{"id":17674,"date":"2022-06-20T02:35:17","date_gmt":"2022-06-20T07:35:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:35:17","modified_gmt":"2022-06-20T07:35:17","slug":"comentario-de-proverbios-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 23:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando te sientes a comer con un gobernante, considera bien lo que est\u00e1 delante de ti.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span class='bible'>G\u00e9n 43:32-34<\/span>; <span class='bible'>Jud 1:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Advertencias contra la avaricia, visitar al avaro; hablar con los necios, y contra la opresi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 23:1-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Exhortaciones a aprender sabidur\u00eda y a corregir a los hijos para su bien,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 23:12-14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El gozo de maestros y padres al ver hijos sabios; y advertencias en contra de la envidia, el exceso, y el aburrimiento; y exhortaciones a comprar la verdad, honrar a los padres, y dedicar el coraz\u00f3n a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 23:15-26<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>el capricho de los borrachos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 23:27-35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Una parte importante en la preparaci\u00f3n de un cortesano es el tener buenos modales en las recepciones de estado y en las ocasiones formales. El comentario sobre\u00a0<b>cuchillo a tu garganta<\/b>\u00a0lo provocan dos preocupaciones:<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(1) La conducta rudimentaria ten\u00eda que ser evitada a toda costa, y<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(2) demasiados refinamientos reales podr\u00edan igualmente hacer a uno enfermar.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Tercera Parte.<br \/>\nSentencias de los Sabios.<br \/>\n E n el v.17 del c.22 comienza una colecci\u00f3n de proverbios que difiere de la anterior por su introducci\u00f3n, que evoca las de la primera parte a los diversos grupos de sentencias; por el tono exhortatorio, distinto de la forma de constataci\u00f3n de la parte precedente; por la disposici\u00f3n en estrofas de cuatro, cinco o m\u00e1s versos, que desarrollan con m\u00e1s amplitud una idea, como en la introducci\u00f3n, en lugar de las m\u00e1ximas sueltas, cada una con su pensamiento completo, de la colecci\u00f3n salom\u00f3nica; finalmente, por el paralelismo sin\u00f3nimo, en distinci\u00f3n al antit\u00e9tico, a que nos ten\u00eda habituados la secci\u00f3n precedente. No obstante las afinidades indicadas con la introducci\u00f3n al libro, no parece provenga esta colecci\u00f3n del mismo autor o escuela que ella, dado que la estructura y material de ambas secciones es muy diferente.<br \/>\nComprende esta tercera parte dos colecciones de proverbios, la primera un poco m\u00e1s amplia (22:17-24:22), la segunda brev\u00edsima (24:23-24:34). Ambas colecciones presentan los mismos temas e id\u00e9ntico desarrollo estr\u00f3fico, lo que hace suponer un mismo origen para las dos. Aparecen separadas en los LXX por los proverbios de Agur (30:1-14).<\/p>\n<p>Primera colecci\u00f3n de los salmos (22:17-24:22).<br \/>\n Existe un gran parecido entre esta colecci\u00f3n y la Doctrina de Amen-en-ope, no s\u00f3lo en cuanto al contenido ideol\u00f3gico, sino tambi\u00e9n en cuanto a la misma expresi\u00f3n verbal, lo que plantea la cuesti\u00f3n sobre la mutua dependencia de ambas obras.