{"id":17743,"date":"2022-06-20T02:38:06","date_gmt":"2022-06-20T07:38:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-251-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:38:06","modified_gmt":"2022-06-20T07:38:06","slug":"comentario-de-proverbios-251-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-251-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 25:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Tambi\u00e9n \u00e9stos son proverbios de Salom\u00f3n, los cuales copiaron los hombres de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>proverbios.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 1:1<\/span>; <span class='bible'>Pro 10:1<\/span>; <span class='bible'>1Re 4:32<\/span>; <span class='bible'>Ecl 12:9<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>los cuales copiaron los varones de Ezequ\u00edas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 1:1<\/span>; <span class='bible'>Isa 36:22<\/span>; <span class='bible'>Isa 37:2<\/span>; <span class='bible'>Ose 1:1<\/span>; <span class='bible'>Miq 1:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Observaciones acerca de reyes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 25:1-7<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>y de como evitar situaciones de disputas, y otra variedad de circunstancias,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 25:8-28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>la plata<\/b>\u00a0tiene valor solo despu\u00e9s que le han quitado las impurezas. En forma similar, el rey necesita que lo limpien de maldad para que su trono quede establecido con justicia.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EZEQU\u00cdAS.<\/b> Ezequ\u00edas gobern\u00f3 como rey de Israel doscientos a\u00f1os despu\u00e9s de Salom\u00f3n (ca. 715-686 a.C.). V\u00e9anse <span class=\"bible\">2Re 18:1-37<\/span>; <span class=\"bible\">2Re 19:1-37<\/span>; <span class=\"bible\">2Re 20:1-21<\/span>; <span class=\"bible\">2Cr 29:1-36<\/span>; <span class=\"bible\">2Cr 30:1-27<\/span>; <span class=\"bible\">2Cr 31:1-21<\/span>; <span class=\"bible\">2Cr 32:1-33<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 36:1-22<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 37:1-38<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 38:1-22<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 39:1-8<\/span> para informaci\u00f3n sobre su reinado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Cuarta Parte.<br \/>\nSegunda Colecci\u00f3n de Proverbios de Salom\u00f3n (25:1-29:27).<\/p>\n<p>25. El Rey, Fidelidad, Caridad con el Enemigo.<br \/>\n 1 Tambi\u00e9n \u00e9stas son sentencias de Salom\u00f3n el rey, coleccionadas por los varones de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1.<\/p>\n<p> Los cap\u00edtulos 25-29 contienen una colecci\u00f3n de proverbios que el mismo texto atribuye a Salom\u00f3n, autor tambi\u00e9n de la segunda, el cual atestigua que fueron coleccionados por los escribas de la corte de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, entre los a\u00f1os 721-693.<br \/>\nTiene un gran parecido con la primera colecci\u00f3n salom\u00f3nica, lo que hace suponer tuvo un origen parecido a ella. Su contenido es id\u00e9ntico: valoraci\u00f3n y frutos de la sabidur\u00eda, contrastes entre el sabio y el necio, el rey, la piedad filial, la caridad, la temperancia, la amistad, la pereza, el falso testimonio, etc. Incluso se repiten en ella proverbios de la primera 1. La forma literaria tiene tambi\u00e9n parecido con ella: d\u00edsticos independientes entre s\u00ed, si bien se agrupan, con m\u00e1s frecuencia que en la primera colecci\u00f3n de Salom\u00f3n, en estrofas de varios versos, dando origen a hermosas descripciones. El paralelismo es m\u00e1s bien sin\u00f3nimo en la primera parte (25-27) y antit\u00e9tico casi siempre en la segunda (28-29), lo que parece indicar que la colecci\u00f3n est\u00e1 compuesta de dos grupos de sentencias.