{"id":17989,"date":"2022-06-20T02:47:43","date_gmt":"2022-06-20T07:47:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-eclesiastes-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:47:43","modified_gmt":"2022-06-20T07:47:43","slug":"comentario-de-eclesiastes-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-eclesiastes-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Eclesiast\u00e9s 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Todo tiene su tiempo, o hay un tiempo se\u00f1alado.<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 3:17<\/span>; <span class='bible'>Ecl 7:14<\/span>; <span class='bible'>Ecl 8:5<\/span>, <span class='bible'>Ecl 8:6<\/span>; <span class='bible'>2Re 5:26<\/span>; <span class='bible'>2Cr 33:12<\/span>; <span class='bible'>Pro 15:23<\/span>; <span class='bible'>Mat 16:3<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>debajo del cielo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 1:13<\/span>; <span class='bible'>Ecl 2:3<\/span>, <span class='bible'>Ecl 2:17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Por el cambio necesario de los tiempos, la vanidad es a\u00f1adida al trabajo de la humanidad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 3:1-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Hay una excelencia en Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 3:11-15<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Pero en lo que respecta al hombre, Dios juzgar\u00e1 sus obras en el m\u00e1s all\u00e1, a pesar de ser como un animal ac\u00e1,<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 3:16-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Este poema habla con elocuencia del papel que juega el tiempo en la vida del creyente. Algunos miran el libro de Eclesiast\u00e9s como una descripci\u00f3n de la vida apartada de Dios, pero este texto describe claramente una vida que se vive en relaci\u00f3n con Dios. Por medio de estas palabras el Predicador no quiere decir que todo tiene un tiempo oportuno para escoger una u otra acci\u00f3n. M\u00e1s bien ense\u00f1a que todos los sucesos est\u00e1n en las manos de Dios, quien hace que todo ocurra en el tiempo que \u00c9l juzga adecuado. Para ilustrar esta reconfortante afirmaci\u00f3n, el Predicador presenta catorce pares de opuestos en los vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Ecl 3:2-8<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>su tiempo \u2026 su hora<\/b>. Por lo general, ambas palabras se relacionan con puntos espec\u00edficos en el tiempo, m\u00e1s que a una continuidad en \u00e9l.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Debajo del cielo:<\/b>\u00a0Es decir, la vida \u00abdebajo del sol\u00bb, el plano en el que trascurre la vida humana.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>TODO TIENE SU TIEMPO.<\/b> Dios tiene un plan eterno que incluye los prop\u00f3sitos y las actividades de cada persona en la tierra. Los creyentes deben entregarse a Dios como sacrificios santos, permitirle al Esp\u00edritu Santo que lleve a cabo el plan de Dios para ellos y tener cuidado de no estar fuera de la voluntad de Dios y perder la oportunidad y el prop\u00f3sito de Dios para su vida (v\u00e9anse <span class=\"bible\">Rom 12:1-2<\/span>, notas).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 3. Vanidad de los Esfuerzos Humanos.<br \/>\n E xiste en el mundo un orden establecido por Dios que el hombre no puede comprender, y hay en la sociedad injusticias manifiestas que \u00e9l no puede evitar. Y as\u00ed no le es posible ordenar sus esfuerzos con la seguridad de que ser\u00e1n coronados por el \u00e9xito. Por otra parte, el hombre siente la preocupaci\u00f3n de los destinos del m\u00e1s all\u00e1, pero ignora lo que ocurre despu\u00e9s de la muerte, por lo que no le queda otra cosa que gozar de los bienes de este mundo en la medida que Dios se lo conceda.<\/p>\n<p>Todo a un Tiempo (3:1-8).<br \/>\n 1 Todo tiene su tiempo, y cuanto nace debajo del sol su hora. 2 Hay tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado; 3 tiempo de herir y tiempo de curar, tiempo de destruir y tiempo de edificar; 4 tiempo de llorar y tiempo de re\u00edr, tiempo de lamentarse y tiempo de danzar; 5 tiempo de esparcir las piedras y tiempo de amontonarlas, tiempo de abrazarse y tiempo de separarse; 6 tiempo de ganar y tiempo de perder, tiempo de guardar y tiempo de tirar; 7tiempo de rasgar y tiempo de coser, tiempo de callar y tiempo de hablar; 8tiempo de amar y tiempo de aborrecer, tiempo de guerra y tiempo de paz.