{"id":18184,"date":"2022-06-20T02:55:43","date_gmt":"2022-06-20T07:55:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-cantares-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:55:43","modified_gmt":"2022-06-20T07:55:43","slug":"comentario-de-cantares-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-cantares-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Cantares 2:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Yo soy la rosa de Sar\u00f3n y el lirio de los valles.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Yo soy la rosa de Sar\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 85:11<\/span>; <span class='bible'>Isa 35:1<\/span>, <span class='bible'>Isa 35:2<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Y el lirio de los valles.<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 2:16<\/span>; <span class='bible'>Cnt 6:3<\/span>; <span class='bible'>Isa 57:15<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El amor mutuo del esposo y la esposa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 2:1-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La esperanza y llamado de la esposa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 2:8-9<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>El esposo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 2:14-15<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La esposa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 2:16-17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>yo soy la rosa de Sar\u00f3n:<\/b>\u00a0La llanura de Sar\u00f3n era famosa por sus flores y prados. La doncella est\u00e1 diciendo: soy s\u00f3lo una flor de la llanura, soy s\u00f3lo una entre muchas otras.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>YO SOY LA ROSA DE SAR\u00d3N, Y EL LIRIO DE LOS VALLES.<\/b> Aqu\u00ed est\u00e1 hablando la doncella sulamita. Se compara a s\u00ed misma con sencillas flores silvestres de los campos, porque no est\u00e1 acostumbrada a los lujos de Jerusal\u00e9n. Sar\u00f3n es la llanura costera al sur del monte Carmelo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esposa. 2 1 Yo soy el narciso de Sar\u00f3n,<br \/>\nun lirio de los valles.<br \/>\nEsposo. 2 Como lirio entre los cardos<br \/>\nes mi amada entre las doncellas.<br \/>\nEsposa. 3a Como manzano entre los \u00e1rboles silvestres<br \/>\nes mi amado entre los mancebos.<br \/>\nA su sombra anhelo sentarme,<br \/>\ny su fruto es dulce a mi paladar.<\/p>\n<p> A la b\u00fasqueda angustiosa e incierta ha sucedido el encuentro placentero. Ambos esposos se declaran mutuamente su admiraci\u00f3n en met\u00e1foras llenas de lirismo oriental. El esposo, que antes era presentado como pastor, ahora es llamado enf\u00e1ticamente rey por su amada, exactamente como \u00e9sta, antes pastora, era presentada como reina o princesa ataviada con los m\u00e1s ostentosos adornos. La imaginaci\u00f3n del poeta juega con todos los s\u00edmiles y situaciones seg\u00fan convenga a sus efusiones l\u00edricas. Ahora el esposo-rey est\u00e1 sentado en su div\u00e1n de palacio, como antes aparec\u00eda en las majadas de los pastores, y la esposa se acerca tr\u00e9mula rezumando perfumes exquisitos 16. Cuando ya lo tiene en sus brazos, le parece sentir el aroma bals\u00e1mico de la mirra, goma resinosa que exhala un perfume fuerte. En la antig\u00fcedad, las doncellas de alcurnia llevaban colgando del cuello, entre sus pechos, una bolsita de plantas arom\u00e1ticas, que exhalaban su fragancia constantemente. Para la esposa, su amado es esta bolsita de mirra que perfuma su cuerpo de un modo permanente. Es tambi\u00e9n un racimito de alhe\u00f1a de las vi\u00f1as de Engad\u00ed, localidad famosa en la orilla occidental del mar Muerto; famoso oasis, donde hab\u00edan de establecerse los esenios en el primer siglo del cristianismo 15. El poeta nombra esta localidad haci\u00e9ndose eco de la feracidad legendaria de esta regi\u00f3n, como antes hab\u00eda mencionado el cortejo del fara\u00f3n, sin que hayamos de encontrar alusiones especiales hist\u00f3ricas. La alhe\u00f1a en forma de racimos olorosos deb\u00eda de ser famosa en aquella regi\u00f3n.