{"id":1776,"date":"2022-06-19T08:43:28","date_gmt":"2022-06-19T13:43:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-391-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T08:43:28","modified_gmt":"2022-06-19T13:43:28","slug":"comentario-de-genesis-391-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-391-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de G\u00e9nesis 39:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Llevado Jos\u00e9 a Egipto, Potifar, un hombre egipcio, funcionario del fara\u00f3n y capit\u00e1n de la guardia, lo compr\u00f3 de mano de los ismaelitas que lo hab\u00edan llevado all\u00e1.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 1728 a.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jos\u00e9.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 37:36<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 45:4<\/span>; <span class='bible'>Sal 105:17<\/span>; <span class='bible'>Hch 7:9<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>los ismaelitas.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 37:25<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 37:28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Potifar compra a Jos\u00e9, y es preferido en la familia,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 39:1-6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Resiste a su ama,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 39:7-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ella le acusa falsamente,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 39:13-19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Lo echa a la c\u00e1rcel,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 39:20<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Dios ah\u00ed est\u00e1 con \u00e9l, y el guardia de la prisi\u00f3n lo asciende,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 39:21-23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>llevado, pues, Jos\u00e9 a Egipto:<\/b>\u00a0El contenido de este vers\u00edculo es el mismo que en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 37:35<\/span><\/span>\u00a0y resume la historia de Jos\u00e9, que se interrumpi\u00f3 por la de Jud\u00e1 y Tamar (cap.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 38:1-30<\/span><\/span>). Los primeros lectores de G\u00e9nesis fueron la segunda generaci\u00f3n de los que salieron de Egipto bajo la gu\u00eda de Mois\u00e9s, y por lo tanto, en estas p\u00e1ginas encontraron la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica del por qu\u00e9 sus antepasados hab\u00edan sido esclavos egipcios.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Potifar:<\/b>\u00a0Seguramente, los hermanos de Jos\u00e9 esperaban que \u00e9l fuera vendido como un esclavo com\u00fan para que trabajara en un pesado proyecto de construcci\u00f3n. Debido al exhaustivo trabajo f\u00edsico y las duras condiciones, la vida de los hombres j\u00f3venes era muy corta en estos proyectos. Pero gracias a la misericordia de Dios, fue vendido a un rico e importante oficial de la nobleza. Cabe notar tambi\u00e9n el intercambio de palabras en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 37:28<\/span><\/span>, entre\u00a0<b>ismaelitas<\/b>\u00a0y madianitas.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>LLEVADO&#8230; JOS\u00c9 A EGIPTO.<\/b> Jos\u00e9 fue llevado a Egipto aproximadamente en 1900 a.C. Eso ser\u00eda uno doscientos a\u00f1os despu\u00e9s del llamamiento de Abraham (<span class=\"bible\">G\u00e9n 12:1-3<\/span>). Jos\u00e9 se enfrent\u00f3 a tres grandes pruebas en Egipto: La prueba de la pureza personal, prueba que a menudo se les presenta a los j\u00f3venes que est\u00e1n lejos del hogar; la prueba de la oportunidad para la venganza, prueba que a menudo se les presenta a las personas que han sido maltratadas; y la prueba de enfrentarse a la muerte. En cada caso el venci\u00f3 la prueba mediante su confianza en Dios y en sus promesas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>39. Jos\u00e9 en Egipto.