOMINACI\u00d3N A JEHOV\u00c1.<\/b> Dios condena el uso de reglas de medida inexactas para timar a los dem\u00e1s (cf. <span class=\"bible\">Lev 19:35<\/span>). \u00c9l manda que sus hijos se relacionen honradamente con todas las personas, tanto en las cuestiones econ\u00f3micas como en otras circunstancias en las que el fraude sea posible. Siempre se debe tener en cuenta que \u00abel hombre recto mirar\u00e1\u00bb el rostro del Se\u00f1or (<span class=\"bible\">Sal 11:7<\/span>); s\u00f3lo ellos \u00abmorar\u00e1n en [su] presencia\u00bb (<span class=\"bible\">Sal 140:13<\/span>; cf. <span class=\"bible\">Sal 24:3-5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 11. Diversas Sentencias Sobre la Justicia y la Misericordia.<\/p>\n<p>La justicia salva, la impiedad lleva a la ruina (11:1-8).<br \/>\n 1 La balanza falsa es abominable a Dios, mas la pesa cabal le agrada. 2 Detr\u00e1s de la soberbia viene la deshonra, con la modestia va la sabidur\u00eda. 3 La integridad gu\u00eda al hombre recto; la propia malicia es la ruina del p\u00e9rfido. 4 De nada sirven las riquezas el d\u00eda de la ira, pero la justicia libra de la muerte. 5 La justicia del justo le allana el camino; el malvado cae por su misma malicia. 6 La justicia del justo le salva; los fraudulentos son cogidos en sus propios pecados. 7 A la muerte del imp\u00edo perece su esperanza, y la confianza del malvado queda burlada. 8 El justo es librado de la tribulaci\u00f3n, pero el imp\u00edo entra en ella en lugar de \u00e9l.<\/p>\n<p>Siempre fue la balanza una de las cosas que m\u00e1s se prestaron al robo y a la inmoralidad en los negocios. Y \u00e9sta constituye un obst\u00e1culo para las buenas relaciones sociales. Por eso, los profetas y los autores sapienciales recomiendan en ellas la justicia y la equidad, recomendaci\u00f3n entonces doblemente necesaria, por el no f\u00e1cil control legal de las pesas y medidas y por la codicia que siempre caracteriz\u00f3 a los jud\u00edos.<br \/>\nSon muy distintos, constata el sabio, los efectos de la soberbia y los de la humildad. En la par\u00e1bola del fariseo y el publicano, Jesucristo dej\u00f3 plasmados los sentimientos que una y otra suscitan en el Se\u00f1or. De la misma manera, los hombres detestan y aborrecen al orgulloso, mientras que sienten algo especial por el alma sencilla y humilde. La soberbia deshonra, la humildad granjea honor y estima.<br \/>\nLos versos 3-6 contraponen la conducta y suerte distintas del justo y del imp\u00edo. El primero vive una vida virtuosa, la cual hace pr\u00f3speros sus caminos 1 y le salva de todos los peligros que acechan la vida del malvado, libr\u00e1ndole de la muerte prematura repentina, violenta, con que, cuando menos lo piensa, se encuentra aqu\u00e9l. El imp\u00edo ser\u00e1 v\u00edctima de su propia malicia, que lo expone al castigo de la ley y a la venganza de su pr\u00f3jimo; con frecuencia encuentran aqu\u00e9l cuando comet\u00edan su maldad, pagando caramente su delito. En el d\u00eda de la ira, en que Dios castigar\u00e1 a los imp\u00edos sus propios pecados, de nada servir\u00e1n las riquezas; en el d\u00eda de rendir cuentas, la \u00fanica carta de recomendaci\u00f3n son las buenas obras dictadas por la sabidur\u00eda. Con la muerte del imp\u00edo, afirma el sabio, perece su esperanza, y su confianza queda burlada (v.6); ello dar\u00eda a entender que la del justo no concluye con la muerte, y, en consecuencia, el sabio afirmar\u00eda que espera una suerte distinta al imp\u00edo y al justo m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Pero no precisa la naturaleza de esa diferencia. \u00bfSe refiere a la buena o mala fama que dejan uno y otro despu\u00e9s de su muerte entre quienes los conocieron o al premio y castigo de la otra vida? M\u00e1s veces hemos indicado que el autor de los Proverbios no conoci\u00f3, con claridad al menos, la distinta retribuci\u00f3n ultra-terrena; si la hubiera conocido, hubiera hecho uso de tan importante doctrina repetidas veces en su libro, como la mejor base para recomendar una vida moral recta. Entrevio que no pod\u00eda esperar id\u00e9ntica suerte a ambos, pero nada supo precisar sobre su naturaleza 2.