{"id":17854,"date":"2022-06-20T02:42:36","date_gmt":"2022-06-20T07:42:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-291-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:42:36","modified_gmt":"2022-06-20T07:42:36","slug":"comentario-de-proverbios-291-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-proverbios-291-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Proverbios 29:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>El hombre que al ser reprendido endurece la cerviz, de repente ser\u00e1 quebrantado, y para \u00e9l no habr\u00e1 remedio.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>El hombre que reprendido.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 1:24-31<\/span>; <span class='bible'>1Sa 2:25<\/span>, <span class='bible'>1Sa 2:34<\/span>; <span class='bible'>1Re 17:1<\/span>; <span class='bible'>1Re 18:18<\/span>; <span class='bible'>1Re 20:42<\/span>; <span class='bible'>1Re 21:20-23<\/span>; <span class='bible'>1Re 22:20-23<\/span>, <span class='bible'>1Re 22:28<\/span>, <span class='bible'>1Re 22:34-37<\/span>; <span class='bible'>2Cr 25:16<\/span>; <span class='bible'>2Cr 33:10<\/span>; <span class='bible'>2Cr 36:15-17<\/span>; <span class='bible'>Jer 25:3-5<\/span>; <span class='bible'>Jer 26:3-5<\/span>; <span class='bible'>Jer 35:13-16<\/span>; <span class='bible'>Zac 1:3-6<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:21-25<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:70<\/span>, <span class='bible'>Jua 6:71<\/span>; <span class='bible'>Jua 13:10<\/span>, <span class='bible'>Jua 13:11<\/span>, <span class='bible'>Jua 13:18<\/span>, <span class='bible'>Jua 13:26<\/span>; <span class='bible'>Hch 1:18<\/span>, <span class='bible'>Hch 1:25<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>endurece la cerviz.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Cr 36:13<\/span>; <span class='bible'>Neh 9:29<\/span>; <span class='bible'>Isa 48:4<\/span>; <span class='bible'>Jer 17:23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>de repente ser\u00e1 quebrantado.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 6:15<\/span>; <span class='bible'>Pro 28:18<\/span>; <span class='bible'>Isa 30:13<\/span>, <span class='bible'>Isa 30:14<\/span>; <span class='bible'>Zac 7:11-14<\/span>; <span class='bible'>1Ts 5:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Observaciones sobre la conducta p\u00fablica,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 29:1-14<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y la privada,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 29:15-21<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Sobre la ira, el orgullo, el robo, la cobard\u00eda, y la corrupci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 29:22-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La frase hebrea para\u00a0<b>reprendido<\/b>\u00a0es \u00abhombre de reprensiones\u00bb. El juicio contra una persona que porfiadamente rechaza la disciplina divina es r\u00e1pido y definitivo.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>SER\u00c1 QUEBRANTADO, Y NO HABR\u00c1 PARA \u00c9L MEDICINA.