<br \/>\nLa mayor\u00eda de los autores se inclinan por la dependencia de la colecci\u00f3n b\u00edblica respecto del escrito egipcio. Este fue compuesto en fecha anterior a la colecci\u00f3n de los sabios, probablemente entre los a\u00f1os 1000-600. Es m\u00e1s probable que los israelitas, que conservaron siempre el recuerdo de Egipto, muy superior en cultura intelectual y material a Israel, tradujeran a su lengua o utilizaran para sus escritos la obra egipcia, que el que los egipcios tradujeran o utilizaran para los suyos los escritos israelitas. Por lo dem\u00e1s, la Doctrina de Amen-en-ope tiene todos lo visos de una obra original de car\u00e1cter netamente egipcio, sin influencias extra\u00f1as. Pero, en el supuesto de que los autores b\u00edblicos hayan utilizado la obra egipcia, tendr\u00edamos dependencia respecto de ella, pero no servilismo. Han eliminado todo cuanto pod\u00eda tener alg\u00fan sabor a polite\u00edsmo o resultar ofensivo a la majestad de Dios y los han informado del monote\u00edsmo israelita, del temor de Dios y la confianza en Yahv\u00e9 que vivifican toda la literatura sapiencial.<br \/>\n\tAlgunos afirman la dependencia de ambos escritos de una obra hebrea m\u00e1s antigua. Se basan en el hecho de que, mientras en la colecci\u00f3n de los sabios israelitas los cuartetos se suceden en orden perfecto, en la Doctrina de Amen-en-ope se hallan esparcidos por toda la obra, lo que dif\u00edcilmente se explica en el caso de una dependencia directa de la obra b\u00edblica respecto de la egipcia. Amen-en-ope habr\u00eda tomado algunas ideas de la obra primitiva hebrea, las elabor\u00f3 con su estilo propio egipcio y las coloc\u00f3 a lo largo de su obra donde crey\u00f3 m\u00e1s oportuno 15.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n (22:17-21).<br \/>\n 17 Da o\u00eddo y escucha las palabras del sabio y aplica tu coraz\u00f3n a la ense\u00f1anza. 18 Pues te ser\u00e1 dulce conservarla en tu pecho y tenerla pronta en tus labios. 19 Para que pongas en Yahv\u00e9 tu confianza te se\u00f1alo hoy tus caminos. 20 \u00bfNo te he escrito treinta (sentencias), en que se encuentran consejos inteligentes, 21 palabras sinceras para ense\u00f1arte verdad, para que sepas responder a quien te pregunte?<\/p>\n<p>Esta per\u00edcopa introductoria contiene una exhortaci\u00f3n como las que abundan en la primera parte del libro 16, con la que el autor quiere reclamar la atenci\u00f3n de los oyentes sobre sus consejos. Para ello les advierte que, si bien cuesta aprender las m\u00e1ximas de la sabidur\u00eda, y m\u00e1s el llevarlas a la pr\u00e1ctica, sentir\u00e1 despu\u00e9s una alegr\u00eda y satisfacci\u00f3n profundas, porque ellas ilustrar\u00e1n su mente con la verdad y le capacitar\u00e1n para dar un consejo de sabidur\u00eda a quien se lo demandare. M\u00e1s todav\u00eda: le se\u00f1alar\u00e1 los caminos que tiene que. seguir para hacerse grato a Yahv\u00e9, de modo que pueda poner en El su confianza y vivir tranquilo 17. Hemos traducido el t\u00e9rmino hebreo s\u00e1lis\u00edm por treinta, pues en realidad son treinta las sentencias que contiene esta primera colecci\u00f3n de los sabios. Tambi\u00e9n Amen-en-ope compuso su obra en 30 cap\u00edtulos, y escribe en el \u00faltimo: \u201cConsidera estos treinta cap\u00edtulos.\u201d Los LXX y la Vulgata traducen \u201ctriplemente,\u201d que algunos interpretan en sentido indeterminado: muchas veces. Lo que da tambi\u00e9n mejor sentido que la versi\u00f3n literal \u201canteayer y ayer.\u201d<\/p>\n<p>El pobre. Las fianzas. Los linderos (22:22-29).<br \/>\n 22 No robes al pobre porque es pobre, ni quebrantes en las puertas al desvalido, 23 porque Yahv\u00e9 defender\u00e1 su causa y despojar\u00e1 a los que le despojan. 24 No te acompa\u00f1es del iracundo ni te vayas con el col\u00e9rico, 25 para que no aprendas sus maneras y no pongas lazos a tu vida. 26 No seas de los que dan la mano y salen fiadores de un deudor; 27 pues, si no tienes con qu\u00e9 pagar, te quitar\u00e1n de debajo de ti la cama. 28 No traslades los linderos antiguos que pusieron tus padres. 29 \u00bfHas visto a uno sol\u00edcito en sus cosas? Pues ante los reyes estar\u00e1, no quedar\u00e1 entre gente oscura.