<br \/>\nEl \u00faltimo verso de la per\u00edcopa presenta la soluci\u00f3n de los sabios al hecho tantas veces contemplado del bueno que sufre y el malo que triunfa, y que parece desmentir la tesis tradicional de la recompensa en esta vida. La aflicci\u00f3n del justo, dicen ellos, dura poco, para dar en seguida paso al gozo y la alegr\u00eda; mientras que el triunfo del imp\u00edo cede muy pronto a la humillaci\u00f3n, como ocurri\u00f3 en los casos de Mardoqueo y Aman, de Daniel y sus delatores, quienes, como Aman, hubieron de sufrir el castigo y humillaci\u00f3n que preparaban a los justos. Naturalmente, la soluci\u00f3n no era plenamente convincente, pero en el estadio de la revelaci\u00f3n en que vivieron no pudieron ir m\u00e1s all\u00e1. Fue precisa la revelaci\u00f3n posterior para descorrer el velo que ocultaba los misterios de la retribuci\u00f3n ultra-terrena.<\/p>\n<p>El bien p\u00fablico la fianza la mujer prudente (11:9-16).<br \/>\n 9 El imp\u00edo con su boca arruina al pr\u00f3jimo; los justos con su sabidur\u00eda se salvan. 10 La prosperidad del justo alegra la ciudad, y cuando perecen los imp\u00edos hace fiesta. n La bendici\u00f3n del justo engrandece la ciudad; la boca del imp\u00edo la abate. 12 El insensato desprecia al pr\u00f3jimo, pero el prudente se calla. 13 El chismoso descubre los secretos; el hombre fiel lo encubre todo. 14 Donde no hay gobierno va el pueblo a la ruina; en la abundancia del consejo est\u00e1 la salvaci\u00f3n. 15 Andar\u00e1 en ansiedad el que sale fiador de otro; el que rehuye la fianza vivir\u00e1 tranquilo. 16 La mujer prudente es gloria de su marido; trono de deshonra es la mujer que aborrece la justicia. Los perezosos carecen de bienes, pero los laboriosos adquieren riquezas.<\/p>\n<p>Los imp\u00edos causan da\u00f1o a su pr\u00f3jimo con sus labios, d\u00e1ndose a cr\u00edticas y murmuraciones, levantando calumnias que turban la paz y confianza entre los conciudadanos, llevando a los incautos, con sus consejos, por caminos de perdici\u00f3n. Pero los justos, con la clarividencia y prudencia que les da la sabidur\u00eda, se salvan de las asechanzas y peligros que los malos les tienden.<br \/>\nNo s\u00f3lo quienes con \u00e9l conviven, sino toda la ciudad experimenta el influjo ben\u00e9fico del hombre virtuoso. Cuando \u00e9ste prospera, no se encierra ego\u00edsticamente en su felicidad, sino que hace a los dem\u00e1s part\u00edcipes de su dicha, de sus bienes. El imp\u00edo, en cambio, con la actitud antes descrita, destruye la paz y armon\u00eda entre los habitantes de la ciudad, originando entre ellos divisiones, que abaten su prosperidad, por lo cual se siente aliviada cuando la muerte pone fin a sus calumnias y detracciones.<br \/>\nEs distinta la conducta del hombre insensato y la del prudente respecto de los defectos del pr\u00f3jimo (v.12). Aqu\u00e9l adopta una actitud de desprecio, que est\u00e1 dictada por la soberbia y que lo declara falto de juicio, pues con ella se hace odioso a los dem\u00e1s y se crea enemigos. El prudente, en cambio, sabe ver y callar; prefiere tener que arrepentirse del silencio a tener que hacerlo de las palabras. Lo mismo ocurre con el calumniador y el leal en relaci\u00f3n a los secretos; el primero, habituado a levantar calumnias y a hacer da\u00f1o con su lengua, es incapaz de guardar un secreto, antes o despu\u00e9s lo manifestar\u00e1. El hombre fiel sabe guardar las confidencias que se le hacen, como tambi\u00e9n encubrir con su silencio los defectos de los dem\u00e1s. Ahikar tiene tambi\u00e9n un precioso consejo a este prop\u00f3sito:<br \/>\n\u201c\u00a1Oh hijo m\u00edo! si t\u00fa oyes una palabra, no la reveles a nadie y no digas nada de aquello que t\u00fa ves.