{"id":18270,"date":"2022-06-20T02:58:53","date_gmt":"2022-06-20T07:58:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-cantares-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T02:58:53","modified_gmt":"2022-06-20T07:58:53","slug":"comentario-de-cantares-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-cantares-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Cantares 8:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00a1Oh, c\u00f3mo quisiera que fueses mi hermano, que mam\u00f3 los pechos de mi madre! As\u00ed, al encontrarte afuera, yo te besar\u00eda sin que nadie me menospreciara.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Oh, si tu fueras como un hermano.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 7:14<\/span>; <span class='bible'>Isa 9:6<\/span>; <span class='bible'>Hag 2:7<\/span>; <span class='bible'>Zac 9:9<\/span>; <span class='bible'>Mal 3:1<\/span>; <span class='bible'>Mat 13:16<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:17<\/span>; <span class='bible'>Luc 2:26-32<\/span>, <span class='bible'>Luc 2:38<\/span>; <span class='bible'>Luc 10:23<\/span>, <span class='bible'>Luc 10:24<\/span>; <span class='bible'>1Ti 3:16<\/span>; <span class='bible'>Heb 2:11<\/span>, <span class='bible'>Heb 2:12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Que mam\u00f3 los pechos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 66:11<\/span>, <span class='bible'>Isa 66:12<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 4:26<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>hall\u00e1ndote fuera.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 1:14<\/span>; <span class='bible'>Jua 3:13<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:42<\/span>; <span class='bible'>Jua 13:3<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:28<\/span>; <span class='bible'>Heb 2:9-14<\/span>; <span class='bible'>Heb 9:26-28<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>te besar\u00eda.<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 1:2<\/span>; <span class='bible'>Sal 2:12<\/span>; <span class='bible'>Sal 45:10<\/span>, <span class='bible'>Sal 45:11<\/span>; <span class='bible'>Luc 7:45-48<\/span>; <span class='bible'>Luc 9:26<\/span>; <span class='bible'>Luc 12:8<\/span>; <span class='bible'>Jua 7:46-52<\/span>; <span class='bible'>Jua 9:25-38<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 6:14<\/span>; <span class='bible'>Flp 3:3<\/span>, <span class='bible'>Flp 3:7<\/span>, <span class='bible'>Flp 3:8<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Y no me menospreciar\u00edan.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 51:17<\/span>; <span class='bible'>Sal 102:16<\/span>, <span class='bible'>Sal 102:17<\/span>; <span class='bible'>Isa 60:14<\/span>; <span class='bible'>Mar 12:42-44<\/span>; <span class='bible'>Mar 14:6-9<\/span>; <span class='bible'>Luc 10:16<\/span>; <span class='bible'>Luc 18:9<\/span>; <span class='bible'>1Co 1:28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El amor de la esposa por el esposo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 8:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La vi\u00f1a del esposo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 8:8-13<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El ruego de la esposa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Cnt 8:14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>como un hermano m\u00edo:<\/b>\u00a0El cari\u00f1o de la novia por su amado era tan intenso que dese\u00f3 haberlo conocido bien toda su vida.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Poema S\u00e9ptimo (8:1-7).