{"id":17771,"date":"2022-06-20T02:39:16","date_gmt":"2022-06-20T07:39:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-261-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:39:16","modified_gmt":"2022-06-20T07:39:16","slug":"comentario-de-proverbios-261-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-261-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 26:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Como nieve en el verano y lluvia en la siega, as\u00ed no le caen bien los honores al necio.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>en el verano.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 12:17<\/span>, <span class='bible'>1Sa 12:18<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>as\u00ed no conviene al necio la honra.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 26:3<\/span>; <span class='bible'>Pro 28:16<\/span>; <span class='bible'>Jue 9:7<\/span>, <span class='bible'>Jue 9:20<\/span>, <span class='bible'>Jue 9:56<\/span>, <span class='bible'>Jue 9:57<\/span>; <span class='bible'>Est 3:1-15<\/span>; <span class='bible'>Est 4:6<\/span>, <span class='bible'>Est 4:9<\/span>; <span class='bible'>Sal 12:8<\/span>; <span class='bible'>Sal 15:4<\/span>; <span class='bible'>Sal 52:1<\/span>; <span class='bible'>Ecl 10:5-7<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Observaciones acerca de los simples,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 26:1-12<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>acerca del perezoso,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 26:13-16<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y del rencilloso,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 26:17-28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>nieve en el verano:<\/b>\u00a0Suceso muy improbable en Israel.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>lluvia en la siega<\/b>\u00a0no es solo inconcebible; sino desastroso, debido a que la lluvia en esa \u00e9poca del a\u00f1o hace que se pudra la cosecha.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 26. Necedad, Pereza, Odio Enmascarado (26:1-12).<br \/>\n 1 Como nieve en el verano y lluvia en la siega, as\u00ed conviene al necio la honra. 2 Como p\u00e1jaro vago y como golondrina que vuela es la imprecaci\u00f3n sin motivo, no se cumple. 3 Para el caballo el l\u00e1tigo, la cabezada para el asno\u201d la vara para las espaldas del necio. 4 No respondas al necio seg\u00fan su necedad, para no hacerte como \u00e9l. 5 Responde al necio como merece su necedad, para que no se tenga por sabio. 6 Sus pies se corta y da\u00f1os sufre el que env\u00eda un mensaje por mano de un necio. 7Como cojean las piernas del cojo, as\u00ed el proverbio en la boca del necio. 8 Como quien liga la piedra en la honda, as\u00ed es el que hace honor al necio. 9 Como rama de espino en mano de un borracho, as\u00ed es el proverbio en la boca del necio. 10 Como saeta que hiere a cualquiera que pasa, as\u00ed al que asalaria al necio y al borracho. 11 Como perro que vuelve a su v\u00f3mito es el necio que repite sus necedades. 12 \u00bfHas visto a uno que se cree sabio? M\u00e1s puedes esperar del necio que de \u00e9l.