\u201d3<br \/>\nEl v.14 constata las consecuencias que para un pueblo tiene la falta de un buen gobierno, y hace una interesante observaci\u00f3n a los gobernantes: el secreto para un buen gobierno est\u00e1 en la sabia elecci\u00f3n de los consejeros. Un hombre, por muy inteligente que sea, no puede abarcar por s\u00ed solo la complejidad de problemas que lleva consigo el gobierno de una naci\u00f3n. La advertencia vale sobre todo para nuestros tiempos, en que un conjunto de factores pol\u00edticos y econ\u00f3micos hace extremadamente dif\u00edcil la direcci\u00f3n de los pueblos y exigen a su frente gobernantes inteligentes y muy sabios consejeros. Por lo dem\u00e1s, los autores sapienciales ponen muchas veces de relieve el valor de los consejos sabios4. El v.16 recoge una experiencia universal sobre la ansiedad y preocupaci\u00f3n que crea la fianza ante la duda de si el acreedor ser\u00e1 fiel o no, de la que se ve libre quien no f\u00eda a los dem\u00e1s. En 6:1-5 se\u00f1al\u00f3 la conducta a seguir respecto de ella 5.<br \/>\nConcluye la per\u00edcopa con un verso de cuatro esticos. Los dos primeros se refieren a la mujer, los otros dos al hombre, y se\u00f1alan a ambos la conducta a seguir en orden a un hogar feliz. La mujer agraciada, sobre todo por su prudencia y discreci\u00f3n en el hablar, por sus virtudes morales y tambi\u00e9n por sus cualidades dom\u00e9sticas 6, consigue gran honor ante sus familiares y c\u00edrculo de amistades. Su conducta y su honor repercuten en bien y gloria de su marido, que se sentir\u00e1 contento y feliz de su elecci\u00f3n. El marido, por su parte, deber\u00e1 con su laboriosidad proporcionar al hogar los medios de subsistencia que aseguren un relativo bienestar y tenga lejos de \u00e9l los inconvenientes que la pobreza lleva consigo7.<\/p>\n<p>Sentencias varias (11:17-23).<br \/>\n 17 El misericordioso se hace bien a s\u00ed mismo; el de coraz\u00f3n duro a s\u00ed mismo se perjudica. 18 El imp\u00edo hace ganancias vanas; el que siembra justicia de verdad gana, 19 El que sigue la justicia va a la vida; el que va tras el mal corre a la muerte. 20 Los de coraz\u00f3n malo son abominables a Yahv\u00e9; los de perfectos caminos le son gratos. 21 M\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde, no quedar\u00e1 impune el malvado, pero la prole del justo escapar\u00e1. 22 Anillo de oro en jeta de puerco es la mujer bella, pero sin seso. 23 El deseo del justo es s\u00f3lo el bien, pero el imp\u00edo no puede esperar m\u00e1s que ira.<\/p>\n<p>Comienza la per\u00edcopa con una sentencia sobre la misericordia, a la que siguen unas sentencias sueltas sobre los respectivos premios que-sufrir\u00e1n los justos y los imp\u00edos. El que es misericordioso para con los dem\u00e1s se hace bien a s\u00ed mismo, porque Dios, a su vez, tendr\u00e1 misericordia para con \u00e9l, conforme lo ense\u00f1\u00f3 Jesucristo en la quinta bienaventuranza 8, y los mismos hombres, movidos por su ejemplo, practicar\u00e1n la misericordia para con \u00e9l cuando de ella precisare. Pero el duro de coraz\u00f3n para con los dem\u00e1s, a s\u00ed mismo se hace mal, porque el Se\u00f1or har\u00e1 un juicio sin misericordia a quien no la tuvo con los dem\u00e1s 9, y los hombres le pagar\u00e1n con la misma moneda que de \u00e9l recibieron.<br \/>\nVolviendo a las comparaciones entre el justo y el imp\u00edo, el sabio afirma la vanidad de las ganancias del primero y la seguridad del premio del que practica la justicia. Cierto que el malvado a veces prospera en sus negocios, pero su prosperidad es ilusoria; se vendr\u00e1 abajo cuando menos lo espera. El que cumple con los mandamientos de Dios tiene garant\u00eda segura de la recompensa, porque cuenta con el favor de Yahv\u00e9 10. Aqu\u00e9l es abominable a los ojos de Yahv\u00e9 11; el segundo le es grato 12. Dios, infinitamente santo, no puede complacerse m\u00e1s que en los que imitan su santidad siguiendo el camino de la virtud, y tiene que resultarle sumamente detestable toda malicia e iniquidad. En consecuencia, antes o despu\u00e9s, ambos recibir\u00e1n el premio y el castigo, respectivamente, de sus obras. Como siempre, el autor afirma el hecho de la retribuci\u00f3n, que, como no siempre se verifica en esta vida, debi\u00f3 de intuir la del m\u00e1s all\u00e1, pero no determina su naturaleza 13.