<br \/>\n C omo en las historias anteriores, el autor sagrado quiere poner de relieve la especial providencia que Dios tiene de Jos\u00e9, instrumento de misteriosos designios hist\u00f3ricos en orden al pueblo elegido.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, Mayordomo de Putifar (1-6).<br \/>\n1Entretanto, a Jos\u00e9, que hab\u00eda sido llevado a Egipto y comprado a los ismaelitas por Putifar, ministro del fara\u00f3n y jefe de la guardia, egipcio, 2le protegi\u00f3 Yahv\u00e9, siendo afortunado mientras estuvo en la casa de su se\u00f1or el egipcio, 3el cual vio que Yahv\u00e9 estaba con \u00e9l, y que todo cuanto hac\u00eda, Yahv\u00e9 lo hac\u00eda prosperar por su mano. 4Hall\u00f3, pues, Jos\u00e9 gracia a los ojos de su se\u00f1or, y le serv\u00eda a \u00e9l. 5H\u00edzole mayordomo de su casa, y puso en su mano todo cuanto ten\u00eda. Bendijo Yahv\u00e9 por Jos\u00e9 a la casa de Putifar, y derram\u00f3 Yahv\u00e9 su bendici\u00f3n sobre todo cuanto ten\u00eda en casa y en el campo, 6y \u00e9l lo dej\u00f3 todo en mano de Jos\u00e9 y no se cuidaba de nada, a no ser de lo que com\u00eda. Era Jos\u00e9 de hermosa presencia y bello rostro.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 fue vendido por los ismaelitas a un egipcio al que se le llama Putifar, eunuco o ministro del fara\u00f3n y jefe de la guardia1. Pero, en su nueva condici\u00f3n, Jos\u00e9 fue particularmente favorecido por Yahv\u00e9, que, lejos de abandonarle, le prodig\u00f3 sus gracias hasta hacerle conquistar la simpat\u00eda y confianza total de su amo. El autor sagrado quiere mostrar c\u00f3mo Yahv\u00e9 sigue siendo el Dios de Jos\u00e9 en tierra extra\u00f1a. Le dot\u00f3 de excepcionales aptitudes para todo, de modo que cuanto hac\u00eda prosperaba en sus manos. As\u00ed lleg\u00f3 a ser mayordomo en la administraci\u00f3n de la casa; es el cargo llamado en egipcio mer-per y en \u00e1rabe wekil. Estaba, pues, sobre todos los esclavos y servidores de la casa, y Dios bendijo la casa de Putifar en atenci\u00f3n a Jos\u00e9. Era tan buen administrador y las cosas iban tan bien, que el amo no se cuidaba de nada, sino de lo que com\u00eda (v.6); locuci\u00f3n proverbial para indicar la perfecci\u00f3n con que Jos\u00e9 llevaba todos los detalles de la administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Castidad de Jos\u00e9 (7-18).<br \/>\n7Sucedi\u00f3 despu\u00e9s de todo esto que la mujer de su se\u00f1or puso en \u00e9l sus ojos, y le dijo: \u201cAcu\u00e9state conmigo.\u201d 8Rehus\u00f3 \u00e9l, diciendo a la mujer de su se\u00f1or: \u201cCuando mi se\u00f1or no me pide cuentas de nada de la casa y ha puesto en mi mano cuanto tiene, 9y no hay en esta casa nadie superior a m\u00ed, sin haberse reservado \u00e9l nada fuera de ti, por ser su mujer, \u00bfvoy a hacer yo una cosa tan mala y a pecar contra Dios?\u201d 10Y como hablase ella a Jos\u00e9 un d\u00eda y otro d\u00eda, y ni la escuchase \u00e9l, neg\u00e1ndose a acostarse con ella y aun a estar con ella, 11un d\u00eda que entr\u00f3 Jos\u00e9 en la casa para cumplir con su cargo y no hab\u00eda nadie en ella, 12le agarr\u00f3 por el manto, diciendo: \u201cAcu\u00e9state conmigo.\u201d Pero \u00e9l, dejando en su mano el manto, huy\u00f3 y se sali\u00f3 fuera. 13Viendo ella que hab\u00eda dejado el manto en sus manos y se hab\u00eda ido huyendo, 14se puso a gritar, llamando a las gentes de su casa, y les dijo a grandes voces: \u201cMirad, nos han tra\u00eddo a ese hebreo para que se burle de nosotros; ha entrado a m\u00ed para acostarse conmigo, 15 y cuando vio que yo alzaba mi voz para llamar, ha dejado su manto junto a m\u00ed y ha salido fuera.