<\/p>\n<p>La primera sentencia de la nueva colecci\u00f3n mira al pobre y al desvalido. Recomiendan los sabios no robar a estos desamparados de la fortuna ni dictaminar contra ellos en los tribunales, que se reun\u00edan en las puertas de la ciudad 18, porque carecen de medios con que defenderse o dif\u00edcilmente encuentran personas que asuman su protecci\u00f3n. Pues Yahv\u00e9 est\u00e1 con ellos y defender\u00e1 su causa. Son personas humanas, m\u00e1s dignas de compasi\u00f3n, por lo que Dios se constituye en su protector 19. La segunda advertencia se\u00f1ala la conducta a observar respecto de los iracundos: evitar el trato con ellos con el fin de no incurrir en su manera de ser, por aquello de \u201cdime con qui\u00e9n andas y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres,\u201d y exponerse tambi\u00e9n a las consecuencias de la ira. Quienes se dejan llevar de este pecado capital suscitan discusiones y luchas a veces tan violentas, que ponen en peligro la misma vida. La ra\u00edz del homicidio &#8211; escribe San Juan Cris\u00f3stomo &#8211; es la ira. El que corta la ra\u00edz, m\u00e1s f\u00e1cilmente podr\u00e1 cortar tas ramas; m\u00e1s a\u00fan, ni siquiera las dejar\u00e1 germinar.\u201d 20<br \/>\nLa siguiente recomienda la prudencia respecto de las fianzas, que tambi\u00e9n recomendaron los proverbios de Salom\u00f3n 21. pOr supuesto que no intentan los sabios apartar de lo que puede ser un acto de caridad para con el pr\u00f3jimo, virtud que con tanta frecuencia recomiendan, sino advertir que no es prudente salir fiador, llevado de un esp\u00edritu de codicia, por quien no tiene con qu\u00e9 responder, exponi\u00e9ndote a tener que pagar t\u00fa al acreedor, y si no tienes con qu\u00e9 pagarle, a ser despojado por \u00e9l incluso de tus vestidos 22.<br \/>\nLa sentencia del v.28 recuerda la disposici\u00f3n de Deu 19:14 sobre los l\u00edmites de la propiedad. La ley consideraba un delito, digno de maldici\u00f3n 23, el que alguno moviera los linderos que separaban las propiedades con el fin de agrandar la suya. Para los antiguos, los linderos eran algo sagrado, que colocaban bajo la protecci\u00f3n de sus dioses; los romanos los divinizaron con el nombre de dios T\u00e9rmino. Esperar\u00edamos a continuaci\u00f3n una sentencia como la Deu 23:11, que formara una estrofa de cuatro versos con la que comentamos. Algunos autores opinan que hay un desarreglo en el texto hebreo. Termina la per\u00edcopa haciendo un elogio de la diligencia, a la vez que pone de manifiesto uno de los beneficios que puede reportar: los grandes, prendados del hombre diligente, lo tomar\u00e1n como servidor suyo. Extra\u00f1a esta estrofa de tres versos. Algunos autores suponen que ha desaparecido un estilo entre el segundo y tercero.<\/p>\n<p>23. Educaci\u00f3n, Docilidad, Correcci\u00f3n, Castidad, Temperancia.<\/p>\n<p>Comportamiento en la mesa. Los linderos (Deu 23:1-11).<br \/>\n 1 Cuando te sientes a la mesa de un se\u00f1or, mira bien a qui\u00e9n tienes delante; 2 y pon un cuchillo a tu garganta si sientes mucho apetito. 3 No codicies sus manjares delicados, porque es pan enga\u00f1oso. 4 No te empe\u00f1es en hacerte rico; pon coto a tu ambici\u00f3n. 5 Pones en ello tus ojos y desaparece luego, pues toma luego el vuelo y, como \u00e1guila, se remonta al cielo. 6 No comas con el avaro ni codicies sus manjares. 7 Porque \u00e9l no piensa m\u00e1s que en s\u00ed. \u201cCome, bebe,\u201d te dir\u00e1, pero su coraz\u00f3n no est\u00e1 contigo. 8 Y vomitar\u00e1s el bocado que comiste, y habr\u00e1s perdido tus blandas palabras. 9 No hables a o\u00eddos del necio, que despreciar\u00e1 tus sensatas razones. 10 No traslades los antiguos linderos ni te metas en la heredad de los hu\u00e9rfanos, u porque su defensor es fuerte, que sentenciar\u00e1 por ellos contra ti.<\/p>\n<p>Los tres primeros versos contienen unas recomendaciones pr\u00e1cticas sobre la circunspecci\u00f3n con que hay que proceder en la mesa cuando uno es invitado a un banquete, cosa frecuente entre los antiguos orientales. Ante todo hay que tener en cuenta la persona que te invita, la condici\u00f3n y categor\u00eda de los invitados, a la cual has de adaptar tu conducta, de modo que no desdiga ante ellos tu presencia. Durante el banquete no deber\u00e1s dejarte llevar de la codicia; sus delicados manjares f\u00e1cilmente excitan el apetito e inducen a la gula. La expresi\u00f3n empleada por el sabio indica cu\u00e1nto inter\u00e9s has de poner en no dejarte vencer por ella y aparecer ineducado ante los comensales. Y ten cuidado, no sea que el banquete, con sus delicados manjares, sea para ti pan enga\u00f1oso; tal vez fuiste invitado para ganar tu favor con fines ulteriores, y siempre quedar\u00e1s obligado a agradecer esta atenci\u00f3n de id\u00e9ntica o semejante manera 1.