{"id":17377,"date":"2022-06-20T02:23:01","date_gmt":"2022-06-20T07:23:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T02:23:01","modified_gmt":"2022-06-20T07:23:01","slug":"comentario-de-proverbios-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>El hijo sabio acepta la disciplina de su padre, pero el burlador no escucha la correcci\u00f3n.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>El hijo sabio.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 4:1-14<\/span>, <span class='bible'>Pro 4:20-22<\/span>; <span class='bible'>Pro 10:1<\/span>; <span class='bible'>Pro 15:5<\/span>, <span class='bible'>Pro 15:20<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>mas el burlador.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 9:7<\/span>, <span class='bible'>Pro 9:8<\/span>; <span class='bible'>Pro 14:6<\/span>; <span class='bible'>1Sa 2:25<\/span>; <span class='bible'>Isa 28:14<\/span>, <span class='bible'>Isa 28:15<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Las ventajas de la prudencia, la diligencia, la piedad, y la sinceridad; y los resultados desastrosos de los males opuestos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 13:1-25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El\u00a0<b>hijo sabio<\/b>\u00a0escucha la ense\u00f1anza (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 10:1<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 10:17<\/span><\/span>) y no se iguala al\u00a0<b>burlador<\/b>, el peor de los necios (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 1:1<\/span><\/span>). Algunos necios son ingenuos e inexpertos, pero abiertos a las sugerencias; ciertas veces incluso los que ya est\u00e1n catalogados como tales, podr\u00edan repensar en su posici\u00f3n. En cambio, los burladores incluso se r\u00eden de la justicia. Tal clase de gente es insensible a cualquier tipo de reprensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 13. Frutos de la Correcci\u00f3n, de las Riquezas y de la Justicia.<\/p>\n<p>Frutos de la correcci\u00f3n (13:1-6).<br \/>\n 1 El hijo sabio ama la correcci\u00f3n, pero el petulante no escucha la reprensi\u00f3n. 2 Del fruto de su rectitud gozar\u00e1 el hombre, pero las almas de los malvados perecer\u00e1n prematuramente. 3 El que guarda su boca guarda su vida; el que mucho abre los labios busca su ruina. 4 Desea el harag\u00e1n, pero no logra nada, mas el alma del diligente se saciar\u00e1. 5Odia el justo toda palabra mentirosa, pero el imp\u00edo se deshonra y cubre de verg\u00fcenza. 6La justicia conserva \u00edntegro al hombre; el pecado subvierte al pecador.<\/p>\n<p> Las primeras sentencias del cap\u00edtulo 13 son ya conocidas. Lo que en 12:1 dijo sobre la correcci\u00f3n, lo aplica aqu\u00ed al hijo sabio. Si alguna reprensi\u00f3n hay incluso que amar, es la que proviene del padre, porque ninguna entra\u00f1a m\u00e1s amor y m\u00e1s inter\u00e9s por hacer bien; por eso el hijo sabio la ama y la sigue. No as\u00ed el petulante, que carece de la humildad precisa para recibir bien una advertencia y no tiene tal vez ni la delicadeza de sentimientos filiales para recibir al menos la que viene de su mismo padre1. En cuanto a los efectos de la rectitud y de la maldad, el sabio ha repetido que la vida virtuosa obtiene una vida larga y feliz, mientras que la impiedad acorta la vida 2. Sobre el uso de la lengua ya advirti\u00f3 que quien habla mucho es raro que no se vea envuelto en imprudencias y pecados que pueden poner en peligro su vida, de los que se ve libre quien sabe guardar silencio y reflexi\u00f3n. El v\u201d4, que presenta los deseos ineficaces del perezoso, tiene especial aplicaci\u00f3n en la vida espiritual a tantas almas que quieren ser buenas, pero se muestran luego indolentes ante toda pr\u00e1ctica cristiana que suponga un poco de renuncia y abnegaci\u00f3n. Frente a la mentira adoptan diversa actitud el justo y el imp\u00edo. Dios, verdad absoluta, detesta toda palabra mentirosa y hace sentir odio hacia ella al justo. El imp\u00edo la ama y se divierte con ella, pero se deshonra, porque antes o despu\u00e9s es tomado en sus mentiras. Tambi\u00e9n el pensamiento del v.6 se repite muchas veces 3. La justicia conduce al hombre por el camino del bien y lo aparta de todo mal. La impiedad aparta al pecador del recto sendero y lo lleva a caminos cada vez m\u00e1s tortuosos, hasta que se encuentra con el castigo de Dios.