<\/p>\n<p> En est\u00e1 enumeraci\u00f3n, San Jer\u00f3nimo vio una descripci\u00f3n de la vanidad de las cosas humanas: todo es temporal y transitorio. Algunos aplicaron cada uno de sus t\u00e9rminos a diversos episodios de la historia de Israel. La intenci\u00f3n del autor en el contexto del libro es, sin duda, demostrar que los acontecimientos de la vida humana, los trascendentales y los de la vida ordinaria, dependen de la Providencia divina, no de la voluntad humana, por lo que no queda otra prudente actitud que la de someterse d\u00f3cilmente a los designios de aqu\u00e9lla.<br \/>\nEl nacer y el morir son los acontecimientos m\u00e1s importantes de nuestra vida, sobre los que Dios ha tendido misteriosos velos que la sabidur\u00eda humana no acierta a descorrer. Uno y otro tienen su momento se\u00f1alado por Dios, y en ese mismo momento tendr\u00e1n realizaci\u00f3n, sin que el hombre pueda adelantarlos o retrasarlos. En un pueblo agr\u00edcola como el hebreo, plantar y arrancar lo plantado es una de las ocupaciones m\u00e1s frecuentes. Dios, al disponer las diversas estaciones, ha establecido las condiciones atmosf\u00e9ricas que determinan el tiempo en el que el hombre debe llevar a cabo las diferentes faenas del campo. Acciones desagradables, como herir y, en consecuencia, curar; las mismas obras encaminadas a destruir y edificar est\u00e1n dentro de los planes de Dios, que en sus inescrutables designios ha permitido las circunstancias que determinaron tales hechos. No existe la casualidad, y atribuir a ella supuestos efectos es sencillamente reconocer nuestra ignorancia. De la misma manera, es Dios quien nos proporciona una veces alegr\u00edas, y entonces re\u00edmos y danzamos; otras motivos de tristeza, y entonces lloramos y nos lamentamos. Lo primero ten\u00eda lugar sobre todo en las fiestas de bodas; lo segundo, en los d\u00edas de luto 2.<br \/>\nEl v.5 contiene la expresi\u00f3n m\u00e1s oscura de la per\u00edcopa: hay tiempo de esparcir las piedras y tiempo de amontonarlas. Dado que los t\u00e9rminos no son muy precisos y el contexto no da luz alguna, no es del todo claro a qu\u00e9 se refiere el autor. Los comentaristas suelen referirlo a la acci\u00f3n del enemigo, que esparce piedras por el campo para hacerlo est\u00e9ril, y la del due\u00f1o, que las recoge para que pueda ser cultivado 3. Tambi\u00e9n esto cae bajo la ordenaci\u00f3n divina, que castiga cuando quiere por la acci\u00f3n del enemigo y dispone las condiciones atmosf\u00e9ricas que hacen oportuna la siembra, a que ha de preceder la escarda. Como tambi\u00e9n prepara las circunstancias que determinan la convivencia de los familiares o el viaje a tierras lejanas que impone la separaci\u00f3n. Acciones involuntarias e importantes, de las que depende el ganar o el perder, est\u00e1n asimismo en la mano de Yahv\u00e9, que hace que el trabajo fructifique unas veces y se quede est\u00e9ril otras; cosas tan insignificantes como el guardar y el tirar est\u00e1n reguladas por la divina Providencia, pues es Dios quien da a las cosas las propiedades que las hacen \u00fatiles y dignas de ser guardadas y quien ha puesto un l\u00edmite a aqu\u00e9llas, que hace se deterioren y resulten un d\u00eda completamente in\u00fatiles.<br \/>\nLos verbos rasgar y coser del v.7 se refieren, sin duda, a la costumbre de los jud\u00edos de rasgar las vestiduras como manifestaci\u00f3n exterior de los sentimientos internos causados por ciertos episodios desagradables. En los tiempos posteriores, la rasgadura era peque\u00f1a, y al final del duelo, al menos en la mayor parte de los casos, se cos\u00eda 4. Fue Yahv\u00e9 quien permiti\u00f3 las circunstancias que motivaron tales hechos, y tambi\u00e9n quien ha establecido el tiempo en que se debe callar y las ocasiones en que se debe hablar, conforme transmite la prudencia humana. Saber hablar y callar a su debido tiempo es uno de los deberes y una de las recomendaciones m\u00e1s frecuentes de los sabios5. Tambi\u00e9n los sentimientos m\u00e1s \u00edntimos del hombre, como el amar y el aborrecer, y las mismas relaciones amistosas y hostiles de unos pueblos con otros, caen bajo los planes de la Providencia divina. Tal vez los t\u00e9rminos del v.8 significan no los meros sentimientos que ellos expresan, sino toda la conducta o comportamiento de unos individuos con otros, de unas naciones con las otras, en cuyo caso tendr\u00edamos afirmado que la vida humana, en todas sus relaciones, depende de Dios.<\/p>\n<p>Incertidumbre de lo por venir (3:9-15).