<br \/>\n D e nuevo empieza la formulaci\u00f3n de los anhelos insatisfechos de la esposa por unirse a su esposo. Ya que no puede abrazarlo como esposo, al menos quisiera sentirlo a su lado como hermano. Despu\u00e9s sigue la posesi\u00f3n amorosa mutua como en los poemas anteriores 1.<\/p>\n<p>Anhelos de uni\u00f3n (8:1-2).<br \/>\n Esposa.<br \/>\n1 \u00a1Qui\u00e9n me diese que fueses hermano m\u00edo, amamantado a los pechos de mi madre, para que al encontrarte en la calle pudiera besarte sin que me despreciaran. 2 Yo te llevar\u00eda y te introducir\u00eda en la casa de mi madre, (en la alcoba de la que) me engendr\u00f3 2, y te dar\u00eda a beber del vino adobado y del mosto de granados.<\/p>\n<p> En las costumbres orientales no est\u00e1 permitido hacer manifestaciones p\u00fablicas afectuosas entre los esposos; por eso, la esposa del Cantar desea que su amado fuera su hermano reconocido, para, sin temor a habladur\u00edas p\u00fablicas, poder manifestar su amor aun en la calle. La esposa, pues, aun permaneciendo tal, desea tambi\u00e9n participar de los privilegios de la fraternidad para dar nuevas pruebas de amor a su esposo. Antes hab\u00eda sido calificada como esposa-hermana; ahora quiere que su amado sea esposo-hermano, es decir, que polarice todo su amor en sus manifestaciones m\u00e1s profundas y elevadas. Como en 4:4, ansia introducirlo en su casa materna para poseerlo plenamente. El vino adobado y el mosto de granados simbolizan la entrega del amor en su plena manifestaci\u00f3n marital.<\/p>\n<p>La mutua posesi\u00f3n (3-7).<br \/>\n Esposa. 3 Su izquierda descansa bajo mi cabeza<br \/>\ny su diestra me abraza.<br \/>\nEsposo. 4 Os conjuro, hijas de Jerusal\u00e9n,<br \/>\n(por las gacelas y ciervas) 3,<br \/>\nque no despert\u00e9is ni inquiet\u00e9is a mi amada<br \/>\nhasta que a ella le plazca.<br \/>\nCoro. 5 \u00bfQui\u00e9n es esta que sube del desierto<br \/>\napoyada sobre su amado?<br \/>\nEsposo. Yo te despert\u00e9 debajo del manzano,<br \/>\nall\u00ed donde te concibi\u00f3 tu madre,<br \/>\ndonde te concibi\u00f3 la que te engendr\u00f3.<br \/>\nEsposa. 6 Ponme como un sello sobre tu coraz\u00f3n,<br \/>\nponme en tu brazo como sello.<br \/>\nQue es fuerte el amor como la muerte<br \/>\ny son como el \u201cseol\u201d duros los celos.<br \/>\nSon sus dardos saetas encendidas,<br \/>\nson llamas de Yahv\u00e9.<br \/>\n7 No pueden aguas copiosas extinguirlo<br \/>\nni arrastrarlo los r\u00edos.<br \/>\nSi uno diera por el amor toda la hacienda de su casa,<br \/>\nser\u00eda sobremanera despreciado.<\/p>\n<p> El esposo ha accedido a los anhelos de su amada, y \u00e9sta se siente feliz en sus brazos4. Aqu\u00e9l vuelve a pedir silencio a los circunstantes para que no interrumpan el \u00e9xtasis de amor de su esposa 5.<br \/>\nEl cortejo nupcial interviene, evocando la llegada de los dos amantes del desierto, de la campi\u00f1a, donde se han manifestado por primera vez sus amores 6. Ahora se han cumplido plenamente los festejos nupciales, y les toca desaparecer de la escena para dejar a los dos esposos en un di\u00e1logo amoroso que sella la mutua entrega de los corazones, para no volver a separarse. S\u00f3lo el esposo tiene derecho a despertarla del sue\u00f1o amoroso. Es justamente lo que declara ahora a su amada: Te despert\u00e9 debajo del manzano (v.5b). El esposo hab\u00eda sido comparado por la esposa a un manzano &#8211; s\u00edmbolo de los \u00e1rboles frutales y beneficiosos &#8211; en medio de los \u00e1rboles silvestres7. Ella misma hab\u00eda declarado: \u201ca la sombra (del manzano) me he sentado, y su fruto es dulce a mi paladar.