<\/p>\n<p> Toda la per\u00edcopa est\u00e1 dedicada al necio en el orden intelectual. Presenta, a base de im\u00e1genes y ejemplos, un conjunto de sarcasmos hacia la clase social m\u00e1s opuesta a la de los sabios. Al necio le cae el honor, la autoridad, el respeto y veneraci\u00f3n por parte del p\u00fablico algo as\u00ed como al verano la nieve, y a la siega en Palestina la lluvia. Estas cosas son tan raras en Palestina, que se consideran poco menos que imposibles, por no decir un milagro 1. Aqu\u00e9llas no pegan en modo alguno al necio, a quien lo que l\u00f3gicamente corresponde es el deshonor y el vituperio. Pensaban los antiguos que la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n ten\u00edan una eficacia objetiva y alcanzaban a aquellos a quienes iban dirigidas 2. El sabio advierte que no hay nada que temer de las imprecaciones que carecen de raz\u00f3n suficiente; son como p\u00e1jaro que pasa volando, sin dejar rastro detr\u00e1s de s\u00ed. La comparaci\u00f3n del v.3 se encuentra en todas las literaturas antiguas. El \u00fanico medio para hacer caminar al necio por el recto sendero es el castigo, pensamiento frecuente en los sabios 3. Es como un ser privado de inteligencia, a quien no se puede guiar apelando a la raz\u00f3n.<br \/>\nLos versos siguientes (4-5) se\u00f1alan la norma a seguir para con el necio. En primer lugar no se le debe responder con arrogancia e irreflexi\u00f3n, de modo que vengas a asemejarte a \u00e9l, sino que has de reprochar sabia y prudentemente su insensatez, a fin de que caiga en la cuenta de su necedad y sienta deseos de alcanzar la sabidur\u00eda. La aparente contradicci\u00f3n entre los dos versos 4 y 5 (en el primero se mira al bien del sabio, en el segundo al del necio) fue uno de los textos en que se apoyaron los rabinos para poner en duda la inspiraci\u00f3n del libro. Otra recomendaci\u00f3n del sabio es que no se conf\u00ede el env\u00edo de mensajes al necio; ser\u00eda exponerlo a no llegar a su destino, con el consiguiente da\u00f1o de quien lo env\u00eda o de aquel a quien se env\u00eda. En 25:13 hizo el sabio resaltar los beneficios de una fiel embajada.<br \/>\nUna comparaci\u00f3n pone de manifiesto la impresi\u00f3n que produce el proverbio en la boca del necio: la del cojo que apenas puede servirse de sus piernas para andar. Posee unos miembros valiosos, pero para \u00e9l in\u00fatiles. El necio que pronuncia proverbios posee las ense\u00f1anzas de la sabidur\u00eda, pero apenas sabe servirse de ellas para regir su conducta. Y a veces puede incluso serle ocasi\u00f3n de mal. Lo expresa el sabio con otra comparaci\u00f3n (V.9): si un borracho coge en sus manos una rama de espino, lo m\u00e1s probable es que, privado como est\u00e1 de sus facultades, se haga da\u00f1o con \u00e9l o lo haga a los dem\u00e1s. Del mismo modo, una sentencia sabia ense\u00f1ada o aplicada por quien carece de inteligencia puede resultar peligrosa y hacer da\u00f1o. Por eso, rendir honor al necio (v.8) es algo tan in\u00fatil y hasta rid\u00edculo como el intentar lanzar una piedra con la honda habiendo atado aqu\u00e9lla de modo que no pueda salir disparada. Es el mismo pensamiento del v.1, expresado con una comparaci\u00f3n diversa4. El v.10 es considerado por los cr\u00edticos como uno de los m\u00e1s dif\u00edciles de reconstruir5. La lecci\u00f3n que escogemos da un buen sentido: como el arquero que dispara sin ton su flecha y hiere al que pasa, as\u00ed es quien da salario a un necio, que no sabr\u00e1 hacer buen uso de \u00e9l y lo emplear\u00e1 tal vez para su propio mal, o a un borracho, que lo emplear\u00e1 sin duda en saciar sus ansias de beber. Con una imagen que causa n\u00e1useas, la del perro, que vuelve sobre su v\u00f3mito, animal por lo dem\u00e1s impuro para los jud\u00edos, expresa el sabio la torpeza del necio, que recae en sus maldades. San Pedro aplica tambi\u00e9n esta imagen a los cristianos que despu\u00e9s de haber conocido el camino de la justicia lo abandonan 6. Los pecados precedentes a la conversi\u00f3n ten\u00edan alguna excusa, debido a la ignorancia en que se encontraban respecto del camino de la salvaci\u00f3n; volver