<br \/>\nA continuaci\u00f3n recomienda tambi\u00e9n la moderaci\u00f3n en el af\u00e1n por las riquezas ante el pensamiento de la fugacidad de las mismas, que expresa con la imagen del \u00e1guila que emprende su vuelo y en seguida desaparece de nuestra vista. Es m\u00e1s prudente contentarse con lo necesario para bien vivir y gozar con paz y sosiego de ello, que ese af\u00e1n desmesurado de riquezas que hace trabajar sin descanso y vivir miserablemente para amontonar un dinero que otros van a despilfarrar, sin consideraci\u00f3n alguna a los esfuerzos que cost\u00f3 reunirlo 2.<br \/>\nUn consejo pr\u00e1ctico respecto del avaro en relaci\u00f3n con los banquetes: evita ser invitado por \u00e9l a ellos. Lo har\u00e1 por mero compromiso. Te estimular\u00e1 con sus palabras a que tomes sus manjares, pero en el fondo estar\u00e1 sintiendo los gastos que le ocasionas y seguir\u00e1 con ojos envidiosos cada bocado que tomares. Tus palabras de agradecimiento caer\u00e1n en el vac\u00edo; a su codicia hubiera agradado m\u00e1s tu ausencia que tu atenci\u00f3n en aceptar la invitaci\u00f3n que te hizo. Tal banquete resultar\u00e1 ins\u00edpido y hasta costoso, pues tal vez hayas de invitarle t\u00fa a otro en que saciar\u00e1 su codicia 3.<br \/>\nEn el v.9 advierte el sabio lo in\u00fatil que es dar consejos al necio que carece de inteligencia o est\u00e1 endurecido en sus vicios. Desprecia la sabidur\u00eda4, es de todo punto incorregible 5. A veces es contraproducente corregirle, porque te afrenta y ultraja con sus palabras6. Concluye la per\u00edcopa otra vez7 el respeto a la propiedad ajena, especialmente a la de los hu\u00e9rfanos. Lo mismo fue antes recomendado respecto de los de la viuda 8. Estas personas, desprovistas de todo auxilio humano y medios para defender sus propiedades, est\u00e1n m\u00e1s expuestos que nadie a la codicia de los prepotentes usurpadores. Pero los sabios advierten que tienen como defensor 9 a Yahv\u00e9, el cual no se har\u00e1 sordo ante el clamor de los menesterosos cuando, v\u00edctimas de las injusticias de los usurpadores, le invocan 10.<\/p>\n<p>Docilidad. Correcci\u00f3n. Temor de Dios (Deu 23:12-18).<br \/>\n 12 Aplica tu coraz\u00f3n a la ense\u00f1anza, y tus o\u00eddos a las palabras de los sabios. 13 No ahorres a tu hijo la correcci\u00f3n, que porque le castigues con la vara no morir\u00e1; 14 hiri\u00e9ndole con la vara, librar\u00e1s su alma del sepulcro. 15 Hijo m\u00edo, si eres sabio, se alegrar\u00e1 mi coraz\u00f3n; 16 y se alegrar\u00e1n mis entra\u00f1as si tus labios hablan cosas rectas. 17 No envidies a los pecadores, antes persevera siempre en el temor de Yahv\u00e9; 18 porque ciertamente tendr\u00e1s un porvenir, no ver\u00e1s defraudada tu esperanza.<\/p>\n<p> Reclamada de nuevo la atenci\u00f3n sobre sus consejos, el sabio aconseja al padre la correcci\u00f3n respecto de su hijo, recomendaci\u00f3n que se repite con frecuencia en el libro n. Dada la inclinaci\u00f3n de la naturaleza humana al mal y teniendo en cuenta que no puede comprender los motivos de la sabidur\u00eda, se hace preciso corregirle muchas veces con el castigo, que, aplicado con la debida prudencia, no har\u00e1 da\u00f1o a su cuerpo, y a su alma la mantendr\u00e1 lejos de los vicios y pecados, que llevan a la muerte prematura con que Dios castiga a los imp\u00edos. Toy escribe que \u201cel castigo corporal est\u00e1 reconocido como un medio universal y necesario.\u201d Se desestima la conducta de aquellos padres que, llevados de un amor no bien entendido, jam\u00e1s dan a sus hijos el m\u00e1s ligero castigo. A Lapide cita el ejemplo del adolescente corrompido por la conducta indulgente de su madre, que, llevado al suplicio en castigo de sus cr\u00edmenes, exclam\u00f3: \u201cNo el pretor, sino mi madre, es quien me lleva a la horca.