{"id":17709,"date":"2022-06-20T02:36:40","date_gmt":"2022-06-20T07:36:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:36:40","modified_gmt":"2022-06-20T07:36:40","slug":"comentario-de-proverbios-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 24:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos;<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>No tengas envidia.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 24:19<\/span>; <span class='bible'>Pro 3:31<\/span>; <span class='bible'>Pro 23:17<\/span>; <span class='bible'>Sal 37:1<\/span>, <span class='bible'>Sal 37:7<\/span>; <span class='bible'>Sal 73:3<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 5:19-21<\/span>; <span class='bible'>Stg 4:5<\/span>, <span class='bible'>Stg 4:6<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>ni desees estar con ellos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 1:11-15<\/span>; <span class='bible'>Pro 13:20<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 13:10-13<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 19:1-11<\/span>; <span class='bible'>Sal 26:9<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Advertencias en contra de la envidia, el descontento, los pensamientos pecaminosos, el descuido de hacer el bien, o postergarlo; regocijarse con el enemigo y el perezoso. Y recomendaciones sobre el conocimiento y el temor de Dios, la obediencia al rey, y declaraciones acerca de la seguridad de los justos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 24:1-34<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>No tengas envidia de los hombres malos:<\/b>\u00a0Mientras en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 23:17<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 23:18<\/span><\/span>\u00a0habla del futuro para desalentar la envidia del perverso, este conjunto de vers\u00edculo sencillamente se\u00f1ala lo indigno que son los malvados de recibir ninguna admiraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 24. Bondad, Sabidur\u00eda, Caridad, Impiedad, Pereza.<\/p>\n<p>No envidiar al imp\u00edo. Ventajas de la sabidur\u00eda (24:1-10).<br \/>\n 1 No tengas envidia del malvado ni desees ponerte en su lugar, 2 porque su coraz\u00f3n maquina la ruina, y sus labios no hablan m\u00e1s que para da\u00f1ar. 3 Con la sabidur\u00eda se edifica la casa y con la prudencia se afirma; 4 con la ciencia se hinchan sus c\u00e1maras de todo lo m\u00e1s preciado y deleitoso. 5 Hace m\u00e1s el sabio que el valiente, el hombre de ciencia m\u00e1s que el fuerte; 6 porque con estratagemas se hace la guerra, y la victoria est\u00e1 en la muchedumbre de los consejeros. 7 Demasiado sublime es para el necio la sabidur\u00eda; no abrir\u00e1 su boca en las puertas. 8 El que maquina el mal ser\u00e1 llamado hombre de malos pensamientos. 9 El pensamiento del necio es el pecado, y es abominable a los hombres el petulante. 10 Si eres flojo en el tiempo bueno, \u00bfqu\u00e9 fuerza tendr\u00e1s en el d\u00eda de la desventura?<\/p>\n<p>M\u00e1s veces ha recomendado el sabio no sentir envidia de los malvados, aunque les sonr\u00eda la fortuna y triunfen en la vida *. El motivo que esta vez pone ante los ojos de los justos es que su coraz\u00f3n y sus labios traman el mal, con lo que se apartan de la sabidur\u00eda y el temor de Yahv\u00e9 y maquinan, consiguientemente, su perdici\u00f3n: a su prosperidad aparente seguir\u00e1 la ruina, y, cuando menos lo piensan, una muerte prematura acaba con su triunfo y su gloria 2.