<br \/>\n 9 \u00bfQu\u00e9 provecho saca el que se afana de aquello que hace? 10 Yo he mirado el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que en \u00e9l se ocupen. U Todo lo hace El apropiado a su tiempo, y ha puesto adem\u00e1s en el alma la idea de perduraci\u00f3n, sin que pueda el hombre descubrir la obra de Dios desde el principio hasta el fin. 12 Conoc\u00ed que no hay para \u00e9l otro bien que gozarse y procurarse el bienestar en su vida, 13pues el que uno coma, beba y se goce de su trabajo, don es de Dios. 14Conoc\u00ed que cuanto hace Dios es permanente, y nada se le puede a\u00f1adir, nada quitar, y hace as\u00ed Dios que se le tema. 15 Lo que es, eso fue ya, y lo que fue, eso ser\u00e1, y Dios vuelve a traer lo que ya pas\u00f3.<\/p>\n<p> Todo ocurre a su tiempo, determinado por Dios; pero nosotros desconocemos la hora que ha se\u00f1alado a cada acontecimiento. De ah\u00ed que sea incierto al hombre el porvenir y no pueda disponer las cosas en orden a su propia utilidad. Cohelet ha estudiado el trabajo que Dios ha dado a los hombres (v.11); el estudio del gobierno divino respecto de la actividad humana con el fin de asegurar el \u00e9xito de las acciones; en el cap\u00edtulo primero afirm\u00f3 que su trabajo no hab\u00eda tenido el resultado apetecido, y a\u00f1ade ahora que la raz\u00f3n es debida a que aqu\u00e9l no depende de sus afanes, sino de las diversas circunstancias favorables o desfavorables que Dios en su providencia ha determinado, y que el hombre muchas veces ignora. Y as\u00ed, el hombre no puede descubrir la obra de Dios desde el principio hasta el fin. Las cosas tienen lugar en el tiempo y circunstancias prefijadas por Dios; a los ojos de los hombres van apareciendo en el mundo como aisladas unas de otras, en el tiempo y en el espacio. El hombre siente el deseo &#8211; lo ha puesto Dios en su coraz\u00f3n &#8211; de conocerlas en su continuidad, es decir, anhela un conocimiento m\u00e1s profundo de las cosas que se eleve por encima del momento presente y pueda dar con las causas mismas de las cosas. Pero no puede el hombre comprender la obra de Dios en su conjunto, ni los principios o leyes por las que se rige, por lo que se ve obligado a obrar con esa incertidumbre que no le permite entrever un \u00e9xito seguro en el que pueda confiar y poner su coraz\u00f3n 6.<br \/>\nDado que el hombre ignora los planes de Dios en el gobierno del mundo y no puede, por lo mismo, ordenar los acontecimientos con miras a asegurar el \u00e9xito de sus acciones, no le queda otra cosa m\u00e1s que gozar de esas peque\u00f1as alegr\u00edas que cada d\u00eda le proporciona Dios, y que \u00e9l ha de buscar con la debida moderaci\u00f3n, sin querer penetrar en los inaccesibles e inescrutables designios de Dios y sin ese af\u00e1n desmedido de acumular riquezas que impide gozar de ellas. Cohelet afirma de nuevo que el gozo que las cosas de esta vida proporcionan es un don de Dios (v.13). Es el pensamiento Deu 2:24, a que llega por un razonamiento parecido. Lo advertimos entonces e insistimos ahora: esta afirmaci\u00f3n bastar\u00eda para excluir toda sospecha de ate\u00edsmo o epicureismo en el Eclesiast\u00e9s. \u201cUn autor no es ateo &#8211; comenta Buzy &#8211; si busca y halla a Dios en medio de su felicidad; no es epic\u00fareo si recibe su dicha y goza de ella como venida de la mano de Dios.\u201d 7<br \/>\nConcluye la per\u00edcopa haciendo resaltar la impotencia del hombre frente al orden de cosas establecido por Dios. La afirmaci\u00f3n de que cuanto Dios hace es permanente (v.14) quiere decir que aqu\u00e9l se realiza conforme a una leyes constantes que el hombre no puede alterar, el cual, en consecuencia, ha de buscar su felicidad dentro de esas disposiciones divinas respecto de las acciones humanas. Esa distancia inmensa que separa al hombre de Dios, frente a cuyo poder nada puede, ha de llevarle al reconocimiento de la majestad divina, a ese temor reverencial que implica respeto y veneraci\u00f3n, a la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n. No hay motivo suficiente para atribuir el pensamiento a un autor distinto de Cohelet. En quien, como \u00e9l, est\u00e1 penetrado de la idea de Dios y de su majestad, es natural el pensamiento del temor de Dios. El \u00faltimo verso recuerda 1:9; como dijo all\u00ed, las cosas se suceden como persigui\u00e9ndose unas a otras, movi\u00e9ndose en una especie de c\u00edrculo; pero lo hacen conforme a unas leyes fijas e inmutables, que el hombre no puede disponer conforme a su provecho, no qued\u00e1ndole, como qued\u00f3 indicado, otra actitud prudente que gozar de esas gotas de felicidad que cada d\u00eda le caen de la mano de Dios.