<\/b> Los que reiteradamente rechazan la clara reprensi\u00f3n y convicci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (<span class=\"bible\">Jua 16:8-11<\/span>) y menosprecian su castigo y correcci\u00f3n (<span class=\"bible\">Heb 12:5-11<\/span>; <span class=\"bible\">Heb 12:25<\/span>) corren el riesgo de endurecer su coraz\u00f3n hasta el punto de ser desheredados de la misericordia de Dios y de ser juzgados por \u00c9L Nadie puede seguir pecando y rechazando la gracia, la misericordia y el amor de Dios sin que al fin sufra por eso de manera irreparable (cf. <span class=\"bible\">1Sa 2:25<\/span>; v\u00e9ase el ART\u00cdCULO APOSTAS\u00cdA PERSONAL, P. 1774. <span class=\"blue\">[<span class=\"bible\">Heb 3:12<\/span>]<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 29. Buen y Mal Gobierno, Educaci\u00f3n, Mansedumbre y Humildad.<\/p>\n<p>Buen y mal pr\u00edncipe. El justo y el imp\u00edo (29:1-14).<br \/>\n 1 El que reprendido endurece su cerviz, de repente ser\u00e1 quebrantado sin remedio. 2 Bajo el gobierno de los justos est\u00e1 contento el pueblo; cuando mandan los imp\u00edos, el pueblo suspira. 3 El que ama la sabidur\u00eda alegra a su padre; el que frecuenta rameras pierde su hacienda. 4 El rey con la justicia mantiene el Estado, pero el venal lo lleva a la ruina. 5 El que adula a su pr\u00f3jimo tiende un lazo a los pies de \u00e9ste. 6 Bajo los pies del malvado hay una trampa, pero el justo canta alegremente. 7 El justo reconoce el derecho de los humildes, pero al imp\u00edo no se le da nada de \u00e9l. 8 Los petulantes sublevan la ciudad; los sabios calman la ira. 9 Si un sabio disputa con un necio, que se enoje, que se r\u00eda, no tendr\u00e1 reposo. 10 Los hombres sanguinarios odian al justo, pero a los justos no les da cuidado. 11El necio desfoga toda su ira, pero el sabio acaba por calmarla. 12El pr\u00edncipe que da o\u00eddos a la mentira, tendr\u00e1 ministros todos malos. 13El pobre y el usurero se encuentran; es Yahv\u00e9 quien hace brillar los ojos de entrambos. 14 El rey que hace justicia a los humildes hace firme su trono para siempre.<\/p>\n<p> Comentamos el v.1 juntamente con 28:29. La sentencia del v.2 es ya conocida 1. El buen gobernante busca el bien de sus subditos, hace justicia en su reino, premiando a los buenos ciudadanos y castigando a los transgresores de las leyes (v.4); tiene cuidado especial y defiende los derechos de los d\u00e9biles frente a la ambici\u00f3n de los poderosos. Con ello hace estable su reino, y los subditos se sentir\u00e1n contentos en \u00e9l. El mal gobernante busca s\u00f3lo sus propios intereses y pretende enriquecerse a costa de sus subditos, a quienes tiraniza y grava de innecesarios impuestos. Esto lleva al descontento, y como la codicia del avaro no tiene l\u00edmites, no queda a aqu\u00e9llos m\u00e1s remedio que las huelgas y las sublevaciones, que llevan al pa\u00eds a la ruina 2. Hay reyes que dan o\u00eddos a la mentira, y entonces sus ministros la utilizar\u00e1n como medio para ganarse su favor y benevolencia. Los honrados tienen que retirarse por la acci\u00f3n subversiva de los malos, y muy pronto el rey estar\u00e1 rodeado totalmente de ministros mentirosos 3.<br \/>\nEl v.3 re\u00fane dos sentencias que han sido afirmadas por separado ya varias veces. La primera expresa la alegr\u00eda que siente el padre ante un hijo sabio 4. La segunda, las consecuencias que para su hacienda tiene el entregarse a las rameras5. La par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo es el mejor comentario 6. Numerosas veces el sabio ha puesto en guardia frente a la adulaci\u00f3n. Afirma ahora que la lisonja es un lazo para el adulado. Dado nuestro amor propio y la sobreestima que de nosotros tenemos, f\u00e1cilmente tomamos como realidad lo que tal vez