<\/p>\n<p>Riqueza y pobreza (13:7-12).<br \/>\n 7 Hay quien se las da de rico y no tiene nada, y quien, teniendo mucho, se hace el pobre\u201d 8 El rico con sus riquezas puede rescatar la vida, pero el pobre no tiene con qu\u00e9 rescatarse. 9 La luz del justo brilla espl\u00e9ndidamente, pero la luz del imp\u00edo se extinguir\u00e1. 10 La soberbia s\u00f3lo ocasiona contiendas, pero es sabio quien toma consejo. 11 Riqueza hecha de prisa, se va; el que poco a poco allega, crece. 12 Esperanza que se dilata aflige el coraz\u00f3n; deseo satisfecho es \u00e1rbol de vida.<\/p>\n<p>Los dos casos se dan en la vida: el del que, no teniendo nada, hace alarde de tener, y el del que, poseyendo mucho, vive como un miserable. Lo primero es peligroso, porque el malvado, m\u00e1s de una vez, para hacer realidad sus simulaciones, se sentir\u00e1 tentado a mentir, a robar. Lo segundo es una necedad, pues acumula tal vez con sudores lo que otros van a malgastar alegremente. El proverbio ense\u00f1a que no siempre se puede juzgar por las apariencias y que el prudente se abstiene de esas simulaciones. Las riquezas, cuando realmente se poseen, tienen varias ventajas4; una de ellas es la de poder rescatar la vida. Hab\u00eda delitos que la Ley castigaba con una multa pecuniaria; el rico f\u00e1cilmente la pod\u00eda pagar sin detrimento de su bienestar material, que no podr\u00eda salvar el pobre 5. Una suma de dinero pod\u00eda incluso librar de la muerte6 o de la esclavitud7.<br \/>\nCon una bonita met\u00e1fora se contrapone la vida del justo y la del imp\u00edo en el v.8. La luz y la l\u00e1mpara son s\u00edmbolos de vida, de bendici\u00f3n, de prosperidad, de alegr\u00eda8. Todo ello brilla en la casa del justo, haciendo su vida feliz. Y su ejemplo puede ser luz que ilumine en torno suyo. Tambi\u00e9n en la casa del imp\u00edo se encuentran a veces, pero en ella la l\u00e1mpara lucir\u00e1 por poco tiempo, porque su luz no est\u00e1 alimentada por las obras de una vida virtuosa, que hace duradera la vida feliz.<br \/>\nLas riquezas engendran con frecuencia orgullo y soberbia. El amor propio siempre quiere triunfar, y, por lo mismo, cuando se enfrenta con otro amor propio, suscita en seguida la contienda. El sabio es humilde y, por lo mismo, acepta con docilidad los consejos ajenos, consciente de que puede aprender de los dem\u00e1s. Por eso entre los soberbios hay continuas ri\u00f1as, mientras que entre los humildes reina siempre la paz y la concordia 9. El v.11 constata una observaci\u00f3n de cada d\u00eda sobre las riquezas. Cuando el dinero se adquiere de prisa, con facilidad, sin esfuerzo, suele disiparse con la misma rapidez y facilidad. Si adem\u00e1s fueron adquiridas injustamente, entonces no es raro que la justicia legal o la venganza humana reduzcan a la miseria a quien con ellas se enriqueci\u00f3. En cambio, la riqueza adquirida con el trabajo de cada d\u00eda, con el esfuerzo de cada hora, jam\u00e1s se disipa a la ligera; adem\u00e1s, como conseguida por medios justos, cuenta con la bendici\u00f3n de Dios. El peque\u00f1o ahorro de cada d\u00eda y la protecci\u00f3n de Dios har\u00e1n crecer sin cesar las riquezas del justo.<br \/>\nConcluye la per\u00edcopa con una constataci\u00f3n que se verifica muchas veces respecto de las riquezas. La esperanza que ve diferirse el objeto de sus ensue\u00f1os causa tristeza y desilusi\u00f3n. \u201cPone enfermo el coraz\u00f3n, dice un proverbio \u00e1rabe, y hace da\u00f1o al pensamiento.