\u201d12<br \/>\nDespu\u00e9s de manifestar el sabio la profunda alegr\u00eda que el aprovechamiento de sus disc\u00edpulos le hace sentir, les da otro importante consejo. La suerte muchas veces pr\u00f3spera de los imp\u00edos, que, a pesar de sus maldades, triunfan en la vida, era una fuerte prueba para la fe del israelita, que pensaba que Dios ten\u00eda que premiar al bueno y castigar al malo en esta vida, y se sentir\u00eda tentado m\u00e1s de una vez a seguir el camino de los imp\u00edos y apartarse de la fidelidad a Yahv\u00e9. Los sabios, lo mismo que los profetas, exhortan insistentemente a perseverar en el temor de Dios, que asegura al justo su porvenir y no deja defraudada su esperanza (v.18). \u00bfA qu\u00e9 porvenir se refiere y cu\u00e1l es el objeto de esa esperanza? \u00bfLa recompensa en esta vida o una felicidad ultraterrena? Las perspectivas en nuestro libro, hemos advertido otras veces, son m\u00e1s bien terrenas: la recompensa del justo es una vida larga y feliz sobre la tierra, y el castigo del imp\u00edo la desgracia y muerte prematura. La experiencia, sin embargo, demuestra cada d\u00eda que muchas veces las cosas no proceden as\u00ed: mueren buenos sin haber obtenido el premio de su virtud, y malos sin recibir el castigo de sus pecados. Esto debi\u00f3 de hacer entrever una suerte distinta en el m\u00e1s all\u00e1 para unos y otros, y tal vez por ello insisten tanto los sabios en sus promesas de vida para los buenos y en las amenazas de muerte para los malos. Pero no la conocieron claramente, pues si la hubieran conocido, la habr\u00edan utilizado a cada paso en sus recomendaciones morales.<\/p>\n<p>Temperancia. Piedad filial. La ad\u00faltera (Deu 23:19-28).<br \/>\n 19 \u00f3yeme, hijo m\u00edo, y s\u00e9 sabio, y endereza tu coraz\u00f3n por buen camino. 20No te vayas con los bebedores de vino ni con los comedores de carne. 21Porque el bebedor y el comil\u00f3n empobrecer\u00e1n, y el sue\u00f1o har\u00e1 vestir andrajos. 22 Escucha a tu padre, al que te engendr\u00f3, y cuando envejeciere tu madre no la desprecies. 23 Compra verdad y no la vendas, sabidur\u00eda, instrucci\u00f3n e inteligencia. 24 Mucho se alegrar\u00e1 el padre del justo, y el que engendr\u00f3 a un sabio se gozar\u00e1 en \u00e9l. 25 Al\u00e9grense, pues, tu padre y tu madre y g\u00f3cese la que te engendr\u00f3. 26 Dame, hijo m\u00edo, tu coraz\u00f3n y pon tus ojos en mis caminos. 27 Sima profunda es la ramera, y pozo estrecho la extra\u00f1a. 28 Tambi\u00e9n ella, como el ladr\u00f3n, est\u00e1 al acecho. y multiplica entre los hombres los prevaricadores.<\/p>\n<p> Una nueva advertencia, precedida tambi\u00e9n de la oportuna exhortaci\u00f3n a seguir sus consejos, sobre la intemperancia, recomendando evitar la compa\u00f1\u00eda de los bebedores y glotones, que lleva a la embriaguez e inmoderaci\u00f3n en la comida a quienes con ellos se juntan. Tal conducta lleva a la pobreza, pues la vida de cr\u00e1pula supone gastos exorbitados, y quienes a ella se dan vender\u00e1n hasta las \u00faltimas posesiones para satisfacer su irresistible gula. Y como ese plan de vida no se compagina con el trabajo, los bebedores y glotones terminan en la pobreza y miseria.<br \/>\nLos versos siguientes son una recomendaci\u00f3n a la piedad filial. El hijo debe escuchar los consejos de su padre; como mayor, tiene m\u00e1s experiencia que \u00e9l, y como padre, que le dio la vida, siente hacia \u00e9l un amor y cari\u00f1o que le interesa como nadie por su educaci\u00f3n. Ha de honrar a sus padres y prestarles los debidos cuidados cuando los achaques de la vejez los incapacitan para valerse por s\u00ed mismos. Hace menci\u00f3n particular de la madre; los sabios exhortan a honrarla de la misma manera que al padre, con lo que revelan el elevado concepto que de ella tienen. Si a su educaci\u00f3n el hijo a\u00f1ade sabidur\u00eda, ser\u00e1 honor y gloria para sus padres, y la madre, como ser