<br \/>\nA las met\u00e1foras ex\u00f3ticas e insinuantes de la esposa contesta el esposo declarando ingenuamente la belleza de su amada: sus ojos son palomas. La mirada dulce y encantadora de la paloma es el mejor reflejo de la candida y extasiada mirada de la esposa. Esta responde proclamando la desbordante hermosura de su amado y aludiendo a la c\u00e1mara nupcial, donde se hab\u00eda de consumar el amor marital: nuestro pabell\u00f3n verdeguea ya. El poeta juega aqu\u00ed con dos s\u00edmiles, conforme a las dos situaciones ya descritas. Los esposos hab\u00edan sido presentados primero como pastores vagando con sus reba\u00f1os por la salvaje campi\u00f1a, y despu\u00e9s como personajes regios. Siguiendo el primer s\u00edmil, la esposa, content\u00e1ndose con lo m\u00e1s humilde, habla de un pabell\u00f3n silvestre, hecho de ramas verdes, en el que se disponen a pasar la noche: nuestro pabell\u00f3n verdeguea ya. Pero el esposo, insensiblemente, jugando con el supuesto de su calidad de personaje de estirpe regia, habla de su palacio, cuyas vigas son de cedro, y los artesonados de cipr\u00e9s, justamente como era el famoso palacio de Salom\u00f3n 16.<br \/>\nDe nuevo se suceden los requiebros amorosos con met\u00e1foras campestres. La esposa se presenta modestamente como un narciso de la llanura de Sar\u00f3n, en la costa palestina al norte de Jafa, y como un simple lirio de los valles. Pero el esposo, recogiendo esta modesta met\u00e1fora, hace resaltar que el lirio es algo grande en medio de los cardos. Es el caso de su amada en comparaci\u00f3n con las doncellas que forman su cortejo de honor.<br \/>\nLa delicada insinuaci\u00f3n del esposo encuentra r\u00e9plica inmediata en los labios de la esposa: su amado se destaca como un manzano entre los \u00e1rboles silvestres. La menci\u00f3n del manzano ha de entenderse simplemente como s\u00edmbolo de los \u00e1rboles frutales, de un valor incomparablemente superior al de los arbustos silvestres que brotan espont\u00e1neamente por doquier. Frente a la esterilidad de \u00e9stos est\u00e1 la utilidad del manzano, cuyo valor queda as\u00ed realzado en medio de aqu\u00e9llos. El esposo sobresale en valor entre los mancebos que le rodean como el manzano entre los arbustos silvestres. El \u00e1rbol ofrece rico fruto y generosa sombra al viandante. La esposa, jugando con el mismo s\u00edmil, declara su felicidad al poder descansar a la sombra de su amado y gustar de su exquisito fruto 17.<\/p>\n<p>La mutua posesi\u00f3n de los esposos (4-7).<br \/>\n Esposa. 4 Me ha introducido en la sala del fest\u00edn,<br \/>\ny la bandera que contra m\u00ed alz\u00f3 es (bandera de) amor.<br \/>\n5 Confortadme con pasas, reanimadme con manzanas, que desfallezco de amor.<br \/>\n6 Est\u00e1 su izquierda bajo mi cabeza y su diestra me abraza.<br \/>\nEsposo. 7 Os conjuro, hijas de Jerusal\u00e9n,<br \/>\npor las gacelas y ciervos del campo 18, que no despeit\u00e9is ni inquiet\u00e9is a la amada hasta que ella quiera.<\/p>\n<p> De nuevo el poeta cambia de marco: antes presentaba a la esposa a la sombra del manzano en el campo; ahora, jugando con su calidad de reina, la lleva al palacio real, donde es introducida en la sala del fest\u00edn, donde se ha de re\u00f1ir una batalla de amor entre los esposos. Ambos se enfrentan como dos ej\u00e9rcitos en orden de combate, y la bandera o l\u00e1baro que preside la lucha es el amor. En estas justas amorosas, la esposa es la primera vencida, como era de esperar. Al encontrarse a solas frente a su amado, se siente desfallecer, y aparatosamente pide auxilio a sus acompa\u00f1antes para no morir de amor: Confortadme&#8230; Los pasteles de pasas y la mermelada de manzanas eran considerados como reconfortante en la medicina casera de la antig\u00fcedad. Por eso, la esposa las reclama con urgencia.