<br \/>\nA\tEl rey Ezequ\u00edas subi\u00f3 al trono de Jud\u00e1 hacia el 721, por los a\u00f1os en que era destruido el reino de Israel por los asirios, sucediendo al imp\u00edo rey Acaz. Rey piadoso, llev\u00f3 a cabo una vigorosa restauraci\u00f3n de la vida religiosa y se preocup\u00f3 de la conservaci\u00f3n de los libros y tradiciones sagradas de ambos reinos, siendo su reinado la \u00e9poca m\u00e1s floreciente, en el aspecto literario, despu\u00e9s de la de Salom\u00f3n. Entre su actividad literaria est\u00e1 la de los escribas de su corte, que coleccionaron estas sentencias de Salom\u00f3n, que la tradici\u00f3n oral o escrita hab\u00eda ido trasmitiendo de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<br \/>\nLos proverbios de esta secci\u00f3n tienen frecuente relaci\u00f3n con las sentencias sapienciales de la literatura oriental, especialmente con la egipcia y con la de Ahikar, como puede verse en el comentario.<\/p>\n<p>El rey (25:2-7).<br \/>\n 2 Gloria de Dios es encubrir las cosas, y honra del rey escudri\u00f1arlas. 3 Como la altura del cielo y la profundidad de la tierra, as\u00ed es insondable el coraz\u00f3n del rey. 4 Despoja de escorias a la plata, y el platero podr\u00e1 hacer su obra. 5 Aparta al inicuo del lado del rey, y con la justicia se afirmar\u00e1 su trono. 6 No te alabes en la presencia del rey y no te sientes en la silla de los grandes. 7 Pues mejor es que te digan \u201cSube ac\u00e1\u201d que tener que ceder tu puesto a otro m\u00e1s grande.<\/p>\n<p> Una de las cosas en que se manifiesta la gloria de Dios, su inmensa grandeza y profunda majestad, es la impenetrabilidad, por parte del ser humano, de los designios divinos en la creaci\u00f3n y gobierno de las cosas, pensamiento frecuente en la Biblia 2. El rey se sienta en su trono 3 y participa de su sabidur\u00eda, conforme a las concepciones teocr\u00e1ticas de Israel. Es, por lo mismo, honra suya escudri\u00f1ar las cosas, la voluntad de Dios para gobernar al pueblo con leyes sabias, los asuntos del reino, que deber\u00e1 examinar con diligencia antes de tomar sus decisiones. Su coraz\u00f3n es tambi\u00e9n insondable; lo es el de todo mortal4; mucho m\u00e1s el del rey, en cuya mente se encuentran pensamientos, designios y decisiones que debe mantener en secreto y sus subditos tal vez no sospechan.<br \/>\nPor medio de una comparaci\u00f3n, el sabio aconseja a los reyes el rodearse de buenos consejeros y alejar a los imp\u00edos como medio para asegurar la estabilidad de su trono: para que el art\u00edfice pueda llevar a cabo su obra con la plata, primero ha de purificar \u00e9sta de la escoria con la que se encuentra unida. De la misma manera, para que el rey pueda dirigir con acierto los destinos de su naci\u00f3n, ha de alejar de s\u00ed la influencia malsana de los cortesanos imp\u00edos y aduladores, con lo que facilitar\u00e1 el triunfo de la justicia, que dar\u00e1 como fruto la paz y prosperidad.<br \/>\nActo seguido, el sabio da otro consejo para quienes tienen que tratar con el rey, semejante al que Jesucristo dio en la par\u00e1bola de los invitados recomendando la humildad5. Cuando te encuentres en la presencia del rey, no hagas elogios de tu persona, y si eres invitado por \u00e9l a un banquete, no tomes asiento en el lugar de los grandes que no te corresponde; de lo contrario, te expones a tener que ceder el puesto a otro m\u00e1s digno que t\u00fa, con verg\u00fcenza ante los presentes, que te ver\u00e1n descender a un lugar m\u00e1s humilde. Es preferible&#8217; que tengas que ser llamado a un puesto m\u00e1s elevado que el que t\u00fa escogiste, con lo que se ver\u00e1 elogiada tu humildad y sencillez. Id\u00e9ntico consejo da Ahikar 6.