\u201d Deseo, en cambio, que encuentra satisfacci\u00f3n, viene a ser como un \u00e1rbol de vida, cuyos frutos animan y confortan, dan gozo y alegr\u00eda. \u201cEsto experimentan las almas santas &#8211; comenta A Lapide haciendo aplicaci\u00f3n al orden espiritual &#8211; que anhelan el cielo para gozar de Dios y de Cristo&#8230; Cuando se difiere la esperanza de las cosas eternas, se aflige el alma de los fieles, o por la dilaci\u00f3n de los bienes que ama o por la prolongaci\u00f3n de los males que sufre. Pero, cuando llega lo que desea, f\u00e1cilmente se olvida de lo que tuvo que soportar, porque comienza a vivir para siempre con su Redentor, a quien buscaba en todo y por todo; El es \u00e1rbol de vida para quienes le abrazan.\u201d10<\/p>\n<p>La doctrina del sabio. El mensajero. La correcci\u00f3n (13:13-20).<br \/>\n 13 El que menosprecia el mandato perecer\u00e1 por ello; el que lo respeta tendr\u00e1 su recompensa. 14 La ense\u00f1anza del sabio es fuente de vida para huir los lazos de la muerte. 15 La cortes\u00eda concilia la gracia; los modos de los soberbios son \u00e1speros. 16 El cuerdo todo lo hace con conocimiento; el necio va derramando su necedad. 17 Un mal consejero precipita en la desgracia; el mensajero fiel es remedio saludable. 18Miseria y verg\u00fcenza para el que desde\u00f1a la correcci\u00f3n, m\u00e1s el que la guarda ser\u00e1 honrado. 19El deseo cumplido es deleite del alma, pero apartarse del mal es abominaci\u00f3n para el necio. 20 Ve con los sabios y te har\u00e1s sabio; al que a necios se allega le alcanzar\u00e1 la desdicha.<\/p>\n<p> Advierte el sabio los diversos efectos de la docilidad y la indisciplina frente a los mandatos de la ley en general &#8211; prescripciones de la ley y advertencias de los sabios -. El primero percibir\u00e1 los beneficios que la ley y la sabidur\u00eda prometen a sus seguidores; el segundo, las consecuencias de su necedad. Aqu\u00e9llos son incluidos en la expresi\u00f3n fuente de vida, id\u00e9ntica a \u201c\u00e1rbol de vida,\u201d que designan la vida larga y feliz, en oposici\u00f3n a la muerte prematura del malvado n. Se trata de la felicidad y de la desgracia terrestres, como en los textos an\u00e1logos citados.<br \/>\nLos sabios recomiendan tambi\u00e9n la educaci\u00f3n fina y delicada, advirtiendo c\u00f3mo esa clara percepci\u00f3n de las cosas que hace al hombre discreto y cort\u00e9s se conquista la simpat\u00eda y estima de los dem\u00e1s. Estas virtudes humanas suelen faltar en los malvados, especialmente en los soberbios, cuyos modales no reflejan sino arrogancia y orgullo, vicios que los hacen detestables a los dem\u00e1s 12. El v.16 presenta la afirmaci\u00f3n del 12:23: el sensato, antes de obrar, reflexiona y, si es preciso, consulta a los sabios; el necio, como obra sin premeditaci\u00f3n y consejo, no puede tener \u00e9xito en sus empresas en que dejar\u00e1 entrever siempre su necedad.<br \/>\nLa misi\u00f3n del mensajero es delicada. El que a su debido tiempo comunica su misiva puede hacer un bien incalculable. El que no la transmite con fidelidad o no la hace llegar a su debido tiempo, puede originar una tremenda desgracia, especialmente en el orden pol\u00edtico, al que se refiere la advertencia los LXX 13. Por tercera vez en poco espacio, el sabio recomienda la correcci\u00f3n. Es uno de los postulados m\u00e1s \u00fatiles y necesarios de la sabidur\u00eda y tambi\u00e9n uno de los que m\u00e1s cuesta aceptar 14. El v.19 repite el pensamiento del v.12, aplic\u00e1ndolo al caso del necio. Quien durante tiempo ha abrigado en su coraz\u00f3n un ideal, siente profunda satisfacci\u00f3n cuando le da alcance. El malvado constituye ideal y ocupaci\u00f3n de su vida hacer el mal, y s\u00f3lo cuando lo consigue se siente contento. No sabe vivir otro estilo de vida. El \u00faltimo verso alude al influjo de las compa\u00f1\u00edas, que el autor del libro puso tan de manifiesto en la introducci\u00f3n. Lo expres\u00f3 muy bien nuestro refranero con el \u201cdime con qui\u00e9n andas y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres.\u201d El hombre es generalmente hijo del ambiente que le rodea y termina por hacer suyos los sentimientos de aquellos con quienes familiarmente trata.<\/p>\n<p>El premio de los justos (13:21-25).<br \/>\n 21 Al pecador le persigue la desventura, pero el justo ser\u00e1 bien retribuido. 