<\/p>\n<p>Des\u00f3rdenes sociales (3:16-17).<br \/>\n 16 Otra cosa he visto debajo del sol: que en el puesto de la justicia est\u00e1 la injusticia, y en el lugar del derecho la iniquidad. 17 Por eso me dije: Dios juzgar\u00e1 al justo y al injusto, porque hay un tiempo destinado para todo y para toda obra.<\/p>\n<p> Otra cosa ha llamado profundamente la atenci\u00f3n de Cohelet: las injusticias que cada d\u00eda contemplamos con nuestros ojos. Le ha impresionado en particular el que en el trono de la justicia y del derecho tengan tan frecuentemente asiento la injusticia y la tiran\u00eda. Esto plantea un enigma m\u00e1s a la mente humana y proporciona una desilusi\u00f3n m\u00e1s al coraz\u00f3n del hombre, que busca inquieto la felicidad 8. Esta constataci\u00f3n hace pensar a Cohelet que Dios juzgar\u00e1 al justo y al injusto. Tambi\u00e9n para esto hay un tiempo determinado. Las injusticias reinantes est\u00e1n clamando la intervenci\u00f3n de Dios como juez supremo. El bien debe ser premiado y el mal debe recibir su castigo. Las injusticias no pueden durar siempre. \u00bfDe qu\u00e9 retribuci\u00f3n se trata? No se trata directamente ni de la retribuci\u00f3n final ni de la temporal en este mundo. Cohelet se contenta con afirmar que hay un tiempo determinado en el cual Dios juzgar\u00e1 a los justos y a los injustos y dar\u00e1 a cada uno su merecido, pero desconoce las circunstancias de modo y tiempo. El hecho de que las anomal\u00edas duren hasta el fin de la vida, hay buenos que mueren sin haber recibido en esta vida el premio de su virtud y malos que triunfan hasta el fin de sus d\u00edas, debi\u00f3 hacer pensar a Cohelet en la retribuci\u00f3n del m\u00e1s all\u00e1. Pero la revelaci\u00f3n no hab\u00eda iluminado todav\u00eda las mentes israelitas sobre la diversa suerte de los justos y de los injustos despu\u00e9s de la muerte, y Cohelet se contenta con afirmar la supervivencia de las almas en el seol 9. Intuye que Dios tiene que juzgar toda acci\u00f3n para darle su merecido, pero ignora c\u00f3mo y cu\u00e1ndo 10.<\/p>\n<p>La suerte del hombre, semejante a la de las bestias (3:18-22).<br \/>\n 18 D\u00edjeme tambi\u00e9n acerca del hombre: Dios quiere hacerles ver y conocer que de s\u00ed son como las bestias, 19 porque una misma es la suerte de los hijos de los hombres y la suerte de las bestias, y la muerte del uno es la muerte de las otras, y no hay m\u00e1s que un h\u00e1lito para todos, y no tiene el hombre ventaja sobre la bestia, pues todo es vanidad. 20 Unos y otras van al mismo lugar; todos han salido del mismo polvo, y al polvo vuelven todos. 21 \u00bfQui\u00e9n sabe si el h\u00e1lito del nombre sube arriba, y el de la bestia baja abajo, a la tierra? 22 Y vi que no hay para el hombre nada mejor que gozar de su trabajo, pues \u00e9sa es su parte; \u00bfqui\u00e9n le dar\u00e1 a conocer lo que ha de venir despu\u00e9s de \u00e9l?<\/p>\n<p> A la incomprensibilidad de las leyes con que Dios gobierna el mundo y a las injusticias sociales, muy frecuentes en los d\u00edas de Cohelet, a\u00f1ade el autor otro hecho en esta per\u00edcopa, la m\u00e1s oscura de todo el libro, que contribuye a aumentar el triste cuadro de la condici\u00f3n del hombre sobre la tierra. Hay un conjunto de semejanzas entre el hombre y las bestias, a trav\u00e9s de las cuales parece como que Dios ha querido convencer al hombre de su miseria. Cohelet se refiere al id\u00e9ntico fin que espera a ambos: la muerte y la disoluci\u00f3n del cuerpo en el polvo: la muerte del hombre es la muerte de las bestias y no hay m\u00e1s que un h\u00e1lito para todos (v.19). Lo que ocurre al animal, que un d\u00eda muere y le es retirado el h\u00e1lito vital, sucede tambi\u00e9n al hombre. En lo que a este punto se refiere, no tiene el hombre ventaja alguna sobre los animales. El h\u00e1lito es el aire que, entrando por la nariz, hincha los pulmones y vivifica nuestra sangre desde el primer instante de nuestra vida hasta que exhalamos el \u00faltimo suspiro. Y ese h\u00e1lito es de la misma naturaleza en el hombre y en las bestias y termina igualmente en ambos el d\u00eda de la muerte. Cohelet no compara la vida de uno y otras, sino la muerte, que les es com\u00fan, y con la cual parecen terminar las ventajas que durante la vida aqu\u00e9l ten\u00eda sobre \u00e9stas. El v.20, continuando el mismo pensamiento, constata otra semejanza: ambos han salido del mismo polvo, y al polvo vuelven todos. Es una alusi\u00f3n a