<br \/>\nEs la sabidur\u00eda, con la prudencia y sagacidad pr\u00e1ctica que entra\u00f1a, quienes construyen la casa, la casa material tambi\u00e9n, y proporcionan a sus miembros la paz y prosperidad, la vida larga y feliz, el \u00e9xito en los negocios y dem\u00e1s bienes que lleva consigo la sabidur\u00eda. Y es ella la que da el triunfo en la guerra. Son importantes para conseguir la victoria la valent\u00eda y la fortaleza f\u00edsica de los guerreros, pero es la sabidur\u00eda e inteligencia de los consejeros quienes descubren la estratagema que salva las situaciones dif\u00edciles 4. Siguen unas m\u00e1ximas sueltas, del estilo de las de la segunda parte, cuyo sentido no ofrece dificultad. La sabidur\u00eda, dice la primera, es algo tan elevado y sublime, que el necio es incapaz de estimarla en su justo valor para poder lanzarse con decisi\u00f3n a su conquista. Y sin ella tendr\u00e1 que guardar silencio en las asambleas p\u00fablicas que para administrar justicia se reun\u00edan en las puertas de la ciudad (22:22) 5. Quien obra el mal, advierte la m\u00e1xima siguiente, primero lo ha concebido en su coraz\u00f3n. Dice San Agust\u00edn que \u201cel pensamiento es como un emperador que se asienta, como en su trono, en el coraz\u00f3n, y, por consiguiente, si es bueno, manda cosas buenas, y, si es malo, manda cosas malas\u201d 6. Por eso, quien maquina el mal es tildado de hombre de malos pensamientos. Y de ah\u00ed \u201cel sumo cuidado que hay que poner, comenta A Lapide, respecto de los pensamientos, en fomentar los buenos y apartar los malos, pues de aqu\u00e9llos proviene la voluntad y la obra buena, y de \u00e9stos la mala. Eres lo que muchas veces pienses 7.<br \/>\nEl V.9 contiene en su primera parte un pensamiento importante: el necio siempre planea el pecado. Se ha habituado de tal manera a \u00e9l, que sus pensamientos se dirigen siempre al mal y no se siente a gusto si no lo est\u00e1 cometiendo. Parece presentar el sabio el pecado como algo propio del necio, que s\u00f3lo \u00e9l puede cometer. El libro de la Sabidur\u00eda con sus afirmaciones sobre la justicia y la impiedad, con sus respectivas consecuencias, pondr\u00eda m\u00e1s de manifiesto hasta qu\u00e9 punto es una locura seguir los caminos del imp\u00edo; necedad que no tiene l\u00edmites en quienes, gozando de las luces de la revelaci\u00f3n neotestamentaria, conocen el amor de Dios a los hombres, manifestado en Jesucristo; el cielo, preparado para los justos, y el infierno, para castigo de los pecadores. Que el petulante se haga despreciable a los dem\u00e1s, es algo que la experiencia confirma. Nada tan intolerable como la soberbia, como nada m\u00e1s amable y encantador que la sencillez.<br \/>\nLa reflexi\u00f3n con que termina la per\u00edcopa entra\u00f1a una ense\u00f1anza pr\u00e1ctica. Si en la prosperidad, cuando las cosas van bien y no hay dificultades, eres d\u00e9bil en el cumplimiento de tus deberes, no esperes que ser\u00e1s fuerte en el d\u00eda de la desgracia, cuando aqu\u00e9l se torne dif\u00edcil y costoso. La lecci\u00f3n es que hay que ejercitarse en el esp\u00edritu de fortaleza en el tiempo bueno, para saber vencer despu\u00e9s las grandes contrariedades en el tiempo de tribulaci\u00f3n. Esto tiene especial importancia en la vida espiritual: la fidelidad en las peque\u00f1as adversidades de cada d\u00eda fortalece a las almas para las cosas grandes y las prepara a vencer las m\u00e1s fuertes tentaciones 8.<\/p>\n<p>Caridad con el pr\u00f3jimo. Huir de los malvados (24:11-22).<br \/>\n 11 Libra al que es llevado a la muerte; al que est\u00e1 en peligro de muerte s\u00e1lvale. 12 Que si luego dijeres: \u201cNo lo sab\u00eda,\u201d \u00bfno lo sabr\u00e1 el que pesa los corazones? Bien lo sabe el que vela por tu vida, y dar\u00e1 a cada uno seg\u00fan su merecido. 13 Come miel, hijo m\u00edo, que es buena, y el panal es muy dulce al paladar. 14 As\u00ed es, s\u00e1belo, la sabidur\u00eda para tu alma; si la adquieres, tendr\u00e1s buen porvenir, y tu esperanza no quedar\u00e1 incumplida. 15 No aceches, \u00a1oh imp\u00edo! la morada del justo, no saquees su casa; 16 pues el justo, si siete veces cae, siete se levanta; pero el imp\u00edo sucumbir\u00e1 en la desventura. 