\u201d 16 Dej\u00f3 ella el manto de Jos\u00e9 cerca de s\u00ed, hasta que vino su se\u00f1or a casa, 17y le habl\u00f3 as\u00ed: \u201cEse siervo hebreo que nos has tra\u00eddo ha entrado a m\u00ed para burlarse de m\u00ed, 18y cuando vio que alzaba mi voz y llamaba, dej\u00f3 junto a m\u00ed su manto y huy\u00f3 fuera.\u201d<\/p>\n<p>Eran las costumbres de las mujeres de la alta clase egipcia bastante libres, y por eso no es extra\u00f1o que una mujer liviana, acaso no bien atendida por su marido, ocupado en cargos oficiales y tal vez ausente muchas veces de su casa, se dejase llevar de la pasi\u00f3n por un joven que, aunque esclavo, era de \u201cbella presencia\u201d y ocupaba una posici\u00f3n distinguida, y su modo de conducirse mostraba no haberse criado en la esclavitud1. En el \u201ccuento de los dos hermanos,\u201d novela del siglo XIII a.C. (dinast\u00eda XIX), se narra la historia de un joven que fue solicitado vanamente por su cu\u00f1ada, y \u00e9sta, defraudada, le acus\u00f3 para disculparse3. Es justamente el paralelo del relato b\u00edblico. Jos\u00e9 resiste por virtud y fidelidad a su Dios (lo que prueba que las uniones fornicarias eran consideradas como pecaminosas ya en los textos m\u00e1s antiguos de la Biblia), y por fidelidad a su amo, correspondiendo a la confianza que le ha dado al ponerle al frente de todo, y reserv\u00e1ndose s\u00f3lo a su mujer (v.9). Pero la mujer, ciega por la pasi\u00f3n, no sigue estos razonamientos, y un d\u00eda, aprovechando que est\u00e1n solos en casa, le solicita descaradamente. El joven Jos\u00e9 sale, dejando en las manos de la seductora su manto, que ha de ser utilizado como prueba contra \u00e9l (v.13). La reacci\u00f3n por parte de ella fue la normal en estos casos: el amor se tradujo en odio, y a gritos llam\u00f3 a la servidumbre para declarar la felon\u00eda del \u201cesclavo hebreo\u201d (v.14). Quiz\u00e1 aqu\u00ed hebreo tiene un sentido despectivo. Al menos deb\u00eda despertar en los siervos sometidos a Jos\u00e9 una sed de revancha, ya que les resultaba insoportable estar a las \u00f3rdenes de un asi\u00e1tico semin\u00f3mada, educado muy lejos del refinamiento de las ciudades egipcias. La seductora renov\u00f3 la acusaci\u00f3n calumniosa ante su marido, present\u00e1ndose v\u00edctima de un atropello.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 en la Prisi\u00f3n (19-23).<br \/>\n19 Al o\u00edr su se\u00f1or lo que le dec\u00eda su mujer, esto y esto es lo que me ha hecho tu siervo, mont\u00f3 en c\u00f3lera, 20y, tomando a Jos\u00e9, le meti\u00f3 en la c\u00e1rcel donde estaban encerrados los presos del rey, y all\u00ed en la c\u00e1rcel qued\u00f3 Jos\u00e9. 21 Pero estaba Yahv\u00e9 con Jos\u00e9, y extendi\u00f3 sobre \u00e9l su favor, haci\u00e9ndole grato a los ojos del jefe de la c\u00e1rcel, 22 que puso en su mano a todos los presos; y cuanto all\u00ed se hac\u00eda, era \u00e9l quien lo hac\u00eda. 23De nada se cuidaba por s\u00ed el jefe de la c\u00e1rcel, porque estaba Yahv\u00e9 con Jos\u00e9, y cuanto hac\u00eda \u00e9ste, Dios lo llevaba a buen t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>El amo da fe a su mujer y manda encarcelar a Jos\u00e9. No se dice nada de la defensa hecha por Jos\u00e9. Como medida preventiva, se le env\u00eda a la c\u00e1rcel con los otros presos del rey (v.20). En el C\u00f3digo de Hammurabi, en las Leyes asirias y en las Leyes hititas no se menciona la prisi\u00f3n como castigo por un delito; pero Herodoto nos dice que en Tebas exist\u00eda una prisi\u00f3n para los presos pol\u00edticos. Sin duda que en el Bajo Egipto exist\u00eda otra similar en tiempos de Jos\u00e9, y as\u00ed el relato es veros\u00edmil. Extra\u00f1a la lenidad de la pena, pero hemos de suponer que el fara\u00f3n quer\u00eda probar la conducta de Jos\u00e9, y sobre todo debemos pensar en los designios providenciales divinos, que as\u00ed ordenaban las cosas en vista de acontecimientos futuros. Se dice en el Sal 19:15 que Dios no abandona al justo en la tribulaci\u00f3n, y esto hace con Jos\u00e9 en la c\u00e1rcel. Su conducta es tan ejemplar, que el carcelero le nombra lugarteniente suyo sobre los dem\u00e1s presos.