<br \/>\nAnte la llamada angustiosa de la esposa, que se desploma desfallecida, acude el esposo, que la abraza amorosamente. Aqu\u00e9lla agradece el gesto que anhelaba: su izquierda est\u00e1 bajo mi cabeza y su diestra me abraza. Insensiblemente cae en un \u00e9xtasis de amor. Dormida en los brazos de su amado, ha encontrado la felicidad: las inquietudes, los anhelos angustiosos, han encontrado su resultado en la plena posesi\u00f3n amorosa. El esposo no quiere interrumpir esta felicidad de su amada, y as\u00ed pide a los circunstantes que no inquieten el dulce sue\u00f1o de su esposa. Sus conjuros est\u00e1n llenos de fresco lirismo primitivista. Las gacelas y los ciervos son el adorno de la estepa, y han servido, por su gracilidad y esbeltez, de s\u00edmbolo de la belleza y la gracia femenina en la poes\u00eda de todos los pueblos de la antig\u00fcedad. El hagi\u00f3grafo los utiliza, pues, en este sentido insinuante en el momento m\u00e1s solemne de su primer poema, cuando se ha consumado en un abrazo el amor de los dos esposos.<\/p>\n<p>  1 Cantar de los Cantares es un semitismo para indicar el C\u00e1ntico por excelencia de la Biblia. Se atribuye por seudonimia a Salom\u00f3n, porque era el \u201csabio\u201d por excelencia y porque hab\u00eda gozado como nadie del amor de las mujeres. &#8211; 2 Bib. de J\u00e9r.: \u201cEl rey me ha introducido en sus apartamentos.\u201d As\u00ed tambi\u00e9n Buzy. VI 298. &#8211; 3 D. Buzy, Le Cantique des Cantiques (La Sainte Bible, de Pirot-\u00dclamer) (Par\u00eds 1951) &#8211; 4 Sal 104:15; Eclo 31:35- &#8211; 5 Traducimos la palabra hebrea &#8216;\u00e1lamoth por doncellas, mujeres en estado nubil, lo que implica su virginidad. &#8211; 6 Algunos autores corrigen: Salma o Salem, abrev. po\u00e9tica de Jerusal\u00e9n. &#8211; 7 D. Buzy, o.c., 299-300. &#8211; 8 Cf. Gant 1:7; 5:8; 16; 8:4. &#8211; 9 D. Buzy, o.c., 300. &#8211; 10 Cedar es el hijo segundo de Ismael (Gen 25:13), y dio nombre a una tribu de n\u00f3madas del desierto ar\u00e1bigo. &#8211; 11 Los alegoristas &#8211; Robert, Ricciotti, Jo\u00fcon, Feuillet &#8211; ven en estos detalles literarios alusiones a la historia de Israel. El coro de doncellas representa a las naciones gent\u00edlicas, que admiran la suerte hist\u00f3rica de Israel. Las c\u00e1maras del rey son los departamentos del templo de Jerusal\u00e9n. Los hermanos de la esposa, que la han obligado a guardar vi\u00f1as, son los caldeos (el antepasado Abraham era oriundo de Mesopotamia). Los trabajos de la cautividad la han puesto morena trabajando para los caldeos (guardando sus vi\u00f1as); en cambio, no ha podido dedicarse a guardar la propia, el territorio de Palestina, que le pertenece. Arrepentida Israel, ha buscado a su Esposo, el pastor de su reba\u00f1o; y desea no extraviarse tras de los otros pastores, que son los cultos idol\u00e1tricos de las naciones extranjeras. &#8211; 12 Tiro: lit. \u201cyegua de los carros del fara\u00f3n.\u201d As\u00ed traduce la Bib. de J\u00e9r, &#8211; 13 Los alegoristas ven en esta menci\u00f3n de los \u201ccarros del fara\u00f3n\u201d una alusi\u00f3n al \u00e9xodo de los israelitas, que se salvaron atravesando el mar Rojo, mientras el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n qued\u00f3 anegado. &#8211; 14 Nardo: del persa nardin y s\u00e1nscrito nalada, era un perfume de excepcional precio (Cf. Luc 7:37-38; Jua 12:3) &#8211; 15 Engad\u00ed significa en hebreo \u201cfuente del cabrito,\u201d y por ello se presta a formar parte de este relato buc\u00f3lico del Cantar de los Cantares. &#8211; 16 Cf. 1Re 5:22-24; 1Re 7:2-8. &#8211; 17 Los alegoristas ven en estas expresiones una alusi\u00f3n al tabern\u00e1culo del desierto, donde resid\u00eda Yahv\u00e9 en medio de su pueblo. &#8211; 18 Parece que hay un juego de palabras en hebreo entre los nombres ayyalot (ciervos) y sebaot (gacelas) con la expresi\u00f3n \u201cDios de los ej\u00e9rcitos\u201d (Elohe Sebaoth).