m\u00e1s sensible a los afectos, experimentar\u00e1 una alegr\u00eda especial13. En medio de estas exhortaciones, y sin relaci\u00f3n alguna con ellas, se intercala el v.23, que falta en los LXX y rompe la ilaci\u00f3n, por lo que algunos lo consideran como glosa o lo unen al v.19, donde har\u00eda mejor juego (Bickel), En \u00e9l recomienda la adquisici\u00f3n de la verdad, cuyo valor es inestimable, y enumera tres manifestaciones de la misma: la sabidur\u00eda, o percepci\u00f3n de la verdad en su sentido m\u00e1s amplio y ordenaci\u00f3n a su debido fin; la instrucci\u00f3n, o posesi\u00f3n de la verdad moral, que forma las buenas costumbres, y \u00a1a inteligencia, o ciencia pr\u00e1ctica de la verdad, que juzga en cada caso en particular. Sustancialmente son sin\u00f3nimas.<br \/>\nPara el \u00faltimo consejo de la per\u00edcopa, el sabio reclama toda la atenci\u00f3n del disc\u00edpulo, sin duda porque se trata del enemigo m\u00e1s peligroso de cuantos le pueden apartar de la sabidur\u00eda. Deber\u00e1 huir de la mujer ad\u00faltera, que es una sima profunda de la que no puede ya salir quien en ella cae, y pozo estrecho, cuya boca una piedra no grande puede cubrir e impedir toda salida a quien en \u00e9l entr\u00f3. Ansiosa de placeres, la mujer ad\u00faltera est\u00e1 continuamente al acecho, y, dada la propensi\u00f3n de la naturaleza humana a los placeres sensuales, con sus artima\u00f1as seductoras hace caer a muchos en sus lazos, de los que despu\u00e9s ya no es f\u00e1cil escapar.<\/p>\n<p>Consecuencias de la embriaguez (Deu 23:29-35).<br \/>\n 29 \u00bfA qui\u00e9n los ayes, a qui\u00e9n los lamentos? \u00bfA qui\u00e9n las contiendas, a qui\u00e9n las quejas? \u00bfA qui\u00e9n los palos por nada? \u00bfA qui\u00e9n los ojos hinchados? 30 A quien se para mucho ante el vino, a los que se van en busca de la mixtura. 31 No mires mucho al vino cuando rojea y cuando espuma en el vaso; \u00e9ntrase suavemente, 32 pero al fin muerde como sierpe y pica como \u00e1spid. 33 Y tus ojos ver\u00e1n cosas extra\u00f1as y hablar\u00e1s sin concierto. 34 Te parecer\u00e1 estar acostado en medio del mar y estar durmiendo en la copa de un \u00e1rbol. 35 (Dir\u00e1s:) \u201cMe han pegado, y no me ha dolido; me han pisoteado, y no lo he sentido. Cuando me despierte, volver\u00e9 a buscarlo.\u201d<\/p>\n<p> En esta viva descripci\u00f3n de la embriaguez, la m\u00e1s completa que sobre el particular encontramos en el Antiguo Testamento, comienza el sabio presentando ciertas consecuencias corporales de la intemperancia en el beber: en la casa del borracho hay ri\u00f1as, palos, lamentos, cuya \u00fanica raz\u00f3n de ser es la p\u00e9rdida del sentido y de la dignidad del que llega a su casa con los ojos hinchados por el vino. La mixtura de que habla el \u03bd.3\u03bf puede referirse a la mezcla que hac\u00edan los jud\u00edos, los cuales pon\u00edan en el vino un poco de agua para atenuar su fuerza, o quiz\u00e1s m\u00e1s bien a ciertas especias que, a\u00f1adidas al vino, lo hac\u00edan m\u00e1s gustoso y fuerte 14.<br \/>\nIntercala en seguida un consejo recomendando la prudencia frente al vino que rojea y espuma en el vaso (v.3i). El vino de Palestina debi\u00f3 de ser rojo, como parece indicar la expresi\u00f3n \u201csangre de las uvas\u201d15. Tal presencia cautiva los ojos, tras los cuales va el apetito. El vino se desliza suavemente por el paladar, y, cuando te quieres dar cuenta, se ha difundido por tu organismo el alcohol, que viene a ser como \u00e1spid venenoso que p\u00e9rfida y furtivamente inyecta su veneno en la sangre, mata el sentido del hombre y le expone a las consecuencias que enumeran los \u00faltimos versos: ver\u00e1 cosas raras, proferir\u00e1 tonter\u00edas, tendr\u00e1 imaginaciones extravagantes, perder\u00e1 la sensibilidad. Al despertar de su sue\u00f1o, recuerda los golpes, pero se alegra de no haberlos sentido, y volver\u00e1 de nuevo al vino, embriag\u00e1ndose una y otra vez.