Gen 3:9, donde se afirma que Dios cre\u00f3 al hombre del polvo de la tierra. Terminado el curso de su vida, tanto el cuerpo del hombre como el de los animales quedan a los pocos d\u00edas reducidos a polvo. Tampoco en esto tiene el hombre ventaja alguna sobre los animales. Id\u00e9ntica, en consecuencia, es la suerte del hombre y la de la bestia en cuanto a la muerte y respecto de los que despu\u00e9s de ella espera a los cuerpos. Pero los seres vivientes tienen, adem\u00e1s del cuerpo, el h\u00e1lito vital. \u00bfNo ser\u00e1 en este punto el hombre de mejor condici\u00f3n que los animales? Cohelet responde con una proposici\u00f3n, nada f\u00e1cil de interpretar, en forma interrogativa: \u00bfqui\u00e9n sabe si el h\u00e1lito del hombre sube arriba, y el de la bestia baja abajo, a la tierra? Comencemos advirtiendo que los antiguos hac\u00edan distinci\u00f3n entre el h\u00e1lito vital (ruaj) y el alma (nefesh). Aqu\u00e9l es el soplo vital que entra y sale por la nariz, la fuerza vital por la que el hombre vive; el nefes es, en cambio, lo que constituye al hombre ser viviente racional, el \u201calma individual y racional\u201d (Podechard). Cohelet, que habla conforme al lenguaje y concepciones de su tiempo, afirma que el alma, despu\u00e9s de la muerte del hombre, baja al seol (Gen 9:10). En cuanto al h\u00e1lito vital, pone en duda si el del hombre sube a los cielos y el de los animales baja a la tierra. El autor del libro de Job u y el salmista 12 dec\u00edan que el h\u00e1lito del hombre y el de las bestias sub\u00eda a Dios. En los d\u00edas del Eclesiast\u00e9s, m\u00e1s bien parece se opinaba que el del los animales se perd\u00eda en la tierra, mientras que el del hombre, conforme parece requerir su dignidad, volv\u00eda a Dios. Cohelet se permite poner en duda esta manera de pensar y, en consecuencia, pone en tela de juicio el que exista, desde este punto de vista, diferencia entre el hombre y la bestia. Dado que al final del libro 13 el autor afirma que el esp\u00edritu del hombre retorna a Dios, tal vez la duda de Cohelet recaiga principalmente en si el esp\u00edritu de la bestia baja a la tierra o sube, como el del hombre, a Dios, conforme a la opini\u00f3n de los autores sagrados antes mencionados, en cuyo caso la suerte del hombre y la de la bestia ser\u00eda id\u00e9ntica no s\u00f3lo en cuanto a la muerte y la disoluci\u00f3n del cuerpo en el polvo, sino tambi\u00e9n en cuanto al mismo h\u00e1lito vital; triple constataci\u00f3n que pone al hombre de manifiesto su miseria 14.<br \/>\nCohelet no toca la diferencia fundamental entre el animal y el hombre, que coloca a \u00e9ste en un orden superior a aqu\u00e9l: la posesi\u00f3n por parte del hombre de un alma racional destinada a una inmortalidad del todo feliz. La raz\u00f3n es que el Eclesiast\u00e9s intenta constatar, como indicamos, aquello que repercute m\u00e1s bien en detrimento de la dignidad del hombre, para lo que le interesa hacer resaltar, no lo que distingue y ennoblece al ser humano sobre los animales, sino lo que tiene de com\u00fan con ellos.<br \/>\nEl \u00faltimo verso presenta las conclusiones a que le llevaron ya las consideraciones precedentes 15. El ser humano no puede buscar la felicidad en los planes misteriosos de Dios, que no puede ordenar a su propio provecho, ni tampoco en el gobierno de los hombres, en aquel entonces lleno de injusticias. Sujeto, por otra parte, a la muerte como la bestia, su cuerpo vuelve a la tierra, el alma baja al seol, donde no hay distinci\u00f3n entre el bueno y el malo, y el esp\u00edritu, \u00bfqui\u00e9n sabe adonde va? No queda al hombre otra soluci\u00f3n razonable que, dejando a un lado las preocupaciones especulativas y evitando los afanes y trabajos excesivos, gozar de los bienes que su trabajo moderado le proporcione. Tal gozo afirm\u00f3 antes que es un don de Dios, pensamiento fundamental del libro sobre el que volver\u00e1 m\u00e1s veces 16. El inciso de la segunda parte del verso, lo que ha de venir despu\u00e9s de \u00e9l, se refiere no a lo que acaecer\u00e1 despu\u00e9s de la muerte en el m\u00e1s all\u00e1, sino de lo que tendr\u00e1 lugar despu\u00e9s de la misma en la tierra respecto del fruto de su trabajo 17; la expresi\u00f3n hace siempre en el libro referencia a perspectivas terrestres, en las que, por lo dem\u00e1s, se mueve continuamente Cohelet, que jam\u00e1s se preocupa de la suerte que le espera despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n<p>  1 Algunos traducen matar en lugar de herir e interpretan de la venganza o de la pena