<br \/>\nEl v.22 presenta una sentencia dura, pero expresiva como la que m\u00e1s. La mujer dotada de cualidades f\u00edsicas, pero privada de las intelectuales y morales, es, dice el sabio, como anillo de oro en hocico de puerco, o, como dice otro proverbio antiguo, \u201cbelleza sin bondad, pendientes de oro en las orejas de un asno.\u201d El anillo en la nariz era uno de los adornos de la mujer en el Asia occidental y en muchas tribus b\u00e1rbaras y semicivilizadas 14. El autor estima m\u00e1s el juicio y la virtud en la mujer que la belleza f\u00edsica, que con el tiempo se marchita.<\/p>\n<p>Beneficencia (11:24-31).<br \/>\n 24 Hay quien derrama y siempre tiene m\u00e1s; otro que ahorra m\u00e1s de lo justo y empobrece. 25 El ben\u00e9fico se sacia, y quien largamente da, largamente tendr\u00e1. 26 Al que acapara el trigo le maldice el pueblo, sobre la cabeza del que lo vende caen bendiciones. 27 El que hace el bien, bienes se atrae; al que busca el mal le vendr\u00e1 el mal. 28 El que en sus riquezas conf\u00eda, caer\u00e1; los justos reverdecer\u00e1n como follaje. 29 El que perturba su casa recoger\u00e1 viento, y el necio ser\u00e1 siervo del sensato. 30 El fruto del justo es \u00e1rbol de vida; las almas de los perversos son arrebatadas antes de tiempo. 31 Si el justo tiene en la tierra su paga, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s el imp\u00edo y el pecador!<\/p>\n<p>Los primeros versos ponen de relieve los diversos efectos de la liberalidad y de la codicia. Dios bendice al que es generoso y caritativo para con los dem\u00e1s, verific\u00e1ndose muchas veces en ellos incluso aquello de que \u201ccuanto m\u00e1s dan, m\u00e1s tienen.\u201d Hay, por el contrario, quienes no piensan en otra cosa m\u00e1s que en ahorrar, priv\u00e1ndose aun de lo necesario; sin embargo, jam\u00e1s llenan sus arcas, porque el Se\u00f1or no bendice sus trabajos y, sin su favor, \u00e9stos no pueden fructificar 15. \u201cDad y se os dar\u00e1, dec\u00eda el Se\u00f1or; una medida buena, apretada, colmada, rebosante, ser\u00e1 derramada en vuestro seno.\u201d16<br \/>\nUna constataci\u00f3n tomada de la vida comercial ilustra el pensamiento anterior. Hay quienes, previendo tiempos de escasez, acaparan productos en sus graneros con el fin de, llegados aqu\u00e9llos, obtener mayor lucro. El pueblo maldice tal conducta, que priva a los pobres tal vez de alimentos de primera necesidad; maldici\u00f3n que fue muchas veces escuchada por Dios, que castig\u00f3 duramente a los monopolizadores 17. Alaba, en cambio, a quien liberalmente vende sus productos alimenticios y contribuye con ello a que nadie carezca de lo necesario. Seguramente que los negociantes jud\u00edos corr\u00edan este peligro en los grandes centros comerciales. Knaben-bauer, recogiendo la aplicaci\u00f3n de los antiguos a los dones espirituales, escribe: \u201cQuienes los emplean en utilidad de los dem\u00e1s duplican los talentos que les fueron concedidos; mas quienes no hacen buen uso de ellos, sino que se abstienen de hacer el bien que por medio de ellos ten\u00edan que obrar, se hacen m\u00e1s pobres, seg\u00fan aquello de Cristo: al que tiene se le dar\u00e1, y al que no tiene, aun lo que tiene le ser\u00e1 quitado (Mar 4:25).\u201d18<br \/>\nOtra vez la vanidad de las riquezas. Quien en ellas pone su confianza creyendo que ellas pueden librar al malvado de la ira de Dios y del castigo de los hombres, se ver\u00e1 defraudado; tales riquezas no aprovechan al imp\u00edo 19 ni lo libran en el d\u00eda de la ira 20. Los justos, en cambio, que ponen su confianza en el Se\u00f1or, son semejantes a las plantas que en todo tiempo conservan su verdor, y, aunque de momento fueren angustiados y pisoteados por los imp\u00edos, reverdecen como el follaje 21 y brillar\u00e1n por sus buenas obras cuando los malos reciban su castigo. Id\u00e9nticas afirmaciones contiene el salmo 52.