{"id":18105,"date":"2022-06-20T02:52:25","date_gmt":"2022-06-20T07:52:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-eclesiastes-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:52:25","modified_gmt":"2022-06-20T07:52:25","slug":"comentario-de-eclesiastes-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-eclesiastes-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Eclesiast\u00e9s 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Ciertamente he dedicado mi coraz\u00f3n a todas estas cosas para aclarar todo esto: que los justos y sabios, y sus hechos, est\u00e1n en la mano de Dios. Si se trata del amor o del odio, el hombre no lo sabe. Todo lo que est\u00e1 delante de ellos<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Ciertamente he dado mi coraz\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 1:17<\/span>; <span class='bible'>Ecl 7:25<\/span>; <span class='bible'>Ecl 8:16<\/span>; <span class='bible'>Ecl 12:9<\/span>, <span class='bible'>Ecl 12:10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>que los justos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 8:14<\/span>; <span class='bible'>Deu 33:3<\/span>; <span class='bible'>1Sa 2:9<\/span>; <span class='bible'>2Sa 15:25<\/span>, <span class='bible'>2Sa 15:26<\/span>; <span class='bible'>Job 5:8<\/span>; <span class='bible'>Sal 10:14<\/span>; <span class='bible'>Sal 31:5<\/span>; <span class='bible'>Sal 37:5<\/span>, <span class='bible'>Sal 37:6<\/span>; <span class='bible'>Pro 16:3<\/span>; <span class='bible'>Isa 26:12<\/span>; <span class='bible'>Isa 49:1-4<\/span>; <span class='bible'>Jer 1:18<\/span>, <span class='bible'>Jer 1:19<\/span>; <span class='bible'>Jua 10:27-30<\/span>; <span class='bible'>1Co 3:5-15<\/span>; <span class='bible'>2Ti 1:12<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:5<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>no saben los hombres.<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 7:15<\/span>; <span class='bible'>Sal 73:3<\/span>, <span class='bible'>Sal 73:11-13<\/span>; <span class='bible'>Mal 3:15-18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Iguales cosas le suceden al bueno como al malo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 9:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La muerte es necesaria en el hombre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 9:4-6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Consuelo es su porci\u00f3n en esta vida,<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 9:7-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La incertidumbre en esta tierra,<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 9:11-12<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La sabidur\u00eda es mejor que la fuerza,<\/i><\/b> <span class='bible'>Ecl 9:13-18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>est\u00e1n en la mano de Dios<\/b>\u00a0significa \u00aben control y posesi\u00f3n de Dios\u00bb.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>amor \u2026 odio:<\/b>\u00a0A veces en hebreo cuando se ponen dos ant\u00f3nimos juntos quiere decir: \u00abtodo\u00bb. Las palabras amor y odio tienen m\u00e1s sentido si se entienden como la aprobaci\u00f3n o desaprobaci\u00f3n de Dios<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 9. Incertidumbres y Anomal\u00edas, Actitud Practica.<\/p>\n<p>Las obras del justo y del sabio, en las manos de Dios (9:1-4).<br \/>\n 1 Poniendo en mi coraz\u00f3n todo esto, vi bien que el justo y el sabio y sus obras est\u00e1n en las manos de Dios, y ni siquiera sabe el hombre si es objeto de amor o de odio; todo est\u00e1 encubierto ante \u00e9l. 2 Todo a todos sucede de la misma manera; una misma es la suerte que corren el justo y el imp\u00edo, el bueno y el malo, el puro y el impuro, el que sacrifica y el que no ofrece sacrificios; como el hombre de bien, el malhechor; como el que jura, el que aborrece el juramento. 