22 El hombre de bien ser\u00e1 heredado por los hijos de sus hijos; la hacienda del pecador est\u00e1 reservada para el justo. 23 Lo que rotura el pobre da pan en abundancia, mas por la impiedad se disipa la hacienda. 24 Odia a su hijo el que da paz a la vara; el que le ama se apresura a corregirle. 25 El justo tiene pan a saciedad, pero el vientre del imp\u00edo hambrear\u00e1.<\/p>\n<p> Abre esta peque\u00f1a secci\u00f3n una sentencia en que se expresa el principio general de retribuci\u00f3n ya enunciado 15, sin concretar la naturaleza del premio y del castigo. La segunda viene a confirmarlo: los bienes leg\u00edtimamente adquiridos por el justo son estables, pasan de padres a hijos. No as\u00ed los bienes injustamente adquiridos por el pecador, que muchas veces vienen, antes o despu\u00e9s, a parar a manos del hombre sabio y prudente 16. En la par\u00e1bola de los talentos, Jesucristo presenta al se\u00f1or que quita el denario al siervo in\u00fatil, que no lo hizo fructificar, y mand\u00f3 que fuese dado al siervo fiel, que, habiendo recibido diez talentos, hizo fructificar otros diez 17. La variedad de versiones e interpretaciones 18 demuestra la oscuridad del v.23. La m\u00e1s corriente del texto hebreo dice que mientras el pobre con el trabajo constante de cada d\u00eda, bendecido por Dios, llega a hacerse rico, el imp\u00edo consume sus riquezas, por grandes que sean, en los vicios, que lo llevan a la ruina. El sabio, que ha recomendado con insistencia la correcci\u00f3n, inculca ahora al padre incluso el castigo corporal como medio de instrucci\u00f3n. En efecto, advierte, no es quien deja a los hijos con sus caprichos, quien jam\u00e1s les niega un gusto, el que los ama con un amor recto y sincero, sino el padre que los educa y hace de ellos hombres sabios, prudentes, honrados, que sepan vencer sus pasiones y enfrentarse con la vida. Todo esto dif\u00edcilmente se consigue sin la correcci\u00f3n y el castigo19. El \u00faltimo verso expresa el mismo pensamiento que 10:3, en Que la retribuci\u00f3n se atribuye a Yahv\u00e9. El justo asegura su sustento, porque Dios bendice su trabajo; al imp\u00edo los vicios le consumen lo que tiene 20. Admira la confianza profunda de los sabios en Yahv\u00e9 en medio de una fe que no se eleva por encima de la retribuci\u00f3n material.<\/p>\n<p>  1 2:1 12:1. &#8211; 2 2:21-22. &#8211; 3 11:3-5-6. &#8211; 4 10:15. &#8211; 5 Exo 21:22; Exo 22:8-16; Deu 22:13-29. &#8211; 6 Exo 21:30. &#8211; 7 Exo 22:2. &#8211; 8 Isa 9:1; Isa 9:30, Isa 9:26; Job 3:20; Job 22:28; Job 33:30; Sal 36:10; Sal 49:20; Sal 56:14. &#8211; 9 11:2; 12:15. &#8211; 10 Oc. p 387 &#8211; 11 3:2.18; 5:22:23. &#8211; 12 El TM da en isa un sentido en desacuerdo con las afirmaciones de los sabios: el camino de los malvados es duradero. Cf. en Toy, o.c., p.271-272, las diversas interpretaciones que se dan, ninguna de las cuales puede darse por segura del todo. La Bib. de J\u00e9r. traduce: una prudencia inteligente concilla favor. &#8211; 13 23:13; Isa 18:2. &#8211; 14 12:1; 13:1. &#8211; 15 10,24; 11:21.27. &#8211; 16 Ecl 2:26; Ecl 6:2; Job 27:13-17. &#8211; 17 Mat 25:14.30. &#8211; 18 Cf. en Toy, o.c., p.277-278, las numerosas correcciones que se proponen. Dyson, modificando ligeramente el texto hebreo, traduce: El grande devora la posesi\u00f3n del pobre, pero es barrido sin proceso judicial (castigado por la justicia divina). Renard interpreta que la Providencia provee siempre con abundancia a las necesidades del hombre, y que es la injusticia humana quien provoca la miseria. La Bib. de J\u00e9r.: la tierra roturada de los pobres produce grandemente; la falta de justicia es de aquellos que perecen. &#8211; 19 Eco 30:1-13. &#8211; 20 Sal 37:25.