a la vida de pecado despu\u00e9s de haber conocido a Jesucristo y la gravedad de aqu\u00e9l, es algo tan abominable y repugnante como la acci\u00f3n mencionada. Todo esto no obstante, hay algo m\u00e1s dif\u00edcil de corregir que el mismo necio. Respecto de \u00e9ste, sobre todo si su necedad es consecuencia de ignorancia, a\u00fan queda alguna posibilidad de hacerle salir de ella, aunque sea con medios correctivos. El presuntuoso, que se cree sabio y superior a los dem\u00e1s, est\u00e1 m\u00e1s incapacitado que el mismo necio para aceptar consejos de los dem\u00e1s, haci\u00e9ndose de todo punto incorregible. Adem\u00e1s, el soberbio se cierra a s\u00ed mismo las gracias de Dios, que se complace en los humildes.<\/p>\n<p>El perezoso (26:13-16).<br \/>\n 13 Dice el perezoso: \u201cEn el camino hay una fiera, un le\u00f3n en la plaza.\u201d 14Las puertas giran en sus quicios, y el perezoso en su lecho. 15 El perezoso mete la mano en el seno y se cansa aun para llev\u00e1rsela a la boca. 16 El perezoso se cree sabio m\u00e1s que siete que sepan responder.<\/p>\n<p> Una peque\u00f1a per\u00edcopa sobre el perezoso, cuyas m\u00e1ximas nos son ya conocidas. El \u03bd.13 presenta los peligros que la imaginaci\u00f3n del perezoso presenta como excusa para no ir al trabajo7. La comparaci\u00f3n del v.14 alude a una de las actitudes m\u00e1s frecuentes del negligente: como las puertas giran una y otra vez sin salirse de sus quicios, as\u00ed el perezoso da una y otra vuelta en el lecho buscando la posici\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda, sin decidirse a salir de \u00e9l 8.<br \/>\nLa afirmaci\u00f3n proverbial del v.15, que repite 19:24, expresa en estilo oriental la inactividad del desidioso aun para aquellas cosas que son m\u00e1s necesarias para la vida, como el trabajo, preciso para asegurar el sustento familiar. Pero lo peor es que el perezoso se cree a s\u00ed mismo m\u00e1s sabio que nadie. El es el que entiende la vida, pues come sin trabajar. Los que se fatigan en el trabajo son unos pobres hombres que no valen para otra cosa. El n\u00famero \u201csiete\u201d significa, como en otros lugares, muchas veces.<\/p>\n<p>Contiendas. Lisonja. Odio enmascarado (26:17-28).<br \/>\n 17 Coger a un perro por las orejas es entrometerte en un pleito que no te importa. 18 Como el loco que lanza llamas y saetas mort\u00edferas, 19 tal es el hombre que da\u00f1a a su amigo y dice despu\u00e9s: \u201cLo hice por broma.\u201d 20 Por falta de le\u00f1a se apaga el fuego, y donde no hay chismoso cesa la contienda. 21 Como el carb\u00f3n a las brasas y la le\u00f1a al fuego, as\u00ed es el chismoso para encender contiendas. 22 Las palabras del chismoso son bocado suave, que baja hasta el fondo de las entra\u00f1as. 23 Ba\u00f1o de plata sobre vasija de barro son los labios lisonjeros y coraz\u00f3n malvado. 24 El que aborrece se enmascara con los labios, pero dentro lleva la traici\u00f3n. 25 Cuando te habla amigablemente, no le creas, porque lleva siete abominaciones dentro del coraz\u00f3n. 26 Con doblez esconde su rencor, pero su malicia ser\u00e1 descubierta en la asamblea. 27 El que cava la fosa cae dentro de ella, y al que rueda vina piedra se le viene encima. 28 La lengua mentirosa produce muchos males y la boca lisonjera hace resbalar.<\/p>\n<p>La primera sentencia compara al que se entromete en un litigio ajeno con el que coge por las orejas a un perro extra\u00f1o. Ambas cosas son peligrosas y dif\u00edcilmente se sale de ellas sin da\u00f1o. La experiencia dice que, no pocas veces, quien quiso con toda su buena intenci\u00f3n mediar en un conflicto, sufri\u00f3 las iras de los contendientes, que se concitaron contra \u00e9l.