<br \/>\nLa ense\u00f1anza del sabio a su disc\u00edpulo es que ha de apartarse de la embriaguez ante los efectos descritos, que hacen al borracho objeto de irrisi\u00f3n y desprecio para todos. Es uno de los defectos m\u00e1s opuestos a la sabidur\u00eda. San Juan Gris\u00f3stomo dice que \u201cel excesivo uso del vino es causa de infinitos males\u201d16, y San Agust\u00edn afirma que \u201cla embriaguez es una cierta sepultura del hombre\u201d17, ya que sepulta su mente y le hace aparecer como un ser irracional privado de ella.<\/p>\n<p>  1 Cf. Eco 31:12-28. Los sabios egipcios insisten mucho sobre este particular: Ka Gemmi ense\u00f1a: \u201cCuando te halles en la mesa, en compa\u00f1\u00eda de muchos, desprecia los manjares, incluso los que m\u00e1s te agradan; es cosa de dominarse un instante y es indigno ser glot\u00f3n\u201d (Erman, o.c., p.gg). Cf tambi\u00e9n: Amen-En-Ope, XXIII 1; Pritchard, o.c., p.424 col.1. &#8211; 2 Los autores interpretan diversamente 4b. Algunos: abandonando la inteligencia (que es preferible a la riqueza). Otros: desiste de tu sabidur\u00eda (es decir, de tal pensamiento). La lecci\u00f3n que preferimos lee mibbizzdth (codicia), por mibb\u00ednnath (inteligencia). &#8211; 3 El v.7 es en el TH muy oscuro, y las versiones presentan gran diversidad. Otros traducen: Pues como (una tormenta) en el alma, as\u00ed son ellos,. (Renard); pues no como es \u00e9l con sus labios, as\u00ed es \u00e9l en su alma (\u03a4\u03bf\u03bd). Serta como una tempestad en su garganta. \u201c\u00a1Comey bebe!\u201d te dice, pero el coraz\u00f3n no est\u00e1 en ello (Bib. de J\u00e9r.). &#8211; 4 1:7. &#8211; 5 17:10; 27:22. &#8211; 6 9:7. &#8211; 7 22:28. &#8211; 8 15, &#8211; 9 El t\u00e9rmino hebreo (go&#8217;\u00e9l) designa el pariente m\u00e1s pr\u00f3ximo, que, por derecho de consanguinidad, deb\u00eda, seg\u00fan la ley, defender la propiedad de su familiar (Lev 25:25). &#8211; 10 Exo 22:21-22; Sal 68:6. &#8211; 11 13.24; Sal 19:18; Sal 22:15; Sal 29:15; Eco 30:1. &#8211; 12 O.c., II p.192. &#8211;  13 10:1; 15:20; Eco 3:12-14. &#8211; 14 155.22. &#8211; 15 Gen 49:11; Isa 63:1-3. &#8211; 16 Hom. 10:11 Gen. &#8211;  17 Cf. Hom. De ebrietate; Serm. 231, De Tempore; San Ambrosio, De Elia et ieiunio c. 14.16.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed tenemos una advertencia a mostrar moderaci\u00f3n cuando uno se encuentra con los lujos de un gobernante rico que intenta seducirte hacia sus esquemas e intrigas. Daniel es la ilustraci\u00f3n cl\u00e1sica de uno que vivi\u00f3 seg\u00fan este proverbio, rehusando las seducciones del monarca pagano, que sab\u00eda que lo corromper\u00edan (vea <span class='bible'>Dan 1:8<\/span> ss).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salom\u00f3n no fue autor, sino compilador de esta colecci\u00f3n de setenta y siete proverbios que fueron probablemente pronunciados por hombres piadosos antes del reinado de Salom\u00f3n. Esta secci\u00f3n comienza con una introducci\u00f3n (<span class='bible'>Pro 22:17-21<\/span>), seguida de una colecci\u00f3n de proverbios sin un orden expreso, de dos o tres vers\u00edculos cada uno (en contraste con los proverbios de un vers\u00edculo a dos l\u00edneas en la secci\u00f3n anterior). Esto va seguido de dos colecciones de proverbios adicionales (<span class='bible'>Pro 22:22-29<\/span>; <span class='bible'>Pro 23:1-35<\/span>; <span class='bible'>Pro 24:1-22<\/span> y <span class='bible'>Pro 24:23-34<\/span>), que contin\u00faan y ampl\u00edan los temas sapienciales de este libro.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Si te sientas a comer&#8230;<\/b><\/i>: Esta especie de breve manual de urbanidad en la mesa presenta notables afinidades con la obra antes citada: <i>Sabidur\u00eda de Amenemope<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>23.1-3 El punto central de este proverbio es que debemos tener cuidado cuando comamos con una persona importante o influyente porque esta puede tratar de sobornarnos. Nada bueno saldr\u00e1 de esa comida.23.4, 5 Todos hemos escuchado de gente que ha ganado millones de d\u00f3lares y luego lo ha perdido todo. Hasta la persona promedio puede gastar una herencia, o un cheque, a la velocidad