<\/p>\n<p>Poema Segundo (2:8-3:5).<br \/>\n E l tema vuelve a comenzar para desarrollarse de modo paralelo al anterior. Otra vez empieza la b\u00fasqueda ansiosa del amado por los campos, para terminar con la posesi\u00f3n amorosa del mismo en la c\u00e1mara nupcial. El tema, pues, es el mismo, pero con nuevos recursos po\u00e9ticos bell\u00edsimos, en conformidad con la desbordante imaginaci\u00f3n oriental.<\/p>\n<p>El encuentro de los dos esposos (8-14).<br \/>\n Esposa.<br \/>\n8\u00a1La voz de mi amado! Vedle que llega saltando por los montes, triscando por los collados.<br \/>\n9 Es mi amado como la gacela o el cervatillo. Vedle que est\u00e1 ya detr\u00e1s de nuestros muros, atisbando por las ventanas,<br \/>\nespiando por entre las celos\u00edas.<br \/>\n10 Mi amado ha tomado la palabra y dice:<br \/>\nEsposo. \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate ya, amada m\u00eda,<br \/>\nhermosa m\u00eda, y ven!<br \/>\n11 Que ya se ha pasado el invierno y han cesado las lluvias.<br \/>\n12 Ya se muestran en la tierra los brotes floridos, ya ha llegado el tiempo de la poda<br \/>\ny se deja o\u00edr en nuestra tierra el arrullo de la t\u00f3rtola.<br \/>\n13 Ya ha echado la higuera sus brotes, ya las vi\u00f1as en flor esparcen su aroma. \u00a1Lev\u00e1ntate, amada m\u00eda,<br \/>\nhermosa m\u00eda, y ven!<br \/>\n14 Paloma m\u00eda, (que anidas) en las hendiduras de las en las grietas de las pe\u00f1as escarpadas, [rocas, dame a ver tu rostro,<br \/>\nhazme o\u00edr tu voz. Que tu voz es dulce y encantador tu rostro.<\/p>\n<p> La esposa siente, nost\u00e1lgica, la ausencia del amado, y, pensando en \u00e9l en su lecho, percibe sus pasos lejanos. Viene presuroso hacia ella como un ciervo saltando por los montes y triscando por los collados. De nuevo el s\u00edmil del venado sirve para describir la gracia y la celeridad del esposo, que desde tierras lejanas avanza hacia la casa de la que llena su coraz\u00f3n ansioso de amor i. En unos instantes ha llegado a los muros de la casa de su prometida y atisba sigiloso por las celos\u00edas para sorprenderla y darle a entender su amor. El viaje ha sido largo, pero todo lo ha salvado el coraz\u00f3n enamorado.<br \/>\nLa esposa, fingiendo desinter\u00e9s y queriendo probar el amor del que la viene a visitar, se hace la despreocupada, y no sale a la ventana a recibirle. Es entonces cuando el enamorado joven entona un bell\u00edsimo canto de amor y de bienvenida a la primavera, que se muestra en la floraci\u00f3n pujante del campo. Ha pasado la dura estaci\u00f3n invernal, y las \u00faltimas lluvias anuncian el advenimiento de la primavera florida; ha llegado el tiempo de la poda de las vides en flor. La t\u00f3rtola con sus arrullos anuncia la estaci\u00f3n del amor. La naturaleza vegetal despierta y la sangre de los animales se calienta. Los paj arillos preparan sus nidos y los enamorados conciertan sus bodas. Es una insinuaci\u00f3n a la prometida para ultimar los desposorios: \u00a1Lev\u00e1ntate, amada m\u00eda, hermosa m\u00eda, y ven! Nuevamente la compara a una paloma, pero ahora se muestra esquiva e inaccesible, como si anidase en las anfractuosidades de los wadys, lejos de la vista de los hombres. Quiz\u00e1 en estas palabras haya una alusi\u00f3n a la honestidad y virginidad de la prometida, que se reserva cuidadosamente para su amado.<\/p>\n<p>La respuesta de la esposa (15-17).<br \/>\n 15 \u00a1Cazadnos las raposas, las raposillas que destrozan las vi\u00f1as, nuestras vi\u00f1as en flor!