<br \/>\nQuien hace da\u00f1o a su pr\u00f3jimo pretextando despu\u00e9s que se trataba de una broma, es, dice el sabio, como el loco que lanza llamas y saetas mort\u00edferas. No te puedes fiar de \u00e9l. La malicia oculta, que se vale de estas artima\u00f1as o fraudulencias para hacer el mal a otros en bien suyo, es m\u00e1s temible que la que se presenta abiertamente. \u201cNinguna peste es m\u00e1s eficaz para hacer da\u00f1o que un enemigo familiar,\u201d escribe Boecio 9. Frente al adversario que se declara puedes tomar las precauciones oportunas para evitar el mal; el que simula amistad te sorprender\u00e1 completamente desprevenido y no podr\u00e1s tan f\u00e1cilmente evitarlo. Sin le\u00f1a no puede haber fuego, sin carb\u00f3n no puede haber brasas; de la misma manera, afirma el sabio, sin el chismoso no se suscitan las contiendas, pues que es \u00e9l con sus palabras, con sus invenciones, con sus malas interpretaciones, quien las suscita. Por eso aconsej\u00f3 antes: \u201carroja al petulante y se acabar\u00e1 la contienda\u201d (22:10); y semejante consejo se repite en la literatura egipcia 10. El v.22 reproduce 18:8, y constata otra vez esa impresi\u00f3n tristemente agradable que siente nuestra naturaleza ca\u00edda ante las cr\u00edticas y juicios temerarios del chismoso, que no deber\u00edan provocar otros sentimientos que la indignaci\u00f3n y repulsa.<br \/>\nUna imagen pone al descubierto lo que es la palabra lisonjera. A una vasija de barro se la puede revestir de una capa de metal y darle un bello y valioso aspecto, pero en su interior es una vasija de barro. Lo mismo ocurre con la palabra lisonjera; es blanda, halagadora, y parece buscar el bien del pr\u00f3jimo, pero dentro se oculta un coraz\u00f3n hip\u00f3crita o tal vez malvado, que encubre bajo la lisonja su odio, y aprovechar\u00e1 la primera ocasi\u00f3n oportuna para hacerte mal. Por eso, cuando un malvado te habla amigablemente y se muestra obsequioso contigo, ponte sobre aviso, no sea que en su interior est\u00e9 maquinando el mal contra ti. No es que vayamos, sin m\u00e1s, a desconfiar, pero es claro que con tal clase de personas es preciso extremar la prudencia. El inciso \u201csiete abominaciones\u201d puede referirse a las enumeradas en 6:16-19 o designar \u201cmuchas.\u201d Alg\u00fan d\u00eda se descubrir\u00e1 su malicia; en un principio encubre su odio, pero \u00e9ste es como un fuego, que antes o despu\u00e9s termina por irrumpir, y se manifestar\u00e1 en sus palabras, en sus obras, y tal vez se har\u00e1 patente en la asamblea p\u00fablica encargada de administrar justicia u, adonde tuviste que ir a responder de tus enga\u00f1os e impiedades. El pensamiento del v.27 se encuentra en todas las literaturas. Recoge una experiencia frecuente y contiene una sabia advertencia. Ahikar la expres\u00f3 en estos t\u00e9rminos: \u201cPor mucho tiempo que t\u00fa vivas, gu\u00e1rdate de cavar una fosa para otro, porque vendr\u00edas t\u00fa a caer en ella.\u201d12 Ben Sirac es del mismo parecer. \u201cEl que hace el mal caer\u00e1, sin que sepa de d\u00f3nde le viene.\u201d13 La historia b\u00edblica ofrec\u00eda al autor notables ejemplos 14. El texto del v.28 est\u00e1 corrompido. La lecci\u00f3n adoptada constata c\u00f3mo la lengua mentirosa y la boca lisonjera hacen mucho mal. Aqu\u00e9lla, con sus enga\u00f1os y falsos testimonios; \u00e9sta, con sus palabras, suaves como el aceite, pero en el fondo son afilados cuchillos 15. San Agust\u00edn escrib\u00eda: \u201cPrefiero ser reprendido de cualquiera antes que ser alabado por el adulador.