de muerte impuesta por la autoridad p\u00fablica. &#8211; 2 Mt 9:14-15; 11:16-17. &#8211; 3 2Re 3:19.25. &#8211; 4 Mishna, Sanhedrin 7:5; Mo&#8217;ed qaton 3:17; Chabbath 13:3&#8242;, F. Josefo, De bello iud. 2:15:2. &#8211; 5 5:1; 10,14.20; Pro 17:27-28; Pro 21:23; Pro 17:27-28; Eco 7:15; Eco 9:25; Eco 9:2, Eco 9:5-6.8.13.20-22. &#8211; 6 Algunos traducen el \u03bd. 11: y puso \u201cel mundo\u201d en el arbitrio del hombre, que interpretan o del estudio y conocimiento del mundo que Dios ha hecho posible al hombre (Edwald, Zapletal), o del amor del mundo (Efe 2:2; 1Jn 2:16) (Mendelssohn); pero el t\u00e9rmino hebreo (Ol\u00e1m) no tiene en la Biblia esta significaci\u00f3n. Otros interpretan de la \u201cidea de la eternidad,\u201d que entienden no de la vida eterna en el sentido cristiano, a que nunca hace referencia Cohelet en sus reflexiones, sino de la idea misma de la eternidad por encima de ese conocimiento fragmentario de las cosas que pasan (Ginsburg, Delatre, Mcneile). &#8211; 7 O.C., p.220. &#8211; 8 Este \u00abverso ayuda a resolver la cuesti\u00f3n del autor del libro en cuanto a la atribuci\u00f3n salom\u00f3nica. El rey sabio no pudo decir esto, ni de su reino ni del de su padre David, sin faltar a la verdad. La afirmaci\u00f3n refleja una \u00e9poca posterior, en que reyes y ministros oprim\u00edan al pueblo. Cf. 4:1; 5:7; 8:10-14. &#8211; 9 9:10. &#8211; 10 La segunda parte del v.1y est\u00e1 incompleta. El texto hebreo dice: y sobre toda cosa all\u00ed. Algunos autores completan a\u00f1adiendo el sustantivo zemdn (tiempo determinado; cf. 3:1), o mejor, mishp\u00e1t (derecho, juicio; cf. 8:6; 11:9:12:14). &#8211; 11 34.14-15 2:7; 7:1. L.onelet no hace en sus reflexiones referencia al m\u00e1s all\u00e1. &#8211;  11 34.\u03b94-\u03b95-  &#8211; 12 10 4:29-30.  &#8211; 13 12:7. &#8211; 14 Cf. Introducci\u00f3n: Supuestos errores de Cohelet: Materialismo p.86s &#8211; 15 2:24; 3:12. &#8211; 16 2:24; 3:I3; 5:17-16<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>su tiempo \u2026 su hora.<\/b> No solo Dios fija la norma y retira o dispensa la satisfacci\u00f3n (<span class='bible'>Ecl 2:26<\/span>), sino que \u00c9l se\u00f1ala \u00abtiempos\u00bb y \u00absazones\u00bb. Las empresas terrenales son buenas en su sitio y tiempo apropiados, pero improductivas cuando se va tras ellas como el principal objetivo (cp. vv. <span class='bible'>Ecl 3:9-10<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n registra la err\u00f3nea b\u00fasqueda de Salom\u00f3n por una mayor sabidur\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Ecl 3:1-22<\/span>; <span class='bible'>Ecl 4:1-16<\/span>; <span class='bible'>Ecl 5:2-20<\/span> : El segundo ciclo de reflexiones presenta una estructura similar al primero: un nuevo poema introduce la serie (<span class='bible'>Ecl 3:2-8<\/span> = <span class='bible'>Ecl 1:4-11<\/span>) y la pregunta program\u00e1tica la enmarca (<span class='bible'>Ecl 3:9<\/span>; <span class='bible'>Ecl 5:16<\/span> b) en inclusi\u00f3n menor, hasta llegar al desenlace de la \u201cm\u00ednima felicidad\u201d (<span class='bible'>Ecl 5:18-20<\/span> = <span class='bible'>Ecl 2:24-26<\/span>), que en esta segunda parte ofrece otras dos formulaciones adicionales (<span class='bible'>Ecl 3:12-13<\/span>; <span class='bible'>Ecl 3:22<\/span>). Aunque reaparecen algunos temas de la primera parte (tiempo, sabios y necios, riqueza y herencia), la mayor\u00eda son nuevos: la obra de Dios, la injusticia, el destino del ser humano, la religiosidad, las relaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 un tiempo y un momento:<\/b><\/i> El poema sobre los tiempos contempla el \u201ctiempo del ser humano\u201d en los momentos m\u00e1s significativos de su existencia entre el nacimiento y la muerte (<span class='bible'>Ecl 3:2<\/span>). En catorce binas antit\u00e9ticas aparece una serie de acciones con absoluta regularidad formal, pero sin especial orden l\u00f3gico. A su vez, cada bina forma una expresi\u00f3n polar que casi siempre tiene relaci\u00f3n con la siguiente, conformando as\u00ed una serie de siete pares paralelos. Para la sabidur\u00eda tradicional israelita el acierto y el \u00e9xito depend\u00edan del conocimiento de la ocasi\u00f3n propicia establecida para cada acci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El control del tiempo por Dios. El prop\u00f3sito de esta secci\u00f3n es el de llamarnos a un concepto de la soberan\u00eda de Dios que asegura y a la vez modera al lector. Asegura por causa del control de Dios; y, sin embargo, modera porque el control de Dios permanece misterioso. 