\u201d 8 Ahora justamente se halla a su sombra &#8211; en sus manos -, gustando de las delicias de su amor. \u201cEstar sentado a la sombra del manzano y descansar en los brazos del amado son dos met\u00e1foras que en el Cantar tienen la misma significaci\u00f3n&#8230; El manzano no es otro que el esposo en persona. Guardi\u00e1n del sue\u00f1o de la esposa, conjuraba a las hijas de Jerusal\u00e9n para no despertarla hasta que ella quisiera.\u201d 9 Pero, si las amigas de la amada no tienen el derecho de despertarla, el esposo tiene este derecho y puede hacer uso de \u00e9l. Lo hace aqu\u00ed, sin duda, para que la esposa tome conciencia y goce de su dicha. El lo ha declarado sirvi\u00e9ndose de la propia figura que ella hab\u00eda imaginado: Bajo el manzano yo te despert\u00e9 10. Es justamente en la casa materna donde, seg\u00fan deseo expreso de la esposa, se cumple esta plena posesi\u00f3n del amado11: donde te concibi\u00f3 tu madre&#8230; Esta expresi\u00f3n es una de las que en el Cantar indica la dicha de la posesi\u00f3n mutua, como la sombra del manzano, la sala del fest\u00edn, el jard\u00edn de las delicias. No es sorprendente, pues, que en este pasaje del poema, que describe la felicidad de los dos esposos, la sombra del manzano est\u00e9 en paralelo con la casa de la esposa, pues las dos im\u00e1genes son sin\u00f3nimas. El esposo quiere decir que es \u00e9l mismo, y no otro, el que ha despertado a su amada, y que la ha despertado en la casa materna, \u201cdonde ella se hab\u00eda dormido.\u201d12 No parece que haya m\u00e1s misterio en esta expresi\u00f3n, que a primera vista parece desconcertante.<br \/>\nLa esposa responde a estas insinuaciones del amado afirmando su deseo de permanecer unido a \u00e9l: ponme como un sello sobre tu coraz\u00f3n. Los antiguos llevaban su sello personal &#8211; que autenticaba su personalidad jur\u00eddica &#8211; sobre el pecho o el antebrazo, para guardarlo con m\u00e1s cuidado. A\u00fan hoy d\u00eda los \u00e1rabes notables llevan solemnemente sobre su pecho el sello personal. A esta costumbre parece aludir la esposa cuando pide a su esposo que la lleve como un sello sobre su coraz\u00f3n o sobre su brazo. Es un modo de decir que la tenga presente en sus pensamientos y afectos m\u00e1s \u00edntimos. La raz\u00f3n de su s\u00faplica est\u00e1 en el amor profundo, que es insaciable y exigente como las fauces del seol, la regi\u00f3n subterr\u00e1nea de los muertos, que est\u00e1 siempre tragando hombres, sin satisfacer sus ansias de vidas humanas; es el poder insaciable de la muerte 13, que con el seol se muestran celosos de sus v\u00edctimas, que aprietan con sus garras. Con un segundo s\u00edmil describe el efecto mort\u00edfero del amor: sus dardos encendidos queman y abrasan al que est\u00e1 enamorado, como los rayos &#8211; llamas de Y\u00fchvc &#8211; siembran la desolaci\u00f3n y la ruina. Es in\u00fatil querer extinguir sus llamas devoradoras con las copiosas aguas del mar o de las inundaciones. Por otra parte, es de tal valor la llamarada de amor, que no tiene precio computable: es superior al precio de toda la hacienda familiar; por eso, si alguno intentara con todos sus bienes comprarlo, ser\u00eda objeto de desprecio por parte de los circunstantes. Con estas palabras encomi\u00e1sticas del amor puro se cierra el s\u00e9ptimo poema del Cantar y el tema del libro. La apoteosis final se cierra con la pl\u00e1cida posesi\u00f3n de los dos esposos.<\/p>\n<p>Ap\u00e9ndices (8-14).<br \/>\n E stos versos tienen el aire de una adici\u00f3n redaccional, sin relaci\u00f3n con el tema de los poemas anteriores. Incluso el vocabulario parece de otra pluma, y la m\u00e9trica tambi\u00e9n es diferente. Por el contenido parece que se trata de enigmas o acertijos, recogidos por el compilador e incrustados en el libro del amor.<\/p>\n<p>Primer enigma: la hermanita (8-10).