no es m\u00e1s que fantas\u00eda del adulador y accedemos despu\u00e9s a las sugestiones y deseos que con su adulaci\u00f3n intentaba conseguir 7. Con una nueva met\u00e1fora, el v.6 afirma una vez m\u00e1s la alegr\u00eda y seguridad con que vive el que conf\u00eda en Dios y el peligro a que continuamente est\u00e1 expuesto su coraz\u00f3n en la maldad. Muy diversa es la actitud del justo y la del imp\u00edo para con los humildes: el justo los ama, como los ama tambi\u00e9n Dios, respeta sus derechos e incluso los defiende; el imp\u00edo, como carece de sentimientos de caridad y compasi\u00f3n hacia los dem\u00e1s y, por otra parte, no puede esperar beneficio alguno de ellos, no les presta consideraci\u00f3n alguna y, si llega el caso, no tiene inconveniente en oprimirlos. Diversa es tambi\u00e9n la actitud y efectos que consigue en la ciudad el petulante y el var\u00f3n sabio: aqu\u00e9l enciende contiendas que turban la paz y solivianta las pasiones humanas, que llevan a la rebeli\u00f3n; por eso dijo ya el autor: \u201carroja al petulante y cesar\u00e1 la contienda\u201d 8. El sabio, por el contrario, con su inteligencia y prudencia logra calmar los \u00e1nimos excitados, hace entrar en raz\u00f3n a los ciudadanos y devuelve a la ciudad su paz y armon\u00eda.<br \/>\nEl V.9 constata la incorregibilidad del necio; cualquier procedimiento para hacerle entrar en raz\u00f3n te dar\u00e1 un mismo resultado negativo, y deja entender la conducta prudente a seguir respecto de \u00e9l: declinar con cautela tales discusiones con el mismo como cosa completamente in\u00fatil. El v.10 presenta otro dato de experiencia: el aborrecimiento que los imp\u00edos sienten hacia el justo. La raz\u00f3n es clara: la conducta del justo deja a las claras y reprocha la maldad del malvado. Por ello quisieran desapareciese de la faz de la tierra. Sus pensamientos fueron expuestos en 1:11-14 y los repite el libro de la Sabidur\u00eda 9. La segunda parte del verso es oscura 10. En la lecci\u00f3n que escogemos se expresa la confianza de los justos frente al odio de lo imp\u00edos, porque su vida est\u00e1 en las manos de Dios, que proclama bienaventurados a quienes son perseguidos por su causa 11.<br \/>\nUno de.los sentimientos que con frecuencia afloran en las relaciones con el pr\u00f3jimo es la ira, defecto capital; el. necio, sin mente o voluntad para imponerse a ella, desfoga su indignaci\u00f3n; el sabio, reflexivo y prudente, tiene calma y serenidad y la contiene dentro de s\u00ed. El v.13 expresa la idea Deu 22:2 : el pobre y el usurero se encuentran frente a frente, uno cargado de bienes, el otro oprimido por la miseria. Es Dios quien ha hecho a los dos y quien les conserva la vida. Ni el rico debe ensoberbecerse, como si de nadie dependiera y a nadie tuviera que dar cuenta de su conducta, ni el pobre desalentarse, teniendo por creador y Padre a Dios, que vela por \u00e9l.<\/p>\n<p>Educaci\u00f3n (Deu 29:15-21).<br \/>\n 15 La vara y el castigo dan sabidur\u00eda; el muchacho consentido es la verg\u00fcenza de su madre. 16 Con el crecer de los malos crece la iniquidad, pero los justos ver\u00e1n su ca\u00edda. 17 Corrige a tu hijo y te dar\u00e1 contento, y har\u00e1 las delicias de tu alma. 18 Sin profec\u00eda el pueblo va desenfrenado; pero el que guarda la ley, dichoso \u00e9l. 19 No con solas palabras se corrige el esclavo, porque entiende bien, pero de obedecer, nada. 20 \u00bfHas visto un hombre precipitado en el hablar? M\u00e1s esperanza que en \u00e9l hay en el necio. 