3 Este mal hay en todo cuanto existe bajo el sol: que sea una misma la suerte de todos y que el coraz\u00f3n de los hijos de los hombres est\u00e9 lleno de mal y de enloquecimiento durante la vida, y luego la muerte. 4a \u00bfY qui\u00e9n es exceptuado?<\/p>\n<p> Comienza el autor afirmando que las obras del justo y del sabio est\u00e1n en las manos de Dios, de modo que el \u00e9xito de las mismas no depende de su justicia o su sabidur\u00eda, sino de la voluntad de Dios. Y el Se\u00f1or lo otorga, no conforme a los merecimientos del hombre, concedi\u00e9ndolo al bueno y deneg\u00e1ndolo al malo, sino conforme a su benepl\u00e1cito, que no coincide con el mencionado criterio. A todos, en su providencia general, trata Dios de la misma manera; indistintamente hace llover para los justos y los injustos; para unos y otros igualmente hace salir cada ma\u00f1ana el sol. Y una misma suerte ha dispuesto para las diversas clases de hombres, para los puros y para los impuros, es decir, para los que cumplen las prescripciones legales y para quienes las infringen; para los que juran y para los que aborrecen el juramento, cuyo uso era frecuent\u00edsimo entre los jud\u00edos, lo que origin\u00f3 los abusos que determinaron la prohibici\u00f3n que del mismo hicieron los esenios1 y las recomendaciones de Jesucristo en la declaraci\u00f3n del segundo precepto 2. Si, pues, Dios concede o niega el \u00e9xito de las obras independientemente de que sean buenos o malos, si trata a todos de una misma manera y los destina a una misma suerte, resulta que el hombre, por el buen o mal resultado de sus obras, de sus empresas, no puede colegir si es digno de amor o de odio delante de Dios. De ning\u00fan modo se puede concluir de estos versos la incertidumbre sobre el estado de gracia o pecado en el hombre 3.<br \/>\nPrivado Cohelet de la revelaci\u00f3n neotestamentaria sobre la retribuci\u00f3n de la vida futura, no puede menos de lamentarse de esa igualdad entre la suerte de los justos y de los injustos, que, natura\u00edmente, \u00e9l considera como una anomal\u00eda inexplicable. Igualdad que culmina en la muerte, de la que nadie es exceptuado. Y esta actitud de Dios, que trata a todos de la misma manera, viene a ser ocasi\u00f3n e incentivo a los malvados para entregarse sin temor alguno a los instintos e inclinaciones de su naturaleza.<\/p>\n<p>La condici\u00f3n de los vivos, preferible a la de los muertos (9:4b-6).<br \/>\n 4b Mientras uno vive hay esperanza, que mejor es perro vivo que le\u00f3n muerto; 5 pues los vivos saben que han de morir, mas el muerto nada sabe y ya no espera recompensa, habi\u00e9ndose perdido ya su memoria. 6 Amor, odio, envidia, para ellos ya todo se acab\u00f3; no toman ya parte alguna en lo que sucede bajo el sol.<\/p>\n<p> Estos versos hacen resaltar las ventajas de la vida sobre el estado que, seg\u00fan las creencias de Cohelet y los israelitas de su tiempo, esperaba al hombre despu\u00e9s de su muerte. Mientras uno vive, por mal que le vaya en la tierra, siempre queda la esperanza de conseguir, mediante el trabajo y el salario, d\u00edas mejores, m\u00e1s felices y m\u00e1s pr\u00f3speros. La experiencia nos dice, aun a nosotros cristianos, que la vida, no obstante todas sus miserias, es el bien m\u00e1s apetecible para el hombre. Para comprender la fuerza del refr\u00e1n en boca de nuestro autor hay que tener en cuenta que el perro, como animal impuro4, era objeto de desprecio para los orientales5; el le\u00f3n, por el contrario, s\u00edmbolo de la fuerza, era estimado como el m\u00e1s noble de todos los animales 6. El sentido es que es preferible ser el \u00faltimo y m\u00e1s despreciable de los animales estando vivo, que el mejor y m\u00e1s estimado de todos ellos estando muerto.