<\/p>\n<p>Litigios. Sabidur\u00eda. Fidelidad (25:7-15).<br \/>\n 7c Lo que han visto tus ojos, 8 no lo hagas en seguida objeto de litigio; pues \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s luego, cuando venga tu adversario y te ponga en evidencia? 9 Defiende tu pleito contra tu adversario, pero no descubras el secreto de otro, 10 a fin de que no pueda infamarte quien te escucha, sin que tenga remedio tu deshonra. 11 Fruto de oro en plato de plata es la palabra dicha a tiempo. 12 Zarcillo de oro y collar de plata es un sabio amonestador para el o\u00eddo d\u00f3cil. 13 Fr\u00edo de nieve en el calor de la siega es el mensajero fiel para quien le manda, I que refresca el \u00e1nimo de su se\u00f1or. 14 Nube y viento sin lluvia es el hombre que se jacta de vana liberalidad. 15 Con longanimidad se aplaca el pr\u00edncipe, y la lengua suave ablanda los huesos.<\/p>\n<p> Es preciso ser prudente respecto de los litigios, bien se trate del orden jur\u00eddico o de la vida privada. No est\u00e1 bien el que formules una acusaci\u00f3n ante cualquier injusticia que puedas advertir en tu pr\u00f3jimo. F\u00e1cilmente en tu precipitaci\u00f3n no captaste bien las cosas, y cuando se presente tu adversario quedar\u00e1s en rid\u00edculo al ser descubierta tu imprudencia, o tu malicia, si fue \u00e9sta la que te indujo a formular tu demanda sin la debida consideraci\u00f3n. Por lo que a tu defensa en el juicio toca, tienes pleno derecho a defender tu pleito frente a tu adversario, pero has de hacerlo siempre con medios justos; no te ser\u00e1 l\u00edcito, por ejemplo, violar el secreto que una tercera persona te confi\u00f3, para apoyar la defensa de tu causa. De no obrar as\u00ed, ser\u00edas acusado de no saber guardar un secreto, lo que constituye una de las mayores deshonras. Jesucristo se\u00f1al\u00f3 a los cristianos la conducta a seguir cuando su pr\u00f3jimo cometiere una injusticia contra ellos, dictada por la prudencia y caridad cristiana: la correcci\u00f3n fraterna; y s\u00f3lo en caso de que \u00e9sta no fuere atendida debe llevarse la cuesti\u00f3n ante los dem\u00e1s. Amen-en-ope tiene a prop\u00f3sito de los secretos una sentencia parecida: \u201cNo reveles tus secretos a todo el mundo, pues destruir\u00edas tu buen nombre&#8230;; es mejor para un hombre guardar su palabra en su coraz\u00f3n que pronunciarla para su da\u00f1o.\u201d7<br \/>\nSi bien el texto del cuarteto 11-12 es oscuro, el sentido parece claro: el sabio quiere exaltar el valor de la palabra dicha a tiempo, se trate de un consejo o una amonestaci\u00f3n. Ello pertenece a la misi\u00f3n de los sabios, que el autor estima por encima de los m\u00e1s preciosos metales, y, en verdad, el bien que muchas veces hace una palabra o consejo en su momento oportuno no se agradece debidamente con oro ni plata 8. Una nueva comparaci\u00f3n pone de manifiesto la estima y satisfacci\u00f3n que merece el mensajero que cumple fielmente con la misi\u00f3n que le confi\u00f3 su se\u00f1or. Los sabios ponen m\u00e1s veces de relieve la importancia del fiel cumplimiento de la misma. Aqu\u00ed el sabio la compara a la acci\u00f3n refrescante de la nieve del Herm\u00f3n en los d\u00edas calurosos de junio y julio, tiempo en que se realiza la cosecha en Palestina 9.<br \/>\nCuando en los d\u00edas en que se desea \u00e1vidamente la lluvia se levanta el viento y aparecen nubes cargadas de agua, pero \u00e9sta no cae a tierra, se siente una profunda desilusi\u00f3n. Es lo que provoca aquel que se jacta ante los dem\u00e1s de liberal y dadivoso y luego no es fiel a sus promesas. Jesucristo nos ense\u00f1\u00f3 que no deb\u00edamos vanagloriarnos ni siquiera del bien que hici\u00e9remos. \u00a1Cu\u00e1nto menos si aqu\u00e9l se qued\u00f3 en vanas promesas! 