17 No te goces en la ruina de tu enemigo, no se alegre tu coraz\u00f3n al verle sucumbir; 18 no lo vea Dios y le desagrade y aparte de sobre \u00e9l su ira. 19 No te entrometas con los perversos, no tengas envidia del imp\u00edo; 20 porque el imp\u00edo no tendr\u00e1 buen fin, y la l\u00e1mpara del malvado ser\u00e1 apagada. 21 Teme, hijo m\u00edo, a Yahv\u00e9 y al rey y no te unas a los veleidosos, 22 porque de improviso viene sobre ellos la perdici\u00f3n, y el disfavor de entrambos, \u00bfqui\u00e9n lo conoce?<\/p>\n<p> Los dos primeros versos parecen referirse al que es injustamente condenado a muerte, tal vez por declaraciones de falsos testigos, y su amonestaci\u00f3n se dirige a los jueces y magistrados, a quienes tantas veces los autores sagrados recomiendan la justicia y la equidad en los juicios 9. La raz\u00f3n que el sabio les propone por la que han de librar al inocente de la muerte, es de un elevado valor religioso: si bien ante los hombres podr\u00edan aparecer como jueces justos, Dios, ante cuyos ojos todo est\u00e1 patente, vengar\u00eda con duro castigo la sangre inocente por ellos a sabiendas derramada. Dios pedir\u00e1 cuentas no s\u00f3lo del mal positivo que hicimos, sino tambi\u00e9n del bien que dejamos de hacer, tan valioso en este caso como una vida humana.<br \/>\nCon la comparaci\u00f3n de la miel exalta el sabio el valor y los frutos de la sabidur\u00eda. Aqu\u00e9lla es dulce y grata al paladar y hace bien al cuerpo. La sabidur\u00eda resulta agradable a la mente y confiere al cuerpo el bienestar que proporcionan los bienes materiales que consigue la sabidur\u00eda 10. Entre los beneficios enumera aqu\u00ed un buen porvenir y una esperanza que no se vera defraudada (v. 14). Algunos (\u03a4\u03bf\u03bd, Renard) opinan que este inciso est\u00e1 fuera de lugar debido a que en el libro se hace referencia al fin s\u00f3lo cuando se trata directamente de la retribuci\u00f3n. Estar\u00eda tomado Deu 23:18, donde qued\u00f3 explicado su sentido.<br \/>\nEn los v.15-16, el sabio se dirige al imp\u00edo y le intima a que se abstenga de hacer el mal al justo, pues al fin no saldr\u00e1 con su intento, y con su conducta lo que conseguir\u00e1 es hacerse mal a s\u00ed mismo. Si el justo cae muchas veces en el infortunio, otras tantas lo libra del mismo Yahv\u00e9, como afirma, el salmista11, mientras que el imp\u00edo sucumbir\u00e1 en su desventura, porque \u201cYahv\u00e9 tiene puestos sus ojos sobre los malos para borrar de la tierra su memoria,\u201d como afirma tambi\u00e9n aqu\u00e9l 12. El texto se refiere al orden material, no a los pecados, por lo que no se puede acudir a \u00e9l para probar que la naturaleza est\u00e1 fundamentalmente depravada, como hac\u00edan los calvinistas. Y, aplicado al orden moral, dir\u00edamos que se tratar\u00eda de los pecados veniales, en que el mismo justo incurre muchas veces, y de los que con la gracia de Dios se levanta en esa lucha contra la naturaleza ca\u00edda por superarse cada d\u00eda en su ascensi\u00f3n hacia Dios. En algunos manuscritos se lee \u201csiete veces al d\u00eda cae el justo.\u201d No parece aut\u00e9ntica la adici\u00f3n \u201cal d\u00eda,\u201d dado que no se encuentra en texto alguno antiguo, ni hebreo ni griego. Tampoco se encuentra en el sir\u00edaco ni en la Vulgata. Pudiera provenir de Sal 119:164 o Lev 17:4.<br \/>\nProhibe el sabio alegrarse de la desgracia del enemigo, (v. 17) Es el aspecto negativo del precepto de Jesucristo sobre el amor a los enemigos 13. Tal conducta desagrada a Dios, que es a quien corresponde la venganza 14, el cual puede apartar su ira de tu enemigo y volverla contra ti. El ser humano, especialmente si es cristiano, no debe vengarse de sus semejantes sino con el amor 15. De nuevo se recomienda al justo no sentir envidia por el imp\u00edo. Los motivos son los mismos que en los v.1-2. Su prosperidad no durar\u00e1 mucho 16.