\u201d 16 Otros interpretan del mal que el mentiroso y el adulador se hacen a s\u00ed mismos, en cuyo caso tendr\u00edamos una aplicaci\u00f3n del verso precedente.<\/p>\n<p>  1Sa 12:17. &#8211; 2 Gen 27:13; Num 23:7; Eclo 3 &#8211; 3 10:13; 19:29; 20.30; Eco 33:25-30. &#8211; 4 La Vulg. traduce 8a: es como el que arroja una piedra en el mont\u00f3n de Mercurio. Era este el dios de los viajeros, a quien se alzaba una estatua en el cruce de los caminos. Cuando aqu\u00e9llos pasaban ante ella, arrojaban en su honor una piedra, de modo que se formaban grandes montones de piedras ante tales estatuas. Era algo completamente in\u00fatil en la mente del autor, pues se trataba de una superstici\u00f3n. &#8211; 5 No se ha propuesto una lecci\u00f3n satisfactoria. El TM dice: Como poderoso que contrata al primero que pasa&#8230; La Vulg. traduce muy diversamente: La sentencia termina las causas, y quien impone silencio al necio mitiga las iras. Vaccari propone: El litigador pone todas las cosas en movimiento; \u00e9l contrata al necio y al transe\u00fante. Bickell traduce el hebreo rab por arquero. La Bib. de J\u00e9r.: un arquero que hiere a todos los que pasan es quien emplea un necio. Cf. en Toy, o.c., p.476 los muchos intentos de reconstrucci\u00f3n. &#8211; 6 2Pe 2:22. &#8211; 7 22:13. &#8211; 8 6:9-10; 24:33. &#8211; 9 De consolatione. &#8211; 10 Duesberg, O.C., p.110 &#8211; 11 En los per\u00edodos persa y griego, los jud\u00edos en muchas partes ten\u00edan su organizaci\u00f3n civil, con derecho a administrar justicia. Probablemente se alude a esta funci\u00f3n de la asamblea. &#8211; 12 Ahikar, 268; \u00f1au, p.277-78. &#8211; 13 27:30. &#8211; 14 Est 7:1-10; Dan 6:24; Dan 13:59-62. &#8211; 16 l.q De Trinitate, &#8211; 15 Sal 55:22.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estas da\u00f1inas incongruencias de la naturaleza ilustran las del \u00e1mbito moral. cp. <span class='bible'>Pro 17:7<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La colecci\u00f3n de Ezequ\u00edas de proverbios de Salom\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El necio. Hay poca definici\u00f3n de la necedad aqu\u00ed, pero hay ilustraci\u00f3n v\u00edvida de ella. Los necios pueden en teor\u00eda apreciar la sabidur\u00eda, pueden tal vez aprenderla de memoria, pero no saben c\u00f3 mo usarla (7). Son como estudiantes que han acumulado conocimiento pero no han adquirido la habilidad para aplicarlo: como alguien que tiene un arma peligrosa pero no sabe c\u00f3mo utilizarla (9; a no ser que el punto de este v. sea que han adquirido este conocimiento s\u00f3lo por accidente). Ni siquiera pueden sacar provecho de sus errores (11).<\/p>\n<p>Por definici\u00f3n, los necios no van a aprender de estos dichos. \u00bfQu\u00e9 aprender\u00e1n de ellos los sabios? Dejar\u00e1n sentado que honrar a los necios est\u00e1 rid\u00edculamente fuera de lugar (1, 8; una piedra se co loca en una honda para ser arrojada, no guardada all\u00ed). Utilizar\u00e1n el m\u00e9todo apropiado de ense\u00f1anza para los necios (3). Han de evitar utilizar a los necios si desean lograr algo (6:10; el v. 10 implica que algo se lograr\u00e1, pero no hay manera de saber qu\u00e9 ser\u00e1). Deben evitar imaginarse superiores a los necios, lo que puede probar que no lo son (12, el aguij\u00f3n en la cola de esta secci\u00f3n).<\/p>\n<p>Los vv. 4 y 5 ofrecen un consejo marcadamente adverso respecto a c\u00f3mo uno responde a las tontas preguntas de un necio. Depende de si uno toma la pregunta del necio seriamente, o la ignora, comport\u00e1ndose as\u00ed del modo que el necio lo hace con puntos en disputa. La vida es compleja, y la misma respuesta f\u00e1cil no es aplicable a cada situaci\u00f3n. La persona sabia es aquella que puede ver qu\u00e9 porci\u00f3n de sabidur\u00eda se aplica a cada circunstancia.