10 Aplacar la ira de aquellos reyes absolutistas del Oriente, que se hac\u00edan due\u00f1os de la vida de sus subditos, era cuesti\u00f3n vital. El sabio ense\u00f1a un medio para conseguirlo: hablarles y responderles con dulzura y mansedumbre. Ello es capaz de vencer la ira del pr\u00edncipe m\u00e1s enojado 11.<\/p>\n<p>Moderaci\u00f3n. Caridad con el enemigo. La ira (25:16-28).<br \/>\n 16 Si encuentras miel, come lo suficiente; no te hartes y tengas que vomitarla. 17 Pon rara vez tu pie en la casa del vecino, no se harte de ti y te aborrezca. 18 Maza, espada y aguda saeta es el hombre que testifica en falso contra su pr\u00f3jimo. 19 Como diente quebrado y pie que resbala es la confianza en el imp\u00edo en el tiempo de la angustia (y como el que se quita la ropa en d\u00eda de fr\u00edo). 20 Echar vinagre sobre el natr\u00f3n es cantar canciones al coraz\u00f3n afligido. (Como la polilla en el vestido o la carcoma en la madera, as\u00ed la tristeza hace da\u00f1o al coraz\u00f3n.) 21 Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber; 22 pues as\u00ed echas ascuas sobre su cabeza, y Yahv\u00e9 te lo pagar\u00e1. 23 El viento norte ahuyenta la lluvia; rostro airado, la lengua detractora. 24 Mejor es estar en un rinc\u00f3n del desv\u00e1n que con mujer rencillosa en casa espaciosa. 25 Agua fresca en la boca del sediento es la buena nueva que viene de lejanas tierras. 26 Fuente turbia y manantial infecto es el justo que cede ante el imp\u00edo. 27 No hace bien comer demasiada miel y no es honroso buscar la propia gloria. 28 Ciudad desmantelada y sin murallas es el que no tiene dominio de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p> Comienza la per\u00edcopa con dos normas de prudencia pr\u00e1ctica. La primera, referente a la miel. Esta agrada por su dulzura, y f\u00e1cilmente se toma m\u00e1s de la cuenta, y entonces su acci\u00f3n ardiente en el est\u00f3mago puede provocar el v\u00f3mito. El proverbio puede tener un alcance general y recomendar el dominio de s\u00ed mismo en aquellas cosas que nos causan agrado. La segunda intenta evitar aquella frecuencia en las visitas que puede llegar a resultar desagradable y molesta. Conviene que sea raro, advierte S\u00e9neca, aquello que durante tiempo queramos conservar digno de estima 12.<br \/>\nEl falso testimonio que la Ley proh\u00edbe en uno de sus mandamientos 13 y los sabios condenan tantas veces a lo largo del libro, es aqu\u00ed comparado con la acci\u00f3n de la maza, cuyos golpes aplastan o destrozan los m\u00e1s duros metales; a la acci\u00f3n de la espada, que puede atravesar el cuerpo hiri\u00e9ndolo gravemente; a la de la flecha aguda, que se clava en el coraz\u00f3n y acaba en un instante con la vida. Con id\u00e9nticas im\u00e1genes designa el salmista las invectivas que contra los justos dirigen sus enemigos 14. La confianza en el imp\u00edo puede compararse al diente quebrado, que no sirve para masticar la comida, o al pie que resbala y hace caer a tierra; no se puede confiar en ellos. Lo mismo ocurre con el imp\u00edo cuando vienen los d\u00edas malos y m\u00e1s necesitar\u00edas de tus amigos; como tu amistad no le puede ya reportar bien alguno, te vuelve la espalda sin consideraci\u00f3n alguna a la anterior amistad 15.<br \/>\nIntentar consolar al afligido cant\u00e1ndole canciones alegres a su coraz\u00f3n, es lo mismo que echar vinagre sobre el natr\u00f3n, especie de sal terrestre muy com\u00fan en Palestina, que ante la acci\u00f3n del \u00e1cido se disuelve 16. Tal alegre canci\u00f3n tendr\u00eda un efecto contraproducente: aumentar\u00eda su dolor al recordarle la alegr\u00eda y contento que le falta y al advertir la insensibilidad del pr\u00f3jimo frente a sus penas. Para consolar al que sufre es preciso comenzar por hacer nuestra su pena y sentir su dolor. Un fragmento de hierro no se une con otro si ambos no se lic\u00faan primero por la acci\u00f3n del fuego. S\u00f3lo si ambos corazones sintonizan en los sentimientos pueden unirse y servirse de consuelo en la aflicci\u00f3n 17.