<br \/>\nEl v.29 advierte las consecuencias a que lleva la mala administraci\u00f3n de la propia casa. Quien por negligencia o incapacidad no administra bien sus bienes ver\u00e1 sus recursos reducidos a la nada, y \u00e9l mismo, si no quiere perecer en su miseria, se ver\u00e1 obligado a servir al hombre prudente que lleva una administraci\u00f3n ordenada de su hacienda. Las obras del justo, afirma tambi\u00e9n el sabio, con el favor que obtienen de Dios, con las riquezas que honradamente consiguen, son, a semejanza del \u00e1rbol del para\u00edso, fuente de vida tranquila y feliz 22, mientras que la injusticia y la impiedad aceleran la muerte 23. Los cristianos, iluminados por la revelaci\u00f3n neo-testamentaria, sabemos que las obras del justo, con la gracia de Dios, merecen la vida eterna y plenamente feliz del cielo, y las del imp\u00edo, que ofenden gravemente a Dios, el castigo del infierno 24. Tal vez algunos piensen que los pecados del imp\u00edo puedan escapar al castigo divino. El sabio excluye toda posibilidad en el \u00faltimo verso de la per\u00edcopa al afirmar que ni el mismo justo se ver\u00e1 libre del castigo que merecen las infidelidades que tambi\u00e9n \u00e9l comete 25, y de hecho la historia b\u00edblica nos dice que Dios castig\u00f3 severamente los pecados de sus m\u00e1s fieles servidores, como Mois\u00e9s, Aar\u00f3n, David. El inciso \u201csobre la tierra\u201d es una constataci\u00f3n de que muchas veces en la tierra Dios castiga al justo por los pecados que hubiere cometido; prescinde del premio o castigo en el m\u00e1s all\u00e1, que ni excluye ni afirma 26.<\/p>\n<p>{Mar_1 3:6<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>El peso falso.<\/b> cp. <span class='bible'>Pro 16:11<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:10<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:23<\/span>. Como se ha indicado en <span class='bible'>Lev 19:35-36<\/span>; <span class='bible'>Deu 25:13-16<\/span>; <span class='bible'>Eze 45:10<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 8:5<\/span>; <span class='bible'>Miq 6:10<\/span>, Dios detesta la falta de honradez.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta gran secci\u00f3n contiene trescientos setenta y cinco proverbios individuales de Salom\u00f3n. No est\u00e1n en un orden evidente, con un agrupamiento por tema solo ocasional, y a menudo est\u00e1n sin contexto para indicar su aplicaci\u00f3n. Se basan en el conocimiento inspirado por parte de Salom\u00f3n de la ley y de los profetas. El paralelo, proverbios de dos l\u00edneas de los cap\u00edtulos <span class='bible'>Pro 10:1-32<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 11:1-31<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 12:1-28<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 13:1-25<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 14:1-35<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 15:1-33<\/span>, son mayormente contrastes u opuestos (antit\u00e9ticos), mientras que los de los caps. <span class='bible'>Pro 16:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 17:1-28<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 18:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 19:1-29<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 20:1-30<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 21:1-31<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 22:1-29<\/span> son mayormente similitudes o comparaciones (sint\u00e9ticos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 16:11<\/span>; <span class='bible'>Pro 11:10<\/span>; <span class='bible'>Pro 11:23<\/span>; <span class='bible'>Lev 19:35-36<\/span>; <span class='bible'>Deu 25:13-16<\/span>; <span class='bible'>Ose 12:7<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 8:5-6<\/span>; <span class='bible'>Miq 6:10-11<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Rectitud y perversidad. La palabra justos (o sus sin\u00f3nimos: \u00edntegros o rectos) se menciona 13 veces en esta secci\u00f3n, la palabra perversidad (o sus sin\u00f3nimos) 12, lo cual es una concentraci\u00f3n sin paralelo en todas las Escrituras. Cada expresi\u00f3n aparece 21 veces m\u00e1s en los caps. 10-13, lo cual enfatiza m\u00e1s el tema de esta secci\u00f3n, la naturaleza y premio de la rectitud y la perversidad.