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta gran secci\u00f3n contiene trescientos setenta y cinco proverbios individuales de Salom\u00f3n. No est\u00e1n en un orden evidente, con un agrupamiento por tema solo ocasional, y a menudo est\u00e1n sin contexto para indicar su aplicaci\u00f3n. Se basan en el conocimiento inspirado por parte de Salom\u00f3n de la ley y de los profetas. El paralelo, proverbios de dos l\u00edneas de los cap\u00edtulos <span class='bible'>Pro 10:1-32<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 11:1-31<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 12:1-28<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 13:1-25<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 14:1-35<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 15:1-33<\/span>, son mayormente contrastes u opuestos (antit\u00e9ticos), mientras que los de los caps. <span class='bible'>Pro 16:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 17:1-28<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 18:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 19:1-29<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 20:1-30<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 21:1-31<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Pro 22:1-29<\/span> son mayormente similitudes o comparaciones (sint\u00e9ticos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Introducci\u00f3n. El v. 1 es un comienzo similar a los de secciones anteriores, instando impl\u00edcitamente a los oyentes a atender a la sabidur\u00eda de este cap\u00edtulo (cf. con 10:1). Sin embargo, no contin\u00faa en el estilo de las introducciones anteriores. Al proseguir a trav\u00e9s de los cap\u00edtulos, la justicia y la impiedad disminuyen en prominencia, y en este cap\u00edtulo la intervenci\u00f3n de Dios casi desaparece, aunque llega a ser crecientemente prominente en los caps. que siguen. El enfoque aqu\u00ed es as\u00ed sobre la sabidur\u00eda misma (ver vv. 13-20).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>13.3 Usted no est\u00e1 graduado en dominio propio si a\u00fan no controla lo que dice. Las palabras pueden herir y destruir. Santiago reconoci\u00f3 esta verdad cuando declar\u00f3: \u00abLa lengua es un miembro peque\u00f1o, pero se jacta de grandes cosas. He aqu\u00ed, \u00a1cu\u00e1n grande bosque enciende un peque\u00f1o fuego!\u00bb (Jam 3:5). Si usted desea tener dominio propio, comience con su lengua. Det\u00e9ngase y piense antes de reaccionar o hablar. Si logra controlar este miembro diminuto pero poderoso, puede controlar el resto de su cuerpo (v\u00e9ase el cuadro del cap\u00edtulo 26).13.6 Viviendo en justicia es como asegurar la vida. Cada vez que hacemos el bien se pone en marcha otras oportunidades que son para bien. Las decisiones para hacer el mal siguen el mismo patr\u00f3n, pero en direcci\u00f3n opuesta. Cada decisi\u00f3n que toma en obediencia a la Palabra de Dios traer\u00e1 un gran sentido del orden a su vida, mientras que cada decisi\u00f3n que tome en desobediencia traer\u00e1 confusi\u00f3n y destrucci\u00f3n. Las decisiones que tome reflejar\u00e1n su integridad. La obediencia produce la mayor seguridad y protecci\u00f3n.13.10 \u00abEstaba equivocado\u00bb o \u00abNecesito consejo\u00bb son frases dif\u00edciles de expresar porque requieren humildad. La soberbia es un ingrediente presente en todas las peleas. Incrementa el conflicto y divide a la gente. La humildad, por el contrario, sana. Cu\u00eddese de la soberbia. Si se ve a menudo enredado en discusiones, examine si hay soberbia en su vida. Sea receptivo a los consejos de los dem\u00e1s, pida ayuda cuando la necesite y est\u00e9 dispuesto a admitir sus faltas.13.13 Dios nos cre\u00f3, nos conoce y nos ama. Entonces, solo tiene sentido escuchar sus instrucciones y hacer lo que El dice. La Biblia es su Palabra infalible para nosotros. Es como el manual del propietario de un autom\u00f3vil. Si obedece las instrucciones de Dios, \u00abavanzar\u00e1 bien\u00bb y descubrir\u00e1 su poder para la vida. Si las pasa por alto, tendr\u00e1 inconvenientes, accidentes y fracasos.13.17 En los d\u00edas de Salom\u00f3n, los reyes ten\u00edan que depender de mensajeros para obtener informaci\u00f3n de su pa\u00eds. Los mensajeros ten\u00edan que ser confiables. Una informaci\u00f3n incierta pod\u00eda provocar un derramamiento de sangre. El mensaje confiable sigue siendo vital. Si el mensaje