<br \/>\n 8 Nuestra hermana es peque\u00f1ita, no tiene pechos todav\u00eda.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 haremos a nuestra hermana cuando un d\u00eda se trate de ella?<br \/>\n9 Si ella es un muro,<br \/>\nedificaremos sobre ella almenas de plata; si puerta, le haremos batientes de cedro.<br \/>\n10 S\u00ed, muro soy, y torres son mis pechos. He venido a ser a sus ojos<br \/>\ncomo quien halla la paz.<\/p>\n<p> Los hermanos est\u00e1n preocupados con el porvenir social de su hermana menor, indefensa ante la vida. Quieren encontrar una soluci\u00f3n en consonancia con sus habilidades: si es muro, rematarlo con almenas de plata; si puerta, poner batientes dignos, de cedro. En todo caso, quieren los hermanos que prospere en la vida social y que luzca sus galas de mujer. El dilema planteado por los hermanos es resuelto por la hermanita diciendo que es muro, y, siguiendo el s\u00edmil, compara sus pechos a las torres. En todo caso, ella da por resuelto el problema de su porvenir, ya que ha encontrado la paz 14.<\/p>\n<p>Segundo enigma: la vi\u00f1a de Salom\u00f3n (11-12).<br \/>\n 11 Una vi\u00f1a ten\u00eda Salom\u00f3n en Baal-Ham\u00f3n; la entreg\u00f3 a sus guardas,<br \/>\nque hab\u00edan de traerle por su fruto mil siclos de plata.<br \/>\n12 Mi vi\u00f1a la tengo ante mis ojos. Para ti, Salom\u00f3n, los mil (siclos), y doscientos para los que guardan su fruto.<\/p>\n<p> Este segundo epigrama resulta tambi\u00e9n misterioso. Tiene el aire de una par\u00e1bola en la que se alaba la honestidad profesional de un buen administrador de una vi\u00f1a que se le ha confiado. Esta es localizada en Baal-Ham\u00f3n y se considera como propiedad del opulento Salom\u00f3n de los mejores tiempos de Israel. La localidad nos es desconocida, pero se la ha relacionado con Baal-Hasor, donde se reun\u00edan los hijos de David 15. La posesi\u00f3n era de excepcional valor, porque el importe del arriendo llegaba a mil siclos de plata 16. El intendente la ha cuidado &#8211; la tengo ante mis ojos -, pero no ha conseguido sacar mucha utilidad sobre el precio del arriendo. Con todo, ha pagado escrupulosamente lo estipulado al rey, y aun ha pagado doscientos siclos a los obreros encargados de guardarla y cultivarla. Su honradez profesional ha quedado a salvo.<\/p>\n<p>La despedida de los esposos (13-14).<br \/>\n 13 \u00a1Oh t\u00fa, que habitas en jardines, los compa\u00f1eros atienden a tu voz: hazme o\u00edrla!<br \/>\n14 Huye, amado m\u00edo, semejante a la gacela o al cervatillo por los montes de las balsameras.<\/p>\n<p> Este fragmento est\u00e1 dentro de la l\u00ednea general del Cantar y resulta desplazado. El esposo supone que su amada mora en los jardines, s\u00edmbolo de los amores conyugales, y se presenta con su cortejo de fieles amigos para reunirse con ella y o\u00edr su voz. La reacci\u00f3n de la esposa supone un cambio de escena, conforme a las veleidades del amor, y as\u00ed invita a su esposo a emprender la huida, triscando por los montes perfumados de las balsameras, que simbolizan tambi\u00e9n las fiestas nupciales 17. Los poemas del Cantar de los Cantares son un jugar al escondite entre dos enamorados que se buscan, se encuentran y se ausentan, para con la ausencia excitar m\u00e1s el mutuo amor. Estos versos est\u00e1n dentro de esta l\u00ednea, y bien pueden estar desplazados al final por razones que a nosotros se nos escapan.<\/p>\n<p>  1 Cf. Can 2:4; Can 3:4; Can 4:16; Can 5:1. &#8211; 2 As\u00ed seg\u00fan los LXX. El TM: \u201cen la casa de mi madre t\u00fa me ense\u00f1ar\u00e1s.