<\/p>\n<p>La naturaleza de la rectitud es ser \u00edntegro, correcto, ordenado y justo. Est\u00e1 as\u00ed relacionada estrechamente con la palabra justo (p. ej. 11:3, 6, 11) una palabra que lit. significa rectitud (cf. 11:5). Estas dos palabras est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas con la palabra \u201cintegridad\u201d, la cual lit. significa \u201ctotalidad\u201d, o \u201clo completo\u201d. Tambi\u00e9n aparece en 11:3 y 5; ve\u00e1se tambi\u00e9n 10:9 y n\u00f3tese el contraste con la palabra perversidad.<\/p>\n<p>La rectitud se expresa a s\u00ed misma en honestidad, justicia, simpat\u00eda (hasta con los animales) y verdad (10:2; 12:5, 10; 13:5). Se manifiesta en el hablar que es sabio, valioso, nutritivo y vivificante (10:11, 20, 21, 31). Trae bendici\u00f3n a la naci\u00f3n (11:11; 14:34). Diferentes dichos prometen que los justos mismos recibir\u00e1n como recompensa liberaci\u00f3n, bendici\u00f3n, satisfacci\u00f3n, realizaci\u00f3n, prosperidad, gozo, seguridad, direcci\u00f3n, plenitud de vida y favor con Dios y con otras personas.<\/p>\n<p>La impiedad, en contraste, representa lo que por su naturaleza misma est\u00e1 privada de verdad y desarticulada, desviada y fuera de raz\u00f3n. Puede constituir \u201cperversi\u00f3n\u201d (10:9; 11:20). Puede implicar rebeli\u00f3n o contenci\u00f3n (10:12); pecado (10:19); transgresi\u00f3n (12:13). Puede sugerir falta de cumplimiento a las normas que se esperan de nosotros (13:6). Puede ser presentada como desavi\u00e1ndose del camino correcto (10:17). Puede ser un asunto de astucia en proyectar el mal (10:23; 12:2). Puede sugerir aquello que trae problemas a otras personas tanto como a uno mismo (10:29). Puede denotar una perversa inversi\u00f3n de las cosas (10:31, 32; tambi\u00e9n la palabra distinta que se traduce \u201ctraicioneros\u201d en 11:3, 6). Implica impiedad o profanidad, el abandono deliberado del camino de la religi\u00f3n (11:9).<\/p>\n<p>Concretamente se expresa en la deshonestidad, enga\u00f1o, deseos de derramar sangre, crueldad y rapacidad (10:2; 12:5, 6, 11, 12). Resulta en verg\u00fcenza y destrucci\u00f3n para la comunidad, y as\u00ed en gozo por la muerte de la persona imp\u00eda (11:11, 12; 13:5). Siendo su naturaleza opuesta a la de la justicia, tambi\u00e9n lo es su fruto: el ser expuesto, ruina, problemas, ca\u00edda, caer en la trampa, ira, hambre, destrucci\u00f3n, frustraci\u00f3n de esperanza, crecimiento de la violencia, descomposici\u00f3n de la memoria, realizaci\u00f3n de los temores, acortamiento de la vida, p\u00e9rdida del hogar y la tierra y lo ilusorio de sus ganancia. <\/p>\n<p>Los lectores modernos a menudo se encuentran intrigados ante las afirmaciones confiadas de Prov. respecto al car\u00e1cter provechoso de la justicia. Puede no parecer cierto que la justicia librar\u00e1 de la muerte (11:4). Se pueden hacer varias observaciones acerca de esta dificultad. Primera, tanto como cualquier otro aspecto de Prov., la afirmaci\u00f3n estaba aparentemente basada sobre la experiencia (cf. Sal. 37:25); no era un mero dogma teol\u00f3gico. Los lectores modernos que est\u00e1n intrigados por ella tal vez necesitan tomar m\u00e1s en cuenta la evidencia disponible de su experiencia personal de que la justicia tiene su recompensa.<\/p>\n<p>Segunda, si se da el caso que las afirmaciones de Prov. resultan menos en nuestro mundo, ese puede reflejar la impiedad de \u00e9l (p. ej. su injusta distribuci\u00f3n de la riqueza). Prov. puede estar reflejando una sociedad que prestaba m\u00e1s atenci\u00f3n en ver que los negocios y la vida de una comunidad operaban de una manera moral. De este modo nos reta a combatir la injusticia, por lo menos debido al peligro en que nos muestra estar a causa de nuestra impiedad.<\/p>\n<p>Tercera, Prov. algunas veces generaliza; pero hay excepciones. El libro sabe que la vida es m\u00e1s complicada de lo que algunos dichos individuales impliquen (cf. 13:23; 30:1-4). Otros libros de Sabidur\u00eda, notablemente Job y Eclesiast\u00e9s, ponen m\u00e1s \u00e9nfasis sobre el hecho de que estas generalizaciones a menudo no funcionan. Las declaraciones generales y las excepciones necesitan ambas ser tenidas en cuenta.