<br \/>\nEl v.5 contin\u00faa el mismo pensamiento, que propone bajo una forma que puede dar lugar a falsas interpretaciones, si no se tiene en cuenta el contexto de la frase. Cohelet contrapone sencillamente la condici\u00f3n de los vivos y la condici\u00f3n que, seg\u00fan la concepci\u00f3n del Antiguo Testamento, esperaba a los muertos, y es en contraste con \u00e9sta como hay que interpretar aqu\u00e9lla. Los vivos saben que han de morir, es decir, viven todav\u00eda y pueden disfrutar de los bienes y felicidad que Dios les conceda en esta vida, tan querida por m\u00e1s que est\u00e9 llena de miserias, mientras que los muertos ya no saben nada; para los sabios, el conocer, el saber, es la m\u00e1s noble manifestaci\u00f3n de la vida; no esperan salario alguno, privados como est\u00e1n de toda actividad y trabajo que pudiera merecerlo; m\u00e1s a\u00fan, al cabo de cierto tiempo, ni memoria queda de ellos entre los vivos, de modo que ya no cuentan para nada, lo que constituye para Cohelet gran desilusi\u00f3n 7. El autor no pone en duda o niega la inmortalidad del alma y la retribuci\u00f3n futura, sino que las ignora, y compara la condici\u00f3n de los vivos con la de los muertos conforme a sus concepciones respecto del seol. San Jer\u00f3nimo, que conoc\u00eda el valor de las obras humanas en orden a la retribuci\u00f3n futura, se\u00f1ala una diferencia digna de reflexi\u00f3n para los cristianos: \u201cLos vivientes &#8211; escribe -, ante el temor de la muerte, pueden realizar buenas obras; los muertos, en cambio, nada pueden a\u00f1adir a lo que se llevaron al despedirse de la vida. Ya no hay para los muertos tiempo en el que puedan merecer y conseguir el premio\u201d8. El v.6, que da la clave para interpretar los versos precedentes, recuerda que los afectos y m\u00e1s violentas pasiones cesan en su actividad en el momento de la muerte, que rompe toda relaci\u00f3n con este mundo visible.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n de las precedentes consideraciones (9:7-10).<br \/>\n 7 Ve, come alegremente tu pan y bebe tu vino con alegre coraz\u00f3n, pues que se agrada Dios en tus buenas obras. 8 V\u00edstete en todo tiempo de blancas vestiduras y no falte el ung\u00fcento sobre tu cabeza. 9 Goza de la vida con tu amada compa\u00f1era todos los d\u00edas de la fugaz vida que Dios te da bajo el sol, porque \u00e9sa es tu parte en esta vida entre los trabajos que padeces debajo del sol.10 Cuanto tu mano pueda hacer, hazlo alegremente, porque no hay en el sepulcro, adonde vas, ni obra, ni raz\u00f3n, ni ciencia, ni sabidur\u00eda.<\/p>\n<p> Otra vez nos presenta la conclusi\u00f3n ya conocida de todas sus precedentes investigaciones, enumerando, esta vez en t\u00e9rminos m\u00e1s expl\u00edcitos, aquellas cosas en que el hombre suele hallar una felicidad mayor en esta vida. Menciona en primer lugar el disfrute de los bienes materiales, simbolizados en el pan y el vino, seguramente por ser en los banquetes donde aqu\u00e9llos proporcionan una satisfacci\u00f3n mayor. Y esto con alegr\u00eda, porque, si \u00e9sta falta, aqu\u00e9llos no pueden dar esa felicidad que desea el coraz\u00f3n. Al conceder Dios esos bienes materiales y la facultad de disfrutar de ellos, manifiesta, por lo mismo, que se complace en que el hombre goce del fruto de sus obras. Se refiere despu\u00e9s a las blancas vestiduras y los ung\u00fcentos que se empleaban -en los d\u00edas de fiesta entre los jud\u00edos, y tambi\u00e9n entre los romanos 9, y son, por lo mismo, s\u00edmbolos de la alegr\u00eda que reinaba en semejantes ocasiones. Completa el cuadro de los placeres