21 El que acaricia a su siervo desde su infancia, al fin tendr\u00e1 que arrepentirse.<\/p>\n<p> Varias sentencias de la per\u00edcopa insisten en una norma educativa ya muchas veces inculcada 12: la correcci\u00f3n mediante el castigo, el cual, aplicado con la debida moderaci\u00f3n, como tambi\u00e9n hacen notar los sabios 13, es a veces un indispensable medio de educaci\u00f3n para los hijos, y m\u00e1s todav\u00eda para los siervos.<br \/>\nEl hijo a quien todo se consiente se hace indisciplinado. Llegado a mayor, no sabr\u00e1 controlar sus pasiones, y vendr\u00e1 a ser la verg\u00fcenza de su madre. La menci\u00f3n de \u00e9sta por parte del autor, si no es debida a una variaci\u00f3n literaria, tendr\u00eda su raz\u00f3n de ser en que es a ella, m\u00e1s bien que al padre, a quien corresponde la educaci\u00f3n del hijo en los primeros a\u00f1os de su infancia. Tambi\u00e9n insisten los sabios en poner de manifiesto a los padres la alegr\u00eda y gozo que les proporcionar\u00e1 un hijo sabiamente educado, lo que deber\u00e1 servirle de est\u00edmulo para poner en pr\u00e1ctica cuantos medios sean necesarios para conseguirlo, aunque resulten tan desagradables como el tener que imponerles serios castigos (v.17).<br \/>\nTampoco para con el siervo bastan las palabras. Entiende muy bien lo que se le dice, las \u00f3rdenes que se le dan; pero unas veces es remiso en cumplirlas y otras no las cumple si no est\u00e1 el castigo por medio (v.15). Los sabios recomiendan que se trate al siervo como a s\u00ed mismo, que no se maltrate al siervo fiel, que se ame al inteligente y no se le niegue la libertad, pero que se trate con rigor y dureza al que se da a la ociosidad 14. El v.21 hace una importante observaci\u00f3n al amo: si desde su infancia haces demasiado familiar a tu siervo y condesciendes con sus caprichos, se har\u00e1 altivo y soberbio, y se mostrar\u00e1 rebelde cuando quieras imponerle el trabajo de siervo. Entonces te arrepentir\u00e1s de tu comportamiento para con \u00e9l15. Los autores de vida espiritual aplican este pensamiento al cuerpo, siervo del alma: quien lo trata con excesiva condescendencia y no lo acostumbra al sacrificio, no conseguir\u00e1 despu\u00e9s dominar sus instintos.<br \/>\nLa idea del \u03bd. 16 es tambi\u00e9n muy conocida. Los malos se ayudan en su com\u00fan causa unos a otros. Ello los hace m\u00e1s audaces, y la maldad crece. Pero los justos ver\u00e1n su ca\u00edda, pues \u201ccomo pasa el hurac\u00e1n, deja de ser el imp\u00edo, mientras que el justo permanece para siempre\u201d (Deu 10:25). Una vez m\u00e1s, el sabio anuncia el castigo prematuro de los imp\u00edos; pero, como siempre, sin determinar la naturaleza del castigo 16.<br \/>\nEn la primera parte del v.18 se constata una experiencia de la historia de Israel: cuando pasaba una larga \u00e9poca sin que Dios enviase un profeta a su pueblo, el pueblo faltaba a la alianza, apart\u00e1ndose del cumplimiento de la ley. \u201cGuando el ministerio de la palabra divina viene a faltar &#8211; escribe Girotti &#8211; por descuido o por ignorancia, las malas costumbres en seguida levantan cabeza.\u201d 17 Mas quienes cumplen la ley percibir\u00e1n los frutos prometidos a su observancia: la posesi\u00f3n pac\u00edfica de la tierra prometida. De hecho, cuando bajo los reyes piadosos el pueblo cumpl\u00eda la ley, viv\u00eda felizmente; pero, cuando bajo los imp\u00edos se apartaba de ella, en seguida surg\u00eda amenazante el castigo. Siguiendo la misma l\u00ednea de pensamiento, los sabios prometen la protecci\u00f3n de Dios a las personas en particular que cumplan las ense\u00f1anzas de la sabidur\u00eda, y el castigo a quienes las rechazan 18.