<\/p>\n<p>  1 \u201cPutifar, eunuco del fara\u00f3n, jefe de la guardia,\u201d o de los \u201cmatarifes\u201d), parece una glosa tomada Deu 37:28. &#8211; 2 He aqu\u00ed c\u00f3mo un egipt\u00f3logo eminente describe a la mujer egipcia de la alta sociedad: \u201cFrivola, coqueta y caprichosa, incapaz de guardar un secreto, mentirosa y vengativa, infiel naturalmente; los novelistas y moralistas ven en ella la hierba de todos los pecados, el saco de todas las malicias\u201d (Montet. La vie quotidienne en Egypte aux temps des Rams\u00e9s [Par\u00eds 1946] 55.57)<br \/>\n3 V\u00e9ase G. Maspero, Les contes populaires de I&#8217;Egypte ancienne (Par\u00eds 1889) 3-17.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Potifar.<\/b> Vea la nota sobre <span class='bible'>G\u00e9n 37:36<\/span>. <b>ismaelitas.<\/b> Vea la nota sobre <span class='bible'>G\u00e9n 37:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La genealog\u00eda de Jacob (v. <span class='bible'>G\u00e9n 37:2<\/span>)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este relato es la continuaci\u00f3n del cp. <span class='bible'>G\u00e9n 37:1-36<\/span> que qued\u00f3 interrumpido por el episodio de Jud\u00e1 y Tamar (Ver nota a <span class='bible'>G\u00e9n 38:1-30<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 hombre de confianza:<\/b><\/i> Otra posible traducci\u00f3n: cortesano o eunuco.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 &#8230; y jefe de la guardia real:<\/b><\/i> Este vers\u00edculo repite casi textualmente lo dicho en <span class='bible'>G\u00e9n 37:36<\/span> y reanuda la narraci\u00f3n iniciada en cp. <span class='bible'>G\u00e9n 37:1-36<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>G\u00e9n 25:12-18<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 37:25-28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Jos\u00e9 en casa de Potifar. Jos\u00e9 lleg\u00f3 finalmente a Egipto, habiendo sido comprado por Potifar, un alto funcionario egipcio, descrito como capit\u00e1n de la guardia. Este puesto le daba el derecho de estar a cargo de la prisi\u00f3n para presos del rey (cf. 40:3, 4). Es posible que tambi\u00e9n estuviera a cargo de abastecer al palacio.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 r\u00e1pidamente ascendi\u00f3 de ser un esclavo ordinario trabajando afuera para trabajar adentro, en la casa de su se\u00f1or (2). Luego lleg\u00f3 a ser asistente personal de Potifar (4), y finalmente fue puesto a cargo de toda la casa (4, 5). El \u00e9xito de Jos\u00e9 no se deb\u00eda s\u00f3lo a su habilidad, sino al hecho de que la bendici\u00f3n de Jehovah estaba con \u00e9l y que a trav\u00e9s de \u00e9l Potifar disfrut\u00f3 de las bendiciones de Dios (5).<\/p>\n<p>La lealtad de Jos\u00e9 a su se\u00f1or fue supremamente demostrada cuando la mujer de Potifar trat\u00f3 de seducirle. El repudi\u00f3 con energ\u00eda la sola idea de una cosa as\u00ed, diciendo: \u00bfC\u00f3mo, pues, har\u00eda yo esta gran maldad y pecar\u00eda contra Dios? (9). Este es un sentimiento que concuerda en cada parte de las Escrituras (cf. Prov. 5-7; Mat. 5:27-32). Pero la desesperada mujer finalmente se veng\u00f3. Encontr\u00f3 solo a Jos\u00e9 en la casa y lo despoj\u00f3 de una de sus vestimentas. (El manto,  seg\u00fan la RVA, sugiere un prenda de vestir externa; sin embargo, es probable que era su ropa interior o algo bajo su t\u00fanica.) Entonces ella la mostr\u00f3 delante de los otros esclavos y m\u00e1s tarde ante su esposo, pretendiendo que Jos\u00e9 hab\u00eda