<br \/>\nEsposa.16<br \/>\nMi amado es para m\u00ed, y yo para \u00e9l. Pastorea entre azucenas. 17 Antes de que refresque el d\u00eda y huyan las sombras,<br \/>\nvuelve, amado m\u00edo, semejante a la gacela o al cervatillo por los montes de Beter.<\/p>\n<p> El v.15 resulta extra\u00f1o en el contexto, y quiz\u00e1 sea una glosa del copista, que entona una canci\u00f3n popular alusiva a los destrozos que las raposas o chacales hacen en las vi\u00f1as en flor. La menci\u00f3n del v.13 de las vi\u00f1as floridas le pudo sugerir esta copla popular, poni\u00e9ndola en boca de uno de los amantes, dando quiz\u00e1 un sentido simb\u00f3lico. El amor es fr\u00e1gil y puede desaparecer con cualquier desgraciada reacci\u00f3n de los amantes, desmoron\u00e1ndose as\u00ed unas relaciones amorosas antiguas 2. Los amores son, pues, delicados como vi\u00f1as en flor, que f\u00e1cilmente se marchitan y desfloran bajo las inclemencias del tiempo o por la incursi\u00f3n de las alima\u00f1as. En este sentido, la canci\u00f3n puede relacionarse con la llamada del esposo, que apremia a su amante a concretar los desposorios definitivos.<br \/>\nEl v.16 encuentra su lugar m\u00e1s apropiado en 6:2, donde los dos amantes est\u00e1n en el jard\u00edn entre balsameras y azucenas. Es el momento de la mutua posesi\u00f3n y de la entrega amorosa: Mi amado es para m\u00ed, y yo para el amado. En cambio, en el contexto actual resulta la frase extra\u00f1a, ya que la futura esposa est\u00e1 en su lecho, y su amante a la puerta de su ventana en plena noche, como se dice a continuaci\u00f3n.<br \/>\nEl v.1y tambi\u00e9n resulta sospechoso desde el punto de vista de su autenticidad. La primera parte &#8211; antes de que refresque el d\u00eda y huyan las sombras &#8211; vuelve a aparecer en 4:6. La segunda parte &#8211; vuelve, amado m\u00edo, semejante a la gacela o al cervatillo &#8211; parece una repetici\u00f3n Deu 2:9. Los montes de Beter nos resultan desconocidos desde el punto de vista geogr\u00e1fico, y pueden ser una creaci\u00f3n imaginaria del poeta en raz\u00f3n de la sonoridad del vocablo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta primera de las tres principales secciones del Cantar, treinta y dos de treinta y nueve vers\u00edculos son manifestaciones de la sulamita, con breves interludios de su amado y de las doncellas de Jerusal\u00e9n. Esta porci\u00f3n representa probablemente los recuerdos de ella de acontecimientos pasados en combinaci\u00f3n con los deseos de su coraz\u00f3n de casarse con el rey, al anticipar la llegada de \u00e9l para llevarla a Jerusal\u00e9n para la boda en <span class='bible'>Cnt 3:6<\/span> ss.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Sar\u00f3n:<\/b><\/i> Llanura costera que se extiende desde el Carmelo hasta Jope (localidad, esta \u00faltima, contigua a la moderna Tel Aviv).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Ver <span class='bible'>Isa 35:1-2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>joven ahora se ha apartado de su timidez anterior. El amor del rey hacia ella le hace tener una nueva estima propia. Se ve a s\u00ed misma como una hermosa flor. Es algo muy hermoso c\u00f3mo el ser verdaderamente amado puede llevar a cabo una transformaci\u00f3n en el concepto que uno tiene de uno mismo. Como creyentes, somos objeto del amor inagotable de Cristo, y somos hermosos a sus ojos. 2 El responde y agrega a los pensamientos de ella. Comparadas con ella, las otras parecen cardos. Esto pareciera ser un poco duro para las otras j\u00f3venes de la corte, pero es su manera de expresar el car\u00e1cter \u00fanico de ella.