1 Hay prop\u00f3sito en la vida debido a la supervisi\u00f3n divina de sus estaciones (ver Sal. 31:15 \u201cEn tus manos est\u00e1n mis tiempos\u201d). Tiempo quiere decir una \u201cocasi\u00f3n\u201d o \u201cestaci\u00f3n\u201d; todo lo que se quiere puede traducirse \u201cprop\u00f3sito\u201d y se\u00f1ala a lo que uno desea hacer. 2-8  El control del tiempo por Dios se impone sobre nosotros. El v. 2a trata del principio y fin de la vida (y por lo tanto todo lo incluido). Tres pares (2b, 3) tra tan de actividades que construyen o destruyen (los verbos son usados amplia y figurativamente). Luego vienen emociones (4), privadas (llorar \u2026 re\u00edr) y p\u00fablicas (estar de duelo \u2026 bailar). Esparcir piedras y juntar se refiere probablemente a la agresi\u00f3n de arruinar campos, y a preparar la tierra para el cultivo (lo opuesto a 2 Rey. 3:25; en Isa. 62:10 se refiere a dar la bienvenida a un conquistador). Las fra ses en el v. 5 se refieren a enemistad y amistad, individual y colectiva. Luego (6, 7a) es reflexi\u00f3n sobre posesiones o ambiciones, empezando o abandonando la b\u00fasqueda de lo que uno quiere, conservando o despoj\u00e1ndose de lo que uno tiene. Los vv. 7b, 8 se refieren al hablar (callar \u2026 hablar) y a las relaciones, personales (amar \u2026 aborrecer) y nacionales (guerra \u2026 paz).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.1-5.20 Lo que quiere decir Salom\u00f3n en esta secci\u00f3n es que Dios tiene un plan para todas las personas. Por lo tanto, proporciona ciclos de vida y trabajo para que lo realicemos. A pesar de que nos enfrentamos con muchos problemas que parecen contradecir los planes de Dios, estos no deben ser obst\u00e1culos para creer en El, sino m\u00e1s bien oportunidades para descubrir que, sin Dios, los problemas de la vida no ofrecen soluciones duraderas.3.1-8 Ser oportuno es importante. Todas las experiencias enumeradas en estos vers\u00edculos son oportunas en ciertos momentos. El secreto de estar en paz con Dios es descubrir, aceptar y apreciar el momento perfecto seg\u00fan El. El peligro es dudar o resentirnos por el sentido de oportunidad de Dios. Esto puede conducirnos a la desesperaci\u00f3n, a la rebeli\u00f3n o a seguir adelante sin su consejo.3.8 \u00bfCu\u00e1ndo es tiempo de aborrecer? No debemos aborrecer a la gente mala, sino aborrecer lo que hacen. Tambi\u00e9n debemos aborrecer que maltraten a la gente, que los ni\u00f1os se est\u00e9n muriendo de hambre y que se deshonre a Dios. Adem\u00e1s, debemos aborrecer el pecado en nuestra vida. Esta es una actitud de Dios (v\u00e9ase Psa 5:5).3.9-13 El que usted disfrute su trabajo depende en gran manera de su actitud. El trabajo se vuelve pesado cuando uno pierde el sentido del prop\u00f3sito que Dios tiene con \u00e9l. Podemos disfrutar de nuestro trabajo si (1) recordamos que Dios nos ha dado trabajo y nos ha capacitado para llevar a cabo ciertas tareas (3.10) y (2) nos damos cuenta de que el fruto de nuestro trabajo es un regalo que proviene de Dios (3.13). Vea su trabajo como una forma de servir al Se\u00f1or.3.11 Dios \u00abha puesto eternidad en el coraz\u00f3n de ellos\u00bb significa que nunca podremos estar completamente satisfechos con los placeres y logros terrenales. Debido a que Dios nos ha creado a su imagen, (1) tenemos ansias espirituales (2) y valores eternos, y (3) nada que no sea el Dios eterno puede satisfacernos verdaderamente. El ha puesto en nosotros a\u00f1oranza por ese mundo perfecto que s\u00f3lo se halla bajo su gobierno perfecto. Nos ha permitido vislumbrar la perfecci\u00f3n de su creaci\u00f3n, pero s\u00f3lo en un d\u00e9bil resplandor. No podemos ver el futuro ni comprender todas las cosas. De modo que debemos confiar en El ahora y realizar aqu\u00ed el trabajo que nos corresponde.3.12 Ser feliz y hacer el bien mientras vivimos son metas dignas para la vida, pero podemos ir tras ellas de manera equivocada. Dios quiere que disfrutemos la vida. Cuando tenemos el mismo punto de vista de Dios, descubrimos que el verdadero placer se encuentra en disfrutar lo que tenemos como regalo de Dios, no en lo que acumulamos.3.14 \u00bfCu\u00e1l es el prop\u00f3sito de la vida? Es llegar a temer al Dios todopoderoso. Temer a Dios significa respetar, estar delante de El en temor por lo que El es. El prop\u00f3sito de la vida comienza con la persona que conocemos, no con lo que sabemos ni con lo buenos que somos. No podr\u00e1 cumplir con el prop\u00f3sito que Dios le ha dado a menos que usted le