<\/p>\n<p>Cuarta, el enfoque de Prov. en las generalizaciones tiene una preocupaci\u00f3n teol\u00f3gica. Teol\u00f3gicamente debe al fin ser el caso de que el universo opera en una manera justa. Si no lo hace, el Juez de toda la tierra dif\u00edcilmente ha arreglado correctamente sus asuntos<\/p>\n<p>Quinta, otras partes de la Escritura resuelven el problema de la aparente injusticia de la vida en esta edad viendo a la justicia obrando en la edad venidera. Las afirmaciones dif\u00edciles de Prov. necesitan ser colocadas en aquel contexto, pero no por esto privadas de su fuerza. Ellas forman una parte importante del testimonio de la Escritura a la convicci\u00f3n de que Dios es el Se\u00f1or de esta edad. La fe b\u00edblica no es meramente un asunto de \u201cpastel en el cielo\u201d despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n<p>Notas. 10:26 Acerca del perezoso, ver sobre 24:30-34; cf. tambi\u00e9n el v. 4. El v. 26a sugiere que es una irritaci\u00f3n. Aunque en su contenido el vers\u00edculo no corresponde al contexto, en su forma corresponde al v. 25. 11:1 Toma una expresi\u00f3n de 10:32: \u201cLos labios del justo saben lo que agrada \u2026 la pesa exacta le agrada.\u201d Acerca de lo que Dios abomina en oposici\u00f3n a lo que le agrada, ver sobre 15:8. 2 En este contexto lleva adelante el pensa miento de 10:31, 32 que el habla sabia o recta se une a la modestia; el habla imp\u00eda o necia al orgullo y la desgracia. 4 El d\u00eda de la ira es el d\u00eda de la calamidad, cuando algo terrible sucede y cuando parece como si la ira de alguien hubiera descendido. La frase no implica que el evento realmente proviene de la ira de Dios (cf. Job 21:30). La muerte es similarmente repentina y prematura. 7 Aqu\u00ed tambi\u00e9n tiene mejor sentido tomar el dicho como refiri\u00e9ndose a la muerte repentina que frustra las expectaciones de la persona.<\/p>\n<p>9-14 Palabras en la comunidad. El poder de las palabras para dar vida o destruir es reafirmado aqu\u00ed (ver sobre 10:9-14), pero aqu\u00ed especialmente palabras para la comunidad: n\u00f3tense las alusiones a pr\u00f3jimo, ciudad y pueblo. En este contexto hay una raz\u00f3n particular para el ruido (10) y una nueva raz\u00f3n para afirmar la capacidad para mantener cerrada la boca (13).<\/p>\n<p>Notas. 9 Librados proporciona un nexo retrospectivo con el v. 8; es el mismo verbo all\u00ed traducido es librado. 9b Sugiere que el vers\u00edculo se refiere al perjurio m\u00e1s bien que al chisme. 11 La bendici\u00f3n parece ser la que ellos pronuncian m\u00e1s bien que la que ellos reciben (a juzgar por el paralelo en el v. 11b).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11.4 D\u00eda de la ira se refiere a la muerte o al tiempo cuando Dios pida cuentas a todas las personas. En el d\u00eda del juicio, cada uno comparecer\u00e1 solo, responsable de todas sus acciones. En ese momento, ninguna cantidad de riquezas comprar\u00e1 la reconciliaci\u00f3n con Dios. Solo contar\u00e1 nuestro amor y obediencia a El.11.7, 8 Este vers\u00edculo, al igual que 10.3, hace un contraste entre los dos caminos de la vida, pero no tiene el prop\u00f3sito de aplicarlo en forma universal a todas las personas en cada circunstancia. No significa que el pueblo de Dios nunca tendr\u00e1 problemas o luchas. Si una persona sigue la sabidur\u00eda de Dios, sin embargo, El puede rescatarla del peligro, mientras que el imp\u00edo caer\u00e1 en sus propias trampas. Aun si una persona buena sufre, puede tener la certeza que a la larga recibir\u00e1 el rescate de la muerte eterna.11.9 Las palabras pueden usarse ya sea como armas o como herramientas, hiriendo relaciones o edific\u00e1ndolas. Es triste, pero a menudo es m\u00e1s f\u00e1cil destruir que construir, y mucha gente han usado m\u00e1s comentarios destructivos que edificantes. Todas las personas con las que se encuentre hoy bien pueden ser o un lugar de demolici\u00f3n o una oportunidad para construir. Sus palabras le distinguir\u00e1n. \u00bfSer\u00e1n armas de destrucci\u00f3n o herramientas de construcci\u00f3n?11.14 Un buen l\u00edder necesita y utiliza consejeros sabios. La