terrenales con la invitaci\u00f3n a los gozos familiares: goza, dice Cohelet, de la vida con tu amada compa\u00f1era. Entre las cosas que dan al hombre una satisfacci\u00f3n mayor y le conpensan m\u00e1s las desilusiones a que ha ido haciendo menci\u00f3n a lo largo de sus experiencias, ocupa un lugar preeminente la mujer, cuya alegra compa\u00f1\u00eda es la mejor compensaci\u00f3n frente a los trabajos y contrariedades de la vida. No hay contradicci\u00f3n alguna entre las afirmaciones Deu 7:26-28, en que se emite un juicio muy desfavorable de la mujer, y esta que la considera como fuente de gozo. All\u00ed se trataba de la mujer corrompida, que arrastra al hombre a des\u00f3rdenes morales que llevan consigo fatales consecuencias (v.26), y de la dificultad de encontrar una mujer adornada de todas las cualidades que hacen de ella una esposa ideal (v.28); aqu\u00ed, en cambio, de la mujer buena que, llevando una vida ordenada con su marido, le proporciona el mejor gozo de su existencia, del que Cohelet le recomienda disfrute los d\u00edas de su vida. No hay en la per\u00edcopa invitaci\u00f3n alguna a una vida de org\u00eda y desenfreno, sino a una alegr\u00eda y gozo moderados, bajo la mirada de Dios, como se infiere del mismo contexto y lugares paralelos 10.<br \/>\nConcluye con una recomendaci\u00f3n al trabajo, ya que \u00e9ste, tomado con la debida moderaci\u00f3n, asegura las fuentes de felicidad relativa antes indicadas. Y esto mientras se vive sobre la tierra, pues con la muerte concluye toda actividad f\u00edsica y mental n. Ante semejante consideraci\u00f3n, Ben Sirac aconsejaba igualmente aprovechar los goces de la tierra, y tambi\u00e9n el hacer bien a los dem\u00e1s. Y el Ap\u00f3stol, con una perspectiva m\u00e1s amplia y elevada, escrib\u00eda a los g\u00e1latas: \u201cMientras hay tiempo, hagamos bien a todos, especialmente a los hermanos en la fe.\u201d 12<\/p>\n<p>Incertidambre del \u00e9xito (Deu 9:11-12).<br \/>\n 11 De nuevo observ\u00e9, y vi debajo del sol que no es de los \u00e1giles el correr, ni de los valientes el vencer, ni aun de los sabios el pan, ni de los entendidos la riqueza, ni aun de los cuerdos el favor, sino que el tiempo y el acaso en todo se entremezclan. 12 Y ni aun su hora conoce el hombre; como pez que es cogido en una mala red y como p\u00e1jaro que se enreda en el lazo, as\u00ed se enredan los hijos de los hombres en el mal tiempo cuando de improviso los coge.<\/p>\n<p> Cohelet nos coloca frente a una nueva reflexi\u00f3n, en que va a poner de relieve la frecuente inutilidad de los esfuerzos humanos, f\u00edsicos e intelectuales, en orden a conseguir el \u00e9xito pretendido. La raz\u00f3n est\u00e1 en que \u00e9ste depende de diversas circunstancias, las cuales escapan al poder del hombre y hacen fallar a veces los m\u00e1s h\u00e1biles c\u00e1lculos humanos. \u201cEl sabio &#8211; escribe S\u00e9neca &#8211; espera el principio de todas las cosas, no el \u00e9xito. Los principios est\u00e1n en nuestro poder; del \u00e9xito final juzga la fortuna\u201d 13. Tanto, que los romanos y los mismos jud\u00edos dieron culto a la diosa Fortuna 14. De este verso concluyen algunos que ya en tiempo de Cohelet hab\u00edan sido introducidos los juegos griegos, que, para el tiempo de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, testifican los libros de los Macabeos 15.