<\/p>\n<p>Notas. 2 Este v. viene aqu\u00ed no porque contin\u00faa el tema sino porque lo vincula al v. 1: ambos son comparaciones de la naturaleza, y en ambos las palabras \u201ccomo\u201d y \u201cas\u00ed\u201d est\u00e1n presentes en el texto, lo que no ocurre usualmente en las comparaciones en estos caps. Debido a que las palabras pueden ser muy poderosas, particularmente las oraciones o declaraciones de bendici\u00f3n o maldici\u00f3n, uno debe te mer que una maldici\u00f3n inevitablemente se cumplir\u00e1; este dicho promete que esto no es as\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>26.4, 5 Estos dos vers\u00edculos parecen contradictorios. Pero el autor dice que no deber\u00edamos tomar al necio en serio ni tratar de razonar con sus argumentos huecos. Esto solo lo enorgullecer\u00e1 y se dispondr\u00e1 a ganar la discusi\u00f3n. A veces no deber\u00eda siquiera tratar de contestar a un necio, porque no hay manera de penetrar en su mente cerrada. Es m\u00e1s, bajar\u00eda al nivel de esa persona si decide contestar. Tal tipo de persona abusar\u00e1 de usted y se ver\u00e1 tentado a responder de la misma manera. Existen otras situaciones donde su sentido com\u00fan le dir\u00e1 que responda a fin de exponer el orgullo y disparate del necio.26.7 En la boca del necio, un proverbio se vuelve in\u00fatil como una pierna paralizada. Algunos son tan ciegos que no adquirir\u00e1n mucha sabidur\u00eda por leer estos proverbios. Solo los que quieren ser sabios tienen la actitud receptiva necesaria para sacar el mejor provecho de ellos. Si queremos aprender de Dios, El responder\u00e1 y derramar\u00e1 su coraz\u00f3n en nosotros (1.23).26.8 Algunas veces cuando alguien en un grupo provoca discordia o disensi\u00f3n, el l\u00edder trata de lograr su lealtad y productividad al darle una posici\u00f3n de privilegio o responsabilidad. Por lo general, esto no da resultados. En realidad, es como atar una piedra a la honda: no ir\u00e1 a ninguna parte y volver\u00e1, le golpear\u00e1 y lo lastimar\u00e1. El nuevo poder del disidente quiz\u00e1s sea solo lo que necesita para manipular al grupo.26.9 Por lo general, el primer pinchazo nos alerta, luego sacamos la espina antes de que nos da\u00f1e. Sin embargo, un ebrio quiz\u00e1s no sienta el pinchazo y seguir\u00e1 su curso en la carne. De manera similar, un necio puede no sentir el escozor de un proverbio porque no percibe a qu\u00e9 aspecto de su vida se ajusta. En lugar de aplicar este punto a su coraz\u00f3n, un necio lo har\u00e1 a su iglesia, patr\u00f3n, c\u00f3nyuge o a cualquier otro contra el que se rebela. La pr\u00f3xima vez que se vea diciendo: \u00abFulano y Mengano son los que de verdad deben poner atenci\u00f3n a esto\u00bb, det\u00e9ngase y preg\u00fantese: \u00ab\u00bfHay un mensaje en eso para m\u00ed?\u00bb26.13-16 Si una persona no est\u00e1 dispuesta a trabajar, puede encontrar interminables excusas para evadirlo. Pero la pereza es m\u00e1s peligrosa que un le\u00f3n rondando. Mientras menos haga, menos querr\u00e1 hacer y se volver\u00e1 m\u00e1s in\u00fatil a\u00fan. Para superar la pereza, tome algunas medidas peque\u00f1as hacia el cambio. Establezca una meta realista y concreta. Planee los pasos que tiene que dar para alcanzarla y s\u00edgalos. Ore por fortaleza y persistencia. Para evitar que sus excusas lo hagan in\u00fatil, deje de dar excusas in\u00fatiles.26.17 Halarle las orejas a un perro es una buena forma de lograr que lo muerda e intervenir en pleitos es una buena forma de resultar herido. Muchas veces las dos personas que discuten se volver\u00e1n