de un rel\u00e1mpago y tener muy poco que mostrar por ello. No desperdicie su tiempo persiguiendo tesoros terrenales ef\u00edmeros. Por el contrario, acumule tesoros en el cielo, ya que los tales nunca se perder\u00e1n. (V\u00e9ase en Luk 12:33-34 la ense\u00f1anza de Jes\u00fas.)23.6-8 En un lenguaje gr\u00e1fico, el escritor nos advierte que no debemos envidiar el estilo de vida de los que se han enriquecido mediante taca\u00f1er\u00eda y miseria, ni ganar su favor adul\u00e1ndolos. Su amistad es falsa. Solo lo usar\u00e1n para su propio beneficio.23.10, 11 El t\u00e9rmino defensor o redentor se refiere a alguien que tiene que volver a comprar a un pariente que ha ca\u00eddo en la esclavitud o aceptar la obligaci\u00f3n de casarse con la viuda de un miembro de la familia (Rth 4:3-10). Tambi\u00e9n a Dios se le llama Redentor (Exo 6:6; Job 19:25), pues libera a su pueblo de la esclavitud del pecado. (Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre los l\u00edmites de la propiedad, v\u00e9ase la nota a 22.28.)23.12 La mayor\u00eda de los que desean obtener la sabidur\u00eda son los que est\u00e1n dispuestos a o\u00edr. Escuchar a otros es se\u00f1al de sabidur\u00eda, no de debilidad. La gente dispuesta a escuchar sigue aprendiendo y creciendo a trav\u00e9s de su vida. Si rechazamos encerrarnos en nuestros esquemas, siempre lograremos expandir los l\u00edmites de nuestro conocimiento.23.13, 14 El tono sombr\u00edo de la disciplina aqu\u00ed se compensa por el afecto expresado en el vers\u00edculo 15. Sin embargo, muchos padres son totalmente reacios a disciplinar a sus hijos. Algunos temen da\u00f1ar la relaci\u00f3n, que sus hijos se resientan con ellos o que frenen el desarrollo de los mismos. Sin embargo, la correcci\u00f3n no matar\u00e1 a sus hijos, sino los previene de imprudencias que s\u00ed los pueden matar.23.17, 18 Cu\u00e1n f\u00e1cil es envidiar a los que nos aventajan libres de toda responsabilidad cristiana o de las leyes de Dios. A veces pareciera que llevan la delantera sin prestar atenci\u00f3n a lo que Dios quiere. Pero a los que le siguen, Dios les promete esperanza y un maravilloso futuro aunque no lo obtengamos en esta vida.23.29, 30 El consuelo sedante del alcohol es solo temporal. El verdadero alivio surge cuando enfrentamos directamente la causa de la angustia y del dolor y nos volvemos a Dios para recibir paz. No se pierda en el alcohol; busque a Dios.23.29-35 Israel era un pa\u00eds productor de vino. En el Antiguo Testamento, los lagares desbordando de vino nuevo se les consideraba una se\u00f1al de bendici\u00f3n (3.10). Hasta de la sabidur\u00eda se ha dicho que ha puesto vino sobre su mesa (9.2, 5). Pero los escritores del Antiguo Testamento estaban alertados acerca de los peligros del vino. Deteriora los sentidos, limita el juicio cabal (31.1-9), disminuye la capacidad de control (4.17), destruye la eficiencia de una persona (21.17). Hacer del vino un fin en s\u00ed mismo, un medio de autoindulgencia o un escape de la vida es usarlo mal y promover las consecuencias de la borrachera.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1212 G\u00e9n 43:32<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Debe andarse con cuidado en presencia de un pr\u00edncipe porque podr\u00eda mostrar hospitalidad por razones escondidas.<\/p>\n<p><b><i>pon cuchillo a tu garganta<\/i><\/b>. I.e., limita tu apetito a todo costo. La buena hospitalidad podr\u00eda tener detr\u00e1s de s\u00ed un prop\u00f3sito siniestro.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>al que<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando te sientes a comer con un gobernante, considera bien lo que est\u00e1 delante de ti. G\u00e9n 43:32-34; Jud 1:12. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Advertencias contra la avaricia, visitar al avaro; hablar con los necios, y contra la opresi\u00f3n, Pro 23:1-11. Exhortaciones a aprender sabidur\u00eda y a corregir a los hijos para su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Proverbios 23:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}