<br \/>\nComparando el precipitado en el hablar con el necio, el sabio afirma que la condici\u00f3n del primero es todav\u00eda peor que la del segundo. Pudiera ser que alguna vez el necio, a fuerza de razones, saliera de su necedad, sobre todo si \u00e9sta es debida a la ignorancia m\u00e1s que a otra cosa. Para el precipitado en el hablar no parece quedar ni esa \u00faltima posibilidad, pues no sabe callarse nada, con lo que todo lo echa a perder. \u201cEs un grave defecto la necedad &#8211; escribe San Beda -, pero no lo es menor la verbosidad. Sucede muchas veces que un necio recibe las palabras de correcci\u00f3n m\u00e1s pronto que aquel que, precipitado en el hablar, prefiere hablar con jactancia las cosas que \u00e9l conoce, o cree conocer, a escuchar los dichos de los sabios\u201d 19.<\/p>\n<p>Suavidad y humildad. Temor de Dios (29:22-27).<br \/>\n 22JE1 iracundo levanta contiendas, y el furioso muchas veces peca. 23 La soberbia trae al hombre la humillaci\u00f3n, pero el de humilde coraz\u00f3n es ensalzado. 24 El encubridor del ladr\u00f3n a s\u00ed mismo se odia, oye el conjuro y no lo denuncia. 25 El temor del hombre es un lazo, pero el que teme a Yahv\u00e9 est\u00e1 seguro. 26 Muchos son los que buscan el favor del pr\u00edncipe, pero el juicio de cada cual viene de Yahv\u00e9. 27 El inicuo es horror para el justo, y horror para el malvado es el que obra rectamente.<\/p>\n<p> El autor recomienda la mansedumbre en forma negativa, indicando los efectos a que llevan los vicios opuestos 20. Dice San Efr\u00e9n que \u201cla ira perturba la mente, debilita los sentidos, y los pensamientos de venganza brotan a semejanza de una fuente.\u201d 21 Santiago dice que el hombre debe ser tardo para airarse, porque la c\u00f3lera del hombre no obra la justicia de Dios 22. La m\u00e1xima del v.23 se acerca en su forma a la conocida ense\u00f1anza del Salvador: \u201cQuien se humillare ser\u00e1 ensalzado, y quien se ensalza ser\u00e1 humillado.\u201d 23 \u201cNada m\u00e1s verdadero que esta sentencia &#8211; escribe San Bernardo -, pero nada tambi\u00e9n m\u00e1s dif\u00edcil en la pr\u00e1ctica. Sabemos y creemos todos cuantos somos fieles a Salom\u00f3n y a Cristo que afirman que el camino verdadero y seguro para la gloria es la humildad, y, por el contrario, el camino para la ignominia la soberbia. Y, sin embargo, nos esmeramos en buscar la gloria, engrandeci\u00e9ndonos a nosotros mismos y nuestras cosas, y en humillar a nuestros \u00e9mulos para proporcionarles ignominia. \u00a1Qu\u00e9 error tan grande este de los hijos de Ad\u00e1n!\u201d24<br \/>\nQuien encubre al ladr\u00f3n para que no sea descubierto, afirma el sabio, se hace c\u00f3mplice del robo y se hace digno de castigo. Si es llamado por el juez y miente ante la abjuraci\u00f3n de \u00e9ste a que diga la verdad, aumenta su culpabilidad. Es un perjuro e imp\u00edo que se atrae la maldici\u00f3n divina que pesa sobre los malvados 25. El temor del hombre a que se refiere el v.25 son, sin duda, los respetos humanos, por los que tantas veces se deja de hacer el bien que hab\u00eda que hacer y se practica el mal que hab\u00eda que evitar. A \u00e9l se opone el temor de Dios, que lleva a una conducta conforme a los mandamientos de Dios, que por lo mismo \u201callana todos los caminos\u201d del justo, el cual puede as\u00ed caminar seguro a trav\u00e9s de la vida 26.