tratado de violarla. Sus acusaciones fueron una parodia de sus hechos (cf. vv. 11-13 con el 14, 15 y 17, 18), pero fueron suficientes para convencer a Potifar. O \u00bflo convencieron? El no ejecut\u00f3 a Jos\u00e9, como normalmente habr\u00eda sucedido en caso de violaci\u00f3n, de modo que quiz\u00e1s tuvo sus dudas acerca de lo que su mujer le cont\u00f3. Pero ser encarcelado en la prisi\u00f3n real con cargos falsos era un tr\u00e1gico destino para semejante siervo leal como Jos\u00e9, si bien no fue el \u00faltimo que sufri\u00f3 por causa de la justicia (cf. Mat. 5:10-12; 1 Ped. 2:21-25). Jos\u00e9 siempre ha sido reconocido co mo \u201ctipo\u201d de Cristo, el siervo perfecto quien fue injustamente condenado, y quienes siguen a Cristo bien pueden encontrarse caminando en las huellas de Jos\u00e9 y de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Notas. 6 La \u00fanica otra persona en el AT descrita como de bella presencia y de hermoso semblante es Raquel (cf. 29:17). De modo que este es el caso \u201cde tal madre, tal hijo\u201d. De bella presencia puede su gerir una idea errada. \u201cBien formado\u201d podr\u00eda ser m\u00e1s exacto como es incierto si en el AT una gran musculatura es el cuerpo ideal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>39.1 La fecha exacta de la llegada de Jos\u00e9 a Egipto no se sabe. Muchos eruditos creen que lleg\u00f3 durante el per\u00edodo de los reyes hicsos. Los hicsos eran extranjeros que llegaron de la regi\u00f3n de Cana\u00e1n. Invadieron Egipto y gobernaron el pa\u00eds durante casi ciento cincuenta a\u00f1os. Si Jos\u00e9 lleg\u00f3 en el per\u00edodo de los hicsos, se entiende por qu\u00e9 pudo ascender por la escalera real. Como los hicsos eran extranjeros, no les importaba la estirpe de aquel joven y brillante extranjero.39.1 Fara\u00f3n era el t\u00edtulo que se daba a todos los reyes de Egipto. Era un t\u00edtulo como \u00abRey\u00bb o \u00abPresidente\u00bb utilizado para designar al l\u00edder del pa\u00eds. Los faraones que se mencionan en G\u00e9nesis y Exodo eran personas diferentes.39.1 El Egipto antiguo era una tierra de grandes contrastes. La gente era o exageradamente rica o totalmente pobre. Casi no hab\u00eda t\u00e9rminos medios. Jos\u00e9 sirvi\u00f3 a Potifar, un miembro extremadamente rico del gabinete de Fara\u00f3n. Las familias ricas, como la de Potifar, se constru\u00edan casas de dos o tres pisos con jardines y terrazas hermosos. Les gustaban la actuaci\u00f3n de artistas en la casa mientras escog\u00edan frutas deliciosas de tazones fin\u00edsimos. A su alrededor hab\u00eda floreros de alabastro, pinturas, hermosos tapetes y sillas talladas a mano. La cena se serv\u00eda en platos de oro e iluminaban sus cuartos con candelabros de oro. Los sirvientes, como Jos\u00e9, trabajaban en el primer piso, mientras que la familia ocupaba los pisos superiores.39.9 La esposa de Potifar fracas\u00f3 en seducir a Jos\u00e9, el que resisti\u00f3 esta tentaci\u00f3n al decir que ser\u00eda un pecado contra Dios. Jos\u00e9 no dijo: \u00abTe estar\u00eda haciendo da\u00f1o\u00bb, ni \u00abestar\u00eda pecando contra Potifar\u00bb, ni \u00abestar\u00eda pecando contra m\u00ed mismo\u00bb. Cuando estamos bajo presi\u00f3n, uno f\u00e1cilmente puede racionalizar esas excusas. Recuerde que el pecado sexual no es simplemente un acto realizado por consentimiento mutuo entre dos adultos. Es un acto de desobediencia a Dios.39.10-15 Jos\u00e9 evad\u00eda a la esposa de Potifar lo m\u00e1s posible. Pero un d\u00eda tuvo que huir de ella. Algunas veces tratar de evadir la tentaci\u00f3n no es suficiente; debemos voltearnos y huir, especialmente cuando las tentaciones son demasiado grandes, como suele ser el caso con las tentaciones sexuales.39.20 Las prisiones eran lugares horribles de p\u00e9simas condiciones. All\u00ed albergaban a