\u201d &#8211; 3 Falta en el TM, pero est\u00e1 en los LXX, y es exigido por el paralelismo con el estribillo ya tantas veces recitado. &#8211; 4 Cf. Can 2:6; Can 3:4 &#8211; 5 Cf. Can 2:7; Can 3:5 &#8211; 6 Los alegoristas ven en esta evocaci\u00f3n del desierto la repatriaci\u00f3n de los exilados de Babilonia a trav\u00e9s de la estepa. &#8211;  7 Cf. Can 2:3a. &#8211; 8 Cant 2,sb. &#8211; 9 Cf. Can 2:7; 3:4- &#8211; 10 No hay ninguna alusi\u00f3n al pecado de Eva tomando del \u00e1rbol prohibido, como gratuitamente han supuesto no pocos comentaristas. Esto est\u00e1 fuera de contexto. &#8211; 11 Cf. Can 3:4; Can 8:2. &#8211; 12 D. Buzy, o.c., 357. &#8211; 13 Cf. Pro 30:15-16; Eco 24:29. &#8211; 14 Los alegoristas suponen que habla la ciudad de Jerusal\u00e9n, reconstruida despu\u00e9s del exilio. &#8211; 15 Cf. 2Sa 13:23. &#8211; 16 El siclo equival\u00eda a 13 gr., m\u00e1s o menos. El valor de mil siclos equivaldr\u00eda al de mi d\u00f3lares aproximadamente. &#8211; 17 Cf. Can 4:6.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>como un hermano m\u00edo.<\/b> De esta manera podr\u00eda darle muestras de afecto en p\u00fablico sin azoramiento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La pareja soluciona sus dificultades y vuelve a encender su amor.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta primera secci\u00f3n principal presenta el primer desencuentro de la pareja (<span class='bible'>Cnt 5:2-16<\/span>; <span class='bible'>Cnt 6:1-3<\/span>) y su reconciliaci\u00f3n (<span class='bible'>Cnt 6:4-13<\/span>; <span class='bible'>Cnt 7:1-13<\/span>; <span class='bible'>Cnt 8:1-14<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u00ed la esposa canta para s\u00ed acerca de su amado. En el antiguo Israel no era la pr\u00e1ctica que la mujer expresara su amor en p\u00fablico, ni aun el amor entre marido y mujer. Por eso ella querr\u00eda haber sido hermana de \u00e9l para poder besarlo cada vez que quisiera, aun en el mercado, sin que el p\u00fablico la menospreciara. Pero sabe tambi\u00e9n la importancia del dominio propio y de lo \u201csocialmente aceptable\u201d. Lo aprendi\u00f3 de su madre (\u201cque me ense\u00f1aba\u201d, BA). Ella no ha olvidado su sana y sabia crianza, y no es de sorprender que quiera llevar a su marido a su viejo hogar donde ella tiene sus ra\u00edces. Los padres tienen todav\u00eda la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar a sus hijos sobre el no viazgo aun cuando a temprana edad no puedan entenderlo plenamente. 3 Nuevamente ella piensa con gozosa anticipaci\u00f3n sobre su pr\u00f3ximo encuentro, cuando en amor \u00edntimo se abrazar\u00e1n, no de pie sino acostados, porque su brazo izquierdo est\u00e1 debajo de su cabeza. Este uso de la imaginaci\u00f3n es parte genuina del amor. Es muy distinto al fantasear en el cual se le permite a la mente pensar y detenerse en relaciones f\u00edsicas err\u00f3neas. El v. 4 repite el estribillo de 2:7 y 3:5.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>8.1 En el antiguo Cercano Oriente, era impropio mostrar el afecto p\u00fablicamente, excepto entre miembros de la familia. La joven deseaba mostrar con libertad el afecto por su amado aun en p\u00fablico.8.6, 7 En esta descripci\u00f3n final de su amor, la joven incluye algunas de sus caracter\u00edsticas significativas (v\u00e9ase tambi\u00e9n 1 Corintios 13). El amor es tan fuerte como la muerte, no puede aniquilarlo el tiempo ni un desastre, ni puede comprarse por ning\u00fan precio porque se da libremente. El amor no tiene precio e incluso hasta el rey m\u00e1s rico no puede comprarlo. Se debe aceptar como un regalo de Dios para luego disfrutarlo dentro de las reglas establecidas por El. Acepte el amor de su c\u00f3nyuge como un regalo de Dios y luche por hacerlo un reflejo del amor perfecto que viene de Dios mismo.8.8, 9 La joven medita en los d\u00edas cuando era m\u00e1s joven