<br \/>\nJunto al temor de Dios, el sabio recomienda la reverencia para con el rey, a quien se pone en paralelo con Yahv\u00e9 como supremas autoridades en la concepci\u00f3n teocr\u00e1tica de Israel. El rey es ministro de Dios, se sienta en el trono de Yahv\u00e9 sobre Israel17 y es llamado ungido de Yahv\u00e9.18 Cohelet manda: \u201cGuarda el mandato del rey a causa del juramento hecho a Dios.\u201d 19 Finalmente, se recomienda al justo que no se junte a los veleidosos, que no se someten a la voluntad de Dios y del rey, cuyo furor sobre los malvados nadie sabe d\u00f3nde puede llegar 20.<\/p>\n<p>Segunda colecci\u00f3n de los sabios (Lev 24:23-34).<\/p>\n<p>Acepci\u00f3n de Personas. La Buena Respuesta. El Falso Testimonio. La Venganza (Lev 24:23-29).<br \/>\n 23 Tambi\u00e9n \u00e9stas son sentencias de los sabios. No est\u00e1 bien tener acepci\u00f3n de personas en el juicio. 24 Al que dice al culpable: \u201cT\u00fa tienes la raz\u00f3n,\u201d le detesta el pueblo y le maldicen las gentes; 25 pero al que rectamente juzga, todo le va bien, y sobre \u00e9l desciende fausta bendici\u00f3n. 26 Da un beso en los labios quien da una buena respuesta. 27 Dispon tu obra de fuera y prep\u00e1ratela en el campo; luego la meter\u00e1s en casa. 28 No testifiques de ligero contra el pr\u00f3jimo; \u00bfquieres, acaso, enga\u00f1ar con tus labios? 29 No digas: \u201cComo me ha tratado a m\u00ed, le tratar\u00e9 yo a \u00e9l y le dar\u00e9 lo que se merece.\u201d<\/p>\n<p> El plural \u201csabios,\u201d a quienes tambi\u00e9n se atribuye esta secci\u00f3n, indica exist\u00eda una clase especial de maestros sapienciales, algunas de cuyas sentencias tenemos en los libros b\u00edblicos. Comienza la colecci\u00f3n condenando la acepci\u00f3n de personas en los juicios, vicio que deb\u00eda de ser frecuente dada la insistencia de los sabios sobre el particular 21. El que no juzga con equidad, se atrae la maldici\u00f3n de Dios 22 y la de las gentes, pues comete un grave mal que perturba la justicia y el orden social. Quien, por el contrario, juzga conforme a la justicia, sin dejarse llevar de la adulaci\u00f3n de los ricos ni de la debilidad de los pobres, se hace digno de la bendici\u00f3n de Dios, pues cumple una insistente recomendaci\u00f3n de la ley 23, y del aprecio de los hombres, que acudir\u00e1n a \u00e9l con la seguridad de que hallar\u00e1n justicia en sus causas. Si bien el pensamiento puede dirigirse de una manera peculiar a los jueces, tiene un alcance general y vale para todos. Cuan grata sea una buena respuesta, lo expresa el sabio poni\u00e9ndola en parang\u00f3n con el beso en los labios, que manifiesta amistad y afecto m\u00e1s profundo. Algunos autores refieren esta sentencia a la precedente, e interpretan que el dictamen del juez que juzga sin acepci\u00f3n de personas se gana la benevolencia y afecto de los dem\u00e1s. Parece m\u00e1s bien tener un alcance general y referirse a los efectos agradables de toda buena respuesta.<br \/>\nEl v.27, en su \u00faltima parte, parece estar incompleto. Los autores ven en \u00e9l una recomendaci\u00f3n en relaci\u00f3n con el matrimonio: antes de pensar en formar un hogar, has de asegurarte un porvenir que lo haga feliz. Entre las cosas que precisas est\u00e1 el sustento, que ha de venir de los frutos del campo. S\u00f3lo asegurando \u00e9ste debes tomar mujer y edificarte una casa. Una lecci\u00f3n m\u00e1s general que se desprende de la sentencia es que antes de emprender un negocio hay que contar con los medios precisos para llevarlo a feliz t\u00e9rmino. Jesucristo hace aplicaci\u00f3n de este principio a la construcci\u00f3n de la torre y a la declaraci\u00f3n de guerra 24.