<br \/>\nLa m\u00e1xima del v.21 preludia la doctrina de Jesucristo en el Evangelio sobre el hacer el bien incluso a los enemigos. No se trata ya solamente de no odiar y hacer el mal, sino de hacer positivamente el bien a los mismos enemigos: darle de comer si tiene hambre, proporcionarle agua si tiene sed. Dos motivos presenta el sabio como est\u00edmulo para la pr\u00e1ctica de la caridad para con \u00e9l; tal conducta har\u00e1 sentir confusi\u00f3n a tu contrario y le inducir\u00e1 a deponer su enemistad contra ti, y Yahv\u00e9, que considera hecho a s\u00ed lo que se hiciere al necesitado, recompensar\u00e1 tu conducta, doblemente digna de elogio. San Pablo cit\u00f3 estos versos al recomendar la candad para con los dem\u00e1s, a\u00f1adiendo aquellas hermosas palabras: \u201cNo os dej\u00e9is vencer por el mal, antes venced con el bien el mal\u201d18. Los motivos son todav\u00eda interesados. Jesucristo pondr\u00eda como base el amor a Dios y el amor universal a todos los seres humanos, hijos todos ellos del mismo Padre y redimidos para un mismo destino.<br \/>\nCon una comparaci\u00f3n tomada de la naturaleza atmosf\u00e9rica, el sabio ense\u00f1a el modo de hacer enmudecer a la lengua detractora. En Palestina, el viento norte, frecuente durante el invierno en el valle del Jord\u00e1n, ahuyenta la lluvia. De la misma manera, un rostro airado, que da a entender no s\u00f3lo el disgusto, sino la indignaci\u00f3n ante las palabras del detractor, le har\u00e1 sentir sonrojo y cesar en sus maledicencias. \u201cSi ve &#8211; dice San Jer\u00f3nimo &#8211; t\u00f3rvido el rostro de quien lo escucha, m\u00e1s a\u00fan de quien no lo escucha y cierra los o\u00eddos, inmediatamente guarda silencio, palidece su rostro, se cierran sus labios, se le seca la saliva en la boca\u201d19. S\u00f3crates daba un sabio consejo a este prop\u00f3sito: \u201cNo admitas al locuaz y calumniador; no lo es por benevolencia, sino que lo mismo que te descubre a ti los defectos ocultos de los dem\u00e1s, manifestar\u00e1 a otros lo que t\u00fa le confiares\u201d 20. El v.24 repite al pie de la letra 21:9 y 19, cuyo pensamiento es ya conocido.<br \/>\nLa buena nueva que viene de lejanas tierras es comparada en el v.25 a la profunda satisfacci\u00f3n que siente el sediento cuando por fin puede llevar agua fresca a sus labios. La dificultad de obtener en aquel entonces noticias de pa\u00edses lejanos aumentaba la alegr\u00eda que aqu\u00e9llas proporcionaban. Jacob sinti\u00f3 revivir su esp\u00edritu cuando tuvo noticias de Jos\u00e9, su hijo menor, que se encontraba en Egipto 2l. Es, en cambio, fuente turbia, manantial infecto, el justo que cede al imp\u00edo (v.26). El justo con su conducta es fuente de vida para los dem\u00e1s 22; pero, cuando se convierte en imp\u00edo, su actitud es esc\u00e1ndalo para los justos e incentivo para los pecadores para continuar obrando sus iniquidades.<br \/>\nLa primera parte del V.27 es id\u00e9ntica a la del v.16. La segunda est\u00e1 muy oscura en el texto masor\u00e9tico. En la lecci\u00f3n que escogemos, el sentido es: la miel, tomada en la debida cantidad, hace bien; tomada con exceso, perjudica al organismo; hace bien al hombre el buen nombre ante los dem\u00e1s, pero no le honra el que \u00e9l mismo pregone su propia gloria, pues ser\u00eda tildado de soberbio y orgulloso 23. Una bonita comparaci\u00f3n recomienda el dominio de si mismo. Una ciudad sin preparativos, sin murallas para su defensa, sucumbe ante los ataques de los enemigos. De la misma manera, quien no ha conseguido, por medio de la educaci\u00f3n y correcci\u00f3n que supone la sabidur\u00eda, el dominio de su voluntad sobre sus sentidos, no podr\u00e1 despu\u00e9s vencer sus inclinaciones y se dejar\u00e1 arrastrar por toda clase de vicios e impiedades.