<br \/>\nEl v.26 contiene una hermosa recomendaci\u00f3n a buscar el favor de Dios m\u00e1s bien que el de los hombres. De ordinario se busca con mucho inter\u00e9s la benevolencia de los pr\u00edncipes de la tierra, esperando recibir beneficios de su mano 27. Es m\u00e1s prudente la conducta se\u00f1alada por el salmista cuando exclama: \u201cEn ti conf\u00edo yo, \u00a1oh Yahv\u00e9! Yo digo: T\u00fa eres mi Dios, en tus manos est\u00e1n mis d\u00edas.\u201d28 Porque \u201cel hombre propone, pero Dios dispone,\u201d y s\u00f3lo si El quiere se realizan los designios de los hombres. Por lo que afirma tambi\u00e9n el salmista: \u201cMejor es acogerse a Yahv\u00e9 que fiar en los pr\u00edncipes 29. Concluye la segunda colecci\u00f3n salom\u00f3nica poniendo ante los ojos la impresi\u00f3n que mutuamente se causan los justos y los malvados: aqu\u00e9llos son horror para \u00e9stos, porque su conducta es una recriminaci\u00f3n para quienes no obran rectamente; los malvados lo son a su vez para los justos por su conducta temeraria, que los expone al castigo divino cuando menos lo esperan.<\/p>\n<p>  1 28:12. &#8211; 2 16:12. &#8211; 3 Sal 101:7; Eco 10:2. &#8211; 4 10,1. &#8211; 5 6:5-7. &#8211; 6 Luc 15:11-32. &#8211; 7 6:16; 25:27; 26:23.28; 28:23; Job 18:8-10; Sal 55:22. &#8211;  8 22:10. &#8211; 9 I:I2-20. &#8211; 10 El TM en lob dice: y los hombres justos buscan la vida. Algunos corrigen w\u00edy^shdr\u00edm (justos) por \u00faresh\u00e1&#8217;im (malvados) y traducen: y los malvados buscan su vida (atentan). &#8211; 11 Mt 5:12. &#8211; 12 10:1; 13:24; 17:21; 19:18; 22:15; 23:13-14; Eco 30:8. &#8211; 13 19:18. &#8211; 14 Eco 7:22-23; Eco 33:25-32. &#8211; 15 El TM de 21b es dudoso. La \u00faltima palabra (m\u00e1n\u00f3n) no se encuentra en ninguna otra parte. Unos interpretan hijo, y traducen terminar\u00e1 por creerse un hijo (renard). Otros contumaz, y entienden: despu\u00e9s le ser\u00e1 contumaz (Vulg.). &#8211; 16 1:9; 2:22; 5:22-23; Sal 37:35-36; Sal 112:8. &#8211; 17 O.c., p11s &#8211; 18 Si tomarnos ley y profec\u00eda en sentido estricto, tendr\u00edamos aqu\u00ed enumerados los tres grandes movimientos b\u00edblicos: legislativo, prof\u00e9tico y sapiencial. Otros dan a ley el sentido de instrucci\u00f3n de los sabios y entienden o sustituyen profec\u00eda por gu\u00eda (Renard, Toy). Cf. Robert, Le sens du mot Loi: RB 34 (1937) 196. &#8211; 19 Citado en A Lapide, o.c., t.2 p.407; cf. S. Gregor., 1.8 Moral II. 2 &#8211; 20 15:8. &#8211; 21 Tr. De virt. et vitiis: De iracundia. &#8211; 22 1:19-20. &#8211; 23 Mt 23:12. &#8211; 24 Citado en A Lapide, o.c., t.2 p.41o. &#8211; 25 Lev 5:1; Jue 17:2; Jue 3:33. &#8211; 26 3:23; 18:10. &#8211; 27 19:6. &#8211; 28 31:15-162Cr_29 118:9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>endurece la cerviz.<\/b> Esto es una referencia a un estado de creciente obstinaci\u00f3n, junto con un esp\u00edritu que rechaza la ense\u00f1anza. <i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Pro 28:14<\/span><i>.