<br \/>\nTambi\u00e9n los autores de esta colecci\u00f3n condenan el falso testimonio y se elevan por encima del esp\u00edritu de la ley del tali\u00f3n. Estamos ya a siglos de distancia de la promulgaci\u00f3n de aqu\u00e9lla, y un esp\u00edritu m\u00e1s cercano a la nueva ley informa la conducta de los israelitas. Los sabios recomiendan el perd\u00f3n de las ofensas, venciendo esa propensi\u00f3n innata de la naturaleza humana a devolver mal por mal, y que la ley del tali\u00f3n toleraba en la medida en que aqu\u00e9l hubiere sido causado. El autor de 20,20 daba un id\u00e9ntico consejo, y Ben Sirac afirma que quien se vengare ser\u00e1 v\u00edctima de la venganza de Dios 25. Todo esto, que expresa la m\u00e1s alta moral del tiempo de los sapienciales, se\u00f1ala un paso m\u00e1s hacia el amor a los enemigos que predicar\u00eda la Sabidur\u00eda encarnada.<\/p>\n<p>El perezoso (Lev 24:30-34).<br \/>\n 30 Pas\u00e9 junto al campo del perezoso y junto a la vi\u00f1a del insensato, 31 y todo eran cardos y ortigas, que hab\u00edan cubierto su superficie; y su cerca de piedra estaba destruida. 32 A su vista me puse a reflexionar; aquello fue para m\u00ed una lecci\u00f3n. 33 Un poco dormir, un poco cabecear; otro poco mano sobre mano descansando. 34 Y sobreviene como correo la miseria, y como ladr\u00f3n la indigencia.<\/p>\n<p> Los sabios hacen con frecuencia referencia a la pereza y a sus funestas consecuencias. A ella est\u00e1 dedicada la segunda parte de la peque\u00f1a colecci\u00f3n. El autor ha pasado junto al campo del perezoso, junto a la vi\u00f1a del negligente, y ha contemplado con sus ojos los efectos de la desidia: estaban llenos de cardos y espinas. Es lo que da la tierra casi siempre abandonada a su natural fecundidad, privada del trabajo humano. Aquello fue para \u00e9l una lecci\u00f3n que quiso ense\u00f1ar a los dem\u00e1s: la pereza conduce a la miseria e indigencia en que pronto se ve envuelto el perezoso.<br \/>\nLos autores de vida espiritual ven en el campo lleno de espinas y abrojos por la incuria del perezoso una imagen del alma llena de defectos y vicios por falta de la disciplina y correcci\u00f3n que recomienda la sabidur\u00eda. A Lapide refiere el caso, relatado con frecuencia en las vidas de los Padres, del joven que se presenta a un anciano dici\u00e9ndole se encuentra lleno de vicios, sin esperanza alguna de poder ya vencerlos. El anciano lo invit\u00f3 a limpiar de cardos un huerto plagado de ellos, lo que el joven llev\u00f3 a cabo en el plazo de unos d\u00edas. \u201cHaz lo mismo, le dijo despu\u00e9s, en el campo de tu alma: extirpa alg\u00fan vicio cada d\u00eda y s\u00e9 constante en la lucha. Los arrancar\u00e1s todos y devolver\u00e1s a tu alma su primitivo esplendor.\u201d 26<\/p>\n<p>{Lev_1 23:17<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>cp. <span class='bible'>Pro 23:3<\/span>; <span class='bible'>Pro 23:17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salom\u00f3n no fue autor, sino compilador de esta colecci\u00f3n de setenta y siete proverbios que fueron probablemente pronunciados por hombres piadosos antes del reinado de Salom\u00f3n. Esta secci\u00f3n comienza con una introducci\u00f3n (<span class='bible'>Pro 22:17-21<\/span>), seguida de una colecci\u00f3n de proverbios sin un orden expreso, de dos o tres vers\u00edculos cada uno (en contraste con los proverbios de un vers\u00edculo a dos l\u00edneas en la secci\u00f3n anterior). Esto va seguido de dos colecciones de proverbios adicionales (<span class='bible'>Pro 22:22-29<\/span>; <span class='bible'>Pro 23:1-35<\/span>; <span class='bible'>Pro 24:1-22<\/span> y <span class='bible'>Pro 24:23-34<\/span>), que contin\u00faan y ampl\u00edan los temas sapienciales de este libro.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 24:1-22<\/span> : La colecci\u00f3n concluye con una serie de exhortaciones, salpicadas de m\u00e1ximas aisladas. Predominan las agrupaciones de dos versos y, junto a temas conocidos, sorprende la recomendaci\u00f3n de un trato humanitario con determinados tipos (malhechores, condenados a muerte, enemigos), considerados negativamente en el resto del libro.