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>2.1 La rosa de Sar\u00f3n y el lirio de los valles eran flores de Israel famosas por su extraordinaria belleza. Salom\u00f3n utiliz\u00f3 el lenguaje del amor. No hay nada m\u00e1s vital que alentar y apreciar a la persona amada. No olvide decirle cada d\u00eda a su c\u00f3nyuge: \u00abTe amo\u00bb, y mostrarle ese amor a trav\u00e9s de sus acciones.2.7 Los sentimientos de amor pueden crear intimidad que dominan la raz\u00f3n. Los j\u00f3venes a menudo tienen prisa para desarrollar una relaci\u00f3n \u00edntima basada en sus fuertes sentimientos. Pero los sentimientos no son suficientes para sustentar una relaci\u00f3n duradera. Este vers\u00edculo nos alienta a que no forcemos el romance para que los sentimientos de amor no crezcan m\u00e1s r\u00e1pido que el compromiso necesario para hacer que el amor perdure. Espere con paciencia para que los sentimientos de amor y compromiso se desarrollen juntos.2.8-3.5 En esta secci\u00f3n, la novia (la amada), reflexiona acerca de su noviazgo con Salom\u00f3n, recordando el primer d\u00eda en el que se encontraron y uno de sus sue\u00f1os donde estaban juntos.2.12, 13 Los enamorados celebraron su gozo en la creaci\u00f3n y en su amor. Dios cre\u00f3 el mundo, la belleza que vemos, el gozo del amor y las relaciones sexuales, y nos dio sentidos para que lo disfrut\u00e1ramos. Nunca permita que problemas, conflictos o la falta de tiempo arruine su habilidad de disfrutar los regalos de Dios. Dedique tiempo para disfrutar el mundo que Dios ha creado.2.15 \u00abLas zorras peque\u00f1as\u00bb son un ejemplo de los tipos de problemas que pueden perturbar o destruir una relaci\u00f3n. Los enamorados quer\u00edan quitar cualquier cosa que potencialmente causara problemas entre ellos. A menudo las \u00abpeque\u00f1as zorras\u00bb son las que causan los mayores problemas en el matrimonio. Estas molestias no deben minimizarse ni pasarse por alto, sino identificarse para que as\u00ed, juntos, la pareja las enfrente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201ccroco; asf\u00f3delo\u201d.<\/p>\n<p>(2) \u201cLa llanura costanera.\u201d O: \u201cSar\u00f3n\u201d. Heb.: hasch\u00b7scha\u00b7r\u00f3hn.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 32 Isa 35:1<\/p>\n<p>b 33 1Cr 27:29<\/p>\n<p>c 34 Cnt 2:16<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> rosa.  Se refiere posiblemente a la flor del azafr\u00e1n o a la del narciso. <\/p>\n<p><p> Sar\u00f3n.  Esta llanura costera se extiende desde el monte Carmelo en el norte hasta Jope en el sur (v. 1 Cr 5:16; 27:29). <\/p>\n<p><p> lirio.  Esta flor posiblemente es la de la an\u00e9mona, planta que tiene flores de vistosos colores y se da abundantemente en Palestina. Al compararse ella con una flor com\u00fan, revela su modestia.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>rosa<\/i><\/b>. Lit., gladiolo (como en <span class='bible'>Isa 35:1<\/span>).<\/p>\n<p>\n<b><i>Sar\u00f3n<\/i><\/b>. En tiempos de Salom\u00f3n, una regi\u00f3n costera f\u00e9rtil.<\/p>\n<p><b><i>lirio<\/i><\/b>. Quiz\u00e1s el jacinto o lirio de pascua.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Posiblemente, <i>azafr\u00e1n<\/i> o <i>narciso<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[4] Descripci\u00f3n del enamoramiento como embriaguez.[8] La esposa en sue\u00f1os imagina el regreso del amado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo soy la rosa de Sar\u00f3n y el lirio de los valles. Yo soy la rosa de Sar\u00f3n. Sal 85:11; Isa 35:1, Isa 35:2. Y el lirio de los valles. Cnt 2:16; Cnt 6:3; Isa 57:15. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico El amor mutuo del esposo y la esposa, Cnt 2:1-7. La esperanza y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-cantares-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Cantares 2:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18184","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18184"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18184\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}