<\/i><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La colecci\u00f3n de Ezequ\u00edas de proverbios de Salom\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>29.1 Cometer un error una y otra vez es una invitaci\u00f3n al desastre. Alg\u00fan d\u00eda las personas tendr\u00e1n que enfrentar las consecuencias de su rechazo a aprender. Si su error es rechazar las invitaciones de Dios o sus mandamientos, las consecuencias ser\u00e1n especialmente serias. Al final, quiz\u00e1s Dios los deseche. Aseg\u00farese de no ser terco.29.13 \u00abJehov\u00e1 alumbra los ojos de ambos\u00bb significa que todos dependen de Dios para ver. Tanto el usurero como el pobre recibieron del mismo Dios el don de la vista. Dios ve y juzga a ambos y su juicio cae sobre los que con usura oprimen al pobre.29.15 A menudo, los padres de hijos peque\u00f1os se cansan de disciplinarlos. Sienten que todo lo que hacen es rega\u00f1ar, reprender y castigar. Cuando se vea tentado a renunciar a todo y dejar a sus hijos hacer lo que quieran, o cuando se pregunte si ech\u00f3 a perder cualquier oportunidad de tener una relaci\u00f3n de amor con ellos, recuerde: la disciplina amable y firme los ayuda a aprender y el aprendizaje los hace sabios. La disciplina firme y amorosa a la larga los ense\u00f1ar\u00e1 a autodisciplinarse.29.16 Cuando los imp\u00edos son l\u00edderes, el pecado prevalece. En cualquier organizaci\u00f3n, ya sea una iglesia, una empresa, una familia o un gobierno, las influencias vienen de arriba. La gente se llega a parecer a sus l\u00edderes. \u00bfQu\u00e9 clase de influencia ofrece usted a los que dirige?29.18 \u00abProfec\u00eda\u00bb se refiere a las palabras que Dios habl\u00f3 a trav\u00e9s de profetas. Donde se pasa por alto a Dios, el crimen y el pecado abundan. La moralidad p\u00fablica depende del conocimiento de Dios, pero tambi\u00e9n de guardar sus leyes. A fin de que naciones e individuos act\u00faen bien, la gente debe conocer los caminos de Dios y guardar sus mandamientos.29.24 Este proverbio manifiesta que el c\u00f3mplice del ladr\u00f3n no quiere decir la verdad cuando est\u00e1 bajo juramento. Por lo tanto, bajo su perjurio, se da\u00f1ar\u00e1 a s\u00ed mismo.29.25 El temor del hombre pondr\u00e1 trabas a cualquier cosa que intente hacer. Llevado a un extremo, incluso tendr\u00e1 temor hasta de salir de su casa. En contraste, el temor de Dios (respeto, reverencia y confianza) resulta liberador. \u00bfPor qu\u00e9 temer a la gente que no puede hacerle ning\u00fan da\u00f1o eterno? En vez de eso tema a Dios, quien puede hacer que el mal provocado por otros se convierta en bien para los que conf\u00edan en El.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cUn individuo\u201d. Heb.: \u2019isch.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1483 1Sa 2:25; 2Cr 36:16; Jer 25:3<\/p>\n<p>b 1484 \u00c9xo 11:10; 2Cr 36:13; Sal 75:5; Jer 17:23<\/p>\n<p>c 1485 Pro 6:15<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> endurece la cerviz.  Es decir, se pone m\u00e1s y m\u00e1s obstinado y resuelto a seguir su mal camino. <\/p>\n<p><p> ser\u00e1 quebrantado sin remedio.  El hombre que niega que la disciplina surte efectos reformadores, no tiene esperanza. Llegar\u00e1 al punto en que el juicio inevitable lo destruir\u00e1 (cp. 1:27, 28; 6:15; <span>Jer 19:10<\/span>, 11; Mt 12:31).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>y no hay remedio<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] Luc 15, 13.[10] Sal 141 (140), 5.[23] Job 22, 29; Luc 14, 11.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hombre que al ser reprendido endurece la cerviz, de repente ser\u00e1 quebrantado, y para \u00e9l no habr\u00e1 remedio. El hombre que reprendido. 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