en contra del entremetido. Es mejor mantenerse al margen de las discusiones que no nos incumben. Si usted debe participar, trate de esperar hasta que los que discuten dejen de pelear y se calmen un poco. Entonces quiz\u00e1 pueda ayudarlos a resolver sus diferencias y su relaci\u00f3n.26.20 Hablar sobre cada cosa peque\u00f1a que nos irrita solo mantiene encendido el fuego de la ira. Negarse a discutir corta el suministro de combustible y hace que el fuego se extinga. \u00bfHay alguien que lo irrita continuamente? Trate de cortar toda murmuraci\u00f3n y compruebe si su irritaci\u00f3n muere por la falta de combustible.26.24-26 Este proverbio significa que la gente que odia en su coraz\u00f3n puede aparentar ser agradable. No crea en lo que le dice.LAS CUATRO LENGUASLo que decimos quiz\u00e1s afecte a m\u00e1s personas que cualquier otra acci\u00f3n que llevemos a cabo. Por lo tanto, no sorprende que Proverbios d\u00e9 una atenci\u00f3n especial a las palabras y a la forma en que se usan. En Proverbios se describen cuatro patrones comunes de hablar. Los primeros dos deben imitarse, mientras que los \u00faltimos deben evitarse.La lengua controladaLos que siguen este patr\u00f3n al hablar piensan antes de hacerlo, saben cu\u00e1ndo es mejor guardar silencio y dan consejos sabios.  10.19; 11.12, 13; 12.16; 13.3; 15.1, 4, 28; 16.23; 17.14, 27, 28; 21.23; 24.26La lengua bondadosaLos que siguen este patr\u00f3n hablan con verdad mientras procuran alentar.  10.32; 12.18, 25; 15.23; 16.24; 25.15; 27.9La lengua perversaLos que siguen este patr\u00f3n al hablar est\u00e1n llenos de motivos perversos, chismes, calumnias y un deseo de torcer la verdad.  6.12-14; 8.13; 16.28; 18.8; 25.18; 26.20-28La lengua detractoraLos que siguen este patr\u00f3n al hablar est\u00e1n llenos de mentiras, maldiciones, palabras irritables que pueden llevar a la rebeli\u00f3n y a la destrucci\u00f3n.  10.18, 32; 11.9; 12.16, 18; 15.4; 17.9, 14, 19; 20.19; 25.23Otros vers\u00edculos acerca nuestra manera de hablar incluyen: 10.11, 20, 31; 12.6, 17-19; 13.2; 14.3; 19.5, 28; 25.11; 27.2, 5, 14, 17; 29.9<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1359 1Sa 12:17<\/p>\n<p>b 1360 Est 3:1; Pro 30:22; Ecl 10:7<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> nieve en el verano&#8230;lluvia en la siega.  As\u00ed como las manifestaciones de la naturaleza pueden ocurrir desordenadamente y ser destructivas ( nieve en verano, lluvia en la siega ), tambi\u00e9n colocar a un necio en una posici\u00f3n de honor ser\u00eda devastador para la sociedad (cp. 30:21, 22).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>honra<\/i><\/b>. I.e., un lugar de honor.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[26] Luc 12, 2; Sal 7, 16.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como nieve en el verano y lluvia en la siega, as\u00ed no le caen bien los honores al necio. en el verano. 1Sa 12:17, 1Sa 12:18. as\u00ed no conviene al necio la honra. Pro 26:3; Pro 28:16; Jue 9:7, Jue 9:20, Jue 9:56, Jue 9:57; Est 3:1-15; Est 4:6, Est 4:9; Sal 12:8; Sal 15:4; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-261-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Proverbios 26:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17771","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17771","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17771"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17771\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17771"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17771"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17771"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}