recibido difiere al enviado, los matrimonios, los negocios y las relaciones diplom\u00e1ticas pueden verse muy afectadas. Es muy importante elegir bien sus palabras y evitar ponerse en acci\u00f3n hasta que entienda con claridad lo que la otra persona quiso decir.13.19 Que \u00abel deseo cumplido\u00bb sea bueno o malo depende de la naturaleza de sus anhelos. \u00abRegocija el alma\u00bb alcanzar metas \u00fatiles, pero no todas las metas son dignas de perseguirse. Cuando pone su coraz\u00f3n en algo, puede perder la capacidad de evaluarlo de una manera objetiva. Su deseo ciega su juicio y puede mantener una relaci\u00f3n indebida, una compra in\u00fatil o un plan mal concebido. La fidelidad es una virtud, pero la necedad no.13.20 El viejo refr\u00e1n: \u00abUna manzana podrida pudre todo el barril\u00bb, se aplica a menudo a las amistades y con mucha raz\u00f3n. Nuestros amigos y compa\u00f1eros nos afectan, en ocasiones profundamente. Tenga cuidado a qui\u00e9n escoge como su mejor amigo. Pase tiempo con amigos que le gustar\u00eda parecerse a ellos, porque sin duda usted y sus amigos se parecer\u00e1n cada vez m\u00e1s entre s\u00ed.13.20 Cuando la mayor\u00eda de los individuos necesitan consejos, recurren en primer lugar a sus amigos, porque lo aceptan y por lo general est\u00e1n de acuerdo con ellos. De ah\u00ed que no puedan tener la capacidad de ayudarlos con problemas dif\u00edciles. Nuestros amigos se parecen tanto a nosotros, que quiz\u00e1 no tengan alguna respuesta que no hayamos escuchado ya. Por el contrario, debemos escuchar los consejos de gente mayor y m\u00e1s sabia. La gente sabia ha tenido mucha experiencia a lo largo de la vida y ha tenido \u00e9xito. No temen decir la verdad. \u00bfQui\u00e9nes son los sabios, la gente piadosa que puede advertirle de los peligros que hay m\u00e1s adelante?13.23 Los pobres son a menudo v\u00edctimas de una sociedad injusta. La tierra de un hombre pobre quiz\u00e1s sea buena para cultivar, pero leyes injustas pueden robarle de su propia cosecha. Este proverbio no toma la pobreza a la ligera ni le gui\u00f1a el ojo a la injusticia, simplemente describe lo que ocurre a menudo. Debemos hacer lo que podamos para luchar en contra de la injusticia de cualquier tipo. Nuestros esfuerzos quiz\u00e1s no parezcan adecuados, pero es alentador saber que al final la justicia de Dios prevalecer\u00e1.13.24 No es f\u00e1cil para un padre amoroso disciplinar a su hijo, pero es necesario. La responsabilidad m\u00e1s grande que Dios da a los padres es criar y dirigir a sus hijos. La falta de disciplina pone en duda el amor del padre debido a que muestra despreocupaci\u00f3n por el desarrollo del car\u00e1cter del ni\u00f1o. Disciplinar a los hijos evita un desastre de gran alcance. Sin correcci\u00f3n, los ni\u00f1os crecen sin un claro entendimiento del bien y del mal, y con poca direcci\u00f3n en sus vidas. No tema disciplinar a sus hijos. Es un acto de amor. Recuerde, sin embargo, que sus esfuerzos no pueden hacer a sus hijos sabios. \u00a1Solo los alientan a buscar la sabidur\u00eda de Dios por encima de cualquier cosa!<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 643 Pro 15:5; Heb 12:7<\/p>\n<p>b 644 1Sa 2:25; Pro 9:7<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> hijo sabio&#8230;escarnecedor.  El hijo que acepta la disciplina en casa no terminar\u00e1 como escarnecedor (v. coment. en 1:22).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>instrucci\u00f3n<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[25] Quien tiene hambre y sed de justicia quedar\u00e1 saciado. Mat 5, 6.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hijo sabio acepta la disciplina de su padre, pero el burlador no escucha la correcci\u00f3n. El hijo sabio. Pro 4:1-14, Pro 4:20-22; Pro 10:1; Pro 15:5, Pro 15:20. mas el burlador. Pro 9:7, Pro 9:8; Pro 14:6; 1Sa 2:25; Isa 28:14, Isa 28:15. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Las ventajas de la prudencia, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Proverbios 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}