y estaba bajo el cuidado de sus hermanos, que se preguntaban c\u00f3mo pod\u00edan ayudarla a prepararse para el matrimonio. Decidieron que si era como un muro, firme ante cualquier tentaci\u00f3n sexual, la alabar\u00edan. Pero si era como una puerta, abierta a la inmoralidad, tomar\u00edan las medidas necesarias para guardarla de realizar algo tonto. En 8.10, ella testifica que ha persistido en su moralidad y por lo tanto ha encontrado gracia ante los ojos de Salom\u00f3n.8.11, 12 Salom\u00f3n pod\u00eda demandar por el alquiler a los inquilinos de su vi\u00f1edo, pero la doncella ten\u00eda su propia vi\u00f1a y estaba en su derecho de asignarla a quien quisiera. Pero ella entreg\u00f3 de buena voluntad su fruta a Salom\u00f3n. En el matrimonio no existe la propiedad privada, ya que todo se comparte entre los c\u00f3nyuges. Nota: Esta es la \u00fanica menci\u00f3n de Baal-ham\u00f3n en la Biblia y su ubicaci\u00f3n se desconoce.8.14 El amor entre Salom\u00f3n y su esposa no disminuy\u00f3 en intensidad desde la noche de bodas. Los enamorados confiaron el uno en el otro y no tuvieron secretos. La devoci\u00f3n y el compromiso fueron la clave de su relaci\u00f3n, as\u00ed como los son tambi\u00e9n en nuestras relaciones conyugales, y nuestra relaci\u00f3n con Dios. La fidelidad de nuestro amor matrimonial debe reflejar la perfecta fidelidad de Dios para con nosotros.Pablo nos muestra c\u00f3mo el matrimonio representa la relaci\u00f3n de Cristo con su Iglesia (Eph 5:25-33), y Juan nos ilustra la Segunda Venida como una gran fiesta de bodas para Cristo y su Esposa, sus seguidores fieles (Rev 19:7-8; Rev 21:1-2). Muchos te\u00f3logos consideran que Cantar de los cantares es una alegor\u00eda que muestra el amor de Cristo por su Iglesia. Tiene a\u00fan m\u00e1s sentido decir que es un poema de amor sobre una relaci\u00f3n amorosa real y humana, y que todos los matrimonios amorosos y comprometidos reflejan el amor de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 212 Cnt 1:6<\/p>\n<p>b 213 G\u00e1l 4:26<\/p>\n<p>c 214 Sal 2:12; Cnt 1:2<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> si t\u00fa fueras como mi hermano.  Ella podr\u00eda besar a su hermano sin provocar sospechas. En la cultura del Cercano Oriente las expresiones p\u00fablicas de afecto entre esposa y esposo no eran apropiadas.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La sulamita desea que Salom\u00f3n hubiera sido su <b><i>hermano<\/i><\/b> natural para poder expresar p\u00fablicamente su afecto hacia \u00e9l, algo impropio de una pareja casada en aquella cultura.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] En t\u00e9rminos figurados y po\u00e9ticos se alude a las pr\u00e1cticas y usos de las bodas. Gen 24, 67.[4] Finaliza el festejo de las bodas.[7] Todo esto en un sentido espiritual se aplica al amor perfecto de Dios en las almas.[8] Los versos del 8 al 14 han sido unidos al Cantar porque alude a las bodas y parecen ser fragmentos de un poema perdido.[11] Cerca a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Oh, c\u00f3mo quisiera que fueses mi hermano, que mam\u00f3 los pechos de mi madre! As\u00ed, al encontrarte afuera, yo te besar\u00eda sin que nadie me menospreciara. Oh, si tu fueras como un hermano. Isa 7:14; Isa 9:6; Hag 2:7; Zac 9:9; Mal 3:1; Mat 13:16, Mat 13:17; Luc 2:26-32, Luc 2:38; Luc 10:23, Luc 10:24; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-cantares-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Cantares 8:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18270","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18270"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18270\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}