tema y le d\u00e9 el primer lugar en su vida.3.16 Hay maldad en lugar de justicia. Esto incluso afecta al sistema legal. Salom\u00f3n se pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda ser perfecto el plan de Dios cuando hay tanta injusticia y opresi\u00f3n en el mundo (4.1). Concluy\u00f3 que Dios no pasa por alto la injusticia, sino que terminar\u00e1 con ella cuando llegue el momento que tiene se\u00f1alado (12.13, 14).3.16ss Salom\u00f3n reflexina sobre varias aparentes contradicciones en cuanto al control que Dios tiene sobre el mundo: (1) existe la impiedad donde deb\u00eda haber justicia (3.16, 17), (2) personas creadas a la imagen de Dios mueren como animales (3.18-21), (3) nadie consuela a los oprimidos (4.1-3), (4) demasiada gente est\u00e1 motivada por la envidia (4.4-6), (5) la gente est\u00e1 sola (4.7-12), (6) el reconocimiento por los logros es temporal (4.13-16). Es muy f\u00e1cil utilizar esas contradicciones como excusas para no creer en Dios. Sin embargo, Salom\u00f3n las utiliz\u00f3 para mostrar la forma en la que podemos mirar sinceramente los problemas de la vida y aun as\u00ed mantener nuestra fe en Dios. Esta vida no es todo lo que hay, y aun as\u00ed en esta vida no debemos juzgar a Dios porque no lo sabemos todo. El plan de Dios es que vivamos para siempre con El. Por lo tanto viva con los valores eternos a la vista, y tome nota de que todas esas contradicciones ser\u00e1n aclaradas alg\u00fan d\u00eda por el Creador mismo (12.14).3.19-22 Nuestros cuerpos no pueden vivir para siempre en el estado presente. En ese sentido, la humanidad y los animales son iguales. Sin embargo, Salom\u00f3n reconoci\u00f3 que Dios ha dado al hombre la esperanza de la eternidad (v\u00e9ase la nota a 3.11), y que Dios nos juzgar\u00e1 en el m\u00e1s all\u00e1 (3.17; 12.7, 14), lo que nos hace diferentes de las bestias. Debido a que el hombre tiene la eternidad implantada en su coraz\u00f3n, tiene un prop\u00f3sito \u00fanico en el plan general de Dios. Aun as\u00ed, el prop\u00f3sito de Dios no lo podemos descubrir por nuestros propios esfuerzos, sino estableciendo una relaci\u00f3n con El y buscando su direcci\u00f3n. \u00bfEst\u00e1 usted viviendo ahora como Dios quiere? \u00bfVe la vida como un regalo divino?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201csaz\u00f3n; per\u00edodo; tiempo oportuno\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 106 2Re 5:26; Pro 15:23; Ecl 3:17<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> un tiempo se\u00f1alado.  V\u00e9ase coment. en vers. 11. <\/p>\n<p><p> un tiempo para cada suceso.  Cada suceso tiene su lugar apropiado en el misterioso ciclo de la naturaleza y de la experiencia humana. El poema que sigue (vers. 2\u2013 9) da ejemplos espec\u00edficos de la verdad declarada aqu\u00ed.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> El tema de este cap\u00edtulo es el tiempo (vers. 1\u2013 8, 11, 17). El autor reconoce que hay un tiempo apropiado para cada una de las varias actividades en la experiencia humana. Tambi\u00e9n afirma que el hombre no puede entender porqu\u00e9 Dios hace las cosas (vers. 11), ni puede descubrir el futuro de la humanidad (vers. 21, 22).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Salom\u00f3n medita en el soberano dise\u00f1o de Dios (<span class='bible'>Ecl 3:1-22<\/span>) y concluye que todos los sucesos de la vida est\u00e1n divinamente establecidos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>deleite<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] La vida del hombre, la de las plantas y animales tienen su tiempo limitado.[11] El hombre las convierte en malas, cuando no hace de ellas el uso apropiado.[19] El cuerpo del hombre muere y se deshace como los animales y las plantas. En esta semejanza halla el alma del sabio un poderoso motivo para no fijar su coraz\u00f3n en los bienes terrenos. Gen 2, 7; Sal 104 (103), 29-30.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora: Todo tiene su tiempo, o hay un tiempo se\u00f1alado. Ecl 3:17; Ecl 7:14; Ecl 8:5, Ecl 8:6; 2Re 5:26; 2Cr 33:12; Pro 15:23; Mat 16:3. debajo del cielo. Ecl 1:13; Ecl 2:3, Ecl 2:17. Fuente: El Tesoro del Conocimiento &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-eclesiastes-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Eclesiast\u00e9s 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17989","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17989"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17989\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}