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 23:17<\/span>+.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>24.5 El atleta que piensa las cosas, quien eval\u00faa la situaci\u00f3n y planea las estrategias, aventaja a su oponente f\u00edsicamente m\u00e1s fuerte pero que no piensa. Y la sabidur\u00eda, no los m\u00fasculos, es lo que sin dudas coloc\u00f3 al hombre a cargo del reino animal. Para tener un cuerpo fuerte hacemos ejercicios con regularidad y comemos bien. \u00bfSufrimos lo mismo para desarrollar la sabidur\u00eda? Debido a que la sabidur\u00eda es parte vital de la fuerza, vale la pena alcanzarla.24.6 En cualquier decisi\u00f3n fundamental relacionada con los estudios, el matrimonio, la profesi\u00f3n, los hijos, etc., no es un signo de debilidad pedir consejo. Se muestra necedad al no pedirlo. Busque buenos consejeros antes de tomar una gran decisi\u00f3n. Ellos les podr\u00e1n ayudar a ver otras posibilidades y evaluar su elecci\u00f3n.24.8 Pensar hacer el mal puede ser tan perverso como hacerlo, ya que lo que piense determinar\u00e1 su acci\u00f3n. Si no se supervisan, los malos deseos nos conducir\u00e1n a pecar. Dios quiere vidas puras, libres de pecado y pensar en el mal destruye la pureza aun cuando no se efect\u00fae la mala acci\u00f3n. Quiz\u00e1s diga: \u00abEntonces, \u00bfmejor contin\u00fao y lo hago porque ya lo pens\u00e9?\u00bb No. Usted ha pecado con su actitud, pero a\u00fan no ha da\u00f1ado a otros. Det\u00e9ngase en su camino y pida a Dios que lo perdone y le cambie el rumbo.24.17, 18 El rey David, padre de Salom\u00f3n, se neg\u00f3 a mirar con satisfacci\u00f3n maligna la muerte de Sa\u00fal, su enemigo de toda la vida (v\u00e9ase 2 Samuel 1). Por otro lado, la naci\u00f3n de Edom se regocij\u00f3 cuando derrotaron a Israel y Dios la castig\u00f3 (Oba 1:12). Sentir satisfacci\u00f3n con la desdicha de otros es vengarse y colocarse en el papel de Dios, quien es el \u00fanico Juez verdadero de toda la tierra (v\u00e9ase Deu 32:35).24.26 Un beso en los labios era muestra de verdadera amistad. La gente a menudo piensa que su deber es torcer la verdad para no herir a un amigo. Pero el que da una respuesta sincera es un verdadero amigo.24.27 Debemos hacer las cosas en el orden apropiado. Si un agricultor construye su casa en la primavera, pierde la temporada de plantar y se pasa un a\u00f1o sin alimentos. Si un hombre de negocios invierte su dinero en una casa mientras su negocio lucha por crecer, puede perder ambos. Es posible trabajar duro y aun as\u00ed perderlo todo si el tiempo es inapropiado o si los recursos para llevarlo a cabo no est\u00e1n en su debido lugar.24.29 Esta es la versi\u00f3n al rev\u00e9s de la Regla de Oro (v\u00e9ase Luk 6:31). La venganza es la forma de actuar del mundo, pero no es la de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1264 Pro 23:17<\/p>\n<p>b 1265 Sal 26:5; Sal 28:3; Pro 1:10<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> No tengas envidia.  La aparente prosperidad del imp\u00edo puede causar el deseo de imitarlo.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[27] Imagen de una cultura agraria.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos; No tengas envidia. Pro 24:19; Pro 3:31; Pro 23:17; Sal 37:1, Sal 37:7; Sal 73:3; G\u00e1l 5:19-21; Stg 4:5, Stg 4:6. ni desees estar con ellos. Pro 1:11-15; Pro 13:20; G\u00e9n 13:10-13; G\u00e9n 19:1-11; Sal 26:9. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Advertencias &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Proverbios 24:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17709","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17709"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17709\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}