<br \/>\nM\u00e1s a\u00fan, ni su hora conoce el hombre, es decir, el momento en que la adversidad o el infortunio, la muerte tal vez, hace fallar sus m\u00e1s halag\u00fce\u00f1as esperanzas. Ilustra el autor su pensamiento con una doble comparaci\u00f3n: cuando m\u00e1s tranquilo surca el pez la superficie de las aguas y m\u00e1s \u00e1vido se lanza el p\u00e1jaro a los granos que le ha tendido el cazador, un ardid que no esperan hace caer a aqu\u00e9l en la tupida red y a \u00e9ste en el lazo escondido; as\u00ed ocurre al hombre, cuando m\u00e1s alegre y confiado tiende su mano para recoger el \u00e9xito que ya le sonr\u00ede, una circunstancia inesperada hace fallar sus c\u00e1lculos, Con esto no quiere Cohelet despreciar la actividad humana, que es necesaria, ni negar la influencia de la sabidur\u00eda en el \u00e9xito de las empresas, que a continuaci\u00f3n valorar\u00e1, sino advertir los l\u00edmites que las circunstancias imponen a uno y otra.<\/p>\n<p>Valor de la sabidur\u00eda. No siempre reconocido (Deu 9:13-17).<br \/>\n 13 Otra cosa he visto debajo del sol que fue para m\u00ed una gran lecci\u00f3n: 14 haber una ciudad peque\u00f1a con poca gente dentro, contra la cual vino un gran rey y la asedi\u00f3, levantando contra ella grandes fortificaciones; 15 y haber un hombrecillo, pobre, pero sabio, que con su sabidur\u00eda salv\u00f3 la ciudad. Y, sin embargo, de aquel hombre pobre nadie se acordaba. 16 Entonces me dije: M\u00e1s vale la sabidur\u00eda que la fuerza; pero la sabidur\u00eda del pobre es despreciada y sus palabras no son escuchadas. 17 Las palabras del sabio, proferidas con calma, se hacen o\u00edr mejor que los gritos del que manda a necios. 18 M\u00e1s vale la sabidur\u00eda que las armas de guerra, y un yerro destruya mucho bien.<\/p>\n<p> Cohelet expone en esta per\u00edcopa las ventajas que en algunos casos tiene la sabidur\u00eda. La narraci\u00f3n no es lo suficientemente precisa en sus detalles para poder afirmar si se trata de un hecho hist\u00f3rico o de una especie de par\u00e1bola 16. La conquista de la peque\u00f1a ciudad por parte del gran rey no parec\u00eda ofrecer gran dificultad. Pero la estratagema de un humilde, pero sabio habitante, logra salvarla. \u201cY es que la sabidur\u00eda, como escribe A Lapide, ense\u00f1a a vencer el miedo, a moderar la audacia, a mantener elevada y firme la mente y la constancia en los peligros y situaciones arduas, a posponer la vida a la virtud, a despreciar la muerte.\u201d17<br \/>\nPero la gloria del hombre humilde fue ef\u00edmera. En rigor de justicia debi\u00f3 ser honrado y su memoria pasar a la posteridad como el libertador de sus conciudadanos; pero no encontr\u00f3, debido sin duda a su condici\u00f3n humilde, sino el olvido entre aquellos a quienes hab\u00eda librado de caer en manos de los enemigos. De la historieta, nuestro autor saca una doble conclusi\u00f3n: la preeminencia de la sabidur\u00eda sobre la fuerza 18, y la indiferencia que aun de ella se hace cuando sale de la boca del humilde.<br \/>\nProbablemente, el v.16 sugiri\u00f3 a Cohelet las constataciones de los versos siguientes. La primera hace un elogio de las palabras del sabio, que, pronunciadas con esa gravedad que suele caracterizarle, ejercen sobre el auditorio un impacto mayor que las voces estent\u00f3reas de quien pretendiese con ellas imponer orden en una aglomeraci\u00f3n de necios. La segunda es una conclusi\u00f3n directa de la an\u00e9cdota anteriormente referida y doctrina com\u00fan de los sabios. La tercera, que indica el mal tan grande que un error puede traer consigo, halla en las p\u00e1ginas b\u00edblicas numerosas confirmaciones, comenzando por el que dio origen a todos los dem\u00e1s, la desobediencia de nuestros primeros padres en el para\u00edso. Cohelet tendr\u00eda con frecuencia en su mente la conducta de Roboam, que, con desatender el consejo de los ancianos y seguir el de los j\u00f3venes inexpertos, dio origen a la divisi\u00f3n del reino salom\u00f3nico 19. La est\u00fapida incompetencia de un hombre hace a veces fracasar brillantes planes trazados por una mano sabia y prudente.