<\/p>\n<p>  1 18:8726:22; 19:1 728:6; 20:16 y 27:13. Cf. G. Wallis, Zu den Spruchmmenlungen Pwv 10:1-22:16 und 25-29\u00b7; TLZ 85 (1960) 1473. &#8211; 2 Isa 45:1s; Job 11:8; Job 15:8; Job 26:14; Ecl 8:17; Rom 11:13; 1Co 2:10. &#8211;  3 1Cr 28:5. &#8211; 4 Jer 17:9; 1Co 2:11. &#8211; 5 Luc 14:7. &#8211; 6 Cf. \u00d1au, \u03c1 .279\u00b7 &#8211;  7 C.21; Pritchard, o.c., p.424. 8 15:23. &#8211; 9 Posiblemente falta un estico despu\u00e9s de isb, dado que el sentido es incompleto y esta primera parte del cap\u00edtulo se compone de cuartetos. Toy considera glosa 130. &#8211; 10 Mat 6:1-6. &#8211; 11 15:1; Jue 8:1-3; Sam 25:2433. &#8211; 12 Lib. 1 De beneficentia. &#8211; 13 Ex 20.16. &#8211; 14 Sal 55:22; 57:5- &#8211; 15 El \u00faltimo estico est\u00e1 en el TM. Falta en los LXX. Muchos lo omiten, consider\u00e1ndolo como ditograf\u00eda de igb (id\u00e9nticas consonantes). &#8211; 16 Algunos leen con los LXX herida (n\u00e9theq), en lugar de natr\u00f3n (n\u00e1ther). aocd no est\u00e1 en el hebreo, tomado de los LXX. &#8211;  17 Cf. San Gregorio, 1.3 Moral, c. 10. &#8211; 18 Rom 12:20-21. &#8211; 19 Epist. Ad Rusticum. &#8211;  20 Citado en A Lapide, o.c., II p.288. &#8211; 21 Gen 45:27-28. &#8211; 22 10:11 &#8211; 23 El \u03a4 \u039c dice en 276: y es gloria la investigaci\u00f3n de la gloria. Vaccari propone la siguiente: y no hay gloria en investigar la majestad, cuyo sentido ser\u00eda el de la Vulgata: el que perscruta la divina Majestad se ver\u00e1 abrumado por su gloria.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>copiaron \u2026 Ezequ\u00edas.<\/b> Esta es una colecci\u00f3n de ciento treinta y siete proverbios que fueron pronunciados por Salom\u00f3n y probablemente recopilados en una colecci\u00f3n durante el reinado de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1 (ca. 715-686 a.C.) m\u00e1s de doscientos a\u00f1os despu\u00e9s. Vea la Introducci\u00f3n: Autor y fecha. Esto es acorde con los esfuerzos de Ezequ\u00edas de introducir un avivamiento en Jud\u00e1 (<span class='bible'>2Cr 29:30<\/span>; <span class='bible'>2Cr 32:26<\/span>), exaltando la sabidur\u00eda olvidada de David y de Salom\u00f3n (cp. <span class='bible'>2Cr 29:31<\/span>; <span class='bible'>2Cr 30:26<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La colecci\u00f3n de Ezequ\u00edas de proverbios de Salom\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 25:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 26:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 27:1-27<\/span>; <span class='bible'>Pro 28:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 29:1-27<\/span> : Ya el t\u00edtulo (<span class='bible'>Pro 25:1<\/span>) nos remite a la PRIMERA COLECCI\u00d3N SALOM\u00d3NICA (<span class='bible'>Pro 10:1-32<\/span>; <span class='bible'>Pro 11:1-31<\/span>; <span class='bible'>Pro 12:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 13:1-25<\/span>; <span class='bible'>Pro 14:1-35<\/span>; <span class='bible'>Pro 15:1-33<\/span>; <span class='bible'>Pro 16:1-33<\/span>; <span class='bible'>Pro 17:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 18:1-24<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:1-29<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:1-30<\/span>; <span class='bible'>Pro 21:1-31<\/span>; <span class='bible'>Pro 22:1-16<\/span>) con la que comparte afinidades en cuanto a temas y recursos literarios. Sin embargo, tambi\u00e9n hay notables diferencias en cuanto a las agrupaciones de dichos y a la presencia del lenguaje imaginativo y metaf\u00f3rico.