los trabajadores forzados o a los acusados que estaban esperando juicio, como Jos\u00e9. En los tiempos antiguos, en todas partes los prisioneros eran culpables hasta que se demostrara su inocencia, y no ten\u00edan derecho a que se les juzgara en seguida. Muchos prisioneros nunca llegaban a la corte, ya que los juicios se llevaban a cabo a capricho del gobernante. Jos\u00e9 estuvo dos a\u00f1os en prisi\u00f3n antes de aparecer ante Fara\u00f3n, y esto porque lo llamaron a interpretar un sue\u00f1o, no para que lo juzgaran.39.21-23 Como prisionero y esclavo, Jos\u00e9 pudo haber perdido las esperanzas. Sin embargo, pon\u00eda todo su empe\u00f1o en cualquier tarea que se le asignaba. El jefe de la c\u00e1rcel not\u00f3 pronto su diligencia y su actitud positiva, y lo promovi\u00f3 a administrador de la prisi\u00f3n. \u00bfEst\u00e1 usted en medio de una situaci\u00f3n dif\u00edcil y ya perdi\u00f3 la esperanza? En el trabajo, en la casa o en la escuela, siga el ejemplo de Jos\u00e9 y ponga todo su empe\u00f1o en cualquier tarea que se le presente. Recuerde que Dios cambi\u00f3 la situaci\u00f3n de Jos\u00e9. El ve sus esfuerzos y puede transformar hasta la adversidad m\u00e1s abrumadora.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) V\u00e9ase G\u00e9n 12:15, n.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1735 Sal 105:17; Hch 7:9<\/p>\n<p>b 1736 G\u00e9n 37:36<\/p>\n<p>c 1737 G\u00e9n 17:20; G\u00e9n 37:25<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Fara\u00f3n.  Jos\u00e9 fue vendido como esclavo aprox. en 1898 a.C. a la edad de 17 a\u00f1os (cp. 41:46). El  Fara\u00f3n  de aquella \u00e9poca era quiz\u00e1s Amunemhet II de la duod\u00e9cima dinast\u00eda.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Potifar<\/i><\/b> era el jefe de la guardia personal del Fara\u00f3n.<\/p>\n<p><b><i>oficial<\/i><\/b>. Lit., eunuco, aunque ese no es el sentido aqu\u00ed, sino m\u00e1s bien el de un prominente oficial de la corte. Si bien no se menciona el nombre del Fara\u00f3n, probablemente era Sesotris III quien rein\u00f3 de 1878 a 1843 a.C. (cp. <span class='bible'>1Re 6:1<\/span> y <span class='bible'>\u00c9xo 12:40<\/span>, lo que sit\u00faa la entrada de Jos\u00e9 en Egipto por el a\u00f1o 1875 a.C.).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>bajado<\/i> <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>de mano de<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[.] Despu\u00e9s de su desgracia, Jos\u00e9 se porta como modelo de honradez, de fidelidad y de constancia. Es el primero de esos justos humillados de la Biblia que esperan de Dios su premio.   En la Biblia hubo muchos hombres libertadores y salvadores antes de que llegara el Salvador Hijo de Dios. Todos fueron probados antes de tener \u00e9xito; muchos fueron despreciados por los suyos.   El relato de la actitud correcta de Jos\u00e9 con la esposa de Putifar es una lecci\u00f3n sobre la verdadera hombr\u00eda. La Biblia ve en la fidelidad y el respeto al matrimonio una de las virtudes del hombre aut\u00e9ntico.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llevado Jos\u00e9 a Egipto, Potifar, un hombre egipcio, funcionario del fara\u00f3n y capit\u00e1n de la guardia, lo compr\u00f3 de mano de los ismaelitas que lo hab\u00edan llevado all\u00e1. A\u00f1o 1728 a.C. Jos\u00e9. G\u00e9n 37:36; G\u00e9n 45:4; Sal 105:17; Hch 7:9. los ismaelitas. G\u00e9n 37:25, G\u00e9n 37:28. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Potifar compra a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-391-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de G\u00e9nesis 39:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1776","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1776"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1776\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}