perspectiva y el entendimiento de una persona se ve severamente limitado. Quiz\u00e1s no tenga todos los hechos ni lo pueden cegar los prejuicios, las impresiones err\u00f3neas ni las emociones. Para ser un buen l\u00edder en casa, en la iglesia o en el trabajo, busque el consejo de los dem\u00e1s y sea receptivo a sus sugerencias. Luego, despu\u00e9s de considerar todos los hechos, haga su propia decisi\u00f3n. (V\u00e9ase el cuadro en el cap\u00edtulo 29.)11.19 La justicia conduce a la vida porque quien la sigue vive a plenitud cada d\u00eda. Adem\u00e1s, por lo general tiene una vida m\u00e1s larga cuando lo hacen bien debido a dietas adecuadas, ejercicio y descanso. Tambi\u00e9n, los que van hacia la vida eterna no necesitan temer a la muerte (Joh 11:25). Por contraste, el malvado no solo va tras la muerte eterna, sino adem\u00e1s no sigue la verdadera vida en la tierra.11.22 El atractivo f\u00edsico sin la raz\u00f3n pronto se marchita. Debemos buscar las cualidades que nos ayuden a tomar decisiones sabias, no solo las que mejoran la apariencia. No todos los que tienen una buena figura son agradables para convivir o trabajar con ellos. No es malo cuidar el cuerpo y la apariencia, pero tambi\u00e9n necesitamos desarrollar nuestra habilidad para pensar.11.24, 25 Estos dos vers\u00edculos presentan una paradoja: nos volvemos ricos al ser generosos. El mundo dice que se guarde todo lo posible, pero Dios bendice a los que dan con liberalidad de sus posesiones, tiempo y energ\u00edas. Cuando damos, Dios nos suple cada vez m\u00e1s para que demos m\u00e1s. Tambi\u00e9n, dar nos ayuda a obtener una buena perspectiva de nuestras posesiones. Para comenzar, nos damos cuenta de que nunca fueron realmente nuestras, sino que Dios nos las dio a fin de utilizarlas en ayudar a otros. \u00bfQu\u00e9 obtenemos entonces al dar a otros? Libertad de la esclavitud de nuestras posesiones, el gozo de ayudar a los dem\u00e1s y la aprobaci\u00f3n de Dios.11.29 Uno de los recursos m\u00e1s grandes que Dios nos da es la familia. Nos proporciona aceptaci\u00f3n, aliento, direcci\u00f3n y consejo. Ocasionar problemas a la familia, ya sea por ira o por un deseo exagerado de independencia, es una necedad porque nos privamos de todo lo que ella nos proporciona. En su familia, luche por la sanidad, comunicaci\u00f3n y comprensi\u00f3n.11.30 Una persona sabia es un modelo de una vida llena de significado. Como un \u00e1rbol atrae gente a su sombra, su sentido de prop\u00f3sito atrae a otros que quieren conocer c\u00f3mo tambi\u00e9n ellos pueden encontrar su significado. Obtener sabidur\u00eda para s\u00ed mismo, entonces, puede ser el primer paso para guiar a la gente a Dios. Esto es importante porque nos mantiene en contacto con Dios mientras que ofrece a los dem\u00e1s vida eterna.11.31 Contrario a la opini\u00f3n popular, nadie peca y se sale con la suya. El justo recibe recompensa por su fe. Al imp\u00edo se le castiga por sus pecados. No piense ni por un momento que \u00abno importa\u00bb, ni que \u00abnadie lo sabr\u00e1\u00bb, ni que \u00abno nos atrapar\u00e1n\u00bb (v\u00e9ase adem\u00e1s 1Pe 4:18).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 531 Lev 19:36; Deu 25:15; Pro 20:10; Eze 45:10; Am\u00f3 8:5; Miq 6:10<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> La balanza falsa&#8230;el peso cabal.  Estos son los cuatro primeros vers. de Proverbios que hablan de ser honestos en el comercio (cp. 16:11; 20:10, 23). Esta ense\u00f1anza refleja la legislaci\u00f3n de Lv 19:35, 36 y Dt 25:13\u2013 16.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[21] Seg\u00fan el texto hebreoNo quedar\u00e1 sin castigo el malvado.[26] A precio moderado y sin usura.[31] 1 Pe 4, 18.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La balanza falsa es una abominaci\u00f3n a Jehovah, pero la pesa exacta le agrada. El peso falso es abominaci\u00f3n. Pro 16:11; Pro 20:10, Pro 20:23; Lev 19:35, Lev 19:36; Deu 25:13-16; Ose 12:7; Am\u00f3 8:5, Am\u00f3 8:6; Miq 6:10, Miq 6:11. mas la pesa cabal le agrada. Pro 16:11; Eze 45:10-12. 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