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Deu 29:29<\/span>; <span class='bible'>Rom 11:33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 proverbios de Salom\u00f3n:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Pro 1:1<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 hombres de Ezequ\u00edas:<\/b><\/i> La referencia a la actividad redaccional de los escribas de Ezequ\u00edas (727-698 a. C.) arroja luz sobre la antig\u00fcedad de buena parte del material recogido en las dos colecciones m\u00e1s antiguas (<span class='bible'>Pro 10:1-32<\/span>; <span class='bible'>Pro 11:1-31<\/span>; <span class='bible'>Pro 12:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 13:1-25<\/span>; <span class='bible'>Pro 14:1-35<\/span>; <span class='bible'>Pro 15:1-33<\/span>; <span class='bible'>Pro 16:1-33<\/span>; <span class='bible'>Pro 17:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 18:1-24<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:1-29<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:1-30<\/span>; <span class='bible'>Pro 21:1-31<\/span>; <span class='bible'>Pro 22:1-29<\/span> y <span class='bible'>Pro 25:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 26:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 27:1-27<\/span>; <span class='bible'>Pro 28:1-28<\/span>; <span class='bible'>Pro 29:1-27<\/span>), y sobre la importancia de la corte como uno de los \u201cambientes vitales\u201d en los que se desarroll\u00f3 la literatura sapiencial.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Introducci\u00f3n. A la luz del trasfondo egipcio de los treinta dichos, es interesante que esta pr\u00f3xima colecci\u00f3n se dice haber sido editada en el tiempo del rey Ezequ\u00edas, el per\u00edodo durante el cual Jud\u00e1 ten\u00eda el contacto m\u00e1s estrecho con Egipto. Isa. 30-31 advierte a Jud\u00e1 en contra de la sabidur\u00eda humana de asumir que Egipto sea su mejor aliado, y dejar de tomar a Dios en cuenta. Al preservar el material en Prov. 25-29 los maestros del tiempo de Ezequ\u00edas animaban a la gente a asumir una visi\u00f3n positiva de la sabidur\u00eda humana, pero ellos tambi\u00e9n, como los compiladores de caps. anteriores, advierten a la gente a no dejar de tener a Dios en cuenta.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>25.1 La historia del rey Ezequ\u00edas se relata en 2 Reyes 18-20; 2 Cr\u00f3nicas 29-32 e Isa\u00edas 36-39. Fue uno de los pocos reyes de Jud\u00e1 que honr\u00f3 a Dios. En contraste, su padre Acaz literalmente clav\u00f3 las puertas del templo para que permanecieran cerradas. Ezequ\u00edas restaur\u00f3 el templo, destruy\u00f3 los centros de idolatr\u00eda y se gan\u00f3 el respeto de las naciones vecinas, muchas de las cuales llevaron regalos a Dios debido a Ezequ\u00edas. No es de sorprenderse que mandara a copiar y leyera estos proverbios ya que: \u00abEn todo cuanto emprendi\u00f3 en el servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la ley y los mandamientos, busc\u00f3 a su Dios, lo hizo de todo coraz\u00f3n y fue prosperado\u00bb (2Ch 31:21).25.6, 7 Jes\u00fas hizo de este proverbio una par\u00e1bola (v\u00e9ase Luk 14:7-11). No debemos buscar honor para nosotros mismos. Es mucho mejor que con fidelidad y discreci\u00f3n hagamos el trabajo que Dios nos ha encomendado. En la medida que otros perciban la calidad de nuestras vidas, dirigir\u00e1n hacia nosotros su atenci\u00f3n.25.13 A menudo es muy dif\u00edcil encontrar gente confiable de verdad. Un empleado fiel (\u00abmensajero\u00bb) es puntual, responsable, honesto y trabajador. Esta valiosa persona ayuda a quitar algo de la presi\u00f3n que est\u00e1 sobre su patr\u00f3n. Averig\u00fce qu\u00e9 debe hacer para facilitar el trabajo de su patr\u00f3n y real\u00edcelo.25.14 La mayor\u00eda de las iglesias, organizaciones misioneras y grupos cristianos dependen de las ofrendas de la gente para mantener funcionando sus ministerios. Pero muchos de los que prometen dar, no lo hacen. La Biblia es muy clara acerca del efecto que esto tiene en los que trabajan en el ministerio. Si usted hace una promesa, c\u00famplala.25.18 