<\/p>\n<p>  1 Sch\u00fcrer, Geschichte des J\u00fcdischen Volkes im Zeitalter Jesu Christi (Leipzig 1909 4.a ed.) p.663. &#8211; 2 Mt 5:34. &#8211; 3 Los justos no pueden tener certeza, absoluta de su estado de gracia, como ense\u00f1a el concilio Tridentino (s.vi c.9: Dz. 802). Pero la pueden tener moral por la posesi\u00f3n de los frutos del Esp\u00edritu Santo, que enumera el ap\u00f3stol San Pablo, certeza que es tanto mayor cuanto m\u00e1s crece el alma en gracia y buenas obras. &#8211; 4 Los jud\u00edos divid\u00edan los animales en puros e impuros. Solamente los primeros pod\u00edan comerse y ofrecerse en sacrificio. &#8211;  5 Sam 17:43; 2Sa 3:8; 2Sa 9:8; 2Sa 16:9; Mat 15:26; Rev 22:15. &#8211; 6 Gen 49:9; Isa 38:13; Lam 3:10; Ose 13:7; Stg 10:6. &#8211; 7 1:11; 2:16. &#8211; 8 Citado en A Lapide, o.c., p.312. &#8211;  9 Gen 41:42; Jue 10:3; Est 8:15; 2Sa 12:20; 2Sa 19:24; Amo 6:6; Sal 23:5; Sab 2:7.  Mishna, Semah\u00fcth 2:10; Talmud, Chabbath 1143, loma 39b. Horacio, Sat. 5:56-61. &#8211; 10 2:24-25; 5J7-I9. &#8211; 11 Sal 6:6; 88:4-7.11-13. &#8211; 12 Gal 6:10. San Gregorio Taumaturgo y despu\u00e9s San Jer\u00f3nimo afirmaron que en los v.7-10 Cohelet hace hablar a un fil\u00f3sofo pagano. Algunos han querido derivarlos de un fragmento parecido que se encuentra en el poema de Gilgamesh (cf. Podechard, o.c., p.414; Barton, o.c., p.162). El contenido de estos versos est\u00e1 plenamente de acuerdo con su tesis sobre la felicidad relativa, por lo que en ellos es claro que habla \u00e9l. &#8211;  13 Eptst.  14. &#8211; 14 Isa 65:11. &#8211; 15 1Ma 1:14-15; 2Ma 4:9-14. &#8211; 16 O.C., p.III-112. &#8211;  17 Q.C., p.328. &#8211; 18 7:20; Pro 21:22. &#8211; 19 1 Re 12.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>en la mano de Dios.<\/b> No habr\u00e1 injusticias en el juicio final de los justos o de los malvados, porque Dios recuerda a unos y a otros con todo detalle.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Ecl 9:1-6<\/span> : En tono claramente conclusivo, Coh\u00e9let saca consecuencias de sus reflexiones precedentes, mientras se hace m\u00e1s fuerte y determinante el espectro de la muerte, que obliga a replantear toda la vigente escala de valores. La perspectiva de un \u201cdestino com\u00fan\u201d es el l\u00edmite ante el que se estrellan todas las ilusiones y distinciones humanas entre sabidur\u00eda y necedad, justicia e injusticia, religiosidad e impiedad (<span class='bible'>Ecl 9:2<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 16:1<\/span>; <span class='bible'>Pro 16:9<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 todo lo tienen delante:<\/b><\/i> A partir de una ligera correcci\u00f3n del hebreo hkl (todo) por hbl (ilusi\u00f3n); la versi\u00f3n griega de los LXX dice: todo les parece vana ilusi\u00f3n (un absurdo).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.2 \u00abTodo acontece de la misma manera a todos\u00bb significa que todos moriremos.9.5, 10 Cuando Salom\u00f3n dice que los muertos no saben nada y que no hay trabajo, ni planificaci\u00f3n, ni conocimiento, ni entendimiento en la muerte, no est\u00e1 contrastando la vida con la vida despu\u00e9s de la muerte, sino la vida con la muerte. Una vez que usted muere, no puede cambiar lo que ha hecho. La resurrecci\u00f3n a una nueva vida despu\u00e9s de la muerte era un concepto vago para los creyentes en la \u00e9poca del Antiguo Testamento. S\u00f3lo qued\u00f3 claro despu\u00e9s de que Jes\u00fas se levant\u00f3 de los muertos.9.7-10 Considerando las incertidumbres del futuro y la certeza de la muerte, Salom\u00f3n recomienda disfrutar la vida como un regalo de Dios. Quiz\u00e1 pudo haber estado criticando a quienes posponen todos los placeres por acumular riquezas. Salom\u00f3n pregunta: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 valen las riquezas?