La mentira (\u00abfalso testimonio\u00bb) es cruel. Sus efectos pueden ser permanentes como los de una pu\u00f1alada. La pr\u00f3xima vez que se sienta tentado a divulgar un peque\u00f1o chisme, imag\u00ednese que hiere a la v\u00edctima de esas declaraciones con una espada. Esta imagen puede impresionarlo de tal manera que guarde silencio.25.21, 22 La venganza de Dios es m\u00e1s eficaz y sin embargo la m\u00e1s dif\u00edcil de hacer. Pablo cit\u00f3 este proverbio en Rom 12:19-21. En Mat 5:44, Jes\u00fas nos anim\u00f3 a orar por los que nos da\u00f1an. Al devolver bien por mal, reconocemos a Dios como el que salda toda cuenta y confiamos en El como nuestro Juez.25.26 Aqu\u00ed \u00abel justo que cae delante del imp\u00edo\u00bb significa echar a un lado las normas de lo que es bueno y lo que es malo. Ninguno que se acomoda con el imp\u00edo puede ayudar a alguien.25.27 Pensar en la gloria que se merece puede ser muy da\u00f1ino. Puede amargarlo, desalentarlo o molestarlo, y no le dar\u00e1 la gloria que cree que debe ser suya. Aferrarse a lo que deber\u00eda haber recibido quiz\u00e1s le ocasione la p\u00e9rdida de la satisfacci\u00f3n de saber que hizo todo lo mejor que pudo.25.28 Aun cuando los muros de la ciudad limitaban los movimientos de los habitantes, el pueblo estaba contento de tenerlos. Sin ellos hubieran sido vulnerables a los ataques de cualquier grupo de saqueadores que pasara. El dominio propio nos limita, pero se necesita porque nos permite estar seguros. Una vida sin control es vulnerable a toda clase de ataques del enemigo. Piense en el dominio propio como si fuera un muro construido para defenderlo y protegerlo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1319 1Re 4:32; Pro 1:1; Pro 10:1; Ecl 12:9<\/p>\n<p>b 1320 2Cr 29:1; Mat 1:10<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> los hombres de Ezequ\u00edas.  Ezequ\u00edas (715\u2013 686 a.C.) foment\u00f3 un importante renacimiento religioso en Jud\u00e1. Promovi\u00f3 el uso de himnos (2 Cr 29:30), la lectura de las Escrituras y el copiar las palabras de David y de Salom\u00f3n. Tal vez la derrota del Reino del Norte (721 a.C.) motivara la decisi\u00f3n de Ezequ\u00edas para dicha renovaci\u00f3n y reforma.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>copiaron<\/i><\/b>. I.e., extra\u00eddos de las obras de Salom\u00f3n e incorporados en Proverbios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n consiste de proverbios de Salom\u00f3n arreglados por los varones designados por el rey Ezequ\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>TM y LXX a\u00f1aden la inscription que introduce la segunda colecci\u00f3n de proverbios \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">305<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[22] Mat 5, 44; Rom 12, 20.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tambi\u00e9n \u00e9stos son proverbios de Salom\u00f3n, los cuales copiaron los hombres de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1: proverbios. Pro 1:1; Pro 10:1; 1Re 4:32; Ecl 12:9. los cuales copiaron los varones de Ezequ\u00edas. Isa 1:1; Isa 36:22; Isa 37:2; Ose 1:1; Miq 1:1. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Observaciones acerca de reyes, Pro 25:1-7, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-251-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Proverbios 25:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17743","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17743","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17743"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17743\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17743"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17743"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17743"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}