\u00bb Es importante disfrutar de los regalos de Dios mientras podamos, porque el futuro es muy incierto.9.8 Se usaban ropas blancas y ung\u00fcento en la cabeza en se\u00f1al de felicidad y celebraci\u00f3n.9.9 Salom\u00f3n tambi\u00e9n escribi\u00f3 un proverbio acerca del matrimonio. \u00abEl que halla esposa, halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehov\u00e1\u00bb (Pro 18:22). Qu\u00e9 triste es estar casado y no apreciar ni disfrutar el gozo y el compa\u00f1erismo que Dios nos ha dado.9.10, 11 No es dif\u00edcil pensar en casos donde el m\u00e1s r\u00e1pido o el m\u00e1s fuerte no gana, el sabio pasa hambre y los inteligentes no son recompensados con riqueza ni honor. Cuando se ven casos as\u00ed, la gente dice que la vida es injusta, y tienen raz\u00f3n. El mundo es finito y el pecado ha torcido la vida, haciendo de ella todo lo contrario a lo que es el prop\u00f3sito de Dios. Salom\u00f3n est\u00e1 tratando de reducir nuestras expectativas. El libro de Proverbios enfatiza c\u00f3mo ser\u00eda la vida si todos actu\u00e1ramos con justicia. Eclesiast\u00e9s explica lo que sucede a menudo en nuestro mundo imperfecto y pecaminoso. Debemos mantener nuestra perspectiva. No deje que las injusticias de la vida le impidan realizar un trabajo serio y dedicado. Nosotros servimos a Dios, no a la gente (v\u00e9ase Col 3:23).9.13-18 Nuestra sociedad sit\u00faa la riqueza, la belleza f\u00edsica y el \u00e9xito por encima de la sabidur\u00eda. Sin embargo, la sabidur\u00eda es un bien mayor que la fortaleza, a pesar de que con frecuencia las masas no lo reconocen. Aun cuando es m\u00e1s efectiva, no siempre se escucha a la sabidur\u00eda, y los sabios con frecuencia pasan desapercibidos. De esta par\u00e1bola podemos aprender a ser receptivos a la sabidur\u00eda, no importa de quien venga.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 361 Ecl 1:17; Ecl 7:25; Ecl 8:16<\/p>\n<p>b 362 Deu 33:3; 1Sa 2:9; Sal 37:5<\/p>\n<p>c 363 Ecl 9:6<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> todas estas cosas.  Es decir, los enigmas de la vida (8:16, 17). <\/p>\n<p><p> justos&#8230;sabios.  Los justos y los sabios son lo mismo. <\/p>\n<p><p> hechos.  Es decir, hechos efectuados en el servicio a Dios. <\/p>\n<p><p> en la mano de Dios.  Dios lo controla todo y aun los justos y sabios no saben qu\u00e9 esperar de El. <\/p>\n<p><p> Los hombres no saben.  Esta idea ocurre tambi\u00e9n en los vers. 5, 12; 10:14; 11:2, 5, 6 y es un tema dominante del libro (cp. 5:1; 6:12; 7:14; 8:7). <\/p>\n<p><p> ni de amor ni de odio.  Es decir, aceptaci\u00f3n o rechazamiento por Dios (cp. <span>Mal 1:2<\/span>, 3; Ro 9:13).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Muchos sucesos est\u00e1n fuera del control humano. Toda circunstancia posible puede sobrevenir al hombre pero ya sea frente al <b><i>amor<\/i><\/b> (circunstancias felices) o al <b><i>odio<\/i><\/b> (circunstancias tristes), Dios ha ordenado lo que ha de ocurrir en la vida del hombre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>examino<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] Mansi\u00f3n de los muertos. Esta es la descripci\u00f3n cl\u00e1sica del mundo inferior donde reina la inactividad.[10] Gal 6, 10.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciertamente he dedicado mi coraz\u00f3n a todas estas cosas para aclarar todo esto: que los justos y sabios, y sus hechos, est\u00e1n en la mano de Dios. Si se trata del amor o del odio, el hombre no lo sabe. Todo lo que est\